El señor de las moscas; William Golding

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Alegoría de la condición humana. Argumento. Personajes. Simbolismo

  • Enviado por: Mariana Argüelles Señas
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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de William Golding

Mariana Argüelles Señas

1º BCNS

Trabajo de Filosofía

INDICE

1. El primitivo estado de naturaleza

Los chicos de la novela viven en estrecho contacto con la naturaleza y esto les obliga a adoptar un estilo de vida totalmente diferente al que mantenían en sus antiguos hogares. La ausencia de adultos que les impongan restricciones conduce a los niños a recuperar el “primitivo estado de naturaleza” que nunca estaría permitido en su sociedad. Durante el día los muchachos juegan, nadan y se divierten como si estuvieran de vacaciones; no mantienen ningún tipo de horarios, comen solo cuando tienen hambre ya que la fruta está al alcance de la mano, pero también se desahogan donde les da la gana considerando que todo el espacio les pertenece. Acaban olvidando por completo su aseo personal ya que en la isla no es necesaria la estética ni causar buena impresión, sólo les importa pasarlo bien y sobrevivir. Pese a sus buenas intenciones iniciales, cada uno termina haciendo lo que quiere con su tiempo, aunque debiesen mantener las normas que ellos mismos establecieron en un principio.

Al llegar a la isla todos sabían lo que tenían que hacer, lo que era mejor para ellos y lo necesario que era que les rescatasen. Eligieron un jefe; como niños que son lo eligieron por su carisma y buena impresión más que por sus aptitudes; establecieron normas y necesidades, acordaron ayudarse y establecer turnos para mantener un fuego encendido, pero pronto pasó la excitación del principio y cada uno se fue por libre preocupándose por su propio bienestar.

2. Los orígenes de la sociedad

Puede que los orígenes de la sociedad hayan sido semejantes en cuanto a los intentos de organización, la existencia de esos “jefes de tribu” y las luchas constantes entre los propios miembros de la pequeña población. Pero la diferencia más evidente es que los muchachos de la novela conocen la organización social y lo que deben hacer para que funcione, a diferencia de los orígenes, en los que los avances se realizaban de forma intuitiva buscando el bienestar común. Sin embargo los niños no ponen en práctica todos sus conocimientos ni son consecuentes con su sentido de la responsabilidad y de la moral, y todos sus valores van degenerando hasta convertirse en unos salvajes tales como aquellos que jamás hubiesen estado civilizados, haciendo así el camino inverso del bienestar social ansiado por los primitivos salvajes, al salvajismo al que les lleva el desprecio por las conquistas cívicas de las que procedían.

Para la existencia de una organización social eficaz es necesaria una conjunción del poder y la inteligencia como unidad de mando. En este caso los que ostentaban el poder no se aliaron con la inteligencia.

3. Los “mayores”

Si consideramos como “los mayores” a los niños de mayor edad, a los que se hace continua referencia en el texto con esas palabras, se entiende que:

Los chicos desde el comienzo se dividen en dos grupos: los pequeños y los mayores. Los mayores son prácticamente los protagonistas de la historia, establecen sus propias reglas, y se toman las cosas más en serio hasta cierto punto. Parece que considerasen su estancia en la isla como una aventura para pasarlo bien y también para demostrar que son capaces de valerse por si mismos. Aún así, todos se dejan dirigir por los dos indiscutibles cabecillas: Ralph y Jack decantándose por uno u otro según su simpatía más que por la integridad moral de cada uno. Los más destacados de entre los mayores son sin duda Ralph, Jack, Piggy y Simon. Cada uno de ellos encara su situación de distinta manera, dependiendo en gran parte de su sentido de la responsabilidad. El hecho de que se denominasen a si mismos “los mayores” indica que eran conscientes de su poder y responsabilidad dentro del grupo y en la práctica ellos eran los únicos que contaban porque su desinterés por los más pequeños era total.

4. Organización social

Tal vez debido al sentido de la organización social inculcado a través de sus padres y su anterior tipo de existencia, los niños tienden a organizar su grupo de una forma estamental similar a la que es posible encontrar en cualquier tribu mínimamente organizada. Encontramos así a los “cazadores” que además de proveer de carne a los demás actúan como una especie de fuerza militar supuestamente de defensa pese a no ser esta necesaria en un principio. Pienso sin embargo que el mero hecho de crear una fuerza defensiva, predispone a los niños a la agresividad, al tener que defenderse de un enemigo inexistente, acaban creando uno ellos mismos.

