El perfume; Patrick Süskind

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela histórica. Argumento. Personaje de Grenouille. Olfato. Desadaptación

  • Enviado por: Bombshell Rocks
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 9 páginas
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“El Perfume” de Patrick Süskind

-Primera parte-

1- Comienza relatándonos de un viejo cementerio el cual había sido transformado en mercado, donde nace un niño. Este niño es Jean-Baptiste Grenouille, quien heredaría el apellido de su madre pero sería bautizado así tiempo después. Su madre era malísima, porque en su nacimiento lo quería dejar morir al igual que sus demás difuntos hermanos. Luego de un mal parto, la madre sería ejecutada por su crimen. Esto dejaba al niño solo en el mundo por lo que se lo llevan para cuidarlo en un convento.

2- La nodriza que lo cuidaba se cansa de hacerlo y va donde el monje Terrier, que era el encargado, a alegarle por la naturaleza maligna del niño. La nodriza habla de los olores de los niños normales, y la falta de olor en Grenouille. A su parecer, estaba poseído por el demonio. Finalmente, luego de las quejas, el monje se queda con el niño temporalmente.

3- Habla primero de los dulces sentimientos del cura por el niño, hasta cierto momento en que éste despertó y en vez de mirar al cura, empezó a rastrearlo con la nariz. Al rato, el asco se apoderó del cura debido al miedo que esto le daba. No aguantó más y corrió por la ciudad hasta el campo, donde deja al niño en un orfanato lejano.

4- Habla primero de su nueva nodriza (madame Gaillard) la cual era muy fría y dura debido a su cruda infancia. Le faltaba el olfato y así también varios sentimientos. El niño Grenouille era feliz ahí porque nadie se preocupaba verdaderamente de él. En consecuencia, el pequeño crece falto de sentimientos. Además, los demás niños lo odiaban y se alejaban de él; principalmente por el miedo que los sobrecogía al darse cuenta que Grenouille no tenía olor alguno. En cierto momento del capítulo se compara al niño con una garrapata que vive esperando su presa, y que puede vivir con lo más mínimo de comida. Como vivir en una pequeña cápsula encerrado y esperando a mejores tiempos.

5- Explica que las primeras palabras que dijo Grenouille tienen estricta relación con el olor. Su niñez transcurrió así, describiendo objetos mediante el olor y consiguiendo todo tipo de cosas gracias a ese sentido. Al ver esto, su nodriza se asusta y lo lleva donde un curtidor de cueros a trabajar penosamente. Se habla finalmente de que esa nodriza moriría muy vieja, y aquejada por su edad y su alma sellada.

6- Grimal se llamaba el carnicero. Lo trataba pésimo y Grenouille se comportaba de lo mejor. Todavía pequeño, le vino una mortífera enfermedad de los cueros, a la cual sobreviviría, mejorando así su situación con el amo. Comenzó así a obtener más libertad, e iba constantemente hacia París.

7- Lo que lo llevó a París fue la caza de olores. Ahí tendría la oportunidad de distinguir miles e indagar en ellos. Habían dos que lo impresionaban muchísimo: el mar y el perfume de los ricos. Sin embargo, no tenía una escala valorativa definida respecto a ellos, sólo le gustaba percibirlos y aprenderlos.

8- Relata los fuegos artificiales del rey y el aburrimiento de Grenouille por no encontrar nuevos olores. En algún momento, percibe una fragancia nueva. Ésta le excita de tal manera que le llega al corazón. Decide seguirlo, hasta que llega a las callejuelas de París y se encuentra con su procedencia: una niña de 14 años. En la intención de poseer el olor la mata a sangre fría. Luego de esto, la olfatea hasta marchitarla, ya que nunca había olido algo así. Luego arrancó a perderse. Lo anterior lo dejó tan feliz que encontró la razón de su existencia: ser perfumista.

