Empresa

Empresario. Teoría de empresas. Costes. Costos. Beneficios. Capital

  • Enviado por: Edwin Martinez
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 14 páginas
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La Empresa

Entidad jurídica que realiza actividades económicas gracias a las aportaciones de capital de personas ajenas a la actividad de la empresa, los accionistas. La empresa sigue existiendo aunque las acciones cambien de propietario o éstos fallezcan.

Una empresa o compañía posee una serie de activos; cuando se crea una empresa hay que redactar una serie de documentos públicos en los que se definirá el objetivo de la misma, cuál es su razón social, su domicilio fiscal, quiénes son los socios fundadores, cuál es el volumen de capital social inicial, en cuántas acciones o participaciones se divide el capital social y cuáles son los estatutos de la sociedad, entre otros. La actividad y la estructura legal de las empresas se regula mediante el Derecho mercantil.

Con esta ley se establecen los requisitos contables, las obligaciones de los gestores o administradores y los derechos de los accionistas.

Por lo general, los accionistas de la empresa tienen una responsabilidad limitada: sólo responden por las deudas de la empresa con la cuantía de su aportación, medida por el valor de las acciones. Existen distintos tipos de compañías que, en función del grado de responsabilidad de los socios o accionistas, reciben distintos nombres.

En primer lugar hay que distinguir entre públicas y privadas; las públicas pertenecen al sector público (administración central o local), mientras que las privadas pertenecen a individuos particulares y pueden vender sus acciones en bolsa.

Las compañías o empresas públicas a veces venden parte de sus acciones a individuos particulares, pero se consideran públicas siempre que el 51% de las acciones estén en manos del sector público.

En función del grado de responsabilidad de los socios y del número de accionistas, las empresas pueden ser sociedades anónimas o sociedades de responsabilidad limitada.

También se puede distinguir entre las compañías o empresas privadas los siguientes tipos: empresas asociadas, cuando dos empresas tienen entre el 20 y el 50% de las acciones de la otra; holdings, cuando una empresa (conocida como empresa matriz) es propietaria de otra u otras empresas, cuya actividad es dirigida por la primera; y, por último, empresa subsidiaria, que es la empresa (o empresas) que está(n) controlada(s) por la empresa matriz, que posee más del 50% de las acciones de la(s) empresa(s) subsidiaria(s).

La Empresa Privada

Entidad que desempeña una actividad económica dentro del sector privado (que se distingue del sector público). La empresa privada y el sector privado son términos que se pueden emplear de una forma indiferenciada.

El factor que distingue ambos términos es que el sector privado se refiere a la totalidad del segmento de la economía que no pertenece al Estado, y la empresa privada se refiere de un modo más concreto a una empresa individual que corresponde a dicho sector. La empresa privada asume todos los riesgos inherentes a una actividad económica, aunque estos riesgos se pueden reducir gracias a subvenciones públicas y otras ayudas del Gobierno.

Los individuos que crean una empresa privada buscan la obtención de beneficios o ganancias, a diferencia de los administradores de una empresa del sector público, que puede tener otros objetivos distintos al de la maximización de beneficios. Por regla general, las empresas públicas obtienen menores beneficios que las empresas privadas. Algunas incluso incurren año tras año en cuantiosas pérdidas, y sobreviven gracias a subvenciones o subsidios. Otras organizaciones controladas por el Gobierno, como las responsables de la sanidad pública, no tienen entre sus objetivos la obtención de beneficios, sino tan sólo el proporcionar ciertos servicios sujetos a una limitación presupuestaria.

La Empresa Pública

Entidad institucional con personalidad jurídica propia, constituida con capital de titularidad estatal en su totalidad o de modo parcial, cuya finalidad es la realización de actividades productivas o la prestación de un servicio en régimen de Derecho privado.

La diversidad de las empresas públicas es tal que, a veces, resulta difícil identificarlas. Así, por ejemplo, no se debe identificar la empresa pública tan sólo con las empresas nacionalizadas ya que, aunque todas las empresas públicas tienen un capital público —al menos en parte—, no todas surgen a partir de un proceso de nacionalización.

