El Sí de las Niñas; Leandro Fernández de Moratín

Literatura española del siglo XVIII. Teatro neoclásico. Argumento. Escenas. Actitudes. Personajes

  • Enviado por: Dama Negra18
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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EL SÍ DE LAS NIÑAS

Leandro Fernández de Moratín

ÍNDICE

  • Tema y estructura de la obra

  • Explica la actitud de Don Diego, Doña Irene y Doña Francisca ¿Cuál de ellos muestra una actitud mas lógica y racional?

  • ¿Cumple la obra la regla de las tres unidades?

  • ¿Qué diferencias existen con respeto al teatro del siglo XVII?

  • ¿Qué relación existe entre el teatro del XVII y del XVIII, la ideología y la situación social de esos periodos de la historia de España?

  • Estilo

  • Valoración crítica

  • Bibliografía

  • Tema y estructura de la obra:

  • El tema principal de la obra se centra en el problema que la unión concertada, causa a los protagonistas en especial a doña Francisca, ya que esta es apenas una niña obligada a casarse con un hombre mayor que ella a pesar de que no le quiere.

    En la obra encontramos otros temas secundarios, como son: la educación femenina, el conservadurismo de los mayores frente al progresismo de los jóvenes, los cuales que quieren decidir por sí mismos su futuro; además del interés de los mayores tanto de doña Irene como de don Diego de utilizar el matrimonio para procurarse una vejez acomodada.

    También en este libro se observa muy claramente cómo la razón se antepone a los sentimientos, triunfa el amor por estar unido en este caso a la razón, es decir, don Diego cede a que los jóvenes se casen porque eso será más provechoso para la sociedad que su boda con doña Francisca, no por que el amor entre doña Francisca y Don Carlos sea tan profundo como para hacer cambiar de opinión a don Diego.

    En cuanto a la estructura de la obra, podemos dividirla en tres partes, una introducción en que se nos presentan a los personajes y se plantea el conflicto; un nudo en el que se desarrolla el conflicto y que comienza con la llegada de “don Félix” a la posada de Alcalá (escena VII, VIII se encuentran el criado de don Carlos y la criada de doña Francisca, primer acto), y a partir de ahí se suceden diversos hechos como el reencuentro entre “don Félix”y doña Francisca, el encuentro entre los dos pretendientes don Diego y Don Carlos, tío y sobrino, la marcha del sobrino cumpliendo las órdenes de don Diego, el incidente de la carta de don Carlos a doña Francisca que es recogida por don Diego, hasta la charla entre don Diego y doña Francisca; y un desenlace que comienza con el diálogo entre don Diego y doña Francisca (escena VIII tercer acto) y que finaliza de forma feliz con la próxima boda de don Carlos y doña Francisca.

    El tiempo externo de la obra se desarrolla en el siglo XVIII, en el cual se obligaba a las jóvenes a casarse mediante matrimonios ya concertados, la educación de las mismas consistía en saber ceder a lo que mandaran los mayores, además de que debía reprimir sus sentimientos de forma que no digan lo que sienten, con tal que finjan aborrecer lo que mas desean, con tal que se presten a pronunciar, cuando se lo manden, un si perjuro, sacrílego...

    El tiempo interno de la obra se desarrolla durante menos de 24 horas, ya que cumple la unidad de tiempo del teatro del siglo XVIII y como dice en la acotación: la acción empieza a las siete de la tarde y termina a las cinco de la mañana siguiente

    El espacio en el que se desarrolla la acción es una posada de Alcalá de Henares a medio camino entre Guadalajara y Madrid, y más concretamente, en una sala de paso con cuatro puertas de habitaciones de huéspedes, todas numeradas. Una más grande en el foro, con escalera que conduce al piso bajo de la casa. Ventana de antepecho a un lado. Una mesa en medio, con banco, sillas...

  • Explica la actitud de Don Diego, Doña Irene y Doña Francisca ¿Cuál de ellos muestra una actitud mas lógica y racional?

