El rey Lear; William Shakespeare

Teatro del Siglo de Oro. Obra shakespeariana. Tragedia. Locura. Argumento. Personajes. Temática. Estructura dramática

  • Enviado por: Omar 15
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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1.- La escena inicial es un auténtico planteamiento del drama. Se le ha achacado ser muy rápido, esquemático, inverosímil: ¿Cómo puede contentarse Lear con un “test” tan burdo sobre el amor de sus hijas? Su modo de plantear el reparto del reino, ¿no incitaba a la mentira? ¿Cómo no se detiene a reflexionar sobre la actitud de Cordelia? Piénsese sobre las posibles razones que movieron a Shakespeare a trazar así este comienzo: ¿Pretendía solo que arrancase la acción, desocupando ante todo el desarrollo ulterior? ¿Acaso habrá querido conservar, en este arranque, cierto tono legendario, ajeno a cualquier enfoque “realista”?

Tal vez este comienzo se deba a una prisa especial del propio Shakespeare en presentar la obra, ya que se publicó poco después de ser escrita en la noche de San Esteban de 1606 y como parte de las fiestas de la Corte. Algunos detalles sugieren que era una obra recién escrita, como indican las reflexiones sobre los eclipses, Acto I, Escena II; que, además de aludir a los fines de 1605, reflejan casi literalmente expresiones de un librito de 1606, traducido del holandés, sobre unos extraños hechos ocurridos en Croacia.

2.- Explíquese cómo ya en esta escena se dibuja la oposición entre los personajes puros y falsos. ¿En qué detalles se basa? ¿Qué lugar ocupa Lear en esta posición? ¿En qué medida es responsable de su destino posterior?

Las respuestas de Goneril y Regan ante la pregunta del amor que profesan a su padre es demasiado “fácil”. Es evidente que dicen lo que debían decir, independientemente de que quieran o no a su padre. Mientras que la hija menor, Cordelia, con su respuesta, adopta para el lector el perfil de “personaje honesto” al anteponer la sinceridad de su respuesta a su herencia.

3.- En las Escenas III y IV se manifiesta claramente la ingratitud y hasta odio de Gonerila; señálense sus manifestaciones. En cambio, ¿Cuál es la actitud de su marido, el duque de Albania? (La posición de este se perfilará más adelante)

Una vez Gonerila y Regan han heredado el reino (y con él, todo lo que querían de su padre), demuestran ante él una total ingratitud al tratarle con desprecio y como a un “viejo loco”, como demuestra aquella en su diálogo con su criado Oswaldo: “Día y noche me ofende […]. Si quieres servirle menos que antes, harás bien […]. ¡Estúpido ese viejo que quiere seguir siempre manejando la autoridad que ha cedido. Pues por vida mía, los viejos locos vuelven a ser niñitos, y han de ser tratados con regaños en vez de caricias […]”

En cuánto al marido de Gonerila, Albania, por supuesto defiende la postura de su esposa aunque con cierto reparo en algunos fragmentos, hasta que descubre su traición amando a Edmundo.

4.- En la Escena IV, la dureza y la sequedad del corazón de las hijas de Lear alcanza ya proporciones repulsivas. Muéstrese en el desarrollo de toda esta escena. La actitud de las hijas, ¿se halla totalmente justificada lógicamente?

La actitud de Goneril y Regan adquiere cierto aire de venganza para con su padre, como si estuvieran resentidas con él por algo, cuando se trata simplemente de su ambición por dominar totalmente su reino, sin que su padre se entrometa.

5.- (ACTO III) Coméntese la función dramática de la tormenta en todo este Acto. Destáquense las palabras de Lear en que establece un paralelo entre la furia de los elementos y el furor de los odios de que es víctima.

En el posterior movimiento romántico, es frecuente encontrar paisajes de naturaleza salvaje: tormentas, rayos, despeñaderos. Esta naturaleza pretende hallar un paralelismo entre su salvajismo y el dolor del héroe romántico que siempre se ve oprimido por la sociedad o unos sentimientos confusos o un amor no correspondido. Tal vez la maniobra de Shakespeare iba encaminada a eso: a mostrar una naturaleza salvaje de una noche tormentosa en el momento en que la locura de Lear empieza a nacer.

