El príncipe; Nicolás Maquiavelo

Filosofía renacentista. Pensamiento maquiavélico. Conservación del poder político. Cualidades y virtudes de los príncipes. Gobiernos

  • Enviado por: Lourdes B.d.
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 9 páginas

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INTRODUCCIÓN

Nicolás Maquiavelo(1469-1527), hombre justo, que aparentemente solo acataba las ordenes de a quien obedecía, en realidad fue uno de los más grandes escritores de su época, quien durante en vida nadie toma en cuenta, y al haber leído sus escritos nadie se preocupo por criticar o aprobar. Si embargo después de su muerte fue considerado como un escritor poseído por el diablo, y que servia sin demora al Satanás de los mortales.

La iglesia pasa por graves transformaciones, pasando por un Papa que tiene un gran rival y que este último decide establecer un nuevo papado en España apoyado en gran medida por el entonces rey, y posteriormente ambos se excomulgan, mientras se vuelve a nombrar a otro en Italia quien también es excomulgado; en fin, vienen muchos cambios.

Pero llega Alejandro VI quien llega ser papa teniendo hijos legítimos con varias mujeres, incluso con prostitutas. Uno de sus hijos, el mayor es Cesar Borgia, a quien conoce Maquiavelo; este lo conoce debido a que él ocupa grandes puestos en su patria Florencia, y tiene que arreglar asuntos exteriores, por esta razón lo conoce y admira posteriormente, al ver que a su corta edad posee una extraordinaria fuerza que mezclada con su sabiduría dan a este un lugar importante en la vida de este autor.

Nicolás nunca negó sus pensamientos, estaba contra el poder de la iglesia; pero se limitaba a observar, callar y juzgar.

El libro de “El Príncipe” esta sin duda creado por la experiencia que adquirió Maquiavelo al estar junto a Cesar y ver las canalladas que él y su padre cometían, incluso fue testigo(no ocular) de la muerte de enemigos que eran engañados y llevados a casa de Cesar para luego ser sacrificados en su misma morada, esto también lo admiraba Nicolás, quien argumenta que es mejor castigar con la muerte porque así se esta garantizando que no habrá venganza, mientras que si solo se le hiere, este hará crecer su deseo de venganza.

Este libro fue escrito después de que a Maquiavelo en el año de 1512 se le quitara de su cargo, cuando el poder cae en los Medicis, y este es mandado a descansar a su casa, en un período de dos años se refugia a la reflexión y lleva una vida por demás modesta, donde convive con personas comunes. Muere en condiciones de pobreza con los santos oleos, después de que durante su vida fue critico de la iglesia.

Es también sin duda un libro que esta hecho de vivencias personales del autor, y no como algo que quiere que otros experimenten, era sin duda la forma más correcta de gobernar según él.

EL PRÍNCIPE

Los principados se dividen en herederos, nuevos y miembros agregados. Los heredados son fáciles de conservar, al seguir la anterior administración y si por alguna razón la perdiera, seria más fácil recuperarla. Es amado por el pueblo, y en caso contrario si es odiado, es fácil que el pueblo le olvide si este llega a faltar.

En un principado nuevo el pueblo espera mejoría y si no es así entonces puede tomar armas, sin que este tenga quien lo ayude, tiene que desconfiar de todos. Lo que fácil se adquiere, fácil se pierde. Pero si lo conquista por segunda vez puede conservarlo, y tiene que asegurarse de que la descendencia del antiguo rey sea eliminada además de que se deben conservar las leyes del pueblo y saber dominar a los pueblos libres y a los que no lo son. Si el estado que se adquiere tiene leyes y costumbres diferentes entonces es más difícil conservarlo, el conquistador tiene que ir a vivir ahí y asegurar su posesión. Las colonias son fieles y tienen menor peligro de perderse así como los damnificados que por ser pobres y miserables solo pueden acatar ordenes.

Un principado nuevo es difícil de conservar pero no imposible de lograrse, al demostrar con su inteligencia que es capaz de conquistar con sus propias armas el reinado y sobre todo si su virtud se lo permite. Aunque es difícil imponer nuevas leyes donde no las había, necesita depender de él mismo y no estar dispuesto a hacer lo que otro diga, en este último caso es muy fácil fracasar. Un reinado sin armas no triunfa mientras que los que las tienen pueden imponer por la fuerza su voluntad.

Si el principado es regalado o comprado es decir, que no tuvo esfuerzo alguno en conseguirlo, también será difícil de conservar ya que carece de fuerza y vive de la voluntad de otros.

La forma de adquirir principados es también mediante crímenes ya sea de soldados, senadores, incluso de ciudadanos poderosos y logrando así conservarlos debido a su astucia y valor para matar a aquel que no este de acuerdo. El principado civil se obtiene por la ayuda de los compatriotas que son el pueblo y los nobles, esta ayuda es para que los defiendan y manejen todo a través de él respectivamente. Para el que lo obtiene por nobles es difícil de conservar, mientras que para los otros es fácil, al poder mandar y ser obedecidos y esforzarse por el agrado del pueblo al ser oprimido.

