Energía eólica

Energía. Eólica. Situación en Galicia. Funcionamiento. Aprovechamiento. Energías no renovables. Reservas fósiles. Energías renovables. Solar, hidraúlica, geotérmica, procedente de biomasa

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Portada Pág.: 1

Índice Pág.: 2

1. Definición de energía Pág.: 3

2. Tipos de energía

2.1. Energías no renovables Pág.: 3

2.2. Energías renovables Pág.: 4

3. Energía eólica

3.1. Que es Pág.: 7

3.2. Funcionamiento Pág.: 7

3.3. La energía eólica en Galicia en 2005 Pág.: 12

3.4. Historia Pág.: 15

3.5. Ventajas e inconvenientes Pág.: 18

1. Definición de energía

2. Tipos de energía

2.1. Energías no renovables

Las energías no renovables son aquellas que se agotan con el paso de los años, son las reservas fósiles (petróleo, carbón y gas natural).

- Combustibles fósiles: los restos de frondosos bosques, grandes animales muertos y materia orgánica, como algas, esporas y plantas acuáticas, acumulados durante millones de años bajo grandes capas de tierra a altas presiones y temperaturas La energía se define de forma general como toda causa capaz de producir un trabajo, y su manifestación es precisamente la realización de su virtualidad.

El trabajo se produce al desplazarse una fuerza. Por ejemplo, si elevamos una masa tenemos que aplicar una fuerza durante todo el recorrido. Así, habremos hecho un trabajo que quedara almacenado en la posición que ocupa ahora la masa.

Como principio general de la naturaleza se establece que la energía no se crea ni se destruye, solamente se transforma. Por tanto, no tiene verdadero sentido hablar de energía consumida, y cuando así se expresa solo se quiere decir energía utilizada para obtener otra forma de energía.

, fueron descomponiéndose lentamente mediante la acción de microorganismos anaerobios y han dado lugar a lo que hoy denominamos combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural:

a) Carbón: se ha formado en medio ácido y saturado de agua, a partir principalmente de materia vegetal, dando lugar primeramente a turba, que después se ha transformado en carbón. Es el combustible fósil mas abundante y ampliamente distribuido sobre la Tierra. Se caracteriza por su contenido en azufre.

b) Petróleo y gas natural: las formaciones de petróleo

y gas natural van asociadas. El material de origen es un sedimento marino o de grandes lagos, acumulado a gran profundidad

y a gran temperatura. Esto hace que se inicien procesos

químicos de descomposición, que dan como resultado la

producción de gas natural (metano) y dejan como residuo

el petróleo.

- Energía nuclear: la energía nuclear es aquella que resulta del aprovechamiento de la capacidad que tienen algunos isótopos

de ciertos elementos químicos para experimentar reacciones nucleares y emitir energía en la transformación.

Estas fuentes de energía fósil no son renovables, se crearon hace millones de años y su utilización lleva, antes o después, a su agotamiento.

2.2. Energías renovables

Las energías renovables son aquellas que se producen de forma continua y son inagotables a escala humana.

Son fuentes de abastecimiento energético respetuosas con el medio ambiente. Lo que no significa que no ocasionen efectos negativos sobre el entorno, pero éstos son infinitamente menores si los comparamos con los impactos ambientales de las energías convencionales (combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón; energía nuclear, etc.) y además son casi siempre reversibles.

Como ventajas medioambientales importantes podemos destacar la no emisión de gases contaminantes y la no generación de residuos peligrosos de difícil tratamiento y que suponen durante generaciones una amenaza para el medio ambiente como los residuos radiactivos relacionados con el uso de la energía nuclear.

Las energías renovables comprenden: la energía solar, la eólica, la geotérmica, la hidráulica y la procedente de la biomasa:

- Energía solar:

'Energía eólica'
La energía solar se fundamenta en el aprovechamiento de la radiación solar para la obtención de energía que podemos aprovechar directamente en forma de calor o bien podemos convertir en electricidad. Esta energía puede transformarse en eléctrica, bien directamente (mediante células fotovoltaicas) o bien de forma

indirecta (a través de sistemas térmicos de concentración, utilizados para producir vapor que moverá las turbinas generadoras).

