El profesor y los valores controvertidos; Jaume Trilla

Educación. Ensayo. Escuela. Valores. Neutralidad. Religión. Política. Autorregulación

  • Enviado por: Aida
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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COMENTARIO DE TEXTO

TRILLA,J.(1992):El profesor y los valores controvertidos,Paidós,Buenosaires.

A) EN RELACIÓN CON LA APORTACIÓN DE TRILLA:EL PROFESOR Y LOS VALORES CONTROVERTIDOS:

  • Quizá no estés plenamente de acuerdo con algunos de los planteamientos de Trilla en torno a la deseabilidad/indeseabilidad de la neutralidad en la educación.Intenta justificar tu punto de vista.

  • Desde mi punto de vista,la neutralidad adoptada por el educador es deseable,pero sólo cuando es adoptada como estrategia y al tratar temas controvertidos y opinables.

    El fin de la escuela ha de ser crear ciudadanos,y para ello es imprescindible que los alumnos aprendan a crear sus propias opiniones y aser críticos con todos los problemas sociales.Si la escuela no consigue esto, es imposible que las personas puedan llegar a solucionar en un futuro ,los conflictos que atañen a su sociedad y, por consiguiente crear progreso.

    Los medios de comunicación, y en especial la televisión,participan en la creación de mentes carentes de capacidad crítica,pues imponen las pautas,tendencias y actitudes que se han de tomar en el transcurso vital.No dan opción a elegir, ni a tomar conciencia de ciertos temas.Los poderosos que están detrás de estos,nos presentan como “normales”, una serie de conductas premeditadamente escogidas según sus intereses.Estos nos manipulan,ocultándonos el amplio abanico de opciones que se pueden tomar para llevar las riendas de nuestra vida.

    Lo dicho anteriormente,sirve como argumento para hacer apología de la neutralidad activa como postura tomada por parte de los educadores.

    La escuela,es el único lugar en el que nos podemos cercionar de la práctica del debate como estrategia,con el fin de crear ciudadanos autónomos.Esto es así, puesto que en el otro ámbito donde se educa a los niños,el familiar,raramente se cultiva esta capacidad.Las familias no suelen tratar de debatir los problemas sociales de manera objetiva y sistemática.Los debates en casa se forman de manera espontánea y, no son deseables a edades temparanas si los valores de la familia no son los mismos que se transmiten en la escuela.

    Por otro lado, no creo que la neutralidad pasiva sea deseable en cuanto a temas de opinión, puesto que estos deben plantearse y debatirse en el aula.Este rol muestra claramente, una falta de implicación por parte del maestro.

    Como bien dice Trilla,cuando el profesor utiliza la neutralidad estratégicamente ,está siendo fiel al papel que ,en su opinión es el que mejor cumple la función de educar a los alumnos,por tanto no deja de ser auténtico por adoptar esta postura.

    En conclusión,estoy muy de acuerdo con Trilla en sus planteamientos y contraposiciones. Cuando rebate a Warnock, el cual cree que el papel esencial del profesor es ser una autoridad, por lo que de ningún modo neutral, habría que añadir que, en muchas ocasiones,sí es necesario mostrarse autoritario, con el fin de matener el orden y la disciplina en el aula de trabajo.

  • ¿Qué podrías decir respecto del tratamiento de la escuela de la religión y la política?

  • A mi juicio,la enseñanza de la religión en la escuela debería ser obligatoria.Al decir “religión”, no me refiero a un solo tipo de religión, como se da el caso en nuestro sistema educativo,pues me parece un tipo de beligerancia indeseable.Más bien me refiero a este término en su totalidad,abarcando todas las religiones vigentes en el mundo, y no sólo a las que afectan directamente a un país o raza de forma concreta.Los niños deben conocer las características y bases históricas de éstas ,por una serie de motivos relevantes ,en un mundo cada vez más globalizado.

    Si la escuela se limita a inculcar o mostrar una determinada religión o simplemente, omite esta asignatura,está fomentando contravalores como la intolerancia,el racismo o la xenofobia.Esto es así puesto que los niños no serán capaces de aceptar normalmente a otros individuos que no comparten la religión que prima en su entorno,la única que han conocido.

    Las sociedades son cada vez más multiculturales, y esto es un dato importante a tener en cuenta a la hora de educar.

    Por otro lado,esta asignatura es necesaria, ya que relaciona al ser humano con lo trascendental y es preciso enseñar al niño las soluciones que dan las diferentes creencias, sin afán de adoctrinar a nadie.En base a esto cada uno tomará la decisión que crea conveniente en cuanto a ser o no religioso y, en caso afirmativo,adoptará la doctrina con la que más se identifique.

    Al tema de la política se le da una importancia relativa en la escuela ,y deberia ser tenido en cuenta como algo primordial.Aparentemente, parece un tema complicado para los niños pero se pueden tratar muchos de sus ámbitos adaptándolos a sus capacidades e ir ampliando contenidos de forma progresiva.Actualmente, el niño esconsiderado partícipe activo de la sociedad, por lo tanto es imprescindible que la conozca.

    El profesor debe adoptar el rol de mero informador de la situación actual del mundo, y ser estratégicamente neutral.Esto se debe hacer con el fin de que cada alumno cree sus propios juicios a cerca de los problemas que afectan a la sociedad, y de los sistemas establecidos.El maestro debe ser a su vez orientador de las conductas que deben ser llevadas a cabo,pero siempre con el objetivo de inculcar los valores compartidos como base a las mismas.

