El origen perdido; Matilde Asensi

Literatura española contemporánea. Siglo XXI. Narrativa. Novela de aventuras. Argumento. Imperio inca

  • Enviado por: Chaplin
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
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Capitulo I

Root (Arnau), Jabba (Marc) y Proxy(Lola); amigos y hackers; se encontraban en Barcelona, en un teatro abandonado, entrando a través de su ordenador a otro de la Fundación TraxSG. Después de hacer su misión se dirigieron a su escondite el <<100>>, un vagón de metro, que se encontraba en una galería bajo la ciudad.

Arnau tenía una empresa de programación Ker-Central, y Proxy y Jabba trabajaban para él.

Poco después su cuñada le llamó desesperada diciéndole que hacía un buen rato que intentaba localizarle, al parecer era porque su hermano, que nunca enfermaba, estaba en el hospital enfermo. Arnau fue hacia allí lo más rápido que pudo. Ona (su cuñada) le explicó que su hermano después de comer se había ido a su despacho a trabajar, y que ella se quedó dormida hasta que noto que alguien le respiraba en la cara y al despertar encontró la cara de su marido, éste le dijo que estaba muerto y que quería que lo enterrara. Al principio no se lo creyó pero al ver que no era una broma intentó localizarle pero no pudo y llamó a urgencias, al final se lo llevaron al hospital con una ambulancia.

Poco después los médicos (neurólogo y psiquiatra) hablaron con ellos y les explicaron que Daniel (el hermano) sufría dos patologías llamadas ilusión de Cotard y agnosia, con las que no sentía su cuerpo, creía que estaba muerto y era incapaz de reconocer nada. Pero en realidad ellos no tenían ni idea de lo que tenia su hermano. Pasaron una noche muy mala y Daniel no dejaba de delirar, además hablaba sobre la existencia de un lenguaje original. Por la mañana, Arnau, se fue a casa, localizada en el tejado del edificio de Ker-Central, porque tenia que ir luego a buscar a su madre y a Clifford al aeropuerto, que venían de Londres, los llevó al hospital y acompañó a Ona y al hijo a su casa. En cuanto llegó a casa se puso a dormir.

A las ocho y diez de la noche, le despertó el teléfono, era Ona, lo llamaba porque había encontrado unos papeles en el escritorio de su marido y quería que él los mirara. Al llegar se los enseñó, eran unas notas escritas en un idioma extraño y traducidas por su hermano: “¿No escuchas, ladrón? Estas muerto, jugaste a sacar el palo de la puerta. Llamaras al enterrador esta misma noche. Los demás, mueren todos por todas partes para ti. ¡Ai, éste mundo dejará de ser visible para ti! Ley, cerrado/a con llave”. Arnau intentó calmar a Ona, diciéndole que era imposible que lo que tenía su hermano estuviera relacionado con eso. Ona le explicó, mientras se dirigían al hospital, que Daniel estaba haciendo una investigación sobre etnolingüística (estudio entre la lengua y la cultura de un pueblo) inca para la catedrática del departamento, Marta.

Llegaron al hospital, y su madre y Clifford se fueron a su casa. Al cabo de un rato Daniel dijo una palabra extraña: “Lawt'ata”, y luego: “Estoy muerto porque los yatiris me han castigado”. Ona explicó a Arnau que debía ser quechua o aymara, aunque seguramente era aymara, Daniel las tubo que aprender para trabajar con Marta, ya que una amiga suya (profesora), tubo conocimiento de la existencia de unos documentos, Miccinelli, que aportaban las claves necesarias para interpretar un sistema olvidado de escritura incaica que demostraba que esa no había estado una civilización ignorante sin alfabeto. Con los documentos había un quipu (cordón largo de lana del que cuelgan cuerdas de colores llenas de nudos, con los que se hacía, a parte de cálculos, narraciones). Marta Torrent se encargaba de investigar el quipu y se dio cuenta que había una relación entre los nudos y las palabras quechua, como era una faena muy dura buscó ayuda entre los más preparados, Daniel, aunque él sabía que ella lo explotaría a trabajar sin recompensa. Lo que no sabía Ona, era porque Daniel había dejado de estudiar quechua y se había centrado en el aymara, solo que él dijo que encontraría la solución en ésta última lengua.

