Emigración en Uruguay

Ayuda psicológica a afectados y familiares. Contexto y evolución histórica. Testimonios. Efecto retorno. Dictadura, tortura y exilio. Inmigración siglo XIX y XX

  • Enviado por: Rosdom Belian
  • Idioma: castellano
  • País: Uruguay Uruguay
  • 24 páginas
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INTRODUCCION

“En momentos de profunda crisis los mitos se desploman y los uruguayos despiertan

a la realidad de un país con violencia, grave pobreza infantil y emergencia social. Solo

abriendo bien los ojos y partiendo del pais real, Uruguay podrá tener esperanza”

GERARDO CAETANO

ANALISTA POLITICO Y DIRECTOR DEL INSTITUTO DE CIENCIAS POLITICAS

DE LA UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA.

  • Emigración y situación política, económica y social actual.

Partimos de los impactantes indicadores que nos señalan como está cambiando el Uruguay. La Infantilización de la Pobreza nos muestra que más del 50% de los niños nacidos en el Uruguay nacen en hogares pobres y marginales; si miramos a los datos - por ejemplo - de desnutrición infantil entre 0 y 2 años, detectamos que se ha acrecentado en un alto nivel.

Con referencia a los índices de desocupación, -los que marcan un record histórico - los datos oficiales trimestre junio - agosto del 2003 registran un 16% y los no oficiales un 19% para el total de la población activa y 25 % entre los más jóvenes; asimismo, la situación de sub ocupación afecta a porcentajes mucho mayores de la sociedad.

Podemos decir que a partir de los últimos años el Uruguay perdió el 12% de su población; este porcentaje corresponde a la tasa anual de crecimiento- la que tampoco se está alcanzando, según datos no oficiales.

De esta manera, se calcula en 20.000 el número de uruguayos que emigra del país por año, si pensamos que se producen 50.000 nacimientos por año y 30.000 fallecimientos, con esos 20.000 que emigran se genera una sociedad que no crece. No solo no crece, sino que los “bolsones de pobreza crítica” como lo llaman los cientistas sociales, son muy difíciles de superar, a su vez esto produce una segregación muy fuerte y nos lleva a una sociedad muy fragmentada y conmocionada.

La emigración en el Uruguay ha sido largamente estudiada por la demógrafa Adela Pellegrino, en el marco de un programa institucional latinoamericano de Cooperación técnica en Migraciones “el perfil de los uruguayos censados en 1991”, “Migración de mano de obra calificada desde Argentina y Uruguay OIT 2003, “Drenaje o Exodo, 2001”, “La propensión migratoria de los jóvenes uruguayos” 1994, “Migración e Integración 1995, etc.

Actualmente es la coordinadora del Programa Población de la Universidad de la República; en “La emigración en el Uruguay actual” - organizado por el centro Unesco de Montevideo, ha expresado que : “ el período en que estamos viviendo seguramente va a pasar a la historia como uno de los períodos en que más se aceleró la emigración. Aún cuando no llega a los niveles de mediados de la década del `70, cuando los motivos para dejar el país estaban más relacionados con problemas políticos que económicos.”

Según Pellegrino, el fenómeno de la migración que estamos viviendo tiene base en las desigualdades económicas que se dan en los países desarrollados y los países subdesarrollados. Asimismo, señala que la demanda en el mercado de trabajo lleva a nuestros jóvenes - y los no tan jóvenes - a la decisión de abandonar el país debido a las escasas posibilidades de acceder a puestos de trabajo.

  • Algunos datos

En el 2002 salieron del país por el aeropuerto de Carrasco 29.000 personas, pero estos también son datos no oficiales debido a que la emigración como fenómeno social no ha sido incluido aún en la agenda de problemas del país. Nada impediría incluir en la Encuesta de Hogares un par de preguntas que arrojasen luz sobre esta información, presumimos que existe una intención política de no incluirlas, en esta perspectiva se impone la implementación de un nuevo censo nacional.

Según prensa capitalina a setiembre del presente año ya se fueron 32.598 uruguayos, correspondientes a pasajeros de aerolíneas que no retornaron, esto significa más de 100 uruguayos por día, si continuara la tendencia a diciembre tendríamos 45.000 uruguayos emigrados. A modo de ejemplo, de los cinco integrantes que componen este equipo de Taller Psicología Segundo Ciclo, uno ya tiene fecha de partida y dos de ellos están considerando la posibilidad de emigrar.

Puntualmente, luego de un breve relevamiento de datos estadísticos nos interesa analizar la incidencia de este fenómeno, tanto desde una perspectiva de psicología social como de las repercusiones que se detectan al interior de la familia y de la sociedad desde el fenómeno de la emigración.

DESARROLLO

  • Un Uruguay Distinto, un país de inmigración

A fines del Siglo XIX y comienzos del Siglo XX, la realidad era distinta en Uruguay.

A diferencia de hoy, donde miles de personas se han ido en estos últimos años del país, en esos lejanos años el Uruguay recibía una corriente inmigratoria importante.

“ A lo largo del proceso histórico uruguayo, las corrientes inmigratorias aumentan, disminuyen o cesan, pero la legislación marca ordenamientos más continuos”.

Hacia fines del siglo XIX comienza una preocupación gubernamental de los legisladores. Por fin se instala una abierta política netamente inmigratoria a nivel nacional. La ley básica de fomento de la inmigración otorga a los cónsules uruguayos en el extranjero, amplias facultades para intervenir a favor de los inmigrantes que deseen venir al país. Un sistema de franquicias, anticipos de pasajes y otras facilidades, conforman el interés manifiesto del Estado por recibir caudal inmigratorio. El espíritu de la ley y de sus leyes complementarias posteriores, apuntan al ingreso de determinada clase de inmigrantes: La mano de obra humilde y trabajadora. Todo ello abre las puertas del país a los inmigrantes”.

