España en el siglo XVI

Historia española. Carlos V. Arte. Cultura. Arquitectura. Germanías. Comunidades. Imperio. Felipe II. Política. Administración. Unificación. Literatura. Escultura. Pintura

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6. LA ESPAÑA DEL SIGLO XVI

6. 1. El Imperio de Carlos V. Conflictos internos. Comunidades y Germanías.

6. 2. La Monarquía hispánica de Felipe II.

6. 3. La España del siglo XVI: La unidad ibérica.

6. 4. La España del siglo XVI: El modelo político de los Austrias.

6. 5. La España del siglo XVI: El gobierno y la administración de América.

6. 6. El Renacimiento en España.

6. 1. El Imperio de Carlos V: Conflictos internos. Comunidades y Germanías.

Carlos nace en Gante. Por el acuerdo que había entre sus padres, Juana la Loca y Felipe el Hermoso, es educado allí. Se encarga de esa educación su tía Margarita, viuda del príncipe don Juan. Ésta nombró varios preceptores para educar a su sobrino, entre los que destaca Adriano de Utrecht. El fallo de su educación fue que no le enseñaron castellano ni ninguna lengua de los reinos hispánicos y, además, no le enseñaron las costumbres ni nada relacionado con la Península.

En el año 1517 viene a la Península para hacerse cargo de los reinos, pero en la Península no es muy bien recibido porque se ve en él a un extranjero. En 1518, en Valladolid, reúne Cortes castellanas y allí jura respeto a las leyes y privilegios del reino, a la vez que los diputados le exigen hablar castellano.

Parecía que se iniciaba un reinado tranquilo pero muere en 1519 su abuelo, el emperador Maximiliano I de Alemania. Entonces, Carlos cree oportuno irse a Alemania y presentar su candidatura al Imperio (porque era una monarquía electiva). No tiene dinero para esta empresa y, por eso, reúne Cortes en La Coruña y Santiago de Compostela y, presionando a los diputados, consigue que le den dinero. Se marcha a Alemania. Al marcharse, nombra a un regente, el cardenal Adriano de Utrecht, su preceptor. Esto se debe a que Carlos había venido a la Península seguido de un séquito de personalidades flamencas a los que había ido colocando en puestos de relevancia.

En Alemania se da cuenta de que lo tiene difícil porque, entre otros candidatos, también aspiraba al trono Francisco I de Francia. De forma que necesita más dinero y decide pedirlo prestado a unos banqueros alemanes, los Függer. De esta manera, a base de dinero, consigue que el que sale elegido, que es Federico de Sajonia, le deje el cargo, convirtiéndose así en Carlos V de Alemania.

La herencia de Carlos era impresionante puesto que reunió los siguientes territorios. De herencia paterna: el Imperio Alemán, Austria, las posesiones territoriales de los Habsburgo, el Franco condado, los Países Bajos, Flandes, el ducado de Borgoña y Artois. Por parte de sus abuelos maternos: la corona de Castilla, el reino de Navarra, el reino de Granada, las islas Canarias, las plazas del Norte de África, los territorios americanos, la corona de Aragón, el reino de Nápoles, Sicilia, Córcega, Cerdeña y los territorios del Rosellón y la Cerdaña.

El problema era que a los españoles seguía sin gustarles Carlos. Antes de marcharse a Alemania, los representantes de las ciudades le habían enviado un pliego de peticiones. Le pedían: Que no diera cargos a extranjeros, que su hermano Fernando residiese en España hasta que Carlos tuviera heredero, que su madre doña Juana fuera reconocida como reina, que él residiese en España, que hablase castellano. Pero cuando recibió esta carta es cuando se marchó a Alemania, dejando como regente a Adriano de Utrecht (que sería el futuro Papa Adriano VI).

