El retrato de Dorian Gray; Oscar Wilde

Literatura universal contemporánea del siglo XIX. Novela victoriana melodramática. Decadencia moral. Esteticismo

  • Enviado por: Yomisma
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas
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El Retrato De Dorian Gray

1-Introducción al texto:

El retrato de Dorian Gray es la única novela escrita por Oscar Wilde así como un espejo en el que aparece reflejado el Wilde irónico, subversivo y polémico que ha pasado a la historia.

Profundamente idealista e imaginativo, buscó, junto a otros autores del siglo XIX (Dostoievski, Shelley, Keats, Hugo, etc.) nuevas formas de expresión estética, así como la exaltación de los valores culturales, el individualismo y una visión muy dinámica y combativa de la vida.

Wilde, personaje peculiar situado a medio camino entre la autenticidad y la farsa, dio, mediante su literatura, una respuesta transgresora, subversiva y liberadora a una sociedad inglesa victoriana, conservadora y rígida en las formas y gustos sociales burgueses.

Tanto su vida como su producción literaria, marcadas ambas por un esplendoroso inicio y un final ruinoso y trágico, se pueden dividir en tres etapas o capítulos:

Una primera parte, bajo el signo de la comedia, abrazaría desde su adolescencia hasta un año después de la publicación de El retrato de Dorian Gray.

Una segunda, bajo el signo del drama, vendría marcada por su estancia en Londres, el estreno de El abanico de Lady Windermere, La importancia de llamarse Ernesto (ambas del 1892) y su éxito teatral, hasta la complicada —y después fatal— relación con Lord Alfred.

Y una tercera, y definitiva, bajo el signo de la tragedia que iría desde su divorcio, su deambular penoso por Italia, la ruina moral, económica y física, hasta su muerte en París.

El primer capítulo de ésta, su gran obra, tuvo su comienzo el 16 de Octubre de 1854 en Dublín, por aquel entonces perteneciente al Reino Unido. Ese día nació Oscar Fingall O'Flaherthie Wills Wilde, segundo hijo de un matrimonio irlandés formado por una poetisa y traductora y un destacado cirujano que también poseía cualidades literarias.

Oscar recibió una espléndida educación primero en el Trinity College de Dublín y, a partir de 1874, en el Magdalen College de Oxford, donde sobresalió en los estudios clásicos y recibió un premio de poesía (Ravena 1878). Allí asimiló también las ideas del escritor Pater y de Ruskin, y se convirtió en discípulo y elegante divulgador de éstas.

Gracias a su cáustica ironía, al repudio de las convenciones y a su extravagante comportamiento, pronto se hizo popular en los ambientes mundanos de Londres y París.

Después de haber publicado un primer volumen de Poemas (1881), en 1882 realizó una gira de conferencias por Estados Unidos y Canadá sobre su filosofía estética y la teoría de “el arte por el arte”, instalándose posteriormente en París.

Conversador delicioso, agudo, admirable y maestro en los gustos y en el trato, Wilde alcanzó muy pronto una gran popularidad en los medios literarios franceses, y conquistó el continente más bien por su pintoresca y legendaria personalidad que por el mérito intrínseco de sus obras.

A su regreso a Londres contrajo matrimonio con Constance Lloyd (1884), unión de la que nacieron dos hijos: Cyril (1885) y Vyvyan (1886).

Tras varios años en los que colaboró en diversas publicaciones literarias y editó una revista femenina (The Woman's World, 1887-89), en 1888 publicó un volumen de cuentos infantiles (El príncipe feliz), al que siguieron El crimen de lord Arthur Saville y otros relatos, los cuentos de Una casa de granadas y los ensayos de Intenciones, todos de 1891.

Empezó entonces su agitada, dinámica y animada vida social y, en parte gracias a la publicación de las obras anteriores, la ciudad del Támesis cayó a sus pies. Era ya el Oscar Wilde cínico, sarcástico, paradójico y de sintaxis deslumbrante quien actuaba.