'Emigración en Uruguay'

FIGURA 1: Facsímil de visa consular [Author ID1: at Sun Oct 12 09:03:00 2003]para emigrar a Uruguay expedida por el consulado uruguayo de Líbano y Siria (1929).

“La primera post-guerra acusa un alud numérico de considerable volumen. Su aporte humano está caracterizado fundamentalmente por la variedad de nacionalidades, explicable en la medida de los reajustes políticos y las penurias económicas que se operaron en el mundo europeo luego de 1918. Fuera de los mayoritarios contingentes habituales (italianos, españoles), una oleada de polacos, rumanos y bálticos, servios y croatas, alemanes y austrohúngaros, sirios y armenios, inscribe en el medio una nota de inusitada diversificación cultural y religiosa. Un mosaico de razas europeas y asiáticas comienza a asentar su sedimento en la población uruguaya, particularmente en torno a la capital... “.

Si bien en aquella época las informaciones que se trasmitían a través de los órganos de prensa en el mundo eran vagas, las cartas enviadas a sus familiares por algunos armenios que vinieron, por ejemplo, hablaban de un Uruguay que recibía gente y les daba libertades democráticas a esos inmigrantes que salían algunos de masacres y otros de guerras, los cuales merced a un trabajo tesonero, ahorro y mucho sacrificio podían salir adelante.

Testimonios recabados de la época

- “Mi primo, vino en 1923; escribió una carta: `Ven para acá, que hay buen trabajo” .

- “Un tío había venido en 1926 para el Uruguay y nos escribió: Vengan ustedes también, es un país nuevo. Trabajando juntos podemos vivir mejor” .

  • “ Después de estar cuatro años y medio preso, los turcos me pusieron en un barco y me echaron. En el puerto de Marsella me enteré que venía hacia Montevideo. Yo no sabía que existía el Uruguay. Un paisano en el barco me dijo: Descuida, vas a un país donde hay libertades democráticas” .

'Emigración en Uruguay'

FIGURA 2: Inmigrantes arribando al puerto de Montevideo

Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que ese Uruguay de “puertas abiertas”, pusiera sus primeras leyes restrictivas de inmigración (en 1932 y 1936) y alrededor de cuarto siglo después, el Uruguay considerado de “vacas gordas”, que ofrecía esa imagen de posibilidades de prosperidad al exterior, se fuera cayendo poco a poco a través del tiempo.

A partir de la década del 60', la historia se fue dando vuelta y el Uruguay no solo deja de recibir gente, sino que ve como su gente se va yendo, volviendo a ser un país de puertas abiertas, pero para afuera.

Ya entre los años 1963 y 1975, en 12 años, se fueron 218.000 uruguayos, cifra mayor a la de todos los inmigrantes que habían venido.

  • ¿Efecto Retorno?: los que vinieron, los que se van.

Los fenómenos migratorios se han dado muchas veces y por variadas causas, por ende produciendo diferentes consecuencias.

En este trabajo nos vamos a centrar claramente en dos puntos clave en lo que significó la emigración de Europa a América y ahora como un efecto retorno o como cumpliéndose un ciclo el fenómeno de la emigración de América hacia el viejo continente. Principalmente vamos a abordar este suceso referido al Uruguay, desde el punto de vista histórico sabiendo que somos un país conformado en un alto porcentaje por la llegada de inmigrantes de diferentes nacionalidades, que transformaron e hicieron a Uruguay lo que es hoy; un país que tiene costumbres autóctonas pero que en su gran mayoría han sido importadas desde los diferentes países de orígenes de donde llegaron los inmigrantes europeos a nuestras costas.

La llegada masiva de estas personas modificaron al país de muchas maneras, la explosión demográfica trajo consigo el crecimiento económico del país y éste la modernización del país lo que nos hizo ganar en un pasado el ser llamados la “Suiza de América” o expresiones populares como la “tacita de plata “ o “como el Uruguay no hay”, todos estos son signos de la prosperidad que vivía el país por esa época.

Si analizamos las causas que producen una emigración masiva podemos encontrar por ejemplo la primera y la segunda guerra mundial que se desarrollaron sobre suelo europeo, Europa quedo devastada, con su aparato productivo destruido y esto generó una gran pobreza que produjo el hambre y la muerte a muchos. Venir a América para algunos fue la única posibilidad de salvar sus vidas.

Sin embargo, encontramos otros casos en que la inmigración se produjo por aquellos que ya estaban asentados en un nuevo país y mandaban a buscar a sus familiares y amigos prometiéndoles una prosperidad económica muy difícil de alcanzar en su propia tierra. Ya desde la época de la revolución industrial, en Inglaterra se produjo un éxodo muy grande del sector rural a la ciudad, porque luego del alambramiento de los campos en la campiña inglesa, se necesitaban menos personas para el trabajo en el campo.

Esto obligaba a las personas a retirarse a las afueras de las ciudades donde estas familias expulsadas del campo pasaban a vivir en la extrema pobreza, muchas veces siendo explotados para apenas poder mantenerse vivos, desde este momento se comienza a producir la emigración masiva hacia las colonias inglesas en América, éstas fueron para Inglaterra una válvula de escape para descomprimir la situación que estaba viviendo el país. El caso de Inglaterra en la revolución industrial nos sirve para observar los dos polos que existen en una corriente migratoria, un polo es el país de donde parten los emigrantes y el otro es al país que los recibe.

