Enfermedades Zoonóticas

Zoología. Tipos: infecciosas, bacterianas y virales. Botulismo. Salmonella. Tuberculosis. Fiebre aftosa. Moquillo. Peste porcina. Difteria. Disentería

  • Enviado por: Gonzalo Torres Y Otros
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 32 páginas

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Trabajo de Investigación

Introducción a la Producción Animal

Enfermedades

Zoonóticas

Indice

Indice…………………………………………………………………………………

Introducción……………………………………………………………………….

Enfermedades infecciosas producidas por bacterias…………………..

Infección………………………………………………………………………….

Enfermedades Bacterianas………………………………………………….

Botulismo………………………………………………………………………… Brucelosis………………………………………………………………………...

Carbunclo………………………………………………………………………..

Cólera de las Gallinas…………………………………………………………

Psitacosis o Fiebre del Papagayo……………………………………………

Salmonella……………………………………………………………………….

Tétanos…………………………………………………………………………...

Tuberculosis……………………………………………………………………..

Enfermedades Virales ……………………………………………………….

Encefalitis…………………………………………………………………………

Fiebre………………………………………………………………………………

Fiebre Aftosa……………………………………………………………………..

Fiebre Amarilla………………………………………………………………….

Fiebre Hemorrágica…………………………………………………………….

Fiebre del Valle del Rift………………………………………………………..

Fiebre Hemorrágica del Ébola………………………………………………..

Moquillo……………………………………………………………………………

Peste Porcina Africana…………………………………………………………

Gripe……………………………………………………………………………….

Rabia……………………………………………………………………………….

Otras Enfermedades Infecciosas…………………………………………

Bartonelosis……………………………………………………………………..

Blenorragia……………………………………………………………………..

Chagas, Enfermedad de………………………………………………………

Coccidiosis……………………………………………………………………….

Cólera……………………………………………………………………………..

Colibacilosis……………………………………………………………………...

Coriza……………………………………………………………………………..

Coxalgia…………………………………………………………………………..

Cuartana………………………………………………………………………… Difteria……………………………………………………………………………

Disentería………………………………………………………………………...

Distomiasis……………………………………………………………………….

Dracontiasis……………………………………………………………………..

Equinocosis………………………………………………………………………

Erisipela…………………………………………………………………………..

Escarlatina……………………………………………………………………….

Estreptococia…………………………………………………………………….

Esfilococia………………………………………………………………………..

Hepatitis………………………………………………………………………….

Histoplasmos…………………………………………………………………….

Lepra………………………………………………………………………………

Leptospirosis……………………………………………………………………..

Meningitis…………………………………………………………………………

Miasis………………………………………………………………………………

Micosis…………………………………………………………………………….

Muermo……………………………………………………………………………

Paludismo…………………………………………………………………………

Paratifoidea………………………………………………………………………

Peste……………………………………………………………………………….

Pleurodimia………………………………………………………………………

Poliomelitis………………………………………………………………………

Rubéola……………………………………………………………………………

Sarampión………………………………………………………………………..

Septicemia………………………………………………………………………..

Sida………………………………………………………………………………..

Sífilis……………………………………………………………………………….

Sodoku…………………………………………………………………………….

Tifus……………………………………………………………………………….

Tos…………………………………………………………………………………

Tracoma………………………………………………………………………….

Triquinosis………………………………………………………………………

Varicela…………………………………………………………………………..

Viruela……………………………………………………………………………

Zona……………………………………………………………………………….

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Introducción

Enfermedades infecciosas producidas por bacterias.

Las bacterias son vegetales unicelulares con un tamaño del orden de algunas diezmilésimas o milésimas de milímetro. Se conocen tres tipos morfológicos fundamentales: unos son globulosos o esféricos, los llamados cocos; otros tiene forma alargada —los bacilos—, y por último los espirilos son alargados y retorcidos sobre su eje. El número de bacterias es casi incontable; unas veces viven en perfecta armonía con el huésped humano, mientras que en otras se caracterizan por su extrema virulencia. Existe una flora bacteriana normal en toda persona; flora que, si bien es pobre en la superficie de la piel, reviste extrema abundancia en la cavidad bucal y faringe. En el intestino adquiere gran importancia poco tiempo después del nacimiento, pues los microorganismos que allí se instalan cumplen una función digestiva. Las vías respiratorias bajas son estériles, generalmente. También la flora normal es imprescindible, y muy abundante, en el aparato genital, sobre todo en la vagina, donde los llamados bacilos de Döderlein, productores de ácido láctico, constituyen un seguro contra la proliferación de otros gérmenes patógenos. En ocasiones estas bacterias rompen su equilibrio, ya sea porque se vuelvan agresivas o fallen los mecanismos de defensa del organismo, al concurrir ciertas circunstancias externas o internas. Aparecen entonces reacciones inflamatorias purulentas, localizadas, de mayor o menor importancia clínica. En la piel, los estafilococos y estreptococos producen así forúnculos; en la cavidad bucal pueden provocar focos sépticos en encías, amígdalas o raíz del diente; en los huesos, osteomielitis. Los neumococos pueden invadir los pulmones causando entonces la clásica pulmonía o neumonía bacteriana.

Otras veces, las toxinas fabricadas por las bacterias acantonadas en los focos sépticos pueden producir síntomas a distancia, sobre todo por reacciones de sensibilización. Las bacterias pueden pasar a la sangre originando verdaderas generalizaciones o septicemias habitualmente graves. A menudo estas generalizaciones adquieren tal importancia -por la agresividad y virulencia del germen, o por la falta de recursos terapéuticos al tratarse de microorganismos que se han hecho, resistentes a la mayoría de los antibióticos- que, en ciertas comunidades, crean problemas asistenciales de primer orden. Como ejemplo mas característico citaremos el llamado hospitalismo, o septicemia hospitalaria, por propagación epidémica de estafilococos.

Infección

El diccionario define infección como:

1 Acción y efecto de infectar.

2 Entrada y desarrollo en un organismo de bacterias y virus patógenos u otros parásitos, y la alteración consecuente que éstos producen.

Patología

La infección precisa, para que se produzca, que el germen venza los mecanismos de defensa (resistencia) del organismo infectado.

La resistencia a la enfermedad puede ser:

1) inespecífica, la cual comprende la resistencia genética (que explica la resistencia de ciertas especies y la susceptibilidad de otras) y la fisiológica (estado general, edad, resistencia mecánica y química -piel, moco, acidez, etc.-, reacción inflamatoria, fagocitosis y factores humorales o celulares antimicrobianos);

2) específica, en relación con el estado de inmunidad y el desarrollo de anticuerpos del organismo atacado.

Factores del desarrollo de la infección

Fundamentalmente son tres:

a) puerta de entrada del germen en el organismo infectado (es difícil la penetración de la mayoría de los gérmenes a través de la piel intacta);

b) virulencia del germen, que depende de su capacidad para superar los medios de defensa local (en la puerta de entrada), de su poder de invasión o de desarrollo en tejidos distintos al lugar inicial y de su actividad patógena;

c) cantidad de microorganismos infectantes.

