El trovador; Antonio García Gutiérrez

Literatura española del Romanticismo. Teatro, Drama caballeresco romántico. Argumento. Personajes. Amor cortés. Contexto. Romanticismo. Vida y Obra. Estilo literario

  • Enviado por: Luis Garcia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 17 páginas
publicidad

El Trovador: Antonio García Gutiérrez.

Introducción:

Esta obra, es una de las obras clave del drama español de todos los tiempos, por muchas razones. La primera por su carácter universal, no olvidemos que Verdi baso una opera muy importante en esta obra, con lo cual es una obra conocida en todo el mundo, aunque no fue una de las operas más famosas del compositor cabe destacar este aspecto, después dentro del marco español fue una obra vital ya que supuso la ruptura con el drama actual en cuestión a temas, mezcla de prosa y poesía etc. Fue transcrita años después con el autor en vida y bajo el consentimiento de este a prosa con el mismo nombre y por Ramón Ortega y Frías en 1860.

No podemos dejar de decir que dentro de la vida de García Gutiérrez esta obra le ayudo bastante, ya que empezar con 22 años con una obra magistral y ampliamente alabada por la crítica y por el público, aunque esto a nuestro autor no le peso ya que acuño numerosos éxitos tras el estreno del Trovador. La otra obra importante de García Gutiérrez es “Venganza Catalana” . En definitiva el hecho de crea su primera obra como una obra puntual de la literatura española ni mucho menos apaciguó las ansias de triunfo y reconocimiento de García Gutiérrez y esta encomiable actitud es difícil de igualar. Muy pocos logran mantener una línea de triunfo y de méritos tras comenzar sus andaduras en cualquier actividad con un triunfo como el que obtuvo García Gutiérrez con el trovador, no olvidemos que fue el primer autor obligado por el público a salir a saludar en el estreno de una obra.

El trovador es una obra que se compone de cinco jornadas o actos que se subdividen en varios cuadros que conforman doce cambios escénicos, cada jornada lleva un título que nos guía sobre el contenido de las misma, nota típica dentro del marco de la novela romántica. Este tipo de composición en cinco jornadas es típica dentro del drama del romanticismo como luego veremos.

Es una obra muy completa y compleja que trata diversos temas y que posee una estructuración muy moderna para su época y que supo cautivar al público de su época. La crítica la alabó y el público supo reconocer el talento de un autor joven que prometía ser uno de los grandes dentro de la literatura española del XIX. Y que no se vio eclipsado por el avance de otras tendencias literarias como el Realismo que transcurrieron a la par junto con la actividad literaria del autor.

La obra del Trovador es una obra que respeta los cánones de todo el teatro y la tendencia romántica en general, por su estructura, la descompasada métrica de sus versos, la historia en general, y el destino de esos personajes protagonistas que llevan todo el peso de la obra, además de los temas que trata, prácticamente todos son de tendencias románticas. La vida del propio autor como luego comprobaremos estuvo íntimamente ligada al liberalismo que es uno de los pilares en el que se apoyo el romanticismo en general.

El Romanticismo:

Marco Histórico:

El siglo XIX comienza con la guerra de Independencia y finaliza con la crisis de 1898. Ocupan la jefatura del estado Fernando VII 1814-1833 e Isabel II 1833 1868 derrocada por la revolución de 1868 La Gloriosa. Como consecuencia de la guerra de la Independencia y durante estos reinados, se emanciparon casi todos los países americanos. Sucede la regencia del general Serrano1869-1870 y el reinado de Amadeo I 1871-1873, un paréntesis de República 1873-1874 con numeroso presidentes, en un año llegan a ser presidente 4 personas Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castellar, lo que demuestra que no fue un periodo de excesiva estabilidad para
España y finalmente con la restauración de la dinastía Borbónica con Alfonso XII, muerto el rey asume la responsabilidad del país María Cristina hasta 1902 en que comienza el reinado de Alfonso XIII, durante 1898 España pierde sus últimas colonias Filipinas y Cuba frente a Estados Unidos.

Marco socio-cultural:

El reinado de Fernando VII se abre con seis años de rígido absolutismo y continua con un periodo liberal de tres años, impuesto por el levantamiento de Riego 1820. Pero lo clausura la intervención de la Santa Alianza europea. El de Isabel II fue perturbado por las guerras carlistas, en las cuales tomo parte García Gutiérrez. Sólo la Restauración produjo una cierta pacificación de los espíritus, aunque no dio solución a los graves problemas españoles y que finalmente desembocó en el desastre de 1898. En cuanto a las tensiones políticas en las cuales se encontraba sumida España vemos los problemas entre las clases conservadoras, que defendían sus privilegios y los liberales, que pretendían abolirlos. Por otra parte hacen aparición en la historia las reivindicaciones obreras, con movimientos de signo socialista y anarquista y su cortejo de huelgas y atentados. El laicismo se abre paso, y goza de gran influjo la masonería. El catolicismo se defiende frente a los librepensadores y seguidores del filósofo alemán Krause. El mundo es espectador de cómo una nación asume nuevas doctrinas, políticas sociales y culturales que se han gestado fuera de ella de una manera sangrienta y desordenada. Aún se siente como una gran potencia aunque ha perdido en tiempos de Fernando VII, sus territorios americanos. La guerra del 98 vino momentáneamente a borrar esta consciencia colectiva de grandeza.

