El verbo y sus posibles variaciones

Nucleo. Conjugación. Forma. Indicativo. Subjuntivo. Condicional. Tiempo. Irregularidades. Defectos. Derivados verbales. Perífrasis

  • Enviado por: Paula
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA V. El verbo y sus posibles variaciones.

  • El verbo funciona como núcleo en la oración.

  • Puede aparecer aislado, puesto que en él se establece la relación predicativa.

  • Tiene un signo léxico y otro gramatical complejo, que tiene significación de persona y número, que constituye el sujeto gramatical. Ambos signos se presuponen mutuamente y son imprescindibles para que haya verbo. Sus significantes no son siempre separables, puesto que a veces van amalgonados (“es”).

  • En general, el significante del verbo puede dividirse en dos porciones, que se corresponden con los dos signos:

-El signo léxico no tiene ningún rasgo típicamente verbal, sino que son los morfemas gramaticales los que le dan esta categoría. ej: amar: am-or / am-able.

-El signo gramatical puede separarse de distintas maneras.

  • La CONJUGACIÓN es el resultado de combinar un mismo signo léxico con los distintos morfemas gramaticales. Existen tres tipos de conjugación verbal.

Características del verbo.

I. Voz o diátesis.

La voz o diátesis no se puede considerar en el verbo castellano.

Hay algunas lenguas que , por su conjugación, contienen formas para indicar que el actor o el sujeto es el objeto de la acción (ej: el sujeto paciente, que puede darse en latín). En castellano el sentido activo-pasivo no afecta a la estructura de la forma verbal, sino que afecta a la construcción del enunciado.

II. Persona.

El rasgo de persona hace alusión a la voz de los entes que intervienen en el acto de habla: 1ªpersona es el hablante; 2ªoyente; 3ªtodo lo demás. También se utiliza la tercera persona cuando no interesa o no se puede puntualizar en la realidad la diferencia del sujeto gramatical por medio de un sujeto léxico.

III. Número.

El número va unido a la persona en el verbo e indica si éste se refiere a uno o varios entes. Esta variación de número sólo es similar a la de otros tipos de palabras como los sustantivos en tercera persona; en primera y segunda persona los plurales incluyen al hablante (cantamos) o al oyente (cantáis) mas otras personas(mesa+mesa+mesa=mesas)

cosa que no ocurre en la tercera persona del plural.

IV. Modo

-El modo es un procedimiento gramatical que denota la actitud del hablante ante lo dicho.

Imperativo

Tiene un uso restringido a la modalidad apelativa, quedando descartado en las construcciones de estilo indirecto, donde es sustituido por el subjuntivo perdiendo su valor apelativo.

-En el imperativo han de cumplirse tres condiciones:

I. Que el sujeto gramatical sea la segunda persona del plural.

II. Que su perspectiva temporal sea la de presente.

III. Ha de tener valor afirmativo.

Cuando alguna de estas condiciones no se cumple, aunque persista la intención imperativa, se utiliza el subjuntivo. Ej:canta-cantad-cantemos-no cantéis.

- FORMA:

Sabemos que la mayor parte de las formas de segunda persona, salvo cantaste, terminan en s, sin embargo, en el imperativo en singular podemos encontrar un final vocálico (canta, come) o solamente la raíz verbal (ven, sal). El plural es en la única forma del imperativo que termina en d (cantad, bebed).

Añade como enclíticos los referentes pronominales átonos en lugar de situarlos en posición proclítica. Ej: lo compras: cómpralo.

Cuando se añade al plural el referente os, la d final desaparece(“alegraos”)

Esto no sucede en el verbo ir, que conserva la d (“idos”).

- USOS NO CORRECTOS:

I. No se puede usar el infinitivo sustituyendo al imperativo, excepto si lleva delante a: a callar, pero no callar en lugar de callad.

II. Suprimir la d final o pronunciarla como z.

Indicativo, subjuntivo y condicional:

- USOS:

Podemos establecer dos grupos:

- El de las formas que admiten la entonación interrogativa: cantas, cantabas, cantaste, cantarás y cantarías.