Enfermedades Bacterianas

Botulismo

Intoxicación producida por el consumo de alimentos contaminados por Clostridium botulinum, una bacteria tóxica. El organismo que procede del suelo, crece en muchas carnes y vegetales. La destrucción de las esporas se consigue mediante ebullición durante 30 minutos y la de la toxina con calor húmedo a 80°C durante el mismo tiempo. Debido a que las esporas crecen mejor en ausencia de oxígeno, los alimentos mal conservados en recipientes precintados ofrecen un medio idóneo para su desarrollo. En la actualidad, las comidas preparadas industriales son causa infrecuente de esta enfermedad, si bien la esterilización incorrecta de las conservas de alimentos no ácidos de manufactura casera es origen de muchos casos.

Los síntomas suelen aparecer de 18 a 36 horas después de su consumo. La toxina no es destruida por las enzimas del tracto gastrointestinal y afecta al sistema nervioso central interrumpiendo la transmisión de los impulsos nerviosos, aunque las funciones cognitivas se mantienen. La incapacidad progresa desde la dificultad para deambular y deglutir junto a un deterioro de la visión y el habla, hasta la aparición de convulsiones ocasionales, y por último parálisis de los músculos respiratorios, asfixia, y muerte, todo en un intervalo de pocas horas o días según la cantidad de toxina ingerida. Dos tercios de los sujetos afectados fallecen. La antitoxina botulínica es eficaz si se administra con rapidez. La apertura quirúrgica de la tráquea y el uso de un respirador puede salvar la vida. La investigación sobre el empleo del botulismo en la guerra biológica ha dado lugar a un toxoide para inducir inmunidad.

Brucelosis

También denominada fiebre ondulante, es una enfermedad infecciosa causada por varias especies de bacterias del género Brucella, transmitida a los seres humanos por animales como las vacas, cerdos y cabras. La enfermedad se adquiere por contacto con animales infectados o al ingerir su leche. Esta afección se ha conocido con el nombre de fiebre de Malta, enfermedad de Bang, fiebre mediterránea y fiebre de las cabras. En los animales, la enfermedad puede producir esterilidad parcial, disminución de la producción de leche y abortos. En el ser humano, la brucelosis puede presentarse en forma aguda o crónica. La forma aguda se caracteriza por debilidad, escalofríos, fiebre nocturna elevada, y con frecuencia produce alteraciones del sistema nervioso central, dolores articulares y aborto espontáneo.

La brucelosis crónica es difícil de diagnosticar, porque los síntomas son imprecisos os y muy variables. Sin embargo, en casi todos los casos aparece fiebre remitente y alteraciones del sistema nervioso central. Hay una prueba de aglutinación sanguínea que permite detectar la enfermedad. Como norma la persona que padece brucelosis responde a la administración de antibióticos de amplio espectro. La pasteurización de la leche es fundamental para el control de la brucelosis. Además, el desarrollo en la década de l950 de una vacuna denominada Cepa 19, que se puede inocular al ganado de vacuno, ha reducido de forma significativa la incidencia de brucelosis bovina. El organismo que produce la enfermedad fue descubierto en 1887 por el médico y anatomopatólogo británico David Bruce.

Carbunclo

Enfermedad contagiosa de animales de sangre caliente, incluyendo al hombre, producida por la bacteria Bacillus Anthrasis. También se conoce como ántrax, carbunclo pústula maligna. Es una de las enfermedades más antiguas que se conocen, fue epidémica y aún existe en muchas regiones del mundo. Fue la primera enfermedad de la que se aisló el agente causal en 1863 por C.J. Davaine, y para la que Robert Koch obtuvo un cultivo puro en 1876. Louis Pasteur desarrolló en 1881 una vacuna eficaz para el carbunclo.

En las personas, la enfermedad se presenta en su forma externa e interna con una tasa de mortalidad de alrededor del 20%. La forma externa o cutánea se contrae a través de los cortes o abrasiones de o piel de aquellos sujetos que manipulan cadáveres o pieles de animales infectados, y puede ser una infección local, aunque con frecuencia se extiende al torrente sanguíneo y provoca fiebre y postración. Se caracteriza por la aparición de pústulas malignas sobre las zonas expuestas. La forma interna se adquiere mediante inhalación de esporas, como las procedentes del pelo de los animales y de la lana, que invaden los pulmones y, en ocasiones el tracto intestinal, provocando hemorragias. Se cree que una variedad que afecta al intestino puede estar causada por el consumo de carne o leche contaminadas. Los trabajadores expuestos a productos animales, en especial la lana, deben protegerse mediante vacunas. La penicilina y las tetraciclinas son eficaces en el tratamiento, excepto en los casos que evolucionan con mucha rapidez.

Los animales adquieren la enfermedad a través de la ingestión de agua de zanjas de drenaje contaminadas en las que los organismos patógenos pueden sobrevivir durante años; de la ingestión de alimento para ganado y cadáveres de animales infectados; o por la picadura de insectos chupadores de sangre. La enfermedad, que algunas veces se manifiesta a través de inestabilidad, hemorragias, convulsiones, y asfixia, puede ser mortal casi de forma inmediata en los casos agudos, y en un periodo de tres a cinco días en los subagudos. La muerte se produce por toxemia. Las vacunaciones preestacionales y los antibióticos son eficaces para la prevención de la enfermedad.

Cólera de las gallinas

Enfermedad infecciosa de las gallinas que afecta a su tracto intestinal produciendo una fuerte inflamación y desórdenes funcionales. Las gallinas son muy susceptibles a esta enfermedad, que tiene una tasa de mortalidad elevada. La produce la bacteria Pasteurella Multocida, que penetra en el ave a través de las membranas mucosas, las vías respiratorias o el tracto intestinal. Las bacterias están presentes en los excrementos de las aves infectadas, pero mueren si se las expone al sol o al calor. La enfermedad puede ser aguda, y presentar un curso rápido, o crónico, en cuyo caso dura un largo periodo. Algunas aves de corral albergan durante años la bacteria sin manifestar síntoma alguno, actuando como vectores de la enfermedad. Dado que no se ha encontrado cura alguna, el tratamiento consiste en aislar a las aves afectadas y eliminar todos los residuos infectados. Se ha desarrollado una prueba sanguínea que permite identificar a las aves portadoras. Los síntomas típicos de la enfermedad son letargia, temperatura elevada, coloración púrpura de la cresta y a veces diarrea.

Psitacosis o Fiebre del Papagayo

Enfermedad de las aves que afecta al sistema respiratorio y que está originado por uno cepa de la bacteria parásita Chlamydia Psittaci. La psitacosis, que es transmisible al ser humano, se considera con frecuencia una patología laboral entre criadores de palomas, granjeros, propietarios de aves y empleados de planta de procesamiento de aves de corral.

Las aves de corral infectadas por la psitacosis pueden presentar diarrea, síntomas respiratorios y debilidad, o no manifestar ningún signo de la enfermedad. El tratamiento con clortetraciclinas y otras tetraciclinas en el alimento o en el agua es eficaz.

