El pobrecito hablador; Mariano José de Larra

Literatura española del romanticismo del siglo XIX. Textos periodísticos. Argumento. Vida y Obra. Estilo literario

  • Enviado por: Luis Garcia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 20 páginas
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Indice:

Pág 1 Indice

Pág 2 Introducción.

Pág 3 Autor.

Pág 5 El estilo.

Pág 6 Temas.

Pág 7 Los artículos de Larra

Pág 8 El pobrecito hablador revista satírica. “Dos palabras”

Pág 9 “Sátira contra la corte”. “¿No se escribe porque no se lee?”

Pág 10 “Empeños y Desempeños” y “Qué cosa es por acá el autor de una comedia”.

Pág 11 “Que trata de cosas que no están escritas”.

Pág 12 “Manía de citas y de epígrafes”. “El casarse pronto y mal”.

Pág 14 “El castellano viejo”, “Robos decentes”.

Pág 15 “Robos decentes”. “Reflexiones acerca del modo de resucitar el

teatro español”.

Pág 16 “Carta de Andrés Niporesas al Bachiller”. “Vuelva usted mañana”.

Pág 18 “El mundo todo es máscaras, todo el año es carnaval”.

Pág 19 “Conclusión”. “Carta última de Andrés Niporesas”. “Muerte del Pobrecito Hablador”. Conclusión.

Pág 20 “Relación de la obra con la asignatura”.

El Pobrecito Hablador

Introducción:

Esta obra no es una obra como tal, pertenece a la compilación de los artículos de costumbres que aparecieron en 1832 fue escrita por Mariano José de Larra, gracias a estos podemos tener una idea de cómo era la sociedad del momento. El pobrecito Hablador es una feroz crítica hacia esta sociedad, en la que se nos va mostrando diferentes aspectos siempre desde un tono irónico y exagerado, de vez en cuando transfiere los problemas hacia otros escenarios, como por ejemplo ese país al que el llama Las Batuecas en el cual la cultura es algo que está hasta mal visto por la sociedad, recordemos que en los años del romanticismo era muy alto el índice de analfabetismo casi un 63 % de la población no sabía ni leer ni escribir, esto es un ejemplo de cómo Larra con la excusa del artículo establecía un paralelismo entre una sociedad imaginaria y la sociedad española. Es un libro que reúne 16 artículos, 14 propios del pobrecito hablador y 2 más en los que se nos muestra una correspondencia imaginaria entre Larra y sus sobrinos. De la composición de la obra hablaremos después así como de sus personajes y de los demás aspectos relevantes de está obra costumbrista de Mariano José de Larra.

Aunque debemos decir que Larra es algo más que un costumbrista, ya que trasciende la crítica de costumbres a categoría histórica, política social de un pueblo. En el pobrecito Hablador se nos muestra al Larra maduro, al Larra que aún es un poco sobrino de si mismo, haciendo mención a los sobrinos del libro, que de está forma habla de si mismo y de los demás.

Podemos decir para terminar que el pobrecito hablador es momento exacto, fiel, maduro, lucido, irónico de un escritor que encontró su manera de expresarse y que debido a la decisión de acabar con su vida antes de tiempo no le dio tiempo a caer en el amaneramiento de otros escritores de su época.

En el trabajo trataremos en primer lugar al autor y su contexto social, después el tema de la obra en cuanto aspectos genéricos y particulares tratando los artículos del Pobrecito Hablador uno por uno con un breve comentario, tratando temas, estilo temporalidad, etc., por último expondremos la opinión personal y los paralelismos que encontramos con la asignatura.

Autor:

Mariano José de Larra nace en Madrid un 24 de marzo de 1809, durante la ocupación francesa, era hijo de un médico militar afrancesado. Con tan sólo cuatro años emigra con su familia a Francia siguiendo la retirada de las tropas napoleónicas, donde comienza su educación. Los cinco años que permanece en el país galo le suponen un perfecto dominio del francés, tanto de su idioma como de su cultura, con la que tiene un contacto permanente y la cual admira, aunque a veces reaccione contra ella con un ferviente españolismo.

En 1818 tras la amnistía concedida por orden de Fernando VII, que permite el regreso de su familia a España, inicia sus estudios en el Colegio Imperial de la Compañía de Jesús. Ya pronto demuestra su preocupación por la perfecta utilización de la lengua, a los diecinueve años en 1828 empezó a publicar folletos, como “El duende satírico del día” donde comienza su carrera periodística. Se trata de una revista mensual, que duró tan solo cinco números y en la que Larra escribe ocho artículos, empresa que fracaso por dificultades económicas y de la censura absolutista..

Fue un niño reflexivo y muy introvertido, que poseía el don de las letras y que ya lo demostró desde muy joven para después acabar siendo un hombre con un carácter de difícil trato, que habitualmente estaba de mal humor, y que debido a esto le hizo forjarse las antipatías de numerosos personajes de la época, como él mismo dijo en alguna ocasión, aunque poseyese al mismo tiempo una intensa capacidad para el amor, el afecto y la amistad, aunque su círculo de amigos fuese muy reducido todos fueron siempre muy fieles y leales con Larra.

A los veinte años contrae matrimonio con Josefa Wetoret y Velasco, pero resulto un fracaso. Con las vivencias de este matrimonio crea uno de sus posteriores artículos, “El casarse pronto mal”, el cual posee un toque autobiográfico. Aunque también hay que decir que no es un fiel reflejo de la realidad personal del autor.

Por más que de a este artículo un desarrollo que podríamos tachar de melodramático, el cual posee un intento de crear una moraleja , lo que logra con esto es ofrecernos un reflejo de su propio caso, de referirse al fracaso de su propia vida, que aunque fue un doloroso capítulo de su biografía sentimental, el cual afecto mucho a la vida del autor debido a su carácter de persona difícil pero a la vez romántico empedernido, provocó un triste recuerdo de su inexperiencia, aunque eso sí no alcanzó los caracteres trágicos que aparecen en el artículo, ya que debió limitarse a una amistosa separación, porque cuando Larra escribió y publicó el artículo llevaba ya tres años de apresurado matrimonio juvenil, en el cual la vida de Larra en lo que a convivencia se refiere debió de cambiar bastante, Este matrimonio termina finalmente por desligarse en 1834, cuando Larra contaba con 24 años, es elegido diputado liberal por Avila, pero el parlamento no llega a constituirse debido a la proclame de la Granja, este factor afecto bastante al autor y le sumió en una profunda depresión de creencias sociales que sumadas, a como luego veremos situaciones personales le llevo al suicidio.

