El sí de las niñas; Leandro Fernández de Moratín

Literatura española del Siglo XVIII. Teatro neoclásico. Neoclasicismo. Argumento. Personajes. Técnicas. Estilo. Vida y obra del autor

  • Enviado por: Carlota
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El sí

de las niñas

Leandro Fernández de Moratín

Índice

Página 1.Índice.

Página 2.Introducción.

Página 3.Biografía de Leandro Fernández de Moratín.

Página 4.Resumen por escenas. Acto primero. Escenas: I, II, III, IV.

Página 5.Resumen por escenas. Acto primero. Escenas: V, VI, VII, VIII, IX.

Página 6.Resumen por escenas. Acto segundo. Escenas: I, II, III, IV, V.

Página 7.Resumen por escenas. Acto segundo. Escenas: VI, VII, VIII, IX, X, XI.

Página 8.Resumen por escenas. Acto segundo. Escenas: XI(continuación), XII, XIII, XIV, XV, XVI.

Página 9. Resumen por escenas. Acto tercero. Escenas: I, II, III, IV, V.

Página 10.Resumen por escenas. Acto tercero. Escenas: V(continuación), VI, VII, VIII, IX.

Página 11. Resumen por escenas. Acto tercero. Escenas: X, XI, XII, XIII.

Página 12. Resumen por escenas. Acto tercero. Escenas. XIII(continuación).

Página 13. Descripción de los personajes y su papel en la obra.

Página 14. Localización espacial y temporal de la obra.

Página 15. Neoclasicismo.-La ilustración.

Página 16. Neoclasicismo.-El neoclasicismo.1 Características.

2 El teatro neoclásico.

2.1.El sí de las niñas.

2.1.1 Introducción, tema y estructura

Página 17. Neoclasicismo.-El neoclasicismo.2.1.1 Introducción, tema y estructura.

2.1.2 Técnica y estilo.

Resumen por escenas

-Acto primero

-Escena I

Están don Diego y Simón en la posada esperando a doña Irene y a doña Paquita. Don Diego sale de su habitación y se pone a hablar con Simón. Don Diego alaba a doña Paquita y le dice a Simón que le cuenta un secreto si promete no decírselo a nadie. Simón le dice que ya supone cual es su idea y que le parece excelente. Después de un rato, Simón se percata de que estaba equivocado, ya que él pensaba que el plan de don Diego era casar a doña Paquita, que tiene dieciséis años, con su sobrino, don Carlos. Pero, en realidad, lo que don Diego pretende, aunque él tiene cincuenta y nueve años, es casarse con doña Paquita. A don Diego esta equivocación de Simón no le hace ninguna gracia.

-Escena II

Llegan doña Paquita y su madre, doña Irene. Doña Irene se sienta a hablar con don Diego y le cuenta como fue la despedida de su hija de las monjas del convento. Doña Paquita dice que las monjas la querían mucho y que su tía no paraba de llorar.

-Escena III

Doña Irene le explica a don Diego que toda su familia ha acogido con entusiasmo la noticia del casamiento de su hija. También le dice que doña Paquita lo aceptará de buen grado ya que es una chica muy bien educada y que, por tanto, hará lo que su madre le diga.

Mientras conversan, doña Paquita muestra su desinterés por las historias haciendo algunas intervenciones.

Dicha conversación lleva a doña Irene a hablar sobre su familia y doña Paquita insiste en que quiere irse hasta que su madre le da permiso. Doña Paquita se despide con un beso de su madre y con una cortesía de don Diego.

-Escena IV

Don Diego le dice a doña Irene que le gustaría saber la opinión libre de doña Paquita sobre su boda, pero doña Irene le dice que no sería de educación.

Doña Irene le cuenta a don Diego que la noche anterior había estado hablando con su hija de él y que le había explicado la importancia de casarse con hombres ya maduros; como lo había hecho ella al casarse con un hombre de cincuenta y seis años que murió siete meses después de la boda y con el que tuvo un hijo. Además también le comenta que ha tenido veintidós hijos en sus tres matrimonios.

-Escena V

Simón se asoma por la puerta del foro y anuncia a don Diego que el mayoral lo está esperando. Simón le da a don Diego su bastón y su sombrero, ya que éste quiere ir a dar un paseo. Don Diego queda con doña Irene en salir al día siguiente a las seis de la mañana.

-Escena VI

Doña Irene le pregunta a Rita si ha dado de comer al tordo a lo que ella le responde que sí. También le pregunta si ha hecho las camas y le contesta que la suya sí y que las demás las va a hacer ahora.

Además, doña Irene le comenta la pereza que le da ponerse a escribir pero que tiene que hacerlo; a lo que Rita replica que no entiende el ir y venir de correos si no hace ni dos horas que salieron de allá.

-Escena VII

Llega Calamocha a la posada y como su habitación tiene que ser la número tres y ya la conoce la critica diciendo que está llena de bichos. Además, también dice que si no llega a ser porque los caballos no podían más ella no veía el número tres.

-Escena VIII

Calamocha se pone hablar con Rita. Le cuenta que acaba de llegar con su amo, que según recibió la carta de doña Paquita salió de Zaragoza dirigiéndose a Guadalajara. Una vez allí se enteraron de que doña Paquita ya se había ido. Cogieron otra vez los caballos y luego pararon en la posada para descansar y seguir al día siguiente.

