Elección presidencial de 1920

Historia de Chile. Siglo XX. Parlamentarismo chileno. Arturo Alessandri. Alianza y Coalición Nacional

  • Enviado por: Manito
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 16 páginas
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Discusión Bibliográfica

Tema: “Elección presidencial de 1920”

Nombre:........................

Asignatura: Chile en el Siglo XX.

Profesor: ..........................

Sección: 1.

Indice

Introducción: Página 3

Contexto Histórico: Página 4

Discusión Bibliográfica: Página 7

Desarrollo: Página 10

Conclusiones: Página 14

Bibliografía: Página 16

Introducción

El Parlamentarismo en Chile fue una expresión de la ideología liberal, individualista, llevada al extremo. En términos generales, todos los partidos políticos estaban de acuerdo con este sistema, lo aprobaban y lo consideraban como normal. Los presidentes de la república tampoco se hacían problemas es significativa, en este sentido, la frase del presidente Ramón Barros Luco: “No soy una amenaza para nadie”, con lo cual quería dejar en claro que todos podían continuar con este verdadero “juego politico”1

En este contexto político se vivía cuando se realizó la elección presidencial de 1920, época en la que era solicitada una gran mano de obra en las salitreras principalmente, pero las malas pagas, las deficientes condiciones de vida, el analfabetismo, la desnutrición, etc. trajo como consecuencia un mal pasar para el proletariado que buscaba cambios en doctrinas socialistas y anarquistas, las que eran partidarias de las manifestaciones publicas, pacificas, y de los paros y huelgas, ahí es cuando el que el candidato popular Arturo Alessandri entra en el juego, para luego entregar una nueva constitución, un sistema más cercano a la democracia y un régimen presidencialista.

Contexto histórico

En periodo parlamentario, régimen que se le podría llamar oficial de Chile durante el contexto en estudio, (1891- 1925) la minería Chilena se desarrolló impetuosamente. El salitre y el cobre en el Norte; el carbón y cobre en la Zona Central; el carbón y los pequeños yacimientos auríferos que se explotaron en el Sur, adquirieron tal importancia que su explotación produjo transformaciones muy profundas en la vida nacional. El país se enriqueció y se desarrolló, la inversión extranjera en la minería, principalmente en el salitre, Chile era un país mono exportador, situó a Chile como una potencia económica americana llegando a Chile todo el esplendor Europeo, pero este esplendor sólo se vio reflejado en el aumento de bienestar principalmente para la oligarquía, quienes aprovecharon los recursos del país y del Estado para enriquecerse; viajaron a Europa e imitaron en lo posible la vida del antiguo continente, tanto en la política liberal como en lo social por lo que se notaba el afrancesamiento, mientras que las clases populares se mantenían marginadas de todo desarrollo.

Durante los primeros años del período, las abundantes riquezas proporcionadas por el salitre, ya que Chile dependió de los mercados externos, a través del impuesto a la exportación. Le habían permitido al Estado sostener una economía sin mayores desequilibrios y permitió al fisco realizar un importante programa en obras públicas, modernizar las fuerzas armadas y hacer crecer la burocracia estatal, pero las prácticas de los parlamentarios ( oligarquía) más la no inversión de capitales chilenos, dejando toda la explotación y por ende el dinero en manos extranjeras (Ingleses y Norteamericanos), derivó en medidas económicas que no midieron las consecuencias financieras y generaron un aumento del gasto fiscal, obligando a los gobiernos a recurrir a préstamos internacionales y a emisiones de papel moneda para cubrir sus necesidades, generando inestabilidad económica ( inflación.

Este problema afectó principalmente a los sectores proletarios y medios, los que sufrieron un estancamiento en sus ingresos, aumentando la brecha social y económica con respecto a la oligarquía.

Debido a lo anteriormente relatado en forma muy sintética, se llego a los problemas sociales, los que se traian de mediados del siglo pasado en nuestro país pero se hicieron notar a principios del siglo XX y debido a la inestabilidad económica, se suma la crisis del parlamentarismo lo que produce un descontento general, y crea una conciencia de clase dentro del proletariado, el cual comienza a mostrar su disconformidad.