La psitacosis se transmite a los seres humanos mediante las partículas de polvo, la manipulación de aves infectadas o de sus cuerpos y las heridas por picadura. No se conoce ningún caso de infección sólo por consumo de las aves; al aparecer, el agente responsable es destruido durante la cocción. En el hombre la enfermedad produce escalofríos, fiebre, dolor do garganta, cefalea, pérdida de apetito, nauseas y vómitos, para su tratamiento se utilizan antibióticos del tipo de las tetraciclinas.

Salmonella

Género de bacterias patógenas, descubiertas por el veterinario americano Daniel Elmer Salmon en 1885. El organismo se transmite por determinados alimentos contaminados como carne de ave, huevos u otras carnes. Se divide en tres especies: Salmonella typhi, Salmonella choleraesius y Salmonella enteriditis. Esta última presenta más de 1400 variedades antigénicas distintas. La Salmonella typhi produce fiebre tifoidea. Las diferentes Salmonellas enterditis, la más típica de las cuales es la Salmonella typhimurium, produce gastroenteritis (salmonelosis) que son intoxicaciones alimentarias que producen dolor abdominal, fiebre, náuseas, vómitos y diarrea. El periodo de incubación varia entro 8 y 48 horas y la duración de los síntomas oscila entre 3 y 7 días. Los casos leves se tratan con dieta y limonada alcalina (preparado rehidratante y reparador de la pérdida de electrolitos); no se deben usar antidiarreicos porque pueden transformar al enfermo en portador crónico de salmonellas. Los casos graves deben hospitalizarse y tratarse con rehidratación intravenosa y, en ocasiones con antibióticos. La prevención de estas infecciones pasa por extremar la higiene, la limpieza cuidadosa y el aumento del tiempo y la temperatura en la preparación culinaria de los alimentos.

Tétanos

Enfermedad grave del sistema nervioso causada por la infección de heridas por el bacilo Chstridium Clostridium Tetani. Este germen, al multiplicarse, produce grandes cantidades de una toxina muy potente que origina espasmos musculares graves. El bacilo es ubicuo, abunda en el suelo de las calles y en la tierra de cultivo. Penetra en el organismo por las heridas. Es un germen anaerobio, es decir, se reproduce en ausencia de oxigeno. Prolifera en las heridos sucias, penetrantes, sinuosas o con gran cantidad de tejido muerto o desvitalizado.

El periodo de incubación oscila entre 2 semanas y varios meses y es más corto cuanto mayor sea la contaminación de la herida. Los primeros síntomas son la cefalea y la depresión, seguidos por dificultad para tragar y para abrir la mandíbula por completo. Se desarrolla rigidez de forma progresiva en el cuello y un espasmo gradual en los músculos de la mejilla que hacen aparecer la cara con una sonrisa sardónica característica. Los espasmos se extienden después a otros grupos musculares del organismo, y llegan a afectar a los músculos respiratorios causando la muerte.

El tratamiento consiste en: completa limpieza y desbridamiento (separación de los tejidos desvitalizados) de la herida para eliminar los clostridios, uso de antibióticos (penicilina), neutralización de la toxina con antitoxina, reducción de los espasmos musculares y asistencia respiratoria. El 60% de los casos establecidos de tétanos son mortales a pesar del tratamiento. El enfoque actual del tétano se basa en le profilaxis, muy efectiva: debe vacunarse a todos los niños y a toda la población de riesgo (agricultores, trabajadores de la construcción, soldados, deportistas que practican el montañismo o excursionistas habituales). La vacunación consiste en la administración tres inyecciones del toxoide tetánico (toxina inactivada por el calor) y dosis de recuerdo cada cinco años. Una dosis de recuerdo también es conveniente cuando existen heridas de riesgo. La vacunación infantil suele asociarse a las vacunas de la tos ferina y difteria (vacuna trivalente DTP —difteria, tétano y pertussis—) y a la de la polio. En el paciente no inmunizado que presenta una herida, debe iniciarse un ciclo de inmunización estándar y aplicarse una inyección de gammaglobulina antitetánica (anticuerpos contra el bacilo que actúan hasta que el organismo pueda crear sus propias defensas frente a la toxina, lo cual suele tardar veinte días).

Tuberculosis

Enfermedad infecciosa aguda o crónica producida por el bacilo Mycobacterium tuberculosis, que puede afectar a cualquier tejido del organismo, pero que se suele localizar en los pulmones. El nombre de tuberculosis deriva de la formación de unas estructuras celulares características denominadas tuberculomas, donde los bacilos quedan encerrados. La enfermedad no suele aparecer en animales en su hábitat natural, pero si puede afectar al ganado vacuno, porcino y avícola.

Enfermedades Zoonóticas

Bacilo de Koch

Antecedentes históricos

A principios del siglo XIX los trabajos de los médicos franceses Gaspart Laurent Bayle y René Laënec establecieron las normas y estadios de la tuberculosis como enfermedad; ambos fallecieron por su causa. El microbiólogo alemán Robert Koch descubrió el agente causal, el bacilo tuberculoso, en 1882. En 1890, desarrolló la prueba de la tuberculina para el diagnóstico la enfermedad. En 1924, los bacteriólogos franceses Albert Léon Calmette y Alphonse F.M. Guérin, desarrollaron una vacuna denominada BCG (bacilo de Calmette—Guérin).

El primer agente quimioterápico especifico para la tuberculosis fue la estreptomicina, descubierta por el microbiólogo norteamericano Selman Abraham Waksman en 1944. Este descubrimiento fue seguido en 1948 por el del PAS (ácido paraamino salicílico) y más tarde por la isoniazida y otros fármacos que revolucionaron el tratamiento de la tuberculosis. Un número importante de personas con síndrome de inmunodeficiencia adquirida desarrollan tuberculosis y han aparecido algunos bacilos resistentes al tratamiento farmacológico.

Causas y prevención

Los bacilos tuberculosos son transmitidos por el esputo, bien en gotitas suspendidas en el aire o por partículas de polvo y rara vez por excrementos o alimentos. A diferencia de otras enfermedades infecciosas, la tuberculosis no tiene un periodo de incubación específico. Un episodio único no confiere inmunidad duradera. El bacilo puede permanecer latente en el organismo durante un largo periodo, hasta que una disminución de las defensas le da la oportunidad de multiplicarse y producir los síntomas de la enfermedad. Aunque más de un cuarto de la población es portadora de bacilos tuberculosos, la enfermedad se desarrolla en un porcentaje pequeño de personas. Es más común en zonas superpobladas y pobres. En algunos países de Asia, Africa, Sudamérica, y Europa, la frecuencia de la tuberculosis es de varios cientos de casos por cada 100000 habitantes, 10 veces superior a la de Estados Unidos.

Detección, diagnóstico y tratamiento

La radiografía simple de tórax es un método de exploración selectiva de la población, para evidencias la tuberculosis pulmonar en fases iniciales. Aunque la radiografía suele demostrar la presencia de una lesión pulmonar, la confirmación de su etiología requiere otras pruebas. La prueba de la tuberculina consiste en inyectar en piel una proteína obtenidas de cultivos de bacilos tuberculosos. Una reacción cutánea positiva indica la presencia de tuberculosis, bien activa o inactiva. El diagnóstico de enfermedad activa se realiza mediante el aislamiento de bacilos tuberculosos en el esputo.

