El Venado de las Pampas

Consumidor primario. Competidores. El hombre. Depredadores. Reconocimiento y comunicación. Época de Brama

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 5 páginas

publicidad
cursos destacados
Ejercicios resueltos de Cinemática Unidimensional!
Ejercicios resueltos de Cinemática Unidimensional!
En este curso de casi 2 horas, el profesor Carlos Millán explica el tema de Cinemática Unidimensional,...
Ver más información

Biología
Biología
La biología es una rama de las ciencias naturales cual objetivo es estudiar a los seres vivos, su origen y su...
Ver más información


El venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus)  se distribuía originariamente en los pastizales abiertos (pampas) del este de Sudamérica, abarcando el centro y sudoeste de Brasil, el sudoeste de Bolivia, Paraguay, Uruguay y el norte y centro de Argentina hasta el río Negro o el río Chubut por el sur (Jackson y Langguth, 1993).
    De las tres subespecies reconocidas: O. Bezoarticus bezoarticus, O. b. Leucogaster y O. b. Celer (Cabrera, 1943). La subespecie celer ha sido considerada como la más rara y la más elegante de los ciervos sudamericanos (Holloway, 1975). En su distribución original esta subespecie abarcaba toda la región pampeana de la Argentina, pero,    en la actualidad,  se encuentra restringida en la bahía de Samborombón (provincia de Bs. As) y en la zona de pastizales con isletas de chañar en el centro-sur de la provincia de San Luis. Esta subespecie es endémica de esta región biogeográfica y es el único de nuestros cérvidos asociados directamente a los ambientes del pastizal.
    El ecosistema pampeano ocupaba originariamente una superficie de 500.000 Km. en el área centro-oriental de Argentina. A partir de la segunda mitad del siglo XIX comienza un proceso de transformación y fragmentación creciente de este ambiente debido al avance de la frontera agrícola y la intensificación de la actividad ganadera. En los últimos años, la mayor rentabilidad de la agricultura sobre la ganadería ha incrementado aún más la transformación y el reemplazo del pastizal pampeano, que junto a la selva misionera han pasado a constituir los dos ecosistemas mas amenazados de la Argentina (Dinerstein et al. 1995).
    La Provincia de San Luis no ha quedado a salvo de este proceso y de los 2.000.000 de habitantes originales del pastizal pampeano (Anderson et al. 1970), tal caso fue en 1988, donde la mitad presentaba una moderación degradada y el resto había sido transformada por la agricultura o mostraba una fuerte degradación por sobrepastoreo. En la actualidad quedan solamente pequeños relictos de pastizal en buen estado de conservación, concentrados en su mayor parte en la zona central de la provincia (Anderson 1988).
    La retracción geográfica del pastizal ha sido acompañada por una disminución de las poblaciones de venado de las pampas, las cuales subsistentes actualmente en pequeños grupos aislados. Esta disminución de las poblaciones no solo se debió a la transformación de su hábitat natural, sino también a la caza que históricamente fue sometida esta especie y, posiblemente, a la competencia por  forraje con el ganado domestico (Jackson y Giullieti, 1988) y a la transmisión de enfermedades infecciosas como la aftosa (Jungius, 1976).
    En la provincia de San Luis el venado tiene un profundo sentido emblemático, ya que está presente en  el escudo provincial y se piensa dio nombre a la antigua designación de la capital, San Luis de La Punta de los Venados...
    Si bien toda la especie se considera actualmente en peligro de extinción, la subespecie pampeana es sin duda la mas seriamente amenazada. Ya en 1943, Cabrera, hace referencia a la situación crí0tica del venado de las pampas y a la urgente necesidad de desarrollar planes de conservación (Cabrera, 1943). En 1978, a través del decreto Nº 3860, se prohíbe en la Provincia de San Luis la caza y/o captura del Venado de las Pampas, la modificación de su hábitat, el acosamiento, persecución, tenencia, tránsito y/o comercialización de sus despojos y/o elementos elaborados con estos. En 1987, se sancionó la ley 4778/87 que declara al venado de las pampas como interés público provincial. En 1993, el Gobierno de la Provincia y la Administración de Parques Nacionales generan un documento de avance donde se menciona la existencia de un proyecto de creación de un área protegida para los pastizales pampeanos y el venado de las pampas. Se menciona, además, la urgente necesidad de realizar una evaluación de la situación actual del Venado de las Pampas en la provincia, con el objeto de determinar la localización ideal del área a proteger (Munafo et al 1993).     En 1994 se realiza en INTA.- San Luis el primer taller interinstitucional para la conservación del Venado de las Pampas y el pastizal pampeano de esta provincia. En 1996, la Administración de Parques Nacionales firma el convenio del préstamo Nº TF22918 - AR, para la conservación de la biodiversidad, con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. Este proyecto comprende la creación de nuevas áreas protegidas donde el pastizal pampeano y el venado de las pampas figuran con la máxima prioridad.

