Escritores latinoamericanos. Gabriel García Márquez

Literatura hispanoamericana contemporánea. Poesía y narrativa. Neruda. Borges. Realismo Mágico. Boom literario. Cien años de soledad

  • Enviado por: Emar
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Breve panorama de la narrativa hispanoamericana del Siglo XX.

La literatura hispanoamericana ha obtenido un gran desarrollo a lo largo del XX.

Géneros desarrollados por literatos han sido muy variados, desde la poesía hasta la novela. En todos ellos han sobresalido notable e incluso sobresalientemente.

Se trata de una literatura que ha sabido ayudarse para su desarrollo de la gran riqueza formal, diversidad de temas todo ello a causa del mestizaje entre las culturas hispanas tanto de América como de Europa.

Uno de los vanguardismos más importantes fue el argentino. Al igual que con todas las vanguardias se extendió por medio de revistas y de las más importantes de la época se señala Martín Fierro.

En Buenos Aires se formó un grupo del movimiento surrealista liderado por Aldo Pelegrini. También destaca Enrique Molina que en su obra -Hotel pájaro- fue donde recopiló sus mejores poemas.

El rápido desarrollo que tuvo la novela hispanoamericana durante la década de los sesenta y setenta no ha sido un hecho surgido de improvisto, ha tenido unos largos y valiosos antecedentes. La novela se caracterizará por la mezcla del relato breve fantástico y de la novela temática autóctona. Rubén Darío; Leopoldo Lugones -Las fuerzas Extrañas-, -Cuentos Fatales-; Horacio Quiroga.

Pero la novela también centro su atención en temas político-sociales. La revolución mexicana fue uno de los temas más tratados. -Los de abajo-, sin optar por un punto de vista épico ni idealista, muestra la guerra tal y como fue, con la crudeza con la que se llevó acabo. Ciro Alegría, autor que sufrió una represión por sus ideas políticas tuvo gran extensión en sus obras como -El mundo es ancho y ajeno-.

Mención especial merece el tema del Realismo Mágico ya que es en este marco sociocultural donde se produce la renovación de la narrativa hispanoamericana, iniciada por una generación de escritores nacidos a fines del siglo XIX y principios del XX: el argentino Jorge Luis Borges -Historia de la eternidad-, el guatemalteco Miguel Angel Asturias -El señor presidente- y el cubano Alejo Carpentier -Ecue-Yamba-O.

Pablo Neruda (1904-1973)

Su verdadero nombre era Ricardo Neftalí Reyes, que sustituyó por el pseudónimo literario <<Pablo Neruda>> como homenaje al escritor checo Jan Neruda. En 1934 vino a España donde entró en contacto con los poetas españoles. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1971. Murió en 1973 en la capital chilena, unos días después del golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende.

Es el poeta más importante de la América hispana, después de Rubén Darío.

Su obra poética tiene su primer hito importante en -Veinte poemas de amor y una canción desesperada-. Alejado tanto del modernismo como del vanguardismo, renueva el lenguaje amoroso.

En su período como diplomático experimenta una profunda crisis existencial que se expresa en -Residencia en la tierra-, bucea en las zonas más oscuras de su personalidad, utilizando imágenes tan deslumbrantes como herméticas para transmitir sentimientos de desolación.

A partir de su llegada a España sufre un cambio ideológico fuerte por su descubrimiento del marxismo. Esto repercutió en su estilo, ahora más sencillo y directo y se hace patente en -Tercera residencia-. En esta nueva orientación culmina -Canto general-.

Jorge Luis Borges (1899-1986)

Lector apasionado desde muy niño, vivió con su familia en diversos países europeos, residiendo después en España. Dos años después de su regreso a Argentina, introdujo el vanguardismo en los ambientes literarios de Buenos Aires. Durante largos años Borges fue un escritor poco conocido y valorado. En los años sesenta su obra fue revalorizada en Francia y a partir de entonces empezó a cosechar premios y galardones entre ellos el Premio Cervantes.

Además de destacado poeta, era un extraordinario ensayista que en breves páginas trata cuestiones culturales y literarias. -Inquisiciones-, -Historia e la eternidad-.

Lo mejor de la obra borgiana son sus cuentos:

  • Carácter ilusorio de la realidad

  • Misterio de la identidad

  • Mundo como laberinto

  • Concepción circular del tiempo.

-Historia universal de la infamia-, -Ficciones-, -El aleph-, -El informe de Brodie-. Borges posee un cuento que ha sido utilizado por la filosofía, es su famoso cuento de -Las piedras azules-.

Mario Vargas Llosa (1936)

Escritor peruano, otra de las grandes figuras de la narrativa hispanoamericana. Realizó sus estudios en un colegio militar. Se trasladó a Europa residiendo en Madrid, París, Barcelona y Londres. Mantuvo posiciones izquierdistas en un principio y evolucionó hacia el liberalismo. Nacionalizado español, pertenece a la Real Academia y ha obtenido importantes premios.