6.- En la escena IV, aparece otro loco, Edgar. Ello puede invitarnos a reflexionar sobre el tema siguiente: La locura fingida en la obra de Shakespeare (Hamlet). Relaciónese esta locura fingida con la locura real de Lear, que está naciendo.

El loco fingido en la obra de Shakespeare, tiene en común el hecho de que ha sido traicionado y adopta este aspecto con el fin de averiguar dicha traición, por ser el loco un personaje al que se le presta menor atención. La Locura real de Lear es consecuencia del desengaño que tiene este con el amor de sus hijas. En cierto modo, podría relacionarse a Edgar con Hamlet y a Lear con Ofelia, con la diferencia que Lear sana y la locura es lo que lleva a Ofelia a morir ahogada en el rio.

7.- La ceguera de Gloster y la locura de Lear. ¿Alcance simbólico? ¿Relación entre ambas? Nótese que al mismo tiempo que Gloster queda ciego, descubre la verdad sobre sus hijos. ¿Coincidencia fortuita?

En cierto modo, ambos personajes sufren algún tipo de ceguera: Lear es engañado por sus hijas para heredar el reino y Gloster cree las mentiras de su bastardo que pretende traicionar a su hermano y quedarse con sus tierras. Ambos son engañados. Lear, al descubrir la mentira, se vuelve loco, mientras que a Gloucester le arranca los ojos el Duque de Cornualles. Y no es hasta este momento, cuando Gloucester se da cuenta del engaño del que ha sido víctima. Así la ceguera (por otra parte, una ceguera provocada) adquiere cierta ironía simbólica.

8.- En la Escena II, aparece un nuevo elemento temático: los amores de Edmundo con las hijas de Lear. Muéstrese como la bajeza de estas pasiones redondea la caracterización de tales personajes.

La ambición de las dos hijas mayores de Lear, vuelve a verse en este momento, cuando Goneril deja claro que Albania es un mero “intermediario”. Ambas utilizan tanto a su padre como a sus maridos por el interés de las tierras, cuando a nivel de amores, Edmundo es el único interés de ambas. Su hipocresía y ambición sin escrúpulos vuelven a verse reflejadas en este fragmento.

9.- Señálese la actitud del duque de Albania en toda la escena. ¿Qué función desempeña en la trama?

Albania es el encargado de hacer que la batalla se decante del lado de “los buenos”, ya que las tropas de Francia habían sido derrotadas y Lear y Cordelia, hechos prisioneros. Se pone del bando de Lear al enterarse que Cornualles he arrancado los ojos a Gloucester y decide vengarle y su presencia se convierte en decisiva cuando apresa a Edmundo por la traición revelada en la carta de Goneril.

10.- Reflexiónese sobre el sentido de las diversas muertes. ¿No cabria distinguir entre muertes trágicas, muertes justicieras y muertes absurdas? Clasifíquese a los personajes según su muerte y justifíquese su clasificación. En qué medida son necesarias todas esas muertes según la lógica de la tragedia?

Las muertes que se podrían considerar justicieras son primero la de Cornualles (por haberle sacado los ojos a Gloucester) y sobretodo la de Edmundo, por todas sus traiciones a su padre y su hermano, quién le mata ya al final de la obra. El resto de muerte cabría clasificarla en trágicas, ya que en una tragedia no hay muertes absurdas por mucho que parezca que algunas eran innecesarias. Pero de todas esta habría de destacar la muerte de Cordelia, uno de los personajes más sinceros y dulces de la obra, quien mantiene su amor por encima de las herencias o los intereses creados, todo lo contrario que sus dos hermanas mayores.

11.- Quedan vivos Edgardo, Kent y el Duque de Albania. ¿Por qué? ¿Posee este hecho alguna significación moral? ¿En qué medida es también trágica su supervivencia?

A nivel moral, los tres representan un prototipo de caballero honrado y justo: Edgar ha sido calumniado, Kent desterrado y Albania traicionado. Ambos tres representan la lucha por la verdad y la justicia .

En cuanto al alcance trágico de su supervivencia, lo es hasta cierto punto, ya que por mucho que son de los pocos supervivientes de la matanza, su supervivencia no alcanza el dolor de otras tragedias. No alcanza, por ejemplo, el dolor de Hamlet al ver muerta a su amada ni el de Julieta al descubrir a Romeo muerto junto a ella.