Al marcharse Carlos, Juan Padilla de levanta en Toledo, Juan Bravo en Segovia y Pedro Maldonado en Salamanca. Entonces, se levantan otras ciudades y se forma la Junta Santa, que es la alianza de todas las comunidades. Como respuesta, el rey decide nombrar dos regentes adjuntos: El almirante don Fadrique Enríquez y el condestable don Iñigo de Velasco. Los comuneros se enfrentas a las tropas del rey y, tras algunas victorias, fueron derrotados en la batalla de Villalar (Valladolid). Allí los tres cabecillas fueron ejecutados pero se les concedió a los comuneros algunas de sus peticiones como separar a los extranjeros de los cargos.

Si el problema de las comunidades fue un problema político, el de las Germanías fue un problema social.

En 1520 estalló en Valencia una epidemia de peste. Entonces, los poderosos de la ciudad decidieron dejarla y marcharse al campo, donde tenían sus casas, y, de esta manera, escapar de la epidemia. Las clases populares se tuvieron que quedar en Valencia, se molestaron mucho porque ellos pagaban los impuestos en beneficio de los que se habían ido. De manera que cuando terminó la epidemia, los privilegiados quisieron regresar. No les dejaron pasar porque las clases habían fundado la Germanía, la hermandad dirigida por una junta de miembros con el cardador Juan Lorenzo al frente. La sublevación se extendió a otros pueblos del levante, y el rey envió tropas y terminó por hacerse con el control de la situación, pero la sublevación había llegado ya incluso a Mallorca.

6. 2. La monarquía hispánica de Felipe II

Felipe II heredó algunos problemas que ya se habían dado durante el reinado de su padre.

En política interior, tuvo que hacer frente a la rebelión de los moriscos granadinos, que se levantaron en las Alpujarras. La rebelión se produjo cuando Felipe II, en un edicto, les instaba a que abandonasen su costumbres, su manera de vestirse, su lengua, su religión... Entonces Felipe II, para solucionar el problema, envió tropas al mando de su hermanastro don Juan de Austria, que solucionó el problema.

En política exterior, Felipe II heredó los problemas con Francia. Felipe II planeó invadir Francia desde los Países Bajos e inició esta invasión, obteniendo una rotunda victoria en la batalla de San Quintín, que se celebró el 10 de agosto de 1556. El rey, para conmemorar esta batalla, decidió mandar construir un monasterio en honor a San Lorenzo, en el pueblo de El Escorial. Sin embargo, las hostilidades entre Francia y España cesaron porque los dos países tenían problemas religiosos a los que hacer frente. Así por ejemplo, en Francia estaba el problema de los hugonotes y en los Países Bajos el de los protestantes. Al morir Enrique III de Francia, el trono queda vacante y el rey de España propone como candidata a su hija Isabel Clara Eugenia, pero los franceses prefieren que su rey sea Enrique III de Navera, que se convierte en Enrique IV de Francia.

Otro problema era el que planteaban los turcos en el Mediterráneo. El Papa Pío V invitó a las naciones cristianas a formar una coalición para luchar contra los turcos. Respondieron al llamamiento los estados italianos y España, entonces se formó la Liga Santa con don Juan de Austria al frente. Los turcos y los cristianos se enfrentaron en el golfo de Lepanto y la Liga Santa ganó la batalla el 7 de octubre de 1572. Este día, el Papa, estableció la fiesta del Rosario en conmemoración de esta batalla. Es también digno de nombrarse que en la galera llamada Marquesa, iba un soldado de lujo llamado Don Miguel de Cervantes Saavedra.