Lo que en la práctica caracteriza o diferencia a una empresa pública de otra privada es su relación con los poderes públicos. A diferencia de la empresa privada, la empresa pública no busca la maximización de los beneficios, las ventas o la cuota de mercado, sino que busca el interés general de la colectividad a la que pertenece, aunque este interés pueda, en ocasiones, ir en contra de los objetivos anteriores que rigen la actuación de la empresa privada.

Por ello, el proceso de toma de decisiones de la empresa pública difiere de aquellas que pertenecen al sector privado en tanto en cuanto el poder de iniciativa parte del Estado, que lo ejerce estableciendo sus objetivos y controlando su actividad.

El poder de gestión pertenece a las propias empresas, que lo llevan a cabo a través de sus propios órganos aunque, a menudo, los directivos y administradores son nombrados por el Gobierno. Es frecuente también que los trabajadores y los usuarios, mediante las asociaciones de consumidores, estén representados en los órganos decisores.

Las empresas públicas, que constituyen la mayor parte del sector público de la economía, y que son uno de los principales medios utilizados por los Gobiernos para intervenir en la economía, tienen una relevancia económica muy destacada, no sólo en términos cuantitativos (por su volumen de negocios, su participación en el producto interior bruto —PIB—, número de empleados, etcétera), sino también debido a que se sitúan en sectores productivos clave.

Así, en España, las empresas públicas se agrupan en cuatro categorías claramente diferenciables: 1) las integradas en el Instituto Nacional de Industria (INI), grupo creado en 1941 para impulsar la creación de industrias relacionadas con la defensa de la nación o aquellas que, por su rama de actividad económica o por su rentabilidad, no resultan atractivas para la iniciativa privada.

El INI es un holding de 180 empresas industriales de diversos sectores (construcción naval, energía, minería, siderurgia, transporte aéreo, transporte terrestre, etcétera), que fue transformado a principios de la década de 1990 para convertirse en el grupo público Teneo.

2) los que dependen del Instituto Nacional de Hidrocarburos (INH), holding creado en 1981 para agrupar a las empresas públicas y las participaciones públicas en empresas privadas del sector de los hidrocarburos.

3) las integradas en la denominada Dirección General del Patrimonio del Estado, dependientes del Ministerio de Economía y Hacienda, y que también incluye instituciones bancarias (como el grupo Argentaria).

4) las empresas públicas que dependen del ministerio que se ocupa del sector de la actividad económica en el que operan.

La diversidad de empresas públicas es muy amplia, por lo que su modo de actuar e intervenir en los mercados dependen directamente del país y del sector al que pertenezcan.

Por otra parte, la diferenciación entre empresa pública y empresa privada no es absoluta. Por un lado, existen empresas mixtas, cuyo capital social es en parte público y en parte privado.

Asimismo, una empresa privada puede convertirse en empresa pública si el Gobierno decide nacionalizarla. De forma análoga, una empresa pública puede pasar al sector privado tras un proceso de privatización.

El Empresario

Persona que asume la responsabilidad y el riesgo implícito de un negocio con la intención de obtener beneficios. Normalmente, el empresario decide qué se produce, adquiere las instalaciones necesarias para realizarlo, y reúne la fuerza de trabajo, el capital, y los materiales necesarios para dicha producción. Si el negocio tiene éxito, el empresario obtiene beneficios; si fracasa, el empresario asume las pérdidas.

El economista austriaco-estadounidense Joseph Alois Schumpeter destacó el papel del empresario como agente innovador que crea y desarrolla un nuevo producto, un nuevo mercado, o nuevas técnicas de producción.

En las economías industrializadas de finales del siglo XX, los conglomerados y las corporaciones han sustituido al empresario individual. Sin embargo, éste aún sigue existiendo, tanto en las pequeñas y medianas empresas, como en los países en vías de desarrollo del Tercer Mundo.