  • ¿Crees que es adecuado plantearse en la escuela unas finalidades, que llevan consigo unos valores, para que sean adquiridos por los niños?.¿O será mejor, como plantean algunos naturalismos rechazar la beligerancia?

  • Creo que la beligerancia no es una postura directamente rechazable en la escuela, sino más bien necesaria.

    Los temas de tipo científico, al no ser cuentionables,deben transmitirse a los niños sin dar opción al debate,por tanto el profesor en este caso debe mostrase como “experto”.

    También es necesario que se tomen posturas beligerantes ante los valores compartidos.Estos valores,como la igualdad,el respeto, la justicia..., han de ser inculcados con el fin de crear ciudadanos críticos.Una vez que los niños asimilan estos valores como propios, actuarán teniéndolos siempre como base para solventar todos los problemas político-sociales con los que se topen a lo largo de su vida.Si esto no se hace así,crearán sus criterios a partir de los agentes externos que continuamente les transmiten ideologías y valores,los cuales no son en muchas ocasiones los más beneficiosos.

    Los educadores sólo deben rechazar la beligerancia, en cuanto al amplio abanico de cuestiones opinables o valores en conflicto,puesto que en este caso nadie tiene la verdad absoluta.

    El papel del maestro debe de ser el de acompañante y ayudante del alumno en su aprendizaje.De este modo todos serán partícipes activos en clase,puesto que todos pondrán sus conocimientos e ideas a disposición de los demás.Si el maestro se presenta como una autoridad en todo caso,no da pie a la participación sino a la sumisión y al desinterés.

    4. ¿En qué medida crees que es positivo para el niño la beligerancia exclusiva de la familia frente a la posible beligerancia de la escuela?

    A mi juicio,la beligerancia exclusiva de la familia no es algo beneficioso para el niño.

    Los valores que cada uno adquiere en su entorno familiar no tienen por qué coincidir con los que se le intentan inculcar en la escuela y, en consecuencia, se crean inseguridades y prejuicios a la hora de resolver un juicio crítico.El niño se crea confusiones o parte en base a ideas ajenas, por lo que sus opiniones nunca serán reales,siempre estarán profundamente influidas.

    Por otro lado, el papel de neutralidad que la escuela toma a la hora de tratar ciertos temas, sería inútil,puesto que muchos de los alumnos no cumplirían con el objetivo del maestro de hacerles pensar,sino que se limitarín a reproducir todas esas opiniones e ideas que han ido escuchando en sus casas a lo largo de su vida.

    Por tanto, lo ideal, sería que la padres actuasen de forma paralela a la escuela a la hora de tomar posturas beligerantes en la educación de sus hijos.

    A mi parecer, la familia debería abstenerse de adoptar este rol con sus hijos cuando estos están en edades en las que aún no son capaces de establecer juicios críticos,al no tener todavia inculcados unos valores claros de los que partir.Estos valores le serán proporcionados por la escuela y, cuando esta haya cumplido con su objetivo satisfactoriamente,la familia podrá manifestar abiertamente sus opiniones.Esto será incluso beneficioso, ya que los niños podrán participar en los debates creados en casa y así, contrastar diferentes puntos de vista.El fin es que los debates familiares, sean en muchos de los casos creados por ellos mismos,por su interés por el mundo y por aprender.

    B)EN RELACIÓN CON LA APORTACIÓN DE LÓPEZ:AUTORREGULACIÓN

  • De las estrategias presentadas por la autora orientadas al desarrollo de las competencias autorreguladoras en el alumnado ¿te parecen difíciles de llevar a cabo en los primeros cursos de primaria?. ¿Y en los últimos?.Realiza un comentario sobre ello.

  • Los niños pueden aprender a autorregularse desde edades muy tempranas, por medio de diferentes estrategias,las cuales, van variando a medida que avanza la edad de éste.

    Me parece muy costoso que, en los primeros cursos de primaria puedan llevar a cabo por sí mismo estrategias de autorregulación, puesto que debido a su corta edad, aún no han tomado conciencia de sus malas conductas.

    A estas edades, al no tener todavía inculcados una serie de valores como base a sus conducta, no son exigentes consigo mismos en sus acciones, por lo que no ven la necesidad de mejorarlas.Esto exige un control externo por parte del educador, que analice los actos que el educando debe modificar, mostrándoselos para que los interiorice y aprenda aautoevaluarse.

    El educador debe además, motivar al niño a autocontrolarse por su propio bien y hacer que sea consciente y responsable de sus actos.

    Una vez el niño ha sido guiado por su educador, a la hora de establecer una conducta,(proceso que requiere tiempo y la puesta en marcha de estrategias sistemáticas) se puede decir que está preparado para controlarse a sí mismo.

    Ahora estas estrategias serán llevadas a cabo por el alumno,que normalmente ya ha alcanzado la edad adolescente,sin necesidad de controles externos.El educador ahora, toma una postura de pasividad, pues deja libertad a cada alumno para autocontrolarse.

    El éxito de estas medidas de control, tanto por parte del maestro como del alumno adolescente,está en que éste último podrá prescindir en su etapa adulta de muchas de estas estrategias, al haberlas asumido de tal manera que las realice inconscientemente.

    En conclusión, podemos decir que la dificultad de llevar a cabo las estrategias de autocontrol, va disminuyendo a medida que el niño evoluciona.