Embarazo adolescente

Psicología. Educación. Enseñanza. Campañas prevención. Sexo. Padres. Medios de comunicación

  • Enviado por: Graciela De La O
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 11 páginas

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Trabajo Práctico No Presencial

Propuesta de Abordaje :

  • Un poco de historia: Cuando no había adolescencia.

  • Adolescencia e Identidad.

  • iniciación Sexual

  • ¿Hay suficientes campañas de prevención?

  • Presión del entorno y los medios de comunicación para la iniciación sexual.

  • Niñas y jóvenes embarazadas.

  • Comenzando por el Juego de las Muñecas.

  • Otras posibles Causas y Consecuencias.

  • El fin de la adolescencia.

  • 1- Un poco de historia: Cuando No Había Adolescencia 

    Hasta ya entrado el presente siglo, la mayoría de las mujeres se casaban a edad muy temprana, muchas alrededor de los 15 años y pocas hacia los 18. Porque el destino vital de la mujer no era otro que casarse y tener hijos. Y cuanto antes lo hacía, mejor, porque dar hijos a la sociedad significaba una obligación, impuesta por las costumbres y también por las necesidades de un mundo en donde la mortalidad de los niños y las mujeres era sumamente alta. Las pestes diezmaban en pocos días ciudades y regiones enteras, y las guerras se encargaban de arrasar con lo poco que quedaba.
    En nuestro medio latinoamericano, no fueron las guerras sino fue la insalubridad crónica la encargada de matar a la población, en especial a niñas, niños y mujeres. La esperanza de vida promedio para las mujeres, al comenzar el presente siglo, apenas si llegaba a los 40 años, mientras que las tasas de mortalidad infantil bordeaban los 180 por cada mil nacidos vivos. Un cuadro espeluznante de mortalidad materno infantil, ocasionada por complicaciones del embarazo, el parto y el postparto y por enfermedades que, en la actualidad, son fácilmente tratadas.

    Hasta la mitad de nuestro siglo, la atención en salud apenas si cubría un mínimo porcentaje de la población nacional, mientras las mujeres indígenas y las campesinas quedaban totalmente marginadas de cualquier posibilidad de atención de salud general y, sobre todo, de la atención del embarazo y del parto.

    Con tan baja expectativa de vida, y con la casi seguridad de que un significativo número de niños moriría antes de cumplir los cuatro años, para las mujeres y para la misma sociedad resultaba imperativo, primero, que la mujer se casara lo más joven posible y, segundo que tuviera el mayor número de embarazos que asegurasen un mínimo crecimiento de la población.

    La mujer pasaba, de manera brusca, de la niñez a la vida adulta sin ninguna clase de preparación que le permitiera asumir su vida con nuevas perspectivas.

    Hasta 1950, el número de mujeres estudiantes fue mucho menor que el de varones: las Universidades eran prácticamente sólo para varones, y era pocas las mujeres que trabajan fuera de casa. Los ideales fundamentales se centraban en lograr el mejor partido para un matrimonio destinado a la procreación. Un matrimonio, por otra parte, armado, organizado e impuesto por la familia e incluso por extraños. La pubertad, es decir la capacidad generadora, representaba, en la práctica, la principal condición para que una mujer, casi niña, fuera destinada al matrimonio.

    Inclusive niñas no púberes eran dadas en matrimonio a adultos, viudos o solteros.
    ¿Y qué pasaba con la adolescencia? Sencillamente, no existía. En primer lugar, es preciso recordar que el concepto de adolescencia es relativamente nuevo, pues, tan sólo aparece en Europa a finales del siglo XVIII y únicamente adquiere importancia a mediados del XIX. A nuestra América llega mucho más tarde.


    De hecho, se empieza a hablar de adolescencia en la segunda mitad del siglo como de un proceso de verdadera importancia para la estructuración de las nuevas generaciones. Un discurso que no ha logrado imponerse de tal manera que la sociedad, el Estado, la familia y los gobiernos cambien sus modos de pensar y actuar en torno a la inmensa población de chicas y muchachos comprendidos entre los 12 y los 18 años. Sólo 30 años atrás se empieza a hablar en América Latina de la adolescencia como una etapa básica. Sin embargo, este discurso no penetra del todo en las instituciones oficiales, que descuidan a los jóvenes.

    2- Adolescencia e Identidad

    Al inaugurarse el concepto de adolescencia, las perspectivas y condiciones de la mujer y del chico cambian de manera casi radical tanto desde los campos sociales como individuales. Al presentarse la adolescencia como un período de capital importancia en la estructuración de varones y mujeres, se acepta que tanto éstos como aquellas deben vivirlo de manera intensa para llegar de mejor manera a la juventud y a la vida adulta.

    La adolescencia, es un tiempo privilegiado en el proceso de conformación de la muchacha y el chico en todas sus dimensiones, que origina nuevos estilos de vida, crea una nueva concepción del mundo y de los valores, de las relaciones interpersonales y del sentido de la existencia.

    A diferencia de la pubertad que dice si una chica ya puede quedar embarazada y ser mamá y si el muchacho puede ser papá, la adolescencia anuncia que mujeres y varones atraviesan un período de intensas vivencias y experiencias destinadas a preparar no sólo la maternidad y la paternidad, sino la vida entera. La adolescencia aparece para ofrecer posibilidades de vivir nuevas experiencias y alternativas de elegir. La pubertad es apenas un proceso biológico.

    La adolescencia es lo psíquico y social. Por eso, con el concepto de adolescencia, aparece otro igualmente importante, el de identidad. Antes bastaba el cuerpo con sus características anatómicas y fisiológicas para determinar si alguien es mujer o varón para siempre. En cambio, el concepto de identidad se refiere a un proceso mediante el cual alguien se va haciendo mujer o varón a lo largo de la vida mediante modelos, imágenes, deseos. Palabras y presencias de los otros.

    En estricto sentido, es imposible, por ejemplo que una niña, desde cuando nace, pueda construir su feminidad sin el apoyo directo y decisivo de su mamá, su papá y todos los que la rodean. Además, la misma sociedad ofrece e impone a niñas y niños una serie de modelos que deben seguir para ser mujeres y varones tal como la sociedad ha previsto y desea.

    Para el niño y la niña, sus principales modelos están en casa: la mamá y el papá. En cambio, para los varones y mujeres adolescentes, los modelos están también fuera, en el cine, la televisión, el deporte, la moda. Cada muchacho y cada chica se van construyendo de acuerdo a estos modelos.

    Una tarea compleja, causa de alegrías felicidades y placeres. Pero también de dudas, desconciertos y confusiones. Porque durante la adolescencia, nada es estable ni fijo ni duradero. Por el contrario, todo cambia, a ratos a una velocidad incontrolable.

    La adolescencia es cambios, mutación en el cuerpo, en los modos de ser, en las ideas, gustos, inclinaciones, deseos, sentimientos y afectos. Pero estos cambios terminan configurando lo que caracteriza a cada uno, su modo peculiar de ser, su modo de vivir su cuerpo, sus relaciones. Con esto se hace una mujer, se identifica a un varón.