Un consumidor primario con pocos competidores naturales: El venado pampeano se alimenta preferentemente con brotes y renuevos de plantas herbáceas como el trébol blanco, el pasto miel, el trébol amarillo, la cola de zorro, la pata de perdiz y la grama alargada. En la zona de Tuyú tiene preferencia por el apio cimarrón, aunque no desdeña el pasto salado, el pasto miel el trébol y ocasionalmente las hojas y frutos del tala. En San Luis, se le agregan hojas tiernas de roseta y olivillo.
   Los que se encuentran en cautiverio en los zoológicos aceptan la misma dieta que otros cérvidos: manzanas, paras, bananas naranjas, zanahorias crudas, lechuga, repollo, maíz quebrado, avena arrollada, heno y rama de árboles de hojas caducas.
    En la pradera no eran muchos los competidores naturales del venado, pero la introducción del ganado doméstico (caballar, vacuno y ovino) modificó esta situación. Además, el venado tiende a evitar los sitios en que existe el ganado doméstico.
    Por otro lado, no depende de la presencia de agua para subsistir, parece que la toma de los propios alimentos o de los fuertes rocíos. En Tuyú subsisten sin problemas pese a la ausencia de agua dulce y en San Luis la toman  de los bebederos instalados para el ganado vacuno a pesar de la existencia de aguadas naturales.

El hombre y otros depredadores: El  puma y el yaguareté han sido los principales reguladores de la población de ciervos de las pampas. El zorro gris solo resulta peligroso para sus crías.
    Querandíes, puelches y mocovíes, entre otros grupos aborígenes, cazaron a las hembras en menor medida que a los machos, ya que su carne tiene un fuerte sabor, para alimento y también para utilizar su piel, sin poner así en peligro la supervivencia de la especie. Además de competidores, el colonizador introdujo otros depredadores: el chancho y el perro que, salvajes, atacan a los cervatillos.
     Pero el colonizador mismo se transformó en depredador directo del venado, ya sea para utilizarlo como alimento, para extraer las “piedras bezoares” (cálculos digestivos de supuestas propiedades curativas), ya sea para comerciar su cuero o por deporte.

De  señor del pastizal a refugiado en reservas: Antes de que la colonización y la explotación desmedida prácticamente extinguieran al venado, sus manadas pastaban por el centro y suroeste del Brasil, el sureste de Bolivia, Paraguay, Uruguay y la Argentina septentrional y central hasta el río Negro. La subespecie Ozotoceros bezoarticus bezoarticus es típicamente brasileña, mientras que O.b.leucogaster penetra ya en el Chaco y se ha registrado también en Corrientes, Entre Ríos y sur de Misiones, aunque parece haberse extinguido en la Argentina. Ob. celer, por su parte, la subespecie pampeana, cubría desde el litoral atlántico hasta el sureste de Mendoza y desde el centro-sur de San Luis, Córdoba y Santa Fe hasta el río Negro: prácticamente toda el área pampeana y, marginalmente zonas de Mendoza, Neuquén y Río Negro.
    De esta extensísima área de dispersión, el ciervo de las pampas se halla hoy arrinconado en dos relictos principales: uno en la bahía Samborombóm y otro en el centro de la provincia de San Luis, además de un tercero en vías de desaparición en punta Médanos y un núcleo poblacional artificial en el partido de Chascomús. Dentro de la amplísima zona original el venado habitaba ambientes llanos, abiertos, con pastos y sin vegetación arbórea o con escasa isletas de árboles. Hoy, salvo en el caso del núcleo existente en la clausura de La Corona, adonde los animales fueron trasladados desde los campos adyacentes a la bahía de Samborombón, las demás poblaciones relictuales ocupan tierras marginales para la agricultura: zonas bajas y pantanosas en Samborombón y terrenos arenosos en San Luis.

