Entrevista de trabajo

RRHH (Recursos Humanos). Gerencia de personal. Desarrollo. Sugerencias. Elementos. Fases. Reglas de comunicación. Errores

  • Enviado por: Almendrita
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 14 páginas

publicidad
cursos destacados
Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información


INTRODUCCIÓN

A continuación el objetivo de este informe es mostrar al lector de la forma mas clara y correcta de enfrentar una entrevista de trabajo, con un lenguaje fácil, realizando en el transcurso del informe, veremos ejemplos comunes y reales, donde el lector podrá imaginarse y llevar a la realidad cada situación que mostraremos y evitar todos los posibles conflictos y errores que expone una entrevista de trabajo.

Antes de explicar la entrevista de trabajo, se hace un resumen en que consiste la entrevista y explica de forma genérica en que radica los pasos a seguir, el desarrollo, sugerencias, ventajas y desventajas de la entrevista, etcétera.

Y después de la presentación les invito a ser parte de este trabajo.

LA ENTREVISTA

  • La entrevista consiste en un interrogatorio realizado ante el grupo por uno de sus miembros, a un experto, persona capacitada o especialista en un tema o actividad. Esta técnica se practica frecuentemente en la televisión y en el radio. Permite obtener información, opiniones, conocimientos especializados, actualización de temas, por lo cual se le puede considerar de utilidad para la enseñanza y el aprendizaje.

  • La designación de un solo interrogador en representación del grupo responde a un deseo de mayor formalismo, o al hecho de que quizá el grupo total no posea la habilidad, la facilidad de expresión, o la madurez necesarias para conectarse provechosamente con el experto invitado. Por otra parte, si el grupo es muy numeroso el interrogatorio libre resultaría probablemente desordenado, confuso y muy extenso.

  • La entrevista previene los riesgos de una disertación o conferencia que pudiera ser monótona, fría, desconectada de los intereses del grupo, fuera de nivel, etc. En ella es el interrogador quien orienta el desarrollo, propone los puntos de interés, enfatiza los aspectos deseables, "obliga" en cierto modo al experto a referirse a aquello que el grupo desea conocer; pues el interrogador habrá consultado previamente con todo el grupo acerca de los puntos de su mayor preferencia o interés.

  • Cómo se realiza:

  • Preparación:

  • Una vez que el grupo ha decidido realizar una Entrevista a un experto determinado, debe designar quién ha de ser el interrogador. La elección debe tener en cuenta ciertas cualidades tales como cordialidad, facilidad de expresión, seguridad, don de la oportunidad, agilidad mental, y en lo posible algún conocimiento particular sobre el tema por tratarse.

  • Designado el interrogador, el grupo le hace conocer los aspectos o puntos especiales que desean sean desarrollados por el experto, con el fin de que las preguntas vayan dirigidas en tal sentido. Días antes de la Entrevista, el interrogador se reúne con el experto invitado con el fin de organizar un plan o esquema flexible, ordenar los puntos por tratar, distribuir el tiempo y confeccionar en colaboración una guía de preguntas básicas que podrá ser luego enriquecida con preguntas ocasionales.

  • El grupo deberá designar también la persona que hará la presentación del experto y del interrogador.

  • Desarrollo:

        • El miembro designado explica al auditorio los alcances del tema por desarrollarse en la Entrevista y presenta al experto invitado y al interrogador.

        • El interrogador formula la primera pregunta de acuerdo con lo planeado y el experto contesta, iniciándose así un diálogo que ha de ser dinámico, flexible y en la medida de las circunstancias ingenioso y "audaz". (Un hábil interrogador puede hacer al experto ciertas preguntas "difíciles", "comprometidas", que puedan crear la expectativa de un "aprieto"; aunque casi siempre han sido previstas de común acuerdo). Un interrogatorio agudo (no agresivo) mantiene despierto el interés del auditorio.

        • Las preguntas no deben ser dirigidas a buscar respuestas de "si" o "no". Deben provocar la explicación por parte del experto. Además deben corresponder con el nivel general del grupo, para que éste pueda aprovechar el contenido de las respuestas.

        • El personaje principal de la entrevista es el experto. El interrogador ha de ser hábil y eficiente, pero no buscará en la entrevista su "lucimiento personal".

  • Sugerencias practicas:

        • Ambiente físico: si el grupo es muy numeroso, la entrevista se realizará en una tarima o escenario:

        • Si es reducido, puede formarse un círculo incluyendo a los protagonistas:

        • En ambos casos es fundamental que todo el auditorio pueda ver y oír sin dificultad el diálogo.