9- Habla de la tienda del perfumista Baldini, en la calle más pomposa de la ciudad, donde tenía toda clase de objetos de valor, sobretodo para la nariz de Grenouille.

10- Nos cuenta de Chénier, el ayudante de Baldini, quien era más joven. Baldini, por su parte, subiría a su despacho a hacer un nuevo perfume, por el encargo de un conde. Un perfume capaz de superar a otro de moda en ese tiempo. A todo esto, Chénier tenía clara la película. Su jefe no sería capaz de encontrar el aroma deseado produciéndose una rabieta y lloriqueo de su jefe, a lo que lo mandaría a comprar el perfume de moda para copiarlo. Baldini no siempre había sido así. De joven era un excelente perfumista.

11- Efectivamente, Baldini no tenía ninguna inspiración para su perfume, nunca la había tenido porque sus perfumes más famosos habían sido recibidos por herencias y descubiertos por error. Sin embargo, el perfume de moda ya lo tenía en sus manos por lo que no mandaría a su ayudante a comprarlo. Ahora procedería a copiarlo. Su carrera iba en bajada, últimamente había tenido que salir a vender a las calles su mercancía. Luego habla de un competidor perfumista (Pélissier), que nunca había estudiado acerca del oficio, sino que siempre había tenido los mejores perfumes por su suerte e inteligencia para embaucar. Pero su mayor mérito era haber mezclado los perfumes con alcohol (al igual que un italiano hace 200 años) para así inmortalizar el aroma. Sin embargo, esto era una vil copia. Se introduce en el tema de la modernidad apabullante que ingresa a Francia, y se da una metáfora, que explica que la corriente del río es como la modernidad, porque arrasa con las cosas viejas que no pueden con ellas y ,en cambio, fortalece a las nuevas como era el caso de Pélissier, el creador del perfume de moda.

12- Ahora Baldini se dispondría a analizar el perfume de moda (“Amor y Psique”). Su primera sensación fue de exquisitez y delicia, pero luego se daría cuenta de que sólo era una vil mezcla, que al final dejaría malos olores. Emprendería entonces su faena para hacer una copia mejorada del perfume de Pélissier.

13- Luego de infructuosos esfuerzos, lanza el perfume lejos al río y renuncia a su tarea; al mismo tiempo en que decide vender su negocio e irse a vivir a Italia. Cuando subía por las escaleras para darle el aviso a su señora, sintió que la puerta de la tienda se abría, escuchando claramente el sonido de las campanillas. Ya era de noche, y bajó a abrirla él mismo. En la oscuridad encontraría a un pequeño niño con algo bajo el brazo. Era Grenouille, quien traía los cueros de cabras que debían ser impregnados para el conde.

14- Fueron juntos a dejar los cueros al taller del perfumista. Fue en ese momento cuando Grenouille comenzó a distinguir olores y le dijo al viejo Baldini que los distinguía fácilmente y que era capaz de reproducir el perfume “Amor y Psique”. Al principio Baldini estaba incrédulo frente al pequeño. Luego de rogatorias, el viejo dejó experimentar a Grenouille con sus diversas especias para lograr la copia del perfume. Con bastante habilidad, Grenouille comenzaría su labor. En un principio Baldini se sintió confuso, luego se asombró, y creyó estar en presencia de un milagro.

15- Nos relata el obrar de Grenouille al momento de imitar el perfume. Lo hace de forma tosca, apresurada e impetuosa por lo que el maestro Baldini se enoja. Llega el momento en que Baldini le quita los frascos de las manos del niño, y en que por casualidad, olfatea el perfume recién hecho. Se da cuenta entonces de la exactitud de la copia y del perfeccionismo del niño en su tarea. Realmente no lo puede creer y se impacta de tal manera que expulsa a Grenouille de su casa, quedando atónito ante el olor. Se retracta también, de su idea de vender su tienda.