Pronto se convirtió en el gran creador de su única novela, de construcción sólida y lenguaje vivaz, elegante y brillante, la cual apareció intermitentemente en 1890 en la revista Lippincott's Monthly Magazine: El retrato de Dorian Gray.

Esta obra, que originalmente estaba formada por trece capítulos, le supuso grandes críticas y acusaciones de inmoralidad. Sin embargo, la novela tuvo mucho éxito, por lo que Wilde añadió siete capítulos más y el texto completo se publicó en un volumen en 1891.

El libro llevaba también un conocido prefacio lleno de aforismos en el que Wilde teoriza sobre su arte, y con el que —muy sutilmente— sale al paso de las acusaciones recibidas. (Un libro no es de ningún modo moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.)

El retrato de Dorian Gray es la obra del esteticismo decadente por excelencia. Es una recreación del mito de Fausto en la que Wilde cuenta la historia de Dorian, un muchacho que vive la vida intensamente y mantiene su espléndida juventud mientras su oculto retrato se altera con la edad y las corrupciones de sus vicios y malas acciones.

Un año después de la aparición de la novela, Wilde conoció a lord Alfred Douglas, con el que mantuvo una estrechísima amistad y una relación sentimental hasta poco antes de su muerte. Acababa así el primer capítulo de su vida y empezaba el segundo: la comedia dejaba paso al drama.

Aunque todavía obtuvo numerosos éxitos con sus obras teatrales, poco a poco fue configurando un mundo a su alrededor que acabaría derrotándolo.

Aún tuvo tiempo ese mismo año, 1891, durante una estancia en París, de acabar Salomé, un drama en francés cuya traducción al inglés fue tajantemente prohibida en el Reino Unido.

Volvió a Londres y de nuevo obtuvo éxito gracias a una serie de comedias ambientadas en el mundo de la alta sociedad como El abanico de Lady Windermere (1892), Una mujer sin importancia (1895) y La importancia de llamarse Ernesto (1895). Así se convirtió en uno de los mejores comediógrafos de la época y propició el renacimiento en Inglaterra de un teatro sin preocupaciones, con un humorismo ágil y brillante no exento de sátira y de una subyacente melancolía.

Sin embargo el éxito teatral y su resurgir económico darían paso, rápidamente, al tercer capítulo de su vida.

En 1895, el marqués de Queensberry, padre de lord Alfred, exasperado por la negativa de éste a romper su relación con Wilde, le mandó una nota abierta a Wilde en la que le llamaba sodomita. Wilde emprendió un proceso de difamación contra el marqués, que perdió, ya que se demostró que las acusaciones que se habían hecho contra él eran ciertas. Por esta razón Wilde fue condenado a dos años de trabajos forzados acusado de homosexualidad.

El escandaloso proceso supuso para él la ruina económica, física y moral, además de su divorcio y la pérdida de todo el prestigio conseguido.

Cumplió condena entre 1895 y 1897, primero en Wandsworth y después en Reading. Durante estos años escribió su famoso poema Balada de la cárcel de Reading y una carta abierta dedicada a lord Alfred que recibió el título de De Profundis, ambas obras publicadas póstumas en 1905.

Al salir de prisión abandonó Inglaterra y se fue a vivir a París bajo el nombre de Sebastian Melmoth. Allí se volvió a reunir con lord Alfred y emprendieron su último viaje juntos, puesto que éste le abandonó en Italia debido a su pobreza.

Arruinado y sin prestigio, murió, solo, el 30 de Noviembre de 1900 en el Hôtel d'Alsace, pocos meses después de haberse convertido al catolicismo.


2-Análisis del texto.

Una vez realizada la presentación del texto, ahora voy a tratar de analizar los aspectos que considero más relevantes de él. Así pues, analizaré los temas principales de la obra, su estilo, su estructura, la focalización, los personajes de la novela y el tratamiento del tiempo y el espacio.