Durante este siglo el 65% de la población es rural. Circulan los primeros trenes, con capital mayoritariamente extranjero. La cultura nacional es ínfima. La ley Moyano de 1857 impone la escolaridad obligatoria entre los seis y los nueve años. Pero veinte años después, tres de cada cuatro españoles era analfabeto. Aún en 1901 el 61% de la población no sabía leer ni escribir. L o que demostraba que la población española era gente que se preocupaba del quehacer diario y que no se preocupaba de que el país avanzase tecnológicamente, ni económicamente. Era un país en la que las tramas reales se convertían en mofa social sobre todo durante el periodo de reinado de La reina Isabel a la cual la mayoría de los literatos de la época la acusaban por sus asuntos de cama.

El Romanticismo:

Es un movimiento cultural y político que se desarrolla en la primera mitad del siglo XIX y que afecto a toda Europa y América. Comienza en el denominado Prerromanticismo dieciochocesco, el cual reacciona frente al neoclasicismo. La razón que tantos bienes prometía, no ha eliminado los problemas de los hombres; estos no sólo son razonables poseen además sentimientos, emociones, fantasías, ideales, y tienen derecho a expresarlos. Y esto no puede hacerse con reglas y ataduras, sino con libertad. No importa que las obras sean menos perfectas y regulares si por el contrario conmueven y emocionan. La libertad en arte, pero también en política, será la gran consigna romántica.

Una figura muy importante dentro del romanticismo fue Goethe, este alemán es uno de los grandes genios de la literatura universal. Su novela Werther es la historia de un caso amoroso, a consecuencia del cual se suicida el protagonista. Esta decisión fue seguida por abundantes lectores que se sintieron tan desdichados como él.

El liberalismo está íntimamente ligado al romanticismo, la consigna libertad fue entendida por muchos como un impulso restaurador de valores patrióticos y religiosos que habían querido aniquilar los racionalistas dieciochocescos. Y así exaltar el cristianismo, el trono y la Patria como valores supremos. Esto es el Romanticismo Tradicional (Böhl de Faber, duque de Rivas, Zorrilla). Pero ha irrumpido un movimiento ideológico con mucha fuerza, el liberalismo que llevará al romanticismo por otras sendas muy distintas, caracterizada por los siguientes rasgos:

Individualismo. El hombre se fija sus propios fines, el estado sólo intervendrá para garantizar la libre competencia.

Afirmación de los derechos humanos, que son sustancialmente los de los de libertad de conciencia reunión y expresión.

Fe en el progreso técnico que se producirá gracias a la libre competencia entre mercados y pueblos.

Limitación del poder del estado: las leyes deben ser pocas, para no coartar la libertad, dictadas para ser respetadas, y establecidas por los propios ciudadanos.

Estas ideas se impregnaron en España de turbulencia apasionada, en pro o en contra. La lucha entre liberales y antiliberales recubre de discusiones y guerra el siglo. En referencia a nuestro autor decir, que fue un liberal hasta la médula e incluso gozo de cargo diplomático en algún periodo de su vida.

En cuanto a las características literarias del romanticismo, tradicional y liberal decir, que en ocasiones fueron incluso contrarias, pero comparten características comunes:

Subjetivismo: En las obras se expresa el alma exaltada del autor, cuyas ansias infinitas chocan con los límites que les impone la realidad.

Fuga del mundo que les rodea: Esto sería el choque entre lo que el romántico desea y lo que el mundo le permite, esto produce un desaliento que, o bien, conduce al suicidio o a una evasión de la realidad, mediante el refugio de la imaginación en épocas pretéritas, este es el caso de la obra estudiada, aunque la protagonista femenina acabe por suicidarse como luego veremos.

Nacionalismo: En oposición al internacionalismo dieciochocesco, se exalta ahora lo peculiar de cada país, de cada territorio. Fruto de esto vendrá el costumbrismo.

Incorporación del paisaje al ánimo del escritor. Frente al desinterés del Neoclasicismo por el paisaje, este es asociado por el autor a sus estados de ánimo.

Oposición a toda norma en la creación artística. Los neoclásicos además de la regla de las tres unidades en el teatro, observaban otras como: los géneros no debían mezclarse, al escribir debían mantenerse la moderación y el buen gusto.