Podríamos decir que prácticamente el mismo año de su matrimonio comienza sus relaciones adúlteras con otra mujer, Dolores Armijo de Cambronero, que era mujer casada fue el gran amor trágico de su vida y de su muerte, mujer poco constante y dubitativa que pasaba por alternativas del enamoramiento a la frialdad, que con este temperamento le hace sufrir exasperadamente. Su relación comienza siendo un secreto aunque eso si, dos o tres años más tarde es proclamada ya sin ocultación ni disimulo hasta el triste desenlace de su suicidio, que se sucede después de una pelea con está mujer .

En 1832 decide volver al periodismo y funda el periódico El Pobrecito Hablador. El primero de los catorce números que se publicaron, ve la luz el 17 de Agosto y duró hasta el 14 de marzo de 1833. En este mismo año, viviendo todavía El Pobrecito Hablador, colabora en la Revista Española, sobre todo con artículos de crítica literaria firmados con el seudónimo que hizo famoso el de Fígaro. También escribe en El Español, que era entonces, según palabras del propio Larra, un “elegante periódico, el mejor indudablemente de Europa”. Aquí publica artículos como El Día de Difuntos de 1836.

En 1835 viaja por el extranjero conociendo así en París a Dumas y a Victor Hugo. Profundizando así en los círculos de mas talante romántico y logrando así una relación de estilos y de ideas para la corriente del romanticismo español, no podemos olvidar que muchos escritores españoles viajaban a París y a Italia en forma de viajes culturales para conocer autores, tendencias, etc.

Lo desesperan la situación política del país y sus relaciones con Dolores. Así pues en 1837 contando con veintiocho años de edad y tras una crisis con Dolores en la cual ella decide devolverle a este las cartas y después de una última entrevista con su amante, que le rechaza, el autor se suicida el 13 de febrero. Larra pasó con su suicidio a ser el prototipo de romántico en lucha constante con sus sentimientos, hasta enfrentarse con el acto final a toda la sociedad conservadora de su tiempo.

En palabras de su amigo Mesonero de Romanos, que fue otro autor de la época ,decía que Larra poseía un carácter poco agradable, que se imponía sólo por el talento, este amigo suyo habla de su innata mordacidad, que tan pocas simpatías le atraía.

La vida de Larra transcurre perfilada bajo los rasgos de una fuerte personalidad y de unas tendencias depresivas, era un hombre aparentemente fuerte pero con el alma débil y eso fue lo que al final le desgarro, su personalidad sucumbió al corazón, y dejó el camino de ejemplo a los escritores románticos dándoles el paradigma de vida de todo escritor romántico.

Larra fue nuestro primer escritor rigurosamente contemporáneo. Como maestro fue reconocido por los escritores de la generación del 98, y tal opinión persiste aun hoy entre nosotros. Con él, en la prosa, y con Becquer y Rosalía en la lírica, nuestra literatura empieza a ser actual.

El estilo:

Larra es el primer escritor español que vive exclusivamente de su actividad literaria, en una sociedad rudimentaria, capitalista. Las traducciones de teatro y la prensa constituyeron sus medios de vida.

Sus artículos están escritos con una prosa de gran claridad y vigor, hubieron de plegarse a las circunstancias políticas, son satíricos y agresivos cuando la censura lo permite, si no, sabe expresar con habilidad sus reticencias. En todos los artículos exhibe románticamente su poderosa individualidad, en pugna con la realidad política, literaria, cultural, etc. Combate la organización del estado; ataca al absolutismo y al carlismo, se burla de la sociedad, que le parecía zafia e ignorante y rechaza la vida familiar achacándole, sus propias frustraciones personales, numerosos de sus artículos son verdaderos cuadros de costumbres aunque fuertemente satíricos.

Larra parte de la realidad costumbrista en la que se basa para llegar a la protesta satírica de la desesperación. En los años posteriores 1833 aproximadamente, en sus artículos, reflejó el curioso mundo madrileño, muestra su preocupación social y su esperanza en transformar la sociedad. La serie de escritos siguientes (1833-1835) es de carácter político. Tras la ilusión del cambio viene el desencanto de las promesas electorales. Son años en los que Larra sufre fuertes desengaños sociales y políticos que terminarán con el colofón de su muerte. Sus últimas páginas demuestran un total pesimismo y una desconfianza absoluta en el futuro, ya no solo político sino personal, que le conducirá a la muerte.

Larra ocupa un lugar eminente en nuestra literatura por sus artículos periodísticos, escribió más de doscientos Pero, es preciso hablar de un Larra multifuncional que trabajó en diversas facetas. Como crítico de obras literarias y escénicas que es la que ofrece mayor número de trabajos; como comentarista de la vida política de su tiempo, aspecto que ocupa el segundo lugar respecto a cantidad de artículos. Por último, la tercera modalidad es por la que menos se prodigó en su época y que más de siglo y medio después es lo más definitorio de su personalidad: la de escritor costumbrista.

El estilo de Larra procuró ser funcional, sin adornos qué sólo poseyeran un fin ornamental, perfectamente ceñido a la idea. No tuvo prejuicios puristas: las palabras extranjeras debían ser utilizadas si resultaban útiles.

El valor de Larra como creador de belleza literaria, está especialmente en los cuadros animados, de sus artículos de costumbres. Escribe sobre temas intemporales, de interés permanente en toda época, por más que las costumbres hayan evolucionado desde su tiempo acá, como los que describe en sus artículos como Vuelva usted mañana, El castellano viejo, Empeños y desempeños, y muchos otros, pequeñas obras maestras de observación, de agudo análisis psicológico, en los que se pintan y tratan de corregir éstos y esos vicios eternos de los españoles, innatos en nuestro carácter.