A los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos, si se les arremete (matar) les será imposible vengarse, mientras que si se les ofende buscarán los medios posibles para hacerlo. Si un extranjero es el conquistador, este deberá poner principal cuidado de no dejar entrar otro extranjero como él, ya que resultaría peligrosos.

Tiene que resolver problemas de cualquier índole, pero sobre todo tiene que saber prevenirlos, ya que si no serán más difíciles de resolver.

El príncipe tiene que aprovechar la debilaza del pueblo y no cualquiera puede tomar el trono, esto es muy importante para que no se suscite una guerra posterior y cualquier desorden debe sep atendido inmediatamente. Un buen príncipe no puede ayudar a otro a lograr su triunfo ya que esto significaría cavar su propia tumba. Los príncipes deben tener a sus ministros que escogen de entre sus siervos y que seguramente serán leales, con esto se toma un punto a favor de que el reinado sea duradero y si bien fue difícil de conseguir, será fácil de conservar, al ser el príncipe una persona amada. Mientras que si constantemente se cambia a los súbditos, y estos no son de su entera confianza, una vez obtenidos son fáciles de perderse. El pueblo es quien tiene completo control de la situación y es quien puede decidir quien se queda y quien se va.

Para los principados regidos bajo su propia ley y que por lo tanto viven en libertad, antes que todo se tienen que destruir, después vivir con él, dejarlo vivir bajo sus propias leyes y obligarlo a pagar un tributo al nuevo gobernante; es necesario destruir para no ser destruido.

Si el principado está bien fundado será difícil que alguien intente algo contra él ya que el pueblo no lo odia y por lo tanto no le ataca sino le defiende; y si el príncipe necesita dejar su reinado durante determinado tiempo, no importara ya que tendrá la certeza de que el pueblo lo esperara y respetara mientras este ausente.

Los principados eclesiásticos se adquieren por valor o por suerte, siendo estos los únicos seguros y felices al no tener a nadie que los mande aparentemente. Solo están regidos por Dios. Algunos papas como Alejandro VI poseían mucha fuerza y riquezas, tanto que podía matar a quien se le opusiera a sus planes, pero todo esto en nombre de Dios, esto último obligaba a todos a obedecerle por temor a ser castigados por la iglesia.

Los principados defienden a sus Estados con tropas que pueden ser: mercenarias, auxiliares y mixtas, siendo estas inútiles y peligrosas al estar siempre desconfiando, al ser entre ellas egoístas y pelear por su paga.

Las tropas auxiliares son las que ayudan al príncipe de otro lugar, siendo inútiles porque si ganan la batalla, el príncipe al cual ayudaron le será arrebatado su reinado y si pierden el derrotado será el que les pidió ayuda. Solo si se quiere perder todo, es conveniente pedir ayuda a estas tropas.

Mientras que en las mercenarias se teme a la derrota, en los auxiliares se teme a los triunfos, y por lo tanto un príncipe debe abstenerse de ocuparlos y limitarse en tanto solo a los propios, jamás a los ajenos.

Un príncipe tiene que descubrir los males una vez que nacen, esa es una virtud importante en ellos, pero lamentablemente no muchos la tienen. Solo debe de ocuparse de la guerra, si un príncipe no se ocupa de las armas, es casi seguro que perderá su reinado. Si no se entienden las cosas militares, este no confiara en ellos y los militares no lo respetaran. los tiempos de paz se aprovechan para ejercitar al soldado consistiendo esto en fastidiar al cuerpo y obligarlos a andar en lugares de todo tipo. Nunca deberá permanecer inactivo en estos períodos, por otra parte se debe ejercitar la mente, estudiando lo que ha pasado en otras guerras, tácticas y métodos que se utilizarán para lograr la victoria.

Un príncipe debe saber cuando es necesario ser malo. Puede ser prodigo o tacaño y saber cuando ocupar las diferentes facetas de estas, teniendo en cuenta que lo que aparenta ser virtud es causa de ruina y lo que aparenta ser vicio, es causa del bien.

Debe tener especial cuidado en no caer en la tacañería ya que esto podría costarle la corona; por otra parte la prodigialidad no debe ser tan constante ya que de tanto repetirla se empieza a perder, haciendo al principe pobre y despreciable, siendo la tacañería la más conveniente.

Un príncipe debe ser temido y no amado pero nunca odiado. Debe ser zorro y león al mismo tiempo; zoro pro la astucia de conocer las trampas y leon para defenderse de los lobos, así pues debe tener la astucia del zorro y la fuerza del león, todo en uno solo.

Esta en derecho de no cumplir sus promesas, si estas de alguna manera no lo benefician o si simplemente ya no tiene razones para cumplirlas.

No es necesario que tenga todas las virtudes, es suficiente que aparente tenerlas, puede ser culto, recto, religioso, pero si es necesario tendría que irse al otro extremo.

Los hombres juzgan como ven y si se les da lo que quieren entonces estarán felices, ya que pocos perciben la realidad.

