El queso y los gusanos; Carlo Ginzburg

Literatura italiana renacentista. Novela histórica. Historia. Cultura popular. Reforma protestante y Contrarreforma. Europa. Religión

  • Enviado por: Etrusco
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 2 páginas
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Esta es la recensión y resumen del libro del italiano Carlo Ginzburg. En este libro, Carlo, nos relata, recrea y representa un hecho verídico que ocurrió en la región de Friuli, ubicada al norte de Italia, cerca de los Alpes . La historia transcurre a en los últimos dos decenios del siglo XVI, en los cuales fluye un clima de confrontación religiosa, por un lado la Reforma iniciada por Lutero y por el lado contrario la Contrarreforma llevada a cabo por una Iglesia católica encabezada por el papado romano del cual se desprende un cierto hedor (metafóricamente hablando, claro) a corrupción y de desviación de la verdadera doctrina cristiana.

Estamos ante un panorama en el que la religión lo invade todo pero en el que el cientifismo y el racionalismo se están empezando a hacer un hueco en vísperas del siglo XVII. Es un mundo en el que las viejas realidades se están derrumbando con el descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón. Además dos grandes peligros amenazan con desestabilizar el poderío de Europa ; por un lado tenemos las guerras de religión que azotan Francia, y por otra parte tenemos el avance del islamismo del profeta Mahoma de la mano de los ejércitos turcos que avanzan del oriente y por el Mediterráneo en su parte oriental.

En un mundo en el que la religión lo es todo y en el que solo unos pocos son los que viven bien, una pregunta se abre camino en algunas cabezas privilegiadas: ¿qué Dios permite esto?, ¿es un dios celestial o un dios creado por los humanos?...una de estas cabezas privilegiadas donde se plantean algunas de estas dudas teleológicas será la de Domenico Scandella más conocido como Menocchio. Carlo ha elegido e indagado en la figura de este personaje para mostrarnos la crisis de este tiempo.

Menocchio fue un molinero como muchos otros de su época pero en el destaca un interés inusitado por el conocimiento de las cosas y su naturaleza. Era raro que en este tiempo a un molinero le preocupara más el tema de la virginidad de Maria que de comer a diario...pero Menocchio no era como todos, él sabia escribir y leer mientras que ambas habilidades y conocimientos eran bastante ajenos a la mayoría de la población quedando destinadas solo al conocimiento de unos pocos: el clero, nobles, humanistas y erasmistas e intelectuales.

A Menocchio no le bastaba con moler el trigo de los campesinos y arrendar de vez en cuando algún que otro molino, él necesitaba algo más, algo que alimentara su adoctrinado espíritu.

Gracias a que Menocchio sabia leer pudo empaparse de libros como la Biblia vulgar, o de libros tan importantes como el tan mencionado Florilegio de la Biblia que tanto cautivó a Menocchio, de este libro Menocchio saca sus mayores preocupaciones y a su vez sus mayores conclusiones. Menocchio se cultivó con libros autorizados y con otros prohibidos y perseguidos por la Santa Inquisición, de estos últimos aprendió cuestiones altaneras que se le escapaban a su control y que acabarían llevándolo bajo el dominio de los inquisidores, en dos ocasiones además, y que al final lo llevarían, supuestamente porque faltan datos y hay contradicciones, a su ejecución y muerte.

Como ya he comentado antes, Menocchio era natural de Friuli en el condado de Montereale “desde donde se divisa(...)los Alpes del Véneto”. Nacido en el 1532 y criado bajo el Concilio de Trento (entre 1545 y 1567) y tan cerca de la centroeuropa luterana o mejor dicho protestante, lugares desde donde surgían las novedosas ideas religiosas que fluían con rapidez gracias a la imprenta, gran regalo de Guttemberg a la humanidad,...ideas que debieron llegar a oídos de Menocchio y de muchos más personas.

El tal llamado Menocchio quiso compartir sus inquietudes teológicas con sus vecinos y familiares lo que le llevaría a una confrontación con el párroco del pueblo que acabaría denunciándole ante la Inquisición provocando el triste desenlace ya mencionado antes.

El queso y los gusanos con el subtitulo El cosmos según un molinero del siglo XVI de Carlo Ginzburg es un análisis de la sociedad del momento, de la confrontación religiosa, para esta ardua tarea Carlo elige el modelo de hacer Historia llamado “micro historia”. Esta forma de enseñar la Historia es la que impera hoy en día, generalmente para hacer “micro historia” se coge el referente de algún personaje relevante como algún rey, emperador o algún otro alto mandatario que haya marcado pautas, también se suelen contar grandes batallas o hechos históricos de gran relevancia...esta es la historia que interesa hoy en día, muchas veces se consigue desvirtuar la realidad latente de la época pues se deja de lado a la historia de las clases mas modestas y numerosas como es la llamada plebe.

Carlo se une a esta forma de hacer historia que parece ser que interesa más y vende más que una historia mas global pero Ginzburg introduce el matiz de que el elegido no es un rey, ni un alto noble, ni siquiera es un cardenal o el mismísimo Papa de Roma, es simplemente un humilde molinero al que su inquietud espiritual le jugó una mala pasada.

Menocchio no sabe que esta usando mas su razón que su fe para entender las cosas y en esos tiempos eso te convertía en una amenaza, posiblemente fue un incomprendido con una mentalidad adelantada a su tiempo. Menocchio incluso llega a decir durante los juicios a los que es sometido que esas ideas que tiene son producidas no por su raciocinio sino por un espíritu maligno que le confunde.

Menocchio realmente no es mas que la punta del iceberg del problema que se le venia encima a la Iglesia católica y que hoy en día sigue sin poder arreglar o más bien la cosa ya es irremediable por suerte.

Carlo mediante su búsqueda y recolección de datos y archivos sobre la vida y obra de este peculiar molinero, nos muestra un mundo antaño pero no tan lejano porque sus consecuencias podemos hoy seguir observando.

Es ingenioso leer como esta mezcla de ideas concibió en la mente de este desdichado molinero una forma curiosa de ver el mundo y su “cosmovisión”. Seria una mezcla entre lo celestial y lo material; entre lo metafísico y lo material; lo teológico y lo científico...todo este popurrí de ideas provocó en Menocchio un choque de conceptos que desencadeno en la negación de algunos de los dogmas y principios absolutos de la Iglesia católica, y que sin saberlo, Menocchio compartiera preceptos anabaptistas y luteranos por lo cual fuera considerado por la Inquisición como “hereje y heresiarca” sin comerlo ni beberlo...

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