  • Tanto don Diego, doña Irene y doña Francisca pertenecen a una de esas familias educadas en las costumbres y valoraciones antiguas, temerosas, groseras y gazmoñas del siglo XVIII. Analizando los rasgos de los personajes:

    Don Diego:

    Representa a un solterón entrado en años conservador, que por las circunstancias se ha visto obligado a rectificar, criticando lo que antes él había considerado invariable y justo. Al descubrir el amor entre los dos jóvenes se da cuenta de que su unión con doña Paquita habría sido desigual por la diferencia de edad y dice refiriéndose a doña Irene: - Él (don Carlos) y su hija de usted estaban locos de amor, mientras que usted y las tías fundaron castillos en el aire, y me llenaban la cabeza de ilusiones, que han desaparecido como un sueño... Esto resulta un abuso de autoridad, de la opresión que la juventud padece, y estas son las seguridades que dan los padres y tutores, y esto lo que se debe fiar en el sí de las niñas... Por una casualidad yo he sabido a tiempo el error en que estaba ¡ hay de aquellos que lo saben tarde!

    Aquí se demuestra como ha recapacitado don Diego tras los hechos acaecidos, los cuáles le han demostrado que es necesaria una reforma en la educación y sobretodo en la mentalidad con el fin de dejar que la juventud tome su camino y sea libre para elegir.

    Pero también en la obra se hace una crítica a don Diego, se le achaca que no se quiere casar con doña Paquita por amor, si no en su propio interés para que en la vejez tenga a alguien que le cuide, así dice él mismo en la primera escena del acto uno: - ¿y sabes tú lo que es una mujer aprovechada, hacendosa, que sepa cuidar de la casa, economizar, estar en todo...? Siempre lidiando con las amas, que si una es mala, otra es peor, regalonas, entrometidas, habladoras, llenas de histérico, viejas, feas como demonios... No, señor, vida nueva. Tendré quien me asista con amor y fidelidad y viviremos como unos santos... Y deja que hablen y murmuren...

    Pero al final de la obra ha sido capaz de vencer al egoísmo y a la soledad como el mismo dice: No temo ya la soledad terrible que amenazaba a mi vejez..

    Doña Irene:

    Su actitud es totalmente interesada, primeramente por el bienestar de su hija, ya que la va a colocar en una casa donde no falta dinero ni bienes, y seguidamente en su propio beneficio ya que cómo la casa de don Diego se convertirá en la casa de su hija... no le faltará de nada ni pasara privaciones. Por otro lado doña Irene es una manipuladora, ya que engaña a don Diego haciéndole creer que doña Francisca le quiere y mientras esta instigando a doña Paquita para que ceda a sus deseos. Además no duda en usar el linaje, aunque venido a menos, de doña Francisca para hacer a esta más exquisita a don Diego, como ella misma dice:

    - Es de buena sangre (doña Francisca), y ha de pensar bien y ha de proceder con el honor que la corresponde [...]

    - [...] Un vivo retrato es la chica, ahí donde usted la ve, su abuela que Dios me perdone, doña Jerónima de Peralta... En casa tengo el cuadro, ya le habrá usted visto. Y le hicieron, según me contaba su merced, para enviárselo a su tío carnal, el padre fray Serapión de San Juan Crisóstomo, electo obispo de Mechoacán

    - Y murió en el mar el buen religioso, que fue un quebranto para toda la familia... Hoy es, y todavía estamos sintiendo su muerte; particularmente mi primo don Cucufate, regidor perpetuo de Zamora, no puede oír hablar de su ilustrísima sin deshacerse en lágrimas [...]

    - [...] Sí, señor; pero como la familia ha venido tan a menos... ¿Qué quiere usted?

    Doña Irene representaría por tanto a ese sector de la sociedad que no quiere dejar cabos sueltos al destino y que se empeña en conseguir sus propósitos aunque para ello tenga que sacrificar la felicidad de su hija. Pero incluso esta actitud esta justificada ya que doña Irene ha sido criada de una forma cerrada, ha enviudado tres veces y en ninguno de sus matrimonios ha habido amor, pero ha suplido la falta de éste por los bienes materiales, por una vida cómoda. Es una mujer que ha aceptado su posición porque debía aceptarla y en vez de resignarse ha intentado sacar el máximo partido de forma que sus necesidades estuvieran cubiertas.

    Doña Francisca:

    Por su educación tradicional y por miedo a las represalias de su madre, no se atreve a decirle a don Diego que no le quiere... Doña Francisca a pesar de por fuera obedece las directrices de su madre y de la sociedad de la buena educación por dentro tiene sus propias convicciones, ya que por ejemplo se atreve a pedir ayuda a don Carlos, y por otro lado ha tenido encuentros con este último, eso sí, siempre sin faltar a la honra y al honor, pero aun así es como si hubiera dado un paso más respecto a su madre, de hecho esta última al enterarse de este amor amenaza con matar a su hija por miedo a que haya perdido su honor.

