El retablo de las maravillas; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la literatura española. Narrativa del Renacimiento. Adaptación. Personajes

  • Enviado por: La Princesa De Monterrey
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 10 páginas
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Adaptación de El retablo de las maravillas

Los personajes pueden aparecer como nombres de la actualidad.

(Entran Timoteo y Paca.)

Timoteo. No vayas a olvidar, Paca, mis advertencias, para realizar este nuevo engaño, que debe salir tan bueno, como el de hacedor de lluvia.

Paca. Ilustre Timoteo, por mi parte soy como mi bella genio; tengo tanta memoria como entendimiento y quiero complacerte, esta idea es mejor que la anterior pero dime: ¿de que sirve este chavo que hemos contratado? Nosotros dos solos, ¿no pudiéramos salir con esta empresa?

Timoteo. Debemos tenerlo listo para que nos ayude a tocar durante los espacios en los que tardan en salir las figuras del Retablo de las maravillas.

Paca. Maravilla será si no nos apedrean por llevar al chavo; porque no he visto criatura tan desventurada en todos los días de mi vida.

(Entra el Chavo.)

CHAVO ¿Se va hacer algo en este pueblo, señor Autor? Porque ya me muero por probarle que soy un genio.

PACA Tú eres muy pequeño, pero si tus conocimientos de música son mas grandes que tu, ya la hicimos.

CHAVO Les diré: en verdad me he inscrito para entrar en el cuerpo de la policía, por lo pequeño que soy.

TIMOTEO. Si te han de dar el trabajo de acuerdo con la medida de cuerpo , casi será invisible. Paca, ya casi estamos en el pueblo y éstos que vienen deben de ser, y lo son sin duda, el Gobernador y los alcaldes. Salgamos les al encuentro y prepárate para adularlos, pero no exageres.

(Entran el Gobernador, Benito Repollo, Alcalde, Juan, regidor y Homero, el secretario.)

PACA. Señores, besos sus manos:¿ qué de los señores es el Gobernador de este pueblo?

GOBERNADOR. Yo soy el gobernador; ¿qué es lo que quieres?

TIMOTEO Si tuviera tenido dos onzas de entendimiento habría advertido que esa presencia no podría ser de otro que el distinguidísimo Gobernador de este honrado pueblo.

PACA ¿Cómo están sus señora esposa y sus hijos, si es que los tiene , el señor Gobernador?

HOMERO No es casado el señor Gobernador.

PACA Quiero que sepa que no es pierde de nada.

GOBERNADOR Y bien. ¿Qué es lo que quiere, honrada mujer?

PACA Honrados días vivía usted, señor que axial nos honra; en fin el encino de bellotas, el peral, peras, la parra, uvas y el honrado, sin poder hacer otra cosa. Distinguido señor Gobernador, usted es el que nos honra al escucharnos.

TIMOTEO Yo, señores míos, soy Timoteo, el que trae el Retablo de las maravillas; me han llamado las autoridades del Gobernador porque no tienen autores de comedias allí con mi ida se remediara todo..

GOBERNADOR ¿Y qué quiere decir Retablo de las Maravillas?

PACA Por las maravillosas cosas que el se enseñan y muestran, vive a ser el Retablo de las Maravillas, el cual fabricó y compuso el sabio Tontonelo: debajo de las figuras, astros y estrellas, aparecen escenas que nadie puede ver a menos que sea cristiano, aristócrata o de legitimo matrimonio, y el que no, se despide de ver las cosas, jamás vista ni oírlas, de mi retablo.

BENITO Ahora veo que cada día se ve en el mundo cosas nuevas. La realidad virtual, la clonación y ahora este retablo. Y ¡qué!, ¿se llamaba Tontonelo el sabio que compuso el Retablo?

PACA Tontonelo se llamaba, nació en la ciudad de Tontonela: hombre que era famoso porque la barba le llegaba a la cintura.