En Chile no existía contrato de trabajo, ni Ministerio del Trabajo, por lo que estos abusos no se podían evitar, Además, no existía una verdadera preocupación por parte del Estado, puesto que los asuntos económicos eran considerados como asuntos entre particulares.

Los obreros, para contrarrestar esta situación comienzan a agruparse en sociedades mutualistas, sociedades de resistencia y mancomúnales, los cuales lucharon para transformar las relaciones laborales. Así comienzan las movilizaciones obreras en todo el país:

  • 1ª huelga (1903): realizada por los obreros de las compañías de vapores de Valparaíso, quienes pedían un aumento de sus salarios. Como resultado, hubo 30 muertos y 200 heridos, producto de la violenta represión.

  • 2ª huelga “semana roja” ( 22- 23 de octubre de 1905): las sociedades mutualistas de Santiago organizaron una concentración pública, cuyo objetivo era solicitar respetuosamente al presidente de la república (Germán Riesco Errázuriz), la derogación del impuesto a la importación de ganado argentinos. La negativa del presidente a recibir a los manifestantes, llevó a desórdenes y provocó un descontento general entre los obreros, produciéndose al día siguiente una tercera huelga, la que duró cuatro días y culminó con 70 muertos y 300 heridos. Esta movilización demostró que la cuestión social era un problema mucho más profundo de lo que muchos sectores de la oligarquía y del gobierno querían ver.

  • Huelga de Antofagasta (6 de febrero de 1906): realizada por los trabajadores del ferrocarril a Bolivia, obreros de puerto y pampinos de las salitreras, dirigidos por Luis Emilio Recabarren, quienes solicitaban mayor tiempo para almorzar y un reajuste en los sueldos de un 20%. La movilización culminó en desórdenes y fueron reprimidos por el ejército.

  • Huelga de Iquique (21 de diciembre de 1907): participaron unos 10.000 trabajadores del salitre. Los obreros de la oficina Alianza pararon las faenas para pedir la eliminación de las fichas, jornales al tipo de cambio fijo, balanza y vara para los pesos y medidas de las pulperías. Se les unieron las demás oficinas de la pampa salitrera. Bajaron a Iquique para pedir que las autoridades mediaran el conflicto con los propietarios de las oficinas; junto a sus familias, fueron alojados en la escuela Santa María, pero después de una semana de negociaciones las autoridades decidieron reprimir. El número de muertos alcanzó a 2.000 personas y 500 heridos, aproximadamente.

  • Durante el gobierno de Juan Luis Sanfuentes ocurrieron otros hechos sangrientos. En Puerto Natales ( 1919) y Punta Arenas (1920).

  • Entre 1917 y 1920 hubo una cadena interminable de huelgas que respondían a años de crisis económicos y agitación política.1

El movimiento obrero va adquiriendo un carácter ideológico y político. En 1909 nace la Federación Obrera de Chile ( FOCH), la que se extendió hacia los gremios, cambiando su carácter mutualista, convirtiéndose en una federación sindical. Hacia 1917 la entidad estaba dominada por los socialistas, seguidores de Luis Emilio Recabarren, quien es elegido presidente de esta entidad en 1919, organizando 82 huelgas.

Todas estas movilizaciones y las continuas masacres dieron como resultado la toma de conciencia por parte de la oligarquía sobre la magnitud de los problemas sociales y de la capacidad de protesta que podían alcanzar los trabajadores, derivando en que el Estado dictara una serie de leyes que mejoraran la situación.

Discusión Bibliografica

Ya insertados en el tema propio, con una breve descripción de la situación vivida, se puede dar paso a conocer distintas posturas sobre: ¿Por qué Arturo Alessandri resulta victorioso?, ¿Sicológicamente como era?, ¿Que nuevas propuestas se ofrecían? Con la reagrupación de ideas y análisis de textos escritos por otros autores se pueden sacar conclusiones.

Realizare una mayor descripción sobre la persona y campaña de Arturo Alessandri, ya que resulta como principal protagonista de la historia y el vencedor en la elección, aunque por estrechos márgenes.

