Época del Barroco

Historia literaria. Reforma Protestante. Siglo XVII. Guerra de los 30 años. Expulsión de los moriscos. Política Centralista. Crisis Demográfica. Sociedad escindida. Críticos neoclásicos. Contrarreforma Católica. Autores. Culturalismo. Pintura. Lírica

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Introducción

El Barroco fue un período de la historia en la cultura occidental que produjo obras en el campo de la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música. Abarca desde el año 1600 hasta el año 1750, aproximadamente.

En esta época la Iglesia Católica Europea tuvo que reaccionar contra movimientos revolucionarios culturales que produjeron una nueva ciencia y una religión disidente: la Reforma Protestante. Fue un movimiento cultural e ideológico que se desarrolla en Europa, específicamente en España. Donde se dio con más intensidad y duración debido a la fuerza de la Iglesia Católica y del Tribunal del Santo Oficio, institución conocida como “La Inquisición”.

Situación de España en el siglo XVII

Para España es un período de decadencia durante el cual se produce la paulatina desmembración del Imperio forjado en el siglo XVI.

Aspecto político

Política exterior:

El duque de Lerma, adoptó una postura pacifista y logró acabar con todos los conflictos heredados del Reinado de Felipe II. Pese a ello, España se involucró en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), por lo que sufrió graves derrotas militares.

Francia aprovechó la debilidad militar española y ejerció una continua presión expansionista. Por ello, la Corona Española perdió buena parte de sus posesiones en Europa. Consecuentemente, gracias a los conflictos que tuvo, España quedó liquidada.

Política interior:

En el interior del país, la crisis no fue menos importante. El duque de Lerma procedió a la expulsión de los moriscos -musulmanes bautizados -, quienes eran los mejores agricultores y artesanos del país; con lo que arruinaron las tierras de regadío del litoral. Y la generalización de la corrupción administrativa; ya que en zonas donde los moriscos habían sido una amplia minoría, como Valencia y Aragón, ocurrió inmediatamente una catástrofe económica; pero también en los lugares en los que había en número reducido su ausencia significó una dislocación económica. Puesto que, en esas partes, los ingresos de los impuestos bajaron y el rendimiento agrícola disminuyó.

Posteriormente, la política centralista -sistema de organización estatal cuyas decisiones de gobierno son únicas y emanan de un mismo centro, sin tener en cuenta las diferentes culturas o pueblos a quienes afectan -provocó numerosas sublevaciones en Cataluña, Andalucía, Nápoles y Sicilia. La rebelión catalana fue sofocada en el año 1652, mientras que la sublevación portuguesa desembarcó en la independencia de dicho país.

Aspecto económico

El empeoramiento de la economía frena el ascenso de la burguesía. Los campesinos abandonaron el campo para buscar trabajo en las ciudades, que se llenan de mendigos, pícaros y delincuentes. La nobleza y el clero, apoyados por la monarquía, refuerzan su poder.

La crisis económica llevó al descenso del oro que llegaba de América, el coste de los conflictos bélicos, el desmoronamiento de la agricultura y el derroche de la corte. Todo ello provocó varias bancarrotas y el empeoramiento del país.

Aspectos sociales

España sufrió una grave crisis demográfica, consecuencia de la expulsión de casi trecientos mil moriscos y la mortalidad provocada por las continuas guerras, el hambre y la peste.

La sociedad española era una sociedad escindida: la nobleza y el clero conservaron tierras y privilegios, mientras que los campesinos sufrieron en todo su rigor la crecida económica.

La jerarquización y el conservadurismo social difundieron el paso de un estamento a otro y solo algunos burgueses lograron acceder a la nobleza. Se ofrecía al estado llano, o sea, la clase más baja, pasar a engrosar las filas del clero, para obtener los beneficios que la sociedad concedía a los estamentos privilegiados. Este hecho trajo como consecuencia que se duplicara el número de eclesiásticos en Europa.

Denominación de la época

A este período se le comienza a llamar “Barroco” desde el siglo XVII, hasta principios del siglo XVIII. La palabra Barroco proviene del término portugués barrueco, que en el siglo XVI designaba una perla de forma irregular. Pero es a mediados del siglo XVIII cuando el vocablo comienza a aplicarse a las artes con sentido evidentemente peyorativo, atribuido por críticos neoclásicos, que no supieron comprender esta literatura, a la que tildaban de confusa, inconsistente, de artificio, de engaño, de capricho de la naturaleza, de extravagancia del pensamiento, etc., para subrayar el exceso de énfasis y abundancia de ornamentación, a diferencia de la racionalidad clara y sobria de la ilustración.

