El túnel; Ernesto Sábato

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela existencialista. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Ferchu
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 3 páginas
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“El Túnel” Ernesto Sábato

Cuestionario

1) ¿Qué mujeres están presentes en la narración y cómo éstas con sus actitudes van perturbando la vida de Castel?

2) ¿Cuáles son las verdaderas razones que llevan a Juan Pablo Castel a matar a María? ¿Por qué comienza a contar su historia?

3) Juan Pablo Castel y María Iribarne son personajes extraños y pesimistas. ¿Cómo se va desarrollando la relación amorosa entre ellos? Cuente brevemente el final de la historia.

4) Intente explicar cuál es el verdadero significado de “la ventanita” que aparece en el cuadro “Maternidad” de Castel.

5) ¿Qué relación tienen los siguientes personajes con María? Allende, Richard, Hunter. Realice una descripción psicológica de éstos.

6) Describir al personaje principal en su aspecto físico y psicológico y señala dos situaciones que lo presentan como un personaje desquiciado.

El Túnel es una novela que tiene como uno de sus temas claves el existencialismo y refleja claramente los peligros de la abstracción del mundo contemporáneo.

La historia es una narración en primera persona a cargo de Juan Pablo Castel, un pintor alabado por la crítica, pero incapaz de relacionarse porque cree que nadie comprende el verdadero significado de su obra. Es en definitiva un solitario que pretende reducir todo a la lógica, incluidos los sentimientos. Y entonces se encuentra con María Iribarne, una mujer capaz de entender su obra. Obsesivo, celoso, cruel e irracional, dentro de su propia racionalidad, Castel va formando una cadena de razonamientos que lo lleva a la locura, y consecuentemente al homicidio. El comportamiento y las actitudes de Castel son propios de una persona desquiciada, siendo muy egoísta y egocéntrica, productos de la incomunicación de éste con la gente: se siente marginado y ajeno a la sociedad. Un ejemplo de esto es cuando mata a María, la persona que de la que supuestamente enamorado, guiado por los celos y basado pura y exclusivamente en especulaciones, nunca confirmando nada.

Escribe el relato motivado por un sentimiento de vanidad y para que el lector se ponga de su lado, además de ser una justificación de sus acciones. Utilaza esta confesión como una especie de catarsis para canalizar su culpa. “¡¡Ah, y sin embargo te maté!! ¡¡Y he sido yo quien te a matado, yo, que veía a través de un muro de vidrio, sin poder tocarlo, tu rostro mudo y ansioso!!” (Capítulo XIII)

María era un ser complejo que estaba solo en el mundo y encontró en Castel alguien que podía acompañarla. Ambos tenían una visión muy pesimista del mundo. María se caracterizaba por tener actitudes maternales con los seres que la rodeaban: los sobreprotegía constantemente. Mantenía con su entorno amoroso una relación enfermiza donde prevalecía la dependencia y se confundía amor con comprensión, compasión y compañía. Era un ser muy inseguro que necesitaba fervientemente sentirse imprescindible y ser útil en el mundo. Es por esto que buscaba personas incomprendidas, y en cierta medida ella se veía reflejada en ellos. En consecuencia, nada podía hacer para ayudarlos; peor todavía: se hacía más daño a ella misma y a ellos. “Con una voz también diferente (María) agregó: Pero no se que ganará con verme, hago mal a todos los que se me acercan.” (Capítulo IX)

Cuando Juan Pablo Castel ve a María por primera vez, observando la ventanita, se siente identificado con ella y piensa que María puede ser la única que lo puede llegar a comprender y no se permite otras opciones, lo que lo lleva a obsesionarse con ella. La principal importancia de esta escena es que representa la situación psicológica de Castel, por eso siente que cuando María se detiene a observarla que al fin alguien puede ser capaz de entenderlo. El razonamiento de Castel no admite otra posibilidad que no sea esa, y como es muy posesivo considera que María pasa a ser su propiedad. Esta situación empeora casi sin remedio ya que María no se podía brindar a Castel completamente ya que tenía otra vida ajena y secreta a éste. Por esta causa, se empieza a desesperar porque a medida que va descubriendo la vida oculta de María se siente cada vez más alejado de ella, entonces, realiza un último intento de fijarla para la eternidad. Aunque también es un último y catastrófico intento de poseerla en forma absoluta.