Sus ensayos constituyen agudos y apasionados estudios sobre sus obras preferidas, Tirant lo blanc, Madame Bovary...

-La ciudad y los perros-, recoge sus vivencias en el colegio militar limeño Leoncio Prado.

-La casa verde-, se centra en un prostíbulo que marcó su adolescencia

-Conversación en La Catedral-, obra más ambiciosa. Descarnado panorama de la sociedad peruana durante un período de la dictadura. La acción transcurre en un bar llamado “La Catedral”.

-La tía Julia y el escribidor-, relata su juventud, incluyendo a su familia y su primera esposa.

-La guerra del fin del mundo-, reconstruye un suceso de la historia contemporánea de Brasil, una utópica rebelión de campesinos que fue sofocada por el ejército.

¿Quién es Gabriel García Márquez?

Gabriel José García Márquez  nació en Aracataca (Colombia) en 1928. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de febrero de 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal, que había sido fundado el mes de marzo de ese mismo año por Domingo López Escauriaza. 

      Había comenzado su carrera profesional trabajando desde joven para periódicos locales; más tarde residiría en Francia, México y España. En Italia  fue alumno del Centro experimental de cinematografía. Durante su estancia en Sucre (donde había acudido por motivos de salud), entró en contacto con el grupo de intelectuales de Barranquilla, entre los que se contaba Ramón Vinyes, ex propietario de una librería que habría de tener una notable influencia en la vida intelectual de los años 1910-20, y a quien se le conocía con el apodo de "el Catalán" -el mismo que aparecerá en las últimas páginas de la obra más célebre del escritor, -Cien años de soledad (1967)-. Desde 1953 colabora en el periódico de Barranquilla El nacional: sus columnas revelan una constante preocupación expresiva y una acendrada vocación de estilo que refleja, como él mismo confesará, la influencia de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Su carrera de escritor comenzará con una novela breve, que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William Faulkner: La hojarasca (1955). La acción transcurre entre 1903 y 1928 (fecha del nacimiento del autor) en Macondo, mítico y legendario pueblo creado por García Márquez. Tres personajes, representantes de tres generaciones distintas, desatan -cada uno por su cuenta- un monólogo interior centrado en la muerte de un médico que acaba de suicidarse. En el relato aparece la premonitoria figura de un viejo coronel, y "la hojarasca" es el símbolo de la compañía bananera, elementos ambos que serían retomados por el autor en obras sucesivas. 
     
En 1961 publicó -El coronel no tiene quien le escriba-, relato en que aparecen ya  los temas recurrentes de la lluvia incesante, el coronel abandonado a una soledad devastadora, apenas si compartida por su mujer, un gallo, el recuerdo de un hijo muerto, la añoranza de batallas pasadas y... la miseria. El estilo lacónico, áspero y breve, produce unos resultados sumamente eficaces. En 1962 reúne algunos de sus cuentos -ocho en total- bajo el título de -Los funerales de Mamá Grande-, y publica su novela -La mala hora-
     
Pero toda la obra anterior a -Cien años de soledad- es sólo un acercamiento al proyecto global y mucho más ambicioso que constituirá justamente esa gran novela. En efecto, muchos de los elementos de sus relatos cobran un interés inusitado  al ser integrados en Cien años de soledad. En ella, Márquez edifica y da vida al pueblo mítico de Macondo (y la legendaria estirpe de los Buendía): un territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico; este es el postulado básico de lo que después sería conocido como realismo mágico. Se ha dicho muchas veces que, en el fondo, se trata de una gran saga americana. Macondo podría representar cualquier pueblo, o mejor, toda Hispanoamérica: a través de la narración, asistimos a su fundación, a su desarrollo, a la explotación bananera norteamericana, a las revoluciones, a las contrarrevoluciones... En suma, una síntesis novelada de la historia de las tierras latinoamericanas. En un plano aún más amplio puede verse como una parábola de cualquier civilización, de su nacimiento a su ocaso. 
     
Tras este libro, el autor publicó la que, en sus propias palabras, constituiría su novela preferida:  -El otoño del patriarca (1975)-, una historia turbia y cargada de tintes visionarios acerca del absurdo periplo de un dictador solitario y grotesco. Albo más tarde,  publicaría los cuentos -La increíble historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1977), y Crónica de una muerte anunciada (1981)-, novela breve basada en un suceso real de amor y venganza que adquiere dimensiones de leyenda, gracias a un desarrollo narrativo de una precisión y una intensidad insuperables. Su siguiente gran obra, -El amor en los tiempos del cólera- se publicó en 1987: se trata de una historia de amor que atraviesa los tiempos y las edades, retomando el estilo mítico y maravilloso. Una originalísima y gran novela de amor, que revela un profundo conocimiento del corazón humano. Pero es mucho más que eso, debido a la multitud de episodios que se entretejen con la historia central, y en los que brilla hasta lo increíble la imaginación del autor.
     