    La identidad es también imagen, la que tú tienes de ti y la que los otros construyen sobre ti. La cultura ofrece modelos ideales de belleza a los cuales mujeres y varones tratan de asemejarse de la mejor manera posible. Pero no siempre es fácil. Con frecuencia, la realidad personal del propio cuerpo concuerda poco o casi en nada con el modelo: la estatura, el peso, el color del pelo, de la piel, la forma del rostro, de la nariz, el tamaño del busto.

    Una chica puede creerse poco atractiva, o fea, demasiado gorda o muy flaca, alta o demasiado pequeña. Teme que no atraerá la mirada y el deseo de ningún chico. Es su fantasía, es su identidad. Y sufre por ello aún cuando los otros le digan todo lo contrario. Al final de la adolescencia se asumirá como es porque habrá logrado un espacio propio para su vida.

    3-- Iniciación Sexual

     En general, las chicas inician su vida sexual con sus pares. El primer novio, un amigo especial. Algunas prefieren hacerlo con personas mayores porque suponen que, por ser ya experimentadas, podrán tratarlas mejor en una experiencia inicial llena de interrogantes, miedos, expectativas y fantasmas.

    Su iniciación pertenece al mundo de sus secretos apenas contados a la amiga más íntima, a aquélla que, pese a todo, sabrá guardar el secreto. Las nuevas posiciones y actitudes sobre la sexualidad hacen que las chicas ya no se sientan ligadas para siempre con el chico de la primera vez. Esta es otra de las razones que les mueven a rechazar, por lo menos en el discurso, la prueba de amor.

    La masculinidad es menos segura que la feminidad. La virilidad siempre se enfrenta al temor de deshacerse, de fracasar. Por eso, los muchachos suelen acudir a todo un complejo proceso de entrenamiento que va desde las conversaciones e informaciones recibidas de amigos de mayor edad, la contemplación privada y colectiva de revistas pornográficas, las películas o videos pornográficos, reiteradas prácticas masturbatorias hasta la realización de la primera relación sexual.

    A diferencia de las mujeres, no todos los adolescentes se inician con una amiga o una novia. Para no pocos puede ser demasiado angustiante la experiencia de la propia desnudez y la de la mujer en un encuentro deseado incluso con ansiedad. La pregunta sobre qué es en verdad una mujer, qué desea, cómo es el goce de ella, puede llegar a causarle suficiente temor y angustia como para prepararse de mejor manera.

    Muchos encuentran la solución acudiendo a una mujer experimentada que, desde su imaginario, no pregunta nada, que está lista a enseñar todo y que, sobre todo, no cuestionará las inseguridades, las dudas, la falta de experiencia. Sobre todo, no se inmutará y, por el contrario, hasta tal vez estará dispuesta a brindar la ayuda necesaria para que la primera vez sea lo más exitosa posible.

    Pero ésto no es todo, en torno a la masculinidad rondan muchos fantasmas entre los que el temor a la homosexualidad ocupa el lugar de privilegio. Más que de temores de los adolescentes, se trata de la angustia de los papás que, en una sociedad eminentemente enemiga de la homosexualidad, la sola idea de que un hijo pudiese serlo, asusta. Aunque los tiempos han cambiado, las nuevas generaciones de padres suelen ser más comprensivos ante conductas homosexuales vistas en la vía pública y mientras le pase a otros.

    En consecuencia, cuanto más tempranamente los chicos den cuenta de su sexualidad, tengan una novia y hagan el amor, más tranquilidad envolverá a la mamá y al papá. De ahí que, sobre todo en los sectores populares, era el mismo papá quien acompañaba a su hijo de 13 - 14 años al burdel o le daba el dinero para que vaya con su hermano mayor o sus amigos.

    Por su puesto, se pasa por algo o se desconoce el hecho de que la homosexualidad no depende de hacer o no el amor sino de una estructura que se ha ido conformando desde muy temprana edad. Por otra parte, la mayoría de los chicos pasan por fantasía e incluso por ciertas prácticas homosexuales sin que ello revele otra cosa que en la adolescencia la sexualidad pasa por las incertidumbres como todo el resto de la vida.

    4-- ¿ Hay suficientes campañas de Prevención?


           
    Con mucha frecuencia, el discurso oficial se refiere a la adolescencia y la juventud como a la generación del mañana, la que tendrá importancia cuando sustituya a la que actualmente ocupa el poder en sus diferentes manifestaciones. Con este discurso, el Estado y sus gobiernos pretenden justificar el abandono generalizado en el que viven muchos argentinos mujeres y varones adolescentes y jóvenes, especialmente de las zonas más alejadas de los centros urbanos.

    En la práctica, a las nuevas generaciones tan sólo se les ofrece un sistema educativo que no necesariamente responde a las exigencias de la contemporaneidad. Para ellos existen pocos servicios específicos de salud, de consultoría, de información, de recreación y sobre ellos mismos. La mayoría de adolescentes y jóvenes del país que vive en la pobreza no puede acceder a información específica sobre su sexualidad, prevención de enfermedades, prevención de embarazos y desarrollo.


    En lo que respecta a la sexualidad, el Estado no llega a los lugares más alejados para educarlos e informarlos de manera oportuna y adecuada. El embarazo en la adolescencia, la maternidad prematura, el aborto y el suicidio siguen siendo los conflictos más importantes, además del alcoholismo, tabaquismo y drogadicción

    Para la mayoría de los adolescentes y jóvenes, los años transcurren como una acumulación dinámica y vívida de experiencias. La juventud es hoy su slogan. Mañana es otra edad: la adultez, la vejez y la misma muerte.

    5— Presión desde el entorno y los Medios de Comunicación

    A las propias condiciones de la adolescencia es necesario añadir las exigencias y presiones del mundo erótico. Si todo habla de amar y hacer el amor, si a cada instante la televisión, las publicidades y las letras de las canciones ofrece el amor como la forma más humana de certificar el amor, las chicas y los muchachos se sienten , en alguna medida, impelidos a concluir sus escenas de caricias haciendo el amor.

    Lo cual afecta a todas las chicas y muchachos, incluso cuando sólo se hallan a las puertas mismas de la adolescencia. De hecho, hacen el amor a edades cada vez más tempranas. Ya no es nada raro que lo hagan al terminar noveno año de la primaria o en el primer año del polimodal. De hecho, en los segundos cursos de los colegios se da el mayor número de embarazos conocidos.

    Si bien es cierto que cada vez es mayor el número de mujeres adolescentes que hacen el amor, es preciso no sobredimensionarlo para no creer que lo hacen todas. Los cambios que se han producido en torno a la sexualidad afectan de manera muy importante a la mujer que, de espectadora y casi marginada, ha pasado a desempeñar un papel protagónico. Primero porque ya no quiere que su vida sexual sea anulada e ignorada. Tampoco desea que todo el mundo esté pendiente de su sexualidad como si no le perteneciese, como si no fuese de su propiedad. No quiere ser juzgada y, menos aún, que se la valore por su incapacidad de dar cuenta de su propio deseo y de su goce.

    Cuando una chica hace el amor, prefiere reservarse para sí esta experiencia, primero porque la considera como un acto de su libertad y de su pertenencia. Segundo porque, pese a los cambios, la sociedad, en especial la familia, sigue siendo persecutoria de la sexualidad femenina. Aunque ahora los tiempos han cambiado y entre las chicas, suele darse la misma actitud que entre los varones, publicitar su nueva experiencia para que las demás no piensen que es una tonta.