Larra declaraba que como escritor costumbrista carecía del buen talento del Curioso Parlante ( Mesonero Romanos). Es mucho más corrosivo que este, más que describir costumbres le importaba corregirlas, en ocasiones con el sarcasmo. Así, en su artículo “El castellano viejo”, describe la mala educación que se derrocha en una comida a la que asiste como invitado de un amigo, Braulio grosero y mal educado, que pone como prototipo de la clase media española, patriota y vanidosa.

Temas:

Cabe destacar que Larra fue educado en los gustos neoclásicos, nunca los repudió enteramente y siempre admiró a Moratín. Es más, le molestaban las exageraciones románticas. Pero Larra es indiscutiblemente hijo de su tiempo por su actitud rebelde, sin olvidar su muerte típicamente romántica, nunca creyó en las enseñanzas literarias, e incluso postulo la libertad de creación al servicio del progreso, factor que queda muy señalado en la elección de la temática del pobrecito hablador.

Los temas que Larra trata en sus artículos de costumbres los podemos sintetizar en los siguientes vicios nacionales, Todos estos temas son tratados en “El Pobrecito Hablador” los defectos connaturales a los españoles, que le irritan y preocupan:

La holgazanería y la pereza de la mayor parte de la sociedad española.

La brutalidad e ineducación de las gentes de abajo (oficinistas, empleados, camareros, mozos de tiendas, cocheros, etc. ), en fin todos aquellos habitantes del país de las Batuecas.

La presunción de la clase media y la insensatez de la clase más alta, a la que ve como un dios todo poderoso que maneja el mundo a su antojo.

La hipocresía de muchos y la estupidez de las gentes maduras que pretenden rejuvenecerse.

La suciedad y porquería de los lugares en que debiera relucir la limpieza, como son los cafés y las fondas, en los que se nos muestra la mugre de la sociedad española de la época.

Uno de sus temas favoritos y sobre el que insiste con mayor preferencia, es el de la pereza, tan habitual en nuestro país, tema que desarrolla magistralmente en “Vuelva usted mañana” obra dentro del pobrecito hablador que más tarde explicaremos. Otra modalidad del carácter que más la ofende es la hipocresía, tema tratado en El mundo todo es máscaras, todo el año es Carnaval.

Larra, herido con el mundo en general siempre escribe su sátira aguda, punzante e hiriente, con intención de avispa, por más que sea con el noble propósito de corregir y mejorar la condición del hombre, con una patriótica ansiedad de reformar nuestro país, lo que hace es exagerar los defectos de una sociedad que él ve imperfecta. Más que agradar, a nuestro autor le interesa corregir y educar. En ningún caso intenta divertir ni describir lo pintoresco, ni se contenta con hacer reír al lector. Si hiere a quien lo lee no lo hace tan solo por el placer de ofenderle, sino para corregir sus defectos y debilidades de comportamiento. Larra exagera los defectos con intensidad y dureza, buscando la perfección del mundo, percibe que la labor de escritor satírico es trascendental y puede realizar una profunda función regeneradora es el arte de dogmar al lector en su más profunda expresión paradigmática.

Para Larra, las costumbres, acontecimientos y fenómenos no tienen interés en sí mismos, de ahí la ausencia de descripciones pintorescas, típicas de los artículos de costumbre de la época, sino como exponente de una realidad humana, histórica, sociales y psicológica mucho más profundo. El artículo de costumbre es para Larra una forma de hacer un examen crítico al panorama social, político y cultural de su tiempo.

Los artículos de Larra:

Los artículos de Larra, son siempre breves y ligeros; nacidos siempre de circunstancias ocasionales es decir, costumbristas, han remontado el carácter atemporal que todo periodista comporta y conservan su vigencia y actualidad; más aún, se han convertido en una de las más exactas y acertadas interpretaciones de España. En las páginas de Larra se encuentra la intemporalidad del sentimiento, y de la expresión.

Gracias a su forma ligera de tono y seria en cuanto a intención, lograba reunir todas las oportunidades positivas del ensayo crítico y de la sátira formal sin las limitaciones de unos públicos reducidos, sin problemas de una posible responsabilidad personal y social.

El artículo es para Larra la expresión ideal para la exposición de ideas. Larra además juega con su inagotable capacidad de alinear las palabras y los conceptos. Larra funda así la escuela de lo dicho con otras palabras, el insulto disfrazado que es genuinamente español ( ver “Coñones del reino de España” de Alfonso Ussia).

Usa una técnica, en general, simplista, ya que seguidamente de los epígrafes, más o menos alusivos al tema, suele exponer una breve mención sobre el asunto que va a tratar, siguiendo luego el tema con una estructura lógica, metódica, de menos a más, siempre interpolado en el momento oportuno el cuentecillo gracioso, la anécdota adecuada o la frase de mordaz ironía.

El lenguaje empleado, es inteligible tanto para el hombre instruido, como para el que posea solo una educación media. Quizá a esto se deba gran parte de la popularidad, y de su aceptación por todos. No obstante se le ve un hombre preocupado por la significación de las palabras, y tomando muy en serio su vocación y oficio de escritor, al que el ve como un poco profesor del vulgo.

Una de las técnicas que Larra usa es la de servirse de dobles a fin de duplicar sus opiniones. Larra en el pobrecito hablador es Don Juan Pérez de Mungía un bachiller, además en los relatos aparecen personajes que denuncian situaciones pero que en realidad todos son la misma persona él.

El Pobrecito Hablador, revista satírica de Costumbres.

“ El pobrecito hablador no admite ni da contestaciones …”

Dos palabras:

Este es la primera parte del primer número del “Pobrecito Hablador” en ella se hace una pequeña declaración de intenciones de cómo va a ser redactada la revista, se dice además que los artículos algunos serán copiados, otros basados, otros enteramente originales, además se resalta el hecho de que la revista no pretende herir a nadie, ni nunca alude a nadie en concreto, pero que si alguien se siente aludido o se reconoce en el artículo la revista no tiene culpa alguna.