Los países de origen, generalmente no se encuentran atravesando un buen momento en su economía, con altos índices de pobreza y desempleo lo que produce la marginación de la sociedad de muchos de sus habitantes; por lo tanto para estos países la emigración en realidad es un factor descompresor, por lo tanto no ofrece resistencias ni pone trabas legales para impedir la salida a la gente que pretende irse del país.

El otro polo va ser el país que reciba a esos inmigrantes, históricamente estos países receptores de inmigrantes se caracterizaban por recibirlos con las puertas abiertas ya que necesitaban de ellos para poblar sus tierras y hacer funcionar la economía.

Actualmente la posición de los países receptores hacia los que emigran ha cambiado mucho.

Por ejemplo el Uruguay del siglo diecinueve necesitaba poblar sus tierras y necesitaba mano de obra para trabajar y hacer crecer al país.

El Uruguay de 1830 apenas contaba con 70.000 habitantes.

El de 1875 poseía 450.000 y el de 1900 un millón, la población se multiplico por 14 en 70 años y el principal factor de esta revolución demográfica fue la inmigración europea.

Franceses, italianos, y españoles hasta 1850, italianos y españoles luego llegaron en 4 o 5 oleadas durante el siglo diecinueve.

De 1840 a 1890 el país se componía de un 60% de población extranjera casi toda europea. El censo de 1835 da un 35% de extranjeros en todo el país y el de 1908 redujo esa cifra al 17%.

Los europeos con valores diferentes a los de la población criolla, más proclives al espíritu de empresa y al ahorro se convirtieron hacia 1870 en los principales propietarios rurales y urbanos poseían, el 56% del total de la propiedad montevideana y el 58% de la propiedad rural.

También fueron los iniciadores de la industria de bienes de consumo al grado que en 1889 controlaban el 80% de esos establecimientos.

Todas estas cifras nos indican lo relevante que fueron para la historia de nuestro país la llegada de los inmigrantes a nuestras tierras

Podemos decir que las colonias de inmigrantes que llegaron al Uruguay en las minorías corresponden a la colectividad francesa, Armenia, Judía ,Valdense, Suiza, Inglesa y Alemana, pero los países que mas inmigrantes aportaron fueron España e Italia.

España está presente desde la fundación de nuestro colonial Montevideo, no olvidemos que fuimos colonia española hasta 1811, el núcleo de los pobladores que fundaron Montevideo en 1724 fueron traídos aquí por el gobernador de Buenos Aires Bruno Mauricio de Zabala con la intención de frenar la expansión lusitana, el núcleo de estos fundadores fueron trece familias que provenían de las Islas Canarias, entre las cuales se encontraba la familia de nuestro prócer.

Podríamos decir que ya desde un principio nuestro país se ha formado y ha evolucionado en base a la inmigración.

Las inmigraciones más recientes de contingentes europeos se produjeron principalmente en tres factores, uno como ya dijimos el hambre que asolaba a Europa, otro las guerras mundiales y en el caso de España los que huían de la égida del dictador Franco y por último los inmigrantes que venían a “hacer la América” estos con la ilusión de poder hacerse ricos a base de su trabajo buscando fuera de su país las posibilidades que aquel no les estaba brindando.

Vamos a dar a modo de información algunas cifras de la inmigración vasca hacia el Uruguay, hacia 1840, ya producida la independencia del Uruguay, vascos de Iparralde y bearneses comenzaron a arribar a Montevideo, durante la presidencia de Rivera atraídos por Lucas Obes quien fue gran impulsor de la inmigración vasca y canaria, inicialmente explotadas por la agencia de Fisher y Lafone.

En Europa muchos agentes de inmigración realizaron una activa propaganda.

Las compañías de viaje estaban vinculadas a las autoridades consulares y a los armadores de barcos que realizaban el circuito de Europa a América. A su vez accionaban combinados con las agencias de inmigración como Fisher y Lafone en Montevideo. La forma mas común de emigrar fue por la llamada “cadena migratoria” el inmigrante ya instalado mandaba a buscar a un familiar o amigo. El precio del pasaje era accesible para pocos, ya que la mayoría emigraba por causas económica, las compañías se aprovechaban de esta situación e imponían duras condiciones a los emigrantes, hacia 1840 se obligaba a trabajar durante algunos meses, a favor del armador de barcos. Otros vendían e hipotecaban sus bienes en el País Vasco y otros lo obtenían mediante garantías de fiadores que en plazos preestablecidos cancelarían la deuda.

La inmigración vasca estuvo constituida mayoritariamente por personas muy jóvenes de ambos sexos, con edades entre los 12 y 30 años. Todo menor de edad o asimilado para abandonar su país debía tener su licencia de emigración, era concedida ante escribano público y testigo por padre, madre o tutores. Las leyes de 1853 detallan el conjunto de documentos a presentar con la licencia, para obtener el imprescindible pasaporte un certificado de buena conducta, fianza otorgada por tres fiadores y obligación de paga de reales para garantizar el pago por parte del emigrante del pasaje detallando en que barco viaja, precio y plazo del pasaje a pagar. Estos en líneas generales eran los pasos por los que debía transitar el emigrante (en este caso el vasco) para dejar su país.

Hasta aquí hemos analizado el lado histórico de la inmigración en el Uruguay, ya han pasado más de 50 años de la prosperidad vivida por estas tierras y por ende del fin de corrientes migratorias masivas hacia el Uruguay.

El proceso se revierte.

Este Uruguay el del año 2003, esta pasando por el peor momento de crisis económico-cultural de su historia. Esta situación, está produciendo el efecto rebote; los uruguayos, la mayoría en edad productiva y muchos con un alto nivel académico hace aproximadamente 5 o 6 años que comenzaron a emigrar de forma masiva. Los principales destinos de llegada actualmente son Estados Unidos y España y en un segundo plano destinos como Italia, Canadá y Australia.

