Embarazo Adolescente

Salud. Sexualidad

  • Enviado por: Lorena Plazas
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 3 páginas
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Embarazo Adolescente

Introducción

Este trabajo contiene información sobre el concepto puro de adolescencia, los tipos de adolescencia que se encuentran, las causas, actitudes y factores de riesgo del embarazo adolescente.

Es importante aclarar que algunos datos pueden tomarse como una critica; no siendo esa la idea que se quiere transmitir, ya que el embarazo, sea adolescente o no, es sin lugar a dudas el que se origina en una decisión libre y responsable de ambos progenitores en el marco del amor.

Se llama embarazo adolescente a la preñez de las mujeres menores de 19 años, edad en la que se considera que termina esta etapa de la vida. Sin embargo, muchos psicólogos advierten que esta edad se está ampliando. Algunos aseguran que se ha extendido hasta los 24 años promedio. Esto quiere decir que los adolescentes son capaces de procrear mucho antes de alcanzar la madurez emocional.

El embarazo adolescente presenta un riesgo mucho mayor tanto para la mamá como para el bebé. En ambos casos se advierten mayores complicaciones y un índice más alto de mortalidad. Pero existen otras razones por las que la preñez de la adolescente es rechazada socialmente. Son las que tienen que ver con las cuestiones morales y religiosas, por las cuales muchas personas consideran inadecuadas las relaciones sexuales fuera del marco del matrimonio.

En general, cuando se habla del embarazo adolescente se piensa en las consecuencias que éste tiene para la joven mamá, olvidando que el niño que va a nacer no sólo tiene una madre, sino también un padre. No siempre ese padre es también un adolescente, sino que muchas veces son hombres adultos y, en muchos casos, parientes sanguíneos o políticos de la joven.

Esto quiere decir que muchas veces el embarazo proviene de un incesto, de un abuso sexual o inclusive de una violación. Esto lo transforma aún más en una situación negativa y no deseada.

Pero en otros casos, la preñez es fruto de una relación genuina, basada en el amor, y es aceptado por la pareja con responsabilidad y alegría.

El embarazo ideal, sea adolescente o no, es sin lugar a dudas el que se origina en una decisión libre y responsable de ambos progenitores en el marco del amor.

Contenido

La Adolescencia

La adolescencia es el periodo de transición de la infancia a la vida adulta; implica cambios, de modo que con frecuencia los adolescentes tienen una sensación de estrés y ansiedad.

El adolescente se enfrenta a tareas de desarrollo que varían según la cultura. Muchos autores ya las han descripto, si como las tribulaciones especialmente significativas para él. las principales tareas de la adolescencia son:

Desarrollo de identidad.

Desarrollo de autonomía e independencia.

Desarrollo de intimidad en una relación.

Desarrollo de bienestar con su propia sexualidad.

Desarrollo del sentido de logro.

Tipos de adolescencia

Adolescencia temprana: 14 años de edad o menos.

Es un periodo de crecimiento y desarrollo rápido. Los cambios físicos abarcan todos los sistemas del organismo, pero en especial el cardiovascular, el musculoesqueletico, y el reproductor. Estos cambios pueden conducir a perturbaciones en la imagen de la adolescente. Los jóvenes tienen dudas sobre la menstruación, el desarrollo de los senos, el tamaño de los testículos y del pene y las poluciones nocturnas. Durante esta fase, suele presentarse un comportamiento de exploración con sus amigos del mismo sexo o del sexo opuesto. El pensamiento sigue siendo concreto y el joven adolescente carece de la capacidad de pensamiento abstracto o introspección. Su vida es rica en fantasías.

Adolescencia media: 15 a 17 años de edad

El crecimiento y el desarrollo de las características sexuales secundarias suelen terminar durante este periodo. Lo más importante en esta fase es lograr una apariencia personal lo más atractiva posible, además, es un esfuerzo para adaptarse a los cambios de su cuerpo.

