El túnel; Ernesto Sábato

Literatura hispanoamericana contemporánea. Siglo XX. Novela existencialista argentina. Best Sellers. Argumento. Personajes

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  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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Índice

  • Comentario del epígrafe 2

  • Presentación del personaje 2

  • Los personajes se conocen 2

  • Temas 2

  • Síntesis argumental 5

  • Conclusión 6

Comentario del epígrafe

El epígrafe anticipa que el personaje principal, Juan Pablo Castel, era una persona solitaria y que se encerraba en sí misma.

Presentación del personaje

El personaje se presenta como Juan Pablo Castel, pintor que asesinó a María Iribarne. Se muestra como una persona soberbia y pesimista. Relata la historia de su crimen con la intención de que la gente la conozca.

Los personajes se conocen

Castel conoce a María Iribarne en el salón de primavera de 1946 cuando presenta un cuadro llamado Maternidad. En el cuadro se veía, a través de una ventanita, una playa solitaria y una mujer que miraba el mar como si estuviera esperando algo; pero nadie se fijó en esa escena, sólo María.

Temas:

La pintura y los críticos

Castel no encuentra razonable que los críticos aconsejen a pintores profesionales sin nunca haber pintado, ni aún habiendo pintado telas insignificantes ya que no tiene sentido que un pintor mediocre aconseje a uno bueno.

El odio a los grupos

El protagonista no encuentra agradable concurrir a salones de pintura ya que detesta los grupos. No soporta ver a tanta gente junta reunida por el mismo motivo, opinando sobre lo mismo, hablando con el mismo vocabulario y teniendo una actitud tan vanidosa como la de sentirse superiores al resto.

Encuentros y diálogos imaginarios

Luego de ver a María en el salón de pintura no puede dejar de pensar en ella. Por eso es que se imagina distintos tipos de encuentros, diálogos y maneras de acercarse a ella.

Imaginaba, pues, que ella me hablaba, por ejemplo para preguntarme una dirección o acerca de un ómnibus […] (capítulo V).

Conflicto del acercamiento

Castel es un hombre muy vergonzoso y por eso le cuesta acercarse a las mujeres. Al ver a María caminar por la calle todas las variantes imaginarias de posibles encuentros se le revuelven en la cabeza y no sabe como reaccionar ni con qué excusa aproximarse a hablarle.

La racionalización excesiva y las dudas

Luego del primer encuentro imprevisto con María comenzaron a surgirle dudas acerca de si ella trabajaba en esas oficinas o si había ido solamente para realizar una gestión. A partir de estas dudas empieza a reflexionar y formular distintas hipótesis sobre cada situación.

Descripción de María

María tenía un rostro hermoso y pelo largo y castaño. No aparentaba más de veintiséis años, pero había algo en ella que sugería más edad, algo seguramente de orden espiritual, o quizá la mirada.

El encuentro real

A la mañana siguiente de haberla visto en las oficinas de la Compañía T. se acercó al mismo lugar, con la esperanza de volverla a encontrar. La vio salir de la boca del subterráneo y precipitadamente la tomó fuerte de un brazo y la arrastró por la calle hasta la plaza San Martín. En la expresión de ella se notaba que no pensaba encontrarse con él, pero sin embargo no dijo una sola palabra. Castel le preguntó por qué huyó y le dijo reiteradas veces que la necesitaba mucho. Discutieron acera de los cuadros y de la “ventanita” y finalmente acordaron volver a verse.

Odio por la humanidad

Castel siempre miraba a las personas con antipatía y asco, más aún si se encontraban amontonadas. En general la humanidad le parecía un desastre.

“[…]es increíble hasta qué punto la codicia, la envidia, la petulancia, la grosería, la avidez y, en general, todo ese conjunto de atributos que forman la condición humana pueden verse en una cara, en una manera de caminar, en una mirada.” (capítulo XI).

El ciego y la carta

La mañana siguiente al encuentro, Castel llama por teléfono a María y la mucama le dice que se fue al campo pero que dejó una carta para él. Al llegar a la casa lo recibe Allende, un hombre ciego que resultó ser su marido, y le entrega la carta que decía: “Yo también pienso en usted.”.