Hace unos treinta años también existió un fenómeno migratorio masivo pero movido por otra causa, en aquel momento Uruguay pasaba por una dictadura y los perseguidos políticamente por sus ideas generalmente se exiliaban fuera del país.

  • Otro capítulo en la historia: Dictadura, tortura y exilio.

El proceso de la dictadura que vivió nuestro país entre 1973 y 1985, llevó entre otras cosas, a que miles de uruguayos debieran emigrar del país, solo en 1974, segundo año de la dictadura, se fueron alrededor de 65.000 personas, en una de las corrientes emigratorias más grandes de la historia en un solo año.

Esto significa que aquel Uruguay de principios de Siglo XIX, que cobijó a miles de inmigrantes, que buscaban escaparse de las guerras, de torturas, persecución o de genocidios, los cuales escribían en sus cartas: “Descuida, vas a un país donde hay libertades democráticas”, medio siglo después torturaba, encarcelaba y asesinaba a sus propios ciudadanos que estuvieran en contra del régimen, los cuales para escaparse de esto tuvieron que exiliarse.

De acuerdo a la experiencia de la tortura, se pueden discernir tres fases en la misma:

La primera apunta a la aniquilación del individuo, a la destrucción de sus valores y convicciones.

La segunda desemboca y culmina en una extrema desorganización de la relación del sujeto consigo mismo y con el mundo .

La tercera fase es el desenlace, la resolución de esta experiencia límite, resultado de la crisis y la organización restitutiva de la conducta a que da lugar.

Ese exilio abrupto, forzado, no deseado, se puede enmarcar en la segunda fase de la tortura para quienes tuvieron que hacerlo: seres desterrados, desgarrados, desenraizados. “No debiera arrancarse a la gente de su tierra o su país, no a la fuerza. La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida. Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. Nos destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, los colores. Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles de kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan dos mares y un océano”

Un exiliado latinoamericano que vive en Francia concurre al jardín de infantes a buscar a su hijo, de dos años y medio de edad. El niño propone: “Assis, papá...”; el padre no le comprende, porque para su oído hispano ese es el sonido de “así”. Atento trata de mimetizar los gestos y los movimientos del niño. El niño insiste: “Assis, assis, papá”, y el padre, confundido, no sabe qué hacer. La situación se vuelve tensa, enojosa y una incomodidad angustiada viene a poblar el placer del juego. Por azar, llega en ese momento el hermano mayor que ha logrado más rápidamente un bilingüismo y traduce, -no sin un dejo de ironía-: “Te dice que te sientes, papá”. El juego se reanuda, pero ésta pequeña escena íntima, de apariencia anodina, en la cual la angustia de los personajes señala una desproporción que sugiere la violencia que allí irrumpe. Pequeña historia simple que puede cerrarse como tal, o interrogarse como lapsus, buscando las conexiones a las que da lugar el malentendido. Escena que sitúa la peripecia del exilio allí donde verdaderamente golpea y duele: en la intimidad de la relación padre-hijo, redoblada como superficie de contacto de dos lenguas, de dos universos y que coloca a padre e hijo, por un momento, como extraños.

Cartas, llamadas, encuentros emocionados con compatriotas donde se pregunta por los amigos, los que están presos, siempre anhelando aquel “objeto nostálgico.”

Nostalgia, del griego nostoos, retorno, y algos, dolor. Retorno doloroso que remite al modelo de la pérdida del primer objeto mítico. Su relación con él no es el de duelo, porque en éste el objeto está perdido por muerto. “El objeto nostálgico” no está muerto, pero está impedido el acceso a él. El objeto está lejos “y yo sin él y él sin mi”, pero no está irremediablemente perdido. Viven en otro lado pero luchan por volver a él, sueñan con el retorno. El objeto nostálgico es la tierra que pobló la infancia.

Pero no sólo es el pasado que pasó: es también el pasado que no fue, las fantasías que soñamos, que nos soñaron, y que aún viven y todo se confunde: lo real y lo imaginario, lo externo y lo interno, el sujeto y el objeto, el ayer y el hoy. Y así andan los desterrados, divididos entre el yo presente del hoy doloroso y su otro-yo en un futuro entre incierto y esperanzado. Todo esto hace que a su tierra el exiliado la viva como la mejor porque en realidad es única para él.

El exiliado vive tres fases en el extranjero:

Una primera de idilio, donde todo parece fácil, las reglas son claras: se es extranjero -el idioma, los códigos, las costumbres, el clima, así lo marcan Incluso más que extranjero, en esa época es un visitante, y el visitante descubre... y es descubierto: resulta divertido.

Las conversaciones y las historias más banales parecen enigmáticas. Lo que remite a la despersonalización, en el sentido fuerte y concreto de la desrealización esquizofrénica: desde el “¿Quién soy yo?”, inquietante, perplejo, al “¿Dónde estoy yo?” del niño en la oscuridad.

Se confunde eso con el hecho de lograr su adaptación. En silencio, el sufrimiento de las ausencias y de la nostalgia juega su papel corrosivo, aunque en ese momento lo nuevo que hay en el juego del descubrimiento reemplaza los silencios, las tensiones, las contradicciones.

La segunda fase es de desilusión, donde se plantean otros desafíos. El idilio de la visita, por definición efímera, cierra su ciclo y se apaga. Es el momento que se descubre que los “otros” hablan “otro idioma”, ¿Pero se puede adjudicar todo al idioma? Sucede que el carácter atractivo del extranjero se agota y se pasa a la condición de héroes.

El personaje persiste, pero bajo un signo inverso, que denuncia la decepción en relación con una expectativa.