También tuvo problemas con los Países Bajos , que no querían a Felipe II como rey porque lo consideraban un extranjero. También porque en los Países Bajos se había extendido el protestantismo y Felipe II estaba en contra de los protestantes. En los Países Bajos estaba de gobernadora Margarita de Parma, hermanastra del rey. Ésta tenía como consejero al cardenal Antonio Granvela, que seguí una política muy rigurosa con los protestantes. Esto no les gustaba nada a los habitantes de los Países Bajos, estaban en contra de la gobernadora y el consejero. Fue tal el lío que se montó, que el rey decidió separar a Granvela del poder y, a la vez, decidió enviar al duque de Alba. Éste todavía persiguió más encarnecidamente a los protestantes y, además, estableció el “Tribunal de los Tumultos”, que ha pasado a la historia como el “Tribunal de la sangre”. Lógicamente esto exaspera más los ánimos, y Margarita dimitió. El rey tuvo que quitar al duque de Alba. Entonces nombró otros gobernadores, entre ellos su hermanastro don Juan de Austria, pero la verdad es que las provincias del norte (Holanda) ya eran prácticamente independientes. Felipe II tomó una decisión: Enviar a su hija Isabel Clara Eugenia como gobernadora de los Países Bajos. Como Isabel estaba casada con el archiduque Alberto, Felipe II determinó que si de este matrimonio nacía un niño, éste se convertiría en rey de los Países Bajos, que se independizarían.

También hubo problemas con Inglaterra. Felipe II se había casado con María Tudor, reina de Inglaterra, pero se había quedado viudo. Intentó casarse con la nueva reina, hermanastra de María, Isabel pero sin éxito. Además, las relaciones entre los dos monarcas fueron malas porque Isabel apoyaba a los piratas que atacaban a los barcos españoles que venían de América, los robaban y los hundían. Felipe II, en respuesta, decidió confiscar todos los barcos ingleses que estaban en las costas españolas. Entonces, la reina decidió apoyar a los protestantes de los Países Bajos y, Felipe II, en respuesta, decidió apoyar a los católicos de Inglaterra. Pero la gota que colmó el vaso se produjo cuando Isabel mandó decapitar a su prima María Estuardo, reina de Escocia. Felipe II decidió mandar una escuadra para luchar contra Inglaterra, que recibió el nombre de “La Armada Invencible”, que, paradójicamente, fue derrotada por los ingleses. Con esta derrota se inició el desprestigio de España como primera potencia europea.

6. 3. La España del siglo XVI: La unidad ibérica

En 1578, en la batalla de Alcazarquivir, desaparece el rey de Portugal Sebastián I y, como no tenía descendencia, el trono portugués se queda vacante. Por este motivo, los portugueses deciden llamar a un tío del rey, el cardenal infante don Enrique. Así lo hace, el problema es que se muere y el trono vuelve a quedar vacante. Felipe II presenta su candidatura, de hecho él era hijo de Isabel de Portugal y nieto de Manuel I el Afortunado. Pero, también se presentó don Antonio, que era prior de Crato e hijo natural del infante don Luis, el cuál era hijo de Manuel I el Afortunado. Los portugueses no apoyaban a Felipe II porque pensaban que éste iba a castellanizar Portugal, y no querían esto. Esto lo aprovechó don Antonio, que se proclamó en Lisboa rey de Portugal. Felipe II manda tropas con el duque de Alba al frente y estas tropas derrotan a don Antonio. Felipe II es reconocido rey de Portugal porque en las Cortes portuguesas, reunidas en Thomar en 1581, se convierte en Felipe I de Portugal, pero debe reconocer en las Cortes el respeto a las leyes, costumbres y libertades del pueblo portugués. Felipe II, al incorporar Portugal, también incorpora todos los territorios que tenía Portugal.

6. 4. La España del siglo XVI: El modelo político de los Austrias

Los Austrias mayores, Carlos I y Felipe II, establecieron definitivamente la monarquía autoritaria, que fue evolucionando hacia la monarquía absoluta. Esto lo consiguieron gracias a una serie de instituciones y órganos de gobierno. Todos estos organismos funcionaban en la Corte, una Corte que era itinerante y que se establecía donde el rey fijaba su residencia. Esto se debe a que hasta 1561, y por obra de Felipe II, Madrid no se convirtió en capital del reino.

El monarca era el centro de la Corte y era quien llevaba las riendas del poder, se ayudaba de secretarios o cancilleres. Carlos V, en un primer momento, sólo tuvo un secretario, que era Gattienara. Pero, decidió tener dos equipos: Uno para que se encargase de los asuntos de España e Italia y otro para que se encargase de los asuntos franco-borgoñones. Entre los secretarios de Carlos, destacó Francisco de Cobos. Felipe II trabajaba directamente con varios secretarios y, entre ellos, destacó Antonio Pérez.