        • Tiempo: Depende de muchas circunstancias, pero la entrevista suele durar de 40 a 60 minutos.

        • La entrevista puede formar parte, ser una etapa, de una reunión de grupo más amplia, puede ser seguida de un Foro, introducirse en un Grupo de discusión, etc.

Otros comentarios de la entrevista

Al igual que las sesiones de grupo, las entrevistas son una forma no ordenada e indirecta de obtener información, pero a diferencia de las sesiones de grupo, las entrevistas se realizan con una sola persona. Este tipo de técnica en la investigación puede tener una duración de 30min. Hasta más de una hora, dependiendo del tema y la dinámica de entrevista.

Para ello se requiere la habilidad de un entrevistador que provoque un ambiente de confianza con el entrevistado a fin de que hable con libertad de sus actitudes, creencias, sentimientos y emociones. Dentro de una entrevista es posible combinar técnicas proyectivas a fin de profundizar en algún tema o de obtener respuestas que muchas veces el entrevistado no está dispuesto en forma racional y espontánea a proporcionar.

Entrevista realizada en un ambiente comprensivo donde existe libertad para que la persona se exprese sin temor a la crítica, el regaño, la discusión, la cual esta decidida a ofrecer una imagen profunda de los sentimientos, creencias y motivaciones de la persona entrevistada. La entrevista en profundidad es quizá, la técnica más utilizada para obtener información o saber que opina la gente; en la cual esta conformada por un entrevistado y un entrevistador ha sido usada y sigue siendo empleada para múltiples propósitos y por una variedad de ámbitos: abogados para obtener información de los clientes, médicos para aprender acerca de sus pacientes, funcionarios o profesores determinan la conveniencia de los estudiantes para las escuelas, departamentos, etc. No obstante, sólo hasta fechas recientes, la entrevista se ha empleado de manera constante para propósitos científicos, tanto de laboratorio como de campo.

La entrevista, incluye diversas dimensiones: amplía y comprueba el conocimiento científico; obtiene o facilita llevar la vida diaria del ser humano al conocimiento y fabricación científica, y permite la reflexión del entrevistado de “ese algo”, objeto de este estudio, que posiblemente no esta arreglado o conocido.

Elementos de la entrevista

Este tipo de entrevista tiene su origen ligado a planes sociológicos y antropológicos. En este sentido, es esencial llegar a obtener el conocimiento del punto de vista de los miembros de un grupo social o de los participantes en una cultura. La entrevista es uno de los medios para obtener conocimientos, creencias, rituales, de la vida de esta sociedad o cultura, obteniendo datos en el propio lenguaje de las personas.

Aplicación de la Entrevista

Las entrevistas pueden usarse con efectividad en situaciones problemáticas especiales, como aquellas que requieren lo siguiente:

1. Examen detallado del entrevistado.

2. Análisis de temas confidenciales, delicados o embarazosos (finazas personales, enfermedades particulares, etc.).

3. Situaciones en las que existen estrictas normas sociales y en las que el entrevistado podría tener la influencia de un grupo.

4. Comprensión detallada de un comportamiento complicado.

5. Conocimiento detallado de un profesional.

6. Entrevistas con competidores, quienes es poco probable que revelen la información en una sesión de grupo.

7. Situaciones en las que la experiencia de consumo del producto tiene una medio delicado y que afecte los estados de ánimo y las emociones.

8. Análisis de un entrevistado que no dispone de tiempo o deposición para dejar su lugar de trabajo (entrevistas con directores, operadores de maquinaria, etc.).

Ventajas de la Entrevista

La entrevista atribuye las respuestas directamente a un participante, el cual puede definirse por sus características y actitudes. En esta técnica se puede dar un intercambio libre de información sin ninguna presión social para estar de acuerdo o no con el grupo.

Otra ventaja sobre la entrevista de grupo que se logra una mayor profundidad de conocimiento, y habilidad para asociar la respuesta directamente con el encuestado. El principal uso es la investigación de prueba. La técnica es útil para desarrollar hipótesis, definir problemas de decisión y formular cursos de acción.

Desventajas de la Entrevista

Las desventajas son las mismas que en una sesión de grupo. En general, la duración de la entrevistas combinación de personas, reducen la profundidad de información con el entrevistado. La poca información obtenida y la completa dependencia respecto del entrevistador para el análisis y la interpretación de la información, son limitaciones importantes que restringen el uso de esta técnica a situaciones de problemas especiales ya que no se puede obtener información de lo que piensa la población si no de una sola persona.