- El de las formas es que no es posible: cantes, cantases, cantares.

En cuanto al significado, podemos distinguir tres zonas distintas:

- La que se refiere a hechos que se consideran reales o cuya realidad no se plantea por ser indiferente a la situación del hablante. Es la de las formas de indicativo: cantas, cantabas, cantaste.

- La que se refiere a hechos de realidad factible si se da en determinadas condiciones. Es la del modo condicional

- La que se refiere a hechos ficticios cuya eventual realidad se ignora o cuya realidad se considera evidente. A esta zona pertenecen las formas de subjuntivo: cantes, cantaras, cantaras o cantases, cantares. Este es el modo de menor capacidad de aplicación.

V. Perspectiva o tiempo.

Nuestra interpretación psicológica del transcurso temporal diferencia tres zonas:

- Un periodo más o menos amplio en que experimentamos y comunicamos nuestras vivencias: el presente: ahora.

- Un periodo precedente que abarca todos nuestros recuerdos: el pretérito o pasado: antes.

- Un periodo todavía no realizado ni vivido que expresa lo que deseamos, proyectamos, imaginamos... :se trata del futuro: después.

Para designar estos contenidos se usa, en general, una terminología poco precisa. Sabemos que la referencia de los morfemas de tiempo no alude siempre a la relación de anterioridad, simultaneidad o posterioridad respecto al acto de habla, aunque en la práctica estas indicaciones pueden aparecer con otros valores.

Ej: cantas: presente de indicativo, indica simultaneidad con el acto de habla. Aunque, por ej, los lunes voy a clase no indica simultaneidad, sino que se trata de una acción que se repite periódicamente. La semana que viene vamos de viaje utiliza también el presente, pero con valor futuro.

Debido a esto es preferible utilizar el término perspectiva temporal, en lugar de tiempo.

En este sentido, distinguiremos dos perspectivas:

- De participación: que puede ser física o psicológica.

- De alejamiento (físico o psicológico), también llamada perspectiva de pasado.

Al entrecruzarse los morfemas de modo y perspectiva nos encontraríamos:

INDICATIVO CONDICIONADO SUBJUNTIVO

Presente: cantas cantarás cantes

Pasado: cantabas cantarías cantaras

cantaste cantases

Existen formas con características especiales:

- Cantaras o cantases: en su origen latino eran formas distintas y su valor era también distinto. Actualmente son dos significantes distintos que abarcan un mismo significado, aunque en la lengua oral es más frecuente el uso de cantaras.

- Cantares (futuro de subjuntivo): No la hemos citado antes porque en la lengua actual sólo se conserva como arcaísmo y su uso se limita al lenguaje jurídico y administrativo o en frases hechas como donde fueres, haz lo que vieres. El futuro de subjuntivo ha sido sustituído por cantes o cantas, dependiendo de la construcción.

- Cantabas y cantaste: suele decirse que cantabas tiene un sentido no terminativo imperfectivo, mientras que cantaste tiene un sentido perfectivo terminativo.

VI. Aspecto:

Expresa término o no término del proceso. El término o final del proceso sólo es real en el pasado, por tanto el aspecto opondría: cantabas(no terminativo) con cantaste(terminativo).

Las formas verbales que se expresan con valor terminativo son cantaste y todas las formas compuestas; el resto tienen valor no terminativo.

VII. Anterioridad:

Se refiere a la situación de la acción en un momento precedente al de las formas simples correspondientes. Por tanto, opone todas las formas simples, que no presentan anterioridad, a las formas compuestas, que sí presentan anterioridad.

INDICATIVO CONDICIONAL SUBJUNTIVO

Presente: Has cantado Habrás cantado Hayas cantado

Pasado Habías cantado Habrías cantado Hubieras

Hubiste cantado o hubieses cantado

Hemos prescindido de hubieres cantado por el mismo motivo por el que prescindimos de cantares.