En 1982 le había sido concedido, no menos que merecidamente, el Premio Nobel de Literatura. Una vez concluida su anterior novela vuelve al reportaje con -Miguel Littin, clandestino en Chile (1986)-, escribe un texto teatral, -Diatriba de amor para un hombre sentado (1987)-, y recupera el tema del dictador latinoamericano en -El general en su laberinto (1989)-, e incluso agrupa algunos relatos desperdigados bajo el título -Doce cuentos peregrinos (1992)-. Nuevamente, en sus últimas obras, podemos apreciar la conjunción de la novela amorosa y sentimental con el reportaje: así en -Del amor y otros demonios (1994)- y -Noticia de un secuestro (1997)-. Ha publicado también libros de crónicas, guiones cinematográficos y varios volúmenes de recopilación de sus artículos periodísticos: Textos costeños, Entre cachacos, Europa y América y Notas de prensa
     

“Cien Años de Soledad”

El resumen general de “Cien Años de Soledad”, para un mejor entendimiento, se puede hacer en dos partes. La primera, cuenta la historia de los Buendía hasta mitad de la tercera generación más o menos. La segunda parte es la que cuenta los altercados de los nietos, bisnietos de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán.

Primera Parte

Macondo era el pueblo donde José Arcadio Buendía, un habitante con gran imaginación y su esposa Úrsula Iguarán vivían. Solía comprar inventos a Melquíades, el cabecilla de un grupo de gitanos que aparecían una vez al año con novedosos artilugios con los que se volvía loco. Entre los objetos que le compró había un imán para buscar oro, una lupa a la cual le pretendía dar aplicaciones militares, mapas portugueses e instrumentos de navegación. La mayoría de sus experimentos se frustraron. Como consecuencia, llevó a cabo una expedición para conocer otros pueblos, descubrió que Macondo estaba rodeada por agua.

Los primeros dos hijos de José Arcadio y Úrsula fueron José Arcadio, el mayor y Aureliano, el pequeño. Al año siguiente cuando volvieron los gitanos ya no estaba con ellos Melquíades, que había muerto. La novedad que trajeron los gitanos aquel año fue el hielo que fueron a ver José Arcadio Buendía y su hijo menor Aureliano. Ése sería uno de los recuerdos que más añoraría el pequeño en sus futuras batallas.

  Antes de vivir en Macondo, José Arcadio y Úrsula habían vivido en una ranchería situada en la sierra con sus respectivas familias. Se casaron a pesar de ser primos ( y esque en un matrimonio anterior al suyo, dos primos de su misma familia se casaron y tuvieron un hijo que salió con cola de cerdo), pero en este caso José Arcadio y Aureliano salieron completamente sanos. José Arcadio mató un día a Prudencio Aguilar, un vecino del pueblo, en un duelo de honor ya que éste dudaba de las consumaciones del matrimonio de Úrsula con él; Prudencio Aguilar se le aparecía después de muerto. Estas circunstancias llevaron a José Arcadio a abandonar la sierra junto con otras familias, se establecieron al lado de un río y formaron un nuevo pueblo, Macondo. Unos años después, cuando los chicos empezaron a ser mayores, el primogénito José Arcadio empezó a mantener relaciones sexuales con Pilar Ternera, una mujer que se dedicaba a leer las cartas la cual no tardó en quedarse embarazada.

Cuando ese año volvieron los gitanos, el José Arcadio vio a una joven gitana de la cual se enamoró rápidamente. Al día siguiente éste se había fugado con los gitanos y la chica. Úrsula al enterarse fue en su busca, José Arcadio se hizo cargo de Aureliano y de nueva hija, llamada Amaranta. A los cinco meses regresó Úrsula sin su hijo pero con gente de otros pueblos. Úrsula y José Arcadio aceptaron al hijo de Pilar Ternera de mala gana. Le llamaron Arcadio. Los niños de la casa disponían de una niñera, Visitación, una india que había llegado a Macondo huyendo de una peste de insomnio junto con su hermano. Al año siguiente, otra vez regresaron los gitanos, pero no había ni rastro de José Arcadio. También llegaron al pueblo unos traficantes de pieles que llevaron a la casa de los Buendía una niña y una carta. La carta era de alguien que les conocía y pedía a Úrsula y a José Arcadio que la acogieran ya que era familia lejana y no tenia padres. La llamaron Rebeca. La pobre niña parecía autista ya que casi no hablaba, y una noche Visitación se dio cuenta de que había traído al poblado la enfermedad del sueño, que afectó en poco tiempo a todo el poblado. Todo parecía perdido ya que los efectos de la peste era la pérdida de memoria. Cuando estaban a punto de desaparecer, vino un hombre a casa de los Buendía y dio de beber un antídoto a José Arcadio. Éste al recuperarse se dio cuenta de que ese hombre era Melquíades. Legó a Macondo un corregidor mandado por el gobierno. José Arcadio le impuso unas condiciones para quedarse en el pueblo.