La preparación, clave en la entrevista

Conseguir entrevistas de selección es uno de los objetivos prioritarios de cualquier campaña de búsqueda y el hecho de generarlas ya significa todo un éxito. Sin embargo, mucho dependerá de cómo se maneje en la propia entrevista y si logra transmitir sus mensajes claves.

Una entrevista es un intercambio de información. El entrevistador quiere saber más de usted, por lo que pretende formarse una idea clara de su experiencia y habilidades, escuchar ejemplos de cómo ha trabajado en el pasado, saber hasta qué punto usted puede responder a sus necesidades y compararle con otros candidatos.

Por otro lado, usted también está evaluando y formando una impresión de cómo sería trabajar con esa compañía y si quiere formar parte del equipo. De manera que ha de pretender presentar evidencias de su experiencia, habilidades, conocimientos y resultados, revelar su personalidad, su estilo y su habilidad de trabajar bien con los demás, saber hasta qué punto la organización puede dar respuesta a sus necesidades en cuanto a contenido profesional, entorno, cultura, estilo y perspectivas de futuro, motivar a la compra de sus servicios y que el entrevistador tenga ganas de contratarle.

Preparación de la entrevista

Hay que preparase bien y conocer la organización que va a visitar, mire los detalles del puesto en el anuncio o consiga esta información donde sea: la descripción del puesto, del candidato apto, etcétera. Una de las claves de la entrevista es la preparación previa.

Es su preparación más importante. No deje su suerte a la improvisación el día de su entrevista. Identifique los puntos clave que ha de comunicar en la entrevista, cómo va a transmitirlos, qué logros o anécdotas puede utilizar para demostrar sus afirmaciones y cómo responderá a las preguntas tipo.

A continuación las preguntas tipo para una entrevista de trabajo.

Actitudes:

- ¿Qué busca en el trabajo?

- ¿Por qué quiere trabajar para esta organización?

- ¿Qué quiere evitar en su próximo puesto?

- ¿Cuáles son sus objetivos profesionales a largo plazo?

Su puesto:

- ¿Qué le gusta más o menos del puesto?

- ¿Qué problemas ha resuelto?

- ¿Qué cosas ha aprendido?

- ¿Qué piensa de su ex jefe?

Usted mismo:

- Hábleme de usted.

- Si pudiera empezar de nuevo, ¿qué haría diferente?

- ¿Por qué quiere dejar su empresa?

- ¿Cómo le describirían sus colegas?

- ¿En qué discrepa usted?

- ¿Cuáles son sus puntos fuertes? ¿Los débiles?

- ¿Cuáles son sus expectativas salariales?

- ¿Por qué cree que es un buen candidato para este puesto?

Sus logros:

- ¿Cuáles son sus logros profesionales más importantes?

- ¿Qué presupuesto está acostumbrado a manejar?

- ¿Qué aspectos de su experiencia son más relevantes hoy?

Sus respuestas deben ser concisas, relevantes y al grano. No se pierda en los detalles. Si debe dar una explicación larga, expóngala en partes. Nunca hable durante más de dos minutos. Si se encuentra con momentos de silencio durante la entrevista, no sufra y no sienta la necesidad de llenar este silencio. Si cree que le están provocando, mantenga la calma. Algunos entrevistadores quieren ver cómo reacciona bajo estrés.

Al finalizar la entrevista, agradezca a su entrevistador su tiempo, aunque lo haya pasado mal y analice la entrevista, piense en lo que hubiera hecho diferente si pudiera repetirla.

Conocerse bien para saber venderse

Muchos candidatos, incluso los más cualificados para un puesto, han sido desplazados por uno de sus competidores simplemente por no haber sabido manejar las técnicas de la entrevista.

A menudo, los candidatos, sorprendidos y desestabilizados por las preguntas a veces intencionadamente estresantes de sus interlocutores, reflejan signos de timidez o nerviosismo mal controlados, que son suficientes para echar a perder una oportunidad brillante en el desarrollo de un recorrido profesional.

De la misma forma que un buen vendedor conoce bien su producto, para brillar en el transcurso de una entrevista hace falta saber venderse y conocerse a uno mismo, personal y profesionalmente, sabiendo ilustrar con ejemplos cada una de nuestras cualidades.

Antes de acudir a una entrevista de trabajo

Es conveniente reflexionar sobre los proyectos personales y profesionales que deseamos en la vida, nuestras metas en ambos sentidos y, una vez meditados, comprobar si el proyecto y el puesto de trabajo que se nos ofrece es relacionado con el recorrido que nos hemos marcado.