Un hecho relativamente habitual y recurrente es la utilización del “ustedes” de la segunda persona del plural en el diálogo dual con el extranjero. Ese “ustedes” del plural uniformiza y confunde con aquellos con los que no se reconoce similares.

Para el extranjero que tiene necesidad, luego de su trasplante, de reconstruirse y de ser alguien, el “ustedes” del plural remite eso que la psicología social llama “anomia” que aparece en el exilio con un relieve y una intensidad inhabituales que destruyen lo que es accesorio en el personaje y sacan a luz los estratos más secretos de la persona, tanto que el exilio, como situación desfavorable y traumática, pone al desnudo desenmascarándolo y amplifica su anomia.

Luego viene un tercer tiempo de cuestionamiento.

Es extranjero todo aquel que no tiene acceso fácil a las reglas de estilo del otro país.

Una frontera posible entre el extranjero y quien está “en su casa” se encuentra a nivel de la continuidad o la ruptura con las representaciones de sus propios mitos infantiles, con el narcisismo y la megalomanía que implican la posición infantil. Para atravesar esa frontera, es frecuente -pero no necesario- que se cambie de país, de ciudad, de clan, de profesión, de ideología e incluso haber integrado una cierta experiencia de diván. Dicho de otra manera, hay en cada uno la posibilidad dialéctica de estar en casa y ser extranjero.

Es el psicoanálisis que descubre que el sujeto se construye a partir del exilio, debido a la pérdida del objeto primordial, que está perdido desde la génesis misma de su constitución. Las reuniones para evocar, para recordar en la historia, crean un espacio de gueto divertido y buscado, el placer del encuentro con los viejos amigos, con las personas y los lugares de la infancia. Alegría nostálgica que restituye en el colectivo micro y macro-social, un universo íntimo de sensibilidad y de representaciones que son de él y su grupo.

A diferencia con el exiliado económico, el exiliado político pensaba volver pronto, a poco pasara la dictadura.

Sin embargo, no hay des-exilio posible, no hay como anular el exilio.

Esta vez, aparecen nuevos duelos, el del país que los cobijó y el de la tierra soñada que no encuentran.

La fantasmatización de la vuelta toma formas múltiples, donde lo simbólicamente determinante no se presenta de manera manifiesta sino que debe ser descifrado. Lo que sucede, de hecho, es que el antes y el después que llenaron la vivencia nostálgica del exilio del pathos que fue el eje de la experiencia, no pueden coincidir con el antes y el después de la continuidad histórica y de su ruptura.

La vuelta puede fundarse en un discurso lúcido y racional, pero también se teje a medio camino entre el sueño y la realidad.

Volver al país, es la ilusión de reencontrar el paisaje estático que dejó y que no existe más, volver, porque volviendo el exiliado cree volver a ser quien era.

Volver es también confrontarse a ser otro, en lo que ello implica de riesgo, de horror y de violencia, en relación con esos que quedándose en el país, no conocieron el sufrimiento del desarraigo y vivieron otra experiencia, mientras el recuerdo quedó fijo e inmutable, ligado a un pasado que representa el ideal; en relación con esos niños que viven los hechos que marcaron la infancia en otra cultura y para quienes los proyectos y los deseos pasan por otros desgarros diferentes y que pudieron apropiarse el presente con mejor suerte y sobre todo, en relación con quienes, por haber sido encarcelados o asesinados, los someten a ese sentimiento insoportable de culpa por ser libres y estar vivos, pudiendo gozar y sufrir.

La lección de los retornos muestra que no es posible ahorrarse el no-reencuentro, y que las trayectorias diferentes han vuelto a los hermanos extranjeros el uno para el otro. Pero ese conflicto de diferencias, al aportar lo heterogéneo, hará del exilio una riqueza más que una miseria y alimentará de una diversidad contradictoria que tal vez nos salva del encierro en lo homogéneo.

Ámbitos de actuación del psicólogo

Como estudiantes de psicología nos interesó conocer las experiencias que psicólogos y sociólogos están realizando en diversos programas que abordan las repercusiones que estos fenómenos ocasionan a la interna de las familias y de la sociedad a la que ya se la tipifica como “gerontocrática”.

Adela Pellegrino - socióloga y demógrafa - parte de la base que emigran aquellos más aptos para competir en mercados más difíciles por lo que concluye que el impacto de la emigración es altamente negativo en el sentido que más que válvula de escape frente a situaciones de tensión social, “consolida el envejecimiento de la población y la pérdida de sectores con fuerte dinamismo social”.

  • Uno de ellos es el programa de Vinculación con los Uruguayos Altamente Capacitados Residentes en el Exterior. Es un programa creado en 2001 por la Universidad de la República y el Ministerio de Relaciones Exteriores, su finalidad es crear nexos entre los uruguayos residentes en el exterior y los diferentes ámbitos a nivel nacional. Se dice “altamente especializados” en el entendido de apuntar a personas que puedan aportar algo al país ya sea a nivel académico, cultural, empresarial, etc.

Este programa tiene una gran base de datos que facilita la información sobre instituciones públicas o privadas y se puede acceder desde la página del Ministerio de Relaciones Exteriores:

www.mrree.gub.uy.

Mariana Gonzalez, socióloga y secretaria técnica del programa de Vinculación Uruguayos Altamente Especializados, expresa : “que el 12% de la población del país es un porcentaje altísimo que se traduce en la vivencia cotidiana de cada uno de nosotros, recién ante la oleada brutal de gente que se ha ido, la emigración se ha convertido en un tema sobre el que se ha empezado a hablar, discutir y problematizar de otra manera.”