- Energía hidráulica:

La energía hidráulica tiene su origen en el "ciclo del agua", generado por el Sol, al evaporar las aguas de los mares, lagos, etc. Esta agua cae en forma de lluvia y nieve sobre la Tierra y vuelve hasta el mar, donde el ciclo se reinicia.

La energía hidráulica se obtiene a partir de la energía potencial asociada a los saltos de agua y a la diferencia de alturas entre dos puntos del curso de un río.

Las centrales hidroeléctricas transforman en energía eléctrica el movimiento de las turbinas que se genera al precipitar una masa de agua entre dos puntos a diferente altura y, por tanto a gran velocidad.

- Energía geotérmica:

Se llama energía geotérmica a la que se encuentra en el interior de la tierra en forma de calor, como resultado de la desintegración de elementos radiactivos y de calor permanente que se originó en los primeros momentos de formación del planeta.

Esta energía se manifiesta por medio de procesos geológicos como volcanes en sus fases póstumas, los géiseres que expulsan agua caliente y las aguas termales.

- Energía procedente de la biomasa:

La vegetación empleada para energía puede llegar a ser uno de los combustibles más importantes en el futuro. Una gran variedad de desechos agrícolas y madereros y de cultivos energéticos, pueden transformarse para suministrar una gama de combustibles para el transporte, o pueden ser quemados para generar electricidad. Un ejemplo de esto es la conversión de las astillas de madera en un gas rico en metano. Al igual que los combustibles fósiles, este gas puede quemarse en centrales eléctricas eficientes que maximicen el contenido energético del combustible, generando electricidad al mismo tiempo que utilizan el calor sobrante.

La combustión de la biomasa es contaminante. En el caso de la incineración de basuras, la combustión emite a la atmósfera contaminantes, algunos de ellos cancerígenos, como las dioxinas. El reciclaje y la reutilización de los residuos permitirán mejorar el medio ambiente, ahorrando importantes cantidades de energía y de materias primas, a la vez que se trata de suprimir la generación de residuos tóxicos y de reducir los envases.

La obtención de biogás en digestores a partir de residuos ganaderos reducirá las emisiones de metano, y debe ser promocionada, con el fin de reducir la contaminación, obtener fertilizantes y producir energía.

- Energía eólica:

La energía eólica no contamina, es inagotable y frena el agotamiento de combustibles fósiles contribuyendo a evitar el cambio climático. Es una tecnología de aprovechamiento totalmente madura y puesta a punto.

Es una de las fuentes más baratas, puede competir e rentabilidad con otras fuentes energéticas tradicionales, como las centrales térmicas de carbón, las centrales de combustible e incluso con la energía nuclear.

Evita la contaminación que conlleva el transporte de los combustibles; gas, petróleo, gasoil, carbón. Reduce el intenso tráfico marítimo y terrestre cerca de las centrales. Suprime los riesgos de accidentes durante estos transportes: desastres con petroleros (traslados de residuos nucleares, etc.). No hace necesaria la instalación de líneas de abastecimiento: canalizaciones a las refinerías o las centrales de gas.

Al contrario de lo que puede ocurrir con las energías convencionales, la energía eólica no produce ningún tipo de alteración sobre los acuíferos ni por consumo, ni por contaminación por residuos o vertidos. La generación de electricidad a partir del viento no produce gases tóxicos, ni contribuye al efecto invernadero, ni destruye la capa de ozono, tampoco crea lluvia ácida. No origina productos secundarios peligrosos ni residuos contaminantes.

En el punto tres, nos centraremos más ampliamente en este tipo de energía renovable.

3. Energía eólica

3.1. Qué es la energía eólica

Como ya hemos visto anteriormente, la energía eólica es la procedente de la fuerza del viento.

3.2. Funcionamiento

La energía eólica se transforma en energía eléctrica mediante un aerogenerador que es un generador de electricidad activado por la acción del viento.