En todas las formas compuestas aparecen como integrantes:

- Un verbo auxiliar que lleva los morfemas y cuyo lexema carece de significado.

- Y un participio, que posee un lexema con significado y un derivativo del participio -ado, -ido.

*Diferencia entre cantaste y has cantado: cantaste se refiere a hechos terminados en un tiempo que también terminó, mientras que has cantado se refiere a hechos concluidos en un tiempo que aún no ha terminado. (Aunque en comunidades como Asturias suele utilizarse sólo cantaste).

Ej: Ayer fuimos al cine.

Hoy hemos ido al cine.

Aunque, por ejemplo, Esta mañana hemos ido/fuimos al cine en estos casos depende de si aún es por la mañana o si ya no lo es.

*Hubiste cantado: lo lógico sería que presentara alguna oposición con respecto a habías cantado que la que presentan cantaste-cantabas, pero esta forma ha sido reducida en su uso a la lengua escrita y en la lengua oral suele sustituirse por cantaste o por habías cantado.

*Hubieras/ hubieses/ habrías cantado: en principio son formas distintas, aunque en la lengua actual se usan de forma equivalente y suelen sustituirse una por otra.

VIII. Conjugación:

La serie entera de las formas verbales con una raíz común constituyen la flexión o conjugación de un verbo. Dentro de la conjugación se distinguen tres formas de las desinencias verbales de persona y número; éstas son infinitivo, gerundio y participio.

Para designar el conjunto de formas en la conjugación de un verbo se usa el significante del derivado verbal, llamado infinitivo.

En español existen tres conjugaciones cuyo modelo es el de los verbos:

- Cantar, para la primera conjugación.

- Comer, segunda.

- Partir o vivir, para la tercera.

Verbos regulares.

Llamamos verbos regulares a aquellos cuya raíz (o lexema) presenta un significante invariable en todas sus formas, salvo algunas diferencias en la posición del acento, como: párto, partímos.

La ortografía a veces impone cambios de letras precisamente para mantener la regularidad fónica o, a veces, por el uso común del castellano; lo que ha de ser regular es la fonética .

P ej: verbos con raíz acabada en /x/, como /d//i//r//i//x//í//r/ en las formas en que la terminación comienza por o o por a cambia esa g por una j, manteniendo la regularidad fónica.

También sucede algo parecido con verbos cuya raíz acaba en g (dirijo-dirigir), en verbos como rozar (roza-rocé), cuando la raíz verbal termina en el fonema /k/ aparece ante la desinencia e una qu(aplicar-apliqué).

A veces también hay cambios impuestos por combinaciones fonológicas, p.ej: leer-leiera (la i se convierte en y: leyera)

Verbos irregulares.

En el desarrollo y la formación del paradigma intervienen dos factores:

-Factor histórico evolutivo, que es un factor de tipo diacrónico.

-La analogía, que tiende a regularizar los verbos. Analogía significa semejanza.

Cuando hablamos de verbo irregular, normalmente nos referimos a aquellos que han seguido el proceso evolutivo normal sin que llegue a intervenir la analogía.

Existen tres tipos de irregularidad:

-Vocálica: se producen cambios vocálicos.

-Consonántica: se producen cambios en las consonantes.

-Mixta: cambios vocálicos y consonánticos.

Irregularidades en el presente.

Se producen las mismas irregularidades en el presente de indicativo, subjuntivo y de imperativo.

-VOCÁLICAS:

-Diptongación de la vocal tónica: /u/+/e/ : /ue/

/i/+/e/ : /ie/ adquirir-adquiero, cerrar-cierro.

-Cierre vocálico: /e/# /i/ vestir-visto

/o/# /u/ morir-muramos

-CONSONÁNTICAS:

-La más frecuente es la interposición de una consonante entre la raíz y la desinencia. Las consonantes que se interponen con más frecuencia son:

./g/: en verbos cuya raíz termina en l o en n, aunque también aparece en otros casos

salir-salgo; venir-vengo... y también en otros casos como caer-caigo.

