En construcción; Jose Luís Guerín

Cine. Cinematografía. Argumento. Estructura. Temas. Pobreza. Humanidad. Fotografía. Imagen. Pensamiento. Sociedad. Personajes. Realismo social. Documental

  • Enviado por: Jorge Iturralde Borras
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas

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EN CONSTRUCCIÓN

José Luis Guerin

En construcción

Año: 2001

Nacionalidad: España (Color). Documental, 125'

Estreno: 19-10-2001

Título original: En Construcción

Director y guionista: José Luis Guerin

Ayudante de dirección: Abel García

Productor ejecutivo: Antoni Camín

Productores Asociados: Jordi Balló, Gérald Collas

Director de producción: Joan Antoni Barjau

Director de fotografía: Alex Gaultier

Montaje: Mercedes Álvarez, Núria Esquerra

Intérpretes: Juana Rodríguez (chica), Iván Guzmán (chico), Juan López (encargado), Juan Manuel López (hijo del encargado), Santiago Segalde (albañil)

'En construcción; Jose Luís Guerín'

Las Hurdes (Tierra sin pan)

Año: 1932

Nacionalidad: España (B/N). Documental. 27'

Producción: Ramón Acín

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Buñuel, basado en el libro de Maurice Legendre

Fotografía: Eli Lotan

Comentario de texto: Luis Buñuel y Pierre Unik

Edición: Luis Buñuel

Música: Cuarta sinfonía de Brahms

La muralla china fue terminada en su punto más septentrional; avanzando del sudeste y del sudoeste se unió aquí… Naturalmente quedaron así numerosos claros que solo se llenaron poco a poco, con lentitud, algunos sólo después de haberse ya proclamado la terminación de la muralla. Más aún: se dice que hay huecos que no se llenaron en absoluto, afirmación que, probablemente, pertenece a las muchas leyendas que se originaron acerca de la construcción y que al menos para el hombre aislado no son comparables por sus propios ojos y con su propio sentido de las proporciones.

De la construcción de la muralla china

Franz Kafka

1.- EN CONSTRUCCIÓN

Para levantar un edificio nuevo hay que echar por tierra el anterior, apalizar con las grúas sus viejas paredes y destrozar sus cimientos: Para filmar la construcción a las puertas de siglo XXI de un edificio de apartamentos en pleno corazón del Raval barcelonés, entre oleadas de absenta y recuerdos de un pasado agridulce, hay que registrar antes con la cámara el derrumbe de lo que había allí, que no es sólo cemento, hormigón, pintura barata y pequeños pisos, sino una forma de vida, un estado de ánimo, las bisagras de la memoria colectiva de una parte fundamental de la historia barcelonesa. José Luis Guerin se empeñó en hacer las dos cosas. Comenzó con una cámara cinematográfica, pero la logística de producción, el coste y el tiempo le obligaron a recurrir al video, que no le gusta demasiado pero al que le ha sacado inmenso partido. Por el medio, entre destrucción y construcción, tuvo la suerte de que bajo la herida aún fresca del edificio derrumbado aparecieran restos de cadáveres de la época romana, lo que le dio pie a embalsamar de nuevo el tiempo, una de sus máximas y el origen y síntesis de su anterior largometraje, “Tren de sombras”, y completar un inmenso fresco sobre la metamorfosis de todo un barrio.

La película a pesar de haber sido ubicada dentro de lo que se conoce como género documental, en realidad no lo es. Mucho se ha teorizado sobre este trabajo hasta la fecha. Los personajes que de alguna o otra manera se ven implicados en los acontecimientos que trata de reflejar la película, sirven a su autor en mayor o menor medida a la hora de plantear la idea general, el corpus principal, o el cometido hacia donde se dirigen las intenciones del cineasta, guionista, representante principal del trabajo.