Fue, finalmente, rehabilitado en 1888 por el historiador alemán de arte Heinrich Wolffin (1864-1945), quien identificó el Barroco como oponente al Renacimiento y como una clase diferente dentro del arte “elaborado”.

Comienzo del Barroco

El Barroco surgió como reacción contra el movimiento de la Reforma Protestante, la cual fue originada por la predicación del sacerdote católico Martín Lutero, que rechazaba el complejo sistema sacramental de la Iglesia Católica Medieval, que permitía y justificaba exageraciones como la “venta de indulgencias”.

El modo de reacción fue a través de la Contrarreforma Católica que tenía por objetivo renovar la Iglesia, y evitar el avance de las doctrinas protestantes, implementando el nombramiento de cardenales y obispos de gran integridad moral y la creación de seminarios en muchas de las diócesis; utilizó las artes como vía para poder llegar a la gente, por ejemplo, la edificación de templos con profusión de escultura; éste fue el método más efectivo y el que más se utilizó para recapturar creyentes y fortalecer su Fe.

La Fe católica tras la Contrarreforma tuvo dos vertientes:

  • La idea de un Dios temible que utiliza el castigo.

  • La piedad popular y la experiencia religiosa individual, que dio como resultado la “creación” de figuras como Teresa de Jesús -religiosa, mística, escritora española, fundadora de las Carmelitas Descalzas -; Juan de la Cruz -poeta, místico y religioso, Patrono de los Poetas en Lengua Española -; e Ignacio de Loyola -religioso español y fundador de la “Compañía de Jesús”, también militar y poeta, fue declarado Santo por la Iglesia Católica -.

Fuentes de inspiración del Barroco

La actitud serena y vitalista propia del Renacimiento deja paso, en el Barroco, a un profundo sentimiento de inestabilidad que lleva al hombre al pesimismo y al desengaño. La artificiosidad y el desequilibrio presentes en el arte, se derivan de esta angustiosa y escéptica visión del mundo.

El alejamiento de los modelos clásicos, que habían representado en le renacimiento la armonía y el orden, es una manifestación de la incomprensión de la existencia.

Etapas del Barroco

Manierismo

Es el período que abre el ciclo barroco, tiene lugar entre 1570 y 1610, y designa la transición entre dos grandes épocas artísticas: el Renacimiento y el Barroco Clásico. Este período se originó en Venecia, debido a los mercaderes, y en Roma, gracias a los Papas Julio II y León X, pero finalmente se extendió hasta España, Europa central y Europa del norte.

A esta etapa se la conoce como Manierismo, término originado por los tratadistas de arte italiano para nominar a los numerosos imitadores de la “maniera” de Miguel Ángel, quienes repitieron las fórmulas del genial artista, acentuando la estilización elegante y artificiosa.

Es un estilo pre-barroco que exagera las formas renacentistas sin abandonar los temas de esa época. El Manierismo hace gala de intelectualismo rebuscado, sólo entendible en círculos selectos, por ello su carácter cortesano, no es arte popular sino, un arte aristocrático.

Su imitación por lo clásico es sólo externa, ya que disimula un profundo distanciamiento de lo greco-romano, provocado por la inestabilidad y la ruptura de valores que los acontecimientos históricos inmediatos han producido. En España, la decadencia política parece motivar los deseos de estos escritores para llamar la atención por medio de un lenguaje aristocrático, cuya simbología es complicada y obliga al lector a hacer un mayor esfuerzo interpretativo. El escritor manierista desplegará una asombrosa y pirotécnica riqueza verbal para expresar mínimos contenidos.

El Culteranismo es una tendencia manierista, cuyo mejor cultor fue Luis de Góngora y Argote. Su estilo —llamado Culterano por analogía con Luterano—, se caracterizó por romper el equilibrio entre fondo y forma al dar un mayor desarrollo a la expresión, en oposición a una temática mínima. Dicha tendencia, fue la suprema manifestación de esta etapa.