Arnau llegó a su casa y se puso a dormir, pero a las 3 de la tarde se despertó, tenia muchas cosas que hacer y aclarar la posible relación entre la agnosia, la Cotard y el trabajo de investigación. Después de almorzar llamó a Jabba y le dijo que quería que él y Proxy le ayudaran y buscaran en internet la lengua aimara, Jabba no estaba de acuerdo pero al final acabó accediendo, porque él iba a leer todos los libros de Daniel que había llevado a su casa.

A Arnau le resultaba imposible situar lo que explicaban los historiadores en un momento conocido de la historia, también sus dioses, en el cual uno, Viracocha, al parecer éste había salido del lago Titicaca y creado la humanidad dos veces, la primera vez creó unos gigantes, pero como empezaron a pelearse entre ellos Viracocha los destruyó, con un diluvio, más tarde el mundo quedó a oscuras, y así sacó del lago al sol, la luna y la segunda raza humana que construyó y habitó la ciudad de Tiwanacu. También dicen las leyendas que envió a sus hijos a fundar la ciudad de Cuzco y diesen origen a la civilización inca, y sus descendientes fueron los verdaderos miembros de la familia real, para diferenciarlos de los demás se les perforaba el lóbulo de las orejas y se les ponía unos discos de oro (orejones).

A Las ocho, el ordenador le avisó que era la hora de cenar, como también tenía que ir al hospital cogió unos libros y se los llevó. Su madre le llamó y le informó que su hermano no había mejorado.

Al poco rato que Arnau y Ona llegaran al hospital, aparecieron Jabba y Proxy para enseñarle algo que habían encontrado: al parecer el aymara era una lengua perfecta, un lenguaje de programación que se compone de raíces y sufijos que cuando se unen tienen significado, y que prácticamente no ha cambiado nada. También que de Viracocha no dicen nada, pero sí de Thunupa, el dios de la lluvia y el rayo. Los aymaras creían que eran descendientes directos de los constructores de Tiwanacu, que era una especie de monasterio, gobernado por los Capacas (sacerdotes).

Arnau les explicó todo lo que él sabía sobre el trabajo de su hermano. Sus amigos le dijeron que ya no era el de antes y se sorprendieron de que no se hubiese dado cuenta de algo, que su hermano había descifrado la clave del quipus y había traducido la maldición, pero les dijo que eso estaba escrito en quechua y que su hermano solo sabía aymara, aunque tampoco lo había comprobado. Proxy le siguió explicando que al parecer tenían un lenguaje secreto y mágico. Root recordó que Daniel había dicho que estaba muerto porque los yatiris le habían castigado y “lawt'ata”. Sus amigos repetían que todo lo de su hermano le estaba afectando y que no era el de antes, por último Arnau afirmó que iría a ver a la catedrática si Daniel no mejoraba en los dos siguientes días.

Capitulo II

Daniel no mejoró. Su abuela había ido y había organizado los turnos de manera que todos podían reconstruir sus vidas con cierta normalidad.

A la una Arnau tenía una cita con Marta Torrent. Era sábado por la mañana y él se dirigía a la Universidad. Mientras tanto, recordaba la noche anterior, en la que había estado leyendo esos libros pesados. Le llamó la atención una imagen de un cráneo alargado.

Más tarde encontró un dibujo hecho a mano por su hermano, en donde se veía una pirámide de tres pisos, en el interior de la cual aparecía una especie de recipiente cuadrado de donde salían cuatro cuellos con cabezas de felino, en la parte superior, seis cuellos acabados en cabezas de pájaro a los laterales y en la base, y dentro del recipiente una pequeña serpiente con bañas. Daniel había anotado en la parte inferior: <<Cámara>>.

También descubrió un mapa bastante raro, con letras árabes.

Después encontró un diccionario de la lengua aymara y descubrió que “lawt'ata” significaba “cerrado con llave”. A medida que iba leyendo, se daba cuenta que la lengua aymara era matemática, además consistía en tres valores: cierto, falso y neutro.