En las fases tempranas no suelen existir síntomas. Los síntomas comunes a todas las formas de tuberculosis en fase avanzada incluyen fiebre, fatiga, sudoración nocturna, pérdida de apetito y pérdida de peso. En la tuberculosis pulmonar estos síntomas se acompañan de trastornos respiratorios como tos, dolor torácico y esputos sanguinolentos. Con frecuencia es necesaria la hospitalización durante la primera fase del tratamiento, pero una vez que la enfermedad está bajo control, el paciente puede volver a su actividad normal. El tratamiento completo dura entro seis meses y dos años.

Enfermedades Virales

Encefalitis

Cualquier enfermedad infecciosa del sistema nervioso central humano, caracterizada por inflamación del cerebro. Los síntomas típicos son cefalea, fiebre y letargia intensa, que puede conducir con el tiempo a un estado de coma. En la fase aguda de la enfermedad suele haber visión doble, delirio, sordera y parálisis facial. Los efectos tardíos de la encefalitis pueden comprender sordera, epilepsia y demencia.

Varios tipos de encefalitis se deben a infecciones víricas del sistema nervioso central. Estos tipos se clasifican en dos grupos principales, infecciones primarias por virus neurotropos e infecciones secundarias que se deben a complicaciones de una infección viral primaria presente en cualquier otra localización del organismo.

Encefalitis por virus neurotropos

El grupo de las encefalitis primarias comprende varias enfermedades epidémicas que afectan en primer término a aves y animales domésticos y salvajes. Los vectores que se trasmiten la enfermedad de los animales al ser humano son insectos. La encefalitis de San Luis, descrita por primera vez en 1933 durante una epidemia en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, se trasmite al hombre por la picadura de mosquitos. Otros tipos de encefalitis cuyos vectores son mosquitos, son la encefalitis B japonesa, la encefalitis de California, y la encefalitis equina. Las garrapatas son los insectos vectores de la encefalitis de primavera verano rusa.

Infecciones virales secundarias

El grupo de las infecciones virales secundarias incluye dos tipos, las encefalitis post-infecciosas y la encefalitis post-vacunal. El primer tipo ocurre con una complicación ocasional de ciertas enfermedades virales, como paperas, sarampión, gripe y fiebre amarilla. A veces, las infecciones por virus herpes afectan al cerebro y son causa de lesión cerebral o muerte. El segundo tipo puede producirse, aunque con muy poca frecuencia, tras la administración de la primera vacuna con virus atenuados, como las de la viruela y la fiebre amarilla.

Otros tipos

Las encefalitis pueden deberse a la infección por un esporozoo denominado Toxoplasma, que es un parásito de animales, pájaros y seres humanos. Otro posible origen es una tripanosomiasis, infección por el protozoo Typanosoma cruzi que se trasmite por la picadura de la mosca tse tsé. Hay, además, formas de encefalitis no infecciosas como consecuencia de la intoxicación por contacto con metales pesados, en particular el plomo.

Fiebre

1. Elevación de la temperatura corporal a causa de una enfermedad. Es un síndrome complejo integrado por taquicardia, sopor, sudoración, etc., y puede ser producido por multitud de procesos: infecciones, trastornos metabólicos o nerviosos, neoplasias, etc.

2. Fiebre amarilla: Enfermedad infectocontagiosa y transmitida por un mosquito del gen. Aëdes. Se caracteriza por: fiebre alta, vómitos, hemorragia (vómito negro), ictericia, etc. Es una enfermedad epidémica y endémica de América y África tropical.

3. Fiebre del heno: Estado alérgico propio de la primavera o el verano y provocado por la inhalación del polen de ciertas plantas. Se caracteriza por conjuntivitis, catarro nasal y síntomas asmáticos.

4. Fiebre paratifoidea: Fiebre continua, con síntomas muy semejantes a los de la fiebre tifoidea, pero con reacciones de aglutinación diferentes a ésta.

5. Fiebre puerperal: Estado morboso consecutivo al parto o aborto y producido por la infección de diversos gérmenes.

6. Fiebre recurrente: La caracterizada por períodos apiréticos de varios días de duración alternados con períodos febriles. Se acompaña de escalofríos, sudoración intensa, cefalea y dolor en todo el cuerpo.

7. Fiebre remitente: La que presenta alternativas de aumento y disminución.

8. Fiebre reumática: Reumatismo poliarticular agudo.

9. Fiebre terciana: Forma de paludismo en que los accesos aparecen cada dos días y están separados por un día de apirexia completa.

10. Fiebre tifoidea: Enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo de Eberth (Salmonella typhi). Se caracteriza por un período de incubación de 10 a 20 días, posterior aumento de la temperatura hasta 39 o 40° C, con cefalalgias, estado estuporoso y obnubilado, intensas diarreas, aumento del tamaño del hígado y bazo, etc. Es una enfermedad grave, pero fácilmente combatible mediante la administración de antibióticos (cloramfenicol).

Fiebre aftosa

Enfermedad de los animales y rara vez del hombre, febril y contagiosa. Recibe también el nombro de glosopeda. Está producida por un virus, que afecta a los animales de pezuña hendida como el ganado vacuno, los cerdos las ovejas, las cabras y los ciervos, y causan brotes epidémicos con frecuencia. La enfermedad se caracteriza por una subida repentina de la temperatura seguida de una erupción de ampollas en la boca, en áreas de piel delicada como las ubres en las hembras, y en las pezuñas; también pueden aparecer ampollas en el hocico. La erupción va acompañada de salivación y chasquidos frecuentes de los labios. Las ampollas aumentan de tamaño y al final revientan dejando al descubierto superficies erosionadas en carne viva. El proceso de comer se vuelve difícil y doloroso, dado que los tejidos blandos de la parte interior de las pezuñas se inflaman, el animal queda cojo y puede incluso perder la cubierta córnea de éstas. El ganado criado para carne pierde mucho peso, y las vacas y cabras dan menos leche. La enfermedad mata a menudo a los animales más jóvenes y hace que las hembras preñadas aborten. El efecto incapacitante es muy grave en especial en los lugares donde los bueyes se usan como animales de tiro.

La fiebre aftosa sigue siendo una amenaza para los ganaderos y las industrias de empaquetado de carne, el cuero y la lana. No obstante se han logrado considerables progresos en el desarrollo de una vacuna eficaz contra la enfermedad, aunque el costo de vacunar a todo el ganado susceptible a ella sería prohibitivo y además no garantiza la erradicación total de la enfermedad. En consecuencia la única medida eficaz en la actualidad contra la fiebre aftosa es el sacrificio de todos los animales afectados.

Fiebre amarilla

Enfermedad infecciosa no contagiosa causada por un virus y caracterizada en los casos graves por fiebre alta e ictericia. En un primer momento se creyó que la fiebre amarilla era una enfermedad exclusiva del género humano, pero las investigaciones demostraron que afecta también monos y otros animales. Se cree que los monos infectados en África y América tropical son la fuente principal de infección y que los mosquitos transmiten esa infección al hombre. Este tipo de enfermedad que sólo aparece de forma esporádica en el hombre se conoce como fiebre amarilla de la selva. Si la persona infectada se desplaza a una zona poblada, puede ser picado por especies semidomésticas de mosquitos como el Aedes aegypti que vive cerca de poblaciones humanas. Éstos se alimentan de la sangre humana y son los agentes transmisores principales en las epidemias de fiebre amarilla urbana.