Barroco Clásico

Nace como consecuencia del desastroso imperio que llevaba a cabo Felipe III, donde revueltas, bandidaje y descontento hace de España un gigante con pies de barro a principios del 1600. Esta etapa se da entre 1610 y 1630. El Quijote es el mayor referente, reflejando con lucidez ese mundo de tensiones y claros-oscuros.

Esta cosmovisión, caracteriza a los nuevos temas literarios: la belleza en contraste con lo monstruoso, la soledad, la fugacidad de lo creado, la muerte, la esencia y apariencia. A diferencia del Manierismo, el Barroco Clásico admite en su seno todos los niveles de la lengua y no únicamente lo artificioso y cortesano. Refleja un cúmulo de tensiones que ahogan al hombre del siglo XVII y, por eso, es un arte popular, accesible a la comprensión de todos. Ejemplos de esta tendencia son el teatro de Lope de Vega y el Quijote de Cervantes.

Barroquismo

Es la última etapa de este período, que tiene lugar entre 1630 y 1670. A base del Culteranismo de Góngora, se desarrolló el Conceptismo, un estilo que le daba mayor prioridad al contenido, profundizándolo, en oposición a una expresión cada vez más ceñida. Aunque se considere al Culteranismo y Conceptismo como estilos contrarios, no existe separación tan tajante, dado que el Culteranismo posee pie conceptista ya que surge de la aplicación del concepto.

Los conceptistas basan la dificultad en la agudeza verbal, mediante el uso de juegos de palabras, paranomasias, anagramas, disociaciones, dilogías, retruécanos, zeugmas, es decir, conceptos.

Sus principales exponentes literarios son Francisco de Quevedo y Calderón de la Barca, grupo que marca la disolución del período barroco.

Culteranismo y Conceptismo

El Culteranismo y el Conceptismo son dos tendencias literarias completamente opuestas, pero que persiguen el mismo fin: romper el equilibrio clásico.

Culteranismo

Es una corriente que se basa principalmente en la forma de las palabras.

Características:

  • La forma prevalece sobre el contenido. Lo importante no es lo que se dice, sino la manera complicada y difícil de decirlo.

  • Se utiliza un léxico culto, con numerosos latinismos, hipérbatos, perífrasis, cultismos, etc.

  • Se utilizan metáforas complicadas y artificiosas.

  • En los poemas, aparecen frecuentes elementos de la mitología clásica.

  • Crea una lengua propiamente literaria y alejada del habla usual.

Autores:

  • Luis de Góngora

Se distinguen dos etapas en su poesía:

—La primera (hasta 1610): Abundan las composiciones en metros tradicionales (letrillas, romances y endechas) y los rasgos culteranos son menos marcados. Las obras que escribió durante esta etapa no fueron tan trascendentes como las de su segunda etapa.

—La segunda (a partir de 1611): Abarca los poemas mayores, escritos en un estilo plenamente culterano (sonetos). Es el llamado Góngora Oscuro.

  • Obra poética:

—94 romances, por ejemplo: “Amarrado al duro banco” y “Angélica y Medoro”

—121 letrillas, por ejemplo: “Ándame yo caliente y ríase la gente”.

—167 sonetos, por ejemplo: “La fábula de Polifemo y Galatea” y “Soledades”.

  • Fragmentos de Góngora:

[…] ¿Quién pues se maravilla de este hecho,

sabiendo que halla ya paso más llano,

la bolsa abierta el rico pelicano,

que el pelicano abierto el pecho? […]

de “Mientras Corinto, en lágrimas deshecho”, 1608, Primera etapa de Góngora.

[…]Treguas al ejercicio sean robusto

ocio atento, silencio dulce, en cuanto

debajo escuchas de dosel augosto

del músico jayán el fiero canto […]

de “Fábula de Polifemo y Galatea”, 1612, Segunda etapa de Góngora.

Conceptismo

Se basa en el significado o concepto de la palabra.

Características:

  • Basado en la asociaciones ingeniosas de ideas y conceptos.

  • Se busca la expresión artificiosa y sutil, es decir, utilizando los mínimos elementos.

  • Se emplean recursos semánticos: símbolos, juegos de palabras, antítesis, paradojas, hipérboles, metáfora, ironía, etc.