Las Empresas de Fideicomisos

En Estados Unidos, corporaciones que pretenden actuar como asociadas en función de unos contratos llamados acuerdos de confianza.

Este tipo de empresas adquieren diversas formas y se combinan con otros negocios bancarios, por ejemplo, con los bancos de ahorro privado, las inversiones hipotecarias, los seguros y, en los últimos años, se ha convertido en una banca muy parecida a los bancos de depósitos ordinarios.

HISTORIA  

Las empresas de fideicomisos aparecieron en Estados Unidos a principios del siglo XIX cuando se formó en Nueva York la empresa de seguros Farmer's Fire Insurance and Loan Company.

Otras agencias de fideicomisos empezaron a aparecer en Nueva York, Boston y Filadelfia, generalizándose a partir de entonces. Un siglo más tarde había en Estados Unidos casi 2000 empresas de este tipo.

FUNCIONES  

Las modernas empresas o compañías de fideicomisos desempeñan muchas funciones habituales de los bancos, y los grandes bancos suelen tener sus propios departamentos de fideicomisos o empresas asociadas.

Entre las funciones específicas de este tipo de empresas hay que señalar las siguientes: recepción de depósitos de dinero fideicomisado, títulos valores y otras propiedades personales de cualquier persona o corporación, y préstamos garantizados con propiedades personales o reales; arrendar, poseer, comprar y transferir cualquier propiedad real necesaria en una transacción de negocios; actuar como fideicomisario ante una emisión de bonos de un municipio o una corporación; actuar por orden judicial como depositario, receptor o fideicomisario de la hacienda de un menor; hacerse cargo y gestionar la hacienda real o la propiedad personal de un individuo o una corporación, según las directrices de un juzgado (incluyendo la percepción de rentas, intereses y dividendos derivados de dicha propiedad) comprar, invertir y vender acciones, letras de cambio, bonos, hipotecas y otros títulos valores; y aceptar, en función de los términos establecidos con carácter testamentario, el nombramiento de albacea o fideicomisario de la hacienda de cualquier persona fallecida.


Teoría de la Empresa

Estudio del comportamiento de las organizaciones empresariales, de cómo compran las materias primas, de las técnicas de producción, de las cantidades que producen y de cómo fijan los precios. La teoría tradicional supone que la empresa pretende maximizar beneficios.

Las interpretaciones más recientes intentan tener en cuenta las complejas características de las empresas modernas, que suelen tener varias líneas de producción y en las que asumir decisiones se logra en mayor o menor medida de una forma descentralizada. Así, según las concepciones modernas, las empresas prefieren aplazar el objetivo de la maximización de ganancias para lograr beneficios satisfactorios e intentan maximizar las ventas o el crecimiento de la empresa.

La teoría basada en el comportamiento de la empresa reconoce que en las grandes compañías es inevitable que existan conflictos entre individuos y subgrupos, y que los objetivos de la organización dependan de las consecuencias de estos conflictos. Los defensores de esta teoría afirman que las empresas deberían tener varios objetivos (incrementar su producción, su cuota de mercado, el valor de sus acciones, sus ventas y beneficios), y cada uno de estos objetivos debe tener un directivo responsable. Estos directivos diseñarán líneas de acción para alcanzar sus objetivos, pero en ocasiones habrán de llegar a acuerdos con los responsables de otros departamentos que pueden tener objetivos diferentes. De las negociaciones entre los directivos surgirán los fines globales de la organización.

Además, esta teoría defiende que, a diferencia de la teoría tradicional que suponía que la adopción de decisiones se hacía de modo racional, en la práctica los objetivos se alcanzan de forma imperfecta y por lo tanto pueden ser incompatibles con las políticas existentes. Por otra parte, esta teoría afirma que los objetivos pueden cambiar con el tiempo, por diversas causas tales como la experiencia acumulada o la falta de comunicación entre los altos ejecutivos y los ejecutivos intermedios (en quienes se suelen delegar importantes decisiones) que a veces hacen difícil que se cumplan los objetivos impuestos por los altos directivos.