  • Encontramos otra experiencia en el Uruguay que funciona hace cuatro años y es la Asociación de Padres con Hijos en el Exterior ( Aphie). En esta institución se realiza un trabajo de contención con los familiares mediante terapias grupales, se trabaja con las familias elaborando la emigración, la que muchas veces es vivida por los padres como un fracaso personal; en suma procesar la ruptura familiar. Destacamos las actividades de los grupos de apoyo psicológico que realiza esta asociación.

  • Con respecto a los proyectos de vinculación de uruguayos en el exterior con la sociedad uruguaya, nos afiliamos a la posición que cualquier intento de vinculación, re vinculación o retorno, debería estar ligada al mantenimiento de los derechos políticos de los residentes en el exterior con el Uruguay. En la actualidad, se está trabajando sobre un anteproyecto sobre leyes consulares para el Uruguay por parte del Dr. Helios Sarthou.

Incluimos aquí una entrevista realizada a una profesional de la salud mental en relación a sus experiencias en clínica con familiares de exiliados.

En esta oportunidad me encuentro con la Psicóloga Maria Carbajal quien ha tenido la gentileza de compartir con nosotros sus experiencias en relación a su trabajo de consulta con familiares de exiliados.

Hola María ¿cómo estas?

Buenos días Virginia, mucho gusto en que me hagas esta entrevista y que mi experiencia, que es la de un técnico que vive en el interior, pueda servirles de algo a ustedes como estudiantes para que se vayan preparando para el futuro que les espera.

Contanos un poquito acerca de la experiencia con respecto a casos de familiares de exiliados, padres y demás integrantes de la familia que has tratado tu a lo largo de tu trabajo.

Mira en mi experiencia en particular te diría que la que primero consulta generalmente la que primero consulta es la mamá, primero cuando el hijo le plantea la posibilidad de irse, que es vivido como un desarraigo muy grande, con expresiones de las madres “me arrancan un pedazo” después sobre la fecha en que el hijo se va, se vuelve a consultar o empiezan a consultar en otros casos por el tema del duelo, de la perdida del hijo que se va y muchas veces inmediatamente que se fue viene la mama a plantear el tema como un problema de la familia, del cual ella es emergente.

¿Porque consideras que en todos los casos es la mama quien consulta?

Creo que tiene que ver con un tema de la idiosincrasia femenina, las mujeres somos practicas y somos más honestas, en el momento en que sabemos que no podemos resolver algo buscamos quien lo resuelva o quien nos oriente al respecto. Los hombres en ese sentido, son o quizás con un poquito más de

soberbia, de resolver las cosas por si mismos o quizás más tímidos a la hora de buscar ayuda.

¿Pero igualmente se sienten afectados por esto?

Si por supuesto se sienten muy afectados y afecta a la pareja, al funcionamiento de la pareja como tal, del vinculo con el resto de los hijos y en general el hombre, resuelve de forma distinta, por suerte en este momento hay muchos padres jóvenes que saben plantear sus situaciones de problema, pero es la minoría.

Sea cual sea la razón del exilio se experimenta el mismo dolor en los que quedan y en los que se van, existen similitudes en el proceso que experimentan cualquiera sea el tipo de exilio que se plantee?

Hay algunas similitudes en cuanto al desarraigo, pero cuando el tema fue político por ejemplo, que me costo vivir esa etapa también me tocó atender dos o tres casos de padres con sus hijos fuera del país en ese momento se vivía de otra manera, era que el hijo sobrevivía a una situación que había sido de cárcel y de tortura y que bueno la opción era o que lo siguieran torturando y pudiera morir o que siguiera preso quien sabe hasta cuando o que bueno viviera libre aunque fuera lejos del lugar, entonces, era la posibilidad de sobrevivir, si bien se vivía con desarraigo, el tema era a plazo fijo. Terminada la dictadura yo me quedo acá peleándola para que esto termine, vos andarte y cuando puedas solucionar volves. El tema es que muchas veces en el momento en que se resolvió la dictadura el hijo ya de repente tenia diez años allá u ocho años y había hecho una familia, se había estabilizado o tenia oportunidades de trabajo que acá por supuesto no las había, estamos hablando de una situación muy similar a la actual, entonces muchos no volvieron y si volvieron, volvieron a irse porque ya no se sentían, sabes que, creo que esa situación se ve y se ve muy bien planteada en el tema musical “El loco Antonio” que lo canta Jaime Roos y sería oportuno que lo escuchen y lo piensen.

Bueno, muchas gracias por ese aporte, lo vamos a tener en cuenta.

Con respecto a los padres de los hijos que se van en este momento por problemas mas que nada económicos, ¿lo viven como un fracaso a esto?

Si en la mayoría de los casos se vive como un fracaso, desde varios puntos de vista, en primer lugar y redondeando la pregunta anterior que no te la terminé, se vive fracaso como adulto, yo no le pude ofrecer a mi hijo un país que lo contenga, que le de oportunidades de trabajo y de futuro, elegí mal, no la pelee bien o no supe votar adecuadamente porque ya yo tengo problema como madre, como padre, como adulto, mi hijo los va a tener peores. Somos sobrevivientes de una dictadura en la cual nos sentimos como que emergíamos de nuevo y fue una estafa porque seguimos como entonces y con perores problemas.

Entonces primero esta el fracaso como adulto, que no le puedo dar a mi hijo la oportunidad, segundo esta el fracaso en cuanto a mantener o contener a la familia, unida, entonces se me desmembra mis planes de futuro en cuanto a mis hijos, a conocer a las parejas de mis hijos, a mis nietos que surjan de esa pareja o de las futuras parejas de ellos y después también un poco de fracaso en no poder acompañar a ese hijo porque hay un trabajo o hay una historia o me siento viejo para hacer lo mismo y en algunos casos, poquísimos la sensación y la oportunidad de que si a mi hijo le va bien, yo me voy con ellos.