Autores:

  • Baltasar Garcián (en prosa)

Algunas de las características de su estilo literario son:

—Construido a partir de sentencias breves muy personales, concentradas y polisémias.

—Domina el juego de palabras y las asociaciones ingeniosas entre éstas y las ideas.

—Lenguaje lacónico, lleno de aforismos y con una gran inquereza de significados.

—Prevalecen las apariencias frente a la virtud y la verdad.

  • Obra poética:

Se caracteriza por la +elipsis y la concentración de un máximo de significados en un mínimo de forma. La poesía está conformada por oraciones independientes y breves separadas por signos de puntuación. Predomina la yuxta posición y la coordinación.

Sus obras más importantes son:

—“El discreto”

—“El criticón”

—“El héroe”

—“Oráculo manual y arte de prudencia”

—“El político”

  • Fragmento de Garcián:

[…] Opongo un rey a todos los pasados; propongo un rey a todos los enideros: don Fernando el católico, aquel gran maestro del arte de reinar, el oráculo mayor de la Razón de Estado […] de “El Político”, 1640.

  • Francisco de Quevedo (en poesía):

Nació en Madrid en 1580 y murió en Ciudad Real en 1645.

  • Obra poética:

Sus poesías que aparecieron póstumas en el “Parnaso español” (1648) y “Las tres últimas musas” (1670) son de orientación conceptista. En ellas se muestra el ingenio expresivo, el juego de ideas o conceptos, las antítesis, las paradojas, etc.

Sus poemas podrían clasificarse en tres grupos:

—Tema filosófico-moral: Expresan pesimismo y la visión del mundo y la vida. Algunos ejemplos son: “Fue sueño ayer, mañana será tierra” y “Miré los muros de la patria mía”.

—Tema amoroso: Quevedo escribió muchos poemas de amor que seguían la tradición petrarquista. Los mejores poemas de este grupo son aquellos en los que apareció unido el tema del amor y la muerte. Algunos ejemplos son los sonetos “Cerrar podrá mis ojos a la postrera” y “El hielo abrasador, es fuego helado”.

—Tema satírico y burlesco: Es la faceta más conocida de Quevedo, hacia la que se sentía predispuesto por su capacidad para jugar con las palabras e ideas. Algunas de sus famosas letrillas son: “Poderoso caballero es Don Dinero” y “Sabed vecinas” y el conocido soneto “Érase un hombre a una nariz pegado”.

Las dos principales obras en prosa de Quevedo son:

—“El buscón” (1626)

—“Sueños” (1627)

  • Fragmento de Quevedo:

[…] Breve combate de importuna guerra,

en mi defensa, soy peligro sumo;

y mientras con mis armas me consumo,

menos me hospeda el cuerpo, que me entierra. […]

de “Fue sueño ayer, mañana será tierra”,

Cervantes y El Quijote

Miguel de Cervantes nació en Alcalá de Henares en 1547 y falleció en Madrid en 1616. Estuvo varias veces encarcelado y a partir de 1906, tras el éxito de la publicación del Quijote, en 1605, se establece definitivamente en Madrid. Es entonces cuando escribe las “novelas ejemplares” en 1613, la segunda parte del Quijote (1615) y “Persiles y Sigismunda” (1616). En una primera etapa de su actividad literaria, Cervantes cultivó la poesía, el teatro y la novela pastoril. De sus comedias destacan “La Numancia”, “Los tratos de Argel y Pedro de Urdemalas”, y de los entremeses, “El retablo de las maravillas” y “Las cuevas de Salamanca”.

La obra más universal de Cervantes, una de las grandes creaciones literarias, es la novela “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, cuya primera parte apareció en 1605 y la segunda en 1615. Su propósito más aparente parece haber sido el de escribir una sátira contra los libros de caballerías, luego la obra se hace más compleja y da origen, posteriormente, a toda clase de interpretaciones desde los más diversos enfoques hasta llegar a nuestros días.

El punto de arranque del Quijote es la historia de un modesto hidalgo, Alonso Quijano, que vive en una perdida aldea de La Mancha y que a fuerza de leer novelas de caballería pierde su juicio y se embarca en una serie de aventuras a fin de reparar injusticias y rescatar “la gloria de la inmortal caballería”.