Se organiza una fiesta para inaugurar las reformas que se habían hecho en la casa, se compra un instrumento desconocido en Macondo, es la pianola. Para instalar la pianola y enseñar su funcionamiento viene Pietro Crespi, un italiano de refinados modales. Las niñas Amaranta y Rebeca no tardaron en enamorarse de él. Pietro Crespi corresponde en su amor a Rebeca y Amaranta empieza a sentir celos de su hermana. Rebeca y Pietro se hacen novios en la distancia y al final fijan una boda que Amaranta intentará evitar, por eso Úrsula decide mandarla de viaje.

Mientras tanto, Melquíades había muerto ahogado en el río y había sido enterrado en medio del terreno destinado al cementerio con un rito que él mismo pidió que le ofreciesen.

Pilar Ternera cansada de esperar a José Arcadio se acuesta con Aureliano que va a buscarla una noche a su casa para calmar el amor que siente por Remedios, la hija pequeña del corregidor. Después de confesárselo a Pilar, esta lo arregla para conseguir fijar la boda.

José Arcadio Buendía se trastoca con tantos inventos que hacía con Melquíades y tienen que atarlo a un árbol para que no destroce la casa después de volver a ver a Prudencio Aguilar otra vez.

Aureliano y Remedios Moscote fueron casados por el padre Nicanor. Ese mismo día se tendrían que haber casado Rebeca y Pietro Crespi pero recibió una carta con la repentina muerte de su madre. La boda no se podía realizar hasta al cabo de tres años, ya que todos querían que se celebrase la boda en la iglesia nueva que hasta ese tiempo no podría estar terminada. Pero el hecho que llevó al aplazamiento indefinido fue la muerte de Remedios poco antes de cumplirse los tres años en unas extrañas circunstancias, como envenenada. Amaranta se sintió la culpable de todo porque su deseo era el de envenenar a su hermana Rebeca.

Vuelve a Macondo José Arcadio. Rebeca al verlo se enamora de él y deja al italiano, tres días después se casan. Amaranta intenta seducir a Pietro que le propone matrimonio pero ella le sugiere esperar un tiempo.

En Macondo tuvieron lugar unas elecciones en que Aureliano debido a su amistad con el corrector descubre que los conservadores amañan las elecciones. Esto le lleva a buscar la revolución en favor de los liberales. Aureliano pasa a ser el coronel Aureliano Buendía. El coronel Aureliano se va para unirse a las fuerzas liberales y deja a Arcadio a cargo de Macondo. Éste fue el peor de los gobernantes que hubo en el pueblo y llevo a cabo diversos fusilamientos. Úrsula evitó el fusilamiento del corregidor. Arcadio, mientras tanto, busca tener relaciones sexuales con Pilar Ternera, pero éste no sabe que es su madre. Pilar le manda al dormitorio a Santa Sofía de la Piedad con quien tiene una hija. Arcadio acabo fusilado en la plaza del pueblo por los conservadores.

El coronel Aureliano durante sus múltiples viajes, acabó teniendo diecisiete hijos con diecisiete mujeres distintas durante la guerra, los cuales fueron llamados Aureliano y con el apellido materno. Amaranta a su vez, rechaza la propuesta de matrimonio de Pietro Crespi que acaba suicidándose abriéndose las venas.

La guerra terminó en mayo, el coronel Aureliano y Gerineldo Márquez (su hombre de confianza) fueron hechos prisioneros. Aureliano fue condenado a muerte y el ultimo deseo que pidió fue morir en Macondo. Tuvo un pequeño encuentro con su madre y su hermana y al cabo de los días, cuando se disponían a fusilarlo apareció José Arcadio con una escopeta y consiguió que lo soltaran. El capitán Roque Carnicero (capitán del pelotón de fusilamiento) y sus seis hombres intentaron salvar al general liberal Victorio Medina, pero cuando llegaron ya lo habían fusilado.

El coronel Aureliano consiguió reunir un ejercito y proclamó la guerra al régimen. Le nombraron jefe de las fuerzas revolucionarias. Gerineldo Márquez fue nombrado por Aureliano jefe civil y militar de Macondo. Gerineldo le expresó a Amaranta su intención de casarse con ella, pero Amaranta lo rechazó también. Aureliano se fue otra vez y mandó una carta a su madre avisando que José Arcadio Buendía se moriría pronto. Por eso lo sacaron de debajo del castaño y lo amarraron a la cama. José Arcadio tardó poco en morir.

