Elecciones presidenciales de 1970

Política hispanoamericana. Gobierno chileno. Salvador Allende. Partido socialista. Cambio político

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 15 páginas

publicidad
cursos destacados
Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información

Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información


TEMA: LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1970 Y LA LLEGADA DE ALLENDE AL PODER

INTRODUCCIÓN

  • PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA:

  • Controversias políticas ideológicas en torno a la llegada de Allende al poder, producto de las elecciones de 1970

    II. OBJETIVOS:

    • Objetivo General: Conocer las controversias políticas ideológicas del asenso de Allende al poder, como consecuencia del resultado de las elecciones de 1970.

    • Objetivo Específico: Identificar las diferentes posturas políticas con respecto a la llegada de Allende al poder.

    III. MARCO METODOLÓGICO DE LA INVESTIGACIÓN:

    El siguiente trabajo de investigación, pretende realizar la construcción de un conocimiento a través de medios periodísticos, como son entrevistas y reportajes extraídos de Diarios de la época, que dan a conocer a partir de su posición ideológica y política el acontecimiento histórico seleccionado, que corresponde a septiembre de 1970, se han extraído noticias puntuales de algunos días de la primera quincena del periodo, la fecha corresponde al 4 de septiembre de 1970, día de las elecciones presidenciales, en donde a partir de ese momento se da un cambio importante en la historia de nuestro país, es por ello que se selecciona este tema por su relevancia en la historia de nuestro país. Es importante mencionar que solo se han revisado noticias de dos días antes y tres días posteriores al acontecimiento, para de esta forma acotar, debido a que se trata de un estudio simple.

    En este trabajo se han tomado como fuentes primarias los siguientes Diarios de la Época: El Clarín y La Tercera de la Hora, que permitirán conocer las dos caras de una misma moneda y de esta forma contrarrestar las distintas posiciones.

    Es por ello que es importante mencionar a que tendencias ideológicas - políticas corresponden las fuentes en estudio, para de estar forma comprender su apoyo o contraposición frente a un hecho histórico determinado, estas fuentes a la vez, van a ir siendo apoyadas para su validación a través de fuentes secundarias,, como son la revisión bibliográfica.

    “Lo que pasó antes de 1973 en Chile no fue culpa de la prensa, pero tampoco se puede decir que

    ésta haya sido inocente. Como parte decisiva del curso de una tragedia que se desarrollaba ante nuestros ojos, la prensa retrató lo que ocurría y, al hacerlo contribuyó a exacerbar los ánimos ya sobre-excitados” afirmó Abraham Santibáñez en la presentación del libro Periodismo y Política.

    La prensa de derecha realiza la función de ir generando un ambiente en el cual se haga sentir la “crisis” que se va acelerando, esto es lo que les muestran a la ciudadanía.

    Se recurre al manejo de la ironía, del ridículo y hasta del apodo ofensivo y del insulto en un afán de que la ciudadanía vaya perdiendo gradualmente el tradicional respeto que Chile sintió siempre por los gobernantes de cualquier signo ideológico.

    La derecha tiene como medios de expresión a la Revista P.E.C, al diario La Segunda, La Tercera de la Hora, que era guiada por el PDC de derecha, creando además a la revista SEPA y al diario Tribuna, ambos desaparecidas tras la caída de Allende.

    La línea de oposición más cerebral y solapada quedó en manos de El Mercurio y de la revista Qué Pasa, creada durante el gobierno socialista.
    Las críticas al gobierno, a personeros de la coalición marxista, e incluso a la Democracia Cristiana y a la Iglesia, se hacen recurrentes. Por su parte, El Mercurio, presenta similares alegatos al gobierno a través de un lenguaje serio.

    La izquierda utilizó El Clarín, el diario comunista El Siglo, la revista MIR, Punto final orientada fundamentalmente a los grupos intelectuales- y diversas publicaciones de la Editorial Quimantú, creando poco antes de las elecciones presidenciales de 1970 el matutino PuroChile.

    La prensa ariete de izquierda utilizó el racismo, la intolerancia religiosa, explotación del sexo y la grosería. Por su parte El Siglo, viene a equilibrar los diarios que representaban al sector, otorgando un tono más serio en su lenguaje.

