Escocia

Geografía. Europa. Islas Británicas. Reino Unido. Edimburgo. Aberdeen. Glasgow. Lenguas. Gaita escocesa

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  • Resumen

El trabajo que viene a continuación, pretende ser una descripción lo más exacta posible sobre las ciudades más importantes de Escocia, así como de sus Tierras Altas. Escocia se divide en Tierras Altas, cuya capital es Inverness y Tierras Bajas, en las que se encuentra la ciudad de Glasgow, la tierra que se encuentra en la frontera de ambas se llama Borders.

También se trata su cultura, tanto a nivel de idioma, como de raíces celtas, haciendo una breve descripción de la evolución de los dialectos más hablados a lo largo de los siglos y un análisis de sus raíces a través de las similitudes que presentan con otros países de origen celta, tanto en sus costumbres culinarias, fiestas populares, y sobre todo el uso de la gaita.

Además de esto, hacemos una breve descripción de su historia, su lucha por la supervivencia de su cultura y sus reyes. Se toca también uno de sus principales mitos, Willian Wallace, héroe de la revolución de los escoceses contra el dominio británico, así como las principales batallas que con él se desarrollaron.

Otro aspecto importante a la hora de hablar de Escocia es su Whisky, este país se conoce por su buen whisky, que elaboran con las mejores maltas y que dejan envejecer en barricas de jerez o de roble. Al principio era la bebida de los hombres de las Tierras Altas (Highlands), pero poco a poco se consolidó como bebida del pueblo, hoy en día se consume en todo el mundo, siendo su principal comprador Estados Unidos.

Escocia es también una tierra de leyendas, estas perduran a lo largo de los años y forman parte de la cultura popular, una de las más conocidas es El Monstruo del Lago Ness, también conocido como Nessie. Esta leyenda atrae a numerosos turistas de todas las partes del mundo, que se acercan a las aguas del lago e intentan ver al monstruo, aunque lo mejor para verlo, según dicen, es acercarse a las ruinas del castillo que se encuentra a su orilla, en un día nublado, y esperar hasta el anochecer. Otros dicen que lo mejor es entrar en uno de los numerosos bares que se encuentran en el pueblo, beber unos tragos de whisky, y salir al cabo de un rato.

Toda la información la saque de Internet.

  • Introducción

Escocia es una de cuatro naciones constitutivas que forman el Reino Unido (los otros tres son Inglaterra, País de Gales e Irlanda del Norte). Escocia forma la parte norteña de la isla de Gran Bretaña.

La lengua oficial es el inglés, aunque se habla el gaélico, sobre todo en el norte y al oeste de Escocia. La lengua de Scots (que tiene muchas semejanzas al inglés, pero también dibuja en francés y gaélico) también se habla. Mientras el gaélico es la lengua de las montañas y las islas, Scots es la lengua de las tierras bajas.

Escocia se divide en tres regiones principales; las montañas, el valle de Midland y las altiplanicies meridionales. Las ciudades de Edimburgo, Glasgow, y de Dundee junto con sus ciudades numerosas, de la mayoría de la población y de la mayoría de la industria de Escocia están situadas dentro del valle de Midland. Escocia incluye 787 islas, de las cuales la mayoría pertenece a los grupos conocidos como el Hebrides, el Orkney y el Shetland.

Escocia es bien conocido por su paisaje montañoso y hermoso. Mucha de la antiplanicie dentro del Reino Unido se encuentra dentro de las fronteras de Escocia, junto con los picos más altos. Escocia también es importante por sus lagos, mucha de la costa del país está intercalada por los lagos de mar, el más largo es el Lago Fyne, penetra más de 40 millas en el interior, dentro de los lagos dulces destaca el Lago Ness.

El gobierno de escocia está dividido en cuatro gradas, eligieron a un nuevo parlamento escocés en 1999, siguiendo la descentralización de energías del parlamento unido del reino de Londres. Esta es la primera vez que Escocia ha tenido su propio parlamento en 300 años. El parlamento escocés, que se reúne en Edimburgo, es responsable de la mayoría de los aspectos de la vida escocesa. El parlamento nacional en Westminster (Londres) conserva la responsabilidad de tales áreas como defensa, asuntos externos, impuestos. El parlamento Europeo en Bruselas (Bélgica) ejercita ciertas funciones concedidas por la Unión Europea.

  • Edimburgo

Es difícil encontrar en Europa un lugar con la idiosincrasia cultural y la tradición de Escocia; un país apegado a una historia que tiene en la figura de María Estuardo, su última reina independiente, uno de sus símbolos más queridos. Seguir las huellas de la desdichada reina por Edimburgo y sus alrededores, nos permiten conocer una Escocia diferente, alejada de las rutas turísticas, donde se mezclan p0aisajes costeros, colinas absolutamente verdes, ríos cargados de salmones, páramos y pueblos anclados en el pasado.

El impacto que produce Edimburgo, en el viajero que llega por primera a la capital de Escocia es sobrecogedor. Por un lado se alza la Old Town, presidida por la majestuosa y gigantesca mole del castillo; por otro la New Town, el más extenso y mejor conservado conjunto neoclásico de toda Gran Bretaña. En medio, un idílico y bucólico valle que nos traslada, como por arte de magia, a un paisaje que bien podría estar en pleno corazón de las Highlands o Tierras Altas. Nuestra búsqueda para encontrar las huellas de la reina María puede comenzar en ese inmenso castillo, que en realidad es una ciudadela que todavía alberga un regimiento del ejército británico.

En su explanada principal y durante todo el mes de agosto se escenifica el famoso Tattoo, el espectáculo más popular de los festivales de Edimburgo, donde se rinde un ferviente homenaje a la música y tradiciones de los regimientos escoceses. En el interior del castillo hay varios museos. En uno de ellos se guardan las joyas de la Corona. También se pueden visitar las habitaciones privadas de la reina, donde, por cierto, dio a luz a su hijo, el rey Jaime VI de Escocia y I de Inglaterra.

Al salir del castillo hay que hacer a pie de Milla Real, la distancia que separa esta edificación del Palacio de Holyrood, que es también la arteria principal de la ciudad antigua. De camino, no hay que pasar por alto la antigua catedral de Saint Giles, con su curioso campanario en forma de corona; ni tampoco la que se conoce como casa de John Knox, el principal enemigo de la reina e introductor de la doctrina calvinista en Escocia. Al final de la calle, aparece el Palacio Real de Escocia, ampliado y remodelado en el siglo XVII, pero que aún conserva los apartamentos originales de la reina, además de numerosos objetos, joyas y recuerdos. La reina Isabel II todavía utiliza, de forma regular, este edificio en sus vistas oficiales a Escocia. En los alrededores quedan las románticas ruinas del monasterio gótico de Holyrood, donde estaban enterrados los reyes de Escocia antes de ser saqueados por tropas inglesas, y el impresionante parque real que encierra los restos de un antiguo volcán inactivo desde hace miles de años.

En la New Town hay que visitar el Museo Nacional de Antigüedades y el Museo Nacional de Retratos, que comparten un mismo edificio. Llama la atención un magnífico retrato anónimo de Lord Damley, segundo esposo de la reina.

Antes de salir de la ciudad, merece la pena darse una vuelta por Leith, el puerto de Edimburgo que aún conserva algunos edificios relacionados con nuestro personaje y que ahora se ha convertido en uno de los barrios más de moda y animados de la ciudad.

Desde allí se puede salir por la carretera A1, para coger, casi de inmediato, la A198, que costea la ría de Forth. Se pasa por pueblos típicos como Gullane, rodeado de campos de golf, y Dirleton, que conserva un curioso castillo del siglo XIII de reducidas dimensiones, hasta alcanzar North Berwick, un centro veraniego que no parece haber despertado al siglo XX. Con su puerto minúsculo, playas casi vacías de arena blanca y sus numerosas mansiones señoriales, nos traslada a otra época.

Siguiendo la costa, a pocos kilómetros, se alzan las imponentes murallas de piedra rojiza de Tantallon Castle, donde María se alojo en 1566 y desde donde se percibe la inconfundible silueta de Bass Rock. Tan solo 15 Kilómetros más adelante aparece el puerto pesquero de Dunbar, rodeado de playas y bosque. De camino a Haddington, por la A1, se puede visitar otro castillo mejor conservado, el de Haykes, escondido en el valle del Tiñe, que la Reina María utilizó en 1567, justo antes de casarse con el conde Bothwell.

Haddington es la minúscula capital de East Lothian, que todavía mantiene su aire medieval, con casas de colores, monasterios y el magnífico palacio de Lennoxlove. Fue propiedad del secretario de la reina y en la actualidad es residencia oficial de los duques de Hamilton, y aún conserva muchas de sus reliquias.

Seguimos por la carretera comarcal A6137 hasta la A68, que nos lleva a la región de los Borders o La Frontera. Se trata de una zona accidentanda, algo salvaje, donde abundan monasterios en ruinas en lugares románticos, como el de Dryburgh o el de Melrose, glosados por Walter Scott que vivía muy cerca en Abottsford.

Volviendo por la A68 y la A6091 se alcanza Galashiels, la antigua capital de la industria textil escocesa, donde todavía se pueden adquirir buenas prendas de lana que llevan el nombre del río de la zona, el Tweed. Precisamente siguiendo su ribera se alcanza, por la A72, el palacio de Traquair, que aún pertenece a la familia de los Estuardo y que, naturalmente, también alberga recuerdos de su famosa antepasada.

El camino de vuelta a Edimburgo por la A72 nos permite conocer otros castillos como Neidpath. Cerca de la ciudad balneario Peebles y ya muy cerca de Edimburgo, por la A703, no debe olvidarse de la capilla de Rosslin, con el mejor gótico florido de Escocia, y Craigmillar Castle, donde la reina fraguó el asesinato de su marido Lord Darnley.

Para terminar el recorrido, hay que acercarse por la autopista M9 a Linlithgow, en cuyo palacio renacentista nación la reina María en 1542 y donde se puede admirar un excelente conjunto urbanístico medieval, al borde de un lago.

Las huellas de María Estuardo se encuentran en otros lugares de Escocia, como en el Castillo de Stirling donde fue coronada; en los suntuosos palacios de Dunfermline y de Falkland; en el antiguo reino de Fife, que visitó en numerosas ocasiones; y, quizá, también en el siniestro castillo de la isla de Loch Leven cerca de los anteriores, donde fue encerrada durante más de 11 meses.

Estas podrían constituir los puntos culminantes de otra ruta dedicada a este romántico personaje que ha inspirado tantas novelas, óperas y películas desde su trágica muerte en 1578 en Inglaterra.

Holiday Inn.

Turista Superior.

Moderno hotel de tres estrellas situado a tan sólo quince minutos de la ciudad. Tiene 120 habitaciones con baño completo, televisión, teléfono. El hotel tiene además centro de fitness, cafetería, bar y restaurante.