Segunda Parte

En sus años de juventud, cuando aún estaba en Macondo, el general Aureliano Buendía tuvo una aventura con Pilar Ternera, de la cual salió su hijo Aureliano José. Éste intenta acostarse con su tía Amaranta pero es rechazado. Aureliano visita Macondo y se lleva a su hijo a la guerra. Posteriormente llegan a Macondo rumores de que Aureliano ha muerto. El alcalde de Macondo es el general conservador José Raquel Moncada amigo de Aureliano que lo acabará fusilando cuando restablezca el control de Macondo. Aureliano José deserta del ejercito para intentar conquistar a Amaranta pero esta lo vuelve a rechazar. Ésta vuelve a echar de menos a Gerineldo Márquez. Mientras, Úrsula recibe en casa a los diecisiete hijos de Aureliano, todos con el nombre del padre y con el apellido materno. Aureliano José muere en manos del capitán conservador Aquiles Ricardo en medio de la calle.

Gerineldo Márquez vuelve a ser rechazado por Amaranta. Entretanto Aureliano regresa a Macondo y cuando fue a entregar los objetos personales del General Moncada a su viuda.

Teofilo Vargas se había apoderado del mando central liberal y Aureliano influido por un capitán decide matarlo para hacerse con el poder, pero debido al cargo de conciencia que le supone decide matar precisamente al capitán que se lo había propuesto. Aureliano recibe la visita de una comisión de su partido que le propone unas reformas contrarias al pensamiento liberal, pero aun así las acepta. Gerineldo interpretó el acuerdo como una traición y fue condenado a muerte por sus palabras. Úrsula al ver que su hijo está dispuesto a ejecutar a Gerineldo, su amigo de toda la vida, le hecha en cara su comportamiento. Al final se evitó su muerte. Aureliano rectifica e intenta acabar con la guerra firmando la rendición. Tomando esto como un símbolo de cobardía, Aureliano intenta suicidarse dándose un tiro en el corazón pero afortunadamente falla.

Arcadio, hijo de José Arcadio y Pilar Ternera, y Santa Sofía de la Piedad tuvieron gemelos. Uno era Aureliano II y el otro era José Arcadio II. Cuando eran más pequeños sus aficiones eran las mismas, con una sincronización perfecta hasta el punto de no distinguir a los dos hermanos pero a la vez que se hicieron mayores, sus hábitos y costumbres no fueron las mismas, José Arcadio II se dedicaba a criar gallos de pelea y Aureliano II se dedicaba primero a leer libros y manuscritos y luego a tocar el acordeón. Los gemelos compartieron sin enterarse a la misma mujer, Petra Cotes, pero fue Aureliano II quien tuvo una hijo con ella que fue educado por Úrsula para que fuera cura en un futuro. También es Aureliano II quien convive con Petra Cotes a pesar de estar casado con Fernanda, pero es que las relaciones con Petra hacen que los animales se reproduzcan rápidamente.

Remedios la bella, que es la otra hija de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad. Fue reina del carnaval que se celebró en Macondo. Pero no fue una fiesta de celebración y alegría ya que apareció una comparsa procedente de otro pueblo de la cual la reina era Fernanda del Carpio, (que así se dio a conocer en Macondo), pero la cual a media noche atacó el pueblo. José Arcadio II salvó a Remedios y Aureliano II salvó a Fernanda.

Fernanda y Petra se encuentran enfrontadas por el amor de Aureliano II. Finalmente Fernanda se resigna, ya que no tiene más remedio que aceptar la relación de su marido con Petra. Al año de casados, tienen un hijo al que ponen el nombre de José Arcadio, al cabo de un tiempo tuvieron a una hija que recibe el nombre de Renata pero a la que todos llamarán Meme.

Aureliano recibe la visita de sus diecisiete hijos en el carnaval. El miércoles de ceniza el padre Antonio Isabel les marcó a todos con una cruz de ceniza en la frente que resultó imborrable. Solo uno de los hermanos se quedó en Macondo, fue Aureliano el Triste que quiso instalarse en una supuesta casa abandonada, en que encontró a una vieja Rebeca, que todos creían muerta. En otra visita de “los Aurelianos” a Macondo, arreglaron entre todos la casa de Rebeca, que tenia muchos desperfectos. En esta visita se queda a vivir Aureliano Centeno que ayuda a su hermano en una fabrica de hielo. Aureliano el Triste le pide dinero a Aureliano Centeno para traer el ferrocarril al pueblo, al cabo de medio año lo consiguió. La llegada del ferrocarril provocó la llegada de diversos inventos y de todo tipo de gente. Remedios La Bella sigue permaneciendo pura y rebelde y su gran belleza provoca algunas muertes accidentales. Un día en que estaba plegando las sabanas junto a Fernanda y Úrsula desaparece volando junto con las sabanas como si de un ángel se tratase.