Historia

Se cree que la enfermedad apareció en Africa y desde allí fue llevada a América por los esclavos. La enfermedad fue descrita por primera vez en el siglo XVII, cuando se produjo un brote en Yucatán (México). Después se extendió a Estados Unidos y a otros países.

En 1881 el médico cubano Juan Carlos Finlay avanzó la hipótesis de que la fiebre amarilla se transmitía por la picadura de mosquitos. Esta teoría se verificó en 1901 por los trabajos de varios investigadores, en especial, los del bacteriólogo norteamericano Walter Reed, quien también demostró que el agente era un virus. La enfermedad fue controlada por los métodos avanzados de higiene, como el drenaje de los campos donde se desarrollaban los mosquitos y la cuarentena de los barcos que llegaban procedentes de áreas infectadas.

Síntomas

El período de incubación de la fiebre amarilla es de seis días. En los casos graves el inicio es súbito, con síntomas típicos como cefalea, dolor de espalda y fiebre. La primera fase se caracteriza por náuseas, vómitos y la presencia de albúmina en la orina. Después de la fiebre inicial, la temperatura se normaliza, pero entre el cuarto y quinto día vuelve a subir. Esta segunda fase está marcada por la ictericia, hemorragias en las membranas mucosas, vómitos de sangre (el vómito negro característico de la fiebre amarillo) y degeneración de la grasa del hígado, riñones y corazón. La destrucción de las células hepáticas produce acumulación de pigmentos biliares en la piel, lo que da nombre a la enfermedad. La muerte suele ocurrir entre el cuarto y octavo día desde el inicio. En los casos de recuperación espontánea, la convalecencia es corta, aunque la ictericia puede persistir durante algún tiempo. La enfermedad nunca es recibida, ya que el primer episodio deja inmunidad permanente.

Prevención

No existe tratamiento conocido para la fiebre amarilla. En 1933, el médico sudafricano Max Theiler desarrolló una vacuna que confiere inmunidad ante la enfermedad. En la actualidad, sigue siendo necesaria la vacunación para todas las personas que viajan a zonas endémicas en esta enfermedad y otras partes del mundo.

Fiebre hemorrágica

Nombre genérico que se da a un grupo de enfermedades víricas agudas que suelen comenzar con un cuadro de fiebre y dolores musculares que evoluciona hacia el aturdimiento, colapso, hinchazón y choque. Según el tipo de virus, las fiebres hemorrágicas pueden inducir afecciones respiratorias, hemorragias internas, patologías renales y la muerte. La mayor parte de los virus causantes de fiebre hemorrágica se han identificado en el curso de los últimos cincuenta años, y cada año se descubre alguno nuevo.

Hay más de veinte virus de distintas familias que causan fiebres hemorrágicas: Arenaviridae (arenavirus) Bunyaviridae (bunyavirus), Flaviviridae (flavivirus) y Filoviridae (filovirus). Los Virus suelen recibir el nombre de la región, la ciudad o el accidente geográfico donde se identificaron por primera vez. La familia Arenaviridae comprende los virus Lassa, Junín (causante de la fiebre hemorrágica argentina), Machupo (causa de la fiebre hemorrágica boliviana) y Guanarito (Causa de fiebre hemorrágica venezolana). Aunque suelen transmitirlos al hombre los roedores, también se produce contagio directo entre las personas, sobre todo del virus Lassa.

Fiebre del Valle del Rift

A la familia Bunyaviridae pertenecen el virus de la fiebre del Valle del Rift, un notable virus africano cuyo vector es un mosquito, y los hantavirus. Durante la guerra de Corea (1950 - 1953), miles de soldados estadounidenses sufrieron una misteriosa enfermedad caracterizada por fiebre elevada, dolores de cabeza, hemorragias internas e insuficiencia renal. Hasta 1976 no se pudo aislar el virus causante, un hantavirus llamado Hantaan. Ahora se sabe que a enfermedad pertenece al grupo de las fiebres hemorrágicas con insuficiencia renal. El virus Sin Nombre, emparentado con el anterior y descubierto en Estados Unidos en 1993, causa un grave síndrome de malestar respiratorio que comienza con un cuadro parecido al de la gripe, seguido de insuficiencia respiratoria y con frecuencia la muerte. El brote inicial de 1993 mató a 58 personas en los estados de Nuevo México, Colorado, Arizona y Utah. Ahora se sabe que el virus Sin Nombre vive en un ratón de campo presente en más de 30 estados norteamericanos, y se han descubierto otras parecidos en América del Sur y Canadá.

La familia Flaviviridae agrupa los virus causantes del dengue hemorrágico y la fiebre amarilla. Estos virus los transmiten los mosquitos infectados al picar. El dengue hemorrágico afecta sobre todo a los niños menores de diez años que viven en zonas donde es común el dengue, una forma más benigna de la enfermedad. El dengue causa síntomas parecidos a los de la gripe —fiebre, cansancio y dolores musculares— y los pacientes se recuperan en aproximadamente una semana; en cambio, el dengue hemorrágico añade a lo anterior hemorragias internas y choque y puede ser mortal. La fiebre amarilla, se presenta sobre todo en Africa y América del Sur, se difunde en áreas urbanas por la picadura del mosquito Aedes aegypti. En la selva transmiten la enfermedad varias especies de mosquitos y monos que viven en la parte superior de la cubierta arbórea.

Fiebre hemorrágica Ébola

A la familia filoviridae pertenece el virus de Marbug y cuatro cepas del virus Ébola. La fiebre hemorrágica Ébola se identificó por primera vez en Zaire (actual República Democrática del Congo) y Sudán en 1976, donde provocó epidemias mortíferas. Volvió a surgir en Kikwit, Zaire, en 1995 y en Gabón en 1996, con igual capacidad mortífera. Las personas infectadas por Ébola sufren dolores de cabeza, fiebre elevada, dolores musculares, vómitos y hemorragias internas y externas. La tasa de mortalidad oscila entre el 50 y el 90%.

Mecanismos de Infección

Los virus que causan fiebre hemorrágica son zoonóticos, es decir, que su ciclo vital se desarrolla dentro de varios reservorios animales (organismos en los que el virus vive normalmente, pero a los que no daña) y sólo infectan al hombre incidentalmente. Cuando se produce la infección, los virus se reproducen con vigor y causan enfermedades graves, incluso letales. En ocasiones infectan también a otras especies, como aves, monos, ovejas, cabras y ganado vacuno.

Para algunos virus, como los hantavirus, la exposición humana se produce por contacto con un reservorio constituido por heces u orina del hospedante. En el caso de Sin Nombre, los afectados inhalaron partículas de polvo contaminadas por excrementos secos de roedores cargados de virus.

Otro medio de transmisión al hombre es el contacto directo con sangre, orina, heces o saliva humanas contaminadas. El personal sanitario que cuida a los enfermos de Ébola o fiebre de Lassa está expuesto a un riesgo elevado de infección. Cuando se atiende a pacientes con fiebre hemorrágica hay que llevar guantes, gorro y protectores oculares.