El Barroco y El Quijote

Con la publicación de la obra “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, se inicia la época del Barroco, es la primera novela moderna. El pesimismo y el desengaño, característicos del Barroco, se ven reflejados en la parodia e ironía que utiliza. Así como también la actitud del Quijote va acorde, o bien es la misma, que la del resto de las obras de los escritores del Barroco. Utiliza la evasión como una de las actitudes más marcadas, al igual que la sátira de la realidad.

El Barroco es una época en la que los hombres han “perdido” la fe y que están en una profunda crisis, por eso es que Cervantes acude a la época de caballería para mostrar, con humor, la marcada diferencia entre una época y la otra, o sea, entre la época medieval y la de su tiempo.

Más allá de la sátira de la realidad, las hazañas y las aventuras del Quijote, son contadas con mucho realismo lo que le da credibilidad a la obra.

Las artes plásticas en el Barroco

El Barroco realmente expresó nuevos valores, en literatura es abundante el uso de la metáfora y la alegoría. Representa un estado de ánimo diferente, más cerca del romanticismo que del Renacimiento, aún cuando es un movimiento que nace al mismo tiempo que éste último, en algunos países.

Todo fue enfocado alrededor del hombre individual, como una reacción directa entre el artista y su cliente. El arte se hace menos distante de las personas, solicitando el vacío cultural que solía guardar.

La arquitectura española fusionó las tendencias góticas y románticas con las técnicas de la construcción y de la decoración árabe, desarrollando así un estilo barroco de gran ornamentación, y cuyos rasgos únicos se difundieron por toda América.

Cada una de las Bellas Artes tiene representantes en este movimiento cultural:

  • Música: Antonio Vivaldi, Joham Sebastian Bach y George Friedrich Händel, entre otros.

  • Pintura: El Greco (1541-1614), fue un artista de origen griego, que vivió en Toledo y que creó delgadas figuras fantasmales con grandes contrastes de color. Diego Velázquez (1559-1660), artista sevillano reconocido como uno de los grandes pintores de todos los tiempos. Esteban Murillo (1617-1682), quien registró con maestría escenas de la vida cotidiana de la sociedad española del momento.

—Pintura (italiana): Pietro da Cortona, Caravaggio y los Carracci, etc.

  • Escultura (italiana): Bernini, por ejemplo.

  • Arquitectura: Bernini, Borromini y Juan Gómez de Mora, son algunos.

Obras Barrocas

A continuación se presentan algunas de las bastas obras de pintura y literatura que fueron creadas durante éste período.

Literatura

A una nariz

De Francisco de Quevedo

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una nariz sayón y escriba,

érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,

érase una alquitara pensativa,

érase un elefante boca arriba,

era Ovidio Nasón más narizado.

Érase un espolón de una galera,

érase una pirámide de Egipto,

las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,

muchísimo nariz, nariz tan fiera

que en la cara de Anás fuera delito.

A una nariz es un soneto satírico escrito en el siglo XVII por Francisco de Quevedo parodiando la nariz de Luis de Góngora.

La estructura de este poema es radial, ya que en cada verso el poeta menciona un objeto distinto que se relaciona metafóricamente con el tema central. Tiene abundancia de alegorías que conforman una imagen sarcástica y ofensiva e hipérboles en donde se exagera una característica física (el tamaño de la nariz).

  • Sayón y Escriba, son palabras que aluden a los judíos —Luis de Góngora lo era—, tan mal vistos en la época de Quevedo.

  • Se entiende por peje, mal sujeto, y al vincularlo con un pez espada, produce una paranomasia en tono despectivo.

  • Era un reloj de sol mal encarado, es otra metáfora donde se refiere a la nariz, con relación al rostro, como la regla larga de un reloj.

  • Por alquitara pensativa, se entiende que el poeta, lo ve como una caldera de la que fluye líquido.

  • Compara a la nariz con la de un paquidermo, estando éste patas arriba.

  • Ovidio Nasón, alude directamente al poeta latino, utilizando el superlativo de naso (nariz).

  • Espolón describe la forma puntiaguda y alargada de la nariz, y la confronta luego con la forma de una pirámide.

  • Pero la mayor agudeza verbal se presenta en el último verso: tan desproporcionada era la nariz que aún resultaría ofensiva en un judío ñato, Anás, cuyo nombre Quevedo interpreta como a (sin) -nas (nariz).