La segunda parte de este primer número se llama “Quien es el público y donde se le encuentra” El lenguaje con el que se expresa Larra aquí es muy cuidado, claro y ameno es un verdadero artículo de sátira pura, comienza diciendo lo que el público es y comienza a narrar un relato muy curioso, dice que se va a buscar al público a la calle y lo que hace es comenzar a relatar un verdadero episodio de costumbrismo español, además busca al público como apoyo de las opiniones de la gente así pues usa la personificación ya que tacha al público como de alguien y además alguien importante dentro de la sociedad, narra diversos episodios de la vida nacional de entonces, la hora de la misa, los corrillos de las plazuelas, las sucias tascas del centro y las visitas de antes de comer. Dice que el público es todo esto y que el público es culto que sabe lo que le gusta y es una pieza clave para conseguir el éxito dentro de la literatura. En cuanto a la temporalidad del artículo cabe decir que la mayoría de los artículos son narrados en tiempo actual, siglo XVIII y en Madrid.

Este artículo me parece muy importante porque nos hace una de las primeras narraciones costumbristas, además desde un punto de vista imparcial saltan sus primeros dardos a autores de la época por sus definiciones de público, siempre sin decir quién y lo que dice exactamente esa persona.

Número 2: Sátira contra la corte:

Es un artículo escrito en verso, la rima que usa es muy curiosa van de tres versos en tres versos rimando el primero y el tercero y quedando libre el segundo que es el que hace rima con el cuarto y sexto quedando libre el quinto que hace rima con el séptimo y el noveno etc. Es una crítica feroz del estamento de la nobleza, y del ideal de España, habla de personajes necios que por su nacimiento ya poseen derechos sobre los demás además habla de cómo estos por si fuera poco deben de gobernar y estar presentes en el mando del país cuando en muchas ocasiones son los menos indicados para la dirección del país, se nos narra como es un noble y como vive simplemente por el hecho de ser noble como mantenemos el resto de los españoles sus juergas y se mete con su sátira y su lenguaje puntiagudo a criticar a las personas como ciertos literatos que se dedican a hacer obras para buscar el favor y el aplauso de este minoritario estamento y gracias al favor de este consigue éxitos ya que el pueblo es inculto y la cultura sólo está en la nobleza, además acaba diciendo que él es un pobre poeta y que por criticar a la corte lo más probable es que acabe en la cárcel pero que a él le da igual ya que no soportaría otro tipo de vida. El lenguaje que usa para materializar este poema es más rebuscado sobretodo a la hora de hacer las rimas, es una poesía que busca herir y lo más probable es que lo consiga.

Nº 3 ¿ No se lee porque no se escribe, no se escribe porque no se lee ?

Carta a Andrés, titula el comienzo de este artículo ya en el poema anterior hace su aparición Andrés que es amigo del Bachiller Don Juan Pérez de Mungía. El artículo dice además escrito desde las Batuecas. El bachiller se considera habitante de este país tal vez haciendo alusión al concepto socrático de “ Solo se que no se nada” Le habla a Andrés de este país y le cuenta porque en este país no se escribe la crítica en este artículo va dirigida hacia los libreros, habla de cómo se aprovechan de los escritores pagándoles miserias por sus obras, y luego como las venden a precio de oro, es curioso como hace distinción y dice que no todos son iguales que hay algunos que pagan a los escritores sus justos precios, también dice de cómo la cultura no trae la cordura ni la justicia a los pueblos haciendo alusión al mundo griego y de cuan culto era este pueblo y sin embargo como siempre estaba enzarzado en diferentes luchas. No sólo hable de los escritores también de los periodistas de los que dice que están en extinción ya que nadie se subscribe ya a periódicos, además estos no poseen la pureza de antaño contándonos como un periodista habla del problema que tiene con sus redactores de cómo les paga muy poco y estos casi no le rinden, el cuento típico de está historia es el que narra de cómo se encuentra él a cuatro batuecos hablando y diciendo que ellos no necesitaban hablar correctamente ni saber demasiadas cosas para vivir y va dando un repaso a la mayoría de las ciencias y a las respuestas que los batuecos le dan referentes al saber que ellos necesitan de cada una, al final nos explica dándonos otro cuadro costumbrista de lo que son esos cuatro chavales uno es un currante y para el la cultura no le sirve para nada el otro era sobrino de un general y sabía que iría al ejercito enchufado, otro dice que el es de sangre azul y que a los nobles no les hace falta el saber para nada ya que tienen la vida solucionada y el último era un vividor que vivía del empeño y de las rentas y sobre todo de las amistades, este personaje siempre suele aparecer en la novela romántica y en la de las generaciones posteriores es el típico Lazarillo de Tormes el antihéroe que tanto aparecerá después. Para acabar da un repaso al panorama cultural en general y de cómo las comedias buenas no se representan de cómo cada vez se escribe menos y de cómo en el mundo de las Batuecas todo el mundo el tema de la cultura le da indiferencia. En este artículo se recrimina ese 63 % de analfabetos que hay en España y se basa de un dicho popular para explicarlo el de estar en las Batuecas (estar atontado), que forma parte del extenso refranero español tan usado.

Nº 4 Empeños y Desempeños y Que cosa es por acá el autor de una comedia:

Tras el epígrafe que ya nos adelanta el tema del texto, el autor nos confiesa el parecido con otro artículo de Jouy, titulado “La maison de pret”, aunque Larra adapta las ideas generales del autor francés a las costumbres españolas, es más, madrileñas. El artículo comienza con una breve reflexión, son destacables expresiones como “... mi atrevida sin hueso, que ya me pedía conversación...” que resumen el estilo sencillo del autor y el tono de cotidianidad tan usual en Larra.

El relato comienza con la presentación de un sobrino que lo más probable es que sea el propio autor. Nos describe la educación “exquisita” del personaje demostrando el autor su capacidad para la ironía y el sarcasmo. En esta descripción desarrolla el tema de la ineducación de la sociedad “de buen tono”, encarnada en este caso en su sobrino, que canta, baila y monta a caballo, pero, que en ciencias, arte y literatura son verdaderos incultos o batuecos, criticando al que asiste a una función teatral porque queda bien y no porque le guste o entienda. Larra describe al personaje y luego lo nombra Joaquín.

Por medio del primer diálogo, introduce otro de sus temas favoritos, la pereza del español, al extrañarse de esa manera de que Joaquín esté a las ocho de la mañana en pie, pero, le parecer normal que sea porque todavía no se haya acostado ya que su sobrino es tachado un poco de calavera ya que los batuecos, solo son vagos para trabajar y no para divertirse. En nuestro caso, el personaje no trabaja, vive de las rentas, es el cuarto caso del artículo anterior.