Rita le explica que doña Irene escribió cartas diciendo que tenía concertado el casamiento de su hija. Doña Paquita comenzó a sentirse muy triste y decidieron avisar al amo de Calamocha, esperando que éste, si tanto la quería, no consintiese su boda. Pocos días después fueron a buscarla y hace dos días ella, Rita y doña Irene llegaron a Alcalá para partir al día siguiente.

Después, Calamocha se va y entra en el cuarto de don Carlos.

-Escena IX

Rita y Doña Paquita charlan. Doña Paquita ha llorado porque no quiere casarse con don Diego. Rita le pregunta si se acuerda de don Félix, un amor de doña Paquita, ella le responde que por supuesto, pero que seguro que él ya tiene otros amores y que seguramente tampoco le hizo caso a la carta que ella le escribió por motivo de su casamiento. Rita le cuenta que don Félix, según recibió su carta, salió para consolarla y que ya está en Alcalá. También le dice que saldrá con cualquier excusa para avisarla con una tosecilla seca de la llegada de don Félix.

Rita sale por la puerta del foro y doña Paquita entra en el cuarto de doña Irene.

-Acto segundo

-Escena I

Doña Francisca espera impaciente la llegada de su amado y dice que, a pesar de que es muy joven, ya sabe lo que es el amor.

-Escena II

Doña Francisca habla con su madre, que le explica por qué debe casarse con Don Diego y le dice que una boda como esa pocas la consiguen. Luego, doña Irene le recrimina a su hija que nunca tenga nada que decir cuando hablan del tema de la boda y de don Diego.

-Escena III

Llega Rita con las velas y doña Irene le pregunta que a que se debe su tardanza a lo que Rita responde que ha tardado tanto porque han tenido que ir a comprar las velas.

Doña Irene le pide que deje una luz ahí y la otra en su habitación y que le haga el favor de darle una carta a Simón para que la eche en el correo.

Doña Paquita le pregunta si don Félix ha venido y Rita le dice que todavía no ha llegado, pero que llegará.

Doña Irene, además, también le pide que más tarde cuelgue al tordo por ahí, ya que esa noche no la había dejado dormir.

-Escena IV

Doña Irene elogia a don Diego mientras que doña Paquita muestra desinterés por las riquezas de éste.

Doña Irene le dice a su hija que aunque no la hubiese sacado del convento para casarla con don Diego la hubiese sacado igual; ya que piensa, debido al desinterés que muestra su hija por don Diego, que el tiempo que ha estado en el convento le ha servido para que se le ponga en la cabeza el ser monja.

Doña Paquita le promete a su madre que nunca la abandonará y que siempre la obedecerá alegando que no sabe mentir.

-Escena V

Llega don Diego y se sienta al lado de doña Irene. Explica que ha llegado tarde porque se encontró con el rector de Málaga y el doctor Padilla que lo entretuvieron.

Don Diego quiere saber lo que piensa y siente doña Paquita con respecto a su boda, pero doña Irene le dice que su hija obedecerá lo que ella le mande. En cambio, don Diego piensa que los padres en estos casos sólo deben aconsejar, proponer o insinuar a sus hijos, pero nunca mandar. Don Diego insinúa que si su prometida tuviese otro enamorado debería decirlo; pero doña Irene se ofende y le dice que menudo concepto tiene él de su hija. Al final doña Paquita no da su opinión personal sobre el tema ya que cada una de sus respuestas está mediatizada por su madre. Doña Irene le dice a su

hija que la quiere mucho y que todo esto lo hace por su bien y se van los tres al cuarto de doña Irene, pero a doña Paquita la detiene Rita.

-Escena VI

Rita le dice a doña Francisca que don Félix ya ha venido y que ya sube por la escalera. Doña Paquita le pregunta a Rita que debe decirle y Rita le dice que esa es una buena pregunta y que recuerde que no tiene mucho tiempo. Rita se marcha y entra en la habitación de doña Irene.

-Escena VII

Llega don Carlos y le dice a doña Francisca que él detendrá la boda; pero doña Paquita le dice a su amado que al día siguiente pronto por la mañana partirán para Madrid y que pretende casarse con ella nada más llegar. Don Carlos le dice que si mañana ellos se van para Madrid él también irá, pero doña Francisca le pregunta que de que manera detendrá el casamiento sin disgustar a su madre. Don Carlos le dice que lo hará y que nada ni nadie los separará.

-Escena VIII

Llega Rita y le indica a doña Paquita que su madre pregunta por ella. Don Carlos comenta que ya verá a su competidor por la mañana y se despide de doña Paquita. Doña Francisca entra en el dormitorio de su madre.

-Escena IX

Calamocha le dice a don Carlos lo que le ha preparado para cenar. Entra en la estancia Rita que les ofrece sopas y se va. Calamocha va hacia la puerta del foro y vuelve y habla con don Carlos. Le dice que si no ve quien viene y don Carlos le contesta que es Simón. Ninguno de los dos sabe que hace Simón allí y don Carlos le da permiso a Calamocha para que le mienta.

-Escena X

Entra Simón por la puerta del foro. Calamocha, Simón y don Carlos se saludan y Calamocha y don Carlos le preguntan a Simón dónde está su amo y a qué ha venido. Éste responde a sus preguntas con evasivas o con otras preguntas. Al final Simón se dispone a decirles lo que hace allí y si está su amo con él.

-Escena XI

Don Carlos, debido a la presencia de su tío don Diego, se da cuenta de que él es el prometido de doña Paquita.