Una vez en el interior del cuerpo, muchos de los virus causantes de fiebre hemorrágicas atacan a los leucocitos llamados macrófagos (células del sistema inmunológico que normalmente protegen al organismo frente a las infecciones). Los macrófagos transportan los virus en el torrente sanguíneo y los distribuyen a los tejidos y órganos más sensibles a la infección.

Síntomas

Una vez iniciada la infección, el tiempo de presentación de los síntomas, llamado período de incubación, depende del tipo de virus y de su ritmo de crecimiento en los tejidos humanos. Después de la picadura de un mosquito portador del virus de la fiebre amarilla, los síntomas tardan en aparecer entre 3 y 6 días; entre 5 y 7 días después de la exposición directa al virus de Ébola; entre 10 y 14 días después de la exposición a excreciones secas de roedor contaminadas por el virus Lassa; y entre 14 y 30 días después de la exposición a excreciones de roedor que contienen el virus Hantaan, causante de la fiebre hemorrágica con síndrome renal.

Además de fiebre y dolores musculares intensos, la fiebre hemorrágica suele provocar enrojecimiento de les ojos, el rostro y la parte superior del cuerpo. El paciente puede sufrir vómitos, diarrea y edema (hinchazón debida a la acumulación de líquidos en los espacios tisulares) generalizado leve. También son comunes las petequias, unos puntos diminutos de color púrpura o rojo que cubren la piel. A medida que avanza la infección, la sangre va perdiendo la capacidad de coagularse. Las paredes de los capilares (los vasos sanguíneos más pequeños) se deterioran y empiezan a perder sangre (hemorragia o pérdida excesiva de sangre). El volumen de sangre en circulación disminuye y a veces se produce un choque, caracterizado por extremidades pálidas y frías, pulso rápido y débil e hipotensión. Las infecciones con Arenavirus pueden causar encefalopatía (enfermedades del cerebro) grave con convulsiones y ceguera o encefalitis (inflamación del cerebro). La insuficiencia renal y el edema pulmonar (acumulación de líquido en los pulmones) son síntomas característicos de la infección por hantavirus.

Tratamiento y Prevención

Por el momento, ninguna de las fiebres hemorrágicas de origen vírico tienen curación. El tratamiento consiste en la prestación de cuidados de mantenimiento, junto con prevención y tratamiento del choque mediante la administración de líquidos intravenosos y medicamentos para combatir la hipotensión. En caso de fiebre hemorrágica con síndrome renal, se practica además la diálisis, un tratamiento mecánico de eliminación de residuos de la sangre que compensa la insuficiencia renal.

En Argentina, los pacientes infectados por el virus Junín se tratan con plasma provisto de anticuerpos procedentes de personas que se han recuperado de la infección. Se administra una vacuna para evitar la infección a los trabajadores de las explotaciones agrarias y otros sujetos expuestos a un riesgo elevado de contraerla. Hay una vacuna eficaz para prevenir la fiebre amarilla y se están desarrollando vacunas contra el dengue. El único medicamento antivírico eficaz contra el virus de la fiebre hemorrágica es la ribavirina, que se administra a pacientes afectados por la fiebre de Lassa. Las campañas de control de roedores han demostrado sor un medio muy eficaz de prevención de la fiebre hemorrágica de Machupo en las aldeas de Bolivia.

Pese a todas estas medidas, los índices de mortalidad causados por fiebres hemorrágicas van desde el 1 al 5% en el caso del virus Junín y hasta el 90% para el Ébola.

Brotes de fiebre hemorrágica

En muchos casos, la mayor incidencia de brotes de fiebre hemorrágica puede vincularse directamente con actividades humanas. La roturación de la selva en América del Sur hace que los mosquitos portadores del virus de la fiebre amarilla que viven en la parte superior de la copa de los árboles desciendan hasta los asentimientos humanos. El crecimiento explosivo de la población en este subcontinente, combinado con las malas condiciones higiénicas y de vivienda, determina un hábitat adecuado para la multiplicación de los mosquitos portadores de virus. En Argentina, el tratamiento de los maizales con herbicidas para el control de malas hierbas de hoja ancha favorece la multiplicación de las poblaciones de roedores que se alimentan de las hojas y son portadores del virus de Junín, lo que supone un peligro mortal para los trabajadores del campo. El descubrimiento de diamantes en Sierra Leona, al oeste de Africa, ha favorecido la llegada de miles de trabajadores inmigrantes con sus familias, para los que se han construido alojamientos en los que proliferan los roedores portadores del virus de Lassa.

Moquillo

Enfermedad aguda y peligrosa de los perros y otros animales, semejante a la gripe en el hombre. En general ataca a animales de entre dos meses y un año de edad, aunque pueden padecerla perros más adultos. La enfermedad suele terminar con la muerte; incluso aunque la víctima se recupere; como secuela puede padecer Corea o mal de San Vio, una enfermedad caracterizada por convulsiones musculares incontroladas, y otras enfermedades nerviosas.

La principal causa del moquillo en los perros es un virus filtrable, pero es frecuente que la enfermedad se complique por infecciones bacterianas secundarias. El moquillo es muy contagioso, se cree que el virus es transmitido por microgotas transportadas por el aire, las cuales se inhalan. Los primeros síntomas de la enfermedad son fiebre, estremecimientos, estornudos, cansancio y secreciones bucales y nasales. Si la enfermedad continúa, pueden aparecer neumonía, convulsiones, Corea, y parálisis. La duración de la enfermedad llega a ser de unas cuatro semanas, si el animal consigue sobrevivir tanto tiempo, y en las fases finales la víctima puede encontrarse muy debilitada. Hay que mantener al perro afectado caliente, seco y tranquilo, y deben suministrársele pequeñas cantidades de alimentos fáciles de digerir, como leche, yemas de huevo crudas y caldo de carne. Durante la convalecencia hay que evitar la sobrealimentación y el exceso de ejercicio. No hay ninguna medicina que cure el moquillo, pero si sueros y antibióticos que, administrados por un veterinario, ofrecen protección contra las infecciones secundarias.

Peste porcina africana

Enfermedad viral de los cerdos domésticos que causa pérdidas económicas considerables. Esta afección fue descrita en Africa en la década de les años veinte En 1957, aparece en Portugal, causando la muerte de miles de animales. En los años siguientes se extendió a España y otros países del sur de Europa, así como a Brasil, Haití y la República Dominicana.

El virus de la peste porcina pertenece al género Pestivirus de la familia Togaviridae (togavirus), y su transmisión se produce a través de garrapatas. Tiene cápsida icosaédrica y ADN separado de ésta mediante una membrana interna. La peste porcina africana afecta al tejido linfático, la médula ósea y la sangre, entre otros órganos. Los glóbulos blancos son atacados y esto hace posible que ocurran otras infecciones. La enfermedad afecta también a jabalíes, por tanto, el control de la epidemia es muy difícil. No se ha encontrado una vacuna adecuada porque el virus no induce la formación de anticuerpos en el cerdo. Para erradicarle es necesario sacrificar a todos los animales infectados.