Los románticos mezclaron los géneros, combinaron verso y prosa en muchas ocasiones, dentro de los poemas variaban los metros, y en novelas y en dramas volvieron a reunir lo cómico y lo dramático, según la antigua práctica de Lope de Vega.

Movimientos literarios del XIX

Los gustos neoclásicos penetran en España en el siglo XIX con poca fuerza. Mayor la tuvieron las tendencias prerrománticas, que acabaron triunfando con el Romanticismo. Pero la duración de este fue breve, desde mediados de siglo, lo contrarresta un movimiento de signo diferente, no clásico sino objetivista, el Realismo que se antepone al subjetivismo romántico. Aunque este subjetivismo persiste en grandes poetas de la segunda mitad del siglo XIX (Becquer, Rosalía) e impregna el quehacer de algunos novelistas y dramaturgos, como veremos. Por estas razones a Antonio García Gutiérrez se le considera un autor vinculado al post romanticismo o romanticismo tardío. España era un país romántico debido a:

Su literatura de los Siglos de Oro había sido rebelde a las reglas, con su desarreglado teatro. Los famosos hermanos Scheglegel proclaman en 1809 el romanticismo de Calderón.

El Quijote propone un modelo de caballero que lucha por el ideal sin darle la hostilidad del mundo.

El romancero aporta el testimonio de una Edad Media heroica y caballeresca.

Los paisajes de España, las ruinas de templos y monasterios atraen a escritores, pintores y grabadores, como estímulos a su imaginación. La influencia de todo lo español en la génesis europea del romanticismo fue decisiva , nuestra literatura y nuestra realidad ofrecían ejemplos de ideales que las nuevas generaciones deseaban hacer triunfar.

El movimiento romántico penetra en España por Andalucía y Cataluña. El cónsul alemán Bhöl de Faber, padre de Fernán Caballero, defendió en un periódico gaditano 1798, la comedia española de los Siglos de Oro, contra los neoclasicistas. La resonante polémica que ello originó hizo que se difundiera la ideología romántica.

La revista barcelonesa El Europeo 1823 en la que escriben Aribau, López Soler, combate el neoclasicismo, en nombre de principios románticos moderados.

Otra vía fue el regreso de cientos de liberales españoles que se habían exiliado huyendo de la persecución absolutista de Fernando VII, y que se han introducido en las nuevas ideas europeas, Martínez de la Rosa, Alcalá Galiano, El Duque de Rivas, Espronceda, etc.

El romanticismo alcanza su apogeo en España hacia 1835. Esto no significa que no fuera combatida por neoclásicos rezagados. Pero ese apogeo fue corto, pronto fue imponiéndose un espíritu moderado y ecléctico, y hacia 1840 ya estaba presionando otra moda literaria francesa el realismo.

Creó algunos géneros importantes: la novela histórica, la leyenda y el drama heroico. Rehabilitó el romance, casi olvidado en el siglo XVIII. Y reanudó hasta hoy el subjetivismo en la lírica, con otro signo, pero con la misma intensidad que había impuesto Garcilaso de la Vega.

El teatro Romántico:

Moratín y los reformadores neoclásicos habían tenido un éxito muy limitado. A comienzos del siglo XIX el público prefería las antiguas comedias del siglo de ORO. De ahí que el también desarreglado y rebelde teatro romántico triunfara pronto y alcanzara grandes éxitos, “Don Juan Tenorio” 1844, “La conjuración de Venecia”1834.

El teatro romántico presenta los siguientes caracteres:

Temas: legendarios, caballerescos, aventureros o de historia nacional, siempre dramáticos.

Rechazo de las reglas neoclásicas: de unidad de acción, lugar y tiempo. Y así se entremezclan diversas acciones y estas se producen en lugares distantes entre sí y en tiempos, a veces muy separados.

Mezcla de lo trágico y lo cómico.

División del drama en cinco actos: escrito en versos de diversas medidas, combinados en ocasiones por la prosa.

Aspira sólo a conmover no a doctrinar. La literatura es tomada como la vía de escapa para los problemas de la vida real, no como algo encargado de enseñar al pueblo, aunque no olvidemos que el teatro romántico en ocasiones no estaba exento de crítica.

Protagonista marcado por un destino extraño, singular misterioso, que hace alardes de gallardía y de cinismo. El personaje en la obra es Manrique que desconoce su historia, y que al final muere a manos de su hermano.

Abundancia de escenas nocturnas y sepulcrales, desafíos y suicidios. Que como veremos más tarde en el Trovador se sigue está regla al pie de la letra de hecho la protagonista femenina se suicida ante la imposibilidad de lograr el amor que esperaba

Escritores Románticos de la época:

Francisco Martínez de la Rosa fue quien al volver del exilio en Francia introdujo la estética romántica por alcanzar éxito en sus dramas. “La conjuración de Venecia”, y “Aben Humeya”.