Reconocimiento y comunicación: Los venados pueden transmitir señales sonoras y visuales para comunicar la presencia de  un peligro a los integrantes de la manada. Un notable aspecto de su comportamiento es el “Sistema de alarma” que se establece entre venados y ñandúes. Los primeros poseen un agudo olfato mientras que los otros pueden ver las diferencias considerables; así el resultante de su acción conjunta es la mutua advertencia sobre la presencia del peligro.
 El macho despide un fuerte olor acentuado en la época de celo; este es producido por una glándula interdigital ubicada entre las dos pezuñas de sus patas traseras y parece desempeñar una función social al contribuir a mantener la cohesión de la manada atrayendo a las hembras.
   Las glándulas nasales servirían para el reconocimiento individual al tocarse los venados con el hocico. Las glándulas preorbitales servirían para el demarcado del territorio y las tarsales tendrían importancia en la excitación sexual y en momentos de irritación y alarma.

La época de brama: Según observaciones, habría una época de brama que va de febrero a mayo;  donde la mayoría de los nacimientos se producen entre octubre y noviembre (Las hembras preñadas, se separan de su grupo para dar a luz a un cervato luego de un periodo de gestación de aproximadamente 7 meses. La cría permanece escondida en el pasto bajo la atenta vigilancia de su madre por algunas semanas, luego de lo cual vuelven al grupo). Mientras las hembras gestan, dan a luz y crían a los cervatillos, los machos viven el período de prebrama, en donde ocurren cambios fisiológicos importantes como la caída de las cornamentas prontamente reemplazadas por otras, recubiertas al principio por un tegumento. Este se cae en febrero dejando a la vista las cornamentas limpias y lisas, e indica el inicio del período de brama. Los machos entonces inician la lucha entre sí, hasta que surja un vencedor (  En la época de brama(cuyo pico seria de febrero a mayo) los machos “luchan “ entre sí, marcan sus territorios y procuran aparearse con las hembras. Las luchas se realizan apoyando las astas y empujando al adversario hasta obligarlo a retroceder. El contrincante que es forzado a retroceder varias veces, es el perdedor, abandonando la “lucha” y alejándose del lugar). Los machos y las hembras no forman parejas estables. A veces también hay lucha entre las hembras y de éstas con los machos.  Luego del período de brama, las hembras se retraen a su territorio hasta que en octubre nacen los cervatillos, de pelaje entre amarillo rojizo y marrón grisáceo, con hileras de manchas blancas. Los machos retornan a su vida grupal y las hembras se dedican a las crías (Pasada la época de apareamiento el macho “voltea” las cuernas, sigue un breve periodo de reposo luego del cual estas crecen nuevamente, completándose  su desarrollo poco antes del periodo de brama).

Cuidados maternales

    La gama es una madre atenta durante las primeras semanas de vida del cervatillo, la cría permanece escondida en el pastizal y la madre vigila, sólo se acerca para alimentarla y no descubrir su presencia ante la existencia del peligro.  Las manchas del ciervo desaparecen a los tres meses y a los siete el pelo largo juvenil, que es reemplazado por el corto del adulto. En diciembre aproximadamente, las crías abandonan sus refugios y comienzan a pastorear. Las primeras cuernas de los jóvenes tienen una sola punta y luego va aumentado el número. Es frecuente observar juegos de retozo entre madre e hijo. La protección de la cría presenta un curioso comportamiento por parte de la madre. Ante la presencia de un predador esta se aleja lentamente del lugar donde se halla oculto su hijo, tratando de atraer hacia  si al peligro. Esto podría parecer una actitud altruista poco eficaz ya que el cervatillo por sus propios medios no lograría sobrevivir; pero la agilidad y velocidad de la gama de la gama adulta le permite ponerse rápidamente del alcance de su perseguidor y a la vez lo aleja de la cría. Superada la amenaza, la madre vuelve a criar a su prole.

