El último Catón; Matilde Asensi

Literatura española contemporánea. Siglo XXI. Narrativa. Novela de aventuras. Ficción. Vaticano. Vera Cruz

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EL ÚLTIMO CATÓN

A Ottavia Salina, una paleógrafa que trabaja en el archivo secreto del Vaticano, le encargan descifrar las extrañas escarificaciones del cadáver de un etíope. Cuando termina su trabajo la incluyen en el equipo de investigación junto al capitán Glauser-Röist y el profesor Farag Boswell y le cuentan toda la verdad sobre esa misión. Al parecer en las últimas semanas los Ligna Crucis (trozos de la cruz en la que fue crucificado Jesús) han empezado a desaparecer de las iglesias en las que se encuentran los diversos trozos de la Vera Cruz, y gracias a unos pergaminos que había en la iglesia de Santa Catalina del Sinaí descubren que detrás de esto pueden estar los staurofílakes, que son los protectores de la Vera Cruz, y para saber quien es el actual Catón (jefe del grupo) tienen que pasar varias pruebas, que se inventaron cuando dentro del grupo hubo una traición y un staurofílax reveló el lugar donde se encontraba la reliquia.

Las pruebas son siete, una por cada pecado capital. Para descubrir que donde puede estar la siguiente prueba buscan las claves en el libro de la Divina Comedia de Dante.

Antes de hacer la primera prueba tienen que pasar una prueba. Van a una iglesia en Siracusa y bajan por unas escaleras y se meten por un estrecho túnel por el que tienen que ir agachados, cuando llegan al final del túnel se cierra la salida y se quedan atrapados en un pequeño recinto en el que había un ángel con dos cadenas en sus manos, una de oro y otra de plata. Para salir de ahí tienen que estirar los collares determinadas veces cada uno (7 y 9) por que sino morirán abrasados porque el suelo que es de metal se está empezando a calentar, cuando descubren la clave consiguen salir de aquel sitio.

El primer pecado es el de la soberbia y la ciudad es Roma. Van a una pequeña iglesia greco-cristiana llamada Santa Maria in Cosmedín donde bajan a las catacumbas y llegan a la Cloaca Máxima donde al final de la cual había una compuerta por la que se adentraba el agua y en una habitación cerca de allí había un montón de cadáveres y buscan en algunos de los cadáveres y descubren diversos ingredientes que se dan cuenta que son los ingredientes del fuego griego (fuego utilizado por los bizantinos en las guerras contra los turcos que al caer al agua ardía y no paraba nunca) deciden utiliza esto porque si están en lo cierto las compuertas se abrieran mediante un mecanismo que abre las puertas gracias a la fuerza del vapor de agua, y efectivamente eso ocurrió. Después de atravesar la compuerta notaron un fuerte golpe en la cabeza y se desmayaron. Cuando despertaron ya tenían la primera escarificación, salieron de allí y fueron a un piso que tenía el capitán allí cerca.

El segundo pecado es la envidia y la ciudad es Rávena. Para pasar la prueba se ponen andar por un camino cubierto de ramas espinosas. Cada camino era más estrecho y pequeño y cada uno representa a cada una de las órbitas de los siete planetas descubiertos en la edad media. Cuando llegan al final del túnel descubren muchos martillos y un yunque y golpeando los martillos contra el yunque tienen que formar las escalas musicales. Cuando lo consiguen un extraño olor les empieza a llegar y empiezan a dormirse, cuando despiertan ya han sido marcados con una nueva cruz.

El tercer pecado es la ira y la ciudad es Jerusalén. Allí simplemente tienen que averiguar que tendrán que hacer en la siguiente prueba.

El cuarto pecado es la pereza y la ciudad es Atenas. En esta ciudad tienen que correr el maratón de Atenas por la noche antes de que amanezca, cuando lo consiguen les dan un golpe en la cabeza y les marcan con las dos cruces. En esta prueba el profesor Boswell intenta declararse a Ottavia.

El quinto pecado es la avaricia y la ciudad es Constantinopla (Estambul). Cuando llegan a esta ciudad Ottavia se encuentra con una conocida Doria que le cuenta la verdad sobre sus dos familias que son las más poderosas de Sicilia, en realidad las dos son familias mafiosas que controlan todos los comercios de Sicilia y la muerte de los padres de las dos no fueron simples accidentes de tráfico, fueron asesinados.

Luego se ponen a investigar y deciden ir a Fatih Camii donde antes estaba el Apostoleíon. Entran y mientras Doria distrae al vigilante ellos se ponen a investigar. Ottavia se sube sobre la fuente en la que miles de musulmanes se lavan los pies antes de entrar y el fondo de la fuente se hunde y los tres caen a una enorme cisterna. Empiezan a bucear y pasan por una túnel y cuando llegan a la otra parte consiguen salir del agua, pasan por una túnel y llegan a un sitio donde había doce túneles más, encima de cada túnel había un dibujo que representaba a cada uno de los doce vientos y en medio estaba es sepulcro de Constantino. De repente empieza un fuerte viento y aplicando sus conocimientos descubren que tienen que pasar por el túnel de Zéfiro, el viento suave. Luego se desmayan y les marca con una nueva cruz.

El sexto pecado es la gula y la ciudad es Alejandría, la ciudad de Farag. Una vez aquí primero descansan un poco en el piso de Farag y Ottavia llama a su hermandad y deja de ser monja. Al día siguiente van a unas catacumbas en las que Farag había trabajado allí años antes. Bajan por una escalera de caracol hasta el tercer nivel que estaba inundado y llegan a un muro donde estaba representado Hermes, el mensajero de los dioses, y se apoyan sobre ese muro y éste empieza a deshacerse. Lo atraviesan y llegan a una habitación funeraria donde se dan cuenta de que están llenos de sanguijuelas, que con un poco de vino, vinagre y sal mezclados se quitan las sanguijuelas. Luego se desmayaron por un extraño olor y les escarificaron la sexta cruz.

El séptimo pecado es la lujuria y la ciudad es Antioch. Están muchos días desmayados y cuando despiertan un señor etíope les cuenta que se están dirigiendo a Antioch, un pequeño poblado etíope. Cuando llegan allí les hacen una fiesta de bienvenida y enseguida les preparan la prueba. Les rodean de brasas y empiezan a echarles lanzas que se clavan ante sus pies, como aviso para que pasen la prueba rápido. Otra vez aplicando sus conocimientos deciden cruzar las brasas con pasos rápidos y fuertes porque así al llegar el pie tan rápido al suelo apartará las llamas durante unos segundos y así no se quemaran. Hacen esto y consiguen pasar. Luego se desmayan y cunado despiertan han llegado al Paraíso Terrenal de los staurofílakes.

Se encuentran en un lugar llamado Paradeisos en la ciudad Stauros la capital de este lugar y ya han sido marcados con todas las marcas iguales a las que tenia Abi-Ruj Iyasus.

Cuando despiertan cada uno esta en una habitación y se visten con el himation y van a comer con Catón y los shastas. Cuando hablan con ellos deciden abandonar la misión porque los staurofílakes en realidad son buenos.

Ottavia y Farag deciden irse de allí pronto, el capitán decide quedarse un tiempo. Como regalo de despedida Catón y los shastas les regalan a Ottavia y a Farag el descubrimiento de la tumba de Constantino el Grande.

Varios años después Ottavia y Farag reciben una carta de Glauser-Roïst, contándoles que el Catón había muerto y ya habían elegido a otro. Y el elegido había sido él.