  • CONTEXTO HISTÓRICO:

  • En un clima de tensión política se desarrollan las elecciones de 1970, llegan a la contienda electoral, representantes cada uno de ellos de tres opciones claramente diferenciadas. La derecha postuló al candidato independiente Jorge Alessandri Rodriguez, el partido Demócrata Cristiano a Radomiro Tomic, y la Unidad popular, al socialista Salvador Allende Gossens.

    A la candidatura de Allende y la Unidad Popular, se opuso la de Jorge Alessandri, el ex Presidente derechista, que fue proclamado por el Partido Nacional y las agrupaciones patronales agrupadas en la Confederación de la Producción y el Comercio, su programa se enfocaba hacia de protección a la propiedad privada.

    En el centro político de este escenario, Radomiro Tomic propiciaba una vía comunitaria, colectivizada pero no estatista, que acercara a la Democracia Cristiana a la izquierda política, pero distinguiéndose manifiestamente de ella. Exigía un programa presidencial de corte netamente anticapitalista, es decir que el PDC se declarara socialista y revolucionario dentro de las características de América Latina; rechazo a la nacionalización pactada del cobre, pronunciándose por una nacionalización por ley, y una directiva del partido integrada e integradora. Si bien el programa de Tomic incorporaba propuestas de cambios sustanciales y era en gran medida similar a los planteamientos de la UP, en los hechos nunca fue posible una integración entre estas dos tendencias excluyentes.

    “la alianza ofrecida por Tomic a la izquierda , que consideraba como condición indispensable para la existencia de su candidatura, fue reiteradamente rechazada por ésta, de modo que el PDC debió enfrentar sólo la contienda electoral”. (Aylwin; Mariana. “Chile en el siglo XX”. Editorial universitaria 1980)

    En la izquierda, la designación del candidato que representaría la Unidad Popular, no fue una tarea fácil.

    El referente estaba conformado por seis agrupaciones políticas que tenían cada una su propio candidato. El partido Socialista llevaba a Salvador Allende, el partido Radical a Alberto Baltra, el Movimiento de Acción Popular Unitario (MAPU) (escindiendo de la Democracia Cristiana) a Chaques Chonchol, el Partido Comunista a Pablo Neruda y la Alianza Popular Independiente API, junto al Partido Social Demócrata, postulaban a Rafael Tarud.

    Los acuerdos entre los partidos involucrados y las bajadas voluntarias de algunos candidatos permitieron postular a Salvador Allende por cuarta vez al sillón presidencial. En esta vez con el apoyo de una gran base política y social, la cual incluía al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), entidad que sin ser parte de la Unidad Popular (ya que no compartía el uso de la vía electoral para acceder al poder), apoya finalmente la candidatura de Allende.

    El programa de la Unidad Popular, tenía dos ejes fundamentales, uno de carácter político, el reemplazo del sistema bicameral por uno unicameral constituido por la “Asamblea del Pueblo”, y otro de tipo económico, la división en tres áreas económicas estatal, mixta y privada, hecho que conlleva la nacionalización de las riquezas básicas, la Banca, seguros, comercio exterior, monopolio de industrias consideradas estratégicas para el desarrollo económico y social del país.

    La campaña presidencial de 1970, como todas las anteriores, movilizó a la población, pero su diferencia fue en el clima de tensión y violencia en el cual estuvo enmarcada, esto realizado por los bandos extremos, los que muchas veces impidieron el normal desarrollo de actos públicos.

    El 4 de septiembre de 1970 se llevan a cabo las elecciones presidenciales, las cuales dieron al candidato S. Allende la primera mayoría relativa con un 36%, seguido por Alessandri con un 34%, y Radomiro Tomic en último lugar con un 27.8%, posteriormente fue ratificado, el 24 de octubre de 1970, como presidente electo, cargo que asume según la constitución, el 4 de noviembre del mismo año.

  • DESARROLLO:

  • En torno a tres posturas se va a ver en gran parte dividido política e ideológicamente el país, como es menester de las elecciones presidenciales, pero en septiembre de 1970, como en ninguna otra oportunidad en la historia de nuestro país, se da la pelea tan estrechamente, como podremos darnos cuenta, de una fuerte y violenta lucha por la llegada al poder de tres candidatos, que traerá como consecuencia la polarización extrema del país, sobretodo después de conocer los resultados finales de la elección presidencial. Es por ello que es importante mostrar las tendencias políticas e ideológicas de cada uno de los postulantes al sillón presidencial, para de esta forma entender la confrontación posterior a ella.