Ficha Técnica

Nombre

Vulgar

Venado de las pampas, ciervo de las pampas, venado campero, venado pampeano, venado (macho) y gama (hembra), etc.

Científico

Ozotoceros bezoarticus

 

Ubicación

Taxonómica

Clase

Mammalia

Subclase

Theria

Infraclase

Eutheria

Orden

Ariodactyla

Suborden

Ruminantia

Superfamilia

Cervoidea

Familia

Cervidae

Subfamilia

Odocoileinae

Tribu

Odoccoileini

Género

Ozotoceros

Especie

Ozotoceros  bezoarticus

Subespecie

Ozotoceros bezoarticus celer
Ozotoceros bezoarticus leucogaster
Ozotoceros bezoarticus bezoarticus

Según el orden y suborden biológico: Artiodáctilo significa en griego par de dedos: tienen dos dedos especialmente desarrollados, el tercero y el cuarto. Son ungulados, es decir que poseen pezuñas. Son hervíboros y masticadores. Muchos de ellos son rumiantes.
El suborden de los rumiantes
    Tienen su estómago dividido en tres o cuatro compartimientos: la panza (rumen), el bonete o redecilla (reticulum), el libro (omasum) y el cuájar (obmasum) equivalente al estómago de otros mamíferos. En muchas especies existen cuernos, simples o complejos, al menos en los machos.
     El suborden incluye, entre otras especies, a las jirafas, los bóvidos (vacas cabras, ovejas), los camélidos (camellos, guanacos, etc.) y los cérvidos.

Según la familia y la subfamilia: La superfamilia de los cervoideos consta de una sola familia, la de los cérvidos. En la mayoría de los casos, los machos  presentan en el cráneo cuernos simples o complejos, aunque predominan las cornamentas ramificadas. El canino superior aparece muy desarrollado en ambos sexos y tiene forma de sable. La familia comprende  unas 25 especies vivientes, agrupadas en 15 géneros distribuidos en Asia, Europa y América.
La subfamilia de los odocoileinos
    Los odocoiledinos se distinguen de los restantes cérvidos principalmente por conservar los huesos metacarpianos segundo y quinto solo en su extremo distal.
    Se dividen en cinco o seis tribus, de las que solo la de los Pudini (pudués) y la de los Odocoileini (corzuelas, huemules, ciervo de las pampas, ciervo de los pantanos, etc.) son exclusivamente americanas.

DISTRIBUCION NATURAL: El Venado de las Pampas es la subespecie de distribución  más austral. Ocupaba, antes de la aparición del hombre europeo en América, toda la región pampeana: desde el sur de Córdoba y Santa Fe hasta Río Negro; desde San Luis y Este de  Mendoza hasta la costa atlántica y río de la Plata. Zoogeográficamente esta región abarca el distrito pampásico y parte del subandino y patagónico.
    El relieve de la mayor parte de la zona es llano suavemente ondulado, a excepción de las sierras peripampásicas. La fisonomía dominante  es de estepas y seudoestepas graminosas y pajonales (Pampa); estepas arbustivas xerófilas, samófilas y halófilas (Monte); estepas graminosas y arbustivas y bosques xerófilos caducifolios (Espinal). El clima general es templado, húmedo sub-húmedo y semiárido con precipitaciones entre 400 y 1.000 mm por año.