Guerin se ha puesto detrás de la cámara para dejarnos entrever un tipo de ficción ahijada de la realidad presuntamente objetiva, dentro de lo que conocemos como un documental. Sin embargo el merito lo encontraríamos a la hora de hacer una elección de contenido, aunque así tampoco funciona este trabajo. De este modo, si hacemos caso de los títulos de crédito nos damos cuenta, de que existe un guión y aunque en realidad no conste, también encontramos un elenco de actores, amateurs en definitiva pero que desempeñan su función. Da la sensación de que estamos ante personajes genuinos de la propia ciudad cosmopolita , multirracial, multicultural. En definitiva no podemos decir que no sean verosímiles o representativos de la Barcelona de nuestros días. Además creo que Guerin se marca un tanto, porque en este barrio deprimido de la ciudad condal, no nos parece como desde algunas esferas se nos quiere dar a entender que es Barcelona, es decir, una sociedad obcecada, de espaldas a las realidades culturales que la circundan.

La chica. Personaje de etnia gitana y en la vida real intuimos que también. Su manera de ganarse la vida es la prostitución. Sin embargo es una figura humana responsable. Su forma de ganarse la vida no le incumbe a nadie. Moralmente es más bajo no ganarse la vida de ninguna manera. Todo ello la convierte en una “heroína de la supervivencia” Deducimos que “su lado infantil” es más bien consecuencia de las circunstancias en las que se ha criado, con un analfabetismo incipiente. Todo ello no le impide se generosamente emocional aunque esconda otra parte “sombría y oculta

El chico. Es como dice Juana “un payo rabuo” de apriencia dura pero también generoso emocionalmente. Podría padecer cierto autismo u retraso mental incluso podemos vislumbrar cierta vinculación a grupos neofascistas. Sin embargo no podemos culparlo por ello, es algo accesorio. Padece una fuerte dependencia de su compañera de viajes.

El albañil. Una muestra más de lo mal informados que estamos a veces. Que una persona proceda del “Tercer Mundo” no quiere decir que este sea analfabeto. Se trata de un personaje de creencias religiosas, y preocupado por el lado más poético de la existencia.

El marinero retirado. A este personaje le asignamos el calificativo del “sivarita de la buena vida” o como no estar sobrado de recursos económicos y vivir ricamente. De una personalidad extraña pero no huraña en las relaciones sociales. Se acomoda ricamente a las conversaciones de una mesa en el café. Tiene sus preferencias vitales bien delimitadas. Luego están sus “objetos preciosos” otro rasgo más de un personaje estrafalario y de una filosofía de vida propia.

El trabajador alcohólico. Por otro lado este parece tener un sentido más pragmático de la vida. Victima de los achaques de la edad y los problemas de espalda, esta obligado a trabajar de noche, si se tercia, para mantener a una familia.

La casualidad quiso que tras la brecha de un edificio derruido se encontraran una serie de esqueletos de época romana. Esta parece ser otra muestra de que a veces aquello que buscamos se encuentra casualmente es el bolsillo de atrás donde casualmente no habíamos mirado. Este curioso descubrimiento le sirve al realizador de coartada para reforzar el sentido metafórico, revistiéndolo con un sentido existencial y de transcurso temporal. El barrio y sus gentes acuden asombrados de tal hallazgo y participan añadiendo toda serie de conjeturas sobre la procedencia de los huesos, e incluso, curiosamente las conversaciones degeneran en conflictos morales, disfrazados de prejuicios religiosos, en base a la respetabilidad del descanso eterno de los difuntos. Incluso salen a relucir viejas heridas de guerra, y aunque estos muertos nada tengan que ver con el escozor del conflicto civil, resurgen anteriores diferencias ideológicas.

En definitiva se da una inmejorable ocasión para sacar a relucir uno de los llamados “grandes temas” tal vez el más controvertido. La muerte que no hace distinciones entre raza, sexo, condición social… Los estragos del paso del tiempo, que incluso han hecho desaparecer los ropajes, o ¿quizás se enterraban desnudos? Tal vez concebir una existencia pretérita, tan alejada en el tiempo y de la que todavía quedan indicios, les venga demasiado grande a este deprimido barrio y a sus gentes, aún más si tenemos en cuenta lo poco que los une con estos antepasados y el desconocimiento generalizado en cuantos a las verdaderas causas de su desintegración.

2-. GRANDES TEMAS

La muerte y el paso del tiempo

A la hora de hacer balance sobre esta cuestión, conviene tener en cuenta que la muerte aparece en la película bien de manera directa, bien de manera indirecta. En el primero de los casos nos referimos, claro está al descubrimiento de unas antiguas tumbas romanas. Asistimos y vemos como un inquieto vecindario acude en procesión para admirar el espectáculo, curiosear y de paso dar rienda suelta a su parecer al respecto. Por otro lado estaría el derrumbe de las viejas viviendas, que en un sentido metafórico vendrían a significar ese tránsito hacia la muerte, o el paso hacia otro estado.