16- Nos habla de la compra de Grenouillle a Grimal por parte de Baldini y la gran suma de dinero que esto significó. Muerte del curtidor y ex amo de Grenouille debido al malgasto de la plata en alcohol. Fue encontrado en una orilla del Sena en la mañana.

17- Cuenta la prolija situación del negocio de Baldini en Europa, sus perfumes y sus exquisitos olores, y la sistematización de la elaboración de perfumes. Termina hablando del sueño de Grenouille de independizarse de su amo.

18- Con el tiempo, Grenouille había aprendido muchísimo. Lo que más le atraía la atención eran las fragancias de árboles y plantas que se destilaban. Estas se obtenían de un alambique, que Grenouille admiraba, ya que era su herramienta de trabajo. Baldini mientras trabajaba en él contaba muchas historias de su juventud, a las cuales Grenouille le restaba importancia, ya que sólo pensaba en su actual situación y sus metas cercanas.

19- Nos comenta la obsesión de Grenouille por destilar diferentes cosas en el alambique. En un principio eran flores y especias, pero luego pasarían a ser objetos inertes; como el agua del Sena, el vidrio, sus cabellos y el latón. Grenouille por supuesto percibía sus fragancias y quería que todo el mundo también así lo hiciera; pero al ver que estas cosas no podían ser destiladas para sustraerles el olor, cayó gravemente enfermo.

20- Grenouille era todavía un niño y esta enfermedad era muy extraña. El mejor médico del lugar le había anunciado dos días más de vida a lo sumo. Baldini le dio todo tipo de cuidados y pasó una noche entera con el niño acostado a su lado, intentando sacarle las palabras, para así conseguir las fórmulas y técnicas que Grenouille usaba. No consiguió nada, y no fue hasta la mañana en que el niño musitó algunas palabras. Grenouille quería saber si había alguna otra forma de extraerle el olor a un objeto. Baldini, impactado, respondió que si, casi automáticamente; pensando que estas serían las últimas palabras del pequeño. Baldini se equivocó, desde ese momento, empezó a recuperarse y al cabo de una semana estaba totalmente curado.

21- Luego de haberse curado, Grenouille quiso marcharse al sur para conocer sobre las técnicas que su maestro le había hablado para extraer olores, pero no pudo. Baldini lo obligó a quedarse por tres años más. En ese tiempo, Baldini se había hecho un hombre importantísimo y muy rico. Al cabo de los 3 años, Baldini dejó que Grenouille se marchara, pero bajo tres condiciones: la primera era que nunca creara perfumes iguales a los que había hecho bajo el techo de él; la segunda era que nunca más pisara París; y la tercera era que las dos anteriores fueran secreto. Grenouille juró por las tres condiciones, pero juró por cosas que no le importaban, como su madre, su honor, y los santos. Finalmente, Baldini, avaro como siempre, dejó ir a Grenouille.

22- Comienza hablándonos del sentimiento de pesadumbre que tenía Baldini mientras Grenouille estaba en su casa, y el gran alivio que le dio que éste se fuera. Luego, nos da la noticia de una guerra entre Inglaterra y Francia que empezaba. Baldini, esa noche, había tenido una nueva idea para un perfume, con tal mala suerte que esa misma noche se dormiría para no despertar jamás, ya que durante la noche el puente de enfrente de su casa se derrumbó llevándose consigo la casa del perfumista. Moriría así el mas grande perfumista europeo, sin dejar ninguna clase de testamento ni evidencias de su vida sino una mezcla de aromas que flotaron en el Sena durante días.

-Segunda Parte-

23- Grenouille ya llevaba varias leguas de camino cuando murió Baldini. Caminaba por los campos, y olfateaba los embriagantes aromas de la naturaleza con gusto. Al poco tiempo se dio cuenta de algo muy importante: su vida se hacía mas agradable lejos de los hombres. Rehuía a sus olores, le recordaban todo lo inmundo de su existencia. Por ello, durante mucho tiempo caminó alejado de toda cosa humana habida y por haber. Caminaba de noche y dormía de día. Se dirigía siempre hacia la máxima soledad posible.