En lo psicológico se le describe de dos puntos, uno habla de él como un líder carismático, un visionario, una persona que concretaba sus predicas y además como un gran orador, obviamente para ser participe de la política como diputado y luego como senador debía tener educación y principios de liderazgo sobre sus iguales. Pero por otro lado se describía al Político como un ególatra, que poseía una cierta dominación sobre los demás, con una gran fascinación por el poder, o pasión por el mando, y se le consideraba como un inescrupuloso.2

Por su parte el contendor de Alessandri, Luis Barros Borgoño, era un hombre de negocios, burgués, hombre culto y fiel representan de sus iguales.

En lo que respecta a su campaña electoral, los programas de ambos no diferían significativamente, ambos tenían propuestas sobre libertad electoral y de conciencia, estabilizar la moneda y etc. Pero la diferencia se encontraba en el estilo en que se practicaba, Los discursos de Barros Borgoño eran considerados como fríos y académicos, eran para hombres como él, cultos y insertos en su mundo. Mientras que Alessandri usaba “incendiarias piezas de oratoria que apelaban a la sensibilidad de las multitudes”3, usó lo que correspondería, en ese tiempo, a una naciente sicología de las masas de Le Bon, donde con su discurso provocaba confianza hacia los auditores y así conseguía un dominio de pensamiento sobre los demás, creaba una orientación de la masa partidaria según el comportamiento del político, en él se podía ver la nueva política, la que inspiraba el cambio que el país necesitaba. En su campaña inspiro con un nuevo estilo de publicidad política, uso de cantos como el cielito lindo, y el antes mencionado discurso exclusivo para las masas. Poseía gran capacidad de retórica en su discurso y gran oratoria, conmoviendo a los auditores, producía una especie de catarsis entre las personas viendo reflejadas sus realidades en lo que planteaba en el discurso, el que al mismo tiempo tenía un carácter democratizador y entusiasmista. Hizo una campaña descentralizadora, en la que ofrecía al mismo tiempo la descentralización del país, lo que provoco miedo en los pudientes santiaguinos4, en resumen la candidatura de Alessandri era populista, en lo que planteaba en la grandeza nacional proclamaba que sus bases estaban en la cooperación y no en el enfrentamiento, por eso que llamaba a los Chilenos a participar en lo que respecta al estado, en su discurso proclama legislación social e intervención del estado en la economía.

Por el sector opositor se miraba a Alessandri como un adulador hacia las masas, donde principalmente ensalzaba al populacho. Se sometía a practicas bulgares para llegar a ignorantes y analfabetos. Hacia uso de frases en las que solo lograba exaltación y adulación de parte de sus oyentes, como las de “mi querida chusma” para referirse a las clases populares y a la clase media, “canallada dorada” para referirse a la oligarquía, era considerado como un perturbador a la tradición pero que inculcaba en su discurso la idea de “ O Alessandri, o la revolución”5.

Puede ser valedero que las clases populares se cuidaron de dar su voto al partido conservador debido a que se encontraba ligado a la Iglesia Católica y la institución, tuvo una débil actuación en los problemas sociales, ya que estaba todavía unida al Estado, y los altos funcionarios de la Iglesia también pertenecían a la oligarquía, esta solamente se sensibilizó mínimamente en 1891 por la dictación de la encíclica Rerum Novarum escrita por el Papa León XIII, pero sin embargo, no mostró una verdadera preocupación, ya que no intervino ni siquiera durante las grandes masacres.

No se le pueden dar todos los meritos a Alessandri, ya que bien se sabe que tuvo un ingrediente activo en su campaña, la realizó junto al poeta Víctor Domingo Silva, el verdadero “León de Tarapacá” que luego de ganar las elecciones le cedió su seudónimo bajo la prensa6.