Además de los secretarios o cancilleres, los reyes contaban con los Consejos, que eran órganos consultivos. Destacó el Consejo de Estado, fundado por Carlos I y que le aconsejaba, sobre todo, en política exterior.

Además, los reyes contaron con los virreyes, que los representaban en aquellos países en los que ellos no estaban, como eran los reinos de: La corona de Aragón, Nápoles, Portugal, el reino de Méjico (que recibió el nombre de Nueva España) y el reino de Perú.

También destaca el papel de las audiencias, que se mantuvieron similares a como habían sido con los reyes católicos.

Los reyes también contaron con un ejército y un escuadrón. El ejército estaba formado por soldados a sueldo, en el que además de españoles había: Italianos, alemanes, irlandeses...

Los reyes contaron con la labor de la diplomacia. Los Habsburgo tuvieron embajadores, que solían ser nobles, en París, Londres, Viena y Roma.

Y, por último, destaca el papel de la Hacienda Real, que tuvo grandes problemas. Castilla pagaba numerosos impuestos mediante un método muy complicado y desorganizado. Aragón pagaba cantidades que previamente se estipulaban y, también, pagaba servicios extraordinarios, siempre y cuando los aprobasen las Cortes. La llegada de metales preciosos de América hizo pensar que se había solucionado el problema de la Hacienda, pero no fue así porque el dinero estuvo mal administrado y, la verdad, se fue prácticamente a Alemania para pagar gastos de guerra y para pagar las deudas con los banqueros.

6. 5. La España del siglo XVI: El gobierno y la administración de América

Fue necesario gobernar y administrar las tierras descubiertas, de manera que se crearon instituciones de gobierno, algunas de ellas en España y otras en las Indias. El Nuevo Mundo se organizó de la misma manera que estaba organizada España.

En España se fundó el Consejo de Indias, que lo funda Carlos V, cuya sede estaba en la Corte. Entre las funciones que tenía estaba la de proponerle al rey las personas más adecuadas para los cargos en América y, también, promulgar leyes. Lo cierto es que, desde que se conquistó América, se promulgaron numerosas leyes sobre los Indios y, estas leyes, se recopilaron después, a comienzos del siglo XVII, en la “Recopilación de las leyes de los Reinos de Indias”. En relación con las leyes, jugó un papel muy importante fray Bartolomé de las Casas, que fue un gran defensor de los indios.

También en España, se fundó la Casa de Contratación, en Sevilla y por los Reyes Católicos. Se encargaba de los asuntos económicos. Además, era un centro de investigación geográfica y se hacían numerosos mapas.

En cuanto a las instituciones que se organizaron el la India, destacan las Audiencias, que eran el máximo órgano de gobierno y de justicia. Daban consejo a los virreyes e intervenían contra los abusos de autoridad.

Los virreyes los nombra y envía Carlos V. Eran representantes de la autoridad del rey. Su cargo duraba seis años y tenían muchísimas atribuciones.

Estaban, también, los gobernadores, que se establecían en las regiones donde no había virreinatos. El cargo duraba ocho años y tenían poder judicial y administrativo.

Por último, hay que decir que las ciudades estaban gobernadas por un cabildo, que estaba formado por consejeros y presidido por un corregidor.

Las factorías, que después se convertirían en asentamientos, y también las encomiendas, porque a los conquistadores se les repartía tierra y, con las tierras, se les daban indios. Después estaban los indios que se dedicaban al servicio doméstico, éstos cuando trabajaban en las Antillas o Méjico eran los naborías y en Perú eran los yanaconas. Las Mitas era una institución que ya existía en tiempos de los incas, consistía en que los poblados enviaban algunos de sus habitantes a trabajar en las minas durante unos ciertos días al año a cambio de un salario.

Por último, estaban las reducciones. Las establecieron los jesuitas entre los territorios de los ríos de Uruguay y Paraguay. Allí sólo habitaban indios con bastante autonomía, pero al frente un jesuita.