24- Ese lugar quedaba al sur de Francia. Justo donde se erguía el volcán Plomb du Cantal. Era tan inhóspito y seco que ningún ser humano había estado ahí y pocos eran los animales que por ahí rondaban. Escaló la inmensa montaña y se quedó ahí por largo tiempo. Escudriñaba hacia todas direcciones para sentir presencia humana cerca, y no encontraba nada. Se sentía feliz. Feliz de ser el único ser humano del mundo en esa localidad, feliz de estar lejos de tanto odio. Le sobrevino un estado de locura, de inmensa y radiante locura.

25- Decidió entonces establecerse en ese volcán. Comía animales salvajes como las lagartijas y serpientes y bebía de un minúsculo manantial montaña abajo. Nada de esto le molestaba en lo más mínimo. Un día descubrió una pequeña cueva. Ésta era muy inhóspita y oscura, pero a él le satisfacía cabalmente. Ahí logró la felicidad, y no una felicidad divina haciendo penitencias y orando, sino que la felicidad de la soledad.

26- Encerrado así en su cueva, le venían recuerdos de olores pasados; como el de su madre, de sus orfanatos, de sus amos de antaño. Éstos le producían un gran odio interior, el que soltaba como ensalzando su alma imparablemente. Este sentimiento le enriquecía su mundo interior, el en el cual reinaba el Gran Grenouille a modo de dios. Como toda divinidad, este también crea un génesis de su cosmos. El mundo era una alfombra de perfumes florales regados con alcohol para su florecimiento, como para así vengarse de los malos olores que había olfateado a lo largo de su vida. Era hermoso y sobrecogedor al mismo tiempo. El corazón de Grenouille latía gozoso. Cansado por la creación de su nuevo mundo, el Gran Grenouille se iría entonces a descansar en lo profundo de sus alcobas, es decir, el alma de Grenouille.

27- Ahora no se habla del Gran Grenouille, sino que del Grenouille interior. Cuentan como es el reino de este Grenouille; lleno de recuerdos (libros) y de aromas (botellas). Muestra además lo bien que lo pasaba Grenouille en su castillo y los aromas que le hacen recordar buenos momentos pasados, como las veladas en verano en la casa de su nodriza, su primera noche en libertad y la belleza de la joven que asesinó. De su orgiástico ensueño despierta tembloroso, y sale a satisfacer sus necesidades básicas. El mundo exterior (real) le daba miedo, le aterrorizaba, por lo que prefería habitar en su cueva, por seguridad; y porque podía contactarse con su yo interior.

28- Grenouille pasaría encerrado así por siete largos años. Durante ese tiempo, se libraría una gran guerra en el mundo exterior. Esto no le importaba en lo más mínimo a Grenouille por lo que fueron escasos los sucesos en común que logró tener con el mundo real. Todo iba bien hasta que cierto suceso lo iba a desterrar de su querida madriguera.

29- Este suceso resultó no ser físico, sino que interior. En uno de sus tantos sueños dentro de su fantasioso mundo interior, se vio rodeado de una niebla. Dicha niebla lo ahogaba, no le dejaba respirar, hasta que se le ocurrió olfatearla. Al hacerlo, se dio cuenta de que esta tenía su olor propio, lo que lo espantó en desmedida y lo hizo gritar. Con su grito, destruyó su mundo interior y despertó en la vida exterior, o real. Atemorizado, salió de su cubil y decidió explorar en esto que era su olor. Se despojó de sus ropas y fue desnudo donde el viento, con intención de que éste lo bañara y lo lavara de su olor. Hecho todo esto, volvió donde sus ropas a olfatearlas, pero no identificó nada especial. De la misma manera le sucedió cuando intentó buscarle el aroma a su guarida en la que había habitado los últimos siete años. No poder identificar su propio olor lo desconcertó, lo que le hizo tomar sus pocas cosas y errar hacia el sur.