DISTRIBUCIÓN ACTUAL: Hacia fines del siglo pasado el venado comenzó a sufrir una reducción numérica muy intensa. Su distribución geográfica anterior era mucho mayor, cuando gran parte de la pampa argentina estaba dominada fundamentalmente por indígenas quienes cazaban  a estos cérvidos para cubrir sus necesidades sin perturbar (o formando parte) el equilibrio natural. Era tan común que se los hallaba por millares, tanto, que para citar un ejemplo, Justo P. Sáenz en 1898 comentaba: "podían verse Venados a ambos lados de la vía del ferrocarril Pacífico, en su travesía al sur de Córdoba, y en los partidos fronterizos con la pampa central saltaban las gamas como lo hace hoy la tucura entre la alfalfa". Gama es otro de los nombres comunes de estos animales.
    El hombre blanco desarrolló la caza de venados desde comienzos de la colonización. Esta llegó a adquirir cierta importancia, así por ejemplo, durante el periodo de 1860-1870 fueron exportados alrededor de dos millones de cueros de esta especie.
    Luego de las exportaciones contra los indios, al quedar toda la pampa disponible para el desarrollo agroganadero del país, esta se vio poblada por colonos, lo cual trajo graves consecuencias para la fauna local. Entre las cuales se citan:
    - Reducción de las áreas disponibles en su distribución natural para alimentación, refugio y cría.
    - Cambios en la fisonomía de la pampa por pastoreo, roturación de la tierra y cultivo. - Introducción de especies exóticas, domesticas para explotación (ganado vacuno, lanar, porcino, etc.) y especies silvestres para la caza deportiva (ciervos euroasiáticos - colorado, dama, axis -, jabalíes, etc.). La consecuencia de esta importación es la introducción de enfermedades desconocidas para los venados y la falta de adaptación y medios de resistencia a ellas. Además se origino una competencia por el medio antes inexistente. Agrava esta situación la existencia de perros y cerdos cimarrones (fauna domestica que ha regresado al estado salvaje) que desprendan las crías del venado.
    Es frecuente oír decir que a los perros en el campo no se los alimenta  "se alimentan solos de lo que encuentran por ahí", muchos Venados, aun adultos, hallaron su fin de sete modo.
    - Intensificación de la caza deportiva y seudodeportiva (depredación descontrolada). Se llego, por ejemplo, a proponer una formula para la medición de los "trofeos" de Venado; propuesta hecha en 1974 cuando se calculaba que la población total de estos era menor que la actual.
    - Intensificación de la caza comercial que se realizaba para explotar su cuero y extraer de su estomago las "piedras bezoares" de supuestas propiedades medicinales.
    Todas estas causas contribuyeron a la reducción numérica del Venado de las Pampas; las mismas, lamentablemente aun persisten.
    Así a partir de su distribución original alrededor de 1930 solo quedaban venados en la provincia de San Luis, posiblemente parte de La Pampa, sierras de los sistemas de Ventana y Tandil y costa de la provincia de Bs. As.
    El Venado fue reduciéndose geográficamente y numéricamente cada vez mas, permaneciendo en aquellos lugares que por sus características (baja densidad de población humana, baja utilidad agropecuaria, ausencia de ganado, etc.) o por ser estas áreas marginales, podría sobrevivir sin interferencias y libremente. Actualmente las poblaciones se hallan reducidas a unos pocos animales que, según las ultimas estimaciones son de: 150-200 en la zona de la bahía de Samborombón, 150 al sur de mercedes, San Luis, y 20 en la estancia  "La Corona", partido de Chascomús.
    En el año 1975 fue descubierta una pequeña población de unos 15 a 20 Venados en los alrededores de Punta Médanos. Debido a la falta de protección adecuada y la construcción de la Ruta Interbalnearia que atraviesa el área que ellos habitaban, dicha población ha sido virtualmente extinguida.
    Si se tiene en cuenta que desde mediados del siglo XIX a la actualidad la población se redujo de varios centenares de miles a no más de 400, es fácil entrever el inminente peligro de extinción en que se hallan estos animales. Es por esta razón que la Dirección de Recursos Naturales y Ecología ha encarado la creación de una Reserva Natural e Integral en una fracción de la costa de la bahía de Samborombón y realizar los estudios pertinentes a su conservación, así como la búsqueda de un método eficaz para lograr el aumento numérico de las poblaciones existentes, a fin de que estas criaturas que fueron tan comunes en nuestras pampas vuelvan a poblar los campos.

Distribución Geográfica en la Provincia de San Luis: La región en que se encuentra el venado de las pampas o gama en la provincia de San Luis corresponde fitogeográficamente a la formación de "área medanosa con pastizales e isletas de chañar". Esta región poseía una extensión de 2 millones de Ha. siendo el suelo arenoso y el relieve levemente ondulado con médanos fijos y vivos que ocupan grandes extensiones. Existen lagunas ubicadas en cubiertas de deflación eólica que forman parte del paisaje típico de la zona.