Otra condición indispensable a la hora de afrontar una prueba de este tipo es saber hacer las preguntas acertadas y mostrarse motivado por la empresa y su sector. Toda buena pregunta esconde detrás un sólido conocimiento de la realidad que se está cuestionando. Por ello, es necesario informarse antes de la entrevista del carácter de la compañía a través de sus folletos comerciales, visitando su página web o incluso haciéndose pasar por un cliente.

Llegado el día `D' decisivo

El candidato al puesto de trabajo debe esforzarse por presentarse de la mejor manera posible en la entrevista. No sólo es importante cuidar la imagen física y la vestimenta hasta el más mínimo detalle, sino también preparar todo el material necesario para la entrevista: una agenda personal donde apuntar un posible nuevo encuentro; un cuaderno de notas para señalar las dudas que surjan a lo largo de la cita; un currículum idéntico al enviado.

Bien es cierto que la primera impresión es la que cuenta. Ésta es primordial y puede determinar el transcurso de la entrevista de trabajo. El candidato no debe llegar a la cita con aires de “comerse el mundo”, sino que debe ser prudente y aguardar a que el consultor le llame para presentarse y agradecerle que le haya recibido. La forma de estrechar la mano deberá ser franca y segura y la mirada directa. En contra de lo que muchas veces pensamos, la comunicación no verbal, es decir, la postura habla más del candidato que sus propias palabras. Por ello, hay que tener en cuenta que la postura debe ser natural y relajada, pues la tensión puede jugarnos a menudo una mala pasada y llevarnos a sonreír forzadamente o a poner un rostro de miedo, que puede revelar desconcierto y falta de autocontrol.

El nerviosismo del momento

Un estado nervioso puede conducir al error de hablar demasiado rápido y no ser lo suficientemente claro, cuando lo idóneo es emplear frases cortas y precisas y verbos de acción. Es por eso que el candidato debe esforzarse por terminar todas sus frases y emplear una terminología precisa. Palabras como “cosa” o “algo” o los tics del lenguaje (“si quiere”, “creo que”) son sintomáticos de un vocabulario pobre y perezoso intelectualmente, al igual que el uso de los términos de moda y las frases hechas o clichés.

El candidato debe darse cuenta de cuándo la entrevista está tocando a su fin. Entonces es el momento oportuno para dar a entender que se han captado perfectamente los pormenores del empleo propuesto y reafirmar su interés por el puesto de trabajo en la compañía. Una buena prueba de ello es pedir los datos precisos sobre cuál va a ser el desarrollo del proceso de selección y la próxima etapa a seguir.

Muchas veces pensamos que una vez superado el cara a cara y el formulario de preguntas, la entrevista de selección ha concluido. Sin embargo, hasta que no se abandona el edificio, la prueba decisiva no ha terminado. Es importante agradecer el tiempo que se le ha dedicado, mantenerse sonriente, y con una mirada franca y directa.

Después de la entrevista de selección. Ahora sólo cabe autoevaluarse y esperar. Si la respuesta es afirmativa, puede que comience para el candidato una oportunidad brillante en su recorrido profesional. Si por el contrario, la respuesta es negativa, puede ser interesante contactar con el interlocutor para saber por qué su candidatura ha sido rechazada. Una buena preparación hará, sin duda, que en la próxima entrevista haya más suerte.

Aprender a ser entrevistados

La entrevista de trabajo suele ser el último paso que un candidato debe superar para conseguir un puesto de trabajo. Saber las reglas de juego puede darle el empujón final.

1. Compórtese con educación y naturalidad, sin querer aparentar lo que cree que debería ser. Logrará una excelente imagen de fiabilidad, estableciendo buenos vínculos humanos.

2. Sea claro y conciso en las explicaciones. Hará las entrevistas más ágiles y demostrará su capacidad de síntesis.

3. Utilice terminología comprensible al hablar de los cargos ocupados. Quien le entreviste evitará centrarse en entender lo que se esconde detrás de los nombres, a veces, confusos, de sus puestos de trabajo.

4. Explique con claridad y concisión las características de las empresas en las que ha trabajado, producto, actividad, tipo de clientes, propiedad, cultura empresarial. Evitará confusiones y ahorrará preguntas.

5. Exponga con detalle su situación jerárquica en el organigrama, superiores, equipo bajo su responsabilidad, etc. Ayudará mucho a que se entiendan sus responsabilidades reales.