30- Su aspecto era desastroso, parecía un animal. En el primer pueblo, lo llevaron donde el señor de esas tierras, un viejo científico con aspiraciones a algo más. Su nombre era Taillade-Espinasse. Éste aprovecho al harapiento Grenouille para probar su teoría, que se basaba en que la tierra segregaba un gas letal, que acaba con toda criatura viviente tarde o temprano. Grenouille era el mejor ejemplo, ya que había vivido durante largo tiempo bajo tierra. Por esto, fue llevado a una ciudad lejana, para que el científico probara su teoría a sus colegas. A Grenouille lo iban a tener en una cápsula de “aire puro” por varios días hasta que sanase y así comprobaría su tesis este científico. En vez de eso, Taillade-Espinasse lo aseó de pies a cabeza; afeitándolo, cortándole las uñas y el pelo, etc. Grenouille no caería en la trampa, era el mismo pero mas limpio. Es también esta la primera vez que se mira a sí mismo en un espejo.

31- El científico llevaba puesto un vil perfume de violetas que Grenouille rechazaba. Un día, tuvo un ataque, dando por culpable el perfume; por lo que Taillade-Espinasse tuvo que limpiar todo rastro de éste de su morada. Grenouille entonces prometió al señor que crearía un nuevo perfume, y éste lo llevaría a un taller para que realizase su obra. Grenouille tenía una revolucionaria: quería hacer un perfume con olor a hombre. Para esto, mezcló los más florales ingredientes con los más putrefactos que encontró, resultando así un perfume con olor a “un hombre perfumado”. Con esto Grenouille sería capaz de tener el mismo olor de un hombre normal.

32- Impregnado de su nuevo perfume, salió a la calle a comprobar sus resultados. Funcionaba perfectamente. Ahora la gente se daba cuenta de su existencia (no así antes que lo dejaban pasar porque no tenía olor alguno). Sintiéndose aceptado finalmente por la gente, pensó en un nuevo plan: fabricar un perfume con el cual la gente lo amara, un perfume con aroma a Dios y a los ángeles. Así podría tenerlo todo.

33- Días mas tarde, Taillade-Espinasse lo llevó a su exposición acerca de los gases o fluidos letales que exhalaba la tierra. Grenouille se impregnó con su perfume. Al subir al estrado, se dio cuenta de que todo el mundo podía reconocer su olor, y al mismo tiempo, se alegraban y se dejaban “seducir” por éste. Con esto, la teoría de los fluidos del científico fue alabada a gritos, y Grenouille rodeado por la gente, aclamándolo y ovacionándolo. Sin embargo, nadie en la audiencia sospechaba que todo esto era debido al revolucionario perfume de Grenouille.

34- Pero Grenouille se aburrió de esto, y un día en la mañana se marchó sigilosamente, sin rociarse su perfume, para así pasar desapercibido. Y lo logró. Nadie lo vio pasar, ni siquiera los centinelas de la puerta de la ciudad. No obstante, la teoría de los fluidos de Taillade-Espinasse siguió cobrando fuerzas y ganando adeptos, expandiéndose por todo Francia. Su creador entonces, quiso escalar el monte más alto de los Pirineos para lograr así la cura total, falleciendo en el intento. Cuenta luego el autor que su doctrina aún sigue vigente y que sus seguidores creen en una vida después de “esa” muerte: en lo más cerca del cielo y lo más lejos de la tierra.

-Tercera Parte-

35- En siete días había recorrido casi todo Francia. Llegaría a una ciudad costera llamada Grasse, en donde vería las casas y aposentos mas finos y caros jamás vistos. Pero, lo que realmente le impresionó de sobremanera, fue cierto perfume. Era exactamente el mismo de aquella niña que había asesinado tiempo atrás en París. Sin embargo, era éste un perfume inmaduro, proveniente de un jardín de alguna familia rica, y Grenouille no lo quería todavía. Lo dejaría madurar por un período de dos años, para luego tenerlo en sus manos y realizar un nuevo y anhelado perfume.