Holiday Inn Crowne Plaza.

Semilujo

Hotel de semilujo, reabierto en 1993, totalmente reformado. Localizado en pleno centro de Edimbugo. Todas sus habitaciones están magníficamente decoradas y son amplias, con vistas al castillo y la zona comercial. Perfectamente equipadas con un lujoso cuarto de baño, televisión vía satélite, teléfono, video. Grandes zonas comunes, cafetería y salón.

Carlton Highland Hotel.

Primera superior

Situado en el corazón de Edimburgo, a 5 minutos del Castillo y en plena zona comercial. Las habitaciones tienen cuarto de baño completo, teléfono, minibar, y televisión vía satélite. Además el hotel posee salón de belleza y night club.

PRECIOS POR PERSONA

SALIDA DESDE MADRID DIARIA

  • Holiday Inn Crowned Plaza

  • Régimen/Noche Extra

    Nº Noches

    A&D

    3 Noches

    N. Extra

    1 Noche

    Supl. Indiv.

    3 Noches

    Supl. Indiv.

    1 Noche

    01/5-31/10

    97.050

    14.250

    17.250

    5.750

  • Hotel Carlton Highland

  • Régimen/Noche Extra

    A&D

    3 Noches

    N. Extra

    1 Noche

    Supl. Indiv.

    3 Noches

    Supl. Indiv.

    1 Noche

    01/5-31/10

    95.550

    13.750

    9.750

    3.250

    Hotel Holiday Inn.

    Régimen/Noche Extra

    A&D

    3 Noches

    N. Extra

    1 Noche

    Supl. Indiv.

    3 Noches

    Supl. Indiv.

    1 Noche

    01/5-31/07 y 01/9-1/10

    01/8-31/8

    79.800

    89.550

    83500

    11.750

    8.250

    9.000

    2.750

    3.000

    • Aberdeen

    Aberdeen, la tercera ciudad en tamaño de Escocia, es famosa por la vistosidad de sus edificios de granito plateado y sus jardines en flor. Podrá ver despliegues florales que parecen contradecir la situación septentrional de Aberdeen, no sólo en los parques de la ciudad, sino en cualquier zona verde. La ciudad también se enorgullece de su museo de arte, su museo marítimo, el Duthie Park y Winter Gardens y sus muchos lugares de interés para los niños, especialmente Satrosphere, un museo de la ciencia de tipo participativo. Merece la pena explorar el casco antiguo de Aberdeen, con la omnipresente torre del King`s College del siglo XV y la catedral de St. Marchar`s, fundada en 1131 que se alza sobre el colorido del Seaton Park.

    Aberdeen es también la puerta de entrada a Royal Deeside, el precioso valle del río Dee. La reina Victoria, cuyo marido le regaló el castillo de Balmoral como residencia de verano a mediados del siglo XIX, le dio su real aprobación.

    Los lugares de interés de la zona van más allá de sus paisajes impresionantes enmarcados por bosques de abedules y antiguos pinos escoceses. Aquí encontrará también la destilería de Royal Lochnagar y el Braemar Highland Heritage Center (museo dedicado a la historia de las highlands). En la parte más baja de Deeside, entre Banchory y Aberdeen, se encuentran los espléndidos castillos y jardines de Drum y Crathes. Tan numerosas y variadas son las grandes casa y mansiones fortificadas de la zona, que las señales de la ruta de los castillos (Castle Trail) conducen al visitante a las mejores entre las mismas. El castillo de Fyvien es una de las obras maestreas, una fortaleza con cinco torres impregnada de cinco siglos de historia escocesa. Remontándonos un poco más en el tiempo, un nuevo parque prehistórico, Atchaeolink, que recrea el mundo de hace 6.000 años.

    Y al norte del río Dee hallará otros muchos lugares interesantes. Desde Deeside se puede seguir una carretera preciosa que atraviesa las agrestes montañas y brezales de las Grampians hasta Tornintoul. Este pueblo, el más alto de las Highlands, forma parte de la singular ruta del whisky (Malt Whisky Trail). Este es un recorrido señalizado que incluye siete famosas destilerías, cada una con sus propias instalaciones informativas. El recorrido también incluye dos encantadoras poblaciones: Aberlour con sus preciosos parques, y Craigellachie, donde podrá visitar la Speyside Cooperage, que muestra el arte de la fabricación de toneles para la industria del whisky.

    Elgin es la segunda ciudad más grande del noroeste. Sus atracciones incluyen una hermosa catedral, ahora en ruinas, y el museo que muestra principalmente objetos de la zona. Al este, el pueblo de Fochabers posee una buena selección de tiendas de antigüedades y es la famosa cuan de los Baxters of Speyside, fabricantes de comida escocesa de calidad, mientras que más al sur, en la costa, Buckie cuenta con un centro turístico llamado The Buckie Drifter, donde se narra la historia de los pescadores de arenques de la localidad. Más al este, en Banff, está Duff House, una dependencia de la National Gallery of Scotland que reúne grandes obras de arte del siglo XVII al XIX y contribuye a la vida cultural de la zona.

    El Lighthouse Museum, adyacente al faro de Kinnaird Head, constituye otro testimonio de la tradición marítima de la zona. Entre los puertos más importantes de Macduff, Fraserburgh y Peterhead encontrará amplias extensiones de acantilados, ricos en fauna.

    El golf, la pesca y el esquí son sólo algunas de las actividades que pueden disfrutarse en los bellos alrededores naturales de esta relativamente escondida parte de Escocia.

    • Glasgow

    Los orígenes exactos de la ciudad de Glasgow todavía son objeto de debate entre los historiadores. Sin embargo, en general se reconoce que en el siglo VI el misionero cristiano Kentigern, quien llegaría a ser el Santo Mungo, fundó un monasteria en la zona donde el Molendinar Burn desembocaba en el río Clyde.

    En 1775, Guillermo Corazón de León otorgó unos fueros oficiales a la ciudad. A mediados del siglo XV, se fundó la primera Undiversidad (y la segunda de Escocia) en el lugar del antiguo monasterio. En 1492, Glasgow había conseguido el estatus de ciudad y era un importante foco de población dentro de Escocia.

    A comienzos del siglo XVIII, Glasgow se había convertido en una ciudad portuaria importante y en 1770 se drenó el Clyde y se construyeron embarcaderos en sus riveras, poermitiendo a los barcos grandes llegar al centro de la ciudad. En la década de 1830, al mismo tiempo que tenía lugar la revolución industrial, Glasgow se convirtió en un centro importante para la fabricación y distribución de cristal, papel, tejidos, algodón y productos químicos.

    Desde la década de 1860 hasta comienzos del siglo XX Glasgow se convirtió en el centro de construcción de barcos del mundo. Esto se debió en parte al lugar, con el Claide como centro natural perfecto para la construcción de barcos, y en parte al gran aumento de la población, atribuible ente otras razones a la inmigración masiva desde Irlanda. Durante el siglo XX, muchos de los barcos más famosos, como por ejemplo el Queen Mary, Queen Elizabeth y Queen Elizabeth II, se construyeron en Clyde. Además, a partir de la década de 1870 se instauró un programa de urbanización de la ciudad que duraría unos cincuenta años y que dio lugar a la creación de un gran número de museos, galerías de arte y bibliotecas. Las mejoras de las infraestructuras hicieron que Glasgow fuera una de las primera ciudades de Europa con un sistema telefónico y con suministro de agua y gas. En 1888 y 1901 se celebraron en Kelvingrove Park grandes exposiciones de prestigio internacional.

    Durante los últimos 20 años Glasgow ha experimentado un gran cambio. Desde los años setenta hasta la actualidad, la actividad principal de la ciudad ha pasado de las industrias pesadas, como, por ejemplo, la construcción de barcos (aunque en la actualidad todavía se realiza a menor escala), a las industrias de servicios como por ejemplo la tecnología de la información y el turismo.

    Mientras que en décadas anteriores el centro de Glasgow se consideraba inseguro durante la noche, una transformación radical ha conseguido que Glasgow sea una de las ciudades más seguras de Gran Bretaña. El desarrollo constante de los principales centros y calles comerciales de Glasgow, además de la aparición de una nueva cultura de ocio y la apertura de locales de diversión hasta altas horas de la noche, ha hecho de Glasgow un entorno agradable en el que trabajar, vivir, comprar y entretenerse. Además, la gente de Glasgow tiene fama de estar entre la más amigable y servicial de Gran Bretaña.

    El Clyde ha experimentado un cambio espectacular en los últimos años, como demuestra el Armadillo, el edificio que albergará el congreso de la IFLA 2002. Enfrente del Armadillo se está construyendo el Glasgow Science Centre, un complejo de oficinas y lacales comerciales. Río arriba, complejos de viviendas y apartamentos modernos adornan las riveras; un paseo a lo largo de la rivera norte, desde el centro de congresos hasta Glasgow Green y regreso es una forma ideal de ver muchos aspectos de la ciudad.

    Durante muchos años, Glasgow ha sido un líder mundial en el diseño y las artes, y varias galerías y museos exponen el trabajo de artistas como, por ejemplo, Charles Rennie Mackintosh. En este sentido, también merece la pena visitar exposiciones como, por ejemplo, The Lighthouse.

    Se han erradicado muchos de los problemas de los barrios viejos de Glasgow, algunos almacenes y casas de pisos se han transformado en estudios y otro tipo de alojamientos; otros se han derribado para construir tiendas, oficinas y nuevos pisos. Para mejorar los enlaces de ferrocarril y el acceso a la autopista se han derribado otros barrios. Glasgow es una de las pocas ciudades del Reino Unido en la que una autopista permite acceder directamente al centro de la ciudad. Otros barrios, como, por ejemplo, el Gorbals, han emprendido una amplia remodelación y ahora son zonas dela ciudad mucho más agradables. Estos, y muchos más avances, ayudaron a que Glasgow se convirtiese en la Ciudad del Reino Unido de la Arquitectura y el Diseño 1999.

    Glasgow tiene un número asombroso de teatros, galerías de arte y museos, desde el gran Kelvingrove Gallery and Museum, a innumerables establecimientos pequeños como, por ejemplo, el Tron. Muchos son gratuitos o cobran pequeñas cuotas de admisión, lo que hace posible que el visitante se pueda sumergir durante varios días o semanas en actividades culturales por poco dinero. Además, Glasgow es el hogar de la Scottish Opera y del Scottish Ballet, de la Royas Scottish National Orchestra y de la Royal Concert Hall.

    Glasgow tiene alrededor de una docena de cines, que van desde pequeñas empresas especializadas como el Glasgow Film Theatre, a grandes multicines.