Cuando quiso encender el ordenador de Daniel encontró una dificultad, el ordenador le pedía la clave de acceso. Arnau quedó paralizado, no entendía porque su hermano necesitaba una protección como aquella.

Intentó, con trucos, saltarse la petición pero no funcionó, también escribió unas cuantas contraseñas pero ninguna de esas era la correcta. Al final decidió llevarse el portátil a casa y puso todos los ordenadores de casa y de la empresa a buscar la contraseña.

Cuando llegó a la Autónoma, después de caminar por largos pasillos, llamó a una puerta, al abrirle y decir que era el hermano de Daniel, todos se volvieron amables con él y le acompañaron al despacho de la doctora Torrent.

La primera impresión que tubo de ella fue bastante desagradable, al poco rato se dio cuenta de que había entrado en la celda de una loca peligrosa.

Cuando empezaron a hablar, Arnau le explicó con voz muy firme el estado de su hermano, y le enseñó unos documentos que había llevado del trabajo de Daniel. Más tarde hablaron de las deformaciones de los cráneos y también del Dios de los báculos (una especie de hombrecito con sombrero)que se encontraba coronando la pieza de la Puerta del Sol en un dibujo. La catedrática le explicó que ellos el numero cero no lo conocían. Cuando Arnau le dejó ver todo lo que llevaba, ella le dijo que su hermano se había aprovechado que podía entrar y salir de su despacho, para investigar cosas por su cuenta que no tenían nada que ver con lo que le había mandado y que no podía devolverle esos documentos ya que ese material era suyo. Arnau se enfadó mucho, esa mujer estaba llamando ladrón a Daniel. Así que él le contestó a todo lo que le había dicho y le quitó los documentos de la mano, se los guardó y se fue.

Por la tarde volvió al hospital y por la noche fue a cenar con Proxy, Jabba y Judith (su ex-novia). Como Proxy se lo había explicado todo a Judith, él soltó todo lo que pensaba sobre la catedrática.

En llegar a casa continuó leyendo. Uno de esos libros era <<el Camino de los yndios Yatiris>>, descubrió que los dibujos hechos por el autor, en donde se encontraban los perfiles del lago Titicaca estaban en las ruinas de Tiwanacu, y desde ahí el camino consistía en bajar 4000 y algo metros para entrar en la selva, pero el dibujo estaba roto y no se podía ver a donde conducía. Después continuó leyendo a Guamán. Se despertó su madre pero le dejó tranquilo porque poco rato después volvió a la cama y él a la lectura.

Topó con los tocapus (tejidos con casillas de símbolos)y lo buscó en internet, al parecer tenían significados secretos. Ahora la pregunta que tenia era en que idioma estaban escritos los tocapus y si tenían relación con el aymara, por eso le envió un correo a Jabba para que lo buscara por él junto con el dibujo del hombrecito. Y siguió leyendo.

Se despertó a causa de un terrible ruido, se levantó y fue al origen del ruido, eran Jabba y Proxy, habían llevado a su estudio todos los ordenadores de <<100>>.

Le explicaron que habían ido a ayudarle y que sabían de donde había salido el hombrecito: aparecía en el mapa de las letras árabes. El mapa fue hecho en 1513 por un famoso pirata turco llamado Piri Reis, y le contó un cuento en donde todo era real: se descubrió el mapa en Estambul, el mapa representaba Inglaterra, España, África occidental, el océano Atlántico, una parte del norte de América, el sur y la costa antártica. Pero las cosas extrañas eran: el mapa fue hecho en 1513 y aún no se conocía el Nuevo Mundo, y entre otras muchas cosas, que la unión entre América y la Antártica existía, pero esta última estaba sin hielo, esa unión ahora está bajo del mar. Él hizo el mapa copiando de otros mapas anteriores.

Poco después se duchó y alguien empezó a llamarle, pero él no cogía la llamada, pero llamó varias veces hasta que la cogió, era Marta Torrent y le llamaba para decirle que el material que tenia no era suyo y debía devolvérselo, pero él le dijo que esperara a que Daniel se recuperara.