La metamorfosis

Este deprimido barrio de la ciudad de Barcelona va a padecer un lavado de cara, una transformación, un cambio en su génesis. A medida que se transforma el barrio debido a las obras, también a la par las gentes que habitan en ellas sufren una transformación. Esta transformación, podría enlazar perfectamente con la temática del paso del tiempo. Y en definitiva, esta junto a la madurez del ser humano conforman una imposible vuelta atrás de los acontecimientos.

Clase social

Los personajes de la película pertenecen a un estrato de la sociedad, que los mantiene de alguna manera, encorsetados. La pertenencia a este estrato les condiciona en mayor o menor mesura. La pareja que pertenecen al mismo estrato social, pero a diferente etnia o raza, están condenados a no prosperar, del mismo modo que los están el albañil o el sivarita. Al fin y al cabo, todos pertenecen a una clase social, que no lo tienen nada fácil.

El hombre

La película refleja la endeblez de la condición humana. Por encima de todo el hombre es un superviviente, acostumbrado a los naufragios en el acontecer cotidiano. El albañil que se evade con la bebida es consciente de su miserable existencia. Tal vez llegue a casa y se encuentre con un plato frío sobre la mesa. Por otro lado el personaje del sivarita coexiste con un mundo propio. Mientras la pareja de jóvenes hace planes de futuro.

La moral

Para muchos un impedimento, para otro todo lo contrario. La moral. ¿Es ético o moral desenterrar esos cadáveres que descansaban tranquilamente bajo tierra? ¿Es ético o moral ejercer la prostitución? ¿Es ético o moral derruir unas viviendas para acondicionar un espacio sin tener en cuenta que sus inquilinos ya tenían allí su vida hecha?

Había en Extremadura, entre Cáceres y Salamanca, una región montañosa desolada, en la que no había más que piedras, brezo y cabras: Las Hurdes: Tierras altas antaño pobladas por bandidos y judíos que huían de la Inquisición.

Mi último suspiro

Luis Buñuel

3.- DOCUMENTAL, FICCIÓN O AMBOS

Los dos trabajos, tanto Las Hurdes (Tierra sin pan) como En construcción, han quedado enclavadas dentro del género documental. Un género, por otro lado muy popular en los tiempos que corren. Ambas películas además de compartir el mismo género cinematográfico comparten el tratarse de ficciones. De todas maneras no se trata de ficciones deliberadas, porqué como he tratado de decir con anterioridad, al menos en apariencia la cámara se sitúa cómo algo objetivo. En definitiva, no se trata de engañar a nadie, al menos este no es el cometido de mi trabajo. De todos modos ya conocemos en demasía la afición de Buñuel, que se manejaba como nadie por los derroteros de la farsa, y de ahí su costumbre de mentir continuamente, tanto en las entrevistas como en sus tertulias. Tanto sobre sus películas, como sobre su propia vida.

En construcción (2001) parte de un planteamiento parecido. En este primer caso la mirada del realizador es objetiva, pero a mi entender esta más claro cuales són sus intenciones, no trata de disfrazar nada. De todas formas para no caer en excesivos desarrollos teóricos, no me convendría dispersarme demasiado e irme por los Cerros de Úbeda así pues, reduciré la comparativa entre ambas películas (si se me permite denominarlas así) al rasgo que ambas más comparten: el ser documentales pero que plantean los hechos como una ficción. Eso si, una más que otra. Por ejemplo, en Las Hurdes (1932), no queda muy claro que las intenciones de Buñuel sean las de crear una ficción. Entenderemos pues que se trata de una ficción en parte, pero que también tiene mucho de documento.