Puede aparecer también un pequeño grupo que engloban todo el sentido común y la inteligencia de los demás, tratando en muchas ocasiones de hacer entrar en razón a aquellos que se dejan llevar por sus instintos. Son aquellos que tratan de mantener la mente clara pese a las situaciones de crisis a las que se enfrentan. El principal representante de este grupo de intelectuales o pensadores sería Piggy, que queda excluido de los demás por su físico y su forma de ser demasiado “racional” para contentar a los demás mayores.

Desde el primer momento en que se hizo sonar la caracola, los niños reunidos en la plataforma formaron una especie de asamblea en la que discutir sus problemas y necesidades, a modo de parlamento. Pero esta asamblea no resultó nada eficaz porque no se respetaron las propuestas establecidas en un principio y acabó convirtiéndose en causa de mofa por las obligaciones y valores que representaba.

A modo de Estado, la organización del grupo de chicos contaba con un líder electo y sus consejeros (Ralph- Piggy y Simón), y con un opositor del poder establecido (Jack), que desde un principio se ve acosado por la envidia que le inspira el líder. Están presentes también la población o “ciudadanía” representada por el resto de los chicos que pretenden dejar todo el poder y la responsabilidad en manos de otro. Pero necesariamente, un sistema democrático necesita la implicación de los electores, y una madurez y responsabilidad de la que estos chicos carecen, por eso terminan siendo dominados por un dictador, al que obedecen tanto por miedo como por comodidad; alguien que les manda, no que les representa.

5. El fuego

En la novela el fuego simboliza la única posibilidad de salvación para los niños, ya que es la única forma en que pueden hacer una señal visible desde una gran distancia. Además es la única protección contra el frío y la oscuridad con la que cuentan, pero no parecen percatarse de esto. Los chicos ante una posible amenaza se escudan en sus palos afilados y en sus chabolas en lugar de mantener un fuego que realmente podría ahuyentar a una fiera acechante. El fuego actúa también como nexo entre su pasado y su futuro pero parece como si desde un principio hubiesen rechazado la idea del rescate pues nunca le dieron demasiada importancia.

6. Símbología

-La plataforma: La primera vez que Ralph hizo sonar la caracola fue en la plataforma, lugar en que fue elegido líder y donde, de ahí en adelante, acudieron para reunirse siempre que convocaban una asamblea. Por esta razón la plataforma era considerada como un lugar de reunión, donde se acudía a debatir sobre cuestiones importantes y a exponer los problemas y miedos de aquel lugar desconocido. Era un espacio físico donde todos se sentían parte de una misma comunidad (el ágora).

-La caracola: Desde el principio lo único capaz de dar unidad e imponer respeto y silencio entre los niños fue la caracola. Simbolizaba la belleza, perfección y tranquilidad, a la vez que transmitía cierta sensación de seguridad en un lugar tan incierto y peligroso. De ahí que la usasen como símbolo de poder para dar a entender quién tenía la palabra cada vez (como una corona).

- El humo: Se trata de un seguro de vida, porque la señal de humo es su única posibilidad de ser rescatados en algún momento. Pero como no tienen la seguridad inmediata de su eficacia y es más una inversión a medio o largo plazo, lo abandonan.

- La fiera: La fiera simboliza el miedo a lo desconocido que va creando en la mente la necesidad de que exista una fiera. Por eso cuando tiene la oportunidad de plasmar en un objeto físico esa idea, se encuentra la justificación a lo que en principio no era más que una invención. Puede ser el símil de algunas religiones o supersticiones:

Primero una teoría doctrinal y después una representación física.

Es por considerarla irracional por lo que los mayores no creen en esta amenaza desde el principio, sin embargo cuando ellos mismos la ven, también se dejan guiar por sus miedos, haciéndola más terrible y peligrosa de lo que realmente podría ser. El paso siguiente sería la utilización de la fiera para conseguir mayor poder sobre los más miedosos.

-El señor de las moscas: Es la imagen que permite contrastar la razón con el miedo subconsciente. El señor de las moscas permite a Simon (dentro de sus alucinaciones) comprender las situaciones que se están dando en la isla. Simon sabe que lo que él ve es una cabeza de cerdo comida por las moscas pero lo que le dice esa cabeza es razonable. Esto le lleva a plantearse si la existencia de la fiera (un miedo irracional) no tendrá alguna conexión con la realidad, y quiere conocerla.