Para Castel su madre representaba la bondad absoluta personificada. Sin embargo ella no está a salvo de las críticas negativas de su hijo ya que justifica su bondad como cierta forma de vanidad, ante su imposibilidad de semejarse a ella. Esto revela el fuerte complejo de Edipo del protagonista. “Cuando yo era chico me desesperaba ante la idea de que mi madre debía morirse un día (…) no imaginaba que mi madre pudiese tener defectos. (…) Me dolía descubrir que debajo de sus acciones se ocultaba sutilísimos ingredientes de vanidad y orgullo.” (Capítulo II)

El análisis de la relación con su madre es imprescindible para entender de forma cabal su relación con María ya que de esto se puede inferir que lo que Castel buscaba en ella es una especie de figura maternal que carece de defectos y reacciona violentamente a la luz de los mismos. Un símbolo de esto es el título del cuadro “Maternidad”, que es el que contiene a la ventanita, a la cual María pone mucha atención.

Otra figura femenina que aparece en la novela es Mimí, que vivía junto a Hunter en la estancia. Ella representaba todo lo que Castel odia de la sociedad. Era una aristócrata superficial que vivía en función de la imagen frente a un determinado entorno social. La presentaba como una persona frívola, preocupada por trivialidades, uno representaba un rival de importancia en la vida de María con respecto a él, como si lo representaba Hunter. Éste era conocido por ser mujeriego y Castel no entendía como un ser de esta naturaleza podía tener una conexión con María y hasta que punto ella se rebajaba a su nivel.

Otra de las personas con la que María se relacionaba y por la cual Castel sentía celos era por Allende, el esposo ciego de María. Cuando se casaron, ésta lo quería, pero con el transcurso del tiempo este amor fue disminuyendo y se transformo en cariño fraternal. Ella lo consideraba un compañero y sentía gran ternura por él. Sin embargo, cuando estaba a su lado María se sentía un ser culpable y mezquino debido a que lo admiraba fervientemente.

Allende era la única persona que estaba conciente y aceptaba a María completamente, resignándose a su condición en vez de tenerla lejos. Este personaje es ciego, lo que significa que siente el mundo y lo comprende más profundamente con el corazón. Por esto de ve que quiere representar la sabiduría de Allende y que la decisión que tomó fue la mejor. “¡Si! - grité - ¡Yo lo engañaba a usted y ella nos engañaba a todos! ¡Pero ahora ya no podrá engañas a nadie! ¿Comprende? ¡A nadie! ¡A nadie! - ¡Insensato! - aulló el ciego con una voz de fiera…”

Juan Pablo Castel tiene diversas razones para llevar a cabo el homicidio de la única persona que, según él, lo entendía. En primer lugar, cabe destacar que el protagonista tenía una psicología bastante extremista y pensaba que si un individuo era malicioso era preferible matarlo a que siga haciendo mal: “¿Un individuo es pernicioso? Pues se lo liquida y se acabó. Esto es lo que yo llamo una buena acción Piensen en cuanto peor es para la sociedad que ese individuo siga destilando su veneno y que en vez de eliminarlo se quiera contrarrestar su acción recurriendo a anónimos, maledicencias y otras bajezas humanas.” (Capítulo I) Esta cita devela la marcada soberbia de Castel que se ve en la egoísta posición de decidir quien vive y quien no, un poco como jugando a Dios. Es sorprendente también que en todo el relato no se haga una exposición clara de sus opiniones acerca de Dios, como omitiéndolo. Esto confirma que el protagonista se rehúsa a ser regido por algo que no sea la razón: no da a lugar a la posibilidad que el Absoluto no tenga una explicación lógica y racional.

Una clave para entender qué lo lleva a matar a María es que no podía aceptar que ella podía querer a Hunter más que a él, debido a que no podía concebir la opción de un engaño, ni mucho menos aguantar los celos que esto le producía. En ese momento lo que piensa Castel es que el daño que María le estaba ocasionando a Hunter, a Richard en su momento, Allende y a el ilusionándolos y engañándolos era peor que el daño que les iba a hacer a ellos con la muerte de María.

Por otro lado, Juan Pablo Castel, al sentirse tan identificado con María, intenta suprimir el odio a sí mismo matándola a ella.

El final, la manera en que la mata es aberrante, primero haciéndole saber su cometido y luego acuchillándola varias veces. Después de una serie d especulaciones sobre los repetidos engaños de María la persigue a la estancia donde, según el las “confirma”. De esta manera se ve en la obligación de matarla para que no engañe a nadie.