No siempre es fácil encontrar puntos de unión, y soy plenamente consciente que En Construcción (2001) encontraría más puntos de unión con el cine documental de Carlos Saura o de Patino. Sin embargo, Las Hurdes (1932) me permite la posibilidad de mayor flexibilidad, ya que se encuentran más alejadas en el tiempo, y partir de la dicotomía que Las Hurdes (1932) es cine republicano y En Construcción (2001) es cine actual. Sin embargo no estaría de más hacer inventario de los rasgos que separan ambas producciones: Mientras que la película de Buñuel tiene visos más críticos con el mando Republicano, Guerin es más parcial. No nos encontramos ante un reflejo fidedigno de la realidad de la vivienda en España. Se trata más de dejar intervenir a los personajes, porqué son ellos quienes llevan las riendas de la película. Aquí, no encontramos una voz que nos narra los acontecimientos. Guerin es muy hábil a la hora de la elección. En apariencia no ocurre nada, pero la cinta, es rica en connotaciones sociales, ya se que suena muy contradictorio, pero en definitiva no se trata de convencer a nadie, ya que el cine de Guerin no trata de hacer eso, i requiere de un espectador algo más receptivo.

Se trataría entonces de clarificar todo esto, ¿Por qué Las Hurdes es más crítico con el poder que En Construcción? Lo es porqué Buñuel certifica que esa zona de la que se habla en su película, se encuentra desangelada, abandonada por el gobierno, víctima de un retraso más propio del Tercer Mundo, donde la gente muere por falta de medidas sanitarias oportunas, donde el analfabetismo es la norma general, y donde el aislamiento les impide formar parte del mundo civilizado. De todos modos esta claro que casos cómo el de la niña que supuestamente muere sin poder ser atendida por un médico, no es un hecho constatable. Así como tampoco damos mucho crédito acerca de lo que se dice sobre los cretinos, las enfermedades de bocio, el agua del riachuelo sobre los que los niños juegan y mojan el pan, presumiblemente en condiciones insalubres, y menos aún cuando vemos despeñarse una cabra montes, que debería estar acostumbrada a desplazarse por aquellos montes escarpados, repletos de peñascos y donde supuestamente los pobres animalitos mueren continuamente. Ni que decir tiene que podemos ver el humo que sale de la escopeta, que presumiblemente el propio Buñuel disparó contra el animal.

¿Encontramos también visos de crítica política en En Construcción (2001)? No quiero dar a entender que los personajes de esta última película están como están porqué ellos se lo buscaron. Nada más lejos de mis intenciones. En resumidas cuentas no se trata aquí de buscar responsables de la condición humana y podríamos decir: pues en las Hurdes (1932) tampoco, y no nos equivocaríamos. Sin embargo, ¿no estaríamos de acuerdo que el cine de Guerin es algo más social? Alejado de las convulsiones que desagradan al espectador de Buñuel, con un montaje ensamblado a martillazos, donde prima el impacto de lo que estamos viendo, ya sea un burro muerto plagado de abejas, ya sea una mujer vieja con un desagradable bocio.

Estaremos de cuerdo que la cotidianeidad de En Construcción (2001) no se aventura a divertirnos. Además se trata de un montaje sin ningún artificio, la poesía que se le atribuye a la película, nacería pues del propio cuadro, por ejemplo, multitud de ojos pintados sobre un muro derruyéndose con ayuda de las máquinas escavadoras, o sino la referencia necrológica tras el hallazgo de unas tumbas romanas. De todas maneras Las Hurdes (1932) no esta libre de connotaciones poéticas: De sobra es conocido la recurrente afición en las películas de Buñuel a hacer acopio de imágenes bizarras, como la del burro muerto, que ya utilizara en Un perro andaluz (1929). Pero si entendemos por otro lado el lenguaje poético, como algo sensible, ya me dirás que tiene de poético un cineasta como Buñuel. Al menos no podemos dejar de aludir al surrealismo, un movimiento, para que engañarnos, caracterizado por una fulgurante poética (Bretón, Aragón, Bataille…) y si existe un dejo surreal en la imagen del burro muerto, no vamos a escatimar en alabanzas a Buñuel, como mérito por introducir un elemento subversivo en este animal muerto.