Y todo este tema del exilio, ¿los padres lo sienten como un duelo?

Si, si desde luego, muchas personas me han dicho, me arrancaron un brazo, siempre es mas un brazo o un pedazo del corazón que otra parte del cuerpo porque tiene que ver con la comunicación, tiene que ver con el contacto, tiene que ver con un espacio vacío que se vive como el brazo del corazón, el brazo izquierdo, como que te sacaran el brazo izquierdo, vas a poder seguir funcionando pero en definitiva no de la misma manera, vas a sobrevivir al arranque, pero no vas a poder estar igual que antes y eso se repite, si el hijo vuelve defraudado porque extraño demasiado o porque lo encontraron sin documentos y lo repatriaron o no se pudo adaptar a las nuevas costumbres, extrañaba demasiado, no consiguió aprender el idioma adecuadamente o las oportunidades de trabajo son mas o menos malas y no soporta la explotación, entonces para sentirse mal lejos prefiere sentirse mal cerca, entonces de alguna manera vuelven sintiéndose frustrados de que su intento de despegue no fue real y no fue positivo. En esos casos la familia tiene que por un lado contener al hijo que vuelve fracasado, por otro lado disimular un poco la alegría de que volvió porque el hijo lo vive como un fracaso entonces los padres no pueden mostrarse alegre de que volvió cuando el hijo vuelve mal, de todas, en muchos aspectos la familia, en algunos casos, después del momento terapéutico pueden vislumbrar que ese hijo se pudo ir gracias a la educación que tuvo, gracias al apoyo que tiene en la familia, que lo solventa que lo apuntala que lo incentiva y que le dice, esta bien hace tu camino y bueno que fue gracias a la educación que recibió que pudo hacer lo que hizo.

En caso de que regrese ¿consideras que se puede reconstruir lo que se tenia antes?

No, nunca vuelve a ser igual, si vuelve mal, hay que apechugar con la depresión del hijo, entonces ya no es lo mismo porque es un chico que se fue, que perdió las oportunidades de ese momento que si las tenia o eran pocas ahora no las tiene y hay que volver a reencontrar un lugar para ese hijo en la casa, en lo social, en el ambiente y encima apuntalar que no se deprima.

Segundo, si vuelve de paseo y se vuelve a ir es otro duelo que se elabora cada año, cada dos años cuando viene y si logra irse bien y lleva a la familia de paseo, los padres viven a ese hijo con otro rol y si los lleva como para que se establezcan con el, también es otro rol del hijo, acá era el hijo dependiente, allá es el hijo que ocupa un lugar líder dentro del grupo, entonces a pesar de que toda la familia se vaya y logre estabilizarse y logre un lugar de trabajo, los roles son distintos y la familia ya no es la misma.

¿Te parece que el gobierno considera este tema del exilio como un problema a resolver?

Para el gobierno este problema no existe, ni siquiera esta agendado dentro de la problemática, no lo viven como problema, te diría (como te decía hoy) es la postura de los tres monos, no veo, no oigo, no digo, entonces para ellos no existe el problema, es coherente con la postura del gobierno que a la persona que exterminó a nuestros indígenas la tratan como héroe, le ponen un nombre en todas las ciudades del país hay una calle Rivera, inclusive hay un departamento, esta tratado como alguien que fue importante, en que? fue un terminator y sin embargo se le trata como un héroe del país, segundo no se reconocen los errores contra los derechos humanos en la dictadura, no solo no fueron castigados sino que muchos de ellos ocupan en este momento altos cargos de gobierno, incluso algunos de ellos están en altísimos cargos de gobierno a pesar de haber traído a Dan Mitrione como torturador para que diera clases y tampoco se van a reconocer esos errores y el país que no reconoce pasado no tiene futuro.

A tu criterio, ¿existe algo positivo que rescate la familia frente a esta situación?

Si siempre hay cosas positivas, una que se me viene ahora a la mente por ejemplo es que reactualiza a los adultos, porque los obliga de alguna manera a actualizarnos en la tecnología, he visto a muchos padres por ejemplo, aprendiendo a usar internet, aprendiendo a entar en Messenger, aprendiendo a usar la cámara para poder ver al hijo cuando se va, y es el propio hijo el que esta entrenando a sus padres cuando se va, vos sabes que he visto mas que nada madres también en eso, si algún madre acompañando a la madre para aprender a usar la computadora y hay mucha familia que compro computadora a partir de que el hijo se va para tener acceso desde la casa para tener comunicación con las cámaras, con el chat o con el e mail, eso seria positivo porque en general los adultos somos reacios a los cambios y a aprender cosas nuevas después que pasamos los treinta años.

Bueno que suerte entonces que podemos rescatar algo positivo también de todo esto, bueno María muchas gracias por tus aportes y un gusto haber tenido esta entrevista contigo.

Fue un gusto también para mi y esto esta enmarcado en mi vocación de servir, suerte.

Muchas gracias.

CONCLUSIONES

Hemos analizado el proceso migratorio acaecido en el Uruguay desde sus inicios hasta nuestro días, y hemos concluido que el principal factor que incide en un a corriente migratoria es el factor económico. En la actualidad, los países a los que emigramos tienen fuertes restricciones de entrada, con raras excepciones que constituyen casos puntuales como Canadá.

Canadá está incentivando nuevamente la inmigración de personal capacitado, otorgándoles residencia y luego ciudadanía canadiense, esto constituye un hecho aislado y se correspondería más a una migración antigua que incentiva el ingreso de inmigrantes capacitados como parte de una política de reactivación del país.