La teoría comportamental de la empresa parte de dos supuestos. Uno es que los propietarios de las grandes empresas no tienen el control de las mismas; en otras palabras, son los directivos de las empresas y no los accionistas los que imponen los objetivos reales de la empresa. El otro supuesto es que los directivos están más interesados en la producción y las ventas, por ejemplo, que en los beneficios, porque son la producción y las ventas las que demuestran su eficacia en la gestión.

La teoría permite analizar con nuevas perspectivas el comportamiento de las grandes empresas, pero son muchos los economistas que afirman que el objetivo de maximización de beneficios resume mejor que todos los demás los intereses de las empresas. Esta teoría está muy relacionada con la teoría de la organización.

Comité de Empresa

La definición, composición y competencias de los comités de empresa difieren entre los países en función del marco jurídico-legal en el que se encuentran. Así, en España el Estatuto de los Trabajadores de 1980 define el comité de empresa como el "órgano representativo y colegiado del conjunto de los trabajadores en la empresa o en el centro de trabajo para la defensa de sus intereses, constituyéndose en cada centro de trabajo cuyo censo sea de 50 o más trabajadores" (artículo 63).

Entre sus competencias se pueden destacar

  • El derecho a recibir información cada trimestre sobre la evolución general del sector económico en el que se desenvuelve la empresa, así como sobre la situación de producción y ventas de la misma.

  • Conocer el balance, la cuenta de resultados y la memoria de la empresa.

  • Emitir informes previos a la reestructuración de plantilla, reducciones de jornada, planes de formación profesional, revisión de los sistemas de organización, etcétera.

  • Emitir informes sobre fusiones o absorciones con otras empresas.

  • Conocer los modelos de contrato que realiza la empresa.

  • Ser informado sobre todas las sanciones impuestas por faltas muy graves.

  • Conocer, al menos cada tres meses, las estadísticas sobre absentismo laboral y sus causas, accidentes laborales, etcétera.

  • Ejercer una labor de vigilancia y control del cumplimiento de la normativa vigente en materia laboral, de seguridad social, empleo, condiciones de seguridad e higiene, etcétera.

  • Participar en la gestión de las obras sociales establecidas en la empresa a beneficio de los empleados y sus familiares.

  • Colaborar con el empresario para establecer las medidas necesarias para incrementar la productividad.

  • Informar a los representados de todos los temas y cuestiones anteriores.

  • Costes (Costos)

    Cantidad desembolsada para comprar o producir un bien. El cálculo del coste en una compra es inmediato: consiste en el precio del bien más los costes financieros de la compra (cuando se compra a plazos). El cálculo del coste de producción es algo más complejo, porque hay que tener en cuenta el coste de las materias primas utilizadas, el de la mano de obra empleada y la parte proporcional de los costes de la inversión de capital necesaria para producir el bien o el servicio en cuestión.

    Los costes en los que incurre una empresa se pueden clasificar en dos grandes categorías: por un lado están los costes fijos, como el alquiler o la renta que se paga por las instalaciones y que no dependen de la cantidad producida, y por otro, los costes variables, que dependen de la cantidad de materias primas utilizadas y de los salarios pagados que varían en función de lo producido.

    Cuando las empresas o compañías calculan sus costes, suelen evaluar también los costes marginales y los costes medios. El marginal es el coste de producir una unidad adicional.

    El coste medio es el gasto total dividido por el número de unidades producidas. El precio tiene que ser igual al coste marginal de la última unidad producida para que la empresa no incurra en pérdidas al producir esta última unidad.

    Por ejemplo, si el coste de producir 1.000 unidades es de 10.000 dólares (de las cuales el 80% son costes fijos y el 20% restante costes variables), el coste medio de la producción es de 10 dólares.

    Sin embargo, el coste marginal de producir una unidad adicional será un poco inferior a dos dólares (simplificando, sería el 20% de los costes variables de 10.000 dólares dividido entre 1.001). El coste marginal siempre tiene que ser inferior al coste medio, pero cuantas más unidades se produzcan, más se acercará al coste medio.