Éstos se dividen en dos grupos: los de eje horizontal y los de eje vertical. El aerogenerador de eje horizontal, considerado el más eficiente, es, con diferencia, el más empleado en la actualidad.

Las turbinas extraen la energía del viento utilizando una tecnología que se asemeja a la de los aviones o helicópteros. Los sistemas principales de un aerogenerador son:

  • Sistema de captación. (Se encuentra en el exterior)

    • Rotor: Incluye el buje y las palas (por lo general tres).

    • Palas: Elementos que capturan el viento y transmiten su potencia hacia el buje. Pueden ser de:

      • Paso variable: aquellas que capturan en todo momento la energía del viento. La reducción de la potencia mecánica suministrada al generador la controla mediante modificación del ángulo de pala (calaje).

      • Paso fijo: este tipo de palas no dispone de modificación de ángulo de pala, por lo que cuando el viento supera un margen, es necesario un sistema que limite el empuje mecánico del viento al generador. Esta limitación se consigue con la entrada en pérdida aerodinámica a partir de cierta velocidad de viento (aprox. 15 m/s), provocando turbulencias en el flujo de aire, reduciendo así el par suministrado al eje lento.

    • Buje: Une las palas solidarias al eje lento. Está acoplado al eje de baja velocidad del aerogenerador.

  • Sistema de transmisión. 

    • Eje lento. El eje de baja velocidad del aerogenerador conecta el buje del rotor al multiplicador. Por el interior del eje, discurren conductos del sistema hidráulico o eléctricos, para accionar los frenos aerodinámicos, paso variable o controlar los sensores del rotor.

    • Multiplicador. Por una entrada se encuentra el eje de baja velocidad, y mediante unos engranajes, consigue que el eje de salida, de alta velocidad, gire más rápido (entre 79 y 50 veces más rápido), dependiendo de la potencia de la turbina.

    • Eje de alta velocidad. Gira aproximadamente a 1.500 revoluciones por minuto (r.p.m.), lo que permite el funcionamiento del generador eléctrico. Está equipado con un freno de disco mecánico de emergencia.

  • Sistema de orientación.

    • Motores de giro. En las turbinas eólicas grandes, es necesario un mecanismo que posicione la turbina enfrente al viento. Este movimiento circular, se consigue con unos motores y reductores fijos a la góndola, y engranando en un dentado de la parte superior de la torre, llamada corona de orientación. La señal de posicionamiento correcta la recibe del controlador de la turbina, con las lecturas de la veleta y anemómetro instaladas en cada turbina.

    • Freno en orientación. Tienen como misión evitar desplazamientos radiales de la góndola, por efecto del viento incidente o giro del rotor, no deseados. Asimismo, reducen el desgaste de los engranajes de orientación. Su accionamiento puede ser hidráulico o eléctrico, actuando en pinzas de freno o motor eléctrico respectivamente.

  • Sistema de generación.

    • Generador eléctrico. Son los elementos de la turbina encargados de convertir la energía mecánica (en forma rotatoria), en energía eléctrica. La electricidad producida en el generador baja por unos cables a la base de la torre, para ser transformada (elevar la tensión y reducir intensidad) y enviada a la red.

    • Cableado de potencia. Transporta la energía eléctrica generada desde el alternador hasta el transformador fuste, pasando por las distintas protecciones de máxima o mínima tensión, sobre intensidad o frecuencia; evitando daños a la red o a la propia turbina en caso de producirse contingencias en el aerogenerador o red de distribución.

    • Transformador interno. Se eleva la tensión de generación desde los 690, hasta 20 KV, reduciendo la intensidad para disminuir el calentamiento de cableado y reducir pérdidas eléctricas.

  • Sistema de control.

    • Controlador de turbina. El controlador de la turbina eólica consta de varios ordenadores que continuamente supervisan las condiciones de la turbina eólica, y recogen estadísticas de su funcionamiento. Como su propio nombre indica, el controlador también controla un gran número de interruptores, bombas hidráulicas, válvulas y motores dentro de la turbina.