El tema principal tratado en El retrato de Dorian Gray es el esteticismo. Sin embargo, Wilde no hace una exposición de la doctrina estética, sino que aborda el tema desde una perspectiva nueva. Si bien al principio el hedonismo aparece como eje vital y hay un culto apasionado a la Belleza y a la Juventud, luego todo ello se vuelve contra el protagonista. Así, lo que hace es exhibir sus peligros: escribe la tragedia del esteticismo.

Junto a este tema trata otro que, aunque en la novela no aparece tan claramente como en su primera publicación por capítulos, vale la pena nombrarlo debido a la inusualidad con la que trascendía en la literatura en aquella época: la homosexualidad. Basil está enamorado de Dorian, aunque no lo diga explícitamente (aunque prácticamente lo hacía en la primera versión). De esta manera Wilde protagoniza uno de los primeros intentos de llevar a la literatura inglesa la homosexualidad, un tema tabú en aquella época.

Otro aspecto que quiero analizar es el estilo de El retrato de Dorian Gray. Wilde no suele utilizar palabras de difícil comprensión, por lo que, en cuanto al léxico no plantea problemas. Sin embargo, como muchos de sus contemporáneos románticos, cae en la pomposidad, utilizando metáforas que, aunque son fáciles de entender, resultan a veces barrocas en exceso.

Por otro lado, el estilo de El retrato de Dorian Gray está basado en el diálogo, lo que da una informalidad no dogmática a su expresión. A simple vista los diálogos debieran dar agilidad al texto. No obstante, éstos se pueden llegar a hacer interminables. Así mismo lo admitió él en una carta a Beatrice Allhusen, en la que decía sobre este libro: “Me temo que es como mi propia vida: todo conversación y nada de acción”.

La estructura de esta novela posee algún defecto. Esto se debe a las interpolaciones de los siete capítulos que Wilde añadió a la primera versión publicada por entregas. A pesar de ello, y gracias en buena parte a la utilización de diversas técnicas del tratamiento del tiempo (que veremos más adelante), podemos dividir los veinte capítulos de la versión definitiva de El retrato de Dorian Gray en tres partes:

  • La primera de ellas abarca los diez primeros capítulos. En esta parte se presenta a los personajes principales y las relaciones de amor y de odio que sienten los unos por los otros. Así mismo, sucede el primero de los acontecimientos relevantes de la historia: la muerte de Sibyl Vane.

  • La segunda parte abraza del capítulo undécimo al decimoctavo. En ella se nos muestra la creciente degradación moral a la que se va sometiendo con el tiempo Dorian, que alcanza su punto álgido cuando asesina al pintor del retrato, su amigo Basil Hallward.

  • Finalmente, la tercera y última parte recoge los dos últimos capítulos. En ellos Dorian se propone cambiar de modo de vida y ser bueno, pero ya no hay solución para él. Es, pues, la parte en la que aparece la moral de la historia.

El retrato de Dorian Gray es, en cuanto a la focalización, una obra original, puesto que mezcla dos tipos distintos de focalización.

Por un lado, como casi todas las novelas del siglo XIX, presenta en parte de su extensión una focalización cero, es decir, un narrador omnisciente. Es en capítulo undécimo en el que más claro se ve esto. Dejan de hablar todos los personajes y un narrador nos cuenta lo sucedido en un período de tiempo.

Por el otro lado, y sobre todo en la primera parte de la novela, la focalización es, en ciertos fragmentos, interna. Cada uno de los personajes principales habla en algún fragmento de la concepción que tiene de los demás, por lo que la descripción que recibe el lector no es más que el punto de vista del personaje en cuestión. Así mismo, durante la primera parte hay diversas elipsis temporales que son cubiertas, más tarde, mediante el relato de algún figurante. De este modo, volvemos a percibir un suceso desde la perspectiva de un personaje.