7. El sentido de la existencia

Ralph: Es sin duda el personaje protagonista de la obra. Al principio no parece darle demasiada importancia al hecho de que estén solos en una isla, sin rastro de asentamientos humanos, se limita a jugar, bañarse y pasarlo bien como el resto de los chicos de la isla. Pero pronto se despierta en él un sentido de la responsabilidad que le impulsa a tratar de organizar a los demás niños, de forma que consigan entre todos lo mejor para todos: mejores cabañas, mejor comida, el mantenimiento de una hoguera siempre encendida… Pese a que se deja arrastrar por la despreocupación de muchos de sus compañeros, acaba por escuchar los consejos de aquellos más razonables. Sin embargo llega un punto en que se ve rechazado, pues ha dejado de ser el chico líder para convertirse en la imagen de la responsabilidad y el deber, algo que los demás no quieren recordar.

Jack: Aparece desde un comienzo como el opositor de los valores que representa Ralph. Aunque a veces parece que comparten opiniones y simpatías, en el fondo Jack siente envidia del carisma y poder que ostenta su contrincante y, como no puede atacarle abiertamente, se enfrenta a su compañero más cercano: Piggy.

Jack representa al grupo de chicos que solo quieren disfrutar de su estancia en la isla, pasarlo bien jugando y cazando, sin preocuparse por el futuro que les espera de continuar con ese tipo de vida. Es por eso que la confrontación entre estos dos líderes es inevitable y llega un punto en que se separa completamente del grupo para formar su propia tribu en la que divertirse sin responsabilidades. A esta nueva tribu se acaban uniendo casi todos los demás, tanto por miedo a la amenaza que representa Jack como por la comodidad que les ofrece su forma de vida.

Piggy: Es el chico más inteligente, es por eso que resulta rechazado del grupo de “los mayores” además de por su mala condición física, que le incapacita para participar en los juegos de los demás. En seguida demuestra que posee todo el sentido común que les falta a sus compañeros. Al darse cuenta de que Ralph es, posiblemente, el más accesible de todos los chicos, además de quien ostenta el poder, procura estar siempre a su lado aconsejándole. Pero esta sabiduría es menospreciada, solo se busca para resolver problemas pero cuando se dan soluciones no se las atiende, y al final terminan siendo aplastados por las rocas de la ignorancia.

Roger: Es uno de los más allegados de Jack. Forma parte de su grupo de cazadores desde el principio y parece tener la misma idea respecto a la vida en la isla, por eso es el primero en seguirle y su segundo al mando a la hora de formar la nueva tribu. Demuestra tener muy pocos escrúpulos por la forma en que mata a Piggy y la poca importancia que le da a este hecho, a demás parece incluso más cruel que Jack. Seguramente de haber permanecido más tiempo en la isla habría acabado por arrebatarle el mando.

Los pequeños: Forman un grupo aislado y secundario pues apenas se inmiscuyen en los asuntos de los mayores. Pasan todo el tiempo jugando en la playa, pero son los primeros en despertar el miedo a “la fiera”. Los mayores a su vez se despreocupan de los pequeños pus los consideran inútiles, hasta el punto en que la desaparición de uno de ellos pasa completamente desapercibida. En ningún momento son conscientes de su deber de ayudar a construir refugios o atender la hogera, simplemente viven al margen.

Simon: Es uno de los allegados de Ralph, pese a estar en un principio en el grupo de Jack. Le tildan de raro por su tendencia a desaparecer y su forma de ser retraída y silenciosa. Él es consciente de las responsabilidades que acarrea el estar solos en esa isla y que deben volver a casa, sin embargo casi nunca expresa su opinión y es incapaz de hablar en público. En algunas ocasiones se esconde en el bosque porque le dan una especie de ataques. Es durante uno de ellos que cree que le habla la cabeza de cerdo y toma la resolución de descubrir qué es la fiera. Se trata de uno de lo personajes más autosuficientes ya que en ningún momento necesita el apoyo de los demás para saber qué es lo correcto. Gracias a esta seguridad puede descubrir la verdad respecto a “el miedo desconocido” pese a no poder ayudar a sus compañeros.