Estos adolescentes piensan de manera más abstracta y empiezan a darse cuenta de los limites de sus posibilidades. Este periodo suele ser de gran confusión para la familia mientras la adolescente lucha por su independencia y desafía los valores y expectativas de la familia. En esta etapa, les gustaría ser tratados como adultos, pero su comportamiento fluctúa.

Adolescencia tardía: 17 a 20 años de edad

Se caracteriza por la capacidad de mantener relaciones estables y reciprocas. Aquí los jóvenes tienen una imagen más realista de sí mismos y están mas seguros de su apariencia.

En general la identidad sexual esta firmemente establecida. El adolescente tardío habrá desarrollado la capacidad de resolver problemas, valorar todos los aspectos de los acontecimientos cotidianos y diferir la gratificación inmediata. Es importante que comprenda las repercusiones para el futuro de las decisiones que toma; por ejemplo, tendrá que analizar las consecuencias de no utilizar algún método anticonceptivo para prevenir el embarazo y que la actividad sexual sin protección puede conducir a una enfermedad molesta y que podría poner en peligro su vida.

Causas del embarazo adolescente

Dejando de lado la causa obvia de que un embarazo proviene de una relación sexual, se puede decir que las causas del embarazo adolescente son muchas y muy complejas.

La primera y más importante es la falta de educación sexual. Muchos adolescentes llegan a esa edad sin información sobre las funciones sexuales, la relación entre los sexos y cómo se previene el embarazo. Sin embargo, la sola información no es suficiente. La verdadera educación no sólo consiste en datos, sino en un conjunto de valores que les dan sentido y permiten construir un proyecto de vida. Dentro de ese proyecto el sexo, la pareja, el matrimonio y la procreación podrán ser elegidos con libertad y responsabilidad.

La falta de ese tipo de educación se debe principalmente a una carencia familiar. En los hogares no se adopta una actitud abierta y comprensiva con respecto al sexo. Muchos padres, dominados por mitos y temores, rehúsan la responsabilidad de formar a sus hijos en el tema del sexo, a pesar de que ellos mismos sufrieron esa carencia en sus familias.

Los sistemas educativos oficiales suelen no brindar tampoco una formación adecuada en este y otros temas que hacen al desarrollo de la persona.

A esto debemos sumar la sobre valoración del sexo que existe en la cultura actual. Los adolescentes de hoy crecen rodeados de una cultura donde la televisión, el cine, la música, los video clips, la publicidad y los lugares de encuentro y diversión se pueblan de mensajes en los cuales las relaciones sexuales sin amor son comunes, aceptadas y esperables.

La información sobre los métodos anticonceptivos a los que pueden recurrir aquellos que deciden ser sexualmente activos es escasa y muchas veces errónea. En sectores sociales con fuertes carencias económicas se suma la imposibilidad de adquirir preservativos u otros métodos para evitar el embarazo.

El creciente uso de alcohol y drogas desde edades cada vez más tempranas también hace su aporte negativo. Los adolescentes, bajo los efectos de esas sustancias, están en peores condiciones para prevenir el embarazo.

Muchos modelos para la prevención del embarazo adolescente han sido probados en el mundo entero con diferentes grados de éxito.

Algunos abogan por la abstinencia, procurando el aplazamiento del inicio en los contactos sexuales hasta que la persona es madura y suficientemente diestra para manejar la actividad sexual sin riesgo de embarazos no deseados. Otros consideran que el adolescente puede mantener relaciones sexuales a partir del momento en que desee hacerlo, y por lo tanto debe contar con información suficiente sobre su cuerpo y los métodos anticonceptivos.

En cualquier caso, la opción por los valores del amor responsable y el respeto por la nueva vida que puede engendrarse será el núcleo de la prevención no sólo del embarazo adolescente, sino de numerosas patologías de transmisión sexual entre las cuales han tomado una importancia relevante en nuestro tiempo el HIV/sida y la Hepatitis B.