    • Sensores de control. Se utilizan para medir los parámetros físicos de funcionamiento y supervisión de la turbina. Las señales electrónicas son utilizadas por el controlador electrónico del aerogenerador para conectar el aerogenerador cuando la señal recibida es correcta. El ordenador parará el aerogenerador automáticamente si la información recibida de los sensores es errónea, con el fin de proteger a la turbina.

    • Salidas de control y regulación. Desde el controlador de turbina, en base a la información analizada de los sensores, salen unas órdenes que afectan a la operación y funcionamiento del aerogenerador.

  • Sistema de soporte.

    • Torre. Soporta la góndola y el rotor. Puede ser tubular o de celosía (estas últimas, aunque más baratas, están en desuso ya que las tubulares son mucho más seguras). Tienen varios tramos para facilitar el transporte. La unión de los distintos tramos se realiza mediante pernos en las bridas de unión.

    • Zapata o cimentación. Es la parte que permite el asegurar la torre vertical, absorber los esfuerzos de rotor y góndola y transmitirlos correctamente al terreno. Se calcula en base al tipo de suelo y al tamaño del aerogenerador a instalar.

  • Sistema hidráulico.

    • Grupo de presión. Se encarga de suministrar fluido hidráulico a una presión determinada para permitir el accionamiento de sistemas de captación, orientación o transmisión.

    • Conductos hidráulicos. Canalizan el fluido hidráulico hasta el punto de utilización.

    • Válvulas de control. Adaptan la presión y caudal del fluido en base al actuador a accionar.

  • Sistemas refrigeración.

    • Ventiladores. Funcionan a requerimiento del controlador para crear una circulación de aire.

    • Intercambiadores de calor. Disipan el calor del componente a refrigerar (generador, multiplicador o central hidráulica) hacia la corriente de aire creada por los ventiladores.

  • Arranque del aerogenerador.

Cuando la turbina detecta viento en cualquier dirección, por los sensores de velocidad de viento (anemómetros de turbina), el controlador realiza las siguientes órdenes al aerogenerador, a través de los motores correspondientes:

    • Entre 2 - 3 m/s. Envía la orden de posicionarse frente al viento. Esta orden se denomina orientación de la turbina.

    • A partir de 3 m/s. La orden de desaplicar frenos para permitir el giro de la turbina y comenzar a girar por el efecto únicamente del empuje del viento.

    • Paso variable, además envía la consigna de posición de las palas progresivamente 90º ® 0º.

    • Rpm=>1500. Al llegar a la velocidad de sincronismo del generador solicitado (dependiendo del viento, se selecciona un generador u otro con velocidades diferentes), se conecta el generador a red de forma suave, contando para ello con electrónica de potencia mediante tiristores (un tipo de interruptor continuo de semiconductor, que puede ser controlado electrónicamente). Al realizar la conexión (dura entre 3 y 4 segundos), se conecta directamente el generador a red, mediante un interruptor.

    • Conexión directa red. A partir de este momento, el generador queda conectado directamente a la red eléctrica general, enviando la energía al sistema nacional. La velocidad es constante y limitada únicamente por la frecuencia de la red. Cuando el viento es fuerte, existe una limitación de potencia en las palas al incrementar las turbulencias del flujo de aire.

    • Paso Variable. El control del aerogenerador se realiza mediante la actuación en el ángulo de paso, capturando o limitando la potencia extraída del viento. La velocidad de generación puede ser variable.

    • Las turbinas de doble devanado. Cuya finalidad es aprovechar la intensidad del viento en sus diferentes rangos de velocidad.

  • Parada del aerogenerador.

Puede ocurrir por los siguientes motivos:

    • Vientos altos. Cuando el viento supera un margen (>25 m/s ó 90 km/h), o bien cuando un error es detectado en base a la lectura de los sensores de viento al controlador.

    • Error de funcionamiento. Se detecta un error de funcionamiento mediante la información de sensores.

    • Parada por poco viento. Se inicia la secuencia si se detecta poca generación o vientos muy bajos.