    “Chile en busca de un nuevo timonel”

    “Digan lo que digan, la diferencia entre las postulaciones presidenciales de Tomic, Alessandri y Allende, no reside en sus planteamientos de desarrollo social, político cultural, político internacional y político de defensa nacional. No. En esto lo tres son generosos y amplios por igual.

    Todo el meollo del asunto, se encuentra en realidad, en la política económica, y como esta es planteada, ya que de esto depende la supervivencia o substitución del régimen político, económico y social de Chile...esta es la realidad histórica ...en juego”. ( La Tercera de la Hora. Santiago, 4 de septiembre de 1970. Pág.14)

    Por un lado, Allende y el socialismo, el Programa de la Unidad Popular planteaba construir un nuevo ordenamiento institucional, sobre la base de un proceso de profundización democrática, una nueva Constitución y la elección de una Asamblea del Pueblo; una nueva estructuración económica sobre la base de tres áreas de propiedad de los medios de producción: social, privada y mixta; la profundización de la reforma agraria; la nacionalización de las riquezas básicas y del sistema bancario; la eliminación de los monopolios, además de una política de desarrollo social que garantizara el bienestar de las grandes mayorías, mediante bastos planes de vivienda, salud, educación y recreación; la reforma al sistema educativo, una política internacional autónoma.

    “Al jastarse, con razón de su conciencia política “soy y siempre he sido un socialista marxista leninista...plantea...la construcción de una “Nueva Economía”. Las fuerzas populares unidas - dice- esta parte del programa de Allende-...buscan como objetivo central de su política reemplazar la actual estructura económica, terminando con el poder del capital monopolísta nacional y extranjero y del latifundio...para iniciar el camino al socialismo”. ( La Tercera de la Hora. Santiago, 4 de septiembre de 1970. Pág.14)

    En la derecha, Jorge Alessandri, independiente de tendencia liberal, encabezaba un programa que había sido elaborado por el partido nacional, el cual por su carencia de líderes, lo había ofrecido como la única carta capaz de llevarlo a una elección presidencial. Bajo la denominación de la “ La Nueva república”, el programa de Alessandri cuenta con el apoyo del partido de Democracia Radical, postulando una Reforma constitucional que posibilitara la renovación de la vida política del país y un retorno a las formas económicas liberales con mayor flexibilidad en la estructura económica, garantía de pleno empleo en la población activa y un uso eficiente de los recursos.

    “...no puede haber progreso social obvio y duradero sino existe un acelerado desarrollo económico que permita satisfacer las legitimas aspiraciones, cada vez mayores de las masas...con respecto a los avances del mundo moderno...El pueblo debe convencerse que todo el verbalismo que se manifiesta con renovadas y distintas denominaciones...encaminadas a ofrecer transformaciones ...en la organización económica del país...son medios para continuar engañándolo...y disfrutar de sus beneficios”. ( La Tercera de la Hora. Santiago, 4 de septiembre de 1970. Pág.14)

    Por el partido de gobierno, fue designado candidato uno de sus fundadores, Radomiro Tomic, que había buscado afanosamente aglutinar a la Unidad Popular tras su candidatura. Tomic representaba a los sectores no freístas, dentro de la Democracia Cristiana, y presentó su opción presidencial en torno a una propuesta que llamó "una vía no capitalista de desarrollo", es decir, de acentuación de las reformas.

    “ Dice tomic- tiene dos metas fundamentales 1) la institución de las minorías en los centros de poder político, social, económico y cultural y, 2) la situación del capital financiero por los trabajadores organizados , como el motor fundamental de la economía chilena, pasando a ser éstos sus principales beneficiarios...señala la necesidad de un proceso revolucionario democrático nacional, popular y planificado, en donde estima indispensable la unidad del pueblo...sustitución de las minorías por un pueblo organizado en los centros decisivo del poder...la nueva economía de Chile será la de los ¡trabajadores!.” ( La Tercera de la Hora. Santiago, 4 de septiembre de 1970. Pág.14)

    Como se puede apreciar en las noticias extraídas, se nota claramente la intencionalidad política ideológica de los candidatos, que buscan la llegada hacia el pueblo, con planes políticos y económicos estratégicos para el bienestar del país, pero la diferencia radica en la postura que defienden.