    Lo que acontece con los varones, es que se ven en la necesidad de publicitar, casi siempre con exageraciones, sus conquistas y experiencias porque, por las características de la masculinidad, consideran necesario que los demás sepan de su potencia, de esa potencia y goce que se sostienen en la capacidad de erección. Desde la cultura, ha existido siempre un opuesto entre mujeres y varones en torno a la sexualidad. La virginidad, por ejemplo, siempre fue un privilegio y un deber de la mujer para quien sólo el matrimonio era capaz de legitimar, casi siempre a medias, el ejercicio de la sexualidad. En efecto, la sexualidad de la mujer tuvo un solo destino: la maternidad, lo cual no le libraba de estar siempre dispuesta al deseo de su marido. En los tiempos que corren la virginidad, no es un valor, es a veces una carga que llevan las adolescentes, como testimonio de que no han sido elegidas para entablar una relación de importancia.

    En la mayoría de los casos, estas relaciones se dan desde la espontaneidad, es decir, llegan y acontecen sin la planificación que suele caracterizar a las relaciones entre adultos. Lo que puede ser visto como una cualidad que enriquece la ternura y el amor, también posee connotaciones de tragedia porque suele ser la causa del embarazo ya que ni él ni ella poseen los recursos para una relación protegida y segura.

    Los embarazos no deseados traen graves consecuencias para los padres y los hijos. Una actitud de responsabilidad frente a la posibilidad de generar una nueva vida tiene que ser un valor firmemente arraigado en la educación sexual de los jóvenes. Las parejas llegan a su primera relación sexual con escasa preparación.
    Un profesional de la Salud de la Sala Almafuerte de Morón, Dr. Ianicillo, comenta los bajos índices de uso de anticonceptivos en la primera unión sexual.

    6-- Muy jóvenes y embarazadas

    El riesgo de los embarazos adolescentes es mayor cuanto más tempranamente los jóvenes hacen el amor

    La adolescencia organiza la sexualidad de chicas y varones, de conformidad con las nuevas concepciones sociales y culturales. Ya no una sexualidad destinada, de forma prioritaria, a la maternidad y la paternidad, sino a construir la masculinidad y la feminidad en un contexto de experiencias placenteras y gozosas en la relación con los otros. En la adolescencia, el ejercicio de la sexualidad de chicos y chicas también prepara para la maternidad y la paternidad. Porque en la sociedad contemporánea, el hijo y su concepción no son únicamente el producto de uniones y transformaciones biológicas sino, sobre todo, el efecto de una preparación corporal, psicológica, académica, económica y social, que comenzó en la mujer y en el varón desde el momento de su nacimiento.

    No basta ser púber. En el mundo contemporáneo, ya no es posible improvisar la venida de un niño. Ya no se quieren justificaciones para el nacimiento de hijos e hijas no queridos ni esperados. La adolescencia no es el tiempo para la maternidad ni la paternidad sino para su preparación. Sin embargo, numerosas adolescentes quedan embarazadas y otro tanto número de chicos embaraza a sus amigas o novias. En su infinita mayoría, los embarazos no deseados han llegado a constituir uno de los más graves conflictos sociales de algunos países en desarrollo.


    El mundo ha cambiado de manera radical. Y no es posible dar marcha atrás. Mujeres y varones hacen el amor a edades cada vez más tempranas. Y cuanto más precozmente lo hagan, mayor será el riesgo del embarazo. Hacer el amor es ir en busca de esa totalidad que se realiza en la unión entre dos. Una fusión que conduce a ambos a los espacios imaginarios en los que todo es posible. Mutua absorción en un goce presentido, imaginado y vivido sin palabras que puedan explicarlo ni justificarlo. No es para nadie más que para los dos, y permanece como una vivencia única y absolutamente personal.


    Pero, esta experiencia no se halla exenta de riesgos, que son más complejos cuanta menos edad posee la pareja amorosa. Y el primero y quizás más importante riesgo es el SIDA, enfermedades de transmisión sexual y el embarazo. De hecho, gran parte de la poca información que se da a la chica en muchas casas y en el colegio respecto a la primera menstruación está destinada a prevenir el embarazo. La menarquia adquiere sentido familiar y social en la medida en que avisa que una mujer es capaz de quedar embarazada. De ahí que el "cuidarse de los hombres", como solían aconsejar las mamás a sus hijas, no significaba otra cosa que un acto destinado a prevenir el embarazo prematuro, no deseado y fuera del matrimonio.


    Así se expresa una niña de 10 años: "A nosotras nos han dicho en la casa y en la escuela que, una vez que te indisponés, la mujer tiene que cuidarse, no tener relaciones sexuales porque se puede embarazar".
    Dos de cada diez chicas que hacen el amor iniciaron sus experiencias entre los 12 y 14 años. Según los adolescentes, casi siete de cada diez mujeres adolescentes hacen el amor. Y prácticamente todos, varones y mujeres adolescentes, conocen casos de chicas de su entorno que han quedado embarazadas.


    Algunas terminan siendo mamás, mientras otras recurren al aborto como la alternativa para solucionar un problema personal y social para el que no encuentran otra salida posible. En los sectores populares y marginales, ocho de cada diez chicas embarazadas tienen el bebé. Las dos restantes acuden al aborto. En cambio, en los estratos sociales medios altos y altos, el número de chicas que recurren al aborto es mayor porque en estos grupos la maternidad adolescente es muy mal tolerada.

    Según el Dr. Ianicillo de la Sala Almafuerte de Morón, en los últimos años, se produjo en la provincia una más amplia divulgación del uso de anticonceptivos. Las encuestas muestran a mujeres de entre 15 y 24 años, activas sexualmente, que el 39 % usa pastillas anticonceptivas y el 61 % optó por otros diferentes métodos. Este índice es menor al que se registra en otras provincias. El uso de anticonceptivos, además, difiere según los niveles de acceso educativo de las mujeres.

    7-- Comenzando por el juego de las Muñecas

    La sociedad privilegiaba la maternidad sobre cualquier otro deseo o expectativa de la mujer y la alentaba, en las niñas, con el juego de las muñecas. Actualmente, la realización personal y laboral de la mujer, según el estrato social ocupa el lugar de privilegio antes que la maternidad. La posición de la mujer frente al hijo no es nada clara. La feminidad y la maternidad son realidades sumamente complejas en su estructura y en su desarrollo. La posición de la mujer frente al hijo no es la misma que la del varón. Y, a su vez, el hijo no posee la misma significación para la madre que para el padre. La mujer, desde su deseo, es madre muy tempranamente porque la familia y el mandato social, la hacen así.

    El juego de la muñeca ejemplifica, con bastante claridad, hacia dónde se le orienta a la mujer desde muy niña.
    Porque la muñeca no es tan sólo un juguete sino un objeto con el cual la niña se relaciona con los mensajes que la sociedad ha creado para ella: la maternidad, lo doméstico y sus obligaciones de esposa. Al jugar con la muñeca, la niña recrea su situación de hija, al tiempo que escenifica la posición de su propia madre. Por suerte los tiempos han cambiado y existen otras opciones, pero no para los diferentes grupos socioculturales.