./k/: se interpone frecuentemente este fonema en verbos que acaban en -ecer o -ucir, y en

otros casos también. Ej: Ofrecer-ofrezco; conducir-conduzco; nacer-nazco...

./y/: se interpone en verbos cuyo lexema presenta una u final ante vocal desinencial que no sea i. Ej: construir-construyo.

./0/:

./g/:

Irregularidades en el futuro y en el condicional.

-Sincopada: la más frecuente en verbos de la 2ª y 3ª conjugación.

Formación del futuro simple: cantar + he = cantaré. Formación del condicional: cantar + había = cantaría.

Sobre ese infinitivo algunos verbos pierden una vocal: quereré: querré.

A veces puede haber síncopa de toda una sílaba: ha(ce)ré: haré.

La EPÉNTESIS es la adición de un fonema en el interior de la palabra acompañando a la síncopa de la vocal. Ej. salir-saldré (no: saliré); venir-vendré (no:veniré).

Irregularidades del perfecto simple.

Las irregularidades típicas del perfecto simple afectan también al imperativo,* al subjuntivo y al futuro imperfecto de subjuntivo, aunque no suela usarse.

-La irregularidad más frecuente del perfecto simple es la de los llamados pretéritos fuertes (se llaman así porque llevan el acento en la raíz, mientras los regulares lo llevan en la desinencia). Esto ocurre básicamente en la 1ª y 3ª persona del singular.

Algunos de estos perfectos han sufrido también otros cambios:

-Pueden haber alterado la vocal: hacer-hice; venir-vine.

-Algunos alteran la consonante final de la raíz: conducir-conduje-condujo.

-Otros agregan una consonante final: traer-traje-trajo.

-En otros se produce una irregularidad mixta: decir-dije-dijo ; saber-supe-supo.

-Tenemos un caso concreto de irregularidad en el perfecto simple: responder-repuso, aunque se utiliza más la forma regular respondió.

Irregularidades en el participio.

Presentan una iregularidad similar a la de los perfectos que acabamos de tratar y toman, como ellos, el nombre de participios fuertes.

Son, como ellos, formas heredadas del latín y constituyen un repertorio limitado normalmente a verbos de 2ª y 3ª conjugación que toman los sufijos -to, -so, -cho. Ej: abrir-abierto; imprimir-impreso; hacer-hecho.

Junto a los participios fuertes suele haber, en algunos casos, una parte débil, en general, de creación romance. A veces, este participio débil acaba eliminando al fuerte. Ej: nacer-nacido(débil)-nato(fuerte, utilizado con muy poca frecuencia). A veces, en la lengua común, el participio fuerte queda como adjetivo y no puede formar los tiempos compuestos del verbo. Ej: freir-freído(débil, para tiempos compuestos) frito (fuerte, como adjetivo).

Irregularidades especiales.

A veces se producen irregularidades especiales en la primera persona singular del presente de indicativo, ya que en este tiempo, a veces, hay formas contractas: saber-sé; haber-he.

Existen cuatro verbos que agregan a la terminación de 1ª persona singular una semivocal i:

dar (doy), estar (estoy),ir(voy), ser (soy).

Salvo en el uso de impersonales, el verbo haber sólo se emplea en las formas compuestas de los verbos. La forma impersonal es hay y la forma que se utiliza es ha, que se utiliza también en fórmulas fijas (no ha lugar) y a veces también se utiliza en perífrasis del tipo haber de + infinitivo.

Verbos defectivos.

Se llaman así los verbos cuyo uso se limita a ciertas formas de la conjugación. Existen algunos verbos que no admiten sujeto explícito de persona y que , por tanto, excluyen la combinación

con 1ª y 2ª persona y se usan en tercera (atañer, concernir,acontecer).

No es frecuente el uso fuera de la tercera persona, salvo en usos figurados de los verbos referidos a fenómenos de la naturaleza como llover, nevar...

El verbo soler se emplea sólo en perífrasis con infinitivo y no suele aparecer fuera de las formas sueles, suelas, solías, has solido, con sus variaciones de persona y número.