36- Para esto, Grenouille debía aprender nuevas técnicas. Llegaría entonces a un pequeño taller, cuyo propietario sería una viuda (Madame Arnulfi), y su subalterno un gigantesco hombre llama Druot. Ahí se ilustraría en las nuevas técnicas de extracción de olores (la maceración), con lo que quedaría fascinado.

37- Con el tiempo, Grenouille se haría un experto en la nueva técnica, incluso aún más que Druot. No obstante, hacía todo humildemente, para no dejar entrever su genialidad. De esta manera también aprendería otra nueva técnica sobre la extracción de olores (congelamiento de la grasa), de la cual también ser haría aficionado.

38- Con todo lo que había aprendido, logró crear perfumes que hicieran manifestar sentimientos en las otras personas; como la compasión, la angustia y el miedo. Contento con sus descubrimientos siguió adelante. Luego, intentó nuevamente (lo había hecho antes en la casa de Baldini) desposeer de su olor a objetos inanimados. Con alegría se dio cuenta de que sí era posible, y comenzó extrayéndoselo a metales y cosas por el estilo. Quiso entonces hacer lo mismo con seres vivos. Empezó con gatos, y perros inocentemente; hasta que nuevamente su obsesión lo llevó a querer experimentar con seres humanos, esta vez mujeres.

39- Y, a la mujer que más amaba (en realidad solo amaba su perfume) era la joven del jardín en la ciudad de ricos. Había pasado ya un año desde la última vez que había husmeado en su perfume, y faltaba un año más para la completa extracción de éste. Empero, Grenouille no aguantaba más tiempo, quería ese perfume en el aquí y ahora, incluso si eso significaba perderlo para siempre. Luego de varias ideas, concluyó que un perfume de tal calidad como el de la joven no podía dejarse en bruto, sino que al igual que un diamante, debía ser depurado sutilmente.

40- De pronto, numerosos cuerpos empezaron a aparecer en los campos de la ciudad. Todos eran cuerpos de jóvenes féminas. Al mismo tiempo, los cadáveres yacían sin su cabellera. Todas ellas eran vírgenes y ninguna había sido violada por el asesino. El terror comenzó a cundir en las calles citadinas. Se instauró el toque de queda para las jóvenes del lugar y se reforzó muchas veces la guardia policial. No obstante, esto no daba resultados. Los asesinatos seguían. Se llamó entonces al obispo para que se excomulgara al anónimo asesino. El procedimiento religioso dio resultados y no hubo mas asesinatos.

41- Antoine Richis era un renombrado cónsul de la provincia que tenía quizás la hija mas bella de la comarca. Se llamaba Laure. Durante el tiempo que el asesino asediaba la ciudad no había hecho escándalo alguno en cuidarla. Ahora, no obstante, tenía 15 años y estaba en edad de casarse. Era tan bella que todo el mundo la deseaba, conllevando esto a que el padre tomara medidas de seguridad para el cuidado de la virgen.

42- Richis tuvo una terrible pesadilla que lo dejó sin aliento, algo lo hacía intuir sobre la proximidad de un nefasto acontecimiento. Empero, no recordaba el contenido de su pesadilla. El padre entendió entonces, en términos generales, que la culminación del crimen del asesino sería su hija, por lo bella y perfecta que era. Como buen hombre de negocios, astuto y sagaz, se puso en el lugar del asesino adivinando así sus próximos pasos. Eso le traería cierta calma. Calma y una obsesión.