    En las lecturas de las noticias que realice para este trabajo, recuerdo que en el diario El Clarín, en una de las propagandas eleccionarias decia: “El pueblo posee dos vías, Allende o Tomic...”, y es por que ambos candidatos posee una visión similar en cuanto a las garantías otorgadas al pueblo

    En conjunto, se puede apreciar, que se revela la polarización política, en una contienda a tres bandas, que no logró aunar como en el sesenta y cuatro una lucha “contra el Marxismo”, sino que se polarizaron las opciones: Alessandri, apelando a los principios de disciplina y autoridad; la centrista de Tomic abogando por la profundización de las reformas de Frei; y la izquierdista de Allende con la construcción del socialismo.

    Posteriormente la confrontación electoral fue ardua, e incluso con connotaciones violentas. Las ociosidades de la propaganda electoral afectaban a toda la vida nacional, frente a la “campaña del terror” emprendida por el Alessandrismo en contra de salvador Allende, a través de los medios de comunicación que le eran afines, en donde constantemente se advertía de la llegada al poder de una dictadura del proletariado, o situación similar al caso de la URSS y Cuba; este es el caso del Diario La Tercera de la Hora, que publica lo siguiente con respecto a lo anteriormente dicho:

    UNA VICTORIA DE ALLENDE SERÍA ALICIENTE PARA FIDEL:

    oremos que el país no caiga en el despotismo rojo”

    Comenta Diario Norteamericano:

    Una victoria de Allende dice: ya sea en los comicios o en el Congreso, Constituiría un golpe a la libertad de todo el hemisferio occidental y un aliciente para castro”

    “Confiemos, más aún oremos- porque los votantes chilenos tendrán la prudencia necesaria para evitar que el país caiga en el despotismo Rojo, el terrorismo y el robo sistemático de sus ciudadanos”.

    El candidato de la izquierda, en tanto, desde su proclamación, había llamado a la movilización social como forma de ganar espacios, proponiendo tareas que superaban el marco mismo de la disputa electoral. Reiteradamente señalaba que no era un Mesías, sino que el portavoz de las demandas y anhelos populares, que constituían en si los objetivos del movimiento que representaba. Así, las reivindicaciones sociales se incrementaron en medio de la lucha electoral, lo que produjo diversos hechos que terminaron en represión policial y en choques con la clase patronal.

    “ La extraordinaria concentración de la Unidad Popular en la Alameda dejó sin habla a los momios del comando de los ricos, ayer se reunieron durante toda la mañana en la oficina de Ernesto Pinto...los dirigentes alessangriantos que fueron abordados hablaron puras cabezas de pescado”.

    En el comando de Unidad Popular todos cantaban ¡ la felicidad, ja, ja, ja...los cálculos eran 500 Allendistas dirigentes distribuidos temprano en las diferentes urnas” . ( El Clarín. Santiago, 4 de Septiembre. Pág.5)

    Llamado socialista:

    Llamado ayer: a los Allendistas de todo el país “Nadie arrebatará el triunfo a Salvador Allende”.

    a pesar que las masas trabajadoras de todo el país han demostrado su voluntad de hacer Presidente al abanderado popular Salvador Allende...y detener los cubileteos y conciliaciones politiqueras de los sectores interesados de desconocer la voluntad popular”

    “ El Partido (Socialista) y el movimiento popular se pondrán a prueba desde el 4 de septiembre : la victoria electoral es el primer paso para llegar al gobierno y desde allí quitar el poder económico y social a las clases dominantes”. ( El Clarín. Santiago, 4 de Septiembre. Pág.5)

    “Llamamos al pueblo a colocarse en un estado de movilización permanente, alerta frente a las provocaciones de los matones de derecha... el pueblo debe hacer sentir a la reacción el peso de la organización popular”. ( El Clarín. Santiago, 3 de Septiembre. Pág.4)

    “..al menor intento de desconocer el legitimo triunfo, deberemos de ser capaces de parar a Chile entero”. ( El Clarín. Santiago, 3 de Septiembre. Pág.4)

    El 4 de septiembre se realizaron las elecciones, y cerca de la medianoche se conocían los resultados: Allende obtenía un 36,3% de los votos, Alessandri un 34,8% y Tomic, un 27,8%. Desde los balcones de la Federación de Estudiantes de Chile, Allende habló al pueblo, señalando las responsabilidades que tenía el movimiento popular y los peligros que afrontaría. No estaba errado en sus preocupaciones, esa misma noche, el general Camilo Valenzuela, jefe de la Guarnición Militar de Santiago, había tratado de impedir las manifestaciones callejeras de celebración de la izquierda.