    • Parada Manual. Se realiza bajo la supervisión del personal de operación y mantenimiento.

La parada de turbina entra en los siguientes procedimientos:

    • Parada Suave.

    • Paso fijo. El controlador envía una orden al sistema de captación para desplegar los aerofrenos, simultáneamente desconecta generador, revisa la disminución de rpm y aplica frenos de forma suave. Al cabo de varios segundos, aplica una presión de frenada cada vez mayor hasta conseguir la detención total.

    • Paso Variable. La orden la envía a los actuadores del calaje palas (pitch) aumentando los grados hasta los 90º. Simultáneamente desconecta el generador y realiza de igual forma un incremento paulatino de presión en el circuito secundario de frenada.

    • Parada de Emergencia. Se produce ante errores importantes, peligro para personas o integridad de la turbina. Se aplican frenos con la máxima presión desde el primer momento.

    • Cambio devanado generador. No se llega a realizar una parada, sólo una disminución de velocidad de giro en el caso de pasar del generador grande al pequeño. En el caso contrario, la turbina se desacopla y permite el embalamiento con el viento hasta alcanzar la nueva velocidad de sincronismo.

3.3. La energía eólica en Galicia en 2005

La proliferación de molinos de viento y la escasez de lluvias han provocado un vuelco en la generación de electricidad en Galicia. Por primera vez en la historia, la energía eólica ha aportado más producción que las centrales hidráulicas. Esto es lo que se desprende del avance provisional de datos que elabora el Instituto Enerxético de Galicia (Inega). Según ese documento, la energía disponible en el 2005 gracias al viento se Potencia instalada en miles de MW

situó en 5.500 gigavatios por hora, frente a los 5.200 producidos por las centrales hidráulicas. En los dos últimos años, la producción eólica ha aumentado un 40%,

mientras que el rendimiento de las centrales hidroeléctricas ha caído a la mitad. «Hai que ter en conta que os datos do 2005 son provisionais e que os dous últimos anos foron anos hidrolóxicos secos»,explican los técnicos del Inega.

España,igual

En el conjunto del país se ha producido el mismo vuelco. La sequía del 2005 ha hecho que la aportación de las plantas hidráulicas se desplomara hasta quedar, no sólo por debajo de la eólica, sino de la producción de los ciclos combinados. Según los datos de Red Eléctrica de España (REE), las centrales y las minicentrales generaron 19.307 gigavatios por hora durante el año 2005, frente a los 20.026 de la eólica y los 48.162 de la producción eléctrica a través delgas (ciclo combinado).

El 2005 fue un año muy bueno de viento. Y las empresas lo han sabido aprovechar. Una firma como Eurovento, por ejemplo, logró incrementar su producción un 12% respecto al 2004. A esto se suma que la tarifa ha crecido un 30%. Manuel Pazo Paniagua, presidente de la Asociación Eólica de Galicia (EGA), explica que este aumento obedece a que la ausencia de agua y la subida del petróleo han permitido a las empresas eólicas vender más caro en la bolsa energética. En el incremento de los beneficios de las eólicas también han influido las primas que otorga el Gobierno central a las empresas por venta de kilovatio por tratarse de una energía renovable.

Aprovechamientos

La patronal del sector en Galicia considera que haber superado a la hidráulica en producción desmiente a quienes pensaban que «la eólica era una energía poco consistente, llena de dudas», en palabras de Pazo Paniagua. «No sólo es un problema de que haya más viento, sino de que se aproveche bien el que existe; en este sentido, estamos mejorando tecnológicamente y haciendo más seguro el mercado. Es importante que la gente sepa que si hay viento esto implica que disminuyen las importaciones de combustibles fósiles, y que la eólica es una energía prioritaria», explica el presidente de la EGA. Los datos que aporta Red Eléctrica de España (REE) revelan que las centrales de carbón siguen siendo todavía las que más producción eléctrica aportan al mercado español, con más de 77.000 gigavatios por hora. Pese a esta situación, lo cierto es que la energía eólica ha experimentado un vertiginoso crecimiento en los últimos años en España y, sobre todo, en Galicia. La comunidad es ya la sexta potencia eólica mundial, y el volumen anual de negocio del sector roza los 500 millones de euros, lo mismo que actividades tradicionales de la economía, como la producción y la transformación de la leche.