Él quería saber que había visto la catedrática en esos papeles para que los quisiera suyos.

El lunes por la mañana, su abuela le dijo que Daniel había estado muy inquieto toda la noche, y le explicó que también dice cosas sobre una cámara que está debajo de una pirámide, y que allí está escondido el lenguaje original, que está formado por sonidos extraños pero con propiedades naturales.

Proxy y Jabba llegaron y Arnau les explicó lo que decía Daniel. Al rato se pusieron a leer.

Arnau dedujo que los yatiris, aymaras nobles, también eran unos médicos extraños que curaban con palabras y que compartían ese mismo lenguaje con los orejones.

Proxy les explicó que Cieza decía que los collas aseguraban que descendían de una civilización antigua al diluvio, pero que sabían poco de esos antepasados, pero que habían estado una nación muy grande pero que abandonaron sus antiguos dioses y creyeron en Viracocha. También aseguraban que Tiwanacu se construyó antes de la llegada de los incas y en una sola noche.

Apareció la contraseña de Daniel, era muy rara. Descubrieron que Daniel se dio cuenta de que los nudos no estaban escritos en quechua si no en aymara, así abandono los quipus y se centró en los tocapus. Luego encontraron el JoviLoom, que servia para traducir los tocapus. También traducciones de textos aymaras en los que se hablaba de Taipikala una especie de monasterio en donde nació el primer ser humano de la unión de Oryana (diosa) y un ser terrestre, después del diluvio los pocos supervivientes se fueron haciendo más débiles, fueron creciendo menos y se morían antes. Pero como conservaban el lenguaje continuaban siendo yatiris.

Ellos dedujeron que Tipikala era Tiwanacu. Los yatiris empezaron a adorar al sol ya que para la vida de cada día él era muy importante y los Capacas eran los yatiris más sabios que eran los que gobernaban. El sitio más sagrado de Taipikala era la Pirámide del Viajero donde se custodiaban unas planchas de oro donde estaba escrito la memoria de la creación del mundo, la llegada de Oryana, la historia de los gigantes, del diluvio, el renacimiento de la humanidad con la vuelta del sol y todo lo que los yatiris sabían sobre el universo y la vida. También contenía dibujos de la Tierra.

Ellos dos continuaron leyendo y ella se puso en uno de los ordenadores.

Los yatiris vieron como las estrellas les avisaban que venia un gran ejército se escondieron entre la población vestidos de comerciantes, pero que antes de marchar protegieron al viajero y todo lo que había en su tumba, por eso cambiaron la puerta por otra y alzaron una montaña de piedras para esconder la pirámide. Explicaron que llegaría el ejército que cambiaría el mundo para siempre y donde se esconderían hasta que pasara la destrucción, en planchas de oro, lo dejaron todo dentro de la pirámide y lo volvieron a sellar todo.

Después de la llegada de los españoles llegaron unas fiebres que los yatiris no podían curar y así ellos también empezaron a morir y un día se fueron, dos poemas explican la alegría de los aymaras al ver que se salvaron.

A partir de eso dijeron que debían ir a Tiwanacu. Por eso empezaron a buscar fotografías del lugar. Descubrieron que allí una serie de templos formaban un núcleo compacto de edificaciones al centro de la área excavada de Tiwanacu, y las investigaron.

Solo les quedaba uno por investigar Lakaqullu que era un montón de piedras, estaba aislada de los demás y tenia una puerta conocida como la Puerta de la Luna, al parecer coincidía con la historia de Daniel.

Root dijo que debían ir a Tiwanacu, hubo una discusión porque Marc no quería ir. Pero al final decidieron que si y se pusieron a buscar más fotografías, mientras buscaban se encontraron con una mala noticia: Marta estaba en Bolivia, en Tiwanacu, seguramente había ido a buscar la Puerta del Sol.

Arnau mandó a Núria, su secretaria que les sacase tres billetes de avión para Bolivia, pero no había un vuelo directo, tendrían que hacer escala en Ámsterdam.