Algunos verbos de la tercera conjugación se usan sólo en las formas cuya terminación empieza por i (abolir, agredir, transgredir...).

En algunos verbos se produce un cambio de conjugación mediante el uso de un derivativo que convierte una forma verbal derivada de otra (balbucir-balbucear, garantir-garantizar).

En algunos verbos sólo existen derivados verbales que funcionan como adjetivo: despavorido.

Derivados verbales.

Se incluyen en la conjugación.

-Tienen el mismo signo léxico que el resto de las formas del verbo.

-Se caracterizan por unos rasgos particulares:

-No pueden funcionar como núcleo de la oración.

-Carecen de los morfemas propios de las otras formas verbales.

Se trata del infinitivo, el gerundio y el participio. Son unidades derivadas del verbo formadas sobre la raíz verbal, el signo léxico + un derivativo (que les confiere la posibilidad de funcionar respectivamente como sustantivo, al infinitivo; como adverbio, al gerundio y como adjetivo al participio). Estos derivativos también pueden admitir morfemas de tipo nominal.

Los derivados verbales no son verbos ni pueden funcionar como núcleo de la oración. Dentro de un grupo complejo unitario forman el núcleo y pueden llevar adyacentes análogos a los que lleva el verbo. Ej: Por el temor de las represalias. Al temer las represalias.

núcleo c.del nombre núcleo CD

Infinitivo

El infinitivo es un derivado verbal cuyo significante agrega al signo léxico del verbo un sufijo -ar, -er, -ir, que nos indica la conjugación a la que el verbo pertenece.

- Sus funciones coinciden con las del sustantivo y realizándolas puede aparecer solo o acompañado, en un grupo, por términos adyacentes (que serán siempre los típicos del verbo).

- También puede funcionar como sujeto léxico de la oración. Ej: Beber agua es sano. El núcleo es beber, que va acompañado del adyacente agua, que funciona como CD (es bueno beberla).

- El infinitivo puede también funcionar como CD o como núcleo de éste: Quiero comer verdura.

Verdura funciona como CD de comer y, a su vez, comer verdura es el CD de quiero.

- Puede ser también suplemento: Me olvidé de comprar el pan

- Puede funcionar como CI: No da importancia a estudiar mucho.

- Como CC: Al llegar el profesor empezó la clase.

- Como Atributo: Esto es vivir.

- Adyacente de un sustantivo, adjetivo o adverbio: Tenía ganas de ir. Es un problema fácil de resolver. se lo advirtieron antes de empezar.

- Puede ir acompañando a otro adyacente que, en una oración con verbo en forma personal, funcionaría como sujeto explícito. Se puede llamar a esta unidad sujeto del infinitivo, pero, al no haber concordancia de persona y número, es preferible llamarlo adyacente temático.

Al llegar el profesor, comenzó el examen.

- Puede aparecer formando núcleos verbales complejos (perífrasis) en oraciones imperativas o exhortativas, si va acompañado de a y también en algunas interrogativas o exclamativas con fuerte contenido emocional: ¡Hacernos eso a nosotros!

El infinitivo es incompatible con los morfemas del verbo, excepto con el de anterioridad, es decir, tiene forma simple y forma compuesta (cantar, haber cantado).

Aunque sus funciones coinciden con las del sustantivo, carece, en principio, de variaciones morfemáticas de género y número. Las unidades que se refieren a él adoptan siempre la forma masculino singular: Es necesario trabajar.

Sus semejanzas con el sustantivo le permiten, a veces, tomar artículo, incluso si el uso con artículo se hace muy frecuente puede convertirse en un verdadero sustantivo con variación de nº.

El gerundio.

Signo léxico del verbo con terminaciones -ando, -endo, dependiendo de de la conjugación a la que pertenezca.

Sus funciones son las mismas que las del adverbio, por tanto, aparece como adyacente circunstancial en la oración. Como el adverbio, también dispone de libertad de posición en la oración

De los rasgos morfemáticos del verbo sólo conserva la anterioridad.