    Se puede hablar tanto a las niñas de ser mamá que, cuando llegan a la adolescencia, en los sectores poblacionales más marginados les entra, como dicen ellas, un ansia de ser mamás que ya no pueden más. Es como si en ellas apareciese, quizás de súbito, un profundo deseo de tener un hijo que, con seguridad, determina que, más inconsciente que conscientemente, no se cuiden y queden embarazadas.

    Mientras el varón exige la concreción del amor con hechos, la mujer puede certificar el amor de él mediante el hijo que recibe y da. Así demuestra su feminidad a una sociedad que privilegia tanto la maternidad como otro deseo, valor o expectativa de la mujer. Y ésta es una posición que puede darse no sólo en la adolescente de los estratos populares, sino también en las chicas de los otros grupos sociales porque los modos de educar a las niñas, en términos generales, poseen similares contenidos. Lo que varían son las formas y los medios.

    El siguiente testimonio puede resultar sorpresivo, pero da cuenta de esas fantasías y actuaciones en las que se ven involucradas chicas que, por sus situaciones familiares, sociales y personales, no han logrado construir un proyecto de vida que vaya más allá de lo situacional y de un futuro demasiado cercano.

    Parecería que el hijo en sí mismo se hubiese constituido en el proyecto de vida. "A veces lo hacemos porque queremos quedar embarazadas de ese chico. Tenemos deseos de tener un hijo para que podamos estar siempre juntos. Entonces hacemos todo lo posible para quedar embarazadas. Si no quedamos en la primera, lo hacemos hasta que quedemos". Según relata una adolescente de un barrio de la periferia de la ciudad de Morón.

    Las jóvenes saben acerca del SIDA, de cómo cuidarse, etc. Pero muchas veces un embarazo es un salvavidas, es la única ilusión para romper con esa familia primaria que la necesita para hacer las cosas de la casa, cuidar a los hermanitos y al padre en ausencia de la madre, incluyendo cuestiones de orden incestuoso. La sexualidad es una fuerte opción para el escape, pensando que no van a encontrar otro candidato mejor. Otras veces son ellos, los que no quieren que la mujer se cuide, tener hijos con esas chicas es una manera de tenerlas agarradas y ellas, aceptan esto para que el varón no las deje.

    Estos jóvenes varones que a través de su sexualidad, se sienten propietarios de esas chicas, han aprendido esto, por lo vivido en su medio familiar y social, no lo inventaron ellos. La falta de comunicación familiar en estos contextos sociales, entre padres e hijos es notable, hay temas que son tabú, de los que sólo se habla entre amigos / as de la misma edad, que no siempre saben aconsejarlos. Se apela al silencio familiar como forma de comunicación


    8— Otras posibles Causas y Consecuencias       

    Son innumerables las causas que explican el embarazo en la adolescencia. Están la soledad y la tristeza de una chica que se siente abandonada y no querida. O la chica que piensa que no responde al modelo de mujer que los muchachos buscan y aman. Si inician una relación tardía, es probable que la tomen como la única y definitiva oportunidad de su vida. Entonces se hunden sin límites ni condiciones en el deseo del otro, sin tomar en cuenta los riesgos y sin evitarlos. Como si no les importase nada.

    Los problemas domésticos conducen con frecuencia al embarazo. Si una niña se construyó en un ambiente lleno de tensión, de violencia, de inseguridades de todo orden, su vida afectiva en la adolescencia podrá ser errática. Chicas que van de relación en relación, en búsqueda de una estabilidad que no encuentran. Siempre exponiéndose a los riesgos hasta que el embarazo les sirve como el mejor de los síntomas para sus conflictos, que no logra superar.
    El maltrato, la violencia doméstica, la inestabilidad de la pareja papá - mamá o el acoso sexual por parte de algún familiar pueden transformarse en causas suficientes para que una chica busque relaciones erráticas y sin futuro como una manera de librarse de sus frustraciones, decepciones y angustias.

    La pobreza explica numerosos embarazos. Por ejemplo, en los sectores marginales, la mujer tiende a conformar pareja definitiva entre los 15 y los 20 años como un intento de mejorar las condiciones de precariedad en las que vive; ella sueña que casándose, todo será mejor. Pero, a causa de la crisis económica, numerosas jóvenes son abandonadas por su pareja inicial y se ven obligadas a estructurar otra relación que siempre exige más hijos y que, con frecuencia, no termina por ser la última sino, por el contrario, el inicio de una cadena de relaciones, muchas de las serán efímeras.

    En este proceso, una mujer de 20 años puede tener cuatro o más hijos y, probablemente, un mayor número de embarazos que terminen en abortos espontáneos o provocados. El embarazo en la adolescencia no se explica únicamente por falta de educación académica. Según el Dr. Ianicillo de 200 casos de adolescentes embarazadas, más de la mitad tenía instrucción secundaria. Se trata de una común desinformación en torno a lo que es y significa la adolescencia en la vida de las chicas y los muchachos dentro de los valores, mutaciones y contradicciones que caracterizan a la sociedad contemporánea.

    Desconocen los derechos de la mujer. No poseen un saber adecuado sobre su cuerpo, la salud reproductiva y la necesidad de valorar el sentido y la dimensión de su presencia social. El colegio les habla de todo, de sí mismas y de su cuerpo pero no se habla de lo destinado a lo placentero y también siempre dispuesto a la concepción. A las profesoras y profesores les asusta hablar de libertad y de amor, de ternura y de placer. Tratan más lo anatómico y poco menos lo preventivo en el uso de esa anatomía.

    Muchas chicas están seguras de que si hacen el amor por primera vez no quedarán embarazadas porque creen que para el embarazo se requiere mantener una vida sexual frecuente. Conocen de nombre los métodos de control de la fecundidad, pero no saben cómo utilizarlos. Por ejemplo, muchas creen que la píldora es un preservativo que funciona bien tomándolo antes de cada relación. Mientras otras utilizan supuestos métodos de control creados en el mundo de la fantasía, de los decires anónimos de otras adolescentes como, por ejemplo, el jugo de remolacha con limón después de una relación sexual, para no quedar embarazada.

    Presionadas, obligadas y llenas de temor de perder a su chico, por presión de su grupo de pares, etc demasiadas adolescentes hacen el amor, sin suficiente deseo y sin protección alguna. Muchos embarazos se deben a este acto que lo único que prueba es la posición de sometimiento en la cual se encuentra la mujer. Ante el embarazo, probablemente él se dé la media vuelta y la desconozca. Por ejemplo, una chica de 17 años quiere tener un hijo para que él se quede con ella porque teme que él la deje. En cambio si tiene un hijo, él se va a quedar. Pero él puede decir que no, entonces ella (ya embarazada) recurre a los padres que exigen a la pareja que se case, o si son más modernos y tolerantes, le exigirán que por lo menos le pase algo de dinero para el sostén del mismo y vivan cada uno en su casa con sus respectivas familias.

    Embarazo e hijo destinados a asegurar a un hombre a una relación que no se sostiene en los deseos, en las expectativas mutuas ni en las decisiones de dos. La mujer renuncia a su palabra, a la búsqueda de otras alternativas para ser amada y deseada y se va por el camino, aparentemente más fácil. En ese embarazo hay una suerte de humillación, de anonadamiento de la mujer y también del hijo.