Don Diego le pregunta a su sobrino que hace allí y que ha hecho; ya que al verlo asustado por su presencia piensa que ha hecho algo. Don Carlos le miente diciéndole que sólo iba a Madrid a sorprenderle con una visita y que su desgracia es haberlo encontrado allí, en la posada, y haberle dado un disgusto. Don Diego no entiende

como a un oficial le dejan abandonar su puesto con el único motivo de visitar a su tío, pero don Carlos le dice que como están en tiempo de paz él no hace falta. Don Diego no está muy de acuerdo con esto, así que le dice a don Carlos que se vaya inmediatamente al mesón de afuera y le pide a Simón que le dé dinero para que paguen el gasto que hayan hecho y que no se aparte de allí hasta que se hayan ido.

-Escena XII

Don Diego le da a su sobrino dinero para el viaje. Le dice que duerma en el mesón de afuera y que salga al día siguiente a las tres o cuatro de la mañana. También le advierte de que se enterará de cuándo sale y de cuándo llega a Zaragoza. Don Carlos da un beso en la mano a su tío y se abrazan. Don Diego le dice que le va a mandar dinero y don Carlos se va.

-Escena XIII

Don Diego piensa que su sobrino se ha puesto demasiado bien de acuerdo. Aunque sabe que no es lo mismo comunicarle por escrito que en persona que se casa, piensa que lo hecho, hecho está. No le ha dado a su sobrino la noticia de su casamiento por el temor a que él fuese un posible rival; pero llora porque le tiene un gran afecto.

-Escena XIV

Doña Francisca y Rita salen del cuarto de doña Irene, al no ver a nadie piensan que se habrán recogido ya. Doña Francisca le confiesa a Rita que como su amado ha venido no teme a nadie ni a nada; pero a la vez muestra preocupación por el chasco que se va a llevar don Diego, ya que es un buen hombre. Rita se marcha a sacar el tordo de la habitación de doña Irene.

-Escena XV

Sale Simón por la puerta del foro; al verlo doña Paquita le dice que ella pensaba que estaban ya acostados a lo que él le responde que el aún no sabe dónde va a dormir. Doña Francisca le pregunta por la gente que ha llegado y Simón le contesta que no ha llegado nadie; si no que se ha ido un teniente coronel y su asistente que estaban en ese cuarto. Doña Paquita le dice que no los ha visto.

-Escena XVI

Llega Rita que también sabe que don Carlos se ha ido. Rita no entiende como ha podido engañarse, ya que ella misma los había visto salir por la puerta de los Mártires, que es el camino de Aragón. Entra en la habitación de don Carlos y que comprueba que no hay maletas. Doña Paquita se siente desdichada y engañada; ya que piensa que don Carlos no ha ido allí a recuperarla, si no con otro fin y no entiende por qué la ha abandonado de esa manera.

-Acto tercero

-Escena I

Don Diego no puede dormir y entra en la habitación en la que se encuentra Simón, que se encuentra totalmente a oscuras. Éste se despierta y le pregunta a don Diego qué hora es. Don Diego le dice que son las tres y que espera que su sobrino ya haya salido como le había prometido. Entonces don Diego oye tres palmadas y el sonido de un instrumento. Se dan cuenta de que es un amante infeliz que le toca una serenata a su amada. Simón le propone que se asomen, pero don Diego le dice que no; porque no quiere entrometerse.

Doña Francisca y Rita salen de sus aposentos y se encaminan a la ventana. Simón se da cuenta de que han abierto la puerta de esa alcoba y él y don Diego se retiran.

-Escena II

Doña Paquita comprueba que es él(su amante)y luego se asoma a la ventana. Doña Francisca le pregunta qué fuga es esta y le dice que le tire la carta. Se la tira, pero ella no la coge y se pone a buscarla. No la encuentra, pero dice que allí tiene que estar sin ninguna duda. Después le exige a don Félix que le cuente los motivos de dejarla allí y permitir que se despose.

Simón tropieza con la jaula del tordo y la deja caer. Rita y doña Paquita al oír el ruido se percatan de que hay gente y se van al cuarto de doña Francisca y, al retirarse, Rita tropieza con Simón.

-Escena III

Don Diego le pide a Simón que busque la carta. Al fin Simón la encuentra y don Diego le dice que se le ha acabado la ilusión; ya que doña Paquita tiene dieciséis años y ha sido criada en un convento e incluso así tiene un amante. Don Diego ordena a Simón que baje y encienda una luz y que suba con ella al instante.

-Escena IV

Don Diego no sabe si debe a culpar a doña Paquita, a su madre o a sus tías. Está decepcionado ya que sus esperanzas han desaparecido, se siente celoso(aunque su edad se consideraba impropia de sentimientos amorosos), está avergonzado e indignado y tiene deseos de venganza, aunque no sabe de donde provienen. Oye un ruido en el cuarto de doña Francisca y se retira.

-Escena V

Rita entra y, al pensar que no hay nadie en la estancia, se pone a buscar la carta.

Repentinamente llega Simón que dice que ya tienen luz. Don Diego le pregunta a Rita que hace allí y que busca. Rita le contesta que habían oído un ruido y que había ido a mirar que era. Después comenta que fue la jaula y que debía haber sido algún gato. Rita enciende una vela que hay sobre la mesa. Luego don Diego le pregunta si doña

Paquita duerme, a lo que Rita responde que sí. Don Diego y Simón entran en la habitación de don Diego con la luz que había traído Simón.