BENITO La mayor parte de los hombres sabihondos son de grandes barbas.

GOBERNADOR Señor regidor Juan, yo diría, pero usted tienen la ultima palabra, que esta noche se casa Teresa, mi ahijada, en el regocijo de la fiesta el señor Montiel puede mostrar en su casa el Retablo.

JUAN En eso soy su servidor, señor Gobernador, estoy de acuerdo con usted, lo apruebo y me parece una magnifica idea, amenos que usted opine lo contrario.

PACA La cosa que hay en contrario es que si no se nos paga primero nuestro trabajo, se verán las figuras como por el cerro más lejano. ¿Y ustedes, señores justicias, tienen conciencia y alma en estos cuerpos? ¡Bueno sería que entre esta noche todo el pueblo en casa del señor Juan, como es su nombre, vea el contenido del Retablo y, mañana, cuando queramos mostrarlo al pueblo, no hay ánima que lo vea! No, señores, ante omnia nos han de pagar lo que sea justo.

BENITO No se diga más, señora autora, aquí no le paga ninguna Antonia; el señor regidor Juan les parará más que honradamente y, si no, el Consejo.

JUAN La señora no quiere que le pague ninguna Antonia, sino que le paguen por adelantado, eso quiere decir ante omnia. Ahora bien, ¿se contenta el señor autor con que le dé adelantados quinientos pesos? Y además, se tendrá cuidado de que no entre el pueblo esta noche en mi casa.

TIMOTEO estoy contento porque confío en usted y en su palabra.

JUAN Pues vénganse conmigo, recibirá el dinero y vera mi casa y la comodidad que hay en ella para mostrar ese Retablo.

TIMOTEO Que no se les pasen los requisitos que han de tener los que ser atrevan a mirar las maravillas del Retablo.

BENITO Yo me encargo de eso y le diré de mi parte, que yo puedo ir seguro pues mi padre es el alcalde; yo soy cristiano desde hace tiempo, también soy de abolengo por las cuatro familias de mis antepasados.

HOMERO Todos pensamos ver, señor Benito Repollo.

JUAN No nacimos tontos, señor Homero.

GOBERNADOR Esto va bien, según veo, señores alcalde, regidor y secretario.

JUAN Vamos, autor, manos a la obra; que Juan me llamo, hijo Antón Macho y de Juan Machete; y no digo más, seguro que podré ponerme cara a cara y firme delante del referido Retablo. ¡Dios permita!

(Entran Juan y Timoteo)

GOBERNADOR Señora autora, ¿qué poetas estás de moda ahora? Porque yo tengo madera de poeta y me gusta lo cómico. Tengo veintidós comedias, todas nuevas, que se ven las unas a las otras, estoy esperándole momento para ir a la asociación y enriquecer con ellas media docena de autores.

PACA Lo que el señor Gobernador me pregunta sobre los poetas no lo sabré responder porque hay tantos, se creen mucho y todos piensan que son famosos. Los poetas cómicos son los ordinarios y los que siempre abundan, no hay para qué mencionarlos. Pero dígame, señor, ¿Cuál es su nombre?, ¿qué es de su vida?

GOBERNADOR A mí, señora autora, me llaman el licenciado Gomecillos.

PACA ¡Válgame Dios! ¿Así que, usted es el señor licenciado Gomecillos, el que compuso aquellas tan famosas coplas de cuando Lucifer estaba malo de la panza?

(Vuelve Timoteo)

TIMOTEO Señores, vengan, todo está listo y no falta más que comenzar.

PACA (en secreto) ¿Está el dinero en la bolsa?

TIMOTEO (señala la bolsa) Sí, muy cerca del corazón.

PACA Pues te aviso Timoteo, que el Gobernador es poeta.

TIMOTEO ¿Poeta? Pues está engañado, porque todos los poetas son plomizos, descuidados y crédulos, y nada maliciosos.