    9— El Fin de la Adolescencia   

    El embarazo altera de manera significativa el proceso biológico que prepara el cuerpo para conformar una mujer con la perfección que espera y anhela dentro de su propuesta personal de belleza. De igual manera, interrumpe de forma brusca la preparación destinada a transformar ese cuerpo en el mejor lugar para el advenimiento de un niño. Pese a que sea capaz de concebir, el cuerpo de la adolescente no es aún apto para el embarazo ni para el parto que, con frecuencia, suele tornarse conflictivo.

    Pero, sobre todo, estos embarazos y estas maternidades rompen para siempre el proceso de la adolescencia con todo lo que ello significa en la estructuración de la mujer. La mayoría se ve obligada a abandonar los estudios para dedicarse a una maternidad prematura, ordinariamente no deseada. Las relaciones de amistad pierden sus características: no más fiestas, ni paseos, ni boliches, ni todo lo que antes se hacía entre amigos y amigas.

    Se rompe la coquetería destinada a atraer y conquistar, desaparece el interés por la policromía de la moda y lo que implica en los procesos eróticos. El mundo se achica; se reduce a la necesidad de atender un embarazo inadecuado, inoportuno y casi siempre no deseado. En todos los estratos sociales, incluso en aquellos en los que se da una mayor tolerancia, la adolescente embarazada puede recibir maltratos de todo orden, en la familia, en el colegio y en los círculos sociales.

    Contra la ley, se la obliga a abandonar el colegio, según el grado de rigurosidad del mismo. En algunas familias de los barrios de la periferia, se las mantiene en la casa porque teme ser objeto de burlas y chusmerios. En otras épocas se la mandaba a la casa de unos parientes que vivían en un lugar lejano para que nadie del barrio la viera, luego volvía con el niño. Se interrumpe, para siempre, la vivencia de un tiempo único e irrepetible, que no volverá jamás, porque no es posible dar marcha atrás al tiempo

    Inclusive cuando una adolescente, luego de dar a luz, se integra al colegio, retoma sus amistades y actividades interrumpidas durante el embarazo, le es prácticamente imposible retomar una adolescencia que ya pasó, aunque ella tenga apenas 16 años. Su vida será de una falsa adolescente empeñada inútilmente en recuperar lo que se perdió en la historia de una maternidad prematura. La sociedad y la familia vigilan mucho a las mamás y se vuelven exigentes con ellas; llegan, incluso, a extremos de la rigurosidad porque se sienten vigilantes del bienestar de niñas y niños. "Tu vida de adolescente se acabó, dicen, vos quisiste ser mamá, elegiste lo que nadie te obligaba, sólo te resta preocuparte de tu hijo y olvidarte de diversiones, amistades y compromisos”.

    En muchos casos, esto ratifica que nunca más habrá adolescencia. Lo cual hace que la adolescente mamá se transforme en una falsa joven o en una sufriente de adulta. Y el proyecto de vida se va por los suelos. Por lo menos por un tiempo considerable, quizás algunos años, la muchacha deberá dedicarse al cuidado del hijo. Los estudios, la profesión, todo aquello en lo que se habían puesto tantas ilusiones, se ha destruido, a menos que cuente con una familia más abierta que la haga sentir contenida en el afecto y la apoye para que reordene su vida y sus expectativas, caso que no siempre se da.

    Un proyecto deshecho y la vida ocupada en los cuidados hacia el niño; a la espera de que transcurra el tiempo y se presenten otras oportunidades. La oportunidad de construir una nueva relación amorosa. Los chicos no se fijan tanto en una chica que tiene un bebé. O inician relaciones sin compromiso alguno, para pasar el tiempo, como dicen. No faltan chicas que, en medio de estos juegos amorosos y sexuales, mientras buscan un candidato para casarse que las mantenga a ellas y a su hijo, quedarán nuevamente embarazadas. Entonces el aborto será la solución que fue rechazada en la primera vez.

    Una Propuesta Superadora:

    Prevención desde todos los ámbitos

    Propuesta de Prevención:

  • ¿Qué pueden hacer los adultos para prevenir el embarazo de adolescentes?

  • Los padres... y otros adultos.

  • Dirigentes empresariales

  • Líderes religiosos

  • Proveedores de servicios para los jóvenes

  • Profesionales médicos o de atención de la salud.

  • Funcionarios locales elegidos y personas que ejercen influencia sobre la opinión pública

  • Propuesta Superadora para el espacio áulico.

    1. Maestros y Autoridades Escolares

    2. Los padres...y otros adultos.

    3. Dirigentes empresariales.

    4. Líderes Religiosos.

    5. proveedores de Servicios para jóvenes.

    6. Profesionales médicos o de atención de la salud.

    7. Funcionarios locales elegidos y personas que ejercen influencia sobre la opinión pública

    8. Miembros de los Medios de Comunicación

    1- ¿Qué pueden hacer los adultos para prevenir el

    embarazo de adolescentes?


    Introducción

    Muchas personas creen que el embarazo de adolescentes no les afecta, pero la realidad es que el embarazo de adolescentes afecta a todos.

    La mayoría de los esfuerzos para prevenir el embarazo de adolescentes están dirigidos a los jóvenes; pocos reconocen el importante papel que desempeñan los adultos en la prevención del embarazo de adolescentes.

    De hecho, el embarazo de adolescentes tiene que ver más con los adultos que con los jóvenes. Los adultos crean el entorno en el que crecen los jóvenes. También crean y controlan los mensajes que los jóvenes reciben sobre la sexualidad.

    Si bien muchos adultos consideran que el embarazo de adolescentes es un problema grave para los jóvenes, pocos sienten que tienen el poder de actuar como individuos para ayudar a solucionar el problema.

    Los adultos necesitan saber cómo pueden ayudar y qué papeles pueden desempeñar para bajar el índice de embarazo de adolescentes.

    Si bien el índice de embarazo de adolescentes ha bajado durante los últimos años, el índice de enfermedades de transmisión sexual ha aumentado, y todavía nacen 62,000 bebés al año de padres adolescentes en América Latina.

    Queda claro que la prevención del embarazo de adolescentes se tiene que abordar de manera más realista y centrarse más en lo que pueden hacer los adultos para prevenir el embarazo de...adolescente


    2- Los padres... y otros adultos


    La investigación sigue demostrando que la mayoría de los adolescentes desean hablar con sus padres sobre el sexo y los temas relacionados con el embarazo de adolescentes.

    Los adolescentes buscan en sus padres modelos de buen comportamiento y valores similares sobre la sexualidad y la prevención del embarazo de adolescentes.


    Como padre u otro adulto usted puede:

    • Poner el ejemplo para sus hijos.

    • Prestar atención: su adolescente sí quiere escuchar sus palabras.

    • Hablar seriamente con su hijo: pregunte a su adolescente si tiene relaciones sexuales. Si es así, tome un momento para calmarse y después pregúntele si usa protección.

    • Ser realista: reconozca que su adolescente es un ser sexual y que tiene hormonas y curiosidad.

    • Ser comprensivo: Recuerde cómo se sentía usted cuando era adolescente y esté listo para escuchar.

    • Póngase al tanto de las normas que afectan a los adolescentes. Tome el tiempo necesario para escuchar el debate público y averiguar si el funcionario público local elegido respalda un “Programa de sexualidad adolescente sana” para que se desarrolle en su comunidad.