La patronal gallega teme que Galicia pierda esa posición de privilegio si no se logra que la potencia eólica instalada alcance los 6.500 megavatios en el 2010. Esto supone que la Xunta debería adjudicar 700 megavatios anuales durante los próximos seis años. De concretarse esas concesiones, los empresarios han anunciado que invertirán 4.500 millones de euros, lo que supone la creación de 3.300 puestos de trabajo directos y alrededor de 9.000 indirectos.

Carencias

El principal problema de Galicia hasta ahora es que el avance del sector eólico en la comunidad no ha ido acompañado por un desarrollo endógeno de industrias dedicadas a la fabricación de componentes y aerogeneradores para equipar los parques.

El gran reto de la Administración gallega es lograr que la adjudicación de nuevos megavatios genere un tejido industrial estable, cimentado sobre la investigación y el desarrollo. Es decir, apostar por un modelo parecido al que rige en el sector gallego del automóvil.

3.4. Historia

Los orígenes

Además de haber impulsado a los barcos en las rutas de los grandes descubrimientos, la energía eólica ha sido una fuente de energía , utilizada a través de molinetes de viento para moler grano, bombear agua y producir electricidad. En la actualidad, los molinetes para la producción de electricidad (turbinas eólicas)han tenido un gran desarrollo tecnológico y son ampliamente usados en muchas zonas de forma competitiva con otras fuentes de electricidad.

La energía eólica en la producción de electricidad

La energía eólica ha sido sugerida en diversas ocasiones para el accionamiento de dinamos, pero la adaptación de los molinos de viento a este uso parece haber sido un problema cargado de dificultades a los que pocos se han atrevido a esforzarse por resolverlo Pero entre esas pocas personas las cuales se han atrevido a investigar sobre este tema, podemos citar, por ejemplo, a Charles F. Brush ,que es el principal pionero de la turbina eólica, del cual hablaremos seguidamente.

Charles F. Brush (1849-1929) es uno de los fundadores de la industria eléctrica americana. Durante el invierno de 1887-88 Brush construyó la que hoy se cree es la primera turbina eólica de funcionamiento automático para generación de electricidad.

Era un gigante ­la más grande del mundo- con un diámetro de rotor de 17 m y 144 palas fabricadas en madera de cedro. La turbina funcionó durante 20 años y cargó las baterías en el sótano de su mansión. A pesar del tamaño de la turbina, el generador era solamente un modelo de 12 kW. Esto se debe al hecho de que las turbinas eólicas de giro lento del tipo americano de rosa de vientos no tienen una eficiencia media particularmente alta. Fue el danés Poul la Cour quien más tarde descubrió que las turbinas eólicas de giro rápido con pocas palas de rotor son más eficientes para la producción de electricidad que aquéllas de giro lento.

Otra de las personas que tuvieron que ver en la evolución de esta energía se encuentra Poul la Cour. Este ingeniero (1846-1908), tuvo originalmente una formación como meteorólogo, fue el pionero de las modernas turbinas eólicas generadoras de electricidad. Poul la Cour fue una de las personas mas importantes en la moderna aerodinámica, y construyó su propio túnel de viento para realizar experimentos. Este profesor también publicó la primera revista de electricidad eólica del mundo. En 1918 unas 120 empresas públicas locales tenían un aerogenerador. Estas turbinas cubrían alrededor de un 3 por ciento del consumo de electricidad de Dinamarca en aquel momento. Sin embargo, el interés danés en la energía eólica decayó en los años siguientes, aunque una crisis de suministro durante la Segunda Guerra Mundial hizo que se afianzara.