Tras esto, se empieza a desarrollar el tema central del artículo; la hipocresía y el querer aparentar. El sobrino empeña algo que no es suyo y que ahora no puede desempeñar, para impresionar a una baronesa alquilando con el dinero que saca un coche y una casa para pasar el día con ella aparentando tener el dinero que no tiene.

Aparece varias veces el vocablo “honor” el cual nos lleva a otras épocas de nuestro país en las cuales el honor de un hombre era lo más importante, épocas que a los románticos les gusta rememorar. Introduce también una cita en otro idioma, costumbre de los escritores que más adelante comentaremos con otro de los artículos de Larra. Llegan ya al café describiéndonos este y hablando de la suciedad y de la gente que allí había donde tenían que ver al prestamista.

El autor nos describe al usurero, lo hace físicamente aunque lo usual en Larra es que lo haga de una manera más profunda, más costumbrista, aunque lo hace de una manera muy subjetiva. Cuando visitan la casa de empeño nos explica la cantidad de cosas que allí se encontraban apelotonadas mientras se las imagina hablando. Aparece otro personaje en la casa, que al igual que su sobrino necesita aparentar tener lo que no tiene. Es capaz de dar lo que sea, para poder seguir aparentando ella va a celebrar un baile. El último personaje que aparece es una mujer en la misma situación que los anteriores. Acaba el artículo con todos los personajes en el baile organizado por la mujer empeñada y como ella aparece con muchas cosas que horas antes estaban en casa del usurero. En él Larra los reconoce y entiende el lujo que muestran todos. El texto no nos muestra a ningún individuo que empeñe sus cosas por verdadera necesidad, sólo por aparentar lo que no es. Este es un verdadero artículo costumbrista de la época.

En cuanto a la otra parte se nos habla de cómo el teatro se acaba ya que nadie es escritor porque estos se mueren de hambre es una crítica abierta a los libreros parecida a la anterior, además de al público en general de cómo no entiende el arte de la prosa ni de la lírica, como ve la gente a los literatos como vagos y no trabajadores y no creen que el trabajo de las letras sea un verdadero trabajo, Larra anima a los escritores a abandonar la literatura porque no está bien vista por la gente. En el país de los batuecos, que es España cada vez se escribe menos y peor por tanto no tiene lógica seguir escribiendo para alguien que no quiere leer.

Nº 5 Que trata de cosas que no están escritas:

Contra los malos versos:

Lleva el epígrafe de carta segunda, dirigida a Andrés en el vuelve a hablar de las Batuecas que claramente se refiere al territorio de España, en primer lugar le pregunta acerca de la primera carta que le envió de su veracidad, dice que en este país no sólo no se lee ni se escribe sino que además no se habla, y dice que no se habla por la sencilla razón de que no hay nadie que escuche, y empieza con su relato a manera de cuento de cómo en las Batuecas hay gente que simplemente vive de los chismorreos y que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice, habla también de los escritores malos que están cubiertos por el amparo de un noble y de cómo pese a ser escritores mediocres todo el mundo les aplaude por el miedo a represalias del poderoso mecenas, luego narra un episodio ocurrido en las batuecas que narra el ejemplo de que no debe haber abogados del diablo y de cuidado aquel que ose salir en defensa del toro, nos pone un episodio como ejemplo muy español referente a los toros de cómo un hombre es embestido por un toro y de cómo su primo va ha salvarlo pero que está acción está muy mal vista, éste artículo tiene como fin hablar de las injusticias y de cómo al poderoso en este país nadie le puede tocar.

Manía de citas y de Epígrafes:

Es la segunda parte del artículo habla de cómo los escritores se esfuerzan en el uso de galicismos y de notas a pie de página y de cómo está práctica es una tontería porque el español es el idioma más rico y de que esto se usa para demostrar que el escritor posee cultura pero que debe ser interpretado de manera exactamente contraria y de cómo la gente por miedo a la mofa se expresa de igual forma y como el receptor para no quedar por debajo finge que lo entiende todo, en fin está práctica aun hoy parece que sigue vigente.

Nº 7 El casarse Pronto y mal:

En primer lugar nos hace un comentario de la revista y de cómo no sigue una pauta establecida sino que va por libre. Así de que la da igual expresarse tanto en prosa como en verso.

En este artículo aparece otro sobrino. Aunque a estos personajes de ficción trate de caracterizarlos y diferenciarlos totalmente de sí mismo, a fin de diferenciarlo de sus opiniones sobre la vida, ocurre que en algunos casos responden a su propia personalidad. Tal sucede con este supuesto sobrino llamado Augusto, hijo de una hermana, exiliada voluntariamente en Francia durante unos años y que regresa a España. Aparece aquí, con evidente carácter autobiográfico. Siempre que le es posible, Larra prefiere escribir sobre sí mismo, por ser el personaje que más conoce.

El autor se vale de un sobrino como antagonista, representante en apariencia de una generación posterior a la suya, avanzada en todos los aspectos, influida por las corrientes y modas en uso, que le sirve de pretexto para satirizar esas novedades e innovaciones que le parecen absurdas e insensatas. Así se vale de este fiel contraste puede elogiar como le venga en gana las cosas de su tiempo, o al menos respetarlas, y censurarlas, en cambio, todo aquello que no es de su gusto o que no está de acuerdo con sus pensamientos y sentimientos, que todo hombre maduro adopta sin querer, inevitablemente, ante las reacciones de las generaciones que le siguen.

Hay una alusión a otros autores costumbristas respecto a los cuales se considera diferente. Menciona al Curioso Parlante, es decir, Ramón Mesonero Romanos, del cual destaca su talento; a Jouy, caracterizado por su chispa; y Addisson, aludiendo a su profundo conocimiento. Es evidente la diferencia entre éstos costumbristas y el autor que nos ocupa, ya que Larra cultiva un costumbrismo diferente; no “pinta” costumbres sino que propugna un cambio social.

Empieza su relato, decir antes que en Larra sus artículos tienen un desarrollo narrativo, que los aproxima al cuento. Suele mencionar otros artículos suyos y de esta manera los va relacionando, creando así, un vínculo de unión entre ellos. En este caso, nombra a Joaquín, el personaje principal, otro supuesto sobrino, del texto comentado en páginas anteriores, Empeños y desempeños.

