El valor de educar; Fernando Savater

Socialización. Disciplina. Enseñar jugando. Aprender

  • Enviado por: Sor4
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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COMENTARIO DE “ El valor de Educar” de Fernando Savater

Voy a hacer un comentario general del libro criticando los puntos en los que no estoy de acuerdo, y también señalando algunas contradicciones en las que creo que cae el autor.

Parto de la frase “sin coacción no hay educación”(p.89), creo que en este punto no tiene razón, ya que entonces nos propone una educación compulsiva, represiva y cohercitiva, y entonces no consideraría educación otros modos de educar sin represión, en el cual este presente el aspecto lúdico y placentero del aprendizaje. Él nos propone una educación como instrumento de normalización.

En el tercer capítulo Savater parece añorar el retorno a la autoridad patriarcal, pone a la institución familiar como el núcleo primaria de toda institución autoritaria, conservadora y tradicional. Yo creo que la familia puede resultar una fuente muy importante de experiencias para el niño, y es el primer paso de un niño hacia la socialización. Estos han de ser socializados primeramente por la emotividad. La familia es necesaria y hay que defenderla. Pero no estoy del todo de acuerdo en que ya no es la realidad la que configura el yo, y a la que este deberá enfrentarse si quiere llevar una vida adulta madura y cuerda, si no que resulta ser la autoridad de la familia la que configura la realidad, y en su defecto Savater se lo atribuye al miedo. ¿ A qué miedo?

Referente al tema del miedo, el autor nos dice que las personas irrespetuosas se creen inmortales. Yo creo que esto no tiene mucho sentido, ya que pueden existir ignorantes irrespetuosos que se crean mortales y limitados y que no le tenga miedo a la muerte.

Sin la disciplina- coacción, el niño no aprende, es lo que nos dice Savater, pero creo que la disciplina no tiene porque ser sinónimo de coacción. Por ejemplo puede existir una disciplina más o menos libre, que sea adquirida sin compulsión, mientras que Savater nos habla de una represión, impuesta desde el exterior de la persona.

Ahora voy a citar una contradicción que desde mi punto de vista tiene el autor.

En un primer momento nos habla de que al niño se le debe enseñar jugando, que no se le debe forzar a nada, entiende la noción de juego como algo sin importancia. Algo si como que lo que se puede aprender jugando no tiene importancia, y que solo vale lo que nos cuesta trabajo y esfuerzo conseguir. Yo creo que no es lúdico todo lo que no nos cuesta esfuerzo, si no todo aquello que nos gusta hacer, a pesar del esfuerzo.

Y luego Savater se contradice al presentarnos la filosofía como lo más alegre, regocijante y festivo (p.120), y al decir que la lectura no se debe imponer como obligación sino contagiar como placer(p.141); entonces aquí si separa el esfuerzo del placer.

En este mundo capitalista Savater ve necesario e inevitable educarse y aprender dolorosamente. Yo no creo que haya que llegar a tales extremos.

Savater nos propone para mejorar la educación, nada menos que la autoridad paternal y la anulación del juego mediante la disciplina. Me parecen muy poco útiles estas propuestas del filósofo. Pero siempre suavizando los términos, nos recomienda la insolencia, no la arrogancia ni la brutalidad, como talante admisible por el educador en el educando.

Estoy completamente de acuerdo con el autor cuando dice que “la virtud formadora de los seres humanos de la enseñanza, no reside en sus contenidos, ni en sus materias, sino en la forma de impartirlas”(p.119). Ya que tu puedes educar a una persona con unos valores de tolerancia y libertad, y luego resulta ser un asesino, o al contrario, una persona puede criarse en un clima hostil, recibir una educación pésima y ser la persona mejor educada.

Yo creo que sea cual sea la actitud que tome el maestro, lo mas importante es que el alumno tenga toda la información sobre las distintas ideologías que le rodean y pueda combinarlas y elegir entre una de ellas como resultado de una reflexión. Hay que darle diversas opciones ya que una persona no puede elegir algo que desconoce.

Otra duda que me ha quedado al leer el libro, es que solo se refiere a la educación básica, a su universalidad, ¿pero por qué solo la básica? ¿Es qué una persona ya esta formada al acabar la educación básica? Yo creo que no. Entonces resulta que la educación superior sigue siendo para unos pocos privilegiados ( afortunadamente cada vez).

Esto me extraña, ya que al proponer Savater una universalidad educativa, entendemos una educación de por vida y para todos, con una participación directa de los ciudadanos en las tareas de la sociedad y en la vida cotidiana. Pero no es así.

Y lo que más sorprende es que acabe hablando de la educación permanente, a la que solo puede entrar un número determinado de personas.

Savater sólo recomienda y defiende a lo largo del libro el asegurar la educación básica, que sabemos que en el mejor de los casos es llevada hasta la universidad, sin cuestionar que el resto de las personas se dedique en exclusiva a trabajar.

EL VALOR DE EDUCAR. Comentario

3º magisterio E.L.Extranjera (FRANCÉS)

curso 00-01

ASIGNATURA: Sociología de la Educación

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