De 1940 a 1950 destacan las turbinas de F.L. Smidth. Durante la segunda guerra mundial, la compañía danesa de ingeniería F.L. Smidth construyó diversos

aerogeneradores bi y tripala. Todas estas máquinas (al igual que sus predecesoras) generaban corriente alterna. Esta máquina F.L. Smidth tripala de la isla de Boge, fabricada en 1942, ya se parece más a una máquina "danesa".Formaba parte de un sistema eólico-diesel que regía el suministro eléctrico de la isla. Probablemente hoy discutiríamos el aspecto que tiene la torre de hormigón, pero está máquina jugaba un papel realmente importante en el programa de estudio de la energía eólica en Dinamarca. En 1951, el generador de CC fue sustituido por un generador asíncrono de CA (corriente alterna), haciendo que esta segunda turbina generase así CA. En esos años también destacó Johannes Juul, alumno de Poul la Cour, que llegó a ser un pionero en el desarrollo de los primeros aerogeneradores en el mundo de corriente alterna en Vester Egesborg, Dinamarca. Éste, también creo el innovador aerogenerador de Gedser de 200 kW en 1956-57 para la compañía eléctrica SEAS . La turbina tripala con rotor a barlovento, con orientación electromecánica y un generador asíncrono fue un diseño pionero de los modernos aerogeneradores, aunque su rotor con cables de acero parezca actualmente algo pasado de moda. La turbina disponía de regulación por pérdida aerodinámica y Juul inventó los frenos aerodinámicos de emergencia en punta de pala,que se sueltan por la fuerza centrífuga en caso de sobrevelocidad el cual hoy se sigue utilizando en las modernas turbinas de regulación por pérdida aerodinámica. El aerogenerador de Gedser fue reacondicionado en 1975 a petición de la NASA, que quería resultados de medición de la turbina para el nuevo programa estadounidense de energía eólica.

Después de la primera crisis del petróleo de 1973, muchos países despertaron su interés en la energía eólica. En países de Europa y en EE.UU. las compañías de energía dirigieron inmediatamente su atención a la construcción de grandes aerogeneradores.

En 1979 se construyeron dos aerogeneradores de 630 kW, uno con regulación por cambio del ángulo de paso, y el otro de regulación por pérdida aerodinámica. En estos años n carpintero, Christian Riisager, construyó sin embargo un pequeño aerogenerador de 22 kW en su propio jardín utilizando el diseño del aerogenerador de Gedser como punto de partida.

La turbina de Riisager resultó ser un éxito en muchos casas particulares de Dinamarca, y su éxito proporcionó la inspiración para que los actuales fabricantes daneses de aerogeneradores empezasen a diseñar sus propios aerogeneradores.

Una excepción importante a la regla de las máquinas pequeñas era la máquina Tvind de 2 MW, es una máquina corriente abajo , con un diámetro de rotor de 54 m, girando a velocidad variable con un generador síncrono y con una conexión indirecta a red utilizando electrónica de potencia. Finalmente, versiones mejoradas de la clásica máquina tripala corriente arriba del aerogenerador de Gedser resultaron ser los ganadores comerciales de esta competición salvaje, aunque es verdad que no sin diversos naufragios, tanto mecánicos como financieros.

3.5. Ventajas e inconvenientes

Ventajas de la energía eólica

La energía eólica no contamina, es inagotable y frena el agotamiento de combustibles fósiles contribuyendo a evitar el cambio climático. Es una tecnología de aprovechamiento totalmente madura y puesta a punto.

Es una de las fuentes más baratas, puede competir e rentabilidad con otras fuentes energéticas tradicionales como las centrales térmicas de carbón (considerado tradicionalmente como el combustible más barato), las centrales de combustible e incluso con la energía nuclear, si se consideran los costes de reparar los daños medioambientales.

El generar energía eléctrica sin que exista un proceso de combustión o una etapa de transformación térmica supone, desde el punto de vista medioambiental, un procedimiento muy favorable por ser limpio, exento de problemas de contaminación, etc. Se suprimen radicalmente los impactos originados por los combustibles durante su extracción, transformación, transporte y combustión, lo que beneficia la atmósfera, el suelo, el agua, la fauna, la vegetación, etc.