Vino mucha gente nueva a vivir a Macondo y un día un cabo de policía mató a un niño por derramar sobre él un refresco. Aureliano asistió a la matanza y dijo que cualquier día armaría a sus hijos para acabar con los “gringos”. Durante esa semana asesinaron a todos sus hijos menos al mayor, Aureliano Amador que consiguió escaparse. Maldijo al cura por haber hecho las señales de sus frentes como si fuera el punto exacto donde tenían que matarlos. Aureliano entonces quiere promover la guerra total y busca la ayuda de Gerineldo Márquez que había envejecido mucho. José Arcadio se va de Macondo para ir al seminario y Meme es mandada a un colegio de monjas por su relación con el joven Babilonia. Úrsula empieza a perder la visión hasta quedar ciega pero intenta que la familia no se dé cuenta. Queda relegada a las tinieblas y pierde el control de la casa en favor de Fernanda, que decide echar a José Arcadio II de la casa por trabajar en la compañía bananera. Aureliano II se va a vivir con Petra Cotes y se vuelve gordo a causa de su gran apetito, come tanto que organiza concursos gastronómicos. En una ocasión comió tanto que se encontró al borde de la muerte. Desde ese momento Empezó a visitar a Fernanda cada día.

Meme mientras tanto visitaba a sus padres una vez al año, tiempo en el cual éstos tenían que vivir juntos para que su hija no se llevase un disgusto. En una de esas veces llevó a su casa a cuatro monjas y a sesenta y ocho compañeras de clase a pasar una semana de vacaciones con su familia, en ese tiempo destrozaron parte de la casa. Por ese tiempo reapareció José Arcadio II que pasaba todo su tiempo en hacer pescaditos de oro.

Muere Aureliano Buendía y se decreta el luto en la casa. Amaranta desde hace mucho tiempo anduvo tejiendo su mortaja, la cual deshacía por las noches ya que la Muerte le vaticinó que cuando acabase de tejerla moriría. Al final aceptó su fin y la terminó de un día para otro, y llevándose consigo los mensajes que los demás le habían dado para sus seres queridos.

Fernanda y Aureliano II tienen una nueva hija, a pesar de su separación, a la cual llaman de Amaranta Úrsula. Cuando esto sucedió Meme ya había terminado los estudios y era concertista de clavicordio. Pronto se enteró de que su padre solo estaba en la casa para guardar las apariencias de su romance con Petra Cotes. Meme se aficiona a la bebida y una noche después de haber estado bebiendo enferma. Tenia entre sus amigas a tres norteamericanas con las que pasaba buena parte de su tiempo, pero conoce a Mauricio Babilonia, que era un mecánico de la compañía bananera del cual no tardó en enamorarse. Un día Fernanda los descubre besándose en el cine, Meme es castigada sin poder salir de la casa, pero sigue viendo a Mauricio, que se cuela en la casa cada noche hasta que Fernanda lo descubre y lo denuncia a la policía como a un ladrón. Cuando lo ven colándose le pegan un tiro y lo dejan invalido. Entretanto Úrsula había cumplido cien años y ya no se movía de su cama.

Después de la lesión de Mauricio Babilonia, Fernanda se lleva a Meme a un convento donde tiene a un hijo de su antiguo romance con Mauricio. El niño se llama Aureliano. Meme no volvió a hablar y se pasó el resto de su vida pensando en Mauricio. Al cabo de unos meses del abandono de Meme, Fernanda recibió en Macondo a una monja que le entregó a Aureliano, su nieto. Fernanda dijo a la familia que lo había encontrado en el río en una canastilla y lo metió en una habitación de la casa.

José Arcadio II organizó una gran huelga para poder tener fiesta los domingos, este hecho produjo la llegada del ejercito a Macondo y se vio la posibilidad de una guerra civil. Las autoridades concentraron a los trabajadores en una plaza de Macondo y una vez allí y después de darles unos minutos para que se fueran, abrieron fuego. José Arcadio II se despertó en un tren lleno de cadáveres después haber perdido el conocimiento a causa del impacto de una bala. Bajó del tren y se fue andando a Macondo, una vez allí se dio cuenta que las autoridades habían conseguido esconder la matanza de tres mil personas. Los familiares de las víctimas dan por hecho que estos han regresado a sus tierras natales con la compañía bananera. Los soldados registraron la casa, y en el cuarto de Melquíades o de las bacinillas, se escondía José Arcadio II. Aceptando su fin, se queda inmóvil en la cama, un soldado entra en el cuarto a oscuras, enciende una linterna, le alumbra y se va, llevándose consigo un pescadito de oro.

Llovió durante cuatro años, once meses y dos días. Durante este tiempo a Fernanda se le escapó de la habitación el niño y cuando su abuelo lo vio decidió cuidarlo. Al ver que la lluvia no paraba, Aureliano II se va a casa de Petra Cotes donde se estará tres meses antes de regresar de nuevo a su casa. Una vez en su casa, vuelve a tener problemas con Fernanda por una cuestión de alimentos. Úrsula se trastoca y Aureliano II decide buscar el tesoro que se encontraba en un San José y que Úrsula había escondido esperando el regreso de su propietario.