. Cuando se combina con otras palabras formando un grupo unitario, lleva los adyacentes típicos de las formas verbales. Te enterarás del asunto leyendo el libro.

. También admite el adyacente temático: Estando presente ellos comenzaron. Ellos es el adyacente temático del gerundio.

- El gerundio puede ser adyacente de un sustantivo, por ejemplo, en enunciados no oracionales como pies de fotografía: El alcalde inaugurando los locales.

- En algunos casos el gerundio se ha estabilizado en funciones de adjetivo (agua hirviendo).

- Pueden aparecer gerundios en funciones de tipo atributivo. En estos casos pueden sustituir a oraciones de tipo relativo: Vieron el coche rodando por la ladera. Relativo: que rodaba...

Esta sustitución, sin embargo, es imposible cuando el significado del gerundio es de índole estática o indica rasgos permanentes: Tengo un hijo que es miope. No puede decirse tengo un hijo siendo miope

La significación que el derivativo aporta el gerundio es esencialmente e duración. Como consecuencia se considera la referencia de la raíz del gerundio como noción simultánea de la que manifiesta el núcleo de la oración. Pasa la tarde leyendo un libro.

La forma compuesta indica duración con anterioridad, esto justifica la incorrección del uso del gerundio para referirse a momentos posteriores a los considerados en el núcleo verbal.

El agresor huyó siendo detenido horas después: es incorrecto el uso del gerundio, ya que la posterioridad ha de ser inmediata, como sucede en Salió dando un portazo.

El gerundio admite como preposiciones únicamente en, aunque su uso no es muy frecuente, pero en ocasiones sirve para distinguir referencias diversas: Leyendo el periódico se durmió indica que se durmió mientras lo leía, en cambio En leyendo el periódico se durmió indica que se durmió en cuanto terminó.

El gerundio puede llevar derivativos de carácter afectivo, sobre todo diminutivos (Entró callandito).

El gerundio puede formar núcleos verbales complejos, es decir, perífrasis.

El participio.

El participio es un derivado verbal que asocia al signo léxico del verbo los sufijos -ado, -ido y

y algunas otras formas en los verbos irregulares.

Sus funciones coinciden con las del adjetivo y, como él, posee variaciones de género y nº , dependiendo del nombre al que acompañe: cansado/a, cansados/as.

En los casos de sustantivación por medio del artículo existen también las tres posibilidades del adjetivo:

. masculino: el citado.

. femenino: la citada.

. neutro: lo citado.

También, como el adjetivo, admite gradación:

Sus funciones pueden ser:

- Adyacente nominal: Los libros estudiados fueron devueltos.

- Atributo: La niña está cansada.

-Atributivo: Llegaron muy fatigados.

El participio, como los adjetivos, puede admitir adyacentes: Lo encontraror atado de pies y manos.

Una construcción específica del participio es la llamada construcción absoluta, en la que existe una unidad de tipo objetivo, el participio, constituyendo un grupo unitario con otra u otras palabras. Básicamente la relación entre el participio y el otro término de la construcción se revela por medio de la concordancia, ya que el participio lleva los morfemas de género y número del sustantivo al que acompaña formando unidad. Dicho sustantivo ha de llevar el valor identificativo del artículo o las unidades que tengan un valor semejante (demostrativos, posesivos, nombres propios, pronombres personales...).

En estas construcciones se precisan dos términos:

- El participio, que no puede eliminarse nunca y que será el núcleo de la contrucción.

- Sustantivo, que sólo puede eliminarse cuando el contexto lo suple y será su adyacente temático.

Las construcciones absolutas suelen anteponerse al resto del enunciado, aunque no es obligatorio

Tampoco es obligatorio, pero sí lo más usual, que el participio preceda al resto del grupo.

El participio en su forma del masculino singular entra a formar parte inseparable de los núcleos verbales llamados formas compuestas: Has cantado, hemos cantado...

Las perífrasis verbales.