Gripe

Enfermedad infecciosa de naturaleza vírica. Se desarrolla con fiebre, fenómenos catarrales de las vías respiratorias superiores y mal estado general. Es contagiosa, endémica y epidémica. El período de incubación es breve (4 o 5 días) y el comienzo brusco. Existen diversos tipos de gripe, lo que hace especialmente difícil la vacunación preventiva.

Virus de la Gripe

Rabia

Infección contagiosa, aguda del sistema nervioso central producida por un virus especifico que penetra en el organismo a través de la mordedura de un animal. Todos los animales de sangre caliente son susceptibles de padecerla. En los seres humanos el periodo de incubación varia desde tres semanas a 120 días con una media de entre cuatro y seis semanas. La rabia es casi siempre mortal cuando no se administre la vacuna.

Evolución en el hombre

Al final del periodo de incubación la zona de la herida ya cicatrizada se inflame y es dolorosa, y los tejidos locales pueden estar entumecidos. La depresión y la ansiedad son frecuentes. Esta fase inicial dura unos dos días. En la siguiente fase, el periodo de excitación, el paciente se vuelve irritable e hipersensible; con una actitud general de terror, intensificada por la aparición de dificultad para respirar y tragar, y una sensación de estrangulación, causada por contracciones espasmódicas del diafragma y laringe. El paciente tiene mucha sed pero sufre espasmos de la laringe cuando ve agua o incluso cuando se menciona, de ahí el nombre original de la enfermedad: hidrofobia (del griego hydor, agua y phobos, miedo). Durante esta fase son frecuentes los vómitos, la palidez y la fiebre de 39°C. En la boca y garganta se acumula una secreción espesa de moco, y el individuo espectora con frecuencia o intenta toser. Esta fase dura de tres a cinco días y por lo general finaliza con la muerte por una crisis convulsiva o por insuficiencia cardiaca o respiratoria.

Evolución en los animales

En los animales, la rabia tiene dos formas, la rabia irritable o furiosa y la rabia muda o paralítica. Las fases de la rabia furiosa son las mismas que las de la infección en el hombre; durante la fase de excitación, el animal se vuelve loco mordiendo y apresando a cualquier ser vivo que se encuentre en su camino. En la rabia sorda, no tan frecuente como la rabia furiosa , la fase da excitación es muy corta o no existe y el estado paralítico; surge al principio de la enfermedad, afecta en primer lugar a los músculos de la mandíbula y laringe. Los animales domésticos como los perros y los gatos suelen estar inmunizados contra la rabia. En muchos países la ley obliga a efectuar esta inmunización. La diseminación de la rabia entre los animales salvajes, como los mapaches, ha impulsado esfuerzos para desarrollar métodos de vacunación, de animales que pueden entrar en contacto con animales de compañía o con seres humanos.

Historia, prevención, y tratamiento

La rabia está descrita en los textos médicos de 300 años A.C., pero el método de transmisión o contagio no fue descubierto hasta 1804. En 1884, el bacteriólogo francés Louis Pasteur desarrolló la vacuna preventiva contra la rabia y en la actualidad todavía se utilizan los métodos de Pasteur modificado en el tratamiento de la rabia. Los descubrimientos de Pasteur, o sus variantes, han reducido mucho la mortalidad de la rabia en el hombre. El tratamiento actual, tras la mordedura de un animal rabioso o presumiblemente rabioso, consiste en la limpieza inmediata y meticulosa de la lesión y la inyección de suero antirrábico hiperinmune en la herida y en otra localización. Después se administra una serie de inyecciones diarias de vacuna antirrábica 14 a 30 días. Diez días después se administran dosis de recuerdo y de nuevo 20 días más tarde.

La vacuna tradicional contiene el virus de la rabia atenuado cultivado en huevos de pato. Existe una vacuna que contiene virus obtenido por cultivos en células humanas en laboratorio. Esta vacuna es más segura y precisa una cantidad menor de inyecciones.

Otras Enfermedades Infecciosas

Bartonelosis

Enfermedad infecciosa causada por diversas especies de Bartonella. Se transmite al hombre por picadura y se desarrolla en dos fases: una aguda, febril (fiebre de Oroya), y otra crónica, caracterizada por la aparición de arrugas cutáneas (verruga peruana). Está localizada en los valles andinos del Perú, Ecuador, Bolivia y Chile.

Blenorragia

Enfermedad contagiosa de la mucosa genital, transmitida casi exclusivamente por contacto sexual. Sus características son: dolor, ardor y secreciones mucopurulentas. Puede curarse o hacerse crónica. En el hombre produce molestias en la región perineal; en la mujer, al principio se presenta en forma de uretritis, más tarde afecta al cuello uterino y da lugar a leucorreas abundantes.

Chagas, enfermedad de

Producida por el protozoo Trypanosoma cruzi, extendida por América, especialmente en Brasil (Minas Gerais). Es infectocontagiosa y puede presentarse en forma aguda o crónica. No existe tratamiento específico.

Coccidiosis

Enfermedad causada por coccidios y caracterizada por trastornos digestivos diversos.

Cólera

Enfermedad infecciosa aguda causada por el bacilo Vibrio comma. Sus síntomas más característicos son diarreas y vómitos profusos que conducen a un estado grave de deshidratación. El cólera es un proceso endémico en el S. y SE. asiático.

Colibacilosis

Infección producida por un colibacilo. Suele presentarse como complicación de otras enfermedades.

Coriza

Catarro nasal producido por un virus que a menudo vive en la mucosa nasal y se convierte en patógeno.

Coxalgia

Infección tuberculosa de la articulación de la cadera.

Cuartana

Variedad de fiebre palúdica que presenta recidivas cada cuatro días.

Difteria

Enfermedad infecciosa y contagiosa que afecta principalmente al aparato respiratorio y digestivo superior y que se caracteriza por la aparición de falsas membranas en las mucosas de los citados aparatos.

Disentería

Enfermedad infecciosa, caracterizada por la ulceración e inflamación del tubo digestivo, sobre todo del colon, con frecuentes diarreas, dolorosas y sangrantes. Las formas más típicas de disentería son la bacteriana o bacilar y la amebiana de los países cálidos.

Distomiasis

Enfermedad común a las personas y animales provocada por la infestación con gusanos platelmintos del orden distómidos.

Dracontiasis

Infección en la piel producida por parásitos del gen. Dracunculus. Ocasiona ulceraciones, especialmente en las extremidades inferiores. Es común en la India, valle del Nilo, Brasil y Turquestán.

Equinococosis

Afección producida por el desarrollo de equinococos.

Erisipela

Enfermedad infecciosa, que se caracteriza por una inflamación aguda y febril de la piel y el tejido subcutáneo, que provoca una tumefacción de color rojo, dolorosa y bien circunscrita.

Escarlatina

Enfermedad infecciosa aguda de origen bacteriano y caracterizada por un acceso brusco de fiebre, anginas e inflamación de las fauces y, sobre todo, una erupción cutánea fugaz y extensa formada de pequeñas manchitas de color rojo escarlata. Es propia de la infancia, con su máxima incidencia entre los 2 y 7 años.

Estreptococia

Infección producida por estreptococos.

Esfilococia

Infección producida por estafilococos.