43- Esta obsesión del padre llevó a esconder a su hija en un lejano monasterio en una isla, pero sólo providencialmente, ya que su verdadera intención era casar a su hija con el hijo de un Barón, para que así se desposara y tuviera un hijo. Con esto, la joven no sería totalmente pura. Todo esto adivinando las intenciones del asesino, quien vería lejos de sus garras a su última y fundamental virgen (recordemos que Richis ya tenía por seguro que el asesino era un tipo de coleccionista perturbado).

44- Grenouille se desempeñaba en ese momento en tareas rutinarias. Al mismo tiempo, sintió la llamada para cumplir su obsesión de conseguir a la última y mas importante virgen. No la quería por su hermoso e intachable cuerpo, sino que por su única e inexorable fragancia. Al salir de su taller, se dio cuenta de que algo andaba mal. Su patrón, por casualidad le comentó el viaje del cónsul al norte con su hija. Esto exaltó a Grenouille de sobremanera. Corrió en dirección norte buscando algún rastro del perfume de la joven, pero no halló nada. De súbito, percibió aquella fragancia, pero en dirección contraria. Presto partió siguiendo el rastro en dirección sur, hasta dar con una posada cerca de la costa. Ahí alojaría esta noche, sabiendo que su víctima haría lo mismo. Empero, el padre de Laure era muy precavido. El cónsul inspeccionaría el lugar en busca de alguna amenaza, pero sólo se encontraría con Grenouille fingiendo estar dormido, aparentando lo inofensivo que era. Grenouille no lograría conciliar el sueño esa noche debido a la creciente ansiedad y nerviosismo.

45- Sigilosamente comenzaría entonces su tarea. Fácilmente logró escurrirse dentro del aposento de Laure. Todo el mundo dormía y Grenouille no hacía ruidos en absoluto. El asesinato de la joven fue perfecto: un solo golpe seco en la nuca le dio muerte. Luego, comenzó con los procedimientos habituales para la extracción de la más perfecta fragancia. Grenouille envolvió a la joven en la manta engrasada, en el mas perfecto profesionalismo, y luego esperó. Esta era parte importantísima del tratamiento, y a Grenouille le fascinaba, porque no era una espera, sino que un tiempo de reflexión, de aprendizaje. En esos momentos Grenouille era feliz, recordaba los hechos del pasado y se alegraba de tenerlos en su interior impregnados como aromas.

46- Ya amanecía, con el canto de los pájaros y el sol de primavera. Richis se había despertado de buen humor, y había dormido de maravillas, como no lo hacía hace mucho tiempo. Lleno de esperanzas, partió rumbo a la alcoba de su hija, para despertarla por última vez antes de que se desposara. Ignorando lo que sucedió aquella noche, abrió la puerta para ver nuevamente radiante a su hija. La triste realidad era que ella ya había sido asesinada. Fue en ese momento en el cual el padre recordaría nítidamente su pesadilla de antenoche.

47- El pueblo estaba asustadísimo nuevamente. La noticia había llegado rápidamente a todos lados. De inmediato, se ordenó la captura del asesino. Empero, nadie se acordaba del semblante de éste. Un oficial de guardia, un centinela, logró recordar la cara del individuo en cuestión, y corroboró su reflexión recordando que era el mismo hombrecillo que trabajaba en un taller en un pequeño pueblo: era el taller de madame Arnulfi. Luego de la delación del centinela, Grenouille fue tomado preso. La evidencia estaba en su morada. Indiscutiblemente, el asesino era él. Sería puesto bajo la más estricta custodia.

48- Grenouille sería presentado como el asesino de las 25 vírgenes. El pueblo no podía creer que dentro de ese cuerpo flaco y desgarbado existía tanta maldad. La sentencia sería informada rápidamente y los preparativos para su ejecución avanzaban expeditamente. Grenouille nunca explicó por que necesitaba a las 25 vírgenes. Por otro lado, Richis, el padre, sentía repugnancia hacia el pueblo que se alegraba por la ejecución. Él se iba a limitar a mirar al asesino hasta el momento mismo de su muerte.