-Escena VI

Rita entra en el cuarto de doña Paquita que le pregunta si ha encontrado la carta. Doña Francisca le dice que no se moleste en buscar, que la tendrán ellos y se siente aún más desdichada porque don Diego la ha oído hablar por la ventana con don Félix.

Doña Paquita le cuenta a Rita que su amado le dijo que en esa carta le explicaba los motivos de su huída, ya que verla le sería imposible. Doña Francisca piensa que es un traidor, que al encontrarse con un competidor se marchó porque hay muchas mujeres en el mundo

Rita mira hacia el cuarto de don Diego y le dice a doña Paquita que ya salen y que no la pueden ver de esa manera; pero a doña Francisca le da igual, porque ya ha perdido, así que no tiene nada que temer.

-Escena VII

Don Diego habla con Simón en su habitación y le pide que ensille al caballo y que, en caso de que ya hayan salido, que lo monte y los alcance. Luego, don Diego habla con doña Paquita y le pregunta si ha llamado ya a su madre y ella le responde que no.

-Escena VIII

Don Diego le pregunta a doña Francisca que siente y si tiene otro amante. Doña Paquita le dice que no tiene a nadie y que si tuviese la elección de casarse con quien quisiese no se casaría con nadie, pero también le dice que nunca ha pensado en ser monja. Don Diego no entiende a que se debe su tristeza debido al casamiento, ya que ella lo considera un buen hombre, no tiene otro amor y no se inclina al estado religioso.

Doña Paquita afirma que cumplirá las órdenes de su madre y se casará con él y que luego será una mujer honrada y honesta. También afirma que nunca le dirá a que se debe su tristeza y que vivirá infeliz.

Don Diego critica que se considere educar bien a las mujeres cuando éstas no son sinceras y no expresan sus sentimientos; simplemente obedecen a sus madres y, en muchos casos, viven desdichadas toda su vida. Luego le pide a doña Paquita que se anime para que su madre no la vea así.

Doña Francisca entra en el cuarto de su madre.

-Escena IX

Llega Simón y le cuenta a don Diego que cuando salía por la puerta los vio que iban ya de camino, les hizo señas y se pararon y cuando llegó le dijo a don Carlos que don Diego ordenaba que volviesen. También le dice que don Carlos no dijo ni una sola palabra.

Simón le dice que está abajo esperando que lo avise para poder subir. Don Diego le manda que le diga que suba y Simón se va.

-Escena X

Llega don Carlos. Don Diego le da a entender a su sobrino que ya sabe lo de la carta y luego le pregunta como conoció a doña Paquita, donde y cuando.

Don Carlos le dice que la conoció una vez que volvía de Zaragoza y que su intendente le obligó a parar en Guadalajara puesto que era el cumpleaños de su mujer. Se enamoró de ella al instante y al intendente se le ocurrió fingir que don Carlos era don Félix de Toledo y para ella, él siempre ha sido don Félix. Don Carlos se quedó tres meses en Guadalajara. Se escribían cartas y él iba a visitarla todas las noches al convento; pero un día se tuvo que marchar, así que se despidió de ella y partió. Hasta que un día recibió una carta de su amada en la que le decía que su madre la iba a obligar a casarse con un hombre rico y mucho mayor que ella. Él partió a Guadalajara y, al no encontrarla allí, para Alcalá. Don Carlos le dice que una vez en Alcalá pensaba consolarla y pedirle a él que intercediese por él para detener la boda y que se casase con él.

Don Carlos le comenta a su tío que doña Paquita, como buena hija, se casará con don Diego, pero que su corazón siempre le pertenecerá a él y don Diego se enoja.

Don Carlos se va a ir porque parece que llega alguien, pero su tío le obliga a quedarse. Entra don Carlos en el cuarto de su tío.

-Escena XI

Mientras doña Paquita y Rita recogen la ropa para partir, doña Irene habla con don Diego. Éste le dice que su hija está enamorada de otro hombre desde hace un año. Doña Irene no se lo cree, puesto que su hija ha sido criada en u convento, y piensa que don Diego ya no la ama y quiere librarse de ella. Doña Irene rompe a llorar porque ella es pobre y si su hija no se casa con don Diego ella no tiene de qué vivir. Puesto que doña Irene no se cree que su hija tenga un amante e interrumpe continuamente a don Diego, éste le da a doña Irene, para que la lea, la carta que le escribió don Carlos a su amada. Doña Irene sin leer la carta llama a la puerta de su cuarto para que salga su hija y se desengañe de quién es don Diego.

-Escena XII

Aparecen doña Paquita y Rita. Doña Irene le dice a su hija que don Diego las trata de un modo que ya no se puede aguantar. Doña Paquita le reprocha a don Diego que no ha cumplido su palabra. Don Diego le da a doña Francisca la carta de don Carlos. En ella don Carlos le explicaba que no se llama don Félix y que don Diego es su tío y que le había pedido que se marchase inmediatamente. Doña Irene al darse cuenta de que es verdad que su hija tiene un amante se enoja mucho y se encamina hacia su hija en ademán de matarla.