Hepatitis

Inflamación del hígado debida a causas víricas, bacterianas, tóxicas o reactivas inespecíficas. La más frecuente es la vírica, que puede ser infecciosa o sérica. Los síntomas son parecidos: fiebre alta, anorexia, vómitos, decaimiento general, etc. El tratamiento consiste en un largo período de reposo, dieta rica en hidratos de carbono, etc.

Histoplasmosis

Enfermedad infecciosa producida por el hongo Histoplasma capsulatum; ocasiona trastornos pulmonares.

Lepra

Enfermedad infecciosa de la piel, muy contagiosa, producida por el bacilo de Hansen o Mycobacterium leprae. Los síntomas clínicos se manifiestan en todo el cuerpo: fiebre, cefaleas, astenia, frialdad de las extremidades y tumoraciones de la dermis, nervios periféricos y órganos internos.

Se han descrito dos tipos de lepra: lepromatosa y tuberculoide. La primera es más grave, de evolución rápida y de índice de contagio muy elevado. El tratamiento se hace a base de sulfonas.

Leptospirosis

Cada una de las enfermedades originadas por microorganismos del ge. Leptospira. En todas ellas existe un animal reservorio (cerdo, perro, ratas, ratones, etc.), desde el cual se transmite al hombre. Se caracterizan por presentar un cuadro febril, hemorragias, meningitis e ictericia.

Meningitis

Inflamación de las meninges. Es una de las enfermedades infecciosas más graves.

Miasis

Enfermedad producida por larvas de moscas depositadas en las heridas o aberturas naturales.

Micosis

Enfermedad infecciosa producida por cierto tipo de hongos que se introducen en el cuerpo por medio de esporas. Afectan los pulmones, órganos internos, piel y mucosas.

Muermo

Enfermedad infectocontagiosa, propia de los caballos, que puede afectar también al hombre. Produce fiebre intensa e inflama y ulcera las mucosas, especialmente de la nariz. Puede ser mortal.

Paludismo

Enfermedad infecciosa producida por protozoos del gen. Plasmodium y transmitida por hembras de mosquitos del gen. Anopheles. Se caracteriza por fiebre intermitente con escalofríos y sudoración, anemia y aumento de volumen del bazo.

Paratifoidea

Infección intestinal con sintomatología de la fiebre tifoidea, pero menos grave.

Peste

Enfermedad infecciosa epidemicoendémica muy grave, que afecta al hombre y a diversos animales. La difusión geográfica de la peste fue muy grande en épocas pasadas, pero, actualmente, sólo quedan algunos focos endémicos en Asia. Se transmite por la picadura de pulgas que han sido huéspedes de ratas infectadas o por transmisión aérea. Los principales síntomas son dolor de cabeza, fiebre, vómitos, diarrea, etc., muriendo el paciente a los pocos días. Se trata con antibióticos y sulfamidas.

Pleurodinia

Enfermedad infectocontagiosa de origen vírico, caracterizada por un dolor intenso en el tórax.

Poliomielitis

Enfermedad infectocontagiosa producida por un virus RNA del grupo de los enterovirus, que afecta a los centros nerviosos, principalmente a la sustancia gris de la medula espinal. Es propia de la infancia.

Rubéola

Enfermedad infectocontagiosa, de origen vírico, caracterizada por erupciones exantemáticas, aumento del tamaño de los ganglios occipitales, de la nuca y auriculares. Es peligrosa si afecta a las embarazadas.

Sarampión

Enfermedad infecciosa caracterizada por la aparición de erupciones o exantemas de color rojo en la cara, el tronco y, finalmente, en las extremidades. Va acompañada de fiebre y es propia de la infancia. En general es benigna.

Septicemia

Infección general grave producida por la penetración de gérmenes patógenos en la sangre.

Sida

Enfermedad de origen vírico que se manifiesta por alteración del sistema de defensa inmunitario del organismo. Su nombre completo es Síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Virus del Sida

Sífilis

Enfermedad infecciosa, endémica, crónica, causada por Treponema pallidum. Se inicia con el llamado chancro de inoculación y evoluciona a través de períodos clínicos bien definidos: primero se generaliza y luego vuelve a limitarse (sobre todo en el sistema nervioso, la aorta y el hígado). La mayoría de los contagios son venéreos. También puede transmitirse a través de vasos y cubiertos contaminados, transfusiones sanguíneas, etc. Su etiología puede causar la muerte, aunque el tratamiento con penicilina da unos resultados casi óptimos.

Sodoku

Enfermedad infecciosa transmitida al hombre por mordedura de ratón.

Tifus

1 Denominación dada a un grupo de enfermedades infecciosas, causadas por microorganismos del gen. Rickettsia y transmitidas por artrópodos. Cursan con fiebre, cefaleas y obnubilación.

2 tifus exantemático o petequial Enfermedad aguda, transmitida por los piojos, de carácter epidémico en el E. y S. de Europa y zonas tropicales.

3 tifus exantemático endémico Enfermedad infecciosa en que el depósito principal de gérmenes son las ratas y el vector transmisor lo constituyen las pulgas.

Tos

1 Espiración brusca y enérgica, con la glotis cerrada, mediante la cual el aire de las vías respiratorias es expulsado hacia el exterior. Es un mecanismo de defensa, producido por la excitación de la mucosa laríngea por cuerpos extraños, vapores irritantes, secreciones, etc.

2 tos ferina Enfermedad infectocontagiosa de la infancia causada por Haemophilus pertussis. Se caracteriza por catarro traqueobronquial y tos convulsiva. Puede producir complicaciones en el sistema nervioso y el miocardio.

Tracoma

Enfermedad infecciosa, producida por Chlamydia trachomatis, que afecta principalmente a la conjuntiva del ojo. Es una enfermedad muy extendida en los países mediterráneos y en Extremo y Medio Oriente.

Triquinosis

Enfermedad parasitaria producida por la triquina. Se transmite al hombre por la ingestión de carne infectada, especialmente de cerdo. Tras un período de incubación de siete días, se desarrolla un cuadro gastroenterítico febril, con presencia de triquinas en la pared intestinal, que pasan a la sangre y penetran en el tejido muscular, donde se desenvuelven y se enquistan.

Varicela

Enfermedad infecciosa de origen vírico, frecuente en los niños. Se caracteriza por la aparición de exantemas, pápulas y pústulas, en especial en la cara y cuello. Es muy contagiosa y deja inmunidad.

Viruela

Enfermedad infectocontagiosa epidémica, causada por un virus filtrable y caracterizada por erupciones exantemáticas que dejan cicatrices, lesiones de las mucosas y un mal estado general. Gracias a la higiene y, sobre todo, a la vacuna, en mayo de 1980 la OMS certificó la erradicación universal de la viruela.

Zona

Enfermedad eruptiva infecciosa, caracterizada por la inflamación de ciertos ganglios a lo largo del nervio afectado, con fiebre y dolor intenso.

Bibliografía

Enciclopedia ENCARTA® MICROSOFT® 1999, Microsoft Corporation.

Enciclopedia MULTIMEDIA SALVAT® 1999, Salvat® Editores S.A.

Internet: http://www.rincondelvago.es

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