Actitudes hacia la maternidad


El embarazo en la adolescente es una crisis que se sobre impone a la crisis de la adolescencia. Comprende profundos cambios somáticos y psicosociales con incremento de la emotividad y acentuación de conflictos no resueltos anteriormente.
Generalmente no es planificado, por lo que la adolescente puede adoptar diferentes actitudes que dependerán de su historia personal, del contexto familiar y social pero mayormente de la etapa de la adolescencia en que se encuentre.


En la adolescencia temprana, con menos de 14 años, el impacto del embarazo se suma al del desarrollo puberal. Se exacerban los temores por los dolores del parto; se preocupan más por sus necesidades personales que no piensan en el embarazo como un hecho que las transformará en madres. Si, como muchas veces ocurre, es un embarazo por abuso sexual, la situación se complica mucho más. Se vuelven muy dependientes de su propia madre, sin lugar para una pareja aunque ella exista realmente. No identifican a su hijo como un ser independiente de ellas y no asumen su crianza, la que queda a cargo de los abuelos.


En la adolescencia media, entre los 14 y 16 años, como ya tiene establecida la identidad del género, el embarazo se relaciona con la expresión del erotismo, manifestado en la vestimenta que suelen usar, exhibiendo su abdomen gestante en el límite del exhibicionismo. Es muy común que "dramaticen" la experiencia corporal y emocional, haciéndola sentirse posesiva del feto, utilizado como "poderoso instrumento" que le afirme su independencia de los padres. Frecuentemente oscilan entre la euforia y la depresión. Temen los dolores del parto pero también temen por la salud del hijo, adoptando actitudes de autocuidado hacia su salud y la de su hijo. Con buen apoyo familiar y del equipo de salud podrán desempeñar un rol maternal, siendo muy importante para ellas la presencia de un compañero. Si el padre del bebé la abandona, es frecuente que inmediatamente constituya otra pareja aún durante el embarazo.


En la adolescencia tardía, luego de los 18 años, es frecuente que el embarazo sea el elemento que faltaba para consolidar su identidad y formalizar una pareja jugando, muchas de ellas, el papel de madre joven. La crianza del hijo por lo general no tiene muchos inconvenientes.

En resumen, la actitud de una adolescente embarazada frente a la maternidad y a la crianza de su hijo, estará muy influenciada por la etapa de su vida por la que transita y, si es realmente una adolescente aún, necesitará mucha ayuda del equipo de salud, abordando el tema desde un ángulo interdisciplinario durante todo el proceso, incluso el seguimiento y crianza de su hijo durante sus primeros años de vida.

El Padre adolescente

Si la adolescente no está preparada para ser madre, menos lo estará el varón para ser padre especialmente porque, en la cultura en que se da la maternidad adolescente, es muy común que el varón se desligue de su papel y las descendencias pasan a ser criadas y orientadas por mujeres.
Esta exclusión del varón provoca en él sentimiento de aislamiento, agravados por juicios desvalorizadores por parte de su familia o amistades ("con qué lo vas a mantener", "seguro que no es tuyo", etc.) que precipitarán su aislamiento si es que había dudas.
Al recibir la noticia de su paternidad, el varón se enfrenta a todos sus mandatos personales, sociales y a sus carencias, exacerbándose todo ello por altruismo, lealtad, etc. como también por su dependencia económica y afectiva. Por ello, busca trabajo para mantener su familia, y abandona sus estudios, postergando sus proyectos a largo plazo y confunde los de mediano con los de corto plazo, comenzando a vivir las urgencias. A todo esto se agrega el hecho de que la adolescente embarazada le requiere y demanda su atención, cuando él se encuentra urgido por la necesidad de procuración.
En la necesidad de plantearse una independencia frente a su pareja y la familia de ésta, siente que se desdibuja su rol, responsabilizándolo de la situación, objetando su capacidad de "ser padre".
Se enfrenta a carencias por su baja capacitación a esa edad y escolaridad muchas veces insuficientes para acceder a trabajos de buena calidad y bien remunerados. Ello lo obliga a ser "adoptado" como un miembro más (hijo) de su familia política, o ser reubicado en su propia familia como hijo - padre.
Esta situación de indefensión hace confusa la relación con su pareja, por su propia confusión, lo que le genera angustia. Por ello es que el equipo de salud deberá trabajar con el padre adolescente, estimulando su compromiso con la situación, o bien posibilitando una separación que no parezca "huida".