-Escena XIII

Sale don Carlos a defender a doña Paquita y su madre se asusta y se retira. Don Diego le explica a doña Irene que ese es el amante de doña Paquita, su sobrino. Don Diego perdona a su sobrino y a su amada y dice que esto pasa por el abuso de poder que

hacen los padres sobre sus hijas para que se casen y da las gracias por haberse dado cuenta a tiempo del amor existente entre los dos jóvenes. Doña Irene perdona a su hija y la abraza. Doña Francisca le dice a Rita que siempre será su amiga y don Diego comenta que ya no teme a envejecer solo, puesto que ellos serán la delicia de su corazón y que cuando tengan un hijo su existencia se deberá a don Diego y a su comprensión.

Biografía de Leandro Fernández de Moratín

Leandro Fernández de Moratín nació en Madrid el 10 de marzo de 1760, hijo del poeta y dramaturgo Nicolás Fernández de Moratín. Viajó por varios países europeos, sobre todo Francia, y perteneció al pequeño grupo de ilustrados españoles. Durante la guerra de Independencia se puso al lado de José Bonaparte y desempeñó el cargo de bibliotecario mayor. Al ser derrotados los franceses, se exilió en Francia y murió en París el 21 de junio de 1828.

En cuanto ha su vida sentimental, que influirá notablemente en su trayectoria literaria, su primer amor sería Sabina Conti, que terminará casándose con un hombre de mayor edad. Posteriormente mantendría amoríos con Paquita Muñoz, quien también contraería matrimonio con un militar más viejo que la novia.

Fernández de Moratín destacó por ser un hombre inteligente y culto, de carácter introvertido y difícil. Formado en la cultura francesa y en la estética neoclásica fue un afrancesado, lo cual se debió, como sucedió con otros ilustrados, a su admiración por lo que Francia representaba en su época, y porque pensaba que de allí podía estar la renovación para España y la solución de sus males: el atraso cultural y la pobreza.

Destacó en principio como poeta, gracias a sus laureados textos, el romance heroico “La toma de Granada por los Reyes Católicos” y “Lección poética. Sátira contra los vicios introducidos en la poesía castellana”, que le valieron sendos accésits en la Real Academia de la Lengua. La popularidad literaria de Moratín deriva de sus comedias neoclásicas de corte satírico, como “El viejo y la niña”(1790),“La comedia nueva”(1792),”El barón”(1803), “La mojigata”(1804)y su título más conocido, “El sí de las niñas”(1806).

Descripción de los personajes

Los personajes que aparecen en “El sí de las niñas” son:

-Don Diego

-Doña Francisca

-Doña Irene

-Don Carlos

-Rita

-Simón

-Calamocha

Don Diego: es el personaje que, puede decirse que mueve toda la acción, ya que él quiere a doña Francisca, mujer con quien quiere casarse. Es un hombre de cincuenta y nueve años, robusto, buena persona y adinerado. Es muy educado y es el tío de don Carlos.

Don Carlos: sobrino de Don Diego, mozo de talento, instruido, excelente soldado, amabilísimo por todas sus circunstancias y que está enamorado de doña Francisca. Es teniente coronel en Zaragoza pero se enamora de doña Francisca cuando la conoce en Guadalajara. También es llamado durante algunas partes de la obra don Félix, ya que se da a conocer a doña Paquita con ese nombre.

Doña Irene: es la madre de doña Paquita. Es viuda y ha tenido ya veintidós hijos y esta es la última que le queda. Es una buena mujer y muy honrada, pero después de tres matrimonios es pobre e intenta casar a su hija con Don Diego, un hombre ya maduro y rico.

Doña Francisca: es la hija de doña Irene y es la mujer con la que don Diego se quiere casar; tiene dieciséis años y ha sido criada durante un buen tiempo por las monjas en un convento en Guadalajara. Es muy gitana, espontánea, graciosa, humilde y mona y está muy bien educada; puesto que siempre obedece a su madre. Está enamorada de don Carlos y es llamada por sus familiares y gente de confianza doña Paquita.

Rita: es la criada de doña Irene. Es aborrecida y bribona, pero apoya a doña Paquita y es su gran amiga.

Simón: es el sirviente de don Diego. Es un hombre de bien, educado y que posee fidelidad.

Calamocha: es el asistente de don Carlos. Es un hombre de mundo y un poco precipitado y alocado. Es amigo de Rita.

Estos personajes los podemos dividir en principales: don Diego, doña Francisca, don Carlos y doña Irene y secundarios: Rita, Simón y Calamocha.

Localización temporal y espacial

-Localización espacial

La trama transcurre en un único lugar; en una posada en Alcalá de Henares. Dentro de esta posada la acción tiene lugar en una sala de paso(el foro, fondo del escenario)en el primer piso de la misma. Dicha sala de paso es grande, con una escalera que conduce al piso bajo de la posada, con una barandilla para asomarse a un lado, con una mesa en medio, un banco, unas sillas, etc.

Aunque la acción ocurre en la posada se hacen alusiones a otros lugares y a sucesos que ocurrieron en esos lugares; por ejemplo, las localidades de procedencia y de destino de los distintos personajes.

-Localización temporal

La acción se puede considerar lineal, ya que comienza un día a las siete de la tarde y acaba a las cinco de la mañana del siguiente. No obstante, hay retrospecciones o analepsis; es decir saltos al pasado; como por ejemplo cuando en el acto tercero Don Carlos le explica cómo, dónde y cuándo conoció a doña Francisca.

Introducción

La figura más representativa de la renovación neoclásica fue Leandro Fernández de Moratín.