Tras demostrar la sobrada ironía que caracteriza a nuestro autor, antepone dos concepciones distintas de educación pertenecientes a siglos y países diferentes. Una, encarnada por su hermana; educación estricta del siglo XVIII, basada la fe en Dios, en el respeto a los padres y en el control de éstos sobre todo lo que concierne a sus hijos. La otra, es la recibida por el hijo de ésta, Augusto, en Francia durante el siglo XIX, muy liberal y basada en la amistad y confianza entre padres e hijos y en la creencia de la no existencia de Dios. Nos describe a Augusto como superficial, vano, presumido, orgulloso y terco, como resultado de esta educación. Larra no se decanta por ninguna de las dos, se burla significativamente de ambas, simplemente opina que ambos extremos son malos, que la humanidad es incapaz de conseguir equilibrio justo.

La historia sobre el apresurado enamoramiento y boda tiene su origen en la creencia de Augusto de que para “hombrear” es preciso enamorarse; lo cual nos da a entender la superficialidad de Augusto. En el resto del texto utiliza términos negativos para calificar la triste historia de amor, como por ejemplo, desgracia, fatal credulidad, etc., hasta el punto de que considera el amor de los jóvenes un mal. Habla de su pariente como “destinado a morirse de hambre”.

El descaro con que los jóvenes, de cualquier tiempo, creen siempre estar en poder de la verdad frente a la experiencia de sus mayores, es también señalable. En este caso, cuando los padres de ella se cuestionan cómo van a comer sin una carrera Augusto responde “Eso es cuenta mía...”. Ella considera que la oposición de sus padres ante el matrimonio es “tiranía y envidia que los papás tenían de sus amores y de su felicidad”.

La otra cara de la moneda es la reacción de la hermana de Larra que, con sus ideas progresistas y liberales considera que los padres no deben tiranizar a sus hijos, ni éstos obedecer a los primeros.

Llega el día de la boda siendo éste el único momento del texto en el que nuestro autor usa términos como “día feliz” o “nunca hubo felicidad igual”. Lo cual acaba con el dinero que les habían prestado. Con la falta de dinero llega, la infelicidad, la infidelidad, el juego y demás vicios. Todo esto lleva a la soledad de ella, a los desprecios de él, es decir, la falta de recursos conlleva el paso del amor al odio.

La situación hace que ella abandone a sus hijos en el hogar y marche a Cádiz con un amigo de Augusto. Cuando éste se entera va en su busca, asesina al amante y provoca el suicidio de ella y el posterior de él.

Antes de poner fin a su vida escribe unas letras a su madre. Esta carta es de gran importancia, Larra pone en boca de Augusto sus reflexiones sobre la fatalidad de la educación superficial que él ha recibido y pide a su madre que no críe a sus nietos como lo hizo con él. Resume las bases de una buena educación basada en el respeto hacia lo que es peligroso despreciar y hacia aquellos a quien lo deben todo. Destacamos sobre todo, la petición de Augusto de que su madre permita a sus hijos tener el apoyo de una creencia religiosa. Y por último, la importancia que se da durante todo el texto a la despreocupación. Larra dice al principio de la historia que “la despreocupación es la primera preocupación de nuestro tiempo”. Durante todo el texto, el autor alude a la despreocupación de madre e hijo y la culpa del trágico desenlace de la vida de su sobrino.

Tras el desenlace, hay una especie de epílogo, reflexiones y conclusiones del autor. En ésta, la última parte del artículo, Larra comenta aspectos como las consecuencias de una educación superficial, la necesidad que tiene este país de coger del extranjero solo lo bueno y no lo malo, como hizo su hermana.

En este artículo podemos ver como Larra nos muestra las desigualdades existentes entre España y el resto de Europa, además cabe destacar que en este artículo Larra nos cuenta un episodio muy importante de su vida el de su matrimonio, eso si lo exagera porque el desenlace del suyo fue amistoso, aunque siempre le quedo el dolor del amor perdido, además nos revela la existencia de su amante mientras estaba casado.

Nº 8 El castellano Viejo = Robos decentes :

Comienza la escena con un Larra que deambula por Madrid buscando que escribir para su artículo, cuando va por el empedrado de Madrid andando es abordado por un amigo suyo, resulta muy gracioso la narración de Larra del encuentro, como explica como se saludaba antes, maneras propias más de animales que de personas, cuando le reconoce y ve que es su amigo Braulio, el cual le invita a comer al día siguiente por que es su cumpleaños ocurren en este dialogo expresiones muy españolas como la de en mi casa se come a la española, es decir, a las 2.

El bachiller acepta con reticencia. Este episodio es uno de los denominados costumbristas se nos narra los modus operandi de la sociedad española en un día señalado, como iban las visitas justo antes de comer a felicitar al homenajeado, al final comienzan a comer a las 5 de la tarde, el resto del artículo narra las anécdotas de la comido y lo que acaeció, de cómo los invitados todos de baja clase social, cuando se encontraban reunidos trataban todos ellos de refinar sus modales, y de parecer lo que no eran que era la tónica social predominante en la sociedad española del momento.

Robos decentes:

En este artículo se fingen unas falsas cartas al director, un lector escribe al bachiller, le dice que el es aficionado a la lectura pero que por desgracia sus amigos siempre andan pidiéndole libros en préstamo, el claro no se puede negar, y lo más usual es que estos libros jamás sean restituidos, por eso le pide que en su revista el bachiller haga mención de esto para ver si sus amigos lo leen y se dan por aludidos. La respuesta del bachiller es inmediata y le contesta diciendo, Las personas que no han adoptado todavía el sistema de devolver las cosas darán mejor respuesta a esta carta que la que nosotros podamos dar.

Después hay tres cartas más de tres personajes que poseen problemas con el teatro con los habitantes de un café etc. Y que el bachiller responde diciendo que las cosas no se solucionan porque aparezcan en una revista, y también que por que el lo diga todo se va a solucionar, acaba diciendo que cada cual solucione sus problemas.