Llegamos ya al estudio de los personajes principales. Éstos son, en mi opinión Basil Hallward, Henry Wotton, Dorian Gray y el retrato, que si bien no es un personaje de carne y hueso, si que es un actante que realiza uno de los papeles más importantes de la novela.

Todos estos personajes esconden tras de sí una dualidad o un simbolismo, puesto que la obra no hay que entenderla sólo como un relato para pasar un rato entretenido, sino también como una crítica a la sociedad de la época.

Tres de estos personajes, además, son un desdoblamiento del carácter de Oscar Wilde. Pero no nos entretengamos más y vayamos al análisis de cada uno de ellos.

  • Empezaremos por Basil Hallward. En la novela es un pintor homosexual que adora a Dorian y pinta un retrato magnífico de él. Si entendemos la obra como una crítica social, Basil representaría a la moral social, siempre pendiente de las formas y puritana hasta la médula.

Dentro del desdoblamiento de la personalidad de Wilde, por otro lado, es el verdadero “yo” de Wilde, el artista puro, también homosexual, entregado con pasión a su misión creadora y enamorado de la belleza dentro del arte.

  • En el lado opuesto, ya que los personajes forman dos parejas de oposición, se encuentra Henry Wotton. Henry representa el sentido crítico hacia esa sociedad reprimida y represora que surgió tras la Revolución Industrial. Es por ello que Basil y Henry chocan durante diversos fragmentos de la obra, sobre todo en lo que al esteticismo y al placer se refiere.

Por otro lado, Henry retrata a la concepción que tiene el mundo de él, el Wilde mundano, el dandy brillante y cínico en una sociedad elegante que se arriesga a llevar una doble vida (bisexual) en una sociedad victoriana.

  • Un personaje esencial es también Dorian Gray. Él representa al hombre que puede elegir ser bueno y virtuoso o sucumbir ante los placeres y vicios de la vida, sin que ello afecte a su aspecto. Por supuesto, elige lo segundo. Él el burgués que debe conservar ante todo la buena imagen, la de puertas para fuera, debido “al qué dirán”.

En cuanto al desdoble de la personalidad de Wilde, Dorian representa lo que él ama y lo que le hubiera gustado ser.

  • Finalmente, el retrato que Basil pinta de Dorian representa a la conciencia, la verdadera personalidad de ese burgués vicioso y de malas costumbres que se esconde tras una imagen correcta.

Llegamos ya al penúltimo aspecto que pienso que vale la pena destacar de El retrato de Dorian Gray: el tratamiento del tiempo.

En esta novela, como en tantas otras, el tiempo de la historia y el tiempo del discurso no se corresponden. Esto sucede fundamentalmente en la primera parte de la novela debido a dos motivos:

  • Por un lado se producen una serie de elipsis temporales que son completadas en capítulos posteriores mediante la técnica del flash-back. La razón de que esto suceda es, muchas veces, que el autor quiere que la historia la cuente uno de los personajes desde su perspectiva, por lo que no tiene más remedio que acudir a este sistema.

  • Por otro lado, en la primera parte de la obra hay un momento en el que el autor pretende contrastar dos mundos, dos personajes y el ambiente que les rodea: Dorian y Sibyl. Por ello, avanza la novela pero no el tiempo, ya que ha de contar, en dos capítulos distintos, lo que hicieron dos personajes durante un mismo período de tiempo.

Hay otro aspecto curioso dentro del tratamiento que Wilde da al texto: utiliza diez capítulos —los pertenecientes a la primera parte— para narrar lo que sucede en apenas un mes; sin embargo, en el capítulo siguiente —el undécimo— cuenta lo le sucede a Dorian en un período aproximado de unos dieciocho años.

Esto lo hace porque lo que realmente le interesa destacar es cómo empezó todo y cómo acabó, y no tanto los detalles de cómo se fue sumiendo en la degradación social.