Consecuencias de la Maternidad - Paternidad Adolescente


A las consecuencias biológicas por condiciones desfavorables, se agregan las psicosociales de la maternidad - paternidad en la segunda década de la vida.


Consecuencias para la Adolescente


Es frecuente el abandono de los estudios al confirmarse el embarazo o al momento de criar al hijo, lo que reduce sus futuras chances de lograr buenos empleos y sus posibilidades de realización personal al no cursar carreras de su elección. También le será muy difícil lograr empleos permanentes con beneficios sociales.
Las parejas adolescentes se caracterizan por ser de menor duración y más inestables, lo que suele magnificarse por la presencia del hijo, ya que muchas se formalizan forzadamente por esa situación.
En estratos sociales de mediano o alto poder adquisitivo, la adolescente embarazada suele ser objeto de discriminación por su grupo de pertenencia.
Las adolescentes que son madres tienden a tener un mayor número de hijos con intervalos intergenésicos más cortos, eternizando el círculo de la pobreza.

Consecuencias para El Hijo de la Madre Adolescente

Tienen un mayor riesgo de bajo peso al nacer, dependiendo de las circunstancias en que se haya desarrollado la gestación. También se ha reportado una mayor incidencia de "muerte súbita".
Tienen un mayor riesgo de sufrir abuso físico, negligencia en sus cuidados, desnutrición y retardo del desarrollo físico y emocional.
Muy pocos acceden a beneficios sociales, especialmente para el cuidado de su salud, por su condición de "extramatrimoniales" o porque sus padres no tienen trabajo que cuenten con ellos.


Consecuencias para El Padre Adolescente


Es frecuente la deserción escolar para absorber la mantención de su familia. Como se dijo anteriormente, también es común que tengan peores trabajos y de menor remuneración que sus padres, sometidos a un stress inadecuado a su edad. En general, todo ello condiciona trastornos emocionales que dificultan el ejercicio de una paternidad feliz.

Enfoque de riesgo para la atención de la adolescente embarazada


La primera pregunta a responder es si se considera a las adolescentes gestantes como de alto riesgo obstétrico y perinatal. La segunda pregunta es cómo separar a las adolescentes que son de alto riesgo de las que no lo son. Una tercera pregunta es saber cuáles son esos factores predictores y si son biológicos o psicosociales. La cuarta pregunta es saber si es posible aplicar modelos de atención simples que permitan aplicar los factores predictores de riesgo y concentrar los recursos de mayor complejidad y de mayores costos en las adolescentes más necesitadas.
Para aplicar un modelo de atención basado en factores de riesgo obstétrico y perinatal, conviene dividir a las adolescentes embarazadas en 3 grupos: de alto riesgo, de mediano riesgo y de riesgo corriente o no detectable.

El recién nacido de madre adolescente

Peso


No existen diferencias significativas con relación a las mujeres adultas, aunque parece existir entre las menores de 15 años, debiendo diferenciarse claramente los nacimientos pretérmino de los retardos del crecimiento fetal, con definidas repercusiones sobre la morbimortalidad perinatal. Entre las menores de 17 años hay mayor frecuencia de bajos pesos, con una prevalencia cercana al 14% de RN con menos de 2500 g.

Internacion en Neonatología

Los hijos de adolescentes registran una mayor frecuencia de ingresos a Neonatología sin diferencias entre la edad de las adolescentes.

Malformaciones


Se informa mayor incidencia entre hijos de adolescentes menores de 15 años (20%) respecto de las de mayor edad (4%), siendo los defectos de cierre del tubo neural las malformaciones más frecuentes, y con un número importante de retrasos mentales de por vida.