Capitulo III

El viaje fue espantoso, sobretodo para Marc que odia volar, y muy largo. Por la falta de aire aún se encontraron peor, cuando llegaron al hotel les dieron mate de coca para recuperarse, pero estuvieron, él y Marc, dos días en la cama recuperándose.

Por fin el viernes pudieron salir a dar una vuelta por la Paz. Le pagó a un indio para que le hablara en aymara, por fin oían esa lengua.

Al día siguiente cogieron un taxi a primera hora de la mañana para ir a Tiwanacu.

El viaje fue bastante malo pero consiguieron llegar, pero entonces a Root le entraron los nervios de si veían a Marta, y que se daría cuenta de que habían ido a buscar lo mismo que ella.

Pagaron y entraron, se dirigieron a uno de esos templos que formaba el núcleo y mientras paseaban iban leyendo la guía, que decía que podría ser que el Dios de los báculos fuera Thunupa, el de la lluvia y el rayo. Utilizando la lógica dedujeron que las entradas y todo estaría reflejado en la puerta.

Fueron a ver esos templos pero no quedaba gran cosa de ellos. Más tarde Marc y Lola vieron a la catedrática trabajando, y decidieron irse de allí, para dirigirse a Lakaqullu. Se dividieron y empezaron a examinarla atentamente, mientras Marc vigilaba.

Proxy los llamó, había encontrado una de las entradas. Marc y Arnau intentaron levantarla pero no pudieron así que decidieron irse a comer y ya examinarían mejor la Puerta del Sol porque aún no lo habían hecho.

Cuando ya estaban comiendo entró un grupo de personas al restaurante, entre ellos Marta que iba acompañada de un hombre calvo. Se quedaron de piedra, no sabían que hacer. Ella le vio y se dirigió hacia ellos, se hablaron de una forma muy agria y continuaron comiendo.

Volvieron a la Puerta del Sol y siguieron examinándola, cansado, Arnau se sentó en el suelo, estaba arto de todo lo que estaba pasando, estaba sentado bajo la puerta, pero cuando dirigió la mirada hacia la puerta vio la solución.

Llamó a los otros, descubrieron que debían poner un báculo con pico de cóndor en el ojo de la figura de la piedra. Arnau recordó que había los visto en el mercado de La Paz.

El domingo se levantaron tarde y fueron a comprar los cayados.

Al día siguiente fueron a comprar todo de utensilios que les servirían para entrar en la pirámide: prismáticos, brújulas... por la tarde volvieron a Tiwanacu, al llegar a la puerta y encontrar la entrada Jabba puso el báculo hasta el límite, y la piedra empezó a bajar poco a poco y sin hacer ruido.

Proxy estaba muy contenta, no como Jabba y Root. El primero en entrar fue Arnau, seguido por los otros dos, la escalera se acabó y entraron en un pasillo, al final de éste había una enorme cabeza de cóndor en la pared barrándoles el paso. A los lados de la cabeza había varios tocapus que tradujeron con el JoviLoom, el resultado era: <<Seis cortado en dos raíz de tres>>, y el del otro lado: <<Seis crecido en cinco raíz de tres>>. Intentaron apretar los tocapus a ver si se hundían pero no, eran fijos.

Proxi encontró otros tocapus que decían: <<dos cortado en dos raíz de uno>> y el otro: <<Dos crecido en cinco raíz de>>, hicieron las operaciones y les daba: uno, ya que haciéndolo y quitándole el cero al diez quedaba uno, porque ellos no conocían el cero.

Proxy se puso de cara arriba a la piedra y de pronto la parte superior de la cabeza empezó a alzarse, ella lo único que había hecho era apretar el tocapu que representaba el uno.

Traspasaron la boca del pájaro, aunque Marc por los pelos ya que casi se cierra antes de que él hubiese pasado.

Arnau recopiló todo lo que recordaba del dibujo de la Puerta del Sol y dedujo que se encontraban en el cuello y después de una pequeña subida se encontrarían con las paredes de la cámara.