En Construcción (2001) se nutre del diálogo de sus personajes: Las propias conversaciones difieren de permanecer entrelazadas unas con otras. Por lo tanto la relación de estos no es demasiado estrecha. Sin embargo cada conversación entre un grupo de personajes va dispuesta en consonancia respecto a la siguiente, ya que no se trata de una visión fría de viñetas aisladas y sin relación. El director, esta claro que utiliza un modus operandi, sin ello la película se echaría a perder, y a decir verdad, más bien sugiere que entrelaza las diferentes escenas. A decir verdad, la realización de esta cinta ha dejado constancia de un meticuloso trabajo de producción, elaborado de manera sensible utilizando para ello un método sugestivo, donde más que la unidad interesa la idea básica, mirada hija de una manera muy particular de ver el cine, como acertadamente se ha descrito como “un cineasta que trabaja al filo de la ficción y el documental”. Guerin se convierte en “un hombre de matices, acentos y puntos suspensivos, obsesionado por la reinterpretación de lo cotidiano…”

Entendemos de esta forma que mediante la utilización de un género como es el documental, puede sacarse partida a la realidad, como si de una ficción se tratara. De todos modos este género nunca ha resultado muy favorecido en la taquilla en el mundo del cine, y menos aún dentro del cine español. Este tipo de cine no se ha considerado nunca rentable. El relativo éxito de En Construcción (2001), ha resultado tener en taquilla, dista de marcar un precedente. Además el entusiasmo crítico que ha recibido esta película se ha diluido de manera inmediata. No podemos culpar a nadie de ello, ni siquiera de la administración, de la que Guerin aprovechó inmediatamente la tajada para elaborar posteriores proyectos. De todas maneras después de despertar cierto interés, parece ser un género con futuro. Aunque me parece contradictorio su éxito, y no me refiero al género documental, en boga en todo el mundo, sino de la película en particular.

El recurso a este tipo de llamémoslas, ficciones encubiertas o ficciones con coartada, no tiene, a mi parecer nada que ver, con una falta de imaginación dentro del mundo del cine. En definitiva tendríamos que considerarlo una argucia más a la hora de crear. De todas maneras, parece ser un elemento rebuscado. ¿Para que? ¿Deliberada o no? Para los que piensen que el cine tiene mucho más de feriante que de expresión artística, este tipo de cine les sonará poco menos que a grito de auxilio. Nada más lejos de la realidad. Por lo visto existe una nueva inquietud dentro de los medios especializados, y también existe un público dispuesto a ser receptivo.

Estamos inmersos dentro de un orden de cosas donde las inquietudes suelen dirigirse hacia el elemento exótico. Tal vez los espectadores hartos de las agresivas campañas de marketing, dirigidas más hacía aquello que supuestamente más les interesa, se sientan inclinados a buscar alternativas, como son las del cine documental, como en su tiempo tuvieron su oportunidad, un especial interés por el cine oriental. No me refiero a que este tipo de cine en auge sea una moda pasajera, que conste que no creo en las unanimidades. Por otro lado tampoco creo que la ficción como la entendemos tradicionalmente, se encuentre en crisis, prueba de ello pueden ser los últimos trabajos de realizadores españoles como, Jaime Rosales o Pablo Trapero…

En Construcción (2001) ha roto los esquemas de lo supuestamente comerciable. Además y a diferencia de otros documentales, este no es un trabajo al servicio de. Sin embargo retrotrayéndonos al llamado documental político, si se le puede llamar así, ya se trate del nodo como de otros artilugios de propaganda política hijos de su tiempo, su objetividad tampoco esta libre de sus sospechas, en cuanto a la neutralidad de sus realizadores. Ya que en gran mesura estos documentos estarían al servicio del régimen imperante. De todos modos, ahora en tiempos de democracia las intenciones de los documentales pareces dirigirse hacia otra parte, y que conste que no estoy diciendo que no existan motivos para cierto estilo de documental denunciatoria. En definitiva podemos acabar diciendo que la industria cinematográfica es tan próspera y ofrece la posibilidad de tal índice de beneficios, que se puede permitir el lujo de diversificar géneros.

La anécdota que llevó a Buñuel a la realización de las Hurdes (1932), no por menos conocida deja de ser ilustrativa de la personalidad del director aragonés: una vez en Zaragoza estaba hablando Buñuel con su amigo Sánchez Ventura Y Ramón Acín, este último le dijo a Buñuel de financiar su documental sobre Las Hurdes (2001) si le tocaba la lotería. Finalmente dos semanas más tarde el boleto de lotería resultó premiado. Y cumplió su palabra.