La batalla definitiva para imponer el nuevo teatro la libró el cordobés Angel de Saavedra Duque de Rivas, también vuelto del destierro, la noche del estreno e “Don Alvaro o la fuerza del sino”, parte del público la rechazo por irregular, todos los rasgos del teatro romántico se acumulaban en la obra. Pero el escandaloso estreno hacia triunfar el romanticismo en la escena. El Duque de Rivas fue también notable poeta . Son excelentes sus romances históricos donde se desarrollan temas españoles legendarios o del pasado épico.

Otros autores importantes son:

Antonio García Gutiérrez- Con el trovador, fue el primer autor que, en el estreno, tuvo que salir a saludar, luego será ampliado en el siguiente apartado.

Juan Eugenio Hartzenbusch: Fue ebanista en su juventud, llegó a director de la Biblioteca Nacional y a académico, su obra más recordada es “Los amantes de Teruel”

José Zorrilla: vallisoletano, se le llamó poeta nacional, y como tal fue coronado en Granada. Destacó como poeta legendario ”A Buen Juez Mejor Testigo” , y como autor dramático El puñal del Godo” “El zapatero y el Rey”. Es el autor de la obra más importante del romanticismo español “Don Juan Tenorio” 1844. Zorrilla poseyó una fuerza lírica excepcional, a la cual perjudica su extrema facilidad y dispersión.

El teatro de temas burgueses intemporáneos que había inaugurado Moratín, no tentó a los románticos. Pero fue cultivado por autores que prolongaron las tendencias neoclásicas, como Bretón de los Herreros “A la vejez” y Ventura de laVega con su obra más importante “El hombre de Mundo”.

Antonio García Gutiérrez:

García Gutiérrez nace en Chiclana en 1813, como observamos al final de las guerras napoleónicas, muere en 1884 y será testigo de numerosos acontecimientos sociales que serán plasmados en su extensa obra literaria y en su vida personal. Reacción absolutista de Fernando VII, los Cien mil hijos de San Luis, abolición de la ley Sálica, entre otros muchos hechos, el año más importante para este autor fue 1833 con la primera guerra carlista que duraría siete años, dentro de la obra de García Gutiérrez el tema de la guerra civil es uno de los más usados de hecho en la obra del Trovador este es el trasfondo histórico.

En este año se introdujo dentro del mundillo literario entablando amistad con Larra, Espronceda. Y se hizo un hueco en diversas tertulias literarias de la época

En 1836 y tras el estreno de “Don Alvaro o la fuerza del sino” del Duque de Rivas llegó la oportunidad para García Gutiérrez y estrenó la obra obteniendo un gran éxito, en ese momento el servía en el ejercito.

Tras años siguientes de altibajos y harto ya de los círculos literarios de Madrid partió a América era el año 1844, y la América española acababa de independizarse, aquí permaneció durante seis años obteniendo éxitos, como “La mujer valerosa” o una parodia feroz del Trovador “Los hijos del tío Tronera”, en 1850 regresa a Madrid publicando “Afectos de Odio y Amor” y “Los Millonarios” .

En 1854 con el bienio progresista de Espartero y O´donell, García Gutiérrez liberal hasta la médula recibe un destino en el extranjero el de comisario de la Deuda Española. En España ya gozaba de gran prestigio, en 1861 fue elegido miembro de la Real Academia. En los 60 continuo con su carrera aunque con menos producción escribió uno de los éxitos mayores de su vida “Venganza Catalana”, en estos años escribió zarzuelas en colaboración con Arrieta “Dos Coronas”, “La taberna de Londres” .

Durante la revolución de 1868 contra los borbones García Gutiérrez no permaneció pasivo, no olvidemos que el autor no solo realizaba obras literarias de poesía y teatro también escribía en periódicos y revistas, prosiguió en 1868 con su vida diplomática siendo nombrado cónsul en Bayona aunque esto no redujo su actividad creadora, escribiendo “Doña Urraca de Castilla”, “Un cuento de niños”.

La actividad creadora de García Gutiérrez finaliza con el gran homenaje que recibe con motivo de la reposición del Trovador en el Español. En estos años finales de su vida García Gutiérrez goza de escasa salud, el 26 de agosto de 1884 un ataque cerebral acabo con su vida, y fue enterrado en Madrid con una despedida muy emotiva.