Alessandri tenia su pensamiento liberal parlamentarista, ya que en tiempos pasados creía en el sufragio censitario y en que la legislación por parte del gobierno debía ser mínima; pero cuando era miembro de la cámara de diputados era de los pocos que pedía legislación acerca de la “Cuestión Social”; Al tentarse por la presidencia del país empezó su cambio interno por el presidencialismo y a velar por el bienestar general del país, aquí se puede dar la hipótesis de que se contagio con los pensamientos socialistas, porque comenzaron intereses contrarios a los de su doctrina, pero no tan revolucionarios.

Es irrefutable que Arturo Alessandri produjo una politización en el pueblo, abriendo las puertas del estado a todo el país, no siendo elitista como pasaba en períodos anteriores que la política era para pocos y no buscaba el bien común sino el bien para pocos desgraciadamente; Como la clase baja y la naciente clase media se encontraban descontentos con los esfuerzos del gobierno ante sus demandas encontraron en Alessandri una mirada a participar en política con igualdad encabezados por el popular "León de Tarapacá", así ya no tendrían que actuar basándose en huelgas, protestas y paros, sino que existiría un mediador entre el empresario y el trabajador, ese mediador sería el gobierno y lo fue.

Por último la fidelidad que tenía el pueblo hacia Alessandri era debido a dos razones las cuales son: Una capacidad para ofrecer soluciones medianamente rápidas y concretas, y por segundo el haber creado las esperadas leyes que regulaban la vida entre el trabajo y el capital.7

Desarrollo

En las elecciones presidenciales del año 20 la lucha se trabó, como siempre, entre las dos grandes combinaciones de partidos, la Alianza y la Coalición, llamada ahora Unión Nacional. La Alianza Liberal (radicales, demócratas y una fracción liberal) lanzó la candidatura de Alessandri. La Unión Nacional o Coalición (conservadores, nacionales, liberales-democráticos y liberales) proclamó como candidato a Luis Barros Borgoño. La campaña electoral, comparada con las anteriores, resultaría completamente diversa a pesar de los viejos nombres de “aliancistas” y “coalicionistas” dados en los bandos en lucha. En la Alianza militaban, al lado de los ya numerosos y aguerridos partidos liberales, fuertes en las ciudades y centros industriales, la juventud intelectual, la clase media ilustrada y el proletariado organizado. Alessandri, supo despertar el entusiasmo de las muchedumbres, la “querida chusma”, frente a sus poderosos enemigos, a los que calificaba de “canallada dorada”. Las innovaciones de carácter social y político contenidas en su programa, tales como la legislación social, el robustecimiento del ejecutivo, el código del trabajo, el impuesto a la renta, el Banco Central, etc., no podían menos que atraerle la más franca adhesión de todos los descontentos del régimen.

Legislación social:

La primera medida se tomó en 1906 con la ley sobre habitación obrera, la cual no tuvo financiamiento.

En 1907, el Presidente Pedro Montt dicta la ley de descanso dominical, a la cual le siguieron otras leyes como la “ley de la silla” en 1915, la cual exigía la obligación de tener un número suficiente de asientos a disposición de los dependientes, y de dar descanso de 1 hora y media para la comida del mediodía, la de accidentes de trabajo (1916), servicio de cuna en las fábricas (1917), entre otras.

En Chile existía un proceso de estabilidad económica, guiada por la ideología capitalista; ésta, a su vez, representaba la maximización de los beneficios para los dueños de los bienes productivos y, pero también, provocaba una marcada desigualdad social.

En el caso del salitre ocurría lo mismo, los dueños de las materias primas, en este caso de las oficinas salitreras, trataban de sacar el mayor provecho maximizando las utilidades o beneficios, rebajando costos en perjuicio de los obreros, dejándolos en una situación de miseria y explotación.

Por otra parte, el gobierno a cargo de la oligarquía no intervenía en este problema por considerarlo un “asunto entre particulares”, y de esta manera, dejaba de lado a todo el resto de la población desvalida. El Estado, durante este período no fue sino un instrumento de la oligarquía para auto-beneficiarse y dejar libre el acceso de los extranjeros, principalmente de Europa y luego norteamericanos, quienes prácticamente se apoderaron del país y explotaron todos sus recursos, incluyendo a la población ( obreros), utilizando al gobierno como un juguete que tenía como única obligación mantener al proletariado bajo la sumisión del patrón extranjero.