BENITO Vamos, autor; que me saltan los pies por ver esas maravillas.

(Salen todos) (Entran Juana Teresa Repollo, campesinas, Juana como desposada).

JUANA Siéntate aquí, Teresa Repollo, amiga, que tendremos el Retablo enfrente, y pues ya sabes las condiciones que han de tener los miradores del Retablo, no te descuides, pues sería una gran desgracia.

TERESA Ya sabes, Juana, que soy tu prima y no digo más. ¡Si estuviera tan segura del cielo como lo estoy de ver todo lo que el retablo muestre! Por mi madre, que me sacaría los ojos de la cara si no fuera aristócrata.

JUANA Sosiégate, prima, que toda la gente viene.

(Entran el Gobernador, Benito Repollo, Juan, Homero, el autor y la autora, el músico, otra gente del pueblo y un sobrino de Benito.)

TIMOTEO Siéntense todos: el Retablo debe de estar detrás de este mueble y la autora también, y aquí el músico.

BENITO ¿Músico éste? Métanlo detrás también, que a cambio de no verlo, no me importará si no lo escucho.

TIMOTEO No tiene usted corazón, señor Repollo, se burla del músico, que en verdad es muy buen cristiano, caballero y de buenas familias.

GOBERNADOR La calidad es necesaria para se buen músico.

BENITO De buena y famosa cuna, bien podrá ser; pero buen músico no creo.

JUAN ¡Eso se merece el pícaro, que venga a tocar ahora…!

BENITO ¡Pues por Dios que hemos visto tocar aquí a otros músicos tan…!

GOBERNADOR El señor regidor tiene razón tanto como el alcalde, para no prolongar la discusión; señor Timoteo comience la obra.

BENITO ¡Qué bruto tan pequeño para un relato grandioso!

JUAN Todo debe de ser de maravillas.

TIMOTEO Atención señores que comienzo. ¡Oh, tú, quien fueras que fuiste que fabricaste este Retablo tan maravilloso que alcanzo renombre de las maravillas por la virtud que en el se encierra re conjuro y mando que luego muestres q estos señores algunas de tus maravillosas maravillas, para que se regocijen y se diviertan sin escándalo alguno! Hey, ya veo que has otorgado mi petición, pues por aquella parte asoma la figura de valentísimo Sansón abrazado de las común las del templo para derribarlo por el suelo y tomar venganza de sus enemigos. ¡Detente, valeroso caballero, detente, por gracia de Dios Padre, no hagas tal acción por que haces tortilla a tanta y tan aristócrata gente que aquí se ha juntado!

BENITO ¡El cuerpo dará conmigo! ¡Qué bien será, en lugar de divertirnos, quedara aplastados ¡Deténganse, señor Sansón, espere, no sea malo!

HOMERO ¿Lo ves, Juan?

JUAN ¿Cómo no le habría de ver? ¡Donde cree que tengo los ojos?

HOMERO Milagroso caso es éste; yo sí veo a Sansón. Pues en verdad que soy hijo legitimo y cristiano por muchos años.

PACA ¡Cuidado, hombre, que está saliendo el mismo toro que mató a un mandadero en Salamanca! ¡Al suelo todos, al suelo todos! ¡Zape!

(Se tiran todos y se alborotan)

BENITO El toro trae al diablo en el cuerpo; es muy negro y furioso, si no me tiendo, me lleva de vuelo.

JUAN Señor autor, si puede, que no salgan las figuras que alboroten; y no lo digo por mi, sino por estas muchachas, que no les ha quedado gota de sangre en el cuerpo por la ferocidad del toro.

JUANA ¡Ay padre! No pienso volver en mí en tres días; ya me vi en sus cuernos, que los tiene muy agudos.

JUAN Si no fueras tú mi hija, no lo vieras.

GOBERNADOR Basta, todos ven lo que yo no veo; pero al fin habré de decir que lo veo.

