El teatro latino

Representaciones dramáticas. Comedia. Tragedia. Géneros teatrales

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EL TEATRO LATINO

ORÍGENES DEL TEATRO LATINO

204 a.C. LIVIO ANDRÓNICO representa por primera vez en Roma una obra dramática que era imitación del teatro griego.

Los romanos habían conocido otras representaciones cómicas de las distintas poblaciones que habitaban Italia antigua.

Según TITO LIVO en el año 364 a.C., por una terrible peste, fueron introducidos los juegos escénicos para apaciguar a los dioses.

Antes de la producción de LIVIO ANDRÓNICO, los romanos habían conocido representaciones como las siguientes:

  • Danzas etruscas.

  • Versos improvisados o “versos fesceninos”.

  • Las saturae.

Este teatro indígena tenía su origen en las ceremonias del culto. Otra característica importante es la de basarse en la improvisación.

Los veros fesceninos eran improvisaciones mordaces en las que la danza acompañaba al canto. Se volvieron cada vez más satíricos y se introdujeron en los cantos nupciales.

En la representación se acostumbraba a usar disfraces, que permitían una mayor libertad a los actores.

Las saturae eran espectáculos dramáticos con música regular y done el canto se acoplaba al son de la flauta.

La “atelana” de Atella. Los actores, improvisaban y presentaban máscaras fijas que encarnaban personajes idénticos en todas las representaciones: Maccus (el tonto), Bucco (el bocazas), Pappus (el abuelo), Dossenus (el jorobado) y Sannio (el truhán).

IMPLANTACIÓN EN ROMA DEL TEATRO REGULAR GRIEGO

El teatro indígena es sustituido con LIVIO ANDRÓNICO por un teatro basado en textos escritos por autores griegos.

El primer problema que encontramos es la técnica de reelaboración de los modelos griegos que los escritores romanos utilizaron.

Los autores dramáticos latinos no se limitaron a puras traducciones literales, sino que trataron de adaptarse al gusto del público.

Emplearon en la comedia y en la tragedia, el procedimiento de la contaminación: introducir en la trama de una pieza teatral, escenas tomadas de distintas comedias griegas del mismo autor o incluso de autores diversos.

En la “comedia nueva” de MENANDRO, FILEMÓN y DÍFILO, cuyo teatro sirvió de modelo a los romanos, el coro, aunque no interviene e la acción , es necesario entre dos “actos”. En la comedia latina, la de PLAUTO, se compone de partes recitadas y partes cantadas. El predominio de éstas últimas dejó sin la necesidad de un coro como entreacto o intermedio lírico.

En la tragedia romana antigua sus partes líricas estaban más desarrolladas que en la tragedia griega clásica.

EL teatro nacional latino había dejado su huella en las primeras representaciones teatrales “regulares”.

LIVIO ANDRÓNICO estrenó la costumbre de separar la gesticulación y el canto, costumbre que se hizo normal durante los primeros tiempos del teatro latino, y dio pie para la creación de un género teatral de enorme porvenir: la pantomima.

El teatro “regular” latino ha sido creado a partir del griego, pero su originalidad le viene dada por la influencia de representaciones teatrales anteriores de origen latino.

LOS DISTINTOS GÉNEREOS TEATRALES.

Los antiguos llamaban fábula a toda pieza teatral y distinguían dos facetas: la tragedia y la comedia.

Los romanos atenuaron las diferencias entre género trágico y género cómico. Según DIOMEDES, “la comedia se distingue de la tragedia porque en la tragedia se introducen héroes, caudillos, reyes, y en la comedia, personas sencillas y de condición privada; en la tragedia hay duelos, destierros, muertes; en la comedia hay amores, raptos de doncellas.

Otro aspecto diferenciador es que los tragediógrafos no excluían de sus actividades el cultivo de la comedia, mientras los autores cómicos, desde PLAUTO, se limitaron a escribir comedias, ignorando la existencia de la tragedia.

A la tragedia de argumento griego se la conocía como fabula cothurnata porque los actores llevaban un calzado alto de tipo griego llamado coturno.

La tragedia de argumento romano, cuyo iniciador fue GNEO NEVIO, era llamada fabula praetexta, porque los actores se ponían la toga praetexta.

La fabulla palliata era la comedia de ambiente griego e inspirada en obras de autores griegos. Los actores vestían el traje de los griegos, llamado pallium.

Si los actores vestían la toga de los ciudadanos en un ambiente romano, se llamaba fabula togata.

Tragedia y comedia eran los géneros teatrales mayores. Pero los romanos conocieron otros géneros cómicos, “menores” y caracterizados igualmente por rasgos externos. Así, según DIOMEDES; una tercera variedad eran las atelanas, de Atella, donde nacieron; por su temática y dichos jocosos se parecen a las comedias satírica de los griegos.

Otra variedad era el mimo, conocido en Roma con el nombre de fabula planipedia, porque los actores entraban en escena a pie plano, es decir, descalzos.

LA TRAGEDIA ROMANA

Los primeros autores trágicos, LIVIO ANDRÓNICO, NEVIO y ENNIO, escribieron también comedias. PACUVIO fue el primer autor romano “especializado” en este género.

Los poetas estaba preocupados en tomar del repertorio griego aquellas obras que correspondían a las preocupaciones del pensamiento nacional romano, por exigencias de tipo político. Con la tragedia se pretendía una vuelta a los origines míticos de la estirpe romana.

Se crean tragedidas de tema romano, las fabulae praetextae, que escenificaban las gestas de héroes legendarios y de personajes históricos.

La tragedia se vincula con la épica, pues también ésta relacionaba los orígenes de Roma con la guerra de Troya.

La tragedia tiene tendencia a enaltecer los aspectos emocionales.

De la producción de LIVIO ANDRÓNICO poseemos ocho tragedias y tres comedias. NEVIO inauguró la tragedia de tema nacional, con sus praetextae: Romulus y Clastidium. Introdujo en sus comedias la contaminación y argumentos de actualidad política, lo que le permitió lanzar duros ataques contra familias poderosas e influyentes.

De las comeidas conocemos treinta y cinco títulos, de las tragedias de asunto griego, tan sólo seis.

ENNIO y NEVIO escribieron tragedias praetextae y cothurnatae. PACUVIO se especializa en la tragedia. Con él la tragedia acentúa sus rasgos de melodramática y magnilocuente.

La tragedia, después de ACCIO, entra en declive y no volverá a encontrar un autor digno de ella hasta SÉNECA.

En la época imperial las obras teatrales, en vez de ser representadas, estaban destinadas a ser recitadas en público o leídas en un local adecuado, llamado odeum, para un público más bien selecto.

De SÉNECA nos han llegado diez tragedias, nueve de tema griego y una de argumento histórico romano, que narra la vida de Octavia. En sus tragedias encontramos dos elementos esenciales: el filosófico y el político. SÉNECA profundiza psicológicamente en el alma femenina y sobre todo en el alma del tirano.