    La música constituye una parte importante de la cultura escocesa y de Glasgow, desde la tradicional (como la gaita), a la contemporánea. De aquí han surgido muchas bandas musicales famosas como Simple Minds, Texas, Wet Wet Wet, Del Amitri, Lulu y Primal Scream. Glasgow cuenta también con salas legendarias especializadas en la celebración de conciertos, como, por ejemplo, el Barrowlands y King Tut´s Wah Wah Hut. Para bien o para mal el Karaoke es algo habitual en muchos pubs; durante las noches también se pueden encontrar en muchos establecimientos bandas locales, tradicionales y modernas. Una gran oferta de clubs y discotecas asegura a los jóvenes y a los más enérgicos diversión las veinticuatro horas.

    El West End de Glasgow es la zona de moda de la ciudad, es el centro de actividad de muchos de los artistas, estudiantes y periodistas que viven o trabajan en la región de Strarhclyde. En esta zona encontrará la Universidad de Glasgow, innumerables ejemplos de edificios notables por su belleza arquitectónica, varias iglesias y museos importantes, restaurantes en abundancia, jardín botánico y el Parque Kelvingrove.

    • Las Highlands del Oeste y las Islas, Loch Lomond, Stirling y Los Trossachs.

    Aquí es donde las Lowlands se encuentran dramáticamente con las montañas del norte y el oeste. Las colinas de los Trossachas y las laderas de Loch Lomond han maravillado a los viajeros desde que los poemas y novelas de Sir Walter Scott popularizaran por primera vez el área al comienzo del siglo XIX. Los románticos paisajes e islas Argyll son únicos y dramáticos, pero no pase por alto las más suaves colinas y los pueblos y villas del borde de las Lowlands, alrededor de Falkirk, rodenado Clackmannanshire y el Royal Stirling foco de la historia de la nación.

  • Royal Stirling.

  • En tiempos pasados todos los caminos llevaban a Stirling. Debido a su condición estratégica, quien controlaba Stirling Castle controlaba Escocia. En 1314, las murallas de este castillo, vieron la batalla de Bannockburn, el último conflicto de las Guerra de Independencia Escocesas. Bajo el liderazgo de Roberto I (Robert de Bruce), los escoceses derrotaron a las fuerzas de ocupación inglesas y ganaron casi tres siglos de independencia. Aún hoy, Stirling Castle domina preciosos edificios pintorescos y lugares históricos para visitar. El National Wallace Museum puede verse desde las murallas de Stirling Castle. Este es el monumento al primer libertador de Escocia, Sir Willian Wallace, cuya lucha para liberar Escocia de la ocupación inglesa fue retratada en la película Braveheart, ganadora de diversos Oscars.

  • Por los alrededores de los Trosschas y Loch Lomond.

  • Cerca de Stirling se encuentran los Trossachs, con montañas cubiertas de brezo y sus lagos (lochs) semiescondidos entre densos bosques que han atraído a generaciones de viajeros en busca de paisajes inolvidables; quizás la mejor forma de disfrutarlos sea un crucero por Loch de Katrine. Hay también numerosas oportunidades de seguir caminos y rutas señalizadas a través de los bosques o hasta las cimas de las montañas.

    Al este de Stirling de extienden las escarpadas laderas del las colinas Ochil, sobre las ciudades a los pies de las colinas (Hillfoots towns); unidas por una herencia común de tejeduría Scotland`s Woollen Mill Trail Visitor Centre en Tillicoultry. Al otro lado del ancho río Forth, la importante ciudad en un atractivo parque tiene una historia que data de hace 900 años, así como vínculos con María Estuardo. Sirvientes en vestido de época dan vida a una cocina de los años 1820 en funcionamiento. Al sur y oeste de Stirling las bellas colinas denominadas Campsie Fells constituyen el telón de fondo de numerosos encantadores pueblecitos.

    Los suaves vientos principales del litoral oeste, que provienen del suroeste desde el Atlántico, crean un clima sin extremos que es muy apreciado. Al sur de Oban hay multitud de lugares diferentes que visitar, incluyendo el pueblecito de Kilmartin, con su curiosa concentración de restos prehistóricos y, más allá del pintoresco canal de Crinan, Lochgilphead.

  • Las Islas del Oeste

  • El accidentado paisaje de la isla de Mull, sus castillos y la adyacente islita de Iona hacen de este sitio un lugar especial para muchos visitantes que a ella acuden, todos aquello que tomen la carretera que atraviesa el Ross of Mull para visitar dicha isla de Iona quedaran encantados por la paz y tranquilidad que aún se respira en su antigua abadía, la cuna del cristianismo en Escocia, también se podrá caminar por el litoral hasta sitios como los Carsaig Arches en el sur, o The Burg, con su antiquísimo árbol fósil incrustado en un acantilado.

    • Las Highlands de Escocia

    Todo el litoral oriental de las Highlands, entre Nairn y Jhon O`Groats, merece ser descubierto. La localidad de Nairn, junto al Moray Firth, destaca por su clima suave y seco, así como sus espléndidas playas. En la Black Isle (no una isla, si no una península verde y arbolada), la antigua sala de justicia de Cromarty cuenta la fascinante historia de este histórico burgo escocés. La historia de la pequeña localidad de Tain, que fue destino de peregrinación en la época medieval. La destilería de Glewnmoragie y su centro turístico están también cerca, un poco más allá está Dornoch, famoso por el campo de golf de Royal Dornoch, un pintoresco pueblecito antiguo con coloridos jardines en las calle cercanas a la catedral.

    En Helmsdale, el Timespan Heritage Centre presenta un retrato completo de épocas pasadas mediante efectos de sonido, maquetas y artefactos históricos. La carretera principal al norte, con sus bellísimas vistas del mar y la ocasión de parar y explorar una costa espectacular, le conducirá a Wick, donde podrá descubrir la historia de la época dorada de este septentrional puerto pesquero en el Wick Heritage Centre. Desde allí muchos viajeros continúan hasta John O´Groats aunque el punto más septentrional es en realidad Dunnet Head, un poco más al Oeste, mientras al este, tres espectaculares piedras filiformes de yerguen en el mar en Ducansby Head.

    Thurso es la población más al norte de Escocia si exceptuamos las islas, una base ideal para realizar excursiones por Caithness; verdes pardos y brezales salpicados de incontables lagos que bajan hasta una costa escabrosa. Si se prosigue hacia el oeste, el litoral (orientado hacia el norte) presenta unas características especiales: una luz clara y fresca, abruptos promontorios y una playa de resplandeciente arena blanca. El faro de Cape Wrath es el punto más al norte de la costa noroeste escocesa, y el área posee algunos de los más altos acantilados de la tierra firme británica.

    En la costa oeste, las amantes de la naturaleza en estado salvaje hallarán una gran variedad de sitios para explorar, desde las aves de los espectaculares acantilados de Handa Island hasta Eas Coul Aulin, la mayor cascada de Gran Bretaña. Entre el puerto pesquero de Lochinver y el pueblo de Ullapol, podrá elegir que ruta tomar, la carretera de la costa ofrece vistas espléndidas del mar a través de un entresijo de islitas rocosas, mientras que la carretera principal, más rápida, llega a Ullapool atravesando el impresionante paisaje montañoso de la Reserva Natural Nacional de Inverpolly.

    Ullapool, situado junto a la orilla del Lago Broom, es un puerto de partida para ferrys a las Hébridas como una base ideal para explorar el noroeste; la ciudad posee una amplia gama de servicios y museos locales. Si continúa hacia el sur, la carretera principal pasa cerca de Corrieshalloch Gorge, una garganta profunda y boscosa. Los jardines de Inverewe en Poolewe están al cuidado del National Trust for Scotland. Aquí, el antiguamente árido promontorio ha sido transformado con plantas exóticas y árboles que ofrecen un despliegue de color continuado durante casi todo en año, gracias al clima suave y sin heladas de la zona, producto del efecto térmico de la corriente del Golfo.

    No muy lejos está Gairloch, con una gran variedad de lugares para comer y alojarse, así como un museo histórico. Desde allí, la carretera continúa hasta el bellísimo Lago Maree, donde sobreviven secciones de antiguos pinare naturales bajo la protección del parque natural nacional de Beinn Eighe. También espectacular es el paisaje montañoso alrededor de Glen Torridon, parcialmente bajo el cuidado del National Trust for Scotland, al igual que Kintail, más al sur. En las cercanas costas de Loch Duich encontrará el pintoresco castillo Eileen Donan.

    A lo largo del río Spey, desde Grantown-on-Spey hacia el oeste, encontrará una amplia gama de puntos de interés. El Landmark Visitor Center de Carrbridge combina presentaciones sobre la historia de las Highlands en el interior del centro, con el disfrute al aire libre de los bosques por medio de rutas a seguir y un centro dedicado a la naturaleza, además de un excelente parque de aventuras para niños. Muy cerca, el ferrocarril de Strathspey le ofrece la ocasión de regresar a los tiempos del vapor. Y también cerca de Boat of Garten, se encuentra la reserva natural del Lago Garten, donde se pueden admirar los nidos de águilas pescadoras desde un observatorio escondido, así como el Speyside Heather Centre, un centro dedicado al brezo y a los usos que se solían hacer de esta típica planta de las Highlands, que incluían la fabricación de cuerdas, construcción de tejados e incluso la elaboración de cerveza.

    Aviemore les ofrece amplias posibilidades, ir de compras, a comer y alojamiento para pernoctar. Para poder apreciar la vida en una finca de las highlands puede comenzar por el cercano Rothiemurchus Visitor Centre o si no, haga una excursión para ver los renos que viven en las laderas de los montes Cairngorm. Si remonta el río Spey, llegara a Newtonmore, pueblo que alberga el Clan MacPherson Museum.

    Más al oeste, se halla el Great Glen, un valle de costa a costa formado en eras geológicas remotas. Hoy en día el valle alberga la carretera principal que va desde Inverness a Fort William. Así como una serie de lagos encadenados que forman el Caledonian Canal. Los visitantes que tomen la carretera principal del norte del Loch Ness, podrán visitar dos exposiciones en Drumnadrochit que investigan el tema del mostruo del Loch Ness. La otra alternativa es seguir la carretera del lado sur del Loch Ness, un recorrido que ofrece la ocasión de realizar excursiones en los bosques cerca de Inverfararigaig, ver la cascada espectacular de Foyers y unas vistas excelentes del propio Loch Ness. Ambas rutas convergen en Fort Augustus.

    Fort William en el sur del Gleat Glen cuenta con una amplia gama de lugares donde comprar, comer y alojarse. En el puerto se encuentra uno de los numerosos restaurantes de marisco de Escocia, con su propio barco de pesca descargando directamente las capturas delante del restaurante.