Mortalidad Perinatal


Su índice es elevado entre las adolescentes, disminuyendo con la edad (39,4% hasta los 16 años y 30,7% entre las mayores de 19 años).

Pronostico


Materno


Condicionado por factores físicos, sociales y psicológicos. El corto intervalo intergenésico es frecuente con sus consecuencias psicofísicas y sociales. El 50 a 70% abandonan las escuelas durante el embarazo y el 50% no la retoman más y si lo hacen, no completan su formación. Sólo un 2% continúan estudios universitarios.

Fetal


Entre un 5 y 9% de los hijos de adolescentes, son abandonados al nacer.

Prevención


Primaria: a realizarse antes de la actividad sexual.

Secundaria: dirigida a adolescentes en actividad sexual que no desean embarazos.

Terciaria: dirigida a adolescentes embarazadas, para buen control de la gestación en lo médico, en lo fisiológico y en lo alimenticio, en busca de disminuir las complicaciones.


 

Atención Integral de la adolescente


El enfoque de riesgo
Estrategia que tiene en cuenta: factores protectores y factores de riesgo psicosociales para implementar una intervención adecuada y oportuna para evitar un daño.

a. Factores protectores: son recursos personales o sociales que atenúan o neutralizan el impacto de un daño. Para un adolescente, una familia continente (aunque uniparental), una diálogo fluido con adulto referente, un rendimiento escolar satisfactorio y un grupo de pares con conductas adecuadas, son factores protectores.
b. Factores de riesgo: son características o cualidades de una persona o comunidad unidas a una mayor probabilidad de sufrir daño en salud.

Hay algunos que son más frecuentes e importantes y que deben ser buscados en la entrevista pudiendo ser divididos en psicosociales y biológicos, aunque siempre se asocian.


El enfoque de riesgo se caracteriza por ser:

Anticipatorio: permitiendo aplicar medidas preventivas.
Integral: abarcando los aspectos biológicos, psicológicos y sociales del individuo.

El enfoque de riesgo en la adolescente es muy importante ya que los comportamientos ante la morbimortalidad predominante en la adolescencia comparten la toma de riesgo y hay que investigarlos sistemáticamente, por lo que requiere de un equipo interdisciplinario.

La consulta con adolescentes


Debe recordarse que el embarazo no madura a la adolescente a la adultez, especialmente en los casos de adolescencia temprana o media y, para ello deberán tenerse en cuenta algunos elementos:


1. - Características de la adolescente que las diferencia de la mujer adulta

a). La adolescente tiene poca conciencia de salud, resultándole muy difícil asumir un autocuidado debido a las circunstancias en que ocurrió el embarazo y las dificultades que éste le plantea. No tiene tiempo para pensar que debe concurrir regularmente a la consulta, ni comprende la importancia de los estudios complementarios, interpretándolos como castigo. Por ello hay que explicarle muy cuidadosamente para qué sirven y cómo se los realizarán.

b). La adolescente no ha elaborado aún la identidad de género: si no puede comprender cabalmente lo que es ser mujer, menos comprenderá el significado de tener un hijo. Puede manifestarse contenta por ello, siendo más una idealización de la maternidad que una visión real de ella.

c). Una característica de la niñez y de la adolescencia temprana y media es el pensamiento mágico, convencimiento de que las cosas van a ocurrir o no según sus deseos (Ej.: "el parto no me va a doler"; "nos vamos a vivir juntos y nos vamos a mantener con lo que él gana"), lo que puede poner en riesgo a la adolescente y/o a su hijo.

d). Tiene temor a los procedimientos invasivos, incluso para los estudios complementarios.

e). Tienen menos información sobre todo el proceso, ya que las vicisitudes del embarazo, parto y crianza no son temas de conversación a esa edad. No han conversado con adultas comparando síntomas, por lo que el médico deberá brindar toda la información lo más clara posible.