Una vez obtenido el poder como ya se menciono se debe evitar ser odiado, esto se puede lograr si se respetan los bienes y no ofende el honor del pueblo, mientras esto suceda todos estarán felices. No se puede ser considerado voluble, frívolo, afeminado e irresoluto por el contrario debe ser grande, valiente, serio, y fuerte(aparentar). Respetar a sus súbditos para que estos lo respeten a su vez y evitar que lo ataquen por la espalda.

Si el príncipe llega a ser odiado no le que da mas que inclinarse de lado del grupo más fuerte o poderoso. Ya que el odio es resultado de buenas y malas acciones.

Cuando se adquiere un nuevo reino por la ayuda de ciudadanos, se deben examinar las causas que obligaron a estos a ayudarlo, ya que son más confiables los que están satisfechos con el antiguo príncipe que los que aparentan ser amigos del nuevo.

Tiene que construir fortalezas para defenderse de quienes ataquen en su contra, aunque la principal fortaleza no es física sino e el no ser odiado por su pueblo siendo este más leal.

Un príncipe para no ser odiado debe declararse a favor o en contra de algo, sin ninguna restricción, es decir mantener firmes sus convicciones, demostrando siempre fortaleza.

Jamás deber aliarse con otros príncipes más poderosos, con la finalidad de atacar a un tercero, ya que los resultados serían obvios y debe evitarse servir a otros.

Los hombres que lo rodean deben ser capaces y fieles, ya que es príncipe es juzgado por su compañía y por el hecho de que supo elegir buenos acompañantes. Un ministro malo es el que solo piensa en él y no en proteger a su rey y por lo tanto no se debe confiar en él. Para que este sea fiel, se le debe honrar, enriquecer y colmar de cargos, para que sea este modo piense que solo vive para y por el príncipe.

El príncipe debe tener a alguien que le diga la verdad sobre sus actos, entiéndase por verdad los buenos juicios, estos solo lo podrán hacer alguien calificado por él, ya que de otra forma podría ofender o por el contrario, adularlo grotescamente. Pero solo se podrá dar consejo cuando él lo quiera.

En Italia los príncipes perdieron sus estados porque cuando vieron que no todo era paz, es decir en tiempos de guerra, solo pudieron huir y cuando esta paso, esperaron inútilmente ser llamados de nuevo.

La fortuna desdichadamente ciega al príncipe haciendo que este actué subjetivamente y que la riqueza dirija su vida. De este modo cuando la poseen son felices, pero cuando carece de ella su infelicidad sube desbordadamente.

COMENTARIO

S in duda alguna Maquiavelo es un extraordinario escritor. Al leerlo, piensas que es correcto lo que dice y que de alguna manera tienes que hacerlo, es un ser humano muy seguro tal vez no de sus actos, no lo sé, pero sí de sus escritos. De otra forma no se explicaría el hecho que aún después de muerto y siendo un hombre humilde sus últimos días y toda su vida, haya sido la mano derecha de muchos príncipes con la ayuda de este libro.

Pero el hecho que otros lo cumplan y acepten no quiere decir quien verdad sea bueno lo que en él está escrito. Tal vez para algunos y me refiere a los príncipes, sea bueno y justo ya que vela por la seguridad de ellos y su reinado, pero para el pueblo, no es justo ya que sin remordimiento alguno, plantea el hecho de que se le prometa y no se le cumpla.

Por otra parte en algunas partes escribe cosas que hoy nos parecen contradictorias, por ejemplo que el ser prodigioso tantas veces causa que esto se vaya perdiendo poco a poco, digo que podrían parecer contradictorias porque mientras más practicas una cosa, más la aprendes y no por el contrario como él lo dice.

Retomando un poco al pueblo y sus derechos como tal, maquiavelo jamás lo tomo en cuenta, solo se limitaba a pensar que todos eran uno estúpidos que actuaban en masa y que por lo tanto se les manejaría en masa, y que por el simple hecho de ser pobres, eras incapaces de actuar por el bien de otros, en otras palabras el príncipe era el único que podía tener diferentes sentimientos de bondad o de egoísmo, todos los demás eran irracionales que actuaban creo yo que se refiere, de una manera irracional.

Desdichadamente esto sigue vigente, no-solo en los países de primer mundo, sino también el México, donde cada vez se nos engaña más, se nos promete y no se nos cumple, y sobre todo se nos trata como más inerte que no piensa y que su vida girara a favor del “príncipe”. Propongo sin titubear, una respuesta racional del pueblo, para no dejar que se nos juzgue como objetos, porque muchos ciudadanos comunes tienen más cerebro, que los mismos gobernantes, pero eso jamás podrá cambiar, si nosotros no lo queremos, y esa simpatía la demostramos cada vez que apoyamos actos poco objetivos(IVA, cuotas, intereses) y argumentamos que es para nuestro bien.

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

ESCUELA NACIONAL DE ESTUDIOS PROFESIONALES

CAMPUS ACATLÁN

CIENCIAS POLÍTICAS

GRUPO 2201

Edo. De Méx. a 25 de Junio del 2001