“El sí de las niñas”(1806) es la obra más característica de Moratín. Fiel exponente de los ideales de la clase media, sus personajes encarnan los valores éticos de la época: la síntesis ecléctica entre el respeto a la autoridad de los mayores y el derecho a la felicidad de quienes se aman.

Moratín defendía una comedia que “ imita a los hombres como son, imita las costumbres nacionales, los vicios y errores comunes, los incidentes de la vida doméstica”. Su obra “El sí de las niñas” refleja bien esas ideas.

Pese a ser esta obra un ejemplo claro de teatro neoclásico, fiel a la ley de las tres unidades (de lugar, de tiempo y de acción), la gracia de sus personajes y la intensidad de sus sentimientos le confieren rasgos que le acercan a la comedia romántica posterior.

“El sí de las niñas” es una crítica sobre los matrimonios de conveniencia, en los que era frecuente casar a una joven con un hombre mayor que ella.

Neoclasicismo

El neoclasicismo (nuevo clasicismo) es la corriente literaria y artística que se da en el siglo XVII, siglo de las luces o Ilustración, en Europa y que consiste en recuperar el gusto y las normas de lo clásico (civilizaciones griega y romana).

-La ilustración

La ilustración o Siglo de las luces es un movimiento intelectual que se da durante el s.XVIII y que se caracteriza porque las personas quieren comprender las cosas a través de la luz de la razón y porque creían en el avance de la ciencia.

La aplicación sistemática de la razón a la comprensión de la realidad implica revisar y someter a debate, con un profundo sentido crítico, tanto las ideas como las creencias más arraigadas.

Este pensamiento afectó a la concepción de la sociedad, de la economía, de la política, de la religión y del arte. En el ámbito político tuvo como consecuencia el rechazo de las monarquías absolutas y los ilustrados propusieron como alternativa el liberalismo político (que contempla la división de poderes y la soberanía nacional) y el despotismo ilustrado (sistema político que intentaba hacer compatibles el absolutismo y las ideas de progreso, modernidad y racionalización de la Ilustración. Su frase más característica es: ”todo por el pueblo, pero sin el pueblo”). En cuanto a la economía, caracterizada hasta entonces por el mercantilismo, se defendía la fisiocracia (principio económico que considera la tierra y las actividades vinculadas a ésta fundamentales para el desenvolvimiento de la economía y fuente de riqueza de un país) y el liberalismo económico (doctrina económica que deja un marco de libertad en el comercio y en la industria). Se opusieron a la sociedad estamental y como alternativa propusieron la sociedad de clases (basada en la movilidad social, la igualdad de origen y el mérito según la valía y la inteligencia de cada uno). En el contexto religioso critican las religiones reveladas y proponen el deísmo (existencia de un Dios que creó las cosas sin darle nombre ni dogmas).

Gran parte de las ideas que alientan el pensamiento y la sociedad actual tuvieron su cuna en el pensamiento ilustrado. En el s.XVIII nacieron en Francia y Estados Unidos las primeras constituciones y a finales de este siglo se redactó en Francia la Enciclopedia (obra que aglutinaba todos los pensamientos de la época).

Los ilustrados más importantes fueron: Isaac Newton y John Locke (pensadores ingleses cuyas teorías fueron el origen de esta ideología) Diderot y D'Alembert(autores de la Enciclopedia), Voltaire, Montesquieu y Rousseau (defensores del liberalismo político).

En cuanto al arte este pensamiento modificó la literatura creando una nueva corriente literaria; el Neoclasicismo: los autores ilustrados buscaron un nuevo modelo estético que respondiera a sus aspiraciones de mejora de la sociedad, de aplicación del pensamiento racionalista y de divulgación del conocimiento, por lo que triunfaron los principios del arte clásico, que establecían la claridad de estilo, la universalidad de los géneros de expresión y la finalidad del arte de “enseñar deleitando”.

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-El neoclasicismo

1-Características

Los lustrados mantenían un ideal estético que se basaba en la razón y en la

sobriedad formal y rechazaban los excesos de la imaginación y de la expresión que habían caracterizado a la literatura barroca. Al igual que había sucedido en el Renacimiento, el arte clásico, con sus principios de armonía equilibrio, se convirtió en el modelo de los ilustrados. Por esta razón se denomina a este movimiento estético Neoclasicismo.

Durante el reinado del ilustrado Carlos III (1759-1788), la influencia francesa en España condujo a la adopción de formas artísticas neoclásicas y a una nueva manera de ver e interpretar el mundo. Estas tendencias, que no llegaron a ser aceptadas por el pueblo, fueron introducidas en la literatura en distintos géneros (ensayo, novela y teatro).La literatura dramática española fue introducida por Nicolás Fernández de Moratín y más tarde por su hijo Leandro Fernández de Moratín, cuya obra más famosa es “ El sí de las niñas” (1805). El teatro de Leandro Fernández de Moratín supone el triunfo de la comedia clásica. Moratín, no es más que el final de un largo proceso que dura toda la centuria, por implantar un teatro distinto, fruto de la ideología reformadora de una nueva sociedad. Son obras destacables “Teatro crítico universal” y “cartas eruditas” de Benito Jerónimo Feijoo y “Cartas marruecas” y “Noches Lúgubres” de José Cadalso

La literatura neoclásica del siglo XVIII defendía los siguientes principios:

-La obra debía responder a un modelo universal, y debía ser un reflejo de la realidad ajustado a los principios de verosimilitud y decoro.