Así, las condiciones en que vivían los obreros eran realmente sórdidas y además, no tenían ninguna garantía laboral como contrato escrito de trabajo, el cual le permitía al patrón despedir sin ningún tipo de fiscalización, dejando a los empleados sin indemnización y sumisos bajo la exigencias que el patrón planteara. Sin poder reclamar, también estaban sometidos a una jornada laboral inhumana, 12 a 14 horas diarias de Lunes a Lunes, además de la poca seguridad que existía en los lugares de trabajo, sin que hubiera ningún resguardo para accidentes laborales. Al ser los sueldos tan bajos, era necesario para que una familia se mantuviera, que trabajaran incluso los niños, quienes se encontraban en situaciones igualitarias de exigencia con los trabajadores, pero con menor sueldo. Además los sueldos, en el caso del salitre, eran pagados en fichas, las cuales servían solamente para las pulperías de la oficina que las emitía, por lo que, el mismo dinero que pagaban los patrones, era devuelto a sus manos.

Las fuerzas coalicionistas, poderosas por sus recursos en dinero y su ascendiente sobre las regiones agrícolas del centro del país, estaban constituidas por aquellos que consideraban tales reformas como una amenaza para sus intereses. Representaban los elementos de conservación social y acusaban a Alessandri de estar provocando la lucha de clases. Realizadas las elecciones presidenciales (25 de junio), en medio de un ambiente de exaltación y violencia nunca vistos hasta entonces y en el que las masas alessandristas dominaban las calles por medio de las llamadas ligas contra el cohecho, los resultados fueron tan dudosos que el país pareció dividido el odio. Pero la oligarquía estaba dedicada a quedarse con el gobierno por la fuerza. Al no obtener ninguno de los candidatos la mayoría absoluta, correspondería elegir al congreso, donde la Unión Nacional disponía de fuerzas suficientes para calificar la elección según su conveniencia y proclamar a Barros Borgoño. Pero con ello era preciso cambiar la guarnición de Santiago, muy teñida de alessandrismo, por cuerpos traídos de las provincias centrales. La ocasión la proporcionó una revolución militar que estalló en Bolivia por esos días y que permitió al gobierno obtener del congreso la autorización para decretar la movilización militar, en atención a que “el movimiento era reivindicacionista del litoral de Antofagasta”. Finalmente, no pudiendo contar con el ejército, los dirigentes de la Coalición arbitraron el procedimiento de designar un tribunal de honor que estudiaría imparcialmente todo el proceso electoral y declarará “en conciencia” cuál de los dos candidatos tenía “mejor derecho” para ocupar la presidencia; el congreso pleno sancionaría el fallo. Alessandri aceptó. Después de una seria de alternativas, tribunal de honor declaró con mejor derecho a Alessandri y el congreso pleno lo proclamó presidente de la república.

Alessandri obtuvo un rotundo triunfo en la Pampa (candidatura senatorial y presidencial), provincia de mayor descontento laboral, donde pudo realizar un discurso que llegaba a todos los trabajadores del país con un contenido, debido a la situación, similar para todos los obreros.

Lo que se destaca de esta primera coyuntura de Alessandri es que creo en él una identidad nacional, siendo representante en el país de los ideales de su "Querida Chusma", aseguraba la protección frente a los descontentos del proletariado y al mismo tiempo trato de evitar siempre las antiguas maneras de dar solución a las huelgas, que eran matando o violentando contra los huelguistas, teniendo una paciencia de negociar con los patrones, en resumen hizo del estado lo que se buscaba hace mucho, hizo de él una especie de mediador entre los problemas del pueblo.

Fuera de contexto el triunfo de Alessandri no significa que todo lo que proclamo se cumpliría ya que contó con muchas trabas para lograr sus metas, apenas recibió su cargo empezó un arduo trabajo en especial las esperadas leyes sociales, pero esta actividad de cambio se vio opacada por el mismo sistema de gobierno que se vivía, la rotativa ministerial será el foco de conflictos con el poder legislativo, cuyas cámaras están dominadas por conservadores, nacionales, y un sector liberal que se opone al Presidente. La crisis del salitre se descarga en contra del gobierno. Viene la cesantía por el paulatino cierre de las salitreras.