    Pero pese a no querer casarse con don Diego no se da en la obra una situación de desobediencia hacia su madre, ya que es la razón la que le permite casarse con don Carlos y no la desobediencia; sin duda el autor no profundiza en este aspecto, ya que de los diferentes hechos dramáticos que podrían ocurrir, doña Francisca siempre actúa rectamente.

    Sin duda la actitud más razonable es la que presenta don Diego, el cuál, es capaz de ver su error y guiado por la razón enmendarlo, se invita al lector o espectador a tomar en cuenta la actitud de don Diego, el cuál no solo a lo largo de la obra ha modificado su código de comportamiento sino que además ha sido capaz de hacer un bien a la sociedad renunciando a su unión con doña Paquita.

    3- ¿Cumple la obra la regla de las tres unidades?

    Las tres unidades de tiempo, espacio y acción, establecidas en el Renacimiento, guiándose en los principios de las Aristóteles son: unidad de acción, una obra sólo podía contener una trama, unidad de tiempo, la acción debía desarrollarse en un periodo de veinticuatro horas y unidad de lugar, en un sólo lugar.

    Sí efectivamente se cumplen, ya que la trama principal gira en torno al matrimonio concertado entre don Diego y doña Paquita, y como éste afecta a los distintos personajes, por ejemplo escandaliza a Simón, causa pesar a doña Paquita, alegría a doña Irene, temor a don Carlos por tener que enfrentarse a su tío etc.

    La acción se desarrolla en la posada de Alcalá de Henares, en la que esperan don Diego y Simón ha que aparezca doña Irene y su hija, y es donde se desarrolla la trama.

    El periodo de desarrollo de la trama no supera las 24 horas desde que llega doña Paquita ya que como dice en presentación de los personajes (acotaciones) la acción comienza a las siete de la tarde y acaba a las cinco de la mañana siguiente aunque don Diego según dice Simón lleva dos días sin salir de la posada.

  • ¿Qué diferencias existen con respeto al teatro del siglo XVII?

  • TEATRO SIGLO XVII

    Durante el siglo XVII, Lope de Vega, cambió por completo las reglas del teatro en lo que llamo la comedia nueva. Según Lope de Vega, máximo representante del teatro del siglo XVII, una comedia debía seguir tres directrices: imitar las acciones de los hombres, retratar las costumbres y dar gusto al publico de cualquier condición social.

    Los cambios introducidos por Lope afectaban a todo lo establecido anteriormente: la mezcla de lo trágico y lo cómico no solo rompía con las normas anteriores sino que además proporcionaba a la obra mayor variedad y animación, la introducción de la figura del gracioso o donaire, normalmente un criado del galán o un campesino simplón, brindaba una cómica réplica a los sentimientos de los personajes nobles o altos.

    La ruptura de las tres unidades de tiempo, acción y lugar establecidas por los humanistas del Renacimiento, fundamentándose en Aristóteles, fueron rotas por Lope al introducir acciones paralelas y secundarias, que sirvieran de contrapunto a la principal, al aumentar el tiempo de la acción y situar en múltiples decorados la acción, consiguió dar mas variedad al espectáculo. Frente a los cinco actos de las comedias clásicas, Lope solo esgrimía tres, el planteamiento, normalmente principio del primer acto o éste entero, el nudo, correspondiente al segundo acto, y el desenlace, al tercero o las escenas finales de éste; Lope aconsejaba retrasar lo más posible este desenlace con el fin de mantener al público interesado. Internamente, los actos o jornadas se dividen a su vez en breves escenas o cuadros.

    Las obras se escriben en verso, pero se usan distintos tipos de metros y estrofas (sonetos, octavas, silvas, décimas, quintillas, romances redondillas...); el verso predominante es el octosílabo. Lope introduce en sus obras un decoro poético adecuando el lenguaje al carácter, edad o condición social del personaje que habla.

    Incluye en sus obras elementos líricos como canciones populares, bailes...

    Utiliza personajes fijos que responden a modelos de todas las clases sociales: el galán y la dama, los criados que ofrecen el contrapunto a éstos, el noble poderoso y despótico frente a un rey siempre justo en su madurez y algo en imprudente en su juventud, el rico hacendado que sin ser noble posee pureza de sangre, y el caballero, padre, esposo, hermano, de la mujer deshonrada que se atreve a pedir justicia

    Los temas más usados son: la honra o la pérdida de esta, el honor como sentimiento de propia dignidad, la conquista de la dama por el galán como eje central y el ensalzamiento de las instituciones religiosas y monárquicas.