    ¡Un gran triunfo!”

    “Salvador Allende: Presidente electo de Chile y líder de América latina “

    “Mi único anhelo es ser para ustedes el compañero Allende”. Victoria final: a las 2:50 el Ministerio del Interior confirmó el triunfo del candidato de la Unidad popular”. (El Clarín, Santiago, 5 de Septiembre de 1970. Pág.3)

    “Estrecho triunfo de Allende”

    “ Faltan 300 votos por escrutar oficialmente: El anuncio del estrecho triunfo de Allende fue dado por el Ministerio del Interior...mientras se esperaba el anuncio oficial del gobierno, se vivió una larga jornada de dramatismo...el senador Rafael Tarud informó que la Unidad Popular se disponía a realizar una concentración pública a pesar de las prohibiciones...de Camilo Valenzuela...hasta después de finalizada la recolección de los datos...” ( El Mercurio, Santiago, 5 de septiembre de 1970. Portada)

    “ A las 2.45 salió el resultado: ¡ Una elección para infartos! Ganó Allende por 39.338 votos”.

    ( La Tercera de la Hora. Santiago, 5 de septiembre de 1970. Pág.32)

    A través de las citas, se puede apreciar claramente la intencionalidad de los medios de comunicación, en donde se enfatizó de forma diferente, se muestra la tendencia político ideológica que adhiere a los dos bandos mayoritarios, en donde por un lado se da por hecho la llegada de Allende a la presidencia, y por el otro se trata de opacar, mencionando que existe una estrecha diferencia. Es importante considerar que el hecho histórico es uno sólo, pero varía su interpretación considerando la subjetividad del medio comunicativo que elabora la noticia.

    Analizando aquellos hechos, Joan Garcés dice: "En septiembre de 1970, por primera vez, un político de definición marxista, al frente de una amplia coalición que quería alterar las estructuras socioeconómicas del país en sentido socialista, vencía todas las barreras legales de un régimen político-representativo, y de acuerdo con la normativa interna del Estado, estaba legitimado a dirigir el gobierno de hegemonía presidencial.

    “ALLENDE TOMA LA PUNTA”

    “ El pueblo que es arbitro definitivo en toda lucha democrática, acumulando los votos del abanderado popular con los obtenidos por el de la DC, le ha suministrado al momiaje una lección que éste deberá asimilar, pues cualquiera que sea la variación de los cómputos, las grandes corrientes socioeconómicas que los dos postulantes de avanzada representaban, expresan genuinamente la voluntad de la Nación”. (El Clarín, Santiago, 5 de Septiembre de 1970. Pág.5)

    En la madrugada del 5 de septiembre Allende, hablando desde la tribuna improvisada de la Federación de Estudiantes de Chile, había dicho que era el pueblo de Chile el que entraba con él a La Moneda y había prometido “no comerciar” el programa de la Unidad Popular. ( Moulian, Conversación ininterrumpida con Allende. Santiago 1999. Editorial LOM).

    Se puede apreciar a través de la posición política del Diario Clarín, que el pueblo representativo de la clase obrera no necesitaba leer esos textos, ni siquiera oír los discursos. Ellos habían creído en la posibilidad, que se venía arrastrando desde 1958, anhelando “el gobierno del pueblo para el pueblo”. Al llegar el 5 de septiembre quizás sintieron “que había llegado por fin el día”.

    Carlos Cerda, señalaba: "La victoria del 4 de septiembre (día de la elección de Allende), reforzó a la Unidad Popular con la legitimidad del triunfo, y el resultado electoral ensanchó por sí mismo la base política que sustentaba al Presidente Electo, tal como lo previó la dirección política popular. La fuerza de la legalidad, usada hasta ahora sistemáticamente para combatir al movimiento popular, se puso de parte del pueblo. La posibilidad teórica de atar las manos del enemigo, sobre la base de acumular una fuerza potencial, de tal magnitud, que bastan su presencia y la evidencia pública de su decisión de lucha, para ahogar la resistencia reaccionaria, se concretó en Chile".