-Las creaciones debían ajustarse a la perspectiva clásica, sin mezclar lo trágico y lo cómico.

-La literatura debía tener una intención didáctica. La obra literaria tenía que cumplir el principio clásico de “enseñar deleitando”.

2-El teatro neoclásico

El teatro del siglo XVIII vivió el debate entre los autores que defendían las fórmulas dramáticas del Barroco y las nuevas propuestas de los autores ilustrados.

Los autores ilustrados defendían que la obra teatral debía ajustarse a los principios de la perspectiva clásica: mantenimiento de las unidades de tiempo, lugar, y acción, organización en cinco o tres actos y estricta separación de géneros. Además, las obras debían tener intención didáctica y, por tanto, contribuir a la reforma de las costumbres de la sociedad. Dentro del teatro neoclásico había tres géneros: la tragedia histórica; como por ejemplo en “Raquel”, obra de Vicente García de la Huerta, la comedia; género que consiste en la defensa de la clase media y que fue culminado por Leandro F. Moratín con su obra más conocida “El sí de las niñas” y el sainete; que es teatro popular y de costumbres y en el que destacó Ramón de la Cruz.

Además de la tendencia neoclásica y de la barroca a finales de siglo nació una nueva tendencia: el prerromanticismo; que era una comedia lacrimógena caracterizada por la exaltación de los sentimientos y cuyo mayor defensor fue Jovellanos.

2.1 El sí de las niñas

2.1.1 Introducción, tema y estructura

“El sí de las niñas” es técnicamente la comedia más perfecta de Leandro F. De Moratín. Su estreno en 1806 fue el acontecimiento dramático más importante en esos años. La comedia escrita en tres actos y en prosa sorprende por lo preciso y acertado del diálogo en cada situación, las palabras están medidas, situadas en su lugar exacto y que supone una concepción moderna. Este género lo definió como: “imitación en diálogo de un suceso ocurrido en u lugar y en pocas horas entre personas particulares, por medio del cual, y de la oportuna expresión de afectos y caracteres, resultan puestos en ridículo los vicios y errores comunes en la sociedad, y recomendadas, por siguiente, la verdad y la virtud”.

Moratín plasma en esta obra la realidad diaria en que vive; aparecen de nuevo los vicios y virtudes de la sociedad burguesa. Los temas esenciales son dos: la educación de la mujer y el derecho a la libertad de elegir pareja. La trama tiene lugar en un tiempo que va desde las siete de la tarde hasta las cinco de la madrugada del día siguiente en una posada de Alcalá de Henares.

Moratín utiliza recursos semánticos como la metáfora, Ej. “…ella que no sabe lo que es el mundo, que no ha salido todavía del cascarón”; la ironía, mediante la cual expresa lo contrario de lo que piensa, Ej. “Sí, señora, bien lo oigo, pero no lo querría interrumpir a usted”; hipérbole, para exagerar un término, aumentando o disminuyendo su significado, Ej. “…que si no por esta vez no veía yo el nº tres ni las plagas de Faraón que tiene dentro”; comparación, establece una relación entre dos términos, Ej. “Pues yo, a Dios gracias, he dormido como un emperador”. Y algunos recursos morfosintácticos como: hipérbaton, alterando el orden normal de la frase, “Si, hombre, algo más hay de lo que has visto”; anáforas, repitiendo una palabra o un grupo al comienzo de varias frases, Ej. “…he tenido frecuentes noticias de ella, he leído muchas de las cartas que escribía, he visto algunas de su tía la monja…”

Esta obra es el máximo exponente de la comedia neoclásica, las reglas se cumplen estrictamente; los tres actos se corresponden con el contenido: planteamiento de la situación, desarrollo o nudo y desenlace o final que, además de ser didáctico agrada, todo ello trazado de forma matemática. Los personajes están bien delineados y son plenamente españoles. Todos ellos están comprometidos con sus problemas sociales, desde los criados hasta la viuda burguesa que es doña Irene, la más criticada de la obra. En esta comedia de Moratín, quizá reflejo de su propia intimidad tan defendida, se forja su contradicción humana, su lucha entre la razón y el sentimiento que se resuelve con el triunfo de este último. “El sí de las niñas” cierra la producción original de Moratín, culpando de ello a las críticas y ataques que recibió: pero, era muy difícil, superar la precisión de reglas, argumento y lenguaje que se da en su última obra.

2.1.2 Técnica y estilo

La comedia moratiniana se adapta por completo a las normas estéticas del Neoclasicismo. De “El sí de las niñas”se extraen lecciones orales, pero es, además, una comedia divertida que provoca a menudo la sonrisa o risa del espectador. Se debe a que el autor domina el arte de presentar las cosas de un modo cómico, pero dejando translucir en el fondo de ellas una rigurosa sociedad.

Todas las piezas teatrales de Moratín siguen fielmente la ley de las tres unidades. Así, en El Sí de las niñas, la acción se desarrolla en un único escenario: “una sala de paso con cuatro puertas de habitaciones para huéspedes” de una posada de Alcalá de Henares. Moratín gusta de puntualizar de cada obra el tiempo de duración de la misma: “la acción empieza a las siete de la tarde y acaba a las cinco de la mañana siguiente”. Así el espacio y el tiempo de esta comedia son limitados; esto constituye un acierto teatral, ya que el espacio y el tiempo contribuyen a intensificar la acción. Moratín se ha propuesto construir una comedia de “acción interior”. Lo importante es lo que acontece en el alma de los personajes. Lo reducido del espacio ha permitido que don Diego se entere por casualidad natural de la verdad de los hechos, y ese mismo reducido

espacio es el que permite el sosegado coloquio con la muchacha primero, en esta escena, y a continuación, con su sobrino y con doña Irene, en escenas sucesivas. La acción es concentrada, sin acciones secundarias que distraigan al espectador, y contribuyen a ello el tiempo y el espacio reducidos. De la concentración de la acción surge en esta obra la tensión dramática, consustancial a toda obra teatral.