    El West Highland Museum de la ciudad cuenta con una colección de objetos relacionados con el príncipe Carlos Eduardo Estuardo. Dominando Fort William está Ben Nevis, la montaña más alta de Gran Bretaña. Puede disfrutar de una vista espléndida de las colinas de los alrededores desde el teleférico (abierto todo el año) y las pistas de esquí de la Nevis Range, en las laderas de Aonoach Mor, a pocos minutos en coche de las ciudad. Puede disfrutar de un viaje al pasado cultural de Escocia en el Highland Mysteryword en Ballachulish, cerca de Glen Coe.

    Fort William es también un centro de partida ideal para realizar recorridos. El ferry de Corran al sur de la ciudad es solo una entrada a los paisajes incomparables de Ardnamurchan. Meerece la pena explorar la península hasta su punta (el punto mas al oeste de Gran Bretaña) para ver a los dramáticos paisajes en tierra y mar, que incluyen varias excelentes playas de arena con vistas panorámicas a la isla de Skye. Otra opción es sumarse a la ruta panorámica conocida como “The Road to The Isles” (la ruta de las islas), que va desde Fort William hacia el oeste hasta Mallaig, pasando por Glenfinnan, donde se yergue un monumento en el lugar donde le príncipe Carlos Eduardo Estuardo reunió a los clanes de las Highlands en la fracasada insurrección de 1745. El impresionante viaducto de Glenfinnan soporta el ferrocaril fe Fort William a Mallaig, uno de los mejores viajes en tren mejores del mundo.

  • Naturaleza

  • Escocia se distingue del resto de Gran Bretaña por la escala de su espectacular paisaje montañoso y por sus abundantes lagos y ríos, así como por su espectacular litoral. Las colinas y páramos, a menudo cubiertos de brezo corto y hierba de montaña, los riscos de, por ejemplo, las Angus Glens son el refugio de raras plantas ártico- alpinas. Estos territorios albergan grandes manadas de ciervos y el mayor número de águilas reales y halcones peregrinos de Europa. Otras aves de las tierras altas como el zarapito o el andarrios suelen frecuentar los grandes turbales de Caithness y Sutherland, con sus superficies de esfagno verde y esponjoso.

    El gato montés suele habitar terrenos mas rocosos, mientras que las montañas más bajas de las Highlands centrales, como el parque forestal de Glenmore, con sus preciosos pinos nativos de la región, acogen la ardilla roja, el capercailzie (el más numeroso de la familia de lagópodos escoceses) y la marta. Los viejos bosques de robles, abedules de Gaslloway y Argyll están revestidos con numerosas especies de helechos y musgos, y alfombrados con campanillas en primavera.

    Escocia es famosa por la abundancia y la calidad de sus profundos lagos (como los famosa Loch Ness y Loch Tay) y los rápidos ríos de las Highlands (como el Dee o el Spey). En ningún otro lugar de Gran Bretaña encontrará los característicos lagos de agua salada de la costa oeste, rodeados de escarpadas montañas (com oLoch Bronn cerca de Ullapool). Estos lagos son el hábitat natural de los muchos salmones y truchas de río, así como de las escurridizas nutrias.

    Los miles de kilómetros de costa virgen permiten asistir fácilmente a espectáculos impresionantes de naturaleza animal. Escocia cuenta con una de las mayores concentraciones de aves marinas de mundo en sus grandes pilares marinos y en sus islas (como la de Solway) habitan y se alimentan en miles de aves migratorias en el invierno. En las costas rocosas más bajas y en las islas como Skye y Sthetland suelen verse gran cantidad de focas, mientras que los delfines pueden verse cerca de la costa de Mull.

    En la costa oeste, el paisaje es único: grandes playas de arena blanca de concha y hierba, pájaros que anidan a ras de suelo y multicolores flores silvestres a principios de verano. Un buen ejemplo de este tipo de paisaje es la reserva de la Royal Society For Protection of Birds (RSPB), (sociedad protectora de animales) en North Uist.

    • Inverness

    Durante más de mil años, la sociedad celta de las Highlands se basó en el sistema de clanes, cimentado en lealtades hacia un jefe o señor feudal. Los miembros de un mismo clan, aunque no compartieran lazos de sangre, se vestían con un tratan característico que los identificaba.

    Este sistema social fue disuelto por los ingleses en 1746 y las tierras fueron entregadas en muchos casos a los colonos llegados desde el sur.

    Sin embargo, aún hoy se mantienen las tradiciones intactas en las islas occidentales, donde el visitante podrá encontrar a muchos lugareños que todavía hablan gaélico y se dedican a la agricultura y a la pesca como hace siglos lo hacían sus antepasados.

    Esta zona es parte de las Highlands, una de las dos zonas geográficas y culturales en que se divide Escocia. La otra es la de las Lowlands y donde están las principales ciudades. Pero las Highlands son las tierras altas, donde vive la tradición. Aquí, el sonido de una gaita en el viento puede llegar a emocionar en un paisaje que por su belleza e inmensidad es muy difícil de encontrar en Europa.

    De esta zona eran los clanes Mackenzie, Mac Donald, Mac Kay y Mac Load, al que pertenecia el protagonista encarnado por Christopher Lambert en la película Highlander.

    Mac quiere decir “hijo de” y si bien no todos integraban la misma descendencia familiar, los miembros del clan se llamaban igual y usaban el mismo tratan.

    Sin dudas, Lago Ness es el lago más concurrido por su famoso huésped, Nessie, un misterioso monstruo prehistórico que ha sido avistado por muchos residentes y turistas. Sin embargo, ni los radares, ni los buzos ni los sonares, han arrojado resultados positivos para su hallazgo. Hasta ahora, la explicación más atendida es que a mayoras cantidades de whisky mayores son las probabilidades de ver a Nessie en las aguas heladas del lago.

    La ciudad de Inverness es el punto de partida ideal para recorrer el famoso lago. Del Inverness de Macbeth sólo que da el emplazamiento de su castillo, arrasado por el cruel Malcolm Canmore. La capital de las Highlands se ha transformado en un acogedora ciudad marcadamente victoriana, con multitud de tiendas y cuidados jardines formales.

    La catedral de San Andrés fue el primer edificio neogótico que se construyó en Escocia en la segunda mitad del siglo XIX. Por esa época también se edificó el modesto castillo que domina, con cierta timidez, el conjunto urbano. Tras largos años de abandono, fue entonces cuando Viernes volvió a renacer para ser el floreciente centro turístico y comercial que es hoy.

    Las posibilidades de excursiones por las Highlands son casi ilimitadas. En esta ocasión se propone una ruta de unos 350 kilómetros que permite conocer algunos de los puntos más espectaculares de esta región escocesa. Desde Inverness es inevitable acercarse al Lago Ness que, con sus 40 kilómetros de largo y más de 200 metros de profundidad, es uno de los lugares más singulares de ese Gran Glen o valle que divide en dos el centro de Escocia. Forma parte de Caledonian Canal, una gigantesca obra de ingeniería construida en 1822.

  • Nessie

  • El lago es internacionalmente conocido por su mítico monstruo. Hay todo tipo de actividades y museos relacionados con Nessie para los que no puedan resistir la tentación de conocer más de cerca a ese fantástico ser. Pero, históricamente, tienen màs interés la ruinas del castillo de Urquhart. Aunque fue destruido en 1692 por los ingleses, todavía quedan importantes restos de la que fuera una de las grandes fortalezas escocesas. Por otro lado, los especialistas en Nessie aseguran que la mejor forma de verlo es precisamente desde una de sus torres.

    Antes de llegar a Fort Augustus hay que adentrarse en el corazón de las Tierras Altas. Encajonado entre grandes montañas surge Loch Cluanie, cuya grandeza prepara al viajero para uno de los puntos álgidos de la ruta.

    Kintail reúne en muy pocos kilómetros el mayor conjunto de cascadas y atractivos naturales de esta parte de Escocia. Para descubrirlos hay que dejar el coche y andar durante varios kilómetros. Primero surgen las Cinco Hermana, con sus más de 1000 metros de altitud, rodeadas de pequeños lochs (lagos) interconectados. Después de recorrer varios valles, aparecen las vertiginosas cascadas de Golmach, de más e 200 metros de altura, enclavadas en un lugar tan impresionante como peligroso. De vuelta a la carretera se atraviesa Glen Shiel, conocido por una decisiva batalla entre partidarios de los Hannover y los Estuardo. El valle desemboca e Loch Duich, donde reina solitario, en medio de una minúscula isla, el castillo de Eilean Donan, quizá el monumento más fotografiado de las Highlands. En el siglo XVIII fue ocupado por una guarnición española que apoyaba las causa del pretendiente Estuardo.

    Situada entre la isla de Sky y las últimas estribaciones de la Escocia continental, esta fortaleza marca un cambio en el paisaje que , debido a la corriente del Golfo, se transforma en un inusitado paraíso subtropical. Abundan los jardines, como el de Lochalsh Woodlands, con plantas de otras latitudes, culminando en pueblos como el de Plockton, bordeado de palmeras.

    Desde el pueblo se pueden ver varias colonias de focas desde el barco de Calum MacKenzie, que organiza excursiones durante todo el año. Tan seguro está de encontrarlas que devuelve el dinero del pasaje si finalmente no se ven. Son muy pocas las poblaciones de esta zona, y sus dimensiones no suelen sobrepasar la veintena de casas, invariablemente pintadas de blanco. Casi siempre están presididas por el castillo donde vivía el señor de la zona.

    Uno de los principales encantos de las Highlands es la posibilidad de alojarse en cualquiera de las casas que aparecen en el camino, ya que la mayoría aceptan huéspedes en régimen de Cama y Desayuno. En los centros de información turística se pueden elegir cada día la casa que resulte más atractiva.

    Desde Kyle of Lochalsh se puede pasar, desde hace dos años, a la isla de Sky a través de un puente que ha roto con el aislamiento tradicional que caracterizaba a una de las grandes islas. Explorarla en profundidad exigiría un viaje por sí mismo, pero vale la pena ver el castillo de Armadale, donde el clan de los MacDonald ha montado su centro administrativo y cultural.

    En el museo se pueden seguir las peripecias de uno de los clanes más influyentes de la historia de Escocia. Esta es precisamente la parte del país que mantiene más vivas todas sus tradiciones ancestrales, incluida su lengua, el gaélico, que todavía lo hablan unas 70000 personas.

    Por otro lado, los clanes siguen siendo una referencia cultural, y durante el verano vuelven a revivir sus pasadas glorias a través de los pintorescos Highlands Games. Cada clan celebra los suyos en diferentes puntos de la geografía de estas Tierras Altas. Son una mezcla de competición deportiva, exaltación cultural y acto de pleitesía hacia el jefe del clan al son de las gaitas.

    Se practican deportes únicos, como lanzar un gigantesco tronco de árbol, y todo el mundo va ataviado con la falda escocesa (kilt) de los colores del clan.

    La vuelta a Inverness se hace a través del pintoresco Loch Carron, donde dicen que también vive otro curioso monstruo.