Al poco rato encontraron una piedra de la medida de un folio con agujeros y decidieron llevárselo, y después vieron otra cabeza de cóndor, con las figuras de los lados del Dios de los Báculos como en la puerta. Estaban en simetría los que tenían cabeza de cóndor y los de cabeza de humano.

Jabba se puso a traducir los tocapus, y mientras Proxy les decía que esos dibujos se podían apretar y hundir, ella ya los estaba hundiendo.

Pero de pronto se oyó una voz tras suyo que le decía a Proxy que parara y en cuestión de décimas de segundo el suelo empezó a moverse, habo trozos que se hundieron.

La voz les preguntó si estaban bien, pero ellos estaban pensando en coger a Proxy antes de que se cayera, pero al ver que no podían la voz también les ayudó a subirla, esa voz resultó ser la catedrática, sabía lo que querían hacer y por eso los siguió.

Para no estar de mal humor todo el rato quedaron en que ella se llevaría la gloria de lo que descubrieran pero que ella tenía que ayudarles, y ella aceptó.

Marta empezó a traducir todo lo que decían los tocapus con mucha facilidad, y ella sola dedujo el problema sin dificultad, la serie que había elegido de figuras era la que tenia más lógica. Cuando Marta los apretó bajó una escalera y ellos la subieron, al final de la escalera había una pared que debía ser la de la cámara.

Arnau dijo a Proxy en voz baja que no podían consentir que la catedrática entrase en la cámara.

Marta les preguntó como habían aprendido aymara en tan poco tiempo pero ellos le dijeron que no lo habían aprendido pero que tenían el JoviLoom de su hermano. Marta les dijo que ese programa era suyo, que se lo había hecho su marido.

Entonces Arnau recordó una de las conversaciones que había tenido con su hermano, cuando “despertó” Proxy l preguntó si estaba bien, pero no, no se encontraba bien, pero le

contestó que si.

Arnau les pidió que continuaran sin él unos momentos que él ya les seguiría después, Lola no estaba de acuerdo pero accedió, pero tan solo avanzaron unos metros apagaron las linternas y se sentaron a esperarle sin que se diera cuenta.

Arnau empezó a recordar cuando estaba con Daniel, cuando se incorporó los encintró y siguieron caminando hasta la esquina y giraron, y se encontraron delante de la primera cabeza de puma, siguieron doscientos metros y encontraron la segunda, y la entrada.

Por encima de la cabeza de Arnau había una especie de recuadro donde habían unos tocapus gravados, les hicieron fotos y las pasaron al ordenador, luego Marta lo empezó a leer y ponía exactamente lo último que había traducido Daniel antes de ponerse enfermo. Proxy la paró antes que continuara leyendo, y le explicaron lo que le había pasado a Daniel con eso y su teoría de que cualquier persona que supiera aymara y lo leyera se quedaría como él. Pero marta les dijo que ella no pensaba lo mismo que ella creía que solo le afectaba la maldición a alguien que tuviese intención de robar, por eso estaba la primera pregunta de la frase, y que a ella no le pasaría nada. Y la dejaron continuar, cuando lo acabó de leer continuaba exactamente como estaba, eso significaba que ella tenía razón y que la intención de Daniel era robar.

Ahora sabían que decían los tocapus sólo les faltaba saber como abrirla, entonces Lola y Arnau descubrieron que la piedra que habían cogido antes les serviría, pero como no sabían cuál era la orientación correcta para ponerla encima de los tocapus fueron probando, la primera vez que la pusieron y le hicieron la foto no tenia sentido, pero la segunda si y decía algo así como: <<Saca el palo de la puerta y será visible para ti lo que está cerrado con llave, el Viajero y las palabras, origen y destino>>.

Arnau empezó a apretar esos tocapus, cuando acabó un listón vertical de piedra salía de la pared. Proxy lo cogió y enseguida se desprendió de la pared, y la Cámara del Viajero se empezó a abrir.

Delante de ellos había un montón de planchas de oro, la primera en avanzar fue Marta que estaba fascinada, después entraron todos.