6. 6. El Renacimiento en España

Es la época del Siglo de Oro. El Siglo de Oro es el movimiento cultural que se desarrolló en España durante los siglos XVI y XVII. Este siglo XVI coincide con los reinados de Carlos I y Felipe II. Son reinados muy diferentes para la cultura. El reinado de Carlos es de apertura, influido por la filosofía y talante de Erasmo, mientras que el reinado de Felipe II es un reinado de cerrazón, es influido por la filosofía neoclásica. Lo que separa a los dos reinados es el Concilio de Trento, la contrarreforma. Y, por ejemplo, en el reinado de Felipe II, el rey prohibió a los universitarios españoles ir a estudiar a universidades extranjeras.

También la literatura mostró esta dualidad. El reinado de Carlos supuso para la literatura la influencia italiana (Dante, Petrarca, Bocaccio) mientras que en el reinado de Felipe II es la influencia del pensamiento religioso. En la lírica, destaca Gracilazo de la Vega (influido por Petrarca) y fray Luis de León. En la literatura religiosa destaca Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Dentro de la novela picaresca, destaca “El Lazarillo de Tormes”. En el teatro destaca Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca (influenciado por el teatro religioso). Pero sin duda, destaca don Miguel de Cervantes, uno de los grandes escritores de la literatura española.

En el arte del Renacimiento encontramos una división entre la Corte y la nobleza y, lo que es, la Iglesia y el pueblo. La Corte y la nobleza van a buscar y encargar obras del Renacimiento italiano, contratan a artistas italianos y españoles formados en Italia. La Iglesia y el pueblo sigue con el gótico. Los dos grupos tienen influencia sobre la pintura. Los nobles compran pintura mitológica y la Iglesia encarga pinturas religiosas.

La arquitectura española tiene tres etapas que son sucesivas, cada una ocupa aproximadamente un tercio del siglo: Estilo plateresco, purista y herreriano. El estilo plateresco recuerda el trabajo de los plateros. La estructura del edificio plateresco sigue siendo gótica, pero los motivos decorativos ya son renacentistas. Se centran sobre todo en la fachada de los edificios, por eso el mejor ejemplo es una obra anónima: La fachada de la Universidad de Salamanca. El purismo está muy relacionado con Carlos V y la ciudad de Granada. Cuando Carlos V vino a España para hacerse de los tronos de Castilla y Aragón, viajó por Granada y le gustó mucho. De manera que encarga a Diego de Siloé que finalice la catedral y a Pedro Machuca que le construya un palacio en el recinto de la Alambra. Siloé se encuentra con una catedral que ya está empezada en estilo gótico. A ésta le falta la techumbre, el cerramiento y también la cabecera (la capilla mayor). Esto es lo que va a realizar Siloé, y concibe la capilla mayor a manera de panteón, porque el rey Carlos había dispuesto su enterramiento en esta capilla, justo debajo del altar. En cuanto al palacio, que hace Machuca, es totalmente italianizante Es cuadrangular pero presenta una puntual diferencia con respecto a los palacios italianos, esta es el patio interior, que es circular. El estilo herreriano está relacionado con el arquitecto Juan de Herrera. El rey Felipe II había derrotado a los franceses en la batalla de San Quintín. Esta batalla se había celebrado el día 10 de agosto de 1556, festividad de San Lorenzo. Por ello, el rey ordenó construir un edificio en honor a San Lorenzo en el pueblo madrileño de El Escorial. El edificio está compuesto por una iglesia, un monasterio, un palacio y un panteón. El rey encarga las trazas a Juan Bautista de Toledo. Éste lo proyecta en forma de parrilla invertida, porque San Lorenzo había muerto mártir en una parrilla. Hace las trazas pero fallece. Entonces el rey encarga la continuación de la obra a Juan de Herrera, que imprime su sello personal al proyecto de Juan Bautista de Toledo y le da el aire que ha servido para determinar el estilo herreriano. Es un edificio sobrio y austero en el que predominan las líneas rectas y horizontales. Tiene una decoración escasa, y el motivo decorativo más empleado es el de las pirámides truncadas con esferas. Por expreso deseo del rey, el edificio se cubrió con pizarra, a la manera que se cubrían los edificios de Flandes que al rey le habían gustado mucho.