Pasados ocho meses del final de la lluvia Aureliano volvió con Petra Cotes. Úrsula mejora con la llegada del buen tiempo y decide limpiar la casa, pero meses después muere con unos 122 años, el día de Jueves Santo.

José Arcadio abandona Roma antes de hacer los votos perpetuos y regresa a Macondo. Aureliano II y Petra cotes viven de las rifas muy felices hasta que él enferma, entonces decide hacer una gran rifa para conseguir dinero y poder mandar a Amaranta Úrsula a estudiar a Bruselas. Después de la marcha de ésta a Bruselas, muere Aureliano II a la vez que también lo hacia José Arcadio II después de enseñar a leer y a escribir a Aureliano. El día de su muerte fue el nueve de Agosto. En el entierro las tumbas se confundieron. Anteriormente también murió Rebeca retorcida en su cama y chupándose el dedo pulgar.

Santa Sofía de la Piedad se va de la casa de los Buendía harta de limpiar y no se vuelve a saber nada de ella. Fernanda había muerto cuatro meses antes de la llegada de José Arcadio, que había estado mintiendo a su madre ya que nada más llegar a Roma, dejó sus estudios. El entrar en el cuarto de Fernanda, arregló su cadáver y cogió una carta donde le contaba toda la verdad, fue cuando descubrió que Aureliano era el bastardo. No le volvió a hablar durante mucho tiempo. Recogió a niños del pueblo para que jugaran en la casa. Una noche los niños vieron luz en el antiguo cuarto de Úrsula, la luz procedía de debajo de las losas, donde se encontraba la cripta en que Úrsula había escondido el dinero del San José. José Arcadio reformó la casa, pero echo a los niños de ella y concede la libertad a Aureliano al enfermar. Pero Aureliano se queda en la casa estudiando los pergaminos.

En estos tiempos llega a la casa el único superviviente de los Aurelianos, era Aureliano Amador, pero al no reconocerlo no le dejaron entrar. En ese momento dos policías le dispararon en plena calle. José Arcadio fue asesinado por los niños a los que había echado, estos le ahogaron y se llevaron tres sacos de oro mientras Aureliano estudiaba.

Regresa a la casa Amaranta Úrsula casada con un flamenco llamado Gastón, los dos tenían un acuerdo de no tener hijos antes de cinco años de casados. Al llegar a la casa la reformó con gran ilusión. Gastón intenta establecer un correo aéreo. Antes de la llegada de Amaranta Úrsula, Aureliano había conocido a Nigromanta, una negra con la que entabló amistad, y algo más, y que después de la llegada de Amaranta Úrsula, se convirtió en su amante. Aureliano también se había hecho amigo de cuatro jóvenes que visitaban la misma librería, eran: Álvaro, German, Alfonso y Gabriel. Su amistad era mas fuerte con Gabriel ya que este creía en el Coronel Aureliano, porque su abuelo era Gerineldo Márquez. Aureliano se enamoró de Amaranta Úrsula, a la cual le expresó sus sentimientos un día, pero ella lo rechazó. Aureliano fue a un nuevo burdel de animales, donde conoció a Pilar Ternera. Ésta después de que Aureliano le contara sus sentimientos, le dijo que Amaranta Úrsula le estaría esperando en algún lado. Esa tarde Aureliano después de haber bebido hizo el amor con Amaranta Úrsula después de una primera oposición por parte de ella. En la habitación de al lado se encontraba Gastón que no se dio cuenta de nada.

El propietario de la librería al cual llamaban el sabio catalán se había marchado del pueblo. Por carta recomendó a los cinco amigos que abandonaran Macondo y así lo hicieron uno por uno menos Aureliano que se había quedado amando a Amaranta Úrsula, aprovechando que Gastón se había ido a Bruselas a comprobar el funcionamiento de su correo aéreo. Cuando Amaranta Úrsula se enteró del regreso de Gastón le mandó una carta explicándole sus sentimientos en favor de Aureliano. La respuesta de Gastón fue de desearles la felicidad. Una segunda carta por parte de éste requiriendo su velocípedo causó una gran rabia y tristeza a Amaranta Úrsula, ya que se sintió ella la abandonada. Cuando Pilar Ternera murió la pareja esperaba un hijo, Aureliano preocupado por la posibilidad de que Amaranta Úrsula fuera su prima buscó en los archivos de la iglesia, al no encontrar nada decidieron aceptar la versión de la canastilla. El hijo que tuvieron se llamó Aureliano, pero este nació con una cola de cerdo. No se preocuparon porque no conocían la historia y pensaron cortársela mas adelante. Pocas horas mas tarde moría desangrada Amaranta Úrsula. Aureliano estaba desolado y estuvo deambulando por el pueblo. Al amanecer regresó a casa y no encontró a su hijo en la canastilla donde lo había dejado. Aureliano vio a su hijo llevado y comido por las hormigas que habían estado asaltando la casa desde hacia meses. En aquel momento su mente desveló las claves de los pergaminos, inmediatamente los pudo descifrar, “el primero de la estirpe esta amarrado en un árbol y el último se lo están comiendo las hormigas”, y descubrió su procedencia y que Amaranta Úrsula era su tía. Los documentos resultaron ser la historia entera de toda su familia. Mientras leía los pergaminos, todo lo que contaba empezó a suceder en Macondo. Un viento tremendo empezó a destruir todo el pueblo, y cuanto más leía, con más rapidez moría el pueblo. Comprendió que en cuanto acabará el final, él y Macondo desaparecerían, como castigo a una familia que vivió cien años de soledad.