La obra el Trovador:

Argumento:

En la obra trata la historia de una guerra Civil que ocurrió en España en el siglo XV con el motivo de la sucesión de Martín I para la corona de Aragón que murió sin dejar legitimo heredero, cabe destacar que en la obra los hechos que envuelven a la historia principal son sacados de contexto y nos ayudan para ubicar exactamente la temporalidad de la historia que estudiamos, por ejemplo el rapto del hijo del Conde por parte de la gitana se produce en 1390,la muerte del arzobispo de Zaragoza, con estos y otros muchos datos sabemos exactamente el trasfondo histórico de nuestra obra. García Gutiérrez hace caso omiso de la verdadera naturaleza de los personajes ya que equivoca los verdaderos bandos en los que se encontraban algunos de los personajes, así que ciertos hechos que se narran, con esto vemos que el autor no trataba de hacer una historia basada en hechos reales y que no le importaba lo mas mínimo el trasfondo histórico, sólo para darnos una referencia, un punto de partida del cual los demás hechos suceden.

El Trovador trata la historia de un joven, Don Manrique, que está enamorado de una dama hermana de un noble que se encuentra enfrentada por la trama sucesoria antes citada con el protector del joven, además el noble al cual rinde pleitesía el hermano de la dama Guillén, es Don Nuño Conde de Luna, este está enamorado de la Dama doña Leonor. En la primera parte en una de las escenas Don Manrique lucha con Don Nuño porque este es descubierto en la habitación de la dama durante la noche, y Don Nuño resulta herido de cierta gravedad, aquí vemos que el odio que se profesan pasa de ser por el amor de la joven a la sed de venganza de Don Nuño para con Don Manrique.

Se produce un salto que nos ubica un año después de los hechos antes citados, exactamente un año después del combate el cual se nos deja sin finalizar y no sabemos el resultado de este. Es la jornada segunda “El Convento”. Se ha corrido la voz de que el Trovador (Manrique) ha perecido durante la batalla de Velilla. Don Nuño piensa que ya nada puede impedir que Leonor le ame a él sin embargo esta se prepara para tomar los hábitos ya que sin Manrique se muere de tristeza y pretende encontrar consuelo en los brazos de la Dios. Don Nuño no pretende dejar pasar la oportunidad y sin que Guillén se entere, Nuño manda a dos criados Guzmán y Ferrando para que saquen a Leonor antes de tomar los hábitos y poderla hacer suya. Pero la verdad es que Manrique no ha muerto y enterado de que Leonor va a tomar los hábitos acude en su busca con Ruiz, allí se encuentra con los secuaces de Don Nuño que al reconocerle huyen asustados, debido a que ellos piensan que es un espíritu el que allí ven, además no olvidemos que Don Manrique o el Trovador gozaba de fama de notable guerrero Leonor al ver a Manrique desfallece y se lamenta ya que ya ha sido ordenada, Leonor ve a Manrique y este sale huyendo de allí.

De aquí parte la tercera escena, La Gitana. Azucena es la supuesta madre de Manrique, aunque la realidad es que Don Manrique es hermano de Don Nuño y que Azucena años atrás robo al hermano de este, debido a que el Conde de Luna mandó matar a la madre de Azucena en la hoguera y está en venganza robó a uno de los hijos del Conde de Luna para asesinarlo.

En esta escena la gitana Azucena le intenta contar a Manrique el secreto familiar contándole a este una verdad a medias. Manrique en realidad es hermano del de Luna ya que a la madre de Azucena se le acuso de Bruja y fue quemada en la hoguera por orden del Conde padre de Nuño. Azucena como venganza robó a Manrique para asesinarlo pero en vez de matarlo lo crió como a su propio hijo, ella le dice que mato al hijo del de Luna.

Además en esta escena sucede la huida de Leonor del convento Manrique acude a rescatar a Leonor del convento. Hay una conversación en poesía entre los dos donde Manrique convence a Leonor para que abandone sus votos y su promesa ante Dios y huya con él, tras varias promesas Manrique cumple su deseo y Leonor escapa y abandona el convento con Manrique. Pero antes llega Guillén con Nuño al convento y entre una encarnizada lucha logra escapar el Trovador y Leonor, aquí es donde acaba esta escena.

En la cuarta jornada se muestra como el Trovador a logrado escapar con su amada pero las huestes de Don Nuño les esperan para asediarles. En esta jornada don Guillén habla a Don Nuño acerca del honor mancillado, y de sus ansias de venganza respecto del trovador, cuando alertados por una algarabía que había fuera se extrañan y ven a sus soldados que han capturado a Azucena creyendo que es una espía allí es reconocida por uno como la gitana que años atrás secuestró y asesino al hermano de Nuño, este la manda apresar y la envía a Zaragoza. Por otra parte aparecen Leonor y Manrique hablando de amor y de sus planes en ese instante le dan la noticia de que su madre ha sido capturada y enviada a Zaragoza. Nuestro héroe se encuentra en el dilema de escapar con su amada o defender a su madre. Opta por reunir a sus tropas y atacar a las del de Luna para así salvar a su madre.