Evita la contaminación que conlleva el transporte de los combustibles; gas, petróleo, gasoil, carbón. Reduce el intenso tráfico marítimo y terrestre cerca de las centrales. Suprime los riesgos de accidentes durante estos transportes: limpiezas y mareas negras de petroleros, traslados de residuos nucleares, etc. No hace necesaria la instalación de líneas de abastecimiento: Canalizaciones a las refinerías o las centrales de gas.

La utilización de la energía eólica para la generación de electricidad presenta nula incidencia sobre las características fisicoquímicas del suelo o su erosionabilidad, ya que no se produce ningún contaminante que incida sobre este medio, ni tampoco vertidos o grandes movimientos de tierras.

Al contrario de lo que puede ocurrir con las energías convencionales, la energía eólica no produce ningún tipo de alteración sobre los acuíferos ni por consumo, ni por contaminación por residuos o vertidos. La generación de electricidad a partir del viento no produce gases tóxicos, ni contribuye al efecto invernadero, ni destruye la capa de ozono, tampoco crea lluvia ácida. No origina productos secundarios peligrosos ni residuos contaminantes. Cada kW/h de electricidad generada por energía eólica en lugar de carbón, evita:

0,60 Kg. de CO2, dióxido de carbono

1,33 gr. de SO2, dióxido de azufre

1,67 gr. de NOx, óxido de nitrógeno

 

La electricidad producida por un aerogenerador evita que se quemen diariamente miles de litros de petróleo y miles de kilogramos de lignito negro en las centrales térmicas. Ese mismo generador produce idéntica cantidad de energía que la obtenida por quemar diariamente 1.000 Kg. de petróleo. Al no quemarse esos Kg. de carbón, se evita la emisión de 4.109 Kg. de CO2 , lográndose un efecto similar al producido por 200 árboles. Se impide la emisión de 66 Kg. de dióxido de azufre -SO2- y de 10 Kg. de óxido de nitrógeno principales causantes de la lluvia ácida.

La energía eólica es independiente de cualquier política o relación comercial, se obtiene en forma mecánica y por tanto es directamente utilizable. En cuanto a su transformación en electricidad, esta se realiza con un rendimiento excelente y no a través de aparatos termodinámicos con un rendimiento de Carnot siempre pequeño.

Inconvenientes de la energía eólica

El aire al ser un fluido de pequeño peso específico, implica fabricar máquinas grandes y en consecuencia caras. Su altura puede igualar a la de un edificio de diez o más plantas, en tanto que la envergadura total de sus aspas alcanza la veintena de metros, lo cual encarece su producción.

  Desde el punto de vista estético, la energía eólica produce un impacto visual inevitable, ya que por sus características precisa unos emplazamientos que normalmente resultan ser los que más evidencian la presencia de las máquinas. En este sentido, la implantación de la energía eólica a gran escala, puede producir una alteración clara sobre el paisaje, que deberá ser evaluada en función de la situación previa existente en cada localización.

Un impacto negativo es el ruido producido por el giro del rotor, pero su efecto no es mas acusado que el generado por una instalación de tipo industrial de similar entidad, y siempre que estemos muy próximos a los molinos.

También ha de tenerse especial cuidado a la hora de seleccionar un parque si en las inmediaciones habitan aves, por el riesgo mortandad al impactar con las palas, aunque existen soluciones al respecto como pintar en colores llamativos las palas, situar los molinos adecuadamente dejando “pasillos” a las aves, e, incluso en casos extremos hacer un seguimiento de las aves por radar llegando a parar las turbinas para evitar las colisiones.

Otro impacto es sobre la flora, ya que la ejecución de un parque eólico, implica movimientos de tierra, creación de taludes y otras operaciones que inciden sobre la flora, caben minimizar este impacto procediendo con el máximo cuidado, evitando abrir nuevos caminos, y, en la fase de restauración, repoblando la zona movida con las especies que se encontraran antes del inicio de las obras.

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'Energía eólica'

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