    El concepto de costes se utiliza mucho en contabilidad. La contabilidad de costes es la que utilizan las empresas en sus cálculos internos para controlar los procesos de producción y la evolución de sus costes.

    El precio histórico es el precio que se pagó por un bien cuando se compró; el precio actual es el precio de mercado de los bienes en el momento presente; el precio de reposición es el precio que habrá que pagar para reemplazar, por ejemplo, una máquina.

    Costos

    Cuando una empresa produce un bien incurre en costos. Los costos de producción comprenden entre otros, los intereses, los salarios para los trabajadores, los precios pagados por materia prima, la renta de la tierra, y así sucesivamente. El concepto económico de costo, es el costo de oportunidad.

    Costos de Oportunidad o Alternativos

    Valor de la mejor alternativa a la que se renuncia. Valor de un recurso en su mejor uso alternativo. Beneficio dejado de obtenerse por escogerse una posibilidad frente a otras.

    Clasificación De Los Costos

    Los costos en que incurre la empresa o el individuo que toma decisiones se denominan costos privados, los perjuicios económicos a terceros se denominan costos sociales.

    Costos explícitos son por lo general los costos que el contabilista podrá estimar e incorporar dentro de un sistema contable preestablecido, estos omiten buena parte de los costos implícitos que representa la producción de un bien.

    Todos los recursos productivos que son idénticos tienen necesariamente el mismo costo de oportunidad, independiente de sus costos verdaderos o históricos, que son aquellos costos explícitos en que incurre el productor para obtener determinados recursos.

    Costos A Corto Plazo

    Periodo durante el cual algunos insumos no pueden ser aumentados sin incrementar apreciablemente su costo por unidad.

    La naturaleza de los recursos utilizados hace que se hable de costos fijos y costos variables cuya suma constituye la función total de costos de una empresa.

    Costos fijos, se define comúnmente como costos muertos, es decir, costos que no pueden ser reducidos, no importa cual sea el nivel de producción. Son aquellos en los cuales tiene que incurrir la empresa para poder iniciar y mantener su actividad, pero su valor es independiente del volumen de producción y se mantiene en el corto plazo aún si la empresa no produce. Se identifican como remuneraciones a recursos fijos.

    Costos variables, son aquellos que se modifican por depender directamente del volumen de producción cambiando en el mismo sentido.

    Estos son pagos que se originan en recursos cuya utilización depende de las unidades producidas. Comprenden los salarios totales, los pagos por materia prima, etc.

    Costos totales, son todos los costos relacionados con la producción de un bien, son la suma de los fijos y los variables.

    (x) representa el producto que va a elaborarse.

    CT(x) = CV(x) + CF

    Ahora si relacionamos los costos y las unidades producidas podremos hablar de :

    • Costo variable medio, que expresa la relación existente entre el costo variable y las unidades producidas. (curva inicialmente descendiente y luego ascendiente).

    CVM = CV / Q

    • Costo fijo medio, que es la división entre el costo fijo y el volumen de producción. (curva continua con pendiente hacia abajo, hipérbola rectangular, nunca corta el eje vertical u horizontal).

    Su continua disminución obedece al comportamiento constante que tiene en la función de costos y en la práctica explica porque una empresa grande puede sacar del mercado a una pequeña, pues tiene menores costos fijos por unidad producida.

    CFM = CF / Q

    • Costo total medio, es el cociente entre el costo total de producción y las unidades elaboradas. (curva inicialmente disminuye y luego aumenta y constituye una de las mayores preocupaciones del empresario a corto plazo).

    CTM = CT / Q

    • Costo marginal, corresponde a la variación en el costo total de producción ocasionado por un aumento en la producción de una unidad adicional. (la curva es en forma de escalera ; matemáticamente sería la primera derivada de la función de costos totales).

    CMg = CT / Q

    COSTOS A LARGO PLAZO

    Periodo durante el cual todos los factores de producción son variables.