8 . Sociedad tribal

En mi opinión las danzas que aparecen en la novela son usadas como un desahogo de los miedos y deseos más ocultos de los protagonistas: el deseo de poder, el ansia de matar, tratar de demostrar la fuerza, de dar rienda suelta a la fantasía y sobre todo se trata de una forma de liberar lo temores que subyacen bajo las mentes civilizadas. Mediante esas danzas los muchachos liberan su espíritu más primitivo y se dejan llevar por los instintos lo que les lleva a realizar actos de crueldad de los que nunca se sienten responsables. Durante el tiempo que los chicos permanecen todos juntos en sus juegos y cacerías, parecen inconscientes de los peligros de su alrededor e ignoran los problemas que conlleva su vida desorganizada e irresponsable. Pero en el momento en que se sienten amenazados por sus temores imaginarios, regresan a un estado primitivo e el que sólo cuenta el bienestar personal y la supervivencia del más fuerte.

Todas estas situaciones ponen en evidencia el retorno a lo primitivo que sufre el ser humano cuando se enfrenta a unas condiciones para las que no está preparado y que obligan a adoptar el tipo de comportamiento de “la supervivencia del más fuerte”.

9. Los binomios

En la sociedad en la que vivimos actualmente se ha vuelto más importante la inteligencia que la fuerza física. Sin embargo en una situación como la descrita en la novela, las personas tienen que sobrevivir a veces enfrentándose a los demás y eso plantearía la pregunta: ¿cuál de las dos vence, inteligencia o fuerza?

Ciertamente la inteligencia en ausencia de fuerza constituye una debilidad en un entorno físicamente hostil. Sin embargo la razón puede hallar formas de contrarrestar esta debilidad.

La regresión supone un retroceso hacia un estado evolutivo anterior en el cual la fuerza bruta domina a la mente. Es más peligrosa la fuerza en ausencia de inteligencia ya que esa fuerza está fuera de control de forma que el individuo puede acabar dañándose a si mismo.

10. El Estado según Hobbes y Rousseau

Tanto para Hobbes como para Rousseau, el estado de naturaleza del hombre es un concepto al que se llega por abstracción, no es un fenómeno que se haya dado universalmente en la historia del hombre.

Rousseau piensa que si no se hubiera formado la sociedad, el hombre sería bueno, feliz y no tendría vicios. Pero el caso de un hombre así no se ha dado nunca y será muy difícil que se dé. Este pensador, a partir de su observación de la sociedad, constituida en ese entonces por masas sometidas al Rey, discurre acerca del vínculo que existe entre el soberano y los súbditos. Descarta que el vínculo se halle en la fuerza o la sumisión, sino que por el contrario, los hombres voluntariamente renuncian a un estado de natural inocencia para someterse a las reglas de la sociedad, a cambio de beneficios mayores inherentes al intercambio social. Este consentimiento voluntario se materializa a través de un contrato, "social" en este caso.

En cambio, Hobbes piensa que si no se hubieran formado las sociedades, el hombre estaría en un estado de guerra permanente. Pues, si no hubiera un poder público que temer, cada hombre querría satisfacer sus propios deseos, aunque éstos chocaran con los de los otros, pues todo es indiferente al hombre, salvo su propio interés. Hobbes explica que los hombres, ante las injusticias que sucedían durante la convivencia en el Estado Natural, se reunieron para convenir en un pacto social una serie de principios que la generalidad aceptó y en consecuencia sirvió para regir a la universalidad de la población y subsecuentemente, esos mismos hombres eligieron a un representante común que velara e hiciera respetar dichos convencionalismos, el cual se personifico con el monarca. Supuso como propósito del gobernante lograr el orden social a partir del caos que provoca la vida comunal en una situación que favorecía la lucha de todos contra todos en un mundo carente de moral. Una vez firmado el contrato, los seres humanos se abandonaron al impulso de sus pasiones, volvieron a cometer las injusticias que habían caracterizado a la sociedad. Los reyes, se dedicaron entonces a la tarea que les había encomendado, controlar y gobernar a los seres humanos para darle un orden al caos en el cual subsistía la sociedad de su nación.

De acuerdo con el caso narrado en la novela se puede decir que los personajes Ralph y Jack representan los puntos de vista de Rousseau y Hobbes respectivamente.

Los muchachos de la obra eligen a Ralph como líder para que les proporcione los beneficios que esperarían obtener de una sociedad organizada con una estructura estable.

Por otro lado Jack parece representar el estado de continuo belicismo en el que, según describe Hobbes, se encuentra el hombre en su estado natural, a falta de unas leyes que lo dobleguen.

William Golding, El Señor de las Moscas Mariana Argüelles Señas

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