49- Todo estaba listo para su ejecución y el día tan esperado por el pueblo había llegado. Al bajar de la carroza en la cual estaba siendo transportado, ocurrió una especie de milagro: el pueblo, en vez de sentir odio por el asesino, comenzó a tomarle cariño, llegando esto a niveles tan elevados, que se desencadenó en una orgía multitudinaria. Grenouille sabía que su perfume elaborado con el trabajo de dos años daría resultados. Era así como lo quería, necesitaba ser alabado e idolatrado. Sin embargo, en ese momento se le empezó a nublar la vista, y comenzó a sentir lo mismo que hacia mucho tiempo atrás: la repugnancia por el hombre. Ya se le había olvidado ese estremecimiento, empero, volvía a renacer. Su sueño, se había convertido en pesadilla. No quería mediocridad humana, no necesitaba de sus olores. De súbito, Richis saltó al estrado, como con intenciones de matarlo. Grenouille sentía por fin la cercanía de su muerte. Cual sería la sorpresa de éste, cuando vio que Richis en vez de atravesarlo con un puñal, lo abrazó y lloró en sus hombros. Grenouille simplemente se desmayó.

50- Despertaría a la mañana siguiente acostado en la cama de Laure Richis, vigilado atentamente por el padre. Éste le diría que ahora estaba en libertad de acción, pero le pedía por favor que fuera su hijo, ya que nadie excepto él podía reemplazar la muerte de su hija Laure. Grenouille aceptó, sabiendo que Antoine Richis estaba bajo las influencias del perfume. Luego, sigilosamente, escaparía de la ciudad, sin que nadie se diera cuenta. El caso de los asesinatos de las vírgenes fue cerrado hasta encontrar a otro culpable (Dominique Druot, su patrón) y nunca más se hablo de Grenouille.

-Cuarta Parte-

51- Al igual que lo hizo tiempo atrás, Grenouille caminaba de noche, evitando así el contacto de día con otros seres humanos. Él sabía que tenía El Perfume en su bolsillo y que con este podía hacer cualquier cosa en el mundo entero. Sin embargo, él solo quería morir; y esto lo iba a lograr en París. Esta ciudad no le suscitó admiración en esta oportunidad. Estaba mas podrida que nunca, lo que la hacía escenario ideal para su defunción. Para esto, caminó hacia un viejo cementerio, a un lugar donde se juntaban maleantes, ladrones y prostitutas en torno a una hoguera. En un principio los alertas vigilantes no se dieron cuenta de su existencia, hasta que el desconocido abrió una botella y empezó a rociársela por sobre su ropa. En primera instancia, la multitud quedó estupefacta. Luego, la reacción pasaría a ser de asombro, hasta un deseo intrínseco de cada ser humano presente de poseerlo. La aglomeración de delincuentes comenzaron a acercarse a Grenouille, hasta atosigarlo sin dejarle espacio. Fue en ese momento cuando saltaron sobre él, aplastándolo y magullándolo con sus cuerpos; y luego despedazando su carne y huesos, repartiéndose así su humanidad entre la muchedumbre. Se declara así entonces el fin de Jean-Baptiste Grenouille.

Desenlace:

El objetivo final de Grenouille fue siempre dar cuenta de su presencia, ya que él, dentro de su inseguridad -condicionada por su impercepción de su olor- no sabe de su existencia personal. La única forma por la cual logra, en cierta medida, este objetivo, es dándose a conocer por el perfume que lleva puesto, el cual hace reaccionar a su entorno, fijando la vista en su persona.

Tema recurrente:

El increíblemente desarrollado olfato del protagonista y la falta de olor propio de éste mismo.

Motivo Universal:

“El fracaso de toda una sociedad al crear, debido a sus errores, seres humanos desadaptados e incongruentes con normas éticas adecuadas al sistema preponderante, manteniendo este individuo conductas prohibidas e indebidas.”