Nº 9 Reflexiones acerca del modo de resucitar el teatro español:

En el principio del artículo se nos advierte que este va a ser distinto en lo que a mordacidaz y humor se refiere ya que el autor se halla en un momento de total indolencia, tiene una reflexión profunda acerca del mal que tiene y pasa a continuación a narrarnos su artículo en si en el cual pide la reforma total del teatro, habla de lo que el teatro es para la época que no es más que una diversión social. Habla entonces de los medios que se poseen para dotar al teatro de la importancia que en realidad tiene posee actores, poetas, y empresarios pero estos no son suficientes para acometer la reforma sino que se necesita además al público, lo malo es que según Larra el público está mal instruido y no entiende el sólo va al teatro para divertirse, además nos expone las dificultades de los poetas para estrenar y para crear sus comedias, las míseras traducciones, los arreglos son moneda de cambio en el mundo corrupto del teatro, luego están los actores que por lo general suelen hacer lo que les place con la obra. En cuanto a lo que a las empresas se refiere decir que sólo les interesa llenar las arcas con el dinero sin importarles la calidad de las obras que en sus teatros aparecen.

El público es por tanto el primer eslabón que falla, lo que pide Larra es simplemente educación para la sociedad, que entienda y que despierte de su letargo que haga pedir más esfuerzo por parte de los autores para conseguir obras algo más profundas. Entonces los autores escribirán con placer y los empresarios pagarán y sabrán recompensar los esfuerzos de los poetas.

Lo siguiente que Larra se plantea es quien debe enseñar a este público, a lo que Larra responde que los poetas, aquí hay una cita en la que se ensalza el talento de Moratín, lo siguiente que escribe Larra en este artículo es una exposición de los problemas de cada miembro que conforma el teatro y de las posibles soluciones que puede haber para arreglar esta situación. Pide ayuda a la soberana para que esta actividad este amparada por ella. Este artículo es el más cuidado en cuanto a estilo y lengua se refiere es enteramente un ensayo que pretende servir de denuncia a la situación del teatro del XIX.

Nº 10 Carta de Andrés Niporesas al Bachiller:

En primer lugar Andrés se excusa por no haber contestado ninguna carta achacándolo al estado de pereza que gobierna al país. Andrés comienza narrando a Larra en un tono satírico y denunciante las vicisitudes de su familia nos habla de un sobrino con seis años que por enchufe es capitán y que va muy avanzado en sus estudios y de otro que tras cuarenta años de servicio y de haber sufrido numerosas heridas ha sido por fin ascendido a teniente, otro sobrino suyo es entregado a las letras y está aprendiendo inglés y francés, otro sobrino suyo bien dotado ven como le dan la plaza que solicita a otro peor que él, en fin en la carta se nos numeran ciertas situaciones de la sociedad española muy usuales en el momento dentro de un tono sarcástico y comentándolas como si estas fueran lo más normal del mundo. Este es un artículo completamente mundano en el que se nos muestran los valores de la sociedad del momento en boca del amigo del bachiller, el cual el pertenece al estatus de empeñador, de vivir al día, es un tanto autobiográfica y posee el tono irónico característico de Larra.

Nº 11 Vuelva usted mañana:

En este artículo, el autor se vale de un extranjero con el que dialoga sobre España. Larra hace en este texto exposición de sus conocimientos sobre Francia y su idioma, por ejemplo, en el nombre de su personaje. Éste se llama Sans-délai, que quiere decir “sin descanso”. Con este detalle nos muestra su capacidad para el sarcasmo y para jugar con la significación de las palabras.

El artículo posee una estructura narrativa típica. Comienza con un pequeño párrafo introductorio, tras el epígrafe, que ya en su primera frase recoge el tema central del texto: el pecado de la pereza, tan habitual entre los batuecos. Este es uno de los temas favoritos de Larra e insiste sobre él de una u otra manera en la mayoría de sus artículos aunque es en este donde los trata de una forma magistral. En el primer párrafo usa la primera persona

El texto sigue con las reflexiones del autor sobre la idea que los extranjeros tienen acerca de España. Unos, creen que los españoles seguimos siendo como los caballeros de siglos anteriores, es decir de la época medieval. Otros, vienen con miedo al pensar que todavía nos organizamos en tribus nómadas y creen que corren peligro en cualquier camino. Luego nos muestra cual es la sorpresa de los extranjeros cuando conocen este bello país en el que vivimos y se dan cuenta de su belleza y su simplicidad.

Comienza el relato cuando uno de estos extranjeros llega a casa del bachiller con los varios motivos que le traían a nuestro país; asuntos de familia y grandes proyectos de inversión industrial y mercantil, trabajos que hará en tan solo quince días como lo haría en Francia. Empieza aquí la comparación entre los dos países: Francia, país activo y trabajador, y España, lugar donde lo primero es la pereza, donde el adelanto tarda en llegar. El bachiller advierte a Sans-délai que en este país las cosas no funcionan como en el resto de Europa y que aunque permanezca aquí quince meses y no habrá conseguido acabar los propósitos que le traen.

El autor pone en boca del extranjero la crítica a los españoles que han viajado fuera de nuestras fronteras y que suelen hablar mal de sus compatriotas creyéndose diferentes y superiores a ellos por el simple hecho de haber dado paso a la emigración y piensan que por haber salido del letargo ya son superiores al resto del país.

Lo primero que hace monsieur Sans-délai es mostrar a un genealogista. Aparece por primera vez la frase que da título al texto y que se repite continuamente a lo largo de su desarrollo. La pereza es la causa del retraso junto con el ocio y el olvido. Pasan los quince días que el francés pretendía estar en el país y aún no ha conseguido la primera tarea que le trae, con lo que busca un traductor. Cuando encuentran un traductor, lo cual es irónico por que si realmente hubiera sucedido esta historia , Larra era un perfecto conocedor del francés y traducía obras dramáticas en este idioma al castellano. Este personaje necesita dinero para comer, tiempo para descansar, ... todo menos trabajar. Las demoras se reiteran continuamente con el sastre, el zapatero, y demás.

Los españoles quedan definidos mediante el ya usado por Larra amplio refranero español “escribiente que sepa escribir no le hay en este país” o “No comerán por no llevar la comida a la boca” o más adelante “En este país no hay tiempo para hacer nada”. El autor se excluye de tales definiciones expresándose en segunda persona del plural. Durante todo el artículo habla de los españoles como si esta forma de ser y trabajar no fuese con él. Se centra luego en el campo de la administración, cuando aparece el oficial de mesa que utilizando siempre su tono irónico por medio de expresiones contrarias, destacando de este modo no solo la pereza sino también la incompetencia.