2. - Dificultad para el vínculo con el hijo

a). Tienen dificultades para discriminarse del bebé, estableciendo vínculos simbólicos con él y, cuando esta vinculación las agobia, pueden descuidar al niño e incluso maltratarlo.

b). Priorizan sus necesidades sobre las del niño, ya que ellas son aún demandantes, y no tienen capacidad de contener a su hijo.

c). Toleran muy poco las frustraciones, ya que no comprenden que el bebé no es como ellas quieren que sea, ni hace los que ellas quieren en el momento que quieren. Pueden llegar al enojo con el niño, poniéndolo en riesgo.

3. - Perfil deseable del médico para atender adolescentes

a). Tener idoneidad: no solo en perinatología, sino en características biopsicosociales particulares de la adolescencia.

b). Saber escuchar: permitir que la adolescente plantee sus dudas y temores, alentándola con preguntas respetuosas. Debe ser buen observador de gestos, y saber contener sus actitudes y entrenarse en el contenido de sus palabras, sin reemplazar al psicólogo.

c). Saber respetar: aceptando los valores de la adolescente cuando difieren de los suyos.

d). Ser capaz de registrar: las diferentes sensaciones que pueden provocar las palabras de la adolescente y tenerlas en cuenta. Algunas veces, las manifestaciones de la adolescente o la misma situación, provoca rechazo, enojo e impotencia que pueden generar, en el médico, actitudes punitivas o paternalistas poco operativas. Si estima que la situación lo supera, deberá buscar ayuda en otro miembro del equipo. Estas situaciones se plantean más intensamente en el parto, especialmente si la adolescente es muy chica o se descontrola, cuando se necesita mayor tolerancia y comprensión, para no provocar daño emocional con secuelas futuras.

4. Contexto de la maternidad adolescente


    Por lo general el equipo de salud se enfrenta a las siguientes circunstancias:

a. Embarazo no planificado.
b. Pareja ambivalente o ausente.
c. Familia disfuncional o que, en principio no acepta la situación.
d. Condiciones económicas desfavorables.
e. Escaso espacio social frente al problema, con autoridades escolares que la separan de la institución, empleadores que la despiden y dificultades para constituir una familia.

5. - Objetivos del equipo de salud

a. Ayudar a la adolescente a aceptar su embarazo.
b. Fortalecer los vínculos familiares.
c. Conseguir actitudes compresivas en el personal de la institución.
d. Brindar atención perinatal integral.

6. - Estrategias del equipo de salud

a.Atención por equipo interdisciplinario (obstetra, obstétrica, psicólogo, asistente social).
b. Participación de la atención al padre y a los familiares cercanos que la adolescente desee.
c. Brindar atención y seguimiento a la familia y al padre del niño en espacio diferente al de la atención prenatal.
d. Trabajar con personal de la institución (médicos residentes, personal de guardia, enfermeras y otros) que intervengan en la atención.

Intervenciones Enfermería en el embarazo adolescente

Es importante que la enfermera conozca el tipo de cambios físicos y psicológicos a los que se enfrenta el adolescente y las fuentes de frustración con que tropieza en la sociedad.

Instruir durante el primer trimestre sobre los signos y síntomas de embarazo para no confundirlos con signos de cambios de la pubertad.

Preservar la imagen de adolescente con la vestimenta. Ya en el segundo trimestre es importante orientarla sobre la necesidad de revelar el embarazo a sus padres y amigos. Explorar las necesidades prenatales. Mostrar fotografías atractivas de fetos en diversas edades gestacionales.

En el tercer trimestre, explicar sobre cuidados infantiles. Recorrer la institución y remitir a agencias de la comunidad, según se requiera. Proporcionar información acerca del proceso de nacimiento.

Morbilidad obstétrica en las adolescentes

Infección de Vías Urinarias 23.5 %

Anemia 17.9 %

Ruptura Prematura de membranas 10.3 %

Amenaza de Parto pretermino 9.9 %

Pre-eclampsia 3.6 %

Retardo en el crecimiento intrauterino 3.6 %

Malformaciones fetales 2.3 %

Abuso Sexual 2.0 %


   

Lorena Plazas


 

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