    Ante este hecho, durante los sesenta días que separaban la elección presidencial y la fecha de transmisión del mando 3 de noviembre de 1970, un amplio frente político, que agrupaba a la derecha del PDC y los sectores que respaldaron la candidatura presidencial conservadora de Jorge Alessandri, procedió a improvisar una serie de actuaciones para invalidar el resultado de la consulta popular.

    “Por primera vez en América Latina”

    “Marxismo llega al poder por la vía electoral” ( La Tercera de la Hora. Santiago, 6 de Septiembre 1970. Pág.5)

    Comando alessandrista entregó declaración”

    “a esperar decisión del congreso Pleno”

    Los sistemas que contempla nuestra constitución permiten a la opinión mayoritaria del país, que aspira seguir viviendo en libertad y rechaza al marxismo, hace valer sus derechos...el dirigente máximo del comando alessandrista Enrique Ortuzar, formuló...una declaración pública...frente a los resultados provisorios de entregados por el Ministerio del Interior ...que arrojan una diferencia ínfima de 1.4%al señor Allende...el proceso electoral no ha terminado...los sistemas que contempla nuestra constitución ...permiten a la mayoría hacer valer sus derechos”. ( La Tercera de la Hora. Santiago, 7 de Septiembre de 1970.Pág.5).

    “Denunciamos al partido Comunista por la utilización de procesos viciosos para inducir al engaño al electorado, llegando incluso el mismo día de la elección, a anunciar el retiro del candidato Alessandri y la victoria del Marxismo”. ( La Tercera de la Hora. Santiago, 7 de Septiembre de 1970.Pág.5).

    Los sectores reaccionarios tenían un respaldo nada desdeñable: el gobierno norteamericano, dirigido por Richard Nixon, el cual, el día 15 de septiembre de 1970, aprobaba un plan de desestabilización que impediría el acceso de Allende a la Presidencia de la República, en el cual, se contemplaba desconocer la primera mayoría de Allende, en el Congreso Nacional, instancia constitucional destinada a ratificar el resultado de las elecciones, considerando que en ese marco legal no existía la segunda vuelta electoral. El plan estimulado por Nixon, consideraba el apoyo a Alessandri, quien asumiría la Presidencia, renunciando luego, para llamar a nuevas elecciones, donde podría presentarse Frei, salvando de ese modo los escollos constitucionales.

    “Hacemos un llamado a las fuerzas democráticas...a los hombres y mujeres libres de este país, que son la inmensa mayoría a unirse dentro del orden y el respeto a la ley...exigir el derecho...para designar al Presidente de la República” ( La Tercera de la Hora. Santiago, 7 de Septiembre de 1970.Pág.5).

    A través de las citas anteriormente expuestas, podemos ver que los sectores derechistas del país, trataron por todos los medios de negar la elección del candidato popular, en forma desesperada recurren constantemente a disminuir su triunfo y a no validarlo, ya que veían en ello la llegada del marxismo al poder, e incluso posteriormente y en conjunto con el gobierno norteamericano, realizan una serie de propagandas de desprestigio en contra de la Unidad popular y su llegada al poder.

    Por otro lado la Unidad popular poseía una posición positiva con respecto a los acontecimientos políticos que esta viviendo el país, pero no dejan de estar al tanto d las intensiones de desprestigio guiadas principalmente por los grupos derechistas y de las maniobras persuasivas con respecto a los acontecimientos que se estaban viviendo en el país. El ambiente de tensión se encontraba latente en el país.

    “El lolo Ortuzar entrego papelito sedicioso: ¡ Momiaje sacó la voz: quieren desconocer triunfo de Allende. Enrique Ortuzar escobar fue el primer “momio”, que sacó la voz públicamente para realizar un abierto llamado al “momiaje” a la sedición, visiblemente molesto y negándose histéricamente...el insolente momio sostiene ...que “el proceso electoral no ha terminado” ¡Las Patitas!” (El Clarín, Santiago, 7 de Septiembre de 1970. Pág.3)

    la derecha ahora se sienta en la democracia, que ellos pregonaban defender, de los dientes para afuera...” (El Clarín, Santiago, 7 de Septiembre de 1970. Pág.3)

    La Democracia Cristiana enfrentó aquellos dos meses con disensiones profundas, sin embargo, se impuso el criterio de aquellos que sostenían la necesidad de respetar el cause democrático del proceso político: Allende tenía la primera mayoría, y la voluntad del pueblo, sumadas las intenciones de voto de las candidaturas de Tomic y Allende, estas favorecían una política de cambios. Para respaldar esa perspectiva, se iniciaron negociaciones que validaban el triunfo de Allende y se acordaron un conjunto de garantías constitucionales que el nuevo gobierno se comprometía a cumplir.