Soneto

De Luis de Góngora

La dulce boca que a gustar convida

un humor entre perlas destilado

y a no invidiar aquel licor sagrado

que a Júpiter ministra el garzón de Ida,

amantes no toquéis, si queréis vida;

porque entre un labio y otro colorado

Amor está, de su veneno armado,

cual entre flor y flor sierpe escondida.

No os engañen las rosas, que a la aurora

diréis que, aljofaradas y olorosas,

se le cayeron del purpúreo seno;

manzanas son de Tántalo, y no rosas,

que después huyen del que incitan ahora,

y sólo del Amor queda el veneno.

Góngora, en acuerdo con la época y su estilo, crea un soneto muy pesimista, cuyo tema principal es el amor, pero no con una perspectiva feliz de él, sino todo lo contrario. Hace uso de alegorías y advertencias, hacia los enamorados, con el objeto de que sean precavidos con este sentimiento. Aparecen, también, alusiones mitológicas. En síntesis, es una visión sombría y negativa de lo que queda después del afecto.

El poema posee todas las características manieristas:

  • Imitación por lo clásico: el soneto sigue de cerca a uno de Torcuato Tasso sobre el mismo tema.

  • Exuberancia de relaciones mitológicas: “el garzón de Ida” es Ganimedes, copero de Júpiter, “Tántalo” fue condenado en los infiernos por no poder alcanza los frutos, que se retiraban cuando los iba a tocar.

  • Visión plástica de la naturaleza: “las rosas […] aljofaradas y olorosas, que, se le creyeron del purpúreo seno”.

  • Vocabulario rico en neologismos: “ministra”, “aljofaradas”, “purpúreo”.

  • Figuras retóricas atrevidas y novedosas: “un humor entre perlas destilado” (metáfora del beso), “la dulce boca […] convida” (personificación),”entre un labio y otro colorado” (alusión), “que después huyen del que incitan ahora” (antítesis).

Pintura

El jardín del amor o El jardín de las gracias

La escena representa una fiesta que se celebra en un parque. El parque parece ser que es el de la casa del propio Rubens, en Amberes.

Diversas figuras femeninas y masculinas se encuentran en actitud relajada y satisfecha, unas sentadas y otras de pie, cercanas a una fuente dedicada a la diosa Juno, protectora del matrimonio. A su alrededor revolotean los clásicos amorcillos o putti (término que se da en arte a estas figuras). El papel simbólico de los amorcillos es el del amor y se les suele representar como en este caso, disparando flechas, arrojando flores o portando coronas.

Se cree que con este asunto Rubens trata de hacer un homenaje a su esposa, representando una fiesta conmemorativa. Algunos autores aseguran que el caballero de la izquierda es un autorretrato del autor y la dama que vemos en la parte central, apoyando su brazo sobre otra dama es Elena Fourment, con la que acababa de casarse.

Coronación de la Virgen

La composición de las figuras es triangular, con el vértice invertido, siguiendo la moda de la época, dando la sensación de un gran equilibrio y armonía de líneas. El protagonismo es para la imagen de María cuyo rostro se presenta con los ojos bajos, la nariz recta y los labios perfilados. La expresión es de modestia, de reverencia y emoción. La composición del cuadro en conjunto, tanto por el color como por la forma, recuerda un corazón. La actitud de la Virgen, señalando con su mano derecha su propio corazón, refuerza esta idea y mueve a la piedad.

A la derecha del espectador está Dios Padre, representado con gran dignidad como un viejo bondadoso. A la izquierda está Jesucristo, con largos cabellos, en actitud de coronar la cabeza de la Virgen. Y en el centro, la representación del Espíritu Santo, bajo la forma de una paloma blanca. Estas tres Personas, a la misma altura, a lo lago de una hipotética línea que define la base del triángulo (representando el mismo rango de supremacía en la Divinidad).

Son dignos de destacar los angelitos que rodean a la Virgen por la parte de abajo del cuadro.

El Renacimiento y el Barroco

Lírica

Renacimiento

Predominó la incorporación del endecasílabo y estrofas como la “lira”. Resaltan las elegías, las canciones y los sonetos.

Barroco

Se va complicando el verso, recargándose de voces insólitas y de una sintaxis retorcida, por eso surge el culteranismo y el conceptismo.