Finalmente, en cuanto al espacio, Wilde hace un doble contraste entre varios espacios:

En la primera parte, contrasta el ambiente de Dorian, representado por casas lujosas y clubes sociales de la zona “alta” de Londres, con el de Sibyl, que está compuesto por una casa y un teatro humildes situados en la zona pobre de esta ciudad.

En la segunda parte, el contraste lo realiza entre los dos mundos que frecuenta un Dorian ya corrupto. Así, por un lado, volvemos a tener las casas y los clubes de la clase adinerada, y por el otro los fumaderos de opio y los barrios bajos que rodean el puerto.


3-Traducción crítica.

He elegido un fragmento del segundo capítulo. En él Dorian pide que sea el cuadro el que envejezca y no él. He elegido esta secuencia por diversas razones.

Por una lado creo que ésta es la escena principal del libro, puesto que sin ella no habría tema que tratar. Es la que desencadena todo lo que sucederá después.

Por otro lado pienso que en este fragmento se refleja perfectamente la ideología estética que desprende toda la novela.

Finalmente, pienso que es una secuencia en la que ya aparece reflejada la personalidad de los tres personajes principales, así como la relación que habrá entre ellos. Prueba de ello es que Dorian ya reconoce aquí que Henry, al que acaba de conocer, influye mucho en su manera de pensar.

  • Fragmento traducido

Después de un cuarto de hora aproximadamente, Hallward dejó de pintar, observó a Dorian durante un largo rato, y luego hizo lo mismo con el cuadro, mientras mordía el extremo de uno de sus grandes pinceles y fruncía el ceño.

-“Está completamente terminado” —dijo al fin— e inclinándose escribió su nombre con grandes letras bermejas en la esquina izquierda del lienzo.

Lord Henry se acercó y examinó el cuadro. Realmente se trataba de una maravillosa obra de arte, y de un maravilloso retrato también.

“Mi querido amigo, le felicito de todo corazón” —dijo—. “Es el mejor retrato de los tiempos modernos. Sr. Gray, acérquese y mírelo usted mismo”.

El joven se estremeció, como si despertara de un sueño.

-“¿Está realmente terminado?”, murmuró mientras descendía de la tarima.

-“Totalmente terminado” —dijo el pintor—. “Y usted ha posado magníficamente hoy. Le estoy terriblemente agradecido”.

-“Eso ha sido totalmente por mi causa” —dijo Henry—. “¿No es cierto, Sr. Gray?”.

Dorian no contestó. Se dirigió lánguidamente hacia el cuadro y se detuvo frente a él. Cuando lo vio, dio un paso hacia atrás, y por un instante se ruborizó de placer. Una mirada de júbilo se dibujó en sus ojos, como si se hubiera reconocido a sí mismo por primera vez. Permaneció allí inmóvil y maravillado, consciente de que Hallward le estaba hablando, pero incapaz de entender una sola de sus palabras. La percepción de su propia belleza se le apareció como una revelación. Los halagos de Basil Hallward le habían parecido siempre únicamente exageraciones encantadoras realizadas debido a su amistad. Los había escuchado, se había reído de ellos y los había olvidado. No habían ejercido ninguna influencia sobre su carácter. Entonces había aparecido Lord Henry Wotton con su extraño discurso panegírico sobre la juventud, su terrible aviso a cerca de su brevedad. Eso le había hecho estremecerse en su momento, y ahora, mientras contemplaba el reflejo de su hermosura, las palabras de Lord Henry rondaban en su cabeza. Sí, llegaría un día en el que su cara estaría arrugada y vieja, sus ojos apagados y sin color, la gracia de su figura rota y deformada. El rojo escarlata abandonaría sus labios, y el amarillo dorado dejaría su cabello. La vida que iba a llevar su alma estropearía su cuerpo. Acabaría siendo horrible, deforme y carente de belleza.