Pensamos en el trabajo del psicólogo enfrentando el sufrimiento ante el desmembramiento de la familia, ante las ausencias y ante el desarraigo. Identificamos como denominador común a todo emigrante : EL DESARRAIGO. Un desarraigo que en algunos casos logra “canalizarse” en algún nivel a partir de las “colonias o clubes de uruguayos en el exterior y que en la mayoría de los casos se sufre en forma aislada, tanto a nivel personal como familiar.

Es bien interesante las experiencias que se dan en familias radicadas en el exterior a partir de los diversos grados de inserción en las sociedades “destino”. A modo de ejemplo: el índice de divorcios en países de habla hispana es menor que el de las parejas insertadas en países con idiomas extranjeros, se contactó que el nivel de “stress” familiar es contundentemente mayor.

Asimismo se constató a nivel de familias emigradas, los padres se resisten a incorporar el (los) idiomas extranjeros, a diferencia de sus hijos quienes lo incorporan con mayor facilidad y del mismo modo ocurre con el resto de las tradiciones, quienes las generaciones mayores se “empeñan” en mantener vivas más allá de las distancias. ( mencionado en testimonio ).

Fundamentalmente son jóvenes quienes emigran - aunque se incorpora una variante en esta oleada migratoria y son las parejas de 40 - 50 años - y en el inconsciente colectivo de los que se quedan también existe un proyecto de futuro mejor en el exterior. En este contexto, hemos valorado que desde la psicología social existe un vasto campo de trabajo frente a la opción de un “país posible”, tanto como disparador para contrarrestar la tendencia a la emigración como para “estimular” a los residentes en el exterior. Un nuevo modelo y un nuevo proyecto de país, debería sin lugar a dudas, incluir estos factores. ( Enmarcado en un proyecto, un programa, un modelo de país y de gobierno que incluya una política de empleo. Sin una política de generación de puestos de trabajo, aumenta el desempleo, la informalidad, el desaliento y por consecuencia la emigración.)

En la vida cotidiana del emigrado no todo es homogéneo y gris, existen miles de uruguayos que constituyen verdaderos ANONIMOS EXITOSOS, destacándose en sus actividades por el mundo como grandes “cerebros” producidos en un país de tres millones de habitantes. (incluimos un ejemplo de un uruguayo exitoso y anónimo relatado por un integrante de nuestro equipo.).

  • Una síntesis: Generación Guernica

Consideramos que “ La Generación Guernica” constituye un documental que muestra en forma insuperable esta realidad : “no ser de acá ni ser de allá” - emitido por Discovery Channel.

Muestra a un grupo de adultos mayores de principio de siglo quienes fueron “emigrados” siendo niños, fueron embarcados por sus propios padres luego del bombardeo de Guernica hacia varios países destinos. Miles de niños españoles emigrando casi sin saberlo, hacia destinos desconocidos lejanos, diversos, desconocidos : la Unión Soviética, México, Gran Bretaña, Francia, etc.

Esos niños, hoy ancianos narran que no se sintieron jamás con una identidad, ya no eran españoles tampoco se convirtieron en la nacionalidad de los países que los adoptó. Niños con sus padres lejos, obligados a insertarse en sociedades que no les eran propias, aprendiendo idiomas extranjeros, viviendo en comunidades muchas veces frías y rígidas..... sin la contención de los padres, sin la identificación de sus padres...

Hoy casi al final del camino sienten que fueron obligados a emigrar, obligados a vivir desde pequeños inseguros y frustrados y como cargaron con todo ese bagaje a lo largo de su vida, y cuando decidieron volver ..... ya no encontraban ni a la familia, ni al hogar, tampoco al país.

Es bien dura la realidad del emigrado, generalmente buscan afuera lo que sus países no pueden darles: un futuro, un sustento de vida, una libertad, una democracia; pero las secuelas de los desmembramientos cruzan todos los mares, todos los océanos. El emigrado una vez dividido no vuelve a ser un ser indiviso jamás, el sentimiento de no pertenencia lo acompaña a lo largo de su vida y hasta sus últimos días. El fenómeno no es individual, es familiar y es colectivo, las heridas de la emigración son datos de la realidad. Quienes trabajan en “ciencias humanas” intentan un nivel de adaptación de todas las partes que les permita continuar con sus vidas y lograr el máximo desarrollo personal sin desconocer las pérdidas y los duelos pero apuntando al óptimo despliegue de nuestras capacidades adaptativas.

Frontera

Jorge Drexler

Yo no sé dónde soy,
mi casa está en la frontera,
y las fronteras se mueven,
como las banderas.
Mi patria es un rinconcito,
el canto de una cigarra,
los dos primeros acordes
que yo supe en la guitarra.

Soy hijo de un forastero
y de una estrella del alba,
que si hay amor, me dijeron,
que si hay amor, me dijeron,
toda distancia se salva.

No tengo muchas verdades,
prefiero no dar consejos,
cada cual por su camino,
igual va a aprender de viejo.

Que el mundo está como está
por causa de las certezas,
la guerra y la vanidad
comen en la misma mesa.

Soy hijo de un desterrado
y de una flor de la tierra,
y de chico me enseñaron
las pocas cosas que se
del amor y de la guerra


ANEXOS I)

INDICADORES DEMOGRAFICOS

INSTITUTO ESTADISTICA Y CENSOS


INDICADORES DEMOGRAFICOS DEL URUGUAY(1)

 

 

 

 

 

 

Años

Población al 30 de junio de cada año

Tasa de crecimiento exponencial (%)

Tasa bruta de natalidad (por mil)

Tasa bruta de mortalidad (por mil)

Edad mediana