PACA Esa manda de ratones que allá va, desciende por línea recta de aquellos que se criaron en el arca de Noé; blancos, y aspeados, azules, y en fin, todos son ratones.

JUANA ¡Jesús! ¡Ay, de mí! ¡Deténganme, que me arrojaré por aquella ventana! ¿Ratones? ¡Despichada! Amiga, apriétate las faldas, que no te muerdan; ¡aguanta, son pocos! ¡Por la edad de mi abuela, que pasan de mil!

TERESA Yo sí soy desdichada, porque me acosa sin cesar un ratón morenito, me agarró una rodilla ¡socorro venga del cielo, pues en la tierra me falta!

BENITO Yo tengo bien puestos los pantalones: así que no hay ratón que se me meta, por pequeño que sea.

TIMOTEO Esta agua, que baja rápidamente de entre las nubes, es de la fuente que da origen y principio al río Jordán. Toda mujer a quien humedece el rostro se le volverá como de plata pulida y a los hombres se les volverán las barbas como de oro.

JUANA ¡Oyes, amiga? Descubre el rostro, parece que no te importa. ¡Oh, qué agua tan fresca! ¡Tan sabrosa! Cúbrase padre, no se nos moje.

JUAN Todos nos cubrimos, hija.

BENITO Por las espaldas me ha caído el agua hasta el canal que la divide.

HOMERO Yo estoy más seco que un fantasma.

GOBERNADOR ¿Qué diablos puede ser esto, que aún no me ha tocado una gota donde todos se ahogan? ¿Y si yo fuera un bastardo entre tantos ilegítimos?

BENITO Quítenmele ahí a ese músico, sino, es juro que me voy sin ver más figuras. ¡Válgame el diablo este músico taguro, golpea sin tocar son!

CHAVO Señor alcalde, no me tenga coraje; que yo toco como Dios me ha enseñado.

BENITO ¿Dios te enseñó, sabandija? ¡Métete tras la manta, sino, por Dios que te arrojo este banco!

CHAVO Creo que el diablo me ha traído a este pueblo.

HOMERO Está fresca el agua del santo río Jordán, y, aunque me cubrí lo que pude, me alcanzó a mojar los bigotes y apostaré que los tengo rubios del oro.

PACA Allá van dos docenas de leones rapaces y de osos colmeneros; que se cuiden todos, porque aunque fantásticos, no dejan de dar un buen susto.

JUAN Hey, señor autor, ¡por Dios!, ¿y ahora Tontonelo nos quiere llenar la casa de osos y de leones?

BENITO ¡Mire qué ruiseñores y calandrias nos envía Tontonelo, leones y dragones! Señor autor, salen figuras más apacibles o hasta aquí nos damos por complicados, que los lo ayude y no se quede en el pueblo un momento más.

JUANA Señor Benito Repollo, deje que salgan los osos y los leones, hágalo por nosotras y estaremos muy contentas.

JUAN Pues, hija ¿antes te espantabas de ratones y ahora pides osos y leones?

JUANA Todo lo nuevo diverte, señor padre.

PACA Esa doncella que se mueve tan graciosa y bien formada es la llamada Salóme, cuyo baile alcanzó en premio la cabeza de Juan el Bautista. Si hay quien quiera bailar con ella, verán maravillas.

BENITO ¡Ésta sí!, ¡cuero! Es figura hermosa! ¡y cómo remueve la muchacha! Sobrino, tú que sabes moverte, baila con ella y será la fiesta completa.

SOBRINO Con mucho gusto, tío Benito Repollo.

(Tocan la cumbia)

HOMERO ¡Por mi abuelo, si es el baile de la cumbia!

BENITO Hey sobrino, está es pícara judía; pero si ésta es judía, ¿cómo ve estas maravillas?

TIMOTEO Todas las reglas tienen su excepción, señor Alcalde.

(Suena una trompeta y entra el jefe de la policía.)