4.- GÉNESIS DE LA FICCIÓN

El término ficción hace alusión al hecho de fingir alguna cosas o de imaginar cosas, también podemos atribuirle el significado de fantasía o simulación. Sin embargo entendemos una novela como un relato inventado, pero al mismo tiempo verosímil. Del mismo modo cuando nos presentan una película como una ficción, también tenemos en cuenta que los hechos que se nos presenten sean verosímiles. En ambos medios de expresión artística, no se especifican, cuales requisitos ha de cumplimentar, una película o una novela a la hora de considerarla una ficción. En resumen una ficción puede definirse como la narración de un conjunto de acontecimientos tanto veraces como no. Por otro lado los acontecimientos entendidos como veraces no tiene porqué tener un carácter falsable.

En cierto modo, los géneros cinematográficos y en este caso, el documental, son una herramienta bastante útil a la hora de orientar al espectador. Aunque de todos modos, ¿Todo cineasta hace películas pensando en un público que las pueda ver? O ¿Des de cuando el cine es una mercancía de fácil consumo? Y me dirán, pues desde que reporta gran cantidad de dinero a sus mayores accionistas. Ninguna forma mejor de verlo que esta. Por eso cuando se habla de cine no-comercial se esta barajando la definición de un cine de presupuesto modesto. Es tan sencillo como una regla aritmética: $+$=$$$. No hace falta ser un lince para deducir que lo más llamativo para un espectador es una ficción. Por eso cuando se habla de cine documental o de no-ficción, se recurre al dicho de, a otro perro con ese collar. Es la parte mala de haber entendido casi siempre el cine como un artilugio de evasión.

Existen infinidad de modo de tratar la ficción, sin embargo la realidad, puede ser por asi decirlo novelada. No se trata de dar realce a aquello que es menos atractivo, y en este caso podemos apropiarnos de tópico que dice que: “la realidad supera a la ficción”. De todas maneras casi nunca sucede así, entonces llega la hora de recrear la realidad, una realidad utilizada de manera hiperbólica. ¿Pero hasta que punto nos servimos de la exageración? Me parece a mi que con la exageración se comprenden más las cosas, más aún cuando los que se nos pone frente a los ojos es proyectado en una gran pantalla. Podemos profundizar aún más y lo cierto es que solamente lograríamos obtener paradojas. Tal vez el documental, no sea consecuencia de la diversificación de géneros, ni sea un boom comparable al de Bowling for Columbine, sin embargo, parece el género más concienciador en la actualidad. Un verdadero revulsivo para un público acomodaticio y conformista.

En Construcción (2002), poco tiene de concienciador, de activista, de revolucionario. La única revolución, es la del polvo levantado en los festivales en los que se ha presentado dónde no podemos decir que haya barrido como trabajo, incluso su palmares es modesto, aunque sintomático, pero a expensas de otros títulos. El mérito de Guerin es el partido que le ha sacado a todo el largo proceso de filmación. Parece un trabajo extra-cinematográfico, aparentemente inofensivo, sin mensaje específico, de múltiples interpretaciones, monocolor, pero en realidad rico en cuanto referentes. Incluso la ciudad que se presenta como escenario, la Barcelona del barrio chino, podría ser cualquier otra. Unas cuantas pinceladas sirven para situarnos. Los elementos de que se sirve para armar el metraje fílmico son medulares. Se trataría de plasmar la esencia, lejos de la artificiosidad. Pero con la certidumbre de que todas las imágenes están porque tienen que estar, sin más. Y aunque no se trate de conseguir la cuadratura de círculo, la mayor parte de los elementos empleados son auto-referenciales y de grandes miras.

5.- ESCENAS, ESCENARIOS, ACCIÓN, CUESTIONES TÉCNICAS…

La acción por llamarla de alguna manera, se sitúa en el plano de lo cotidiano. No podemos atribuir a En Construcción (2001) la característica de estar estructurada en escenas, como las entendemos en el cine narrativo. La cámara no está inmóvil pero no se detiene en el artificio, su utilización es funcional. Se trata de un trabajo no del todo lineal. De hecho el que no esté realizado a partir de la composición de plano contra plano, con desarrollo, con planos muy largos. Lo que más difícil parece es hallar las motivaciones de este tipo de cine. En ocasiones se me escapa su concepción estética. Sus límites, la conciencia de si estamos ante un proyecto cinematográfico o frente a otra cosa distinta.