    Muy pronto , la exuberancia subtropical de la costa da paso a los austeros paisajes norteños, donde el brezo reina omnipotente. La soledad de estos parajes sólo se rompe cuando aparece un rebaño de toros de las Highlands, con largas cabelleras de color rojizo y enormes cornamentas. Las ruinas del monasterio de Beauly, cerca del estuario del mismo nombre, nos recuerdan el pasado católico de estas tierras antes de convertirse en uno de los bastiones del protestantismo, en el siglo XVI.

    • Los maltas de las Highlands del norte

    La destilería de Highland Park, en las afueras de Kirkwall en Orkney, tiene más en comun con las de las Highlands del oeste que las de las Highlands del norte, pálidos, fragrantes, y frescas. Highland Park es un wisky de cuerpo mediano con un aroma de brezo, en algunos embotellados es muy aromático, como una barbería y con notas secas y turboso. El sabor combina miel de brezo con especias y almendras, y su final es seco.

    Unos Maltas Mostrados

    El Balvenie

    Bunnahabbain

    Laphroaig

    Bowmore

    Glenfiddich

    El Macallan

    Highland Park

    Su vecino, Scapa, está en la costa del norte del Scapa Flow. Cuando fue construido era una de las destilerías más modernas en su tiempo (1885), pero el edificio ha sido modificado bastante desde entonces. El whisky de Scapa es interesante pero nunca se lo considera uno de los mejores.

    Las destilerías de Las Highlands del Norte están todas en la costa (aparte de la sureña, Tomatin, que se incluye solo por conveniencia: su whisky es más de carácter como uno de la ribera del Spey.

    La destilería situada más al norte es Putney, que produce un whisky seco, fragrante y delicioso, que muchos aluden como “la Manzanilla del norte”. Luego esta Clynelish en Brora (construido en 1969m al lado de una destilería anciana) es un whisky sofisticado y complejo (jacinto, hinojo, tabaco de Latakia) antes se lo admiraba mucho y merece ser reconocido.

    Glenmorangie, hecho cerca del antiguo pueblo real, Tain, en Cromarty Firth, es el whisky de malta más popular de Escocia. Con un cuerpo mediano y delicadamente complejo en su forma más popular (10 años) es un whisky supremamente vien hecho. En esta destilería fue pionera cambiar los barriles de Bourbon por barriles de Jerez para los últimos años de maduración, con mucho éxito. Ahora el proceso es muy imitado.

    Los maltas de las Highlands del norte son en su mayor parte, delicados con aromas complejos y finales bastante secos, algunas veces picante, algunas veces con rastros salados. Algunos son bastante turbosos (Highland Park, Scapa, Clynelish, Balblair), en otros el sabor es más ahumado ( Pulteney, Teaninich, Dalmore). No soportan demasiada maduración en barriles de Jerez (aunque la técnica desarrollada por Glenmorangie les merecen bien).

    Las Regiones del whisky

    Las Highlands del Norte

    Campbeltown

    Las Highlands del Este

    Las Lowlands

    Las Highlands del Oeste

    La ribera del Spey

    Las Highlands del Centro

    Islay

  • Whisky de las Highlands del Norte

  • Los grandes placeres, está claro que son milenarios. En las colinas de estas islas británicas, al tiempo que corría el Medievo tan agitado, entre los monjes misioneros cristianos y los granjeros descrubieron la manera de destilar alcohol a partir de la producción de cebada excelente. Eran épocas de conquistas, y un sabor nuevo significaba por cierto un triunfo interesante. Evidentemente había algo en esas aguas blandas, que bajaban por las laderas y fluían a través de la turba, que luego del proceso de fermentado lograba un fusto y una sensación particular. Lo llamaron aquavitae o rocío de montañas.

    El whisky es el producto autóctono por excelencia en el interior de Escocia. Su origen fue humilde y su fortuna cambiante hasta el siglo XVII, cuando se instaló como bebida común de campesinos y aristócratas. Era el trago agradable que todo montañés tenía para ofrecer a su visita, aquél que según dicen daban a los niños en cucharadas para paliar el llanto, y también la compañía infaltable de los hombres en las noches oscuras de las Highlands.

    El tiempo fue expandiendo la bebida hacia los cuatro puntos cardinales. En 1777 el fisco calculó que en Edimburgo había ocho destilerías autorizadas y 400 ilegales, aunque el furor con el que se exportaba el whisky hizo que nada importase. Hoy, las más de 700 millones de botellas que se venden al resto del mundo por año representan una de las principales remesas de Gran Bretaña. Estados Unidos, Francia, Japón, España en incluso el Vaticano encargan partidas millonarias que parten del puerto de Aberdeen, cercano a las destilerías y a las plantaciones de cebada.

    El único sitio al que el whisky en sus principios llegaba con algunas reticencias fue Londres, allí seguían prefiriendo el oporto o el coñac, y no esa bebida donde el criterio personal del destilador es lo que define el gusto, hecha por salvajes de montaña, amantes de la risa y los gritos y poco adeptos a la seriedad londinense.

    Existen dos tipos de Whisky; el de malta, hecho a partir de cebada malteada, y el de cereales, que se prepara con cebada sin maltear, maíz y una mezcla de otros cereales. Habitualmente se consume una combinación de ambos tipos (blend), que suelen mezclar un 40% de malta y 60% de cereales.

    Glenfiddish es la marca que actualmente encabeza la producción de whisky de malta. Aparte de su distribución para consumo interno, exporta anualmente más de seis millones de botellas a 185 países. El preferido de los escoceses es el Glenmorangie, madurado al menos durante 10 años en las antiguas y chamuscadas barricas de la zona de Bourbon.

    En los Estados Unidos, el país que más whisky compra a Escocia, el más popular es el The Macallan, elaborado en la zona de Speyside que deja añejar el brebaje en barriles conservados durante dos años con jerez seco de España. Quienes gusten de los sabores fuertes deben probar el Glenfarclas; tiene más del 60% de alcohol.

    Hacia el norte de la Bahia de Forth, a poco de llegar a los montes Granpianos, las onduladas tierras altas escocesas comienzan a dar abrigo a las destilerías que descansan entre la paz de las siembras.

    La ruta del whisky inaugura su recorrido a menos de 100 kilómetros de Edimburgo, en las afueras de Crieff. Allí, The Glenturrct Distillery, la más antigua de Escocia, esconde entre sus paredes buena parte de la historia de esta bebida desde 1775. Aquí las moliendas, las mezclas y el destilado se realizan en sus diferentes almacenes a la vista de quién quiera contemplar. En el local para la recepción de turistas, detrás de una impecable vitrina de cristal, se ostenta impúdica una botella de 25.000 libras esterlinas (45.000 dólares) a la venta.

    No muy lejos, en la victoriana localidad de Pitlochry, se encuentra The Edradoru, la más pequeña y pintoresca de las destilerías británicas. De producción limitada, permite los procesos más artesanales, pudiendo seleccionar muy cuidadosamente la cebada y controlando las diferentes etapas prácticamente de manera personal. A pocos kilómetros vale la pena visitar a orillas del río Tummel otra auténtica destilería del siglo XVIII: Bell`s Blair Athol.

    La autopista A9 sigue trepando hacia el norte, surcando el corazón de Escocia. En las empinadas laderas granpianas, la destilería de Dalwhinnie parece perdida entre tanta naturaleza. Los campesinos de los alrededores aseguran que sus plantaciones mejoran cuando de los galpones de la Dalwhinnie se escapa el whisky evaporado. Cerca de allí, en Aviemore, las opciones se dividen entre la ciudad de Inverness (siguiendo por la A9) y la zona de Speyside (por al A95). En las afueras de Inverness las Highlands del noroeste ubican sus destilerías sobre la costa. La más interesante para visitar es la Glen Ord Destillery, vecina a la Bahía de Moray. Otras, como la Clynelish o la Talisker, se estiran en zonas más desoladas.

    El Speyside escocés, al este de la bahía, es la más rica de las regiones en lo que se refiere a vegetación. El río Spey, como un pasillo que cala los bosques, presta su cauce a más de la mitad de las destilerías del país. Glen Crant, Cardhu, Speyside Cooperage, Glenlivet; almacenes antiguos, barriles gastados cerrados herméticamente y alambiques dorados son los adornos que se reiteran en estas casas bajas del siglo XIX. A poco de llegar a las costas del Mar del Norte, se puede visitar Strathisla Distillery, fundada en 1786, famoso desde el lanzamiento al mercado es su hijo preferido, el Chivas Regal.

    • Las lenguas de Escocia

    Escocia tiene una historia lingüística muy compleja, quizá sea el único país europeo que no tiene una lengua nacional, sino dos, y ninguna de ellas es la lengua oficial, que es el inglés. Los propios idiomas de Escocia son el gaélico y el lallans( o escocés de las Lowlands- tierras bajas-). El gaélico es un idioma celta que tiene una afinidad más estrecha con el irlandés y el manés ( que son los idiomas goidélicos), y un poco menos con el galés, el bretón y el cornualés (que son los idiomas británicos). El tallans es un idioma germánico, de afinidad con el inglés, pero distinto a él.

  • Lenguas de escocia en el año 450

  • En el siglo V, la gente de lo que ahora es Escocia del sur habló un dialecto celta (del tipo británico) que se llama cúmbrico. En el norte de Escocia la gente que conocemos como los pictos habló otro dialecto celta (también de tipo británico) y quizá también una antigua lengua pre-celta. Todas estas lenguas cedieron poco a poco al gaélico que pertenece a una rama diferente de la familia de las lenguas celtas. Alrededor del año 300, colonos de Irlanda introducieron el gaélico en el suroeste de Escocia donde fundaron un reino, que se llamó Dalriada. Al final, los reyes de Dalriada consiguieron dominación sobre todo lo que es ahora Escocia, y la lengua gaélica se extendió sobre casi todo el país.

    De las otras lenguas, el cúmbrico fue la continuación del dialecto de los habitantes antiguos del sur de Escocia. Fue una lengua británica que parecía muy semejante al galés. Se extinguió alrededor de 1200. Uno de los poemas más tempranos de la literatura galesa, los Gododdin, alude a acontecimientos en el reino cúmbrico de Gododdin que constó de la zona sureste de Escocia moderna.

    Los pictos eran los habitantes del norte de Escocia. Era la única nación de la isla de Bretaña que nunca conquistaron los romanos. Parece que los pictos hablaron dos idiomas distintos. Uno de ellos por cierto era un idioma celta del tipo británico, bastante bien atestiguado por nombres de lugares y de personas. El otro idioma, de lo que tenemos pruebas conservadas en algunos nombres de la lista antigua de los reyes picos y en unas veinte inscripciones enigmáticas de ogam, parece haber sido una lengua no indoeuropea. Los idiomas pictos parecen haber cedido rápidamente al gaélico, y se extinguieron por alrededor del año 1000.