JEFE ¿Quién es aquí el señor Gobernador?

GOBERNADOR Yo soy. ¿Qué se ofrece, señor?

JEFE Señor, le aviso que se necesita alojamiento para treinta hombres de la armada que llegarán aquí dentro de media hora o antes si es posible; adiós.

BENITO Yo apuesto que los envía Tontonelo.

TIMOTEO No, ésta es una compañía de caballería que esta alojada a dos leguas de aquí.

BENITO Ahora yo conozco bien a Tontonelo y sé que usted y él son unos grandiosos picaros, incluyendo al músico, y les advierto que ordeno a Tontonelo que no se atreva a enviar armas a estos hombres, y que le daré doscientos azotes si no me obedece.

TIMOTEO ¡Le digo, señor alcalde, que no los envía Tontonelo!

BENITO Digo que los envía Tontonelo, como ha enviado las otras sabandijas que yo he visto; quizá con esto lo sabotearemos para que se vaya de aquí.

HOMERO Todos los hemos visto, señor Benito Repollo.

BENITO No digo que yo no, señor Homero. Ya no toques más, simulacro de músico, que te romperé la cabeza.

(Vuelve el jefe de la policía)

JEFE Hey, ¿ya esta listo el alojamiento?, porque ya están los de la armada en el pueblo.

BENITO ¿Qué todavía se sale con la suya Tontonelo? ¡Pues yo la juro al autor mentiroso, que me las va a pagar!

TIMOTEO Sean testigos de que me amenaza el alcalde.

PACA Sean testigos que dice el Alcalde esto, y nos amenaza, porque lo manda el sabio Tontonelo.

BENITO Atontonelada te ven mis ojos, ¡Ay, Dios todo poderoso!

GOBERNADOR Para mí que estos hombres de armas son mentiras.

JEFE ¿De mentiras habrían de ser señor Gobernador? ¿Esta usted en sus cabales?

JUAN Bien pudiera ser Salome; como esas cosas que hemos visto aquí. Por vida del autor, que haga salir otra vez a la doncella, para que vea este señor lo que nunca ha visto; quizá con esto lo sobornaremos para que se vaya de aquí.

TIMOTEO Véanla aquí, ya viene y hace señas a su bailador para que de nuevo la ayude.

SOBRINO Por mi no queda, por cierto.

BENITO Esto sí, sobrino, cástala; cástala a vueltas y más vueltas; Dios, como se mueve la muchacha! ¡Eso, eso!

JEFE ¿Esta loca esta gente? ¿Qué diablos de doncella esta y que baile y que Tontonelo?

HOMERO Entonces,¿no ve a la doncella, señor jefe de la policía?

JEFE ¿esta loca esta gente? ¿Qué diablos de doncella tengo que ver?

HOMERO Basta: Es pagano.

GOBERNADOR Pagano, pagano.

JUAN De ésos, de ésos, el señor jefe de la policía.

JEFE Soy de la mala… que los echo al mundo y por dios que si echo mano a la pistola los hago salir por las ventanas, no por la puerta.

HOMERO Basta: Es pagano.

BENITO Basta: es de esos, pues no ve nada.

JEFE Bola de ignorantes; si me dicen otra vez que soy de ésos, no les dejare un hueso sano.

BENITO Nunca los paganos ni bastardos fueron valientes y, a pesar de eso no podemos dejar de decir, es de ésos.

JEFE Válgame Dios, estos cretinos! ¿ Esperen!

(Se pelean todos el Alcalde aporrea al chavo y Paca descuelga la mata y dice):

PACA El diablo ha sido la trompeta y él ha traído a los hombres de la armada; parece que los llamaron con trompetas.

Timoteo Este hecho ha sido extraordinario; la virtud del Retablo se ha provocado y mañana lo podemos mostrar al pueblo; y nosotros mismos podremos cantar el triunfo de esta batalla diciendo: ¡Vivan la Paca y Timoteo!