El último episodio comienza con la resolución del anterior Manrique ha sido capturado por Don Nuño y aguarda en prisión su fatídico destino, Leonor pide a Ruiz que le compre un veneno a un judío, se lo toma y acude a hablar con don Nuño, esta intenta prometer a Don Nuño amor eterno si libera al Trovador, el cede y la envía a liberarle al llegar allí Manrique se niega a aceptar la oferta hasta que descubre que la intención de Leonor es salvarle mientras ella se muere, ella muere en ese instante llega Nuño y manda ejecutar a Manrique mientras Azucena lo ve, le matan mientras Azucena le cuenta al de Luna que el hombre que acaba de mandar matar es en realidad el hermano que antaño el creía muerto, la obra acaba con la promesa que Azucena le dijo a su madre. “Madre ya estás vengada.

Los Personajes de la Obra:

En primer lugar decir que la obra consta de 14 personajes muy variopintos y que aparentemente no parecen retratados de una manera demasiado profunda, aunque los que sustentan el drama solo son 4 Manrique, Leonor, Don Nuño y Azucena.

Manrique: Es el protagonista y prototipo de héroe romántico, noble y valeroso, es sensible capaz de entonar una hermosa troba, entrar en un convento y lucha bravamente por su rey, en realidad su único conflicto es el de sus orígenes que es un conflicto resuelto ya que procede de una familia de alta alcurnia. Con todo ello aparecerá ante los oscuros orígenes del destino, Manrique no sólo lucha contra la muerte Manrique verá o no verá todos sus deseos incumplidos, el pretendiente a la corona por el que lucha será derrotado, su amor apenas gozado, las dos mujeres que ama muertas y acaso con ironía su problema de cuna será reconocido de manera póstuma. En realidad como muchos héroes románticos es un perdedor.

Don Nuño Conde de Luna: Es el personaje antagonista de Manrique es el poder y la victoria, aunque también desgraciado ya que la mujer que ama está enamorado de su gran rival y enemigo, es un hombre duro, herido en su honor por la mujer a la que ama. Su poder reside en dar la muerte a sus rivales, aunque este se volverá contra él al conocer que ha dado la muerte a su hermano. Es un personaje de una pieza que desempeña su antipático papel para hacer resaltar el carácter del protagonista.

Leonor: Es la clásica heroína romántica capaz de amar y de odiar, capaz de darlo todo, hasta su vida por el hombre al que ama. Posee como mujer las virtudes que Manrique tiene como varón, además es un propósito su momento mejor es cuando duda entre el amor profano que le une a Manrique o el amor sagrado que le une a Dios al haber tomado los hábitos. Es un personaje que llega a faltar a s palabra para salvar al hombre al que ama, prometiéndole a Don Nuño amor eterno para después suicidarse, es prototipo romántico por todo ello.

Azucena: Es el personaje más original de la obra, su fin debe ser vengar a su madre pero ella lucha toda su vida contra su destino criando al hijo de su enemigo, su sed de venganza se ve sofocada por el amor filial. Pertenece a una comunidad marginada, una sociedad en el que el honor está muy arraigada debe luchar contra eso para no liberar a Manrique de su destino, ser hijo de una gitana cuando en realidad lo es de un Conde. Posee vigor, fiereza y a la vez desolación y primitiva ternura que hacen de sus apariciones escénicas del interés del espectador por este personaje.

Lo demás personajes que aparecen en la obra son criados o amigos que apenas influyen en la acción y que no se nos da ampliación sobre su personalidad, o vida. Son Ferrando, Jimena, Guzmán, Lope, Ruiz, y otros que ni si quiera vienen don nombre son simples elementos que aunque activos no dejan de ser parte del decorado de la obra.

El espacio y el tiempo:

Los doce cuadros nos sitúan en lugares muy diversos, abiertos unos y cerrados los más. La diversidad se rige también en cuanto a los registros sociales que van desde el salón de un palacio real a la cabaña de una gitana, pasando por calles, calabozos, conventos y campamentos militares. Esta diversidad es típicamente romántica ya que así se rompía con los esquemas propios del teatro neoclásico y con su escrupuloso respeto por las unidades de acción, de tiempo y lugar, factor vital en todo el teatro romántico que uno de sus postulados era luchar contra el teatro neoclásico al cual calificaban de pseudoteatro o teatro muy poco realista, y sobre todo desfasado.

El tiempo en la obra también es muy libre, el espectador debe de tomar conciencia de que este ha transcurrido por las primeras frases que se dicen al comenzar cada parte. Entre la primera y la segunda jornada ha transcurrido un año sin embargo al espectador se le baja el telón en mitad de un combate entre los dos protagonistas dejándole sin saber el desenlace de este hasta alzar el telón, es la tónica dominante en el trovador ya que la mayoría de las acciones resultan inacabadas y se deja al espectador esperando el desenlace hasta alzar el telón. Es una obra por tanto en la que tiempo y espacio se encuentran en liza en contra del teatro neoclásico.