    • Costos medios a largo plazo, esta curva representa los distintos costos medios que se pueden alcanzar en la etapa de planificación de la toma de decisiones de la empresa. Dicha curva representa el lugar geométrico de puntos donde se obtiene el menor costo de generar cualquier nivel de producción.

    • Costo marginal a largo plazo, esta curva se define como el lugar geométrico de puntos que muestran la cantidad mínima en la cual se aumentan los costos totales cuando se expande el ritmo de producción.

    Beneficios

    En Economía, diferencia monetaria entre el coste de producción y marketing de los bienes y servicios y los precios percibidos por la venta de dichos bienes y servicios. Los beneficios son una de las características esenciales de la compra-venta en un sistema económico. El antónimo del beneficio son las pérdidas, que se producen cuando el coste de producción de ciertos bienes y servicios es superior al precio que el comprador está dispuesto a pagar por ellos.

    En una economía de mercado, el principal incentivo para la producción y el trabajo es la maximización de beneficios. Sin embargo, la teoría de la empresa ha puesto en duda la universalidad de esta proposición.

    Las empresas japonesas, normalmente, prefieren maximizar su cuota de mercado antes que maximizar sus beneficios, por lo menos a corto plazo.

    Análisis de Coste - beneficios

    Cálculo de todos los costes y beneficios posibles asociados a un proyecto. También se utiliza para analizar los efectos de seguir adelante con un proyecto o, por el contrario, anularlo.

    El análisis coste-beneficios se utiliza mucho para evaluar los proyectos que quiere realizar el sector público, porque esta modalidad de análisis no sólo tiene en cuenta los costes y beneficios económicos, sino también los costes y beneficios sociales que tendrá el proyecto.

    Es un análisis muy complejo puesto que no existe ningún precio de mercado que mida los efectos sociales. Por ejemplo:

    ¿cómo se pueden medir los costes asociados con el aumento del riesgo de accidentes, el impacto ecológico, la destrucción de un paraje natural o el aumento de la contaminación cuando se construye una carretera? ¿Cómo se pueden medir los beneficios económicos que se podrán obtener gracias a esta nueva vía de comunicación?

    El análisis coste-beneficios se aplica para escoger entre distintas opciones, como por ejemplo, entre crear una nueva autopista o un aeropuerto pero, como nunca se podrán determinar con exactitud los costes sociales, la decisión final dependerá tanto de consideraciones políticas como de los resultados del análisis coste-beneficios.

    Las empresas o compañías también utilizan este tipo de análisis. Además de calcular la viabilidad de un proyecto en función de las distintas situaciones posibles, se tienen en cuenta otro tipo de factores, no siempre calculables, como las reacciones de los trabajadores al tener que cambiar de lugar de trabajo.

    Anexos

    Capital, término genérico que designa un conjunto de bienes y una cantidad de dinero de los que se puede obtener, en el futuro, una serie de ingresos. En general, los bienes de consumo y el dinero empleado en satisfacer las necesidades actuales no se incluyen en la definición económica de la teoría del capital.

    Por lo tanto, una empresa considerará como capital la tierra, los edificios, la maquinaria, los productos almacenados, las materias primas que se posean, así como las acciones, bonos y los saldos de las cuentas en los bancos. No se consideran como capital, en el sentido tradicional, las casas, el mobiliario o los bienes que se consumen para el disfrute personal, ni tampoco el dinero que se reserva para estos fines.

    Desde el punto de vista de la contabilidad, el capital se define como la suma de las propiedades de un individuo o una corporación, en un momento dado, a diferencia de los ingresos derivados de esas propiedades a lo largo del tiempo.

    Una empresa de negocios tendrá, por tanto, una cuenta de capital (normalmente denominada balance), que refleja los activos de la empresa en un determinado momento, y una cuenta de ingresos que refleja los flujos de activos y pasivos durante un periodo de tiempo determinado.