    La comedia del siglo XVII, no es un reflejo exacto de la sociedad, sino que elimina los aspectos dolorosos y propone una idealización de la realidad, así el teatro tendrá dos finalidades: la evasión de las preocupaciones cotidianas evitando que los espectadores se cuestionen la problemática realidad, y como medio de “educar” al pueblo en los valores tradicionales exaltando los ideales monárquicos, religiosos y nobiliarios

    El teatro del siglo XVII actúa como medio que posibilita la propaganda, fijación y defensa de los valores del estamento social dominante

    TEARO SIGLO XVIII

    Durante el siglo XVIII hay un desacuerdo en el teatro: por un lado el pueblo, el cual desea la permanencia de las comedias Barrocas y sus continuadores en el siglo XVIII, y por otro lado los neoclásicos que trataron de imponer el nuevo gusto sobre lo que consideraban que debía ser un drama verdadero.

    De ahí que en la primera mitad del siglo se siguieran los preceptos del Barroco y que en la segunda mitad se produzca un cambio en la perspectiva.

    Los Ilustrados culpaban al teatro del menoscabo moral que el país ofrecía y, al ver en el teatro un vehículo para educar al público, los Ilustrados emprendieron una reforma que abandonó los principios Barrocos y recuperó el respeto por las reglas Aristotélicas, la unidad de tiempo, lugar y acción, es decir, una única trama, desarrollada en un mismo lugar y durante un periodo de tiempo que no supere las 24 horas.

    Finalidad didáctica o moral de la ora teatral, la cual debe poner en evidencia y someter a critica los vicios y errores frecuentes, el teatro debe ser por tanto un instrumento educativo de reforma cívica y moral, del poder al servicio del pueblo (despotismo ilustrado). No se debe mezclar lo trágico y lo cómico ni la prosa con el verso.

    Se huye de lo irreal y se busca lo verosímil para imitar lo más posible la realidad.

    Los personajes han de mantener su decoro, es decir, han de actuar y moverse de acuerdo con su condición social y su forma de ser.

    La aceptación de las normas clásicas responde al deseo de crear una obra bella, es decir que no ofendiera el gusto del público ilustrado y que fuera fiel a las unidades dramáticas, y útil, es decir, que el espectador o lector pudiera aplicar a su propia existencia la lección del drama.

    La comedia neoclásica está dirigida a todos los públicos y sus características básicas son: el realismo, la verosimilitud, la recuperación de las tres unidades, la división en cinco actos, la función educadora del texto y la escritura en verso o en prosa pero sin mezclase uno con otra.

    Los temas muy variados como por ejemplo: el matrimonio, la familia, la instrucción de los jóvenes, el amor etc. Siempre con una intención didáctica y educativa por lo que no siempre tiene final feliz. En muchos casos los autores hacen a sus protagonistas víctimas de deformaciones sociales que exigen un castigo moralizante y en otras el autor aprovecha para trasmitir su postura progresista

  • ¿Qué relación existe entre el teatro del XVII y del XVIII, la ideología, y la situación social de esos periodos de la historia de España?

  • El Neoclasicismo ofrece un contrapunto moderado al Barroco en España.

    Esta relación se va a manifestar en todos los sectores de la vida de los ciudadanos españoles del siglo XVIII.

    Tanto el teatro del siglo XVII como el del siglo XVIII actúan como un aparto ideológico del estado, que posibilita la propaganda y defensa de los valores del estamento dominante. Con la diferencia que en el siglo XVII el teatro defiende los valores de ensalzamiento de la monarquía y la nobleza y en el siglo XVIII se utiliza como medio de reforma a un pueblo ignorante e inculto.

    El Barroco cuyo principal rasgo ideológico es el pesimismo y el desengaño, producidos por la crisis del país en el siglo XVII, en la que la pérdida numerosos territorios, de la hegemonía española, y del poder del rey frente a los validos que declararon la bancarrota del país en numerosas ocasiones, y el empobrecimiento de la sociedad; fueron algunas de las causas del profundo sentimiento de desengaño y pésimo a través del cual se interpretó la realidad, presidida por la continua angustia que ofrecía la fugacidad de la vida.