La escultura española, aunque tiene influencia italiana, predomina en ella la influencia medieval y, en especial, la flamenca. Esta influencia flamenca se aprecia en el gusto por las esculturas de madera policromada y estofada. Hay muy poca escultura en bronce y mármol. También se ve esta influencia en la expresividad. Destacan dos escultores que se forman en Italia y trabajan en España, además tienen influencia de Miguel Ángel: Pedro Berruguete y Juan de Juni. Pedro Berruguete, que empieza a pintar a la manera flamenca, tiene muchos retablos pero destaca el grupo de “El sacrificio de Isaac”. Juan de Juni es un escultor francés, pero es considerado español porque vivió aquí mucho tiempo.

En la pintura distinguimos dos etapas. La primera se da en la primera mitad de siglo y la segunda, en la segunda mitad. La primera etapa tiene pintura de temática religiosa. Entre los pintores destaca Alonso Berruguete, que se formó en España como pintor, asimilando las influencias del gótico flamenco. Pero viajó a Italia, allí trabajó en la Corte de Urbino y conoció la obra de pintores del Renacimiento, entre ellas la obra de Miguel Ángel. Al regresar a España, viene con la influencia del Renacimiento asimilada y su estilo sufre una pequeña evolución. Una obra de su primera época es “El auto de fe”, que representa un auto de fe de la Inquisición. En la segunda mitad del siglo encontramos los pintores de la Corte y los pintores libres. Los pintores de la Corte son retratistas y trabajan para los reyes, estos pintores tienen una fuerte influencia del pintor Antonio Moro, es decir, influencia flamenca, que se traduce en el realismo, minuciosidad, detalle, gusto por lo anecdótico. Destaca Alonso Sánchez Coello y Juan Pantoja de la Cruz. Entre los pintores de por libre, que no son retratistas, destaca El Greco. Este se llamó así porque nace en la isla de Creta, en Grecia, en 1541. Su nombre verdadero era Domenico Teothocopulos. Se empieza a formar en Grecia y, de esta primera etapa de su vida, recibirá unas influencias que le acompañarán siempre. La principal influencia le viene de la pintura bizantina cuya máxima expresión son los iconos y, de los iconos, El Greco toma la manera conceptual de concebir un tema a representar y una peculiaridad: La manera de colocar el manto sobre la cabeza de la Virgen, sus vírgenes son a la bizantina. Comprende que en Grecia no tiene futuro y decide partir a Italia. En Italia viaja por Roma y Venecia y estudia la pintura de sus contemporáneos y, de ellos, recibirá la influencia de Miguel Ángel, fundamentalmente la manera de la composición pictórica y el manierismo de la obra final de Miguel Ángel. En Venecia le van a influir, sobre todo, Tiziano y Tintoretto, sobre todo en la manera de utilizar el color y, muy especialmente, el modo de pintar los grises plateados y el amarillo. Se entera de que Felipe II de España está contratando pintores para decorar el monasterio de El Escorial y decide venir a España para ver si el rey le contrata. Viene y entra en contacto con el rey Felipe II, éste le hace un encargo: Le dice que pinte un cuadro que tenía como tema “El martirio de san Mauricio y la legión Tebana”. Al rey no le gusta y no le contrata. El Greco decide establecerse en Toledo, allí transcurrirá el resto de su vida, trabajando fundamentalmente para la Iglesia, allí murió en 1614. Destacan obras como “El caballero de la mano en el pecho”, que es un retrato muy famoso, y “El entierro del conde Orgaz”, que muestra el milagro que se produjo en el entierro de este conde. También destacan las series de apóstoles, los cuadros de tema religioso: “La anunciación”, “La crucifixión”...

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