En el medio de la cámara había una especie de caja grande, pero cada vez que se acercaban más veían lo que era en realidad: un sarcófago monstruoso, de oro y de unos cuantos metros de largo. Pero en ese momento algo más sucedió: la puerta se estaba cerrando pero Arnau y Marta no salieron corriendo porque ya sabían que la puerta estaba demasiado lejos.

Después Marc y Arnau abrieron el sarcófago, la catedrática les echó bronca por lo que acababan de hacer. Pero Arnau estaba mirando lo que había dentro del sarcófago: era el Viajero, un gigante enorme.

La doctora Torrent les dijo que si creía en lo del diluvio ya que la mayoría de las religiones hablan de un diluvio universal, y que todas coinciden que fueron aproximadamente en la era glacial.

Marta tradujo unos tocapus que estaban en la pared que decían que si querían conocer los sonidos de la lengua que les fueran a buscar.

Poco después lo volvieron a tapar, y se pusieron a examinar la tarima de piedra del sarcófago y encontraron otro texto, lo que había en el suelo era una parte de todo lo que ponía en la pared, por eso dedujeron que lo que tenían que apretar eran los tocapus en los que ponía la frase: <<vamos a buscaros porque queremos aprender>>.

Después de apretarlos apareció una escalera de piedra que bajaba a las profundidades.

Bajaron, luego siguieron recto y después de tres horas subieron otras escaleras y encontraron una piedra circular con una flecha gravada y por fin la salida.

Ya estaban fuera, y se dirigieron al pueblo de Tiahuanaco, y fueron donde habían ido a comer el primer día que fueron a Tiwanacu, en donde se quedaron a dormir.

Capitulo IV

Cuando Arnau se despertó, Proxy y Jabba le dijeron que Marta se había ido pero les había dejado una nota con un número de teléfono para que les llamara cuando llegaran a La Paz.

Salieron a dar una vuelta, Jabba quería que llamaran a Marta pero los otros dos no, pero al final para hacerle callar sacó el móvil y la llamó.

Marta les invitó a tomar café en casa de unos amigos suyos, Root preguntó si querían ir, pero Proxy fue la única que dijo que no, y cuando habían decidido que mejor esperar al día siguiente, Root le dijo a Marta que en una hora estarían allí.

Proxy se enfadó, pero él le dijo que le había dicho que si porque tenía curiosidad por saber lo que quería.

Llegaron a la casa, allí estaba Marta esperándoles.

Al entrar les presentó a los propietarios, la doctora Gertrude Bigelow, y su marido, Efraín.

Efraín era el hombre calvo que habían visto en el restaurante. Marta les dijo que ellos dos ya sabían todo lo que les había pasado dentro de la pirámide, ella les empezó a explicar muy rápido lo que tenían en mente: trabajar en equipo.

Les explicaron que aquel país estaba lleno de leyendas que explicaban la existencia de antiguas civilizaciones escondidas en la selva, también a veces esos países mandaban expediciones a buscar indios no contactados, y que la doctora Bigelow había formado parte de un de ellas.

Al parecer hay muchas zonas selváticas con vacíos geográficos, esa teoría sostenía la idea de que los yatiris se podían haber escondido en la selva y continuar vivos, y simplemente el camino estaba dibujado en el mapa de Sarmiento de Gamboa, si se intercalaba el mapa con otro de Bolivia se veía que las pisadas que había en el mapa se dirigían al Amazonas, por eso estaba segura de que podían empezar la búsqueda de los yatiris.

Ellos estaban dispuestos a intentar encontrarlos.

Sin darles tiempo a decir nada, la catedrática les dijo que si no querían ir lo entendía pero que les dieran todo el material, Gertrude vio que iba demasiado rápido y le dijo que les dejara opinar sobre la expedición.

La contestación de Arnau era que ahora veía lo que lo que querían en realidad era el material y que se alejaran de la historia. Entonces Marta se disculpó diciendo que se había precipitado pero que tenía miedo de que no aceptaran y que se llevaran el material.

A Arnau no le hacía ninguna gracia pero aceptó.

Lola también aceptó, pero Jabba no quiso, aunque al final le convencieron.

Al día siguiente, se pusieron manos a la obra a estudiarlo todo, imprimieron varias