    • Participar, incluso si no tiene adolescentes. Tome el tiempo necesario para escuchar, apoyarlos en los deportes o en las artes pero, más importante todavía, déles el respeto que merecen.

    3- Dirigentes empresariales


    Los dirigentes empresariales rara vez participan en la prevención del embarazo de adolescentes porque existe una percepción de que no es su problema y que no los afecta. Pero, sí lo hace, y es un problema de todos, no sólo de los adolescentes.

    Los dirigentes empresariales tienen la oportunidad de aportar al desarrollo de un futuro positivo para los adolescentes.

    El apoyo que pueden brindar a los esfuerzos comunitarios en el liderazgo, la voluntad política y los recursos materiales a menudo es fundamental para el éxito de los esfuerzos locales de prevención del embarazo..de..adolescentes


    .

    Como dirigente empresarial usted puede:

    • Crear oportunidades de empleo y apoyar los recursos de capacitación laboral para los adolescentes en la comunidad.

    • Ser un mentor y, si no hay programas de mentores, crear o apoyar uno.

    • Adoptar a una escuela local. Donar tiempo y/o dinero.

    • Mostrar la medida en que usted, como dirigente empresarial, se preocupa por la comunidad, y después demostrar que no habla de la boca para fuera al dar un empleo a un adolescente o iniciar un programa de becas.

    • Apoyar las organizaciones de jóvenes y estimular a sus empleados a que sirvan como voluntarios en dichas organizaciones.

    • Si su empresa sirve a los adolescentes, considere tener condones gratuitos en sus instalaciones o al menos información sobre dónde pueden obtener servicios de atención de la salud.

    4- Líderes religiosos


    La comunidad religiosa desempeña un papel de una importancia sin paralelo en la prevención del embarazo de adolescentes.

    La investigación demuestra que la fe religiosa y el fuerte sentido moral ayuda a los adolescentes a evitar la actividad sexual temprana y el embarazo.

    Los dirigentes religiosos necesitan estar dispuestos a hablar sobre la sexualidad y el desarrollo saludable de los jóvenes, porque les pueden ayudar a formular sus preguntas sobre el sexo desde la perspectiva de los valores y de las tradiciones morales de su fe.


    Como líder religioso usted puede:

    • Ayudar a los adolescentes a vincular su fe a su sexualidad.

    • Organizar o patrocinar actividades colectivas de jóvenes, tales como excursiones y actividades de servicio comunitario.

    • Estimular a los adultos en su iglesia u organización religiosa a que sirvan como mentores.

    • Apoyar a las organizaciones en la comunidad que trabajan para reducir el número de embarazos de adolescentes.

    • Enseñar a los padres en su comunidad religiosa cómo hablar con sus hijos sobre la sexualidad y la manera en que se halla vinculada a su fe.

    • Estar dispuesto a trabajar con otros líderes religiosos para estimular el apoyo a los esfuerzos de prevención del embarazo de adolescentes.

    5- Proveedores de Servicios para los Jóvenes


    Muchas organizaciones en la comunidad trabajan con los jóvenes de una manera u otra. A menudo los proveedores de servicios no se dan cuenta de la gran oportunidad que tienen para hablar con un adolescente sobre la salud, sexualidad y las consecuencias del embarazo adolescente.

    Ya sea en la capacitación laboral, prevención de la drogadicción o del alcoholismo, deportes o grupos recreativos, los proveedores de servicios a los jóvenes están en contacto con ellos regularmente, y a veces a diario. No pierda la oportunidad de darles información sobre la salud, sexualidad o el futuro.


    Como proveedor de servicios para los jóvenes usted puede:

    • Ayudar a los jóvenes a descubrir su potencial: los talentos y las habilidades que ni siquiera sabían que tenían, para que puedan asumir nuevos papeles y responsabilidades.

    • Motivar a los jóvenes con expectativas claras y normas elevadas. Después, recompensarlos por sus éxitos.

    • Preguntar a los jóvenes sobre sus objetivos y sueños para el futuro y después ayudarles a elaborar un plan para alcanzar esos objetivos.

    • Verificar que usted tenga la información necesaria para hablar con los adolescentes sobre la salud reproductiva y sexualidad; no tema hablar con ellos al respecto.

    • Crear asociaciones con otras entidades, tales como un proveedor local de servicios de planificación familiar, para que pueda remitir a los adolescentes a los servicios que puedan necesitar.

    6- Profesionales médicos o de atención de la salud


    Toda la comunidad de la atención de la salud, incluyendo a los profesionales de planificación familiar y médicos, pueden desempeñar, y de hecho desempeñan, un papel muy importante en los esfuerzos para reducir el número de embarazos de adolescentes.

    Debido a que los profesionales de la salud son respetados y considerados como fuentes de información fidedigna, tienen una gran responsabilidad de transmitir información correcta sobre la sexualidad adolescente sana, los anticonceptivos y la prevención de las enfermedades.


    Como profesional médico o de atención de la salud usted puede:

    • Crear una práctica médica en la que los adolescentes se sientan cómodos. Para ello, puede solicitar a los adolescentes que evalúen los servicios que les brinda en la actualidad.

    • Asegurarse de ofrecer servicios para los adolescentes cuando sea conveniente para ellos, por ejemplo después del horario escolar y los fines de semana.

    • Verificar que los servicios sean gratuitos o de bajo costo, confidenciales y administrados por un personal amable y accesible que pueda comunicarles mensajes claros y precisos sobre la sexualidad y los anticonceptivos.

    • Si usted es un profesional de atención de la salud primaria u otro profesional de la salud, verifique que se pregunte a todos los jóvenes sobre su actividad sexual.

    • Estar listo y dispuesto a remitir a los adolescentes sexualmente activos a una entidad afiliada para que obtengan información sobre los anticonceptivos y la prevención de las enfermedades.

    • Participar en el comité de revisión del programa de estudios de su escuela local: verifique que toda la información sobre la sexualidad adolescente sea correcta y esté al día.

    7- Funcionarios locales elegidos y personas

    que ejercen influencia sobre la opinión pública


    Los programas y las normas que elaboran y apoyan los funcionarios locales elegidos pueden aportar en gran medida al éxito de los esfuerzos de prevención del embarazo de adolescentes. No es necesario que estos programas sean polémicos.

    Algunas de las soluciones más efectivas y poderosas para reducir el índice de embarazo de adolescentes involucran esfuerzos relacionados con el entorno en el que crecen los adolescentes.

    El fracaso en la escuela, el índice de deserción escolar, la falta de oportunidades de trabajo, la escasez de apoyo social y la falta de actividades educativas y recreativas positivas aportan en gran medida al embarazo de adolescentes.


    Como funcionario local elegido o persona que ejerce influencia sobre la opinión pública usted puede:

    • Crear y respaldar políticas que brinden oportunidades a los jóvenes, tales como capacitación laboral, programas para después del horario escolar y actividades artísticas y recreativas.

    • Crear y apoyar políticas que permitan que las escuelas y los distritos escolares mejoren el logro académico, los programas de mentores y la enseñanza individual a cargo de los padres.

    • Invitar a los adolescentes a que vengan a hablar con usted sobre las cosas que son importantes para ellos... y después escucharlos.

    • Preguntar a los padres de su comunidad qué desean para sus hijos y su comunidad.