  • Lenguas de Escocia en 1100

  • Sin embargo, el gaélico, nunca era el único idioma de Escocia. Incluso a la hora de toda la extensión del gaélico, alrededor del año 1100, se hablaron otros idiomas en Escocia, la influencia de estas lenguas hizo que se convirtiese en un idioma distinto al de Irlanda.

    El nórdico se hablaba en todas las partes del norte del país. Colonos vikingos lo introducieron en la Edad de la Conquista Vikinga. El nórdico era muy fuerte en Caithess, la Isla de Lewis, la Islas Orcadas y las Islas de Shetland. En Caihness, una forma tarde del nórdico, se llama el norn, sobrevivió hasta el siglo XVII. El norn sobrevivió aún más tarde en las Orcadas y Shethand, donde no se extinguió totalmente hasta 1850.

    En el sureste, Escocia había conquistado la provincia de Lothian en el año 970. La mayoría de la gente allí hablaba un dialecto germánico con una minoría de sobrevivientes de hablantes del cúmbrico original de la provincia. Este dialecto germánico era anglo-sajón, el antecesor del inglés y del lallans, que invasores germánicos habían llevado a la Isla de Bretaña tras el derrumbe del Imperio Romano. Antes del las invasiones anglosajonas, la población hablaba cúmbrico. Este era el territorio del reino de Gododdin que los anglo-sajones conquistaron en el años 610. El dialecto anglo-sajón que se introdujo en Lothian se conocía más tarde como inglis y más tarde como scots o lallans. Después de que se había añadido Lothian al reino escocés, la monarquía escocesa mudó su capital a esta nueva provincia rica. Así, la lengua de la corte era ahora el inglis y poco a poco el gaélico perdió estatus oficial. Durante la edad media, el inglis se extendía rápidamente en el sur y el este de Escocia donde se usaba como un idioma de administración y de los juzgados, y más importante, era el idioma del comercio y de negocios en las ciudades nuevas que fundó la monarquía escocesa para mejorar su control del país. Después de las Guerra de Independencia, el inglis recibió el nombre de scots, mientras que solo el gaélico fue conocido por este nombre. En los años después de las Guerras (más o menos a partir de 1300 hasta 1500) el idioma lallans alcanzó su influencia más grande, y se normalizó como idioma oficial del estado escocés.

  • Las lenguas de Escocia en 1500

  • El gaélico se cedía al lallans, y mucho más tarde al inglés. Después de la Reformación Escocesa (el cambio de la religión católica a protestante, alrededor de 1550), se creyó importante que la gente pudiera leer la biblia en su propio idioma, y se produjo una traducción al gaélico. Hasta entonces, los hablantes del gaélico escocés usaban el irlandés para su idioma literario, después comenzaron a usar el gaélico.

    La traducción al lallans de la biblia no se produjo, y los hablantes del lallans tuvieron que usar la biblia inglesa. Los Reformistas preferían enlaces más estrechos con Inglaterra, y por motivos dinásticos, el Rey de Escocia ascendió al trono inglés en 1603, algo que fortaleció mucho al bando pro-inglés en la política escocesa. El efecto de esto es que los hablantes de lallans relacionaron el inglés con la literatura, y llegaron a creer que el inglés era el único idioma apropiado para lo formal y lo educado.

    El gaélico, en el otro lado, se veía más y más como un idioma de tribus incivilizadas y por este tiempo había perdido su anterior prestigio.

    El lallans, permaneció como idioma oficial hasta 1707 cuando Escocia perdió su independencia y el parlamento escocés se unió con el de Inglaterra, bajo amenaza de guerra. Por ese tiempo el gaélico se había retirado a las Highlands y casi había desaparecido del sur de Escocia.

    A partir de 1707 el inglés se convirtió en el único idioma oficial de Escocia y tanto el lallans como el gaélico entraron en una fase de declive. La política de los gobiernos británicos hacia los hablantes del gaélico y la cultura celta en general era a veces genocidio. El gobierno convirtió a los jefes antiguos en los terratenientes, quienes habían perdido su cultura escocesa y tenían más afinidades con la aristocracia inglesa.

  • Las lenguas de Escocia en 2000

  • Mientras el gaélico casi desaparecía del mapa, el lallans se preservó un poco mejor, aunque más y más se ha rellenado de palabras y modismos de origen ingles. Porque el ingles y el lallans son lenguas afines, el ingles podía infiltrarse en el lallans hasta el punto de que la mayoría de hablantes del lallans sólo habla un dialecto mezclado lleno de palabras inglesas. El lallans puro (si todavía existe) es tan diferente del inglés como el portugués del castellano, pero sólo unos pocos ancianos en las zonas rurales lo hablan ahora.

    En los últimos años, ambos el gaélico y el lallans han gozado de un renovado interés y mayor popularidad. El número de hablantes del gaélico parece más estable, aunque este en un nivel muy bajo ( solo unas 70.000 personas de un total de 5.000.000) y hay más gente que lo habla como idioma secundario. Ahora la lengua tiene una medida de reconocimiento y apoyo del estado. También había intentos de normalizar el lallans, y hay más publicación en los dos idiomas. Es probable que el nuevo parlamento escocés tome medidas para aseguras mejor el futuro de los dos idiomas escocés.

    • Escocia Tierra de Héroes

    Isla de Guerreros, donde los clanes forjaron la historia de esta civilización única y valiente, con grandes héroes, vestidos con el clásico estilo de la falda tartana y tocando sus gaitas como poesía de guerreros de las tierras altas, desde los tiempos Romanos eran conocidos con el pseudónimo de los Pictos porque estos solían pintarse el cuerpo y cara con tonalidades azules que eran obtenidas al utilizar el pigmento de una especie de plantas únicas en la Isla Anglosajona o Inglaterra llamado por los habitantes desde tiempos remotos como Glasto, según las crónicas Romanas estos eran feroces y devastadores y eran difíciles de repeler y de un fuerte espíritu de guerra.

    Desde su pasado Céltico han demostrado su fuerza y además su cultura, pruebas las hay como pueden ser Stonhenge, y otras piedras colosales, estos Celtas provenientes de Irlanda estuvieron en constante expansión durante los tiempos Romanos y eran tan devastadores sus ataques que tuvieron que construir una muralla que cruzara Inglaterra por en medio y así detener por mas los ataques Celtas, se denominó La Muralla de Adriano, los Celtas de distribuyeron por varias partes de la Isla y en las costas del norte de Europa, con el paso del tiempo hubieron varias oleadas Celtas provenientes de Irlanda sobre todo la tercera trajo a las Isla Inglesa una tribu muy particular llamada Scotti, la cual se caracterizó por tener los mejores guerreros, estos en poco tiempo formarían lo que sería Escocia, como lo mencione antes divididos y con habilidades militares, sociales o económicas cada Clan tenía un carácter muy peculiar.

    Estos Clanes combatían por la supremacía o por la libertad de sus tierras, las guerras entre clanes eran muy comunes y cada vez eran más, por lo que se incrementaban, pero no solo eso, también las alianzas formaron gran parte de la historia de estos clanes que a través de esto incrementaron las rutas comerciales entre clanes y a otras partes, además se prestaban apoyo mutuo en las guerras. Así pues varios escritores se han hecho de las tierras altas y pastoriles de Escocia, tales como Shakespeare en su obra Macbeth, en la cual nos cuenta que el rey conspira contra la corona de Duncan y comete asesinatos para obtener la corona y proclamarse rey de Escocia, pero sus recuerdos no lo dejan vivir. Para ser sinceros Macbeth mató a Duncan pero no en la manera sanguinaria y fría que Shakespeare describe, más bien este fue un duelo noble a muerte entre el rey Duncan y su caballero Macbeth en el cual Duncan perdió la vida y Macbeth reinó por él.

    Como se darán cuenta Escocia es un lugar lleno de leyendas y historias de carácter oscuro y tenebroso, como heroicas y caballerescas, Escocia es un lugar clave en la Edad Media e interesante.

    Escocia se encuentra localizada en el norte de Inglaterra que ahora es parte del Reino Unido, en ese entonces estaba luchando por su independencia y lo logró solo para después ser tomada una vez más por Inglaterra varios años después. Escocia ubicada en el Norte de Inglaterra constaba de tierras altas, bajas y varias islas lo que hacía un gran movimiento comercial por tierra y por mar.

    Así pues como Escocia era un lugar donde se practicaba la ganadería y lo textil, también tenía que sacar provecho del mar y de sus lagos los cuales ellos llamaban Lochs, así pues fue una nación de pescadores además de otros productos terrestres, por su contacto con el turbulento mar del norte.

  • Lugar de clanes

  • Los clanes de Escocia son los temas más importantes de estas tierras, probablemente no sería lo mismo sin ellos, cada clan tenía un tartan que era algo como la heráldica de la Edad Media escocesa en la cual los Clanes y las familias tenían un diseño y color diferente en sus Kilts, que es una falda que llegaba a las rodillas y eran utilizadas por hombres de las tierras altas, cabe mencionar que los hombres de las tierras altas fueron los que usaron Kilts y los escoceses de las tierras bajas ropa similar a la de los ingleses. También durante los principios de la Edad Media en Escocia los tratanes de las faldas eran en su mayoría idénticos hasta unos siglos después.

    Así pues no solo los clanes y la forma de vestir única sino también los trabajos hechos a su único estilo de guerra, las armas y tácticas de escocia apoyaron mucho su guerra entre ellos y contra los ingleses por su marcha a la libertad, entre sus artefactos originales de guerra se encuentra un escudo circular e madera cubierto con piel y hermosos diseños a estos se les llamó targes y fue usado por los primeros celtas hasta los últimos días de la Escocia independiente. También digno de admirarse de ellos es la espada única que utilizaban el Claymore una espada de más de 1.60 metros para utilizar con dos manos, estas bestias en acero derramaron la sangre por las praderas y campos escoceses durante mucho tiempo.

  • Lucha por la libertad

  • Escocia durante toda la Edad Media era constantemente atacada por los vikingos desde el 800 d.c. hasta finales de la Edad Media contra Inglaterra.

    Los primeros ataques vinieron por los vikingos los cuales fueron expulsados durante luchas constantes en tres siglos hasta su desaparición total de la Isla Británica en 1066 en la batalla de El Puente de Stamford en la que Haroldo Godwinson II combatió contra la coalición de su hermano Tostig y Harald Haardrada (Trueno del Norte) el vikingo. Después de Esto Escocia entraría en un periodo de paz que no duraría hasta alrededor del siglo XII cuando Inglaterra intentaría tomar las tierras de varias formas para demostrar a otras naciones como Francia que podían conquistar su propia isla.