6. Dé a conocer con claridad los aportes personales que ha realizado en cada trabajo, sin querer atribuirse méritos que no le correspondan. Facilitará mucho el que se comprenda las experiencias que ha vivido.

7. Sea transparente al explicar las virtudes y defectos que cree poseer. Si logra engañar a la empresa que le contrate, puede tener problemas graves ocupando un puesto inadecuado a su perfil personal.

8. Explique con claridad las motivaciones y causas de cada cambio laboral y sus aspiraciones profesionales. Las personas que le entrevistan probablemente son profesionales que le atenderán.

9. Facilite referencias laborales que puedan dar sus superiores, compañeros o gente de su equipo. Creará un clima de confianza y hará más transparente el proceso de selección.

10. Pregunte con astucia sobre la empresa, el cargo que le ofrecen y el tipo de persona que buscan. Tiene tanto o más derecho que la empresa a recoger una información que le ayudará a tomar una decisión muy importante en su vida.

'Check-list' para antes de la entrevista de trabajo

Durante la entrevista el candidato debería fijarse un doble objetivo: primero, demostrar que él (o ella) es la persona ideal para cubrir el puesto que se ofrece; y segundo: comprobar si esta empresa en concreto llena sus aspiraciones profesionales.

Antes de acudir a esa entrevista que tanto ha luchado por conseguir con la empresa que, cree, puede ofrecerle el puesto de trabajo que anhela, hará bien en comprobar si ha preparado los siguientes puntos:

¿Se ha enterado de qué conocimientos (cosas que hay que saber), habilidades (cosas que hay que saber hacer) y rasgos de personalidad (cosas que hay que ser) se requieren para desempeñar el puesto concreto al que opta?

El entrevistador va a tratar de comprobar si el candidato o candidata, es decir usted, reúne o no esas cualidades. Si ni siquiera sabe cuáles son, es difícil que pueda demostrar que realmente las posee.

Esto lo puede averiguar por diversos procedimientos, por ejemplo, preguntando a personas que trabajen en esa misma empresa o en otras del mismo ramo.

¿Ha evaluado sus puntos fuertes y sus puntos débiles para el puesto al que opta?

Si no lo ha hecho, o lo ha realizado superficialmente, lo más probable es que su currículo y su carta de remisión se limiten a reflejar los estudios realizados y sus datos personales, pero que no vendan. Si, a pesar de ello, es convocado a una entrevista no estará en condiciones en el curso de la misma de resaltar los primeros y tratar de disimular los segundos.

Necesita, por consiguiente, hacer un análisis de sus fortalezas y de sus debilidades, labor en la que le puede ayudar alguien que le conozca bien: sus padres, un profesor accesible, algún amigo, su pareja...

Comunicación verbal y no verbal en la entrevista

Aunque tenga el mejor currículum de los presentados a una oferta de trabajo, si no consigue venderlo de poco le habrán valido los años de esfuerzo durante la carrera, los años dedicados a mejorar su nivel de inglés o el máster que hizo hace dos años.

Si se ha conseguido que la carta de presentación y el currículum hayan pasado los filtros correspondientes, el siguiente paso es la entrevista, el momento más importante del proceso de selección.

La entrevista no es un interrogatorio, sino un diálogo constructivo en el que, tanto el seleccionador acerca de la idoneidad del candidato como éste sobre las posibilidades del empleo, intentarán satisfacer sus dudas.

La preparación

Prever la posibilidad de que la empresa contacte, por lo que se debe estar atento al teléfono.

En el contacto telefónico, pensar que se está dando la primera impresión.

Si se ha escrito a varias empresas, tener un listado de éstas y de los puestos a los que se presentó candidatura. No preguntar por teléfono datos que ya se exponían en el anuncio.

Facilitar el horario de la entrevista y cerciorarse de tener todos los datos necesarios: hora, dirección…

Preparar la entrevista con antelación. Pero, sobre todo, ser natural. Informarse sobre la empresa antes de la entrevista.

Debemos prepararnos físicamente (la ropa, el maletín ...) Y psíquicamente (actitud de disponibilidad, flexibilidad, empatía).

En la entrevista

Reglas de comunicación verbal

• Escuchar sin interrumpir.

• Emplear vocabulario correcto. Evitar las familiaridades, el vocabulario demasiado rebuscado o demasiado coloquial

• Tratar de mantener un tono de voz equilibrado, no demasiado bajo ni demasiado alto, y cuidar la pronunciación.