    • Apoyar públicamente los esfuerzos de prevención del embarazo de adolescentes, incluyendo un mejor acceso a los anticonceptivos.

    • Respaldar las políticas que establecen y exigen normas para los programas de educación sobre la sexualidad y para la capacitación de los maestros de educación sobre la sexualidad.

    • Apoye la educación sexual impartida en las escuelas que esté actualizada, sea médicamente exacta y suministre a los adolescentes información acerca de la abstinencia, relaciones saludables y anticonceptivos, mediante campañas municipales , provinciales y nacionales.

    • Apoye las actividades que ayudan a que los adolescentes sexualmente activos tengan acceso a los anticonceptivos e información de cómo usarlos adecuadamente.

    • Apoye los programas de desarrollo juvenil de su comunidad que enseñen a los adolescentes las habilidades y la motivación que necesitan para crear un futuro exitoso.

    8- Miembros de los Medios de Comunicación

      • Realice segmentos acerca de la realidad del embarazo adolescente y provea información acerca de dónde los adolescentes y sus padres pueden obtener ayuda e información acerca de este asunto.

      • Remarque la realidad de la sexualidad adolescente entrevistando a adolescentes sexualmente activos.

      • Provea información a los padres acerca de cómo pueden hablar con sus hijos acerca del sexo y sus consecuencias.

      • Apoye las actividades que ayudan a los adolescentes a ser más activos en sus esfuerzos académicos.

      • Apoye a las organizaciones comunitarias que trabajan con los adolescentes a fin de ampliar los objetivos de los programas.

      • Emita anuncios de servicio público sobre el embarazo adolescente y las medidas que se pueden tomar para prevenirlo.

    Una Propuesta Superadora:

    Prevención desde el espacio escolar y áulico.

    Maestros y Autoridades Escolares


    Cada vez más, los jóvenes están acudiendo a sus maestros y dirigentes escolares para que les ayuden a tomar decisiones importantes que afectan su futuro: decisiones sobre el empleo, las carreras, los deportes, las relaciones y la sexualidad.

    Las personas que interactúan con los jóvenes mediante la educación tienen una gran oportunidad de efectuar un cambio positivo en sus vidas y deben considerar que el papel que desempeñan representa una gran oportunidad para apoyar y animar a los jóvenes a que…tengan…éxito


    Como maestro o director de una institución escolar usted puede:

    • Aunar criterios con el resto de los colegas de la institución escolar para la realización de un “Proyecto de educación sexual” en su escuela, verificar que sea médicamente correcto, completo, que abarque los ciclos necesarios y sobre todo que sea realista y aplicable.

    • Sentar normas elevadas y expectativas claras, y después evaluar permanentemente el éxito que tienen.

    • Verificar que los programas estén abiertos y a disposición de todos los jóvenes, no sólo de los que provienen de familias con ingresos más elevados.

    • Tomar el tiempo necesario para hablar con los jóvenes sobre sus objetivos para el futuro; si no los tienen, ayudarles a fijar algunos.

    • Confeccionar con los alumnos, carteleras y afiches sobre los temas de sexualidad trabajados en el aula, para colocar en los espacios escolares.

    • Obtener la participación de padres de toda la comunidad: estimularlos a que expresen sus opiniones y prestar atención cuando lo hagan. El equipo de psicólogos y asistente social de la escuela puede ayudarlos.

    • Invitar profesionales de la salud, especialistas en temas de adolescentes, sexualidad, control de la natalidad, psicólogos, a su escuela para dar charlas a padres, docentes y alumnos. Charlas explicativas e interactivas que den respuesta a los interrogantes planteados por ellos.

    • Reconocer que algunos adolescentes son sexualmente activos y que deben tener acceso a servicios anticonceptivos gratuitos, ya sea en las salas de primeros auxilios del barrio o mediante una entidad afiliada.

    • Los docentes de Cs. Biológicas de 3º ciclo deberían profundizar en la aplicación y uso adecuado de los medios anticonceptivos. Desde el inicio de la pubertad, trabajar el tema de natalidad, control de la natalidad, nacimiento, etc.

    • Utilizar videos, relatos de experiencias, películas, documentales y todo otro recurso que logre captar la atención de los jóvenes sobre temas como : natalidad no deseada, embarazo, consecuencias psicológicas de la interrupción voluntaria del embarazo, peligros físicos y psíquicos, consecuencias sociales y económicas que debe afrontar un adolescente que va a ser padre o madre, etc.

    • Realizar encuestar periódicas entre los jóvenes sobre temas sexuales, para detectar fallas en la información que mencionan, reorientar sus conocimientos, ampliar su perspectiva futura, que sientan que se los escucha, ayuda y orienta. Buzón para inquietudes anónimas, a contestar en las charlas del equipo de orientación.

    • En el caso de que haya jóvenes embarazadas en la escuela, que el Equipo de Orientación aconseje a la menor y sus padres sobre el control médico prenatal, curso de pre-parto, atención y control médico mensual, etc.

    • En caso de jóvenes que hayan tenido sus bebés durante el transcurso del ciclo lectivo, adecuar en la escuela, un lugar para que la joven madre pueda dar de mamar al bebé cuando se lo acerquen, las personas que lo cuidan, en los horarios que el pequeño deba alimentarse. También tolerancia y comprensión en los horarios de ingreso, egreso y ausencias.

    Los Adolescentes nos necesitan para saber,

    para aclarar, para apoyarse en nosotros, para confiar.

    Necesitan aprender:

  • Que el sexo no es un objeto de consumo rápido y descartable. El afecto es fundamental en el intercambio de placer.

  • A no iniciar su vida sexual activa sólo por moda, por impulso o por seguir a su grupo y no pasar por tonto.

  • A no adoptar compromisos por los que no puedan responder.

  • Que existen otras conductas sexuales también gratificantes y que no tienen los riesgos del coito realizado con inmadurez e irresponsabilidad.

  • A valorar el juego sexual aunque no se llegue al coito. Esta conducta incluida en el futuro como previa al coito. Es imprescindible para una vida sexual satisfactoria. La sexualidad placentera es más que la gratificación genital.

  • A no entrar en el comercio del sexo, la experiencia de la prostitución deja sabores amargos y muchas veces trastornos sexuales futuros.

  • Que cuando decidan comenzar a ejercitar su sexualidad coital lo hagan con responsabilidad, cuidado y respeto hacia sí mismos y su pareja.

  • Que en general, la primera experiencia sexual no es muy satisfactoria, ya que el desconocimiento, el miedo, la vergüenza, la ansiedad no permiten entregarse a sentir realmente. No es preocupante, can cada nuevo encuentro sexual irán aprendiendo a conocerse y conocer a su pareja y se irán sintiendo mejor.

  • Acerca de los métodos anticonceptivos, las enfermedades transmisibles sexualmente, el embarazo adolescente y el aborto. Sus consecuencias y prevenciones.

  • Al educar a niños y jóvenes sexualmente desde una actitud positiva y consciente, los estamos educando para el amor, para un desarrollo sano de su personalidad y para el conocimiento y afirmación de sí mismo y de su relación con los demás. El permiso y la legitimación de sus cambios y necesidades no provocan excesos, sino que los alivia, les evita sentimientos de culpa y les facilita sentirse comprendidos y reconocidos.