    “ Respalda el triunfo de Allende. La DC les sale al camino a momios sediciosos: Radomiro dio la línea...EL CONSEJO NACIONAL DEL PARTIDO DEMOCRATA CRISTIANO...analizó largamente los últimos acontecimientos políticos...se discutió la posición de la derecha que realiza toda clase de artimañas para desvirtuar el proceso electoral que finalizó con el triunfo popular de Salvador Allende...la DC escuchó los planteamientos del líder Radomiro Tomic ...señaló la colectividad gobiernista esta férreamente unida para respaldar la voluntad que el pueblo expresó...” (El Clarín, Santiago, 8 de Septiembre de 1970. Pág.22)

    “Garantías democráticas pedirán a Allende el PDC...la proposición luego de ser aprobada por el Consejo Nacional, será puesta en conocimiento del candidato presidencial presuntamente electo Salvador Allende, pidiéndole un pronunciamiento, el cual se estima decisivo para su elección por el Congreso Pleno”. ( La Tercera de la Hora. Santiago, 10 de Septiembre de 1970.Pág.5).

    Pese a todas las controversias expuestas política he ideológicamente, u a la fuerte tarea que le deparaba a Allende los planes siguieron adelante pese a las continuas dificultades puestas en marcha por los grupos derechistas.

    En la madrugada del 5 de septiembre Allende, hablando desde la tribuna improvisada de la Federación de Estudiantes de Chile, había dicho que era el pueblo de Chile el que entraba con él a La Moneda y había prometido “no comerciar” el programa de la Unidad Popular.

    En noviembre de 1970, asumía el gobierno de Salvador Allende, dando inicio a los que se conocería como la vía chilena al socialismo, novedoso proceso que concitó la atención mundial. Aquello que algunos clásicos del marxismo habían previsto, entre ellos Federico Engels, por primera vez era posible: la conquista del poder, o parte de él, por la vía legal.

    Durante la campaña electoral, la Unidad Popular había elaborado un plan de acción inmediata, que sería puesto en práctica por el gobierno, apuntando esencialmente a crear condiciones sociales, políticas y económicas para favorecer el proceso de cambios que se había propuesto llevar a cabo. Ese plan, conocido como Las 40 Medidas, consideraba la nacionalización del cobre y de las riquezas básicas, la profundización de la reforma agraria, relaciones diplomáticas con todos los países del mundo, definición de tres áreas de la economía, educación plena para todas las personas en edad escolar, etc.

    Estas medidas significaban poner el acento en la acción social y en reivindicaciones que representaban, sin duda, una profundización de aspectos sobre los cuales había mayoría social para respaldarlas. Ello se advierte en las elecciones municipales de 1971, pocos meses después de las presidenciales, en que la Unidad Popular incrementa significativamente su apoyo electoral. A cuatro meses de estar en el gobierno, Allende obtenía para sus partidos un 52% de los sufragios.

    Glauser, en tanto, afirmaría: "La revolución chilena se propone utilizar el legado jurídico e institucional de la burguesía, para avanzar hacia y en la transición socialista. Se propone hacer la revolución, respetando la constitucionalidad y la ley burguesa. Pero, eso no significa que no exista un punto crucial en el cual el Estado efectivamente cambia de carácter, un punto de quiebre, en que, respetando las formas burguesas de cambio, las leyes y las instituciones dejan de ser burguesas. La revolución (en Chile) ha comenzado antes de la toma del poder. Pero, el proletariado debe tomar el poder para que esa revolución se haga efectiva y no solo potencialmente socialista.

    De allí que la actual situación chilena sea todavía una etapa de lucha por el poder, pero, una lucha por el poder que utiliza las leyes y las instituciones públicas, creadas por la burguesía para demoler el poder de esa misma burguesía".

    Sin duda, tales conceptos pertenecían de una manera fundamental al acervo del pensamiento revolucionario socialista de gran parte de la intelectualidad y de la dirigencia, que estuvo vinculada al gobierno de la Unidad Popular.