Las perífrasis verbales están constituidas por núcleos oracionales complejos en que aparece una forma verbal con morfema de persona y número en distinto grado de gramaticalización (es decir, que ha perdido parte de su significado), que es el verbo auxiliar. Junto a él aparece un derivado verbal que determina sintácticamente la construcción: Debe de estar enferma>forma no personal que aporta el significado. N Atr

No siempre que existan estos tipos de combinación hay que pensar que hay una perífrasis. A veces el verbo en forma personal es el núcleo y el que está en forma no personal es su adyacente. Para diferenciar esto podemos emplear dos criterios:

- Criterio semántico: Si el verbo auxiliar conserva su habitual referencia de sentido no hay perífrasis.

Si esa diferencia se modifica o anula, si existe perífrasis: Anda diciendo tonterías es una perífrasis, mientras que Anda cojeando no lo es.

Este criterio no es válido siempre, ya que sin la ayuda del contexto pueden producirse ambigüedades.

- Criterio sintáctico: En las perífrasis sería imposible sustituir el derivado verbal por un referente pronominal que presentase alguna función sintáctica, lo que permitiría descartar como perífrasis esperamos ganar, ya que es un CD, sustituible por lo: lo esperamos. También descartaríamos insiste en venir, ya que es un suplemento: insiste en ello.

Otras construcciones como poder + infinitivo no admitirían esta sustitución de la forma no personal por un pronombre de referencia: Puede estar enferma, por lo que son perífrasis.

Según la estructura del segundo componente, existen tres clases diferentes de perífrasis:

- De infinitivo.

- De gerundio.

- De participio.

Perífrasis de infinitivo.

Tenemos dos tipos de perífrasis de infinitivo:

-De infinitivo inmediato: El infinitivo va unido directamente a la forma verbal auxiliar. El caso más claro es el de los verbos llamados modales, de los que los más frecuentes son: poder, deber, soler.

. Deber: puede, a veces, no constituir perífrasis, cuando se aplica en el sentido de ser deudor: Me debe 1000 pesetas, pero sí forma perífrasis cuando se usa en el sentido de obligación: Debe ir.

. Poder y soler: en principio, ninguno de los dos funciona aislado, aunque hay construcciones en que, debido a la elipsis del infinitivo, pueden aparecer solos: ¿suele venir? Suele.

- De infinitivo mediato: Llevan algún elemento entre el infinitivo y el auxiliar, que puede ser la conjunción que, que aparece con los auxiliares haber y tener con el sentido de obligación.

Si existen adyacentes, el infinitivo debe precederlos; si no es así, no hay perífrasis. Ej: Tengo que escribir cartas es una perífrasis, pero no lo es Tengo cartas que escribir, ya que el infinitivo funciona como relativo y tiene como adyacente cartas.

En otros casos aparece como unión una preposición, por ejemplo:

- Haber de + infinitivo: indica obligación.

- Ir a + infinitivo: son perífrasis ingresivas.

- Echarse a + infinitivo; Ponerse a + infinitivo: Perífrasis incoativas, indican acción en el momento de empezar.

- Volver a + infinitivo: indica reiteración.

- Dejar de + infinitivo: indica proceso que llega a su fin.

- Deber de + infinitivo: indica probabilidad.

Aunque deber + infinitivo (indica obligatoriedad) y deber de + infinitivo (indica probabilidad) suelen usarse de forma indistinta, son formas distintas.

Perífrasis de gerundio.

El gerundio añade a la noción léxica propia un sentido de duración o de continuidad cuando se une a algunos otros verbos. En general, las perífrasis de gerundio tienen valor de acción en desarrollo.

Los verbos que se utilizan con más frecuencia son: ir, venir, andar, decir.

Seguimos pensando lo mismo. Anda diciendo tonterías.

Perífrasis de participio.

Son bastante discutibles. Hay quienes las admiten y quienes no.

De todas formas, si se admiten, siempre tendrían valor perfectivo, es decir, de acción terminada: Llevo estudiados dos temas. Algunos autores lo analizarían como perífrasis y otros analizarían estudiados como predicativo.

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