  • Juntos y unidos: Padres, docentes y alumnos

    La alarmante tasa de embarazo adolescente en las comunidades urbanas en que nos movemos merece nuestra atención inmediata. Como funcionarios electos, líderes comunitarios, docentes y miembros de la prensa, todos sabemos que el problema existe pero nadie está hablando acerca del mismo. El embarazo de los adolescentes no sólo afecta a los adolescentes, sino que nos afecta a todos.

    Juntos y unidos podemos comenzar a enfrentar el comportamiento sexual y el embarazo de los adolescentes en una forma realista, abierta y sensible a nuestra cultura. Hay muchos obstáculos y desafíos que nuestra cultura debe enfrentar cuando se trata de la sexualidad. Brindemos a nuestros jóvenes el futuro que ellos merecen. Enfrentémonos al embarazo adolescente. Nuestra comunidad y nuestros niños dependen de nuestro liderazgo.

    Implementar una campaña que esté dedicada a obtener la participación de los adultos, miembros de la prensa, lideres responsables de iniciar políticas públicas, activistas comunitarios y la comunidad de proveedores médicos a fin de resolver el embarazo adolescente en una forma realista y considerada. Desarrollar avisos y materiales gráficos y divulgar investigaciones y medidas prácticas de prevención a fin de resolver este problema.

    Los funcionarios electos, líderes comunitarios y los miembros de la prensa desempeñarán un papel fundamental para resolver las alarmantes tasas de nacimientos de madres adolescentes en nuestra comunidad actual. Gracias a las actividades de ayuda a la comunidad, políticas públicas, educativas y cobertura de los medios informativos, la comunidad comenzará a reconocer la necesidad de resolver este asunto vital.

    Bibliografía:

      • “El libro de la sexualidad”- Sexualidad HOY Una publicación de Edimpres S.A.- Circula semanalmente con Diario HOY de Ecuador.

      • “Jóvenes en Situación de Pobreza”- Artículo de “La Educación en nuestras manos”- Suteba- Año 2003

      • “Enfrentate al Embarazo Adolescente.” Documento creado conjuntamente por The Cornerstone Consulting Group y Deen+Black Public Relations como parte de la campaña de educación pública

      • “Campaña Enfrentate”, financiada por una beca concedida a Deen+Black por The California Wellness Foundation y es parte de la campaña de la Iniciativa llamada Teenage Pregnancy Prevention Initiative (TPPI), de 10 años de duración y $60 millones. The Cornerstone Consulting Group, una firma nacional de asesoría sobre los servicios de salud y humanos, administra el programa de Asistencia - Técnica de la TPPI.--sitio web, en www.letsgetreal.org

      • “Diario Clarín” Diversos artículos periodísticos publicados en el periódico.

      • “Clarín Digital” - 1- Artículos _Fuerte Polémica por una Ley de Salud Reproductiva.

    2- La Iglesia no va a rechazar el proyecto de Ley de Salud Reproductiva.

    3- Un Método muy cuestionado.

    4- La importancia de tener buena Información.

      • “Embarazo Adolescente” - Resultado de una Investigación realizada por el Consejo Nacional de la Mujer. 2002

      • “Revista Mafalda” Autor: Quino. Nª 1

      • “Curso de Capacitación LUSIDA”-Educarnos para la vida- Ministerio de Salud de la Nación- 1998.

      • “Maternidad Adolescente = ¿Problema?” Autora: Lic. María Pía Pawlowicz - Boletín Educación y Pobreza-Public. Mensual del Programa Educ. y Pobreza del Centro Nueva Tierra.

      • “Embarazo Adolescente” Autora: Cecilia Tassone- La Red- Boletín Informativo de la Red por la Defensa del Niño y Adolescente de La Matanza.

      • “Modelo de Intervención para la Promoción de la Sexualidad Adolescente y la Prevención de VIH/ SIDA Los rescatados por la Plaza.

      • “La Nueva Ley de Salud Sexual” Los Derechos Sexuales son Derechos Humanos. por Silvina Ramos/ Dalia Szulik - El Foro de Proamba.


    UN PROYECTO DE VIDA

    Además de la identidad, la adolescencia está destinada a que cada mujer y cada chico puedan construir un proyecto de vida para el futuro. Esto implica descubrir deseos, aspiraciones, gustos, habilidades y tendencias, con lo cual se plantean objetivos que cumplir y metas a las cuales se aspira a llegar. Este proyecto incluye, pues, una mezcla de realidades y fantasías, de sueños y posibilidades, de aspiraciones e ilusiones.

    El proyecto de vida termina por ser el gran organizador de la existencia, como ese punto al que se quiere llegar, a toda costa. Para conseguirlo, habrá que estudiar una determinada carrera o aprender un oficio o realizar ciertas actividades, perfeccionar las habilidades o adquirir otras nuevas, mejorar el ambiente personal y social o cambiarlo. No es una quimera ni un imposible.

    Es un gran sueño capaz de tornarse realidad, siempre y cuando se mantengan el deseo y la ilusión y se realicen las acciones necesarias. Implica tiempo, ilusiones y también una mínima programación para los años que vendrán. Este proyecto de vida termina, posiblemente, como uno de los frutos más importantes de la adolescencia.

    MÁS SILENCIO QUE DIÁLOGO EN TORNO AL SEXO

    No existe espacio más importante que la familia para la educación sexual. Sin embargo, al contrario de lo que debería ser, en la familia existe un pesado silencio en torno al tema de la sexualidad, como muestra el gráfico. ¿Por qué? A veces por inercia de los padres que, a la vez, se educaron en el silencio en relación con el tema.

    ( Encuesta sobre 35 adolescentes de 3º ciclo- EGB 102)

    ¿ Te acercás a tus padres para conversar sobre sexualidad?

    NS/NC 0,4 %

    NO 67,9 %

    SI 31, 7 %

    LA INICIACION SEXUAL

    Las adolescentes suelen tener su primera experiencia sexual con sus novios; muchos jóvenes las tienen con una prostituta, una amiga del barrio o una novia. El gráfico revela que un promedio de adolescentes varones del 30% tuvo experiencias sexuales con prostitutas, porque muchas veces un absurdo machismo alienta esta prueba de virilidad.

    (Encuesta a 35 jóvenes de 3º ciclo - EGB 102) ¿ Con quién tuviste tu primera experiencia sexual ?

    NS/NC

    0 %

    Con una prostituta

    30 %

    Con una amiga / vecina

    40 %

    Con una novia

    30 %

    DIALOGO DE PADRES E HIJOS

    Nada hay tan importante para los adolescentes como el mundo de los afectos. Sin embargo, allí reina la incomunicación en la familia. Ni padres ni madres hablan con sus hijos, varones y mujeres, de los temas más importantes para ellos. Los datos del gráfico son elocuentes sobre el silencio entre padres e hijos.

    (Encuesta A 35 jóvenes de 3º ciclo- EGB 102)

    ¿Has conversado con tu papá

    sobre tus novios (as)?

    ¿Has conversado con tu mamá

    sobre tus novios (as)?

    NS/NC 12 %

    SI 28 %

    NO 60 %

    A veces 6 %

    NS/NC 4 %

    SI 62 %

    NO 34 %

    A veces 10 %