    En el sector económico también hay crisis ya que las malas inversiones, las guerras desastrosas, gran número de tierras en manos improductivas (nobleza, clero), la miseria que acosaba al país, la despoblación, las malas cosechas, el menosprecio del trabajo manual, la falta de metales y piedras preciosas procedentes de América acaparados por los banqueros holandeses e ingleses, el progresivo abandono de la industria, la protección de la ganadería en detrimento de la agricultura. Por todo ello existía una minoría de clase alta que poseía el poder económico mientras la población apenas podía subsistir y ante la falta de medios muchas personas optaron por la carrera eclesiástica y por la picaresca, el modelo social de la época lo constituían los hidalgos empobrecidos, y el constante descenso de la población a causa de la peste, produce entre la población una concepción desengañada de la vida

    Ante esta situación se ofrecen dos respuestas, el refugio en la belleza y el refugio en la sátira y el sarcasmo despreciando así una realidad hostil e inhóspita. Por tanto el mundo es un gran teatro, un gran mercado y ofrece al hombre barroco un eterno contraste entre lo físico y lo espiritual

    Durante el siglo XVIII, la Ilustración llegó a España con retraso y nunca tuvo el arraigo que en otros países. La llegada de los monarcas borbones marca el inicio de la ilustración española, aunque en ningún caso el movimiento fue mayoritario. Los ilustrados españoles, se componían por universitarios y algún noble progresista, muchos de ellos educados en Francia, y preocupados por acabar con la situación de crisis e impulsar el progreso y la cultura. Para ello se llevaron a cabo varias reformas:

    Se fortaleció el poder real frente al eclesiástico, la expulsión de los jesuitas en 1767 hizo posible la reforma en los estudios hasta la fecha en manos de la iglesia, se difundieron además enseñanzas jurídicas, filosóficas, o científicas acordes con la nueva Europa, se promovió el desarrollo industrial del país y a potenciar la clase media, la libre importación, el incremento en el regadío, trasvases de población.

    Los ilustrados se propusieron una reforma educativa de la enseñanza pública y de las universidades, promocionaron viajes de estudios al extranjero, e intercambios culturales y promovieron la creación de entidades e instituciones culturales.

    Como conclusión las crisis del Barroco imperan que se produzca un cambio a todos los niveles, que aporte bienestar y felicidad al pueblo, la cual para los ilustrados solo puede llegar a través de la educación que se considera como baluarte del progreso en toda sociedad libre a cuyo servicio se deben poner el arte y la literatura con un propósito utilitario.

  • Estilo

  • La obra esta escrita en prosa, y no en verso como el teatro del XVII, con un lenguaje estándar-culto, ya que no hay coloquialismos o expresiones vulgares ni un lenguaje excesivamente culto, ya que pretende que llegar al mayor número de espectadores y por tanto no puede. Aunque la obra pertenece al estilo literario y dentro de éste al genero dramático por ser un teatro, y a la comedia ya que no se producen situaciones de rapto, deshonra, desobediencia, etc. El método de los diálogos tiende a ser ensayístico ya que en la obra el autor permite que veamos su opinión progresista a cerca de cómo deberían ser los matrimonios, además de que la obra es una dura crítica contra la sociedad del siglo XVIII.

    Aunque no hay un registro poético adecuado a los personajes si que hay un cierto respeto entre los personajes don Diego, don Carlos, doña Inés y doña Francisca, ya que no se tutean en ningún momento de la obra, por otro lado los criados Calamocha, Rita y Simón si que hablan entre ellos de forma coloquial y con un trato de tú.

    Abundan las oraciones exclamativas e interrogativas, ya que la función dominante del lenguaje es la emotiva o expresiva, puesto que los personajes hablan de sus sentimientos, pensamientos, esperanzas... etc.

    Como funciones secundarias están la poética, ya que el autor se preocupa por la expresión escrita y por la forma de la obra además utiliza algunos recursos literarios, los cuáles, no son complejos abundan principalmente las preguntas retóricas (Don Carlos escena VII, acto II- [...] A un amante favorecido ¿quién puede oponérsele? Nada hay que temer), las enumeraciones por ejemplo: (Doña Francisca a don Diego escena II acto I [...] mire usted cuantas cosillas traigo. Rosarios de nácar, cruces de ciprés, la regla de San Benito, una pililla de cristal...) las hipérboles ( Doña Irene escena XII acto III - Mientras viva me acordare. - No, señor, que la he de matar.- He de matarla) y repetición de esquemas sintácticos ( Don Diego escena VIII acto III - [...] Con tal que no digan lo que sienten, con tal que finjan aborrecer lo que más desean, con tal que se presten a pronunciar, cuando se lo manden, un sí perjuro, sacrílego...)