El diálogo cobra en esta comedia una importancia decisiva. Todo ocurre a través de él, y la feliz solución final vendrá precisamente porque los personajes han sabido dialogar sosegada y civilizadamente. A veces, la tensión dramática de alguna escena viene dada porque a personajes dialogantes se oponen otros que no saben o no pueden expresarse con claridad. Tras la in autenticidad de sus palabras se esconde la falsedad de sus vidas. Este es el caso de Paquita, personaje incapaz para el diálogo abierto.

Clasificar como realista el teatro de Moratín quiere decir que este autor ha elegido un conflicto, un ambiente y unos personajes pertenecientes a la vida cotidiana. La comedia neoclásica tiene una finalidad moral y pretende ajustarse a las normas de naturalidad y racionalidad. Por ello, lo fantástico, lo alegórico o lo espectacular están excluidos. La consecución de los fines morales que Moratín pretende, lleva consigo elegir un tema enraizado en la problemática de los hombres de su tiempo y unos personajes y ambientes fácilmente reconocibles por el público. Así ocurre en esta comedia: el casamiento entre un anciano y una jovencita era corriente en la época, pero se derivaban una serie de desajustes sociales. Así mismo, todos los personajes de la obra son perfectamente verosímiles.

La habilidad con que Moratín utiliza procedimientos escénicos se podría denominar natural. La habilidad para dotar de naturalidad lo que es artificio escénico constituye (es uno de los mayores aciertos técnicos de Moratín) un ejemplo de lo anterior y podría ser la iluminación del escenario en un momento determinado.

La lengua utilizada en los diálogos es completamente moderna. Hay pocas diferencias con el español actual. Se puede destacar la eficacia dramática de la misma. Moratín es un maestro en el arte de emplear el lenguaje adecuado a cada personaje. Don Diego es un caballero de edad madura, buena posición, educado y culto. Todas estas características se reflejan en su forma de expresarse, que es mesurada, correcta y fluida. Las réplicas de doña Paquita son cortas, correspondientes a una persona que tiene dificultades para expresarse libremente ante sus mayores. Luego, el diálogo se ajusta perfectamente a cada situación. Los cambios de tonalidad y las pausas que interrumpen el diálogo contribuyen a ahondar el contenido sentimental de la situación. Hay que señalar la adecuación del lenguaje al tono realista de la obra. No se encuentran frases grandilocuentes, declamatorias o efectistas, sino que el diálogo discurre por derroteros de sencillez cotidiana. Conviene decir, en elogio del autor, que los propósitos morales de la obra no le han hecho incurrir en el abuso de discursos doctrinales

En resumen, el estilo de Moratín se corresponde con su propósito literario: crear una comedia sobria, sin adornos superfluos, en la que se muestran las conductas, errores y virtudes de la clase media.

Opinión personal

El libro me ha gustado bastante porque es un fiel reflejo de la sociedad de la época y de las ideas ilustradas; ya que es una crítica de los vicios, costumbres y errores de dicha sociedad; además, no es excesivamente largo y es fácil de leer, aunque esté en castellano antiguo.

No comparto para nada las ideas de doña Paquita y ni, mucho menos, las de su madre, pero son comprensibles dada la época.

Me ha gustado, sobre todo, el tema; ya que me parece un gran adelanto que ya en el siglo XVIII se empezasen a hacer críticas de todo aquello que no se considerase correcto con una cierta libertad de expresión ( aunque en algunos casos ciertas partes de las obras eran censuradas).

También me ha gustado la actitud de don Diego durante toda la obra, porque desde el principio el quería saber si doña Paquita estaba de acuerdo con el casamiento. Además me ha encantado la comprensión y sensatez con la que don Diego renunció a su boda para que triunfase el amor libre.

Me parece que esta obra es una excelente reivindicación de los pensamientos ilustrados debido a que al final don Diego usa la razón y se da cuenta de que lo importante es la felicidad de doña Paquita y de su sobrino y que si ellos son felices él también lo será.

Además, aunque el vocabulario que utilizan los personajes es fácil de comprender, me parece que está milimetrado, que es muy variado y que utilizan las palabras más acertadas en cada situación.

Índice

Página 18.Neoclasicismo.-El neoclasicismo.

2.1.2 Técnica y estilo.

Página 19. Opinión personal.

Página 20. Bibliografía.

Bibliografía

Introducción: búsqueda en Internet.

Biografía del autor Internet: búsqueda en Internet

Resumen por escenas: elaboración propia con la ayuda del libro “El sí de las niñas.

Descripción de los personajes y su papel en la obra: elaboración propia con la ayuda del libro “El sí de las niñas”.

Localización temporal y espacial: libro “El sí de las niñas”.

Corriente literaria y características a las que pertenece la obra: búsqueda de información en Internet y en el libro de Lengua castellana y literatura de 3º de ESO, editorial: Santillana.

Opinión personal: elaboración propia.