Mientras pensaba en todo ello, sintió que un agudo dolor le atravesaba como un cuchillo, y hacía que se estremecieran todas las fibras sensibles de su ser. Sus ojos se intensificaron hasta tornarse púrpura y las lágrimas aparecieron en ellos. Se sentía como si una mano de hielo presionara su corazón.

-“¿No le gusta?” —preguntó al fin Hallward, un poco dolido debido al silencio del joven, sin entender qué significaba—.

-“Por supuesto que le gusta” —dijo Lord Henry—. “¿A quién no iba a gustarle? Es una de las mejores obras del arte moderno. Le daría cualquier cosa que me pidiera por él. Debe ser mío.”

-“No es de mi propiedad, Harry.”

-“¿A quién pertenece entonces?”

-“A Dorian, por supuesto” —respondió el pintor—.

-“Es una persona muy afortunada.”

-“¡Qué triste es!” —murmuró Dorian Gray, con la mirada todavía fija en su propio retrato—. “¡Qué triste es! Yo me haré viejo, y horrible y deforme. Pero este cuadro siempre permanecerá joven. Nunca será más viejo que este particular día de Junio... ¡Si pudiera ser al revés! ¡Si fuera yo quien permaneciera joven para siempre mientras el cuadro envejeciera! Por eso,... ¡por eso daría cualquier cosa! Sí, ¡no hay nada en el mundo entero que yo no daría! ¡Daría incluso mi alma por ello!

  • Reflexión comparativa

Si leemos las dos traducciones observamos claramente que la publicada es bastante mejor en una serie de puntos, como son:

-No se pega tanto al texto original, por lo que el texto resultante suena más a español.

-El autor de la traducción publicada ha sabido traducir las numerosas metáforas que hay en el fragmento de una manera más acertada que yo.


4-Conclusiones

El retrato de Dorian Gray es una obra que con un estilo repleto de metáforas, como se puede comprobar en el fragmento traducido.

Su estructura no deja de ser original, en tanto en cuanto la presentación ocupa ni más ni menos diez de los veinte capítulos de que consta la obra. Esto se debe a que Wilde ha intentado que conociéramos cómo es cada personaje según los demás, así como a la facilidad con la que este autor escribe largas conversaciones o monólogos —como los dos del fragmento llevados a cabo por Dorian: uno interior y otro realizado de viva voz—.

El tema tratado por este libro, el esteticismo, representó un ataque contra la sociedad inglesa victoriana de la época, per también una lección moral, una advertencia e los peligros del esteticismo llevado a su máxima expresión.

En cuanto a la focalización, el tratamiento de tiempo y el espacio, El retrato de Dorian Gray mezcla características de la novela clásica del siglo XIX con otros aspectos más innovadores.

En definitiva, se trata de una novela original, fiel reflejo de un escritor muy particular que ha pasado a la historia como un personaje cínico y extravagante que se reveló contra la sociedad de su época.


5-Bibliografía

-Para realizar la introducción al texto:

  • Ellmann, R. Oscar Wilde. Ed. Edhasa.

  • Prólogo de The picture of Dorian Gray, de la editorial Wordsworth

  • Prólogo de El retrat de Dorian Gray, escrito por Manuel García y Grau. Ediciones 3 i 4.

  • Prólogo de El retrato de Dorian Gray, escrito por Luís Antonio de Villena, editorial EDAF.

  • Diversas enciclopedias y libros de literatura inglesa.

-Para el análisis del texto:

  • Teoría de la literatura. Pp. 214-239.

  • La poesía y la novela. Pp. 425-558.

  • Curso de teoría de la literatura. Capítulo IX titulado “Teoría de la Narración”. Escrito por José María Pozuelo Yvancos.

  • Ellmann, R. Oscar Wilde . Ed. Edhasa.

  • El Retrat de Dorian Gray. Ed. 3 i 4. “Propostes de treball”.

  • Apuntes de clase

-Para la traducción crítica

  • Diccionario bilingüe. Collins.

El Retrato de Dorian Gray, pp. 49-51. Ed. EDAF.