Narrativa

Renacimiento

La prosa estaba dividida en dos tipos:

  • la que busca la naturalidad y rehúye afección, por ejemplo “Diálogo de la lengua”, de Juan de Valdés;

  • la que se complace en la complicación formal y la sintaxis retorcida con el énfasis que tomará en el barroco, por ejemplo “Menosprecio de corte”, de Antonio de Guevara.

Este período está protagonizado por las novelas de caballería y la picaresca, siendo ésta última prácticamente prohibida y poco difundida.

Barroco

Surge la novela moderna, que se caracteriza por el realismo o la verosimilitud, los personajes redondos -no hay un héroe, solo personajes que evolucionan su carácter a lo largo de la obra -.

La novela picaresca llega, por fin, a ser difundida y por eso constituye uno de los géneros principales. La novela cortesana también es importante en ésta época, aunque llega a confundirse con la picaresca.

Dramática

Renacimiento

Posee numerosos líricos y se intercalan antológicas cancioncillas tradicionales. Predominan las comedias de a capa y espada.

Barroco

Alcanza, al igual que la literatura, su máximo apogeo, en él se funden el poeta culto y el popular.

Se modificó la “acción en prosa” en cinco actos, de larga gestión.

Ítems / Épocas

(abajo) / (derecha)

Renacimiento

Barroco

Forma y contenido

Equilibrio y armonía

Desequilibrio e inestabilidad

Revalorizaciones

Clásico greco-latino

Medieval, sin olvido de lo clásico

Recursos de estilo

Uso medio

Multiplicidad y acumulación

Lenguaje

Llano: naturalidad

Renovaciones: culturismos y neologismos

Expresa

La alegría de vivir

El desengaño vital

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/

http://ar.calipedia.com/literatura-castellana

María Luisa O. de Serrano Redonnet, Alicia Ch. de López Olaciregui, Stella M. L. de Caso Ward y Alicia M. Zorrilla. 1993. Literatura IV: España en sus letras. Décima edición. Buenos Aires, Argentina. Ángel Estrada y CIA. S.A. ISBN 950-01-0017-7.

Enciclopedia Autodidáctica Océano Color. Editorial: océano grupo editorial. Impresa en España, Barcelona, en 2003. Equipo editorial: Carlos Gispert, José Gay, José A. Vidal, Jaime Rovira, Esther Amigó y Antonio Corpas.


Gran Diccionario Enciclopedico Visual. Editorial: Océano grupo editorial, en 1997. Impreso en España. Equipo editorial: Carlos Gispert, José Gay, José A. Vidal y Santiago Guisán.

'poca del Barroco'
'poca del Barroco'

2011 2º B

Lengua y Literatura

Época del Barroco

15

“El jardín del amor” o “El jardín de la gracia” de Peter Paul Rubens

en 1630. Pintada al óleo sobre lienzo. Tamaño: 198 cm. x 283 cm.

Actualmente está en el Museo del Prado, Madrid, España.

“Coronación de la Virgen” de Diego

Velázquez, entre 1641 y 1644. Pintado al

óleo sobre lienzo. Tamaño: 176 cm. x 124

cm. Actualmente está en el Museo del Prado,

Madrid, España.

“Las Meninas” o “La familia de Felipe IV” de

Diego Velázquez, 1656. Pintada al óleo sobre

lienzo.

“El mendigo” o “Joven mendigo” de

Bartolomé Esteban Murillo (pintor barroco español). Refleja parte de la realidad de España durante el siglo XVII.

Catedral de Valladoild, España. Su construcción comenzó en 1580 por Herreira e inaugurada en 1668.

“Luis de Góngora” pintado por

Diego R. de Silva y Velázquez

“Francisco de Quevedo”

pintado por Juan van der

Hamen, pero, considerado

copia de un retrato perdido

de Velázquez.

“Miguel de Cervantes”, retrato

atribuido a Juan de Jáuregui

Don Quijote y Sancho engañados por los Duques.

Pintado por González Velázquez

“Johan Sebastián Bach”

retrato de Elias Gottlob

Haussmann en 1746, Museo

de la Ciudad de Leipzig.

“Bodas místicas del Venerable Agnesio” de Juan de Juanes,

hacia 1553-1558. Ejemplo de pintura Renacentista.

“La Virgen del Rosario” de

Bartolomé Murillo. Ejemplo de

pintura barroca.