• Evitar los monosílabos.

• Pensar lo que se va a decir. La incoherencia en el discurso da muy mala impresión.

• No utilizar muletillas.

Reglas de comunicación no verbal

• Postura correcta, sin estar rígido ni echado sobre la silla, no balancearse.

• Si se cruzan las piernas, evitar que éstas sobresalgan del borde de la mesa.

• Si se realiza la entrevista sentado en un sofá, no hundirse en él.

• No entrar a la entrevista con la chaqueta o abrigo sobre los hombros o en el brazo.

• No jugar con nada en las manos (bolígrafo, llaves…) o se dará la impresión de nerviosismo.

• No cruzar brazos y piernas, se transmitiría la impresión de estar a la defensiva.

• Mantener el contacto visual con el entrevistador.

• Deslizar las manos por el pelo o la nuca revela frustración.

• Los tics, muecas, tocarse la cara, frotarse las manos, los temblores corporales y en la voz, son síntomas de falta de control emocional.

• Juntar las yemas de los dedos, refleja confianza.

• Acariciarse la barbilla indica evaluación o crítica.

• El mostrar las palmas de la manos al interlocutor da la sensación de sinceridad.

• La cabeza inclinada a un lado indica atención.

• Mirar continuamente al reloj, da la impresión de estar deseando marchar.

• Morderse los labios significa estar incómodo.

Después

Procurar no llamar insistentemente al seleccionador para conocer los resultados.

Si se ha acordado enviar alguna documentación adicional, aprovechar para adjuntar una carta o nota de agradecimiento.

Posteriormente a cada entrevista, autoevaluarse. Aprender de la experiencia para otras entrevistas en el futuro.

Errores del entrevistado

Los principales errores que se producen en las entrevistas de trabajo y que determinan negativamente la valoración del candidato.

A medida que se complica el acceso al mundo laboral, hay que agudizar el ingenio para ofrecer lo mejor de sí mismo en las entrevistas de trabajo. Acceder al mundo laboral o cambiar de trabajo es una misión complicada para los jóvenes que finalizan sus estudios y para muchos profesionales que buscan nuevas oportunidades. Además de una excelente preparación académica, se exigen otra serie de conocimientos y habilidades que dificultan la obtención del trabajo deseado.

Es vital que el candidato cuide su comportamiento en las entrevistas, las únicas oportunidades para dirigirse a los seleccionadores y convencerles de que es la persona adecuada para ese trabajo.

Huya de la arrogancia sin caer en el acomplejamiento. No saber venderse es un problema que afecta a muchos candidatos, tanto por exceso como por defecto. Destacar los puntos fuertes de uno mismo es una labor compleja que exige no incurrir en actitudes arrogantes y vanidosas. Se trata de destacar las cualidades propias manteniendo en todo momento la naturalidad y la objetividad. Para ello, es preciso utilizar un lenguaje persuasivo que despierte el interés del entrevistador y que no denote falsa modestia. En esta situación, la forma es tanto o más importante que el fondo.

No se muestre inseguro. La seguridad en uno mismo, en las habilidades y conocimientos adquiridos, es esencial para lograr una valoración positiva por parte del entrevistador. Difícilmente se puede confiar en alguien que no cree en sus propias posibilidades o que muestra cierta indecisión en sus respuestas. La confianza en uno mismo se refleja en todo momento en la forma de hablar, en el tono, en los gestos, en la mirada, etcétera. Una voz temblorosa y dubitativa será percibida como un rasgo de inseguridad y falta de preparación puede echar por tierra toda esperanza de éxito.

.

CONCLUSIÓN

Con la realización de este trabajo he logrado aprender a realizar una entrevista, las etapas a seguir, y a evitar pequeños errores que a la hora de la entrevista son inevitables, aprender de que los nervios son la peor herramienta en la entrevista, y que la mejor forma de salir vencedor de todo, y poder obtener un buen lugar de trabajo es ser educado y natural con el interrogador, o con el grupo de personas que tendrán la misión de entrevistar, no mentir en habilidades, experiencias ya que eso después de todo perjudica.

Todo lo que he aprendido con este trabajo me servirá a futuro como profesional, y que me dará un valor agregado a mi personalidad, para lograr posteriormente encontrar un buen lugar de trabajo.

Con los consejos que plantea el informe, serán de gran información y muy necesarios. Este informe no servirá solo a mi, si no que a todos aquellos que se interesen por la lectura y por un tema tan interesante como es de la entrevista de trabajo.