Estilo de la obra:

La polimetría de la que hace gala la obra rasgo característico del teatro clásico español es típica, y el autor se ve que es un buen poeta, vemos que hace gala de redondillas, romances, quintillas, endecasílabos sueltos. Ese estilo poético caracterizado por la fluidez sienta bien al total de la obra, sobre todo en los momentos en que se expresan sentimientos que es cuando el autor más utiliza el recurso poético. Además García Gutiérrez usa los elementos exteriores del decorado no sólo como meros elementos decorativos sino como elementos afines a la propia acción dándole así a la obra un carácter estilizado lleno de resonancias misteriosas, en especial la noche y la luna aparecen en todos los instantes en los que el sabor romántico es extremadamente remarcado.

El léxico es sencillo y sólo el empleo de arcaísmos verbales y nominales que dificultan un poco la comprensión de la obra. El trovador posee un innegable sabor romántico y es pieza clave en el teatro de su tiempo. El lenguaje del trovador es lineal y muy musical. Incluso después de contemplar todos los horrores y las desgracias, la obra sigue poseyendo una fuerza y un encanto propio de la época que se nos narra hecho que resulta atrayente para el público que lo contempla.

Otra característica de la obra muy importante es como están construidos los finales de cada jornada. El autor ofrece en cada uno de ellos una secuencia de un gran dinamismo y de violencia mas o menos expresa que además, encierra una dosis importante de suspense.

Temática de la obra:

En la obra se alterna con habilidad los momentos de especial tensión dramática con los de una relajación más lírica alcanzándose un equilibrio entre acción y reposo. En El trovador se tratan diversos temas siendo de los más importantes el amor. El conflicto es típico dos hombres enamorados de la misma mujer y que luchan por ella, la heroína ama al mejor de los dos, al más valiente, más sensible, misterioso y desvalido, el amor de Manrique y Leonor tiende muy acertadamente a conjugar pasión sexual y anhelo espiritual porque este era un punto clave en la concepción romántica del amor, la mujer no sólo representaba la satisfacción de los sentidos sino también de la inteligencia y aún otra cualidad también presente en el Trovador que es el sentimiento religioso, esto es importante porque una concepción del amor en las que se entremezclan cuerpo y espíritu es propia del mundo caballeresco de la Edad Media, recreado en poemas y canciones.

El amor apasionado conecta con otros aspectos teóricos del romanticismo, las grandes pasiones amorosas podían tener cabida en almas nobles y elevadas, de ahí el tema de la desigualdad social. En cuanto al amor de Leonor cabe destacar que es prototipo del amor romántico que es capaz de llevar su pasión hasta las últimas consecuencias, es decir hasta la muerte, prefiriendo el veneno a pertenecer a un hombre al que no ama.

La venganza: Es un tema muy importante está encarnado por Azucena, los hilos de amor y venganza junto con el odio y el desprecio se entremezclan con habilidad entre los cuatro protagonistas, Nuño se quiere vengar de Azucena y Azucena de Don Nuño así pues Don Nuño odia a Manrique y _Manrique odia a Nuño.

El suicidio: Es una forma de protesta además de un tabú social de la época en el que se estrena el trovador, es típico y muy prolífico entre los escritores románticos, incluso hubo alguno que llego a él como solución o como colofón a la vida así pues el famoso Larra murió así.

El honor conecta el drama del Trovador con nuestro teatro del siglo de Oro, en especial con Calderón del que sin duda vemos rasgos en toda la obra, y como se aprecian en otros dramas del autor, a falta de padre el hermano Don Guillen vela por el honor de la familia, son varios los momentos en los que aflora este tema.

La Guerra Civil: Es un tema muy habitual en García Gutiérrez, las simpatías del escritor están dirigidas a los que defienden la libertad frente al intento absolutista, en el trovador es claro que los partidarios del Conde de Urgel entre los que se encuentra Manrique son los buenos frente a los malos que siguen a Don Fernando de Antequera, aunque no es posible una relación entre el momento de la vida en la que estaba García Gutiérrez con el momento del Trovador.

El conflicto entre las clases sociales: Esto se ve reflejado en la situación del protagonista, Manrique aspira a subir de clase social, aunque en realidad no le hace falta porque ya pertenece por nacimiento a la nobleza. Esto atormenta a Manrique ya que el no sabe que en realidad no es hijo de una gitana. Así Don Guillén se ve que trata de mejorar la alcurnia de su apellido y por eso trata de casar a su hermana con el Conde de Luna.