Hay que destacar las numerosas ironías que emplea el autor sobre el gusto por hacer mal las cosas y su denuncia de quienes se oponen al progreso y a las innovaciones venidas de fuera, en este texto.

El artículo concluye con una reflexión del autor sobre el tema tratado. Destacar de este último párrafo la insistencia de la palabra pereza y toda una sarta de ironías, manifiestas desde el principio con la primera cuestión que plantea, es curioso pero podemos observar como aquí Larra se confiesa practicante de los vicios que azotan España y nos da un auténtico repaso costumbrista de usos cotidianos de la sociedad española que aún hoy siguen vigentes.

En este artículo hay una nota en la que el autor anuncia que va a suspenderse la publicación, podemos atisbar aquí los problemas que está revista le pudieron suponer a Larra, por parte de la censura.

Nº 12 el mundo todo es máscaras, todo el año es carnaval:

Comienza la historia con el Bachiller criticando a la censura, tras esto un amigo le viene a buscar para que asista al baile de carnaval, el no está por la labor pero al fin accede cuando llega le comienzan a ocurrir cosas extrañas una mujer casada se le insinúa creyendo que él es su amante, aquí nos muestra como la sociedad española en sí es fuertemente infiel, tras este episodio nos narra uno en una taberna de la que tacha de sucia y en la que es obligado a alimentarse de las sobras de los demás esto es típico dentro de la obra de Larra, tras esto vuelve al baile y se queda dormido y tiene un sueño en el que un personaje le viene a buscar y le enseña a las gentes de Madrid aquí lo que se trata es ese querer aparentar hombres mayores y mujeres ancianas que se niegan a reconocer el paso de su edad y nos muestran como se arreglan en sus casas. Es todo en si una exposición patética de la sociedad de Madrid. Es todo una crítica pero en un tono menos amable y nada satírico sino tremendista y depresivo, tal vez el mismo en el que se encontraba el autor. El artículo finaliza con la vuelta de este sueño depresivo del bachiller, en el que se encuentra donde estaba aturdido por las visiones que había contemplado y gritando Asmodeo, pensando que acaba de tener una visión de que el juicio final se acerca.

Nº 13 Conclusión:

En este artículo se nos habla de lo que ha querido hacer el pobrecito hablador y se despide de nosotros no porque no tenga más denuncias que hacer sino porque considera que ha llegado ya el momento de ceder el sitio a otro que denuncie con más acierto, además pone a la censura en su sitio diciendo que no puede hablar de los temas más importantes por el peso que está ejerce en el mundo de las letras. Así pues se remite al principio donde habla de la no responsabilidad de la publicación si alguien se sintiese ofendido.

Carta última de Andrés Nidorosas:

Aquí también se alude a la censura diciendo que es un frenillo que obliga a hablar de tarde en tarde. Después Andrés comienza a dar relato de los encargos que le ha encomendado el bachiller en una carta no publicada, y que la mayoría no ha podido hacer por falta de medios en España es pues está una última crítica encaminada hacia los esbatimentos de gobierno, en materia de educación. En una nota al final se dice que Andrés parte hacia las Batuecas y que el bachiller ha muerto y se expone lo que será el próximo número el catorce muerte del Pobrecito Hablador .

Nº 14 Muerte del Pobrecito Hablador:

La muerte del pobrecito hablador es narrada como una de las caídas de los imperios antiguos, se hace mención a Andrés dirigiéndose una gran parte de este el último artículo a él, y a narrar de cómo era el bachiller y como fue su cruzada, la censura acusó a la revista de ir en contra de los intereses de la nación y en su exagerada crítica a está. En este último artículo se excusan y dicen que jamás fue tal el intentar ir en contra de los ideales de la nación. Además se narra ampliamente el episodio de la muerte del Bachiller y de cómo reparte sus bienes, diciendo que Andrés ha sido siempre su mejor amigo, es curioso pero vemos en este artículo una carga irónica y costumbrista a la vez hacia el total de la sociedad española del momento. El artículo finaliza diciendo murió el que dijo la verdad, y una promesa de que jamás será olvidado este, su legado.

Conclusión:

Mariano José de Larra ha sido calificado como una de las mejores prosas del Romanticismo. Famoso por sus artículos de costumbres y por su ironía mordaz vemos como en la obra estudiada hace alarde de todo esto demostrando que es un autor muy completo escribiendo no sólo en prosa ni en poesía. Larra posee un lenguaje y un estilo muy expresivo el cual es utilizado para definirnos a la sociedad del momento, sus ventajas y desventajas, siempre dentro de un tono de aparente respeto aunque con una fuerte carga crítica. Sus artículos poseen una sencillez pasmosa con lo que logra, hacer ver con exactitud las cosas que describe. Larra escribe con un vocabulario sencillo y dota a sus artículos de una velocidad pasmosa, con esto logra amenizar los contenidos y dotar a sus artículos de una rápida comprensión. En el “Pobrecito Hablador” además el empleo del humor por medio de la ironía y de la sátira contribuyen a amenizar los contenidos además de falsear un tanto la carga crítica que la mayoría de los artículos llevan consigo. En lo que a la temática que utiliza diremos que es aún vigente en la sociedad española del momento. En este libro he observado además apuntes de ideas muy útiles de cara a la vida además de divagaciones muy acertadas acerca de lo que es la vida en una sociedad como la española.

Relación de la obra con la asignatura:

En este punto diré que la obra de Larra me ha parecido curiosa en cuanto a la valentía que este autor tiene en denunciar los vicios de la sociedad española, llegando a ir en contra de la censura, además en el artículo número 9 las conclusiones que tiene, y las hipótesis que tiene de cómo deberían de funcionar los estamentos en relación al teatro no me parecen nada descabellados, es curioso ver como es una verdadera literatura de propaganda, eso si siempre introduciendo está como una revista cómico satírica, por lo que he leído está será una de las opciones que regirán hasta nuestros días, y sino basta leer cualquier artículo de opinión de cualquier periódico español y observaremos la fuerte carga irónica que en ellos hay.

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