Caprichos. Se trata de la escena donde el marinero retirado se encuentra conversando con otro personaje del barrio. La escena parte con un plano del dueño de dicho bar, Luego la cámara pasa a un plano de la mesa donde tiene lugar una tertulia. El marinero retirado empieza a exponer lo que al parecer es una forma de vida peculiar, distinta. Dice algo así como que: Vive una vida estupenda, se cambia de ropa todos los días: Vemos planos laterales de ambos, o de uno de ellos, la cámara no sugiere ningún desplazamiento, está todo construido a base de una sucesión de planos. Luego las explicaciones del ex marinero son ilustradas de alguna manera con los objetos que va sacando de la bolsa que siempre le acompaña, un reloj antiguo, unas gafas de buzo, diversos mecheros. De toda esta historia vemos como el dueño del bar asiste incrédulo a la escena. Es la escena de un personaje pobre que vive una vida de rico. No podemos hacer nada más que creerle cuando afirma que: el otro día se encontró 20,000 pesetas es un bar y cuando dice que las gafas de buzo rosa y negras son una muestra de su buen gusto. Luego una vez terminada la escena, vemos al pobre hombre solitario con unos cartones, con la ciudad que empieza a dormirse, con la luz solar que declina, con su mirada soñolienta y triste.

Ya habíamos hablado de las localizaciones, y habíamos dicho que estos no son fácilmente identificables de la Ciutat Comtal, Sin embargo gran parte de la acción se desarrolla en exteriores, o desde una ventana o una terraza con una clara mirada hacia el exterior. También tenemos una mirada de los interiores de las casas. Por ejemplo en el apartamento de la pareja joven, donde se nos ofrece una muestra bastante detallada de algunas estancias, incluso se permite el lujo de echar un vistazo a la película que están viendo, que cuanto menos es paradójica, ya que se trata de una referencia hacia las antiguas construcciones egipcias. Otros interiores son los de los bares cercanos, o las visitas de los nuevos clientes a los pisos nuevos. Otro punto de vista podría ser el de los vecinos que se asoman desde sus ventanas y observan la evolución de las obras. El interior de una sala de juegos recreativos en la que la joven pareja se distrae jugando en uno de los videojuegos. Por otro la do también se nos ofrecen visiones de los exteriores, ya no desde pie de obra o desde las ventanas o terrazas, incluso desde el interior de un bar, con la cámara a pie de calle: por ejemplo el paseo de la joven pareja por las calles u otros planos de la ciudad, más deprimidos donde se ejerce la prostitución. Y además de señalar los planos del viejo marinero fuera del bar, destacaría la melancolía de otro personaje, ya anónimo, de otra etnia, mestizo que mira con tristeza, una mirada que llama nuestra atención.

El cementerio. Otra clave de la película es la que se ofrece en alusión a la muerte. El descubrimiento en un solar de un antiguo cementerio romano. Como las gentes del barrio acuden a curiosear sobre el hallazgo. Vemos personajes que volveremos a ver, y otros más anónimos que no volverán a aparecer. Allí comienza a tomar cuerpo la ingenuidad de los niños, la ingenuidad de los más adultos, el desconocimiento de algunas gentes, la preocupación de figuras inidentificables enclavados en las creencias religiosas más ancestrales. Asistimos a una brecha abierta dentro la cotidianeidad de un barrio y de sus gentes acostumbradas a pasar de largo. El antiguo cementerio además de poder aludir a la muerte, a la fugacidad de la vida, se ve reforzado a través de todo el metraje de la película, con la eterna presencia de un enorme reloj que gira de manera constante sobre su eje.

Otros tiempos. Como vemos se ofrecen muchos temas a lo largo de la película: Otra temática podría ser la alusión al recuerdo: Una mesa donde los obreros descansan y reflexionan, jugando a las cartas o tomando un poco de vino. De pronto aparece una niña y se pasa de aludir a los tiempos pasados al tiempo presente. Incluso se alude al futuro inmediato, cuando la niña tendrá que hacer nuevos amigos, comenzar una nueva experiencia, en otro lugar distinto.