Reflexión sobre la carta

El hecho de que la carta estuviera firmada simplemente como María hacía sentir a Castel que le pertenecía, pero a la vez, analizaba la idea de que también el resto de las personas la llamaran así. También le extrañaba que haya puesto como intermediario a Allende, lo que le hace pensar distintas variantes acerca de por qué lo hizo.

El sueño y sus fantasmas

Los días siguientes a que recibiera la carta, Castel sueña que visita de noche una casa, en cierto modo conocida y ansiada por él desde la infancia, por lo que algunos recuerdos lo guiaban; a veces se encontraba perdido en la oscuridad, y sin embargo sentía que en esa casa renacían en él los amores de la adolescencia, con sensaciones de locura, temor y alegría. Cuando despertó se dio cuenta que esa casa era María; con lo que se entiende que Castel sentía que conocía a María de otra vida.

Deseo de un amor perfecto

Durante más de un mes mantienen una relación constante, pero él piensa que el amor que ella siente es como el amor de madre, y que la única garantía de verdadero amor es la unión física, cosa que la forzaba a hacer, lo que generaba mayores distanciamientos. Castel desconfiaba de ella, la cuestionaba y la amenazaba con matarla si descubría que lo engañaba.

Anticipos del asesinato, amenazas y suicidio

Los celos invadían a Castel y generaban fuertes discusiones y amenazas hacia María. Una noche, luego de una de esas discusiones, se emborrachó y los problemas que tenía con ella lo llevaron a pensar en el suicidio. “¿Para qué sufrir? El suicidio seduce por su facilidad de aniquilación.” (capítulo XXI). Pero, según él, el hombre tiene tanto apego a lo que existe que prefiere soportar su imperfección.

El sueño y la metamorfosis

La noche de la borrachera soñó que iba a la casa de un señor que lo convertía en un pájaro de tamaño humano y cuando sus amigos lo veían ninguno notaba el cambio; el dueño de la casa lo miraba con un sarcástico brillo en sus ojos, entonces comprendió que nadie, nunca, sabría que había sido transformado en pájaro y que ese secreto iría con él a la tumba.

Destrucción del cuadro

Habían acordado encontrarse para hablar, pero María no concurre a la cita. Castel llama a la casa y la mucama le dice que se había ido a la estancia y que previamente la había llamado Hunter. Ante esto, enloquece de rabia y destruye el cuadro con un cuchillo, simbolizando que la espera (que indicaba la imagen de la mujer en la playa) había llegado a su fin, ya que era inútil seguir esperándola. “¡Ya nunca más recibiría respuesta aquella espera insensata! ¡Ahora sabía más que nunca que esa espera era completamente inútil!” (capítulo XXXIV)

El túnel

Castel sentía que ambos vivían en túneles paralelos, separados por una pared, y que finalmente se encontrarían al final de esos pasadizos. Pero se da cuenta de que en realidad no estaban en túneles paralelos, sino que ella pertenecía al ancho mundo y que “en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida.” (capítulo XXXVI).

El asesinato

Después de que María lo deja solo y no concurre a la cita Castel le pide prestado el auto a un conocido y va a la estancia. Los observa a ella y a Hunter y al ver que cuando suben a las habitaciones solamente se enciende la luz del cuarto de él se pone furioso y trepa hasta el cuarto de María. Cuando se encuentra con ella le dice que debe matarla porque lo dejó solo y le clava un cuchillo muchas veces en el pecho y el vientre.

Síntesis argumental

Juan Pablo Castel es un pintor que conoce a María Iribarne en una presentación de un cuadro suyo llamado Maternidad. Se queda deslumbrado al ver que era la única persona que notó una pequeña escena que se veía a través de una ventanita en un extremo del cuadro. Castel no para de pensar en un futuro encuentro con esa mujer, hasta que un día la ve en la calle y mantienen una conversación. A partir de ese momento comienza a obsesionarse cada vez más con ella. Mantienen una relación amorosa, pero ella es casada y él piensa que además tiene un amorío con el primo de su marido, al que visita frecuentemente en su estancia, lo que le genera constantes celos. Las dudas y celos lo perturban continuamente hasta que decide asesinarla.

Conclusión

El túnel es una novela muy interesante, con una trama intensa que logra atraparte en la lectura, generando emoción e incertidumbre.

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