    Durante el siglo XIII aparecería uno de los reyes que más problemas le causaría a Escocia, directamente de la familia de los Plantagenet viene Eduardo I de Inglaterra, este será apodado el Martillo de los Escoceses entre otros apodos tal como el Longshanks o Grandes Piernas probablemente por su altura, Eduardo intervendrá en un fuerte conflicto que sucedería en Escocia. Consistió en que Alejandro III de Escocia durante un breve paseo a caballo calló a un barranco muriendo accidentalmente, Alejandro III por desgracia murió sin sucesor por lo cual se tuvo que llamar a una de sus parientas cercanas Margarita de Noruega o la Dama de Noruega, en sus escasos años de edad tuvo que embarcarse para Escocia para los planes de sucesión, pero por desgracia esta moriría en el viaje. Una vez más lo negro invadía Escocia así pues se tuvo que buscar el más cercano o el más propicio a la corona de las tierras altas.

    Entre varios años de larga batalla del poder entraron los Bruce y los Balliol, los Balliol entonces intercedieron con sus vecinos del sur, el Reino de Inglaterra, así pues Eduardo I viendo las ganancias que obtendría de esto decidió apoyar a John Balliol a llegar al poder, al final de esto se logró y los Bruce quedaron fuera quedando Balliol como nuevo rey de Inglaterra, ante esto Bsalliol no le saldría gratis el trabajo de apoyo de Eduardo y así entonces tendría que existir también el poder e Inglaterra sobre Escocia. Durante los siguientes años Balliol sería controlado y manipulado por Eduardo I para su favor con el pago de tributos a los ingleses mas gastos de Escocia. De esta forma la gente se levantó ante los excesivos tributos a los ingleses y se apoyo un consejo contra Eduardo I, en el cual poco después participaría John Balliol secretamente, de alguna manera Eduardo se enteró de esto e intentó por fuerza a Balliol el reclamo de los tributos que merecía, así pues Balliol se negó y Eduardo I avanzó al norte con un ejército a saquear y aniquilar la ciudad de Perth, el resultado fue horroroso, los ingleses masacraron familias enteras y arrasaron con comida y otros productos para su propio consumo. Así pues ante la inminente batalla Balliol tubo que huir de Escocia y refugiarse en Francia para no ser aniquilado, al no haber rey en el país comenzaría de nuevo la lucha por el poder, ante todo esto Eduardo se atrevió a usurpar el trono de Escocia y gobernar con puño a los de las tierras altas. Ahora finalmente con una Escocia reprimida y en decadencia Eduardo lograba su sueño de una Isla junta el verdadero Reino de Inglaterra como la de nuestros días, pronto Eduardo mandaría pequeñas compañías de sus ejércitos a cada uno de los pueblos y reinos de Escocia donde la estrategia era formar una pequeña barricada para poder tener control sobre el pueblo en el centro de la ciudad. Esto funcionó muy bien y los escoceses pronto se cansaron de luchar en balde contra un enemigo tan poderoso y más ahora que se puede decir que es su rey, pronto los nobles escoceses buscarían una forma de escoger un nuevo líder de Escocia y establecer la par entre Inglaterra y ello. Una vez más se encontraban los Bruce y los Balliol. Ahora viendo el fracaso de Balliol, Roberto de Bruce era el candidato ideal para ganar pero había un largo camino para enfrentarse a Eduardo.

    Durante este tiempo, un joven revolucionario llamado Willian Wallace aparece junto con una gran banda de escoceses que sabiendo los logros y la fama de Wallace se le han unido en su campaña contra Eduardo I, este a su vez no puede hacer mucho porque tiene otros problemas en Francia, reclamar sus tierras en Gascona que los Franceses están invadiendo, durante este tiempo Wallace además de otras tantas hazañas, batallas, saqueos a ciudades y pequeñas guerrillas en los borders ingleses, se hizo un odio a muerte entre el Rey ingles y el Revolucionario. Pronto Wallace demostraría su furia en la famosa “Batalla del Puente de Stirling” junto con su compañero revolucionario “Sir Andrew D`Moray” cuando un grande contingente ingles de 10000 hombres fue aniquilado en su mayoría por el ejército escocés en desventaja de armas y armadura. El mal comando del Conde de Surrey (Sir John D`Warrene) que mandó de manera estúpida cruzar su ejército de caballería pesada a través del puente en el que difícilmente pasaban tres a cuatro soldados de Infantería pegados a los costados en un puente de madera sobre un río, el río Stirling junto al castillo del mismo nombre, Wallace y sus hombres al ver esto destruyeron el puente y la mayoría del ejército cayó al río y murió ahogado o aplastado, mientras en mala posición los demás fueron aniquilados por los furiosos escoceses ahora en ventaja. Surrey huyó hasta dar las noticias que llegaron a manos de Eduardo II hijo del Rey Eduardo I, quién pronto se alarmaría del terrible suceso de Stirling. Después de Stirling, Wallace fue hecho caballero protector de Escocia adoptando el honor de “Sir Willian Wallace”.

    Escocia

    Al llegar a Inglaterra Eduardo mandó un ejército a contraatacar a los rebeldes escoceses de Wallace, por desgracia Moray murió de heridas recibidas en Stirling lo cual bajó la autoestima de los Libertadores pero aún tenían a Wallace, quienes poco después se enterarían que Eduardo I mandó un ejercito de 20000 hombres directo a Falkirk la localización del ejército de Wallace, ante el inminente encuentro la participación de los nobles jugaba una importante parte en el ejército de Escocia, esta vez sucedió diferente a lo que ocurrió en Stirling, desertaron al ver al ejército inglés.

    Wallace ante esto no le quedó mas que pelear no había escapatoria alguna, los escoceses fueron masacrados por los arqueros galeses y una última carga de caballería inglese acabó con cualquier último respiro, Wallace por suerte pudo escapar, pero los miles de escoceses que perecieron ante los ingleses no llegaron lejos, por supuesto.

    Después de esto Wallace desaparecerìa un tiempo de Escocia, pero se ha encontrado que Wallace fue a Roma a pedir ayuda del Papa quien le dio toda la bendición para su guerra pero no tropas para ayudarlo.

    Después iría a Francia a pedir apoyo pero esta no acepto. Finalmente regresó a Escocia a continuar ahora en pequeñas guerrillas, asaltos a tropas inglesas, emboscadas y destrucción en los bordes de Inglaterra y Escocia. Finalmente Wallace en 1305 fue traicionado por sus compatriotas y fue ejecutado de manera brutal por ordenes de Eduardo I en sus últimos años de vida, a Wallace el día de su ejecución primero sus extremidades le fueron fracturadas al tirar caballos de sus manos y piernas, luego se piensa que fue castrado, después de esto decapitado y para su miseria descuartizado y sus piernas y brazos fueron mandados a los cuatro puntos de la Isla como una advertencia de no intentar de atentar contra el rey de Inglaterra y su reino. Finalmente la cabeza fue clavada en una lanza y puesta en el puente de Londres como se empezó a hacer común durante esos tiempos.

    Wallace fue un gran héroe de Escocia y aún la gente de esas tierras lo recuerdan como uno de los padres de la nación, Wallace fue el que levantó el ánimo de la gente para ganar su libertad y marcar su destino, impulsó todo lo que seguiría en la historia de Escocia, en la ciudad que lo vio nacer se alza un monumento en su honor.

    No solo su carácter trataría de ser igualado también sus tácticas serían usadas por Roberto de Bruce en la definitiva batalla de Bannockburn en 1314, la táctica de Wallace era la de formación de puercoespín ya usada desde las falanges griegas pero olvidada por el tiempo, Wallace la revivió, además de no ser un arma costosa era fácil de usar y poderosa bien usada.

    La táctica era llamada por los escoceses el Schiltron esta era usar lanzas o adargas muy largas paro no permitir las cargas de caballería esto sucedió en Stirling y fue increíble pero en Falkirk las flechas Anglo- galesas fueron más poderosas. Finalmente cabe mencionar que Wallace era un hombre inteligente de gran liderazgo y fuerte en el arte de la guerra a pesar de no ser un gran noble. Wallace queda en la historia como uno de los grandes, padre y protector de Escocia hasta nuestros días.

    Después de esto Roberto de Bruce estaría en fuertes campañas sitiando castillos en toda Escocia y liberando ciudades, pero pronto sería derrotado y exiliarse a una de las islas de Escocia, donde existe la leyenda que mientras se escondía en una cueva vio una araña que tejía su red pero se rompía y la araña volvía a empezar, esto le dio apoyo espiritual a Roberto y ánimos en un mensaje de “Por más que uno falle, debe seguir intentándolo una y otra vez”.

    Roberto regresó a escondidas a la Isla Británica y formó un ejército que entrenó durante muchos meses con las tácticas de Wallace, finalmente al correr la voz de que la mayoría de Escocia se estaba reclutando para la guerra Eduardo I ya había muerto para ese entonces, pero en 1314 ya con un gran ejército Roberto de Bruce fue a sitiar Stirling donde después de varios días de sitio, se llegó a un acuerdo de que si un ejército inglés era derrotado por los escoceses entonces la gente saldría del Castillo y regresarían a Inglaterra, Roberto aceptó y un llamado Eduardo II decidió ir con un ejército de 20000 hombres, Roberto de Bruce tenía solo 6000. Finalmente el ejército de Eduardo II llegó a la zona de Bannockburn donde el ejército escocés estaba preparándose para la gran batalla. Durante toda la noche los escoceses hicieron agujeros en la tierra y la mojaron para hacer un terreno lodoso y difícil de marchar. Eduardo 8II intentó muchas veces ordenar a su ejército pero este no podía formarse por las modificaciones que hicieron los escoceses al terreno, los caballos se caían continuamente y la infantería se encontraba en mala posición. Todo estaba en lo planeado. El 23 de Junio de 1314 mientras Roberto ayudaba a acomodar las tropas de Schiltrons en el sur del campo de batalla, Roberto se encontraba en un pony con una simple hacha de batalla caminando por el campo, finalmente de entre los árboles un caballero ingles venia cargando a fuerte galope con su adarga contra él que no había notado su presencia, el caballero noble inglés era Sir D´Bohun, cuando repentinamente Bruce escuchó el fuerte galope volteó y esquivo la carga y con un rápido movimiento de hacha golpeo la cabeza de D´Bohun rompiéndole el cráneo y el casco a través del fatal golpe. Después de esto los generales corrieron a ayudar a Bruce pero este estaba más sorprendido por el poder de la pequeña hacha ahora ligeramente golpeada de un lado.

    Los generales le dijeron a Bruce que fuera más cauteloso por su propio bien y que tuviera mucho cuidado al hacer esto. Finalmente la gente que estaba al sur junto a Bruce localizaron un contingente de caballería en el cual probablemente estaba D´Bohun ante esto el contingente cargo contra los escoceses y estos prepararon la formación de Schiltron y después de ardua lucha, entre sudor y sangre se derrotó fácilmente el contingente ingles, esto fue maravilloso para de Bruce ahora viendo la fuerza de sus tropas pero después de esto al norte otro contingente de caballería cargaba y fue derrotado por el ejército escocés huyendo a dar las nuevas a Eduardo II ahora asustado por el poder escocés.