    Para los economistas del siglo XIX, el término `capital' se refería únicamente a la parte de la riqueza que había sido anteriormente producida. La riqueza no producida, como la tierra o los yacimientos de minerales, no se incluían en la definición.

    Los ingresos provenientes del capital (según esta definición) se denominaban beneficios o interés, mientras que los ingresos provenientes de los recursos naturales se denominaban rentas. Los economistas contemporáneos, que consideran que el capital es únicamente un conjunto de bienes y dinero que sirve para producir más bienes y dinero, ya no hacen la anterior distinción.

    TEORÍAS DEL CAPITAL  

    Los economistas franceses del siglo XVIII, a los que se denomina fisiócratas, fueron los primeros que expusieron un sistema económico. Su trabajo fue posteriormente desarrollado por Adam Smith, de donde surgió la teoría clásica del capital tras su posterior perfeccionamiento por parte de David Ricardo a principios del siglo XIX. Según la teoría clásica, el capital se define como el conjunto de valores creados mediante el trabajo. Una parte de este capital viene dado por los bienes de consumo utilizados por los trabajadores que producen bienes para el consumo futuro. Otra parte está determinada por los bienes de producción utilizados en la producción para obtener rendimientos futuros. La utilización de los bienes de capital aumenta la productividad del trabajo, posibilitando la creación de una plusvalía superior a la que se necesita para mantener la fuerza laboral. Esta plusvalía es el interés o el beneficio que se paga al capital. El interés, o los beneficios, se suman al capital cuando se reinvierten en la producción.

    Karl Marx y otros autores socialistas aceptaban la visión clásica del capital añadiendo un importante matiz. Consideraban que sólo podían ser considerados capital los bienes productivos que permitían obtener ingresos independientemente del trabajo realizado por su dueño. Por lo tanto, las herramientas de un artesano o las tierras de un pequeño propietario no podían considerarse como capital en este sentido. Los socialistas defendían que el capital termina siendo una fuerza determinante en la sociedad cuando un reducido grupo de personas, los capitalistas, poseen la mayor parte de los medios de producción, y un grupo mayoritario de personas, los trabajadores, reciben poco más que unos medios de subsistencia como pago por la manipulación de los medios de producción que sólo benefician a sus propietarios.

    A mediados del siglo XIX, los economistas británicos Nassau William Senior y John Stuart Mill, entre otros, consideraban que la teoría clásica no era satisfactoria, principalmente debido a que favorecía los argumentos de los socialistas. Para reemplazarla, crearon una teoría psicológica del capital basada en una investigación sistemática de los motivos de la moderación o abstinencia.

    Partiendo del supuesto de que la satisfacción debida al consumo presente es preferible, psicológicamente, a la satisfacción futura, defendían que el capital se origina en la privación del consumo de aquellas personas que desean un rendimiento futuro que compense su actual abstención.

    Activo y Pasivo

    Riqueza de una empresa y las deudas que pesan sobre sus bienes. En economía y en contabilidad hay que hacer una distinción esencial entre variables flujo y variables stock (existencias). Por ejemplo, el ingreso es una variable flujo, por lo que cualquier cifra de ingresos debe referirse a un determinado periodo —la semana, el mes o el año— en el que se define esa variable. Por el contrario, la variable riqueza se considera una variable stock. En este supuesto la variable debe definirse en función de una determinada fecha. En contabilidad las variables stock (como es la riqueza) aparecen en el balance, en el que se escribirá en una columna los activos, y en otra columna aparecerán los pasivos. Sin embargo, activos y pasivos dependerán del tipo de empresa.

    Por ejemplo, los activos de un individuo incluyen la casa, el mobiliario de ésta, las cuentas corrientes en los bancos, los activos financieros (por ejemplo, las acciones que posea) y el dinero en efectivo. También se pueden incluir los planes de pensiones que, sin duda, afectan al comportamiento económico de las familias. También hay pasivos como la hipoteca de la casa o el pago a plazos del coche o de otros bienes, así como otras obligaciones financieras, como puede ser el pago del impuesto sobre la renta.