En definitiva en cuanto a la temática del Trovador cabe decir que no se distancio demasiado con la del resto de escritores del romanticismo en general aunque si que fue una de las obras más comprometidas de su época no se dedico a exponer simplemente los temas además de eso se reflejaba una especie de compromiso personal con la sociedad vigente.

Comentario crítico personal de la Obra:

La obra del Trovador es una obra que me ha parecida distinta a lo que antes había leído. Los dramas que siempre había elido yo eran siempre cómicos, y mucho más actuales que este. Esta Obra representa el estilo romántico de mediados del siglo XIX por como está escrita, sus temas, etc. No podemos negar que es una obra muy completa, aunque ese recurso de no dejar acabado las escenas para mantener el interés del público en mi opinión le resta un poco de dinamismo, nunca he ido a ver representada el Trovador, pero si más de tres veces el Tenorio Y los combates entre el padre de Inés y Don Juan y algún otro que aparecen me parecen importantes de cara a la globalidad de la obra. Por eso en el Trovador esas acciones que no terminan hacen un poco incompleta a la obra de cara a un público joven como nosotros.

El argumento de la obra está bien planteado y la trama parece sacada de una película de Hollywood, con caballeros, doncellas, combates, duelos etc., es muy atrayente para el lector, toda la temática en general, además de la historia de los personajes que a mi parecer es bastante completa, Manrique que lucha por ser alguien cuando ya lo es, Leonor y su amor imposible, Nuño y su amor imposible y Guillén y sus ansias de lograr unir su estirpe con una de más rancia cuna. Son historias que por separada se podían componer varios libros.

Además la parte lírica me parece bastante acertada en cuanto al uso y su composición, dotan a la obra de cierta musicalidad, además en ocasiones llegan a humanizar a los personajes, cosa en mi opinión bastante importante en la literatura, En sus partes poéticas es cuando el espectador empieza a descubrir o vislumbrar como es en realidad el personaje, que siente por qué se comporta de una manera o de otra y lo que sienten por sus adversarios.

Es una obra en general bastante acertada y me sorprende que el autor fuese tan joven aunque no podemos olvidar que era otra época muy distinta a la actual.

La Obra en relación con la asignatura.

En cuanto a la temática usada fue una obra que impactó en el público tuvo una fuerza propio, no podemos olvidar ese carácter de los románticos de no dogmatismo aunque tampoco dejar de decir que si criticaban.

Las nuevas ideas triunfaban ya de manera inexorable: frente al predominio de la razón se alzaba ahora el del sentimiento, la sensibilidad, la pasión. El gusto por lo extraordinario por el suceso escalofriante, por el desbordamiento de los cauces de la vida ordinaria había desplazado al buen gusto, al equilibrio, al sentido común.

Gracias al triunfo de la Revolución Burguesa, es decir el triunfo de las ideas contrarias a la perpetuación del antiguo régimen y que se manifiesta en el comportamiento de una parte de la aristocracia, la burguesía y las clases medias ilustradas. Eran precisamente de estos estamentos de los que estaba formado el público que aclamó el estreno del Trovador.

La obra lleva una gran carga propagandística, nos dice que la alcurnia no es lo más importante, ni el dinero, ni el poder. Todo esto nos lo pinta con una gran carga dramática para poder ser digerido por los estamentos más altos de la corte, que ven en el Trovador un personaje machacado por la sociedad y en Don Nuño un tirano, lo que ocurre es que esa nobleza no se da por aludida del símil que García Gutiérrez establece.

Parece casi demostrado que el trasfondo de la obra no es una representación de la realidad en la cual se ve sumida España durante el estreno del Trovador (Guerras Carlistas) sino que es propia del romanticismo por tanto no podemos decir que el Trovador es una obra de crítica ni de propaganda concreta a una época y a un suceso concreto, sino que podemos decir que el Trovador es una crítica de una situación social muy antigua dentro de la sociedad española. García Gutiérrez viene a decirnos que la verdadera grandeza y nobleza de los hombres no está en el título que ostente sino en sus propios actos.

Bibliografía:

Pág 1 Bibliografía.

Pág 2 Introducción.

Pág 3 El Romanticismo/Marco histórico/Marco sociocultural.

Pág 4 El Romanticismo.

Pág 6 Movimientos literarios del XIX.

Pág 7 El teatro romántico.

Pág 8 Escritores Románticos de la época/Otros autores.

Pág 9 Antonio García Gutiérrez.

Pág 10 La Obra el trovador/Argumento.

Pág 12 Los personajes de la Obra.

Pág 13 Espacio y Tiempo.

Pág 14 Estilo de la Obra/ Temática de la obra.

Pág 16 Comentario crítico personal.

Pág 17 La obra en relación con la asignatura.