    Después del doble incidente Bruce junto con su hermano Eduardo de Bruce comenzaron la carga hacia el este del Bannockburn, después Randolph y un grupo de Schiltrons atacarían en medio del ejército de Eduardo II de Inglaterra, el ejército de Eduardo era muy superior al escocés pero no obstante ganarían estos.

    Douglas y Steward también parte del ejército de infantería comienzan a alinearse a la izquierda de Randolph, Eduardo de Bruce rápidamente se alinea en el lado de Randolph formando ya una línea de ataque de tres divisiones, el encuentro entre los dos ejércitos decidiría el destino de Escocia, finalmente Roberto de Bruce se detiene en el centro de las tres divisiones de ejércitos y decide irse hasta el fondo del lado izquierdo quedando a su derecha Douglas y Steward y enfrente de ellos varias líneas de infantería inglesa en la posición de la sección de Eduardo II de Inglaterra y también los Longbows de Galws o arqueros pesados de tiro largo.

    Así pues la batalla era sangrienta, gritos de escoceses e ingleses retumbaban los pastos de Escocia ahora manchados de rojo, Los Schiltrons arremetían una y otra vez y derribaban líneas enteras de ingleses, finalmente Sir Keith otro general del batallón escocés que tenía por cargo a la caballería pesada y ligera avanzó al norte y luego viró al este para intentar llegar por el lado de la posición de Roberto de Bruce y apoyarlo para atacar al flanco de Eduardo II de Inglaterra. Después de que este notara que estaba perdiendo la contienda ante los furiosos escoceses decidió dar la orden de atacar con sus arqueros de tiro largo pero notó que no estaba en una buena posición aniquilando algunos de la propia infantería inglesa, así pues Eduardo II decide mandar los arqueros al lado izquierdo de la compañía de Roberto de Bruce poniendo así en peligro la vida del rey de Escocia.

    El ataque con flechas no se hizo esperar y así los escoceses empezaron a caer pero en eso la caballería de Keith que venía con la misión de atacar al lado de Roberto se encontró con el desprotegido contingente de arqueros aniquilándolos y así sin más por ganar, Eduardo II tomó la retirada dando la victoria a Escocia.

    Por fin Escocia tiene un rey fuerte y con capacidad de liderazgo, pero la lucha por la libertad entre Inglaterra y Escocia continua a pesar de los tratados, hasta que después de varias batallas, Eduardo III que les otorgó la libertad.

    • La Gaita escocesa

    La gaita llegó a las Islas Británicas y por lo tanto a Escocia originalmente a través del pueblo celta y posteriormente a través de los romanos con la expansión del Imperio Romano. El hecho de que la gaita haya sido introducida en las Islas a través de los ejércitos romanos, se puede comprobar a través de figuras encontradas en las excavaciones en un campo del territorio de Richorough.

    En la Escocia del siglo XVII, los gaiteros pasaron a tener más importancia en el sistema de clanes que los tradicionales arpistas. Su marcha de guerra fue muy apreciado en las frecuentes batallas entre clanes, también se usaban para excitar los ánimos en los combates. La gaita se volvió un verdadero instrumento de guerra, por ejemplo antes de una batalla se tocaba la danza de la espada, para que diera buena suerte. En aquella época se decía “un gaitero vale más que doce soldados de las Highands”. Durante la paz de los clanes la gaita era usada para la diversión, convirtiéndose así en instrumento principal en cualquier tipo de celebración. Los gaiteros también hacían la función que antiguamente desarrollaban los trovadores, componían canciones sobre las hazañas de los nobles que tocaban en sus gaitas.

    En las Highlands de Escocia, al norte del país, la forma original de la gaita permaneció hasta cerca del año 1500, pero a partir de esta fecha hasta 1700 se iría incrementando el tamaño de la bolsa, hasta llegar a su tamaño actual.

    La manera de tocar la gaita escocesa fue originada en el siglo XVII durante la era del clan MacCrimmon. Había gaitas y gaiteros antes de ellos en Escocia, pero la contribución de este clan es decisiva. Ellos enseñaban en Borreraig desde aproximadamente 1600 hasta 1770, a cuya escuela se dirigían varios gaiteros de todos los clanes para perfeccionar la técnica musical. Hasta aproximadamente el año 1800, fueron los gaiteros herederos de los MacLeods de Dunvegan. Además de ser grandes gaiteros, también eran grandes compositores y profesores.

    Después de que los escoceses perdieran la Batalla de Culloden en 1745, el gobierno británico hizo de todo para acabar con el estilo de vida de las Highlands, entre varias leyes represoras, fue prohibido el uso del traje principal de los escoceses, el Kilt y de los Tartanes. La pena por tal infracción era la prisión sin derecho a fianza por seis meses y deportación por siete años si reincidían. Debido a tales medidas indirectamente la gaita estaba comenzando a ser olvidada durante los 35 años en vigor que duraron esas medidas.

    Pero en 1778, varios nobles de las Highlands fundaron en Londres Highlands Society of London, destinada a promover y preservar las tradiciones de las Tierras Altas. Luego la referida sociedad estaba promoviendo campeonatos de gaita y dando premios importantes. Incluso en esa época que comienzan a surgir las llamadas Pipe Bands en el medio militar. Los militares de los regimientos escoceses del ejército británico, de acuerdo con la Ley Conciliadora de 1747, podían usar los trajes de las Highlands libremente y así también mantuvieron la industria del Tratan en funcionamiento, y después de la invención del Kilt en Lancashire, los militares también pasaron a vestirlo. Cuando los gaiteros del ejército británico pasaron a tocar junto con percusionistas de la banda de Fife en 1854 surgirían las primeras Pipe Bands. En 1931, es fundada la Scottish Pipe Band Association, organización que promueve la música de esas formaciones con ramificaciones en varios países. Actualmente, el mayor evento promovido por RSPBA es el World Pipe Band Championship, en Glasgow, Escocia.

    Un paréntesis aquí: en la provincia de la Nueva Escocia, en Canadá, Pipe Bands surgen con más vigor con la llegada de la I Guerra Mundial. Los diversos gaiteros existentes, que antes tocaban de maneras diversas conforme la región a la que pertenecieran y a la variación del gaélico escocés hablado, pasan a girar hasta un estilo único. El arte de tocar la gaita se vuelve uniforme, en una Pipe Band, todos tocan la misma versión de la música y la gaita de la misma manera.

    La otra institución importante es la Piobaireachd Society, fundada en 1902, se dedica hasta hoy a promocionar la música clásica de gaita escocesa, a contratar profesores y directores de orquesta, y a publicar libros de partituras. En 1994, Seumas MacNeil y Thomas Pearston fundan un renombrado centro en Glasgow. Varios de sus alumnos son excelentes gaiteros, consiguiendo premios en diversos certámenes.

    • El arte en Escocia

    A pesar de no haber destacado históricamente en los campos del arte, la literatura y la música, Escocia irrumpió con fuerza en los ámbitos científico y filosófico. De estas tierras provienen los logaritmos, la segunda ley termodinámica y las leyes electrodinámicas; la revolución de la energía del vapor y el betún, el impermeabilizante, el teléfono, la televisión y el radar. Los escoceses fueron pioneros en la anatomía, los antisépticos y el desarrollo de la penicilina y Adam Smith creó la denominada corriente del liberalismo económico, que tanto influiría en los países occidentales.

    A excepción del poeta Robert Burns, los artistas escoceses son prácticamente desconocidos fuera de sus fronteras, aunque en la actualidad Hollywood está potenciando la popularidad de actores como Ewan McGregor y Robert Carlyle; y los festivales literarios están solicitando escritores relacionados con el movimiento drugs&samp; grunge, como Irvine Welsh. Quizá el icono más famoso de la cultura tradicional escocesa sea la gaita de las Highlands, que alcanzó su época de esplendor durante el mandato de la reina Victoria, dada la afición de la soberana por el sonido de este instrumento. Los tartanes, otro símbolo escocés, se remontan al periodo de la dominación romana, pero no se asociaron a los clanes familiares hasta después del siglo XVII. Aunque tras las rebeliones jacobitas se prohibieron las faldas escocesas y otros tipos de indumentaria propia de las Highlands, un siglo más tarde se retomó su uso. El pilar de la cultura tradicional era el ceilidh (la visita), una reunión social que se organizaba después de la jornada laboral y en la que un bardo local cantaba y narraba leyendas e historias folclóricas. En la actualidad aún se celebran ceilidh, aunque las canciones y la bebida han pasado a ser el centro de este festejo en detrimento de las narraciones.

    Es muy probable que la religión haya desempeñado un papel más importante en Escocia que en el resto del territorio británico. El cristianismo se introdujo en el siglo IV y, con la reforma, la iglesia de Escocia rechazó la autoridad papal. Más tarde, surgió un cisma entre los protestantes escoceses, y los presbiterianos favorecieron una jerarquía simplificada del cristianismo. Dos terceras partes de los escoceses pertenecen a la iglesia de Escocia, aunque en las Highlands y las islas la iglesia libre de Escocia cuenta con más adeptos. Glasgow acoge una amplia población católica, y algunas islas adoptaron en secreto esta religión después de la reforma. Aunque sin la magnitud que ha alcanzado en Irlanda del Norte, en Glasgow se pueden sentir algunas tensiones sectarias, especialmente en los acontecimientos deportivos (destaca el enfrentamiento entre los Protestant Rangers y los Catholic Celtics)

    Hasta los siglos XII y XIII el gaélico se hablaba en todo el territorio escocés y, en las Lowlands, sus habitantes se han comunicado durante siglos mediante el lallans, un dialecto del inglés con influencias francesas y escandinavas. En la actualidad, tan sólo unas sesenta y seis mil personas se expresan en gaélico, principalmente en las Hébridas y en el noroeste de Escocia. Se han realizado grandes esfuerzos para detener su declive; de hecho, aún pueden oírse muchos vocablos gaélicos que han perdurado en el lenguaje cotidiano y que han provocados que el inglés que se habla en Escocia sea prácticamente ininteligible para el extranjero.

    Los chefs escoceses tienen a su disposición una gran variedad de ingredientes frescos, como carne, marisco y verduras. Se han forjado una bien merecida fama de preparar los mejores guisos de caza del mundo, como el salmón ahumado, el venado y las aves. Otros platos escoceses legendarios a destacar son las gachas, el shortbread (tortas dulces secas y quebradizas) y el haggis (troncitos de vísceras de animales mezclados con copos de avena y cocidos en una tripa de cordero, también existe su versión vegetariana), y el caldo escocés.

    V.P.A 18/07/04 Página 2 de 45

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