    Otra función secundaria es la conativa o apelativa, ya que en ocasiones unos personajes pretenden modificar el comportamiento de otros por ejemplo Don Diego escena XI acto II -[...] Lo que usted ha de hacer es marcharse inmediatamente

    Don Carlos: Señor, si...

    Don Diego: No hay remedio... Y ha de ser al instante. Usted no ha de dormir aquí.

    Prácticamente todos los verbos están en presente principalmente y también hay algún pretérito perfecto simple de indicativo cuando hablan del pasado, por ejemplo de cómo se conocieron Doña Francisca y Don Carlos. Ya que la unión está proyectada al hablar de ella y de las consecuencias o preocupaciones ante tal... los personajes utilizan el futuro

    Por todo lo dicho anteriormente la obra está adecuada ya que cumple el objetivo de enseñar y educar y el lenguaje es accesible y puede ser entendido por el público ya que no presenta una complejidad excesiva. Es una obra coherente, ya que todos los elementos se relacionan formando parte del tema global y no quedan cabos sueltos dentro de la obra. Y por último es una obra cohesionada puesto que los diversos elementos en el texto se relacionan y dan sentido a la obra.

    Los personajes son redondos, ya que evolucionan a lo largo de la obra, aunque el que más evoluciona es don Diego ya que en el es el que más refleja el cambio de mentalidad, en don Carlos por ejemplo este cambio se refleja cuando le cuanta a don Diego en la escena X del acto III como conoció a doña Francisca y le dice: - Ya se lo dije a usted... Era imposible que yo hablase una palabra sin ofenderle... Pero acabemos esta odiosa conversación...Viva usted feliz, y no me aborrezca, que yo en nada le he querido disgustar... La prueba mayor que yo puedo darle de mi obediencia y mi respeto, es la de salir de aquí inmediatamente... Pero no se me niegue al menos, el consuelo de saber que me perdona.

    Doña Irene y dona Francisca aceptan la unión que don Diego quiere, la primera para no ir en contra de la voluntad de don Diego y la segunda porque va a favor de sus intereses.

    Los criados en la obra apenas tienen la relevancia que Lope les confería como intrigantes, en esta obra se limitan a obedecer a sus amos y en alguna ocasión a servirles de confesores o amigos para que los amos muestren al público alguna intención concreta, como la desesperación de doña Francisca, o como don Diego se queja de su sobrino por ser un “don Juan” etc.

  • Valoración crítica

  • Creo que es una obra sosa, ya que carece de sentimientos, pasiones y situaciones dramáticas. Consigue mantener un leve interés ya que no se prevé el final. Ciertamente cumple con los principios de la ilustración: realismo, ya que la situación que se presenta parece ser muy común en el siglo XVIII, es decir, que se identifica el público con ella, verosimilitud, es mas que probable que se dieran estas situaciones, cumple las tres unidades, tiempo acción y lugar, sin embargo no tiene una división en 5 actos sino en tres, más propio del Barroco.

    Por otro lado, es una lectura sencilla, ya que el lenguaje no es complicado y se puede entender perfectamente ya que es un texto coherente y cohesionado. El autor ha tratado de concienciarnos sobre cómo los matrimonios impuestos por padres, son injustos. Hoy en día no tenemos este problema en nuestro país, aunque siguen quedando lugares en donde esto se lleva a cabo.

    Aunque la obra es un teatro, el método utilizado en los diálogos es más ensayista que literario a parte de porque no utiliza excesivos recursos literarios, los diálogos son subjetivos en vez de objetivos y además la finalidad didáctica y crítica de la obra ponen de manifiesto los rasgos del ensayo y el progresismo del autor.

    Los personajes, son redondos , es decir evolucionan a lo largo de la obra, ya que simboliza el avance hacia un pensamiento racional. Los personajes de clase social, representan esa mentalidad todavía arraigada en el Barroco y los criados, en especial Simón podría decirse que ya forma parte de la nueva mentalidad que espera inculcar Moratín

    BIBLIOGRAFÍA

    • El sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín

    • Lengua Castellana y literatura1

    • Enciclopedia Encarta 2000

    • Lengua Castellana y literatura 2

    • Historia 2º de Bachillerato

    • Apuntes de Clase