Descripción de personajes

Amaranta.

Hermana de José Arcadio y Aureliano, es la pequeña de los tres. Con la llegada de Rebeca, la dos forman un muy buen equipo, como si de hermanas de sangre se tratasen ya que cuentan más o menos con la misma edad. Pero el problema llega con la llegada de la pianola al pueblo y con ella la llegada de Pietro Crespi ya que desafortunadamente las dos se enamoran de él, pero él solo corresponde a Rebeca. A partir de ahí empiezan los problemas y los celos, con deseos de Amaranta de incluso matar a su hermana par impedir su boda. Por circunstancias, al final no se casan y Pietro Crespi entonces empieza a rondar a Amaranta, pero éste le rechaza, quizá por rabia de considerarse como un segundo plato para él. Esta rivalidad entre hermanas durará toda la vida, hasta la muerte. En la vida de Amaranta aparecerá también el General Gerineldo Martínez pero es también rechazado, más que nada por orgullo y soberbia, ya que en su interior se muere de ganas por estar con él. Al final, Amaranta se queda sola junto a su madre Úrsula. Tiene unos ligeros problemas con uno de sus sobrinos, José Arcadio, (el de los estudios teológicos, el cual no la olvidará hasta su muerte), ya que ella siempre le había considerado como un niño, y se da cuenta un poco tarde de que ya no lo era cuando éste desea acostarse con ella. Su final, podría decirse que es un final triste, ya que, aunque muere en compañía de su familia, pero lo hace con el corazón vacío, y a la vez lleno de rencor hacia Rebeca. Un rasgo que permanecerá también en algunos miembros de su familia, es la costumbre del crear y deshacer, ella con su mortaja, Aureliano con los pescaditos de oro...

Remedios La Bella.

Nieta de José Arcadio y Pilar Ternera, hija de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad. Es uno de los personajes más especiales de la obra. Su nombre se debe a la gran belleza que posee, pero a pesar de ella, se comporta de un modo totalmente distinto al que se pudiera pensar ya que se trata de una chica muy rebelde, como cuando se rapó el pelo, que a pesar de sus múltiples galanes, se mantuvo hasta el final virgen. Nombrada reina de la belleza en las fiestas de carnaval de Macondo, provocó muchos accidentes y suicidios a los jóvenes. Su final es un final muy peculiar, una tarde tendiendo unas sábanas, empezó a levitar, trasparentarse y se fue volando al cielo envuelta en una de las sábanas, como si de una virgen o un ángel se tratase. Para alguna gente, puede representarse como una “Juana de Arco”, por su rebeldía y su pureza.

Melquíades

Uno de los gitanos que en los primeros tiempos visitaba Macondo con su caravana, junto con los demás miembros del clan. Él fue el que de un modo u otro, metió a José Arcadio Buendía, en la locura de los inventos. Era un hombre honrado, lúgubre, con una mirada que parecía conocer el otro lado de las cosas. Con su inconfundible vestimenta, sombrero grande y negro, como las alas extendidas de un cuervo, y su chaleco de terciopelo. Pero a pesar de su inmensa sabiduría y de su ámbito misterioso, tenía un peso humano, una condición terrestre que lo mantenía enredado en los minúsculos problemas de la vida cotidiana. Se hizo compañero inseparable de José Arcadio Buendía, mantuvieron una relación como de hermanos. Hombre misterioso hasta la médula, regresó e la muerte ya que según él, “allí se aburría”. Había dejado de reír desde hacía mucho tiempo, porque el escorbuto le había arrancado los dientes. Fue uno de los primeros en vaticinar su propia muerte. Murió en el río, y en su funeral pidió que pusieran a quemar mercurio. Pero a pesar de desaparecer carnalmente, permanecerá en la mente de los siguientes descendientes.

Bibliografía

-Blecua, Alberto y Equipo Textor. “Literatura”. Madrid, Santillana, 1997.

-García Márquez, Gabriel José. “Cien Años de Soledad”. Barcelona, Plaza & Janes, 1999.

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