    Allende en el Estadio Nacional, el día de la instalación de su gobierno, dijo que el triunfo era “del pueblo sufrido, que soportó por siglo y medio, bajo el nombre de independencia, la explotación de una clase dominante..”, para agregar más adelante: “Pero ha llegado por fin el día de decir basta” a su gobierno le tocaría la difícil y agobiante tarea de construir el poder popular y de destruir las bases del capitalismo monopólico. Era esta su posición ideológica y al llegar al poder vio materializada su constante lucha y trayectoria política que se ve plasmada para su visión, el día que asume el mandato.

    • Para finalizar y a modo de conclusión, en este periodo existió una fuerte confrontación política, plenamente marcada en los medios de comunicación, que al presentarse simpatizantes con una postura político ideológica determinada, que por un lado, estaba marcada por la oposición de la llegada al poder de Allende y la fuerte tensión provocada por los resultados de las elecciones que se llevaron a cabo en ese periodo; y por otro el constante positivismo al enfrentar una situación política que para la posición de izquierda era la meta máxima a la cual el bando popular podía llegar, provoca que se planteen constantes enfrentamientos de este tipo, enfatizando o disminuyendo los hechos.

    Por otro lado hay que considerar que el proceso estuvo influido fuertemente por factores externos, cono son los Estados Unidos, que intervino constantemente en aspectos políticos de nuestro país, ya que el gobierno socialista iba en oposición a la ideología capitalista reinante, y el gobierno de Salvador Allende no era un ejemplo a seguir por, los países latinoamericanos, es por ello que se debía echar a bajo, se produjeron bloqueos de tipo económicos que se encargaron de que el proyecto socialista no surgiera plenamente.

    Se presentan además bajo el contexto de Guerra Fría, bandos opuestos, en donde se presentan en favor o en contra de este elemento externo, por lo cual, al interior de nuestro país se presentan bandos que se aglutinan, por un lado el centro y la derecha que se unen a la posición del ejercito y por otro lado los frentes populares, como el MAPU y el MIR que eran los que luchaban por la república socialista.

    Todo esto demuestra el grado de polarización que todos estos elementos provocan en esta etapa y que se marca aún más posteriormente país, hubo enfrentamientos civiles de gran consideración en el periodo, existía una palpitación constante, que se podía agitar y llegar al colapso en cualquier minuto.

    Nuestro país se encontraba en un ambiente muy agitado y convulsionado, se fue dando una agresividad constante y por otro lado la convivencia era cada vez más dificultosa.

    .

    VI. CRITICA A LA FUENTE

    Me parece que la investigación realizada a través de revisión periodística de distintas tendencias ideológico políticas de un período histórico, me permitió conocer esta nueva forma investigación, para mí por lo menos, fue una experiencia novedosa aunque con bastante trabajo, ya que se deben contrastar las realidades expuestas con la ayuda de bibliografía tradicional, para de esta forma ampliar la visión de los acontecimientos..

    Es importante considerar que la influencia de los medios de comunicación de masas, generan una influencia ideológica en las personas, ya que muestran en forma abierta su intencionalidad, sobre todo en los medios periodísticos de ariete, como menciona Patricio Dooner, los medios más tradicionales son más conservadores en sus expresiones.

    Aquí se pudo mostrar la visión de dos medios periodísticos totalmente opuestos, y se nota claramente la intencionalidad ideológica política que le dan a sus reportajes.

    Por otro lado creo que es importante ir contrastando la realidad con fuentes tradicionales, ya que de esa forma se encausa el hecho histórico, porque si simplemente nos dejáramos llevar por la posición adquirida por los medios periodísticos, sería una visión demasiado parcial de los acontecimientos, y a la vez en ciertos momentos contrapuesta.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Colección chile en el siglo veinte. Salvador Allende 1908-1973. Obras escogidas. C.E.P.L 1992. España.

    • Fredes; Aliaga. Historia de Chile. Madrid, España. 2001

    • Diario La Tercera de La Hora. Primera quincena Septiembre. 1970

    • Diario El Clarín. Primera quincena. Septiembre. 1970

    • Dooner; Patricio. Periodismo y política. La prensa de Derecha e Izquierda. Santiago. 1989. Editorial Andante.

    • Aylwin; Mariana. “Chile en el siglo XX. Editorial universitaria 1980

    • Arriagada; P. “De la vía Chilena a la Insurreccional”. Santiago 1980.

    • El Mercurio. Breve historia de la Unidad Popular. Edit. Lord Cochrane.

    • Otros