Il crítico sa che il suo compito consiste appujto nella costruzione di un discorso che si situa, con una sua autonomia relativa, in uno apazio intermedio tra la pura soggettività della lectura e la presunta oggetivittà dell'interpretazione.

Crítica della Crítica

F. Menna

6.- CRÍTICA

Guerin ha cautivado con En Construcción (2001) a un número de público jamás imaginado, atrapado por la vivacidad de algunos personajes, seducido por la tristeza de otros, enamorado de una forma de hacer cine que nada tiene que ver con la adocenada gramática dominante. Ha ganado un premio especial en San Sebastián (otorgado por un jurado cobarde que no se atrevió a premiar con la Concha de Oro a un documental, cosa que por otro lado, no es la película de Guerin) y, encima, desde Madrid se vuelven tiernos con él y tras varios años pasando olímpicamente de su cine, del , del pudor estético de “Los Motivos de Berta”, de la cartografía sentimental de “Innesfree” y de la reinvención del cinematógrafo de “Tren de Sombras”, le conceden el Premio Nacional de Cine por el conjunto de su obra. Casual que se lo den cuando En Construcción (2001) arrasa dentro de sus posibilidades en taquilla, mientras los veteranos se dan tortazos uno detrás de otro. Guerin promete reformas en su cocina con los cinco millones de pesetas (30.500 euros) del premio. A nosotros, por el momento, nos ha regalado una película hermosa entre el documento vivido y la paciente ficción, a lo Flaherty.

Si hay alguna cosa en la que la crítica de momento estuvo de acuerdo, esa fue la de calificar este trabajo como una producción honesta, y no solamente por su bajo presupuesto, sino además por plantear una temática sin aprovecharse de lo discursivo, de lo muy trillado. Cuando oigo esta palabra trillado, pienso muchas en ocasiones en la vez que asistí a un cine para ver “Martín Hache” una película que me sacó de mis casillas por su discurso interminable y por la que no pude explicar mi descontento. En el caso de En Construcción (2001), y para dejar constancia que no creo en las unanimidades, comprendo que a determinado público pueda matarlo de aburrimiento y he de confesar que la primera vez que la vi no me entusiasmó demasiado, y tampoco llegaría a formar parte de la hipotética lista de mis películas favoritas. De todos modos, no escatimaría la ocasión para elogiar este trabajo, enriquecedor tanto para su creador como para el propio público. Pero en definitiva es larga la lista de adjetivos con las que se califica este tipo de cine, que esconden más de un significado peyorativo, a saber: cine independiente, alternativo, underground, cotidiano, periférico…

Para terminar me gustaría recordar la escasa campaña promocional de la película y que su éxito es cuanto menos inexplicable, si exceptuamos su buena recepción por parte de algunos festivales, su cosecha de galardones, incluso la fotografía donde dos de los protagonistas de la película empuñan una especie de arma futurista. Para los que no han visto la película creo que no descubro nada, al comentar se trata de una partida a los videojuegos y que la película nada tiene de triller policíaco.

De todas maneras, no creo que se trate de una experiencia a la que solamente puedan llegar el espectador de cine especializado. Muestra de ello es su consonancia con gran cantidad de espectadores. Su lectura encuadrándola en la anterior Escuela de Barcelona, es pues, a mi parecer bastante oblicua, aunque tampoco estoy diciendo que se trate de algo absolutamente genuino, personal, o hasta la fecha incomparable.

SUMARIO

1.- José Luis Guerin. Entre el documento vivido y la paciente ficción. Radiografía necrológica. Seres fabulosos. Claro-oscuros.

2.- Poesía e imagen. La Muerte junto al paso del tiempo. La Transfiguración. La génesis moral de una urbe cosmopolita.

3.-Tierra sin pan. República. Ficción a lo Flaherty. A las puertas de un nuevo milenio.

4.- Las diversas ficciones. Géneros por el tamiz. Cine y compromiso.

5.- Caminos que se bifurcan. Contexto. El trabajo del artesano. Una nueva forma de ver. No existen las unanimidades. La elección del momento.

6.- Crítica de la crítica. La historia se repite. Industria con la que tenemos que vivir. La nobleza de una casta distinta

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