Conclusión

Alessandri significo la paz, en un periodo donde la exaltación contra el gobierno era tremenda, él ofreció terminar con la violencia y legislar socialmente. Alessandri pensó inteligentemente, porque para él la represión violenta del estado contra los trabajadores no era la solución, había que arrancar el problema de raíz dando los márgenes legales y entregando posibilidades para llegar a un acuerdo mutuo.

Cuando ya era presidente y las leyes sobre el código del trabajo se encontraban en el congreso y no eran aprobadas seguían los paros y huelgas, pero el nuevo mandatario debía intervenir personalmente siguiendo las promesas de su política nunca perdió su cercanía con los trabajadores.

Su preocupación casi inmediata por la cuestión social le dejo bien parado frente a su chusma, con la creación de hospitales, viviendas más higiénicas entre otros, en el caso de los trabajadores del norte ordeno que como mínimo se le otorgara un pasaje al obrero despedido para que no quedara limosnando para poder volver a su casa.

Era el primer mandatario que se involucraba en los problemas de su pueblo, en el caso de los trabajadores obligaba a los empresarios a sentarse y discutir una negociación mantenía un contacto con cada parte del problema mediante emisarios que lo informaban acerca de lo que acontecía en cada caso.

Lo que apego a la figura de Alessandri fue que supo inspirar en las masas un sentimiento de conciencia acerca de lo que valían como seres humanos, su calidad social y su condición de hombre sobre un animal que era como se consideraba al proletariado, le asigno al pueblo un lugar justo dentro de la democracia y les dio derechos y facultades para cambiar el sistema, quitándole la índole oligarca excluyente.

Impulso una maduración política, creando un voto más consciente, convirtiéndolo en un arma, o en la forma de expresarse, para influir en los cambios.

Se puede destacar es que Alessandri contribuyo a mejorar un orden político y como ningún presidente antes que él, no solo prometio sino que también cumplió.

Creo un despertar en los trabajadores, y en especial tuvo un movimiento emancipador en las clases medias intelectuales. Las propuestas fueron de que el pueblo trabajador se integrara a lo que era el estado mediante el uso de nuevas tácticas políticas y propuestas realmente creíbles hacia los trabajadores. Se descarta que su emotividad y sus promesas hayan sido maneje político para la ganancia de votos por parte del proletariado.


Bibliografía

  • Pinto, Julio; Valdivia, Verónica, ¿Revolución Proletaria o querida chusma? Socialismo y Alessandrismo en la pugna por la politización pampina, 2001

  • Collier, Simon; Sater, William, Historia de Chile 1804 - 1994, Cap 7 y 8

  • Donoso, Ricardo, Alessandri agitador y demoledor, 2 volúmenes, 1952

  • Articulo Alessandri agitador y demoledor, 50 años de historia política de chile, 1954, México.

  • Aylwin, Mariana, otros autores, Chile en el siglo XX, 1990

  • Cruz, Nicolás, Arturo Alessandri: 1891 - 1918. El nacimiento de un líder político”, 1979

  • Orrego, Claudio, 7 ensayos sobre Arturo Alessandri Palma, 1979

1 Parlamentarismo en Chile, Raúl Besoaín, Articulo sobre el sentido del parlamentarismo

1 Fuente Preuniversitario Pedro de Valdivia, República Parlamentaria. Guía de Materia (varios autores)

2 Alessandri Agitador y demoledor, Ricardo Donoso, 1952

3 Chile en el Siglo XX, Mariana Aylwin y otros autores, 1990

4 El Diario Ilustre, 1920

5 Alessandri Agitador y demoledor, Ricardo Donoso, 1952

6 ¿Revolución proletaria o querida chusma?, Julio Pinto y Verónica Valdivia, p.111

7 ¿Revolución proletaria o querida chusma?, Julio Pinto y Verónica Valdivia, p.145

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