El régimen de precipitación es de 450 Mm anuales con una ocurrencia del 80 % de los mismos en el periodo comprendido de entre los meses de octubre y abril. Existe una gran amplitud térmica diaria y estacional, y durante el invierno mínimas de  -15º C. dominan netamente los pastizales naturales en diferentes niveles de degradación, siendo Sogrhastan pellitum (pasto de vaca) la especie que predomina en la situación clímax (sorgastral).

    El punto de mayor concentración de la población de venado es la estancia "La Travesía" situada en el centro de la provincia y distante aproximadamente 150 Km en rumbo SO de la ciudad de Villa Mercedes. El mencionado establecimiento fue el área de estudio de los trabajos efectuados sobre el venado en la EEA San Luis del INTA.

Aparición en America: Hacia fines de la era terciaria hicieron su aparición, en el continente sudamericano, los primeros cérvidos. A partir de estos se originaron las distintas especies de ciervos autóctonos que actualmente lo habitan. Esta diferenciación se realiza paulatinamente, con el transcurso de los milenios cambios leves en el clima, el régimen de las aguas, la flora y el terreno, se suceden continuamente. Los primitivos ciervos se diferencian cada vez mas uno de los otros,  adaptándose a esos cambios en las diversas regiones que habitan, siguiendo el lento proceso que se conoce como evolución de esta manera surgen las varias especies y subespecies que hoy conocemos.
    Dentro del territorio Argentino existen unas ocho especies de cérvidos, las cuales se hallan, todas, actualmente en retroceso numérico cuando no en notorio " peligro de extinción”. Una de estas especies fue llamada " Gwazú-ti", por los Guaraníes; "Yoam-Shezcé" por los Pehuelches y "venado de las pampas" por los europeos.

Ficha antropológica: Posiblemente desde hace unos 12.000 años la fauna actual reemplazó a otras especies extinguidas. Hacia el 4.000 A. C. en las Sierras Centrales los hombres se dedicaban con intensidad a la caza de venados, como lo demuestran abundantes restos óseos encontrados en Ongamira (Córdoba).
    Luego aparecen las primeras sociedades agrícolas y ganaderas, cambia la economía, pero hasta la llegada de los españoles se seguían cazando estos animales.
Los colonizadores
    Al llegar los colonizadores, estos apreciaron mucho la carne, la piel y el cuero de la cabeza de los venados.  Como trajeron caballos la caza se facilitó.
    Los criollos se hicieron tempranamente afectos a  la caza de venado, utilizando el cuero para hacer aperos de montar y la piel la canjeaban en las pulperías.
Herbívoro conspicuo  de los pastizales chacopampeanos e integrante significativo de la dieta de diversas comunidades indígenas, de la cual, grande fue el uso medicinal y mágico de los ciervos: los guaraníes han usado el tuétano para fortalecer las piernas de los niños; los pillajes chaquenses usaron la grasa para curar ampollas de los pies y además para obtener milagrosamente más velocidad; los criollos correntinos han usado el cuero para tratar la sarna y otras afecciones cutáneas. Para la epilepsia, la medicina popular ha recomendado sangre y raspadura de cuerno de venado. También estaban los populares bezoares, cálculos  hallados en las vísceras de los ciervos y otros animales. Se les asignaba gran poder para extraer veneno de picaduras de víboras o arañas.
 El venado no pasó desapercibido para los conquistadores españoles y su presencia quedó ya registrada en la obra de Ulrico Schmidel, cronista de la expedición de Mendoza. De su abundancia hasta la segunda mitad del Siglo XIX dan fe múltiples testimonios, entre ellos el de Justo P.Sáenz, quien lo considera, después del ñandú, el animal más representativo de la fauna pampeana.
En nuestros días la población de estos  cérvidos no supera, según estimaciones, los 600 ejemplares y a esta dramática desaparición ha contribuido tanto el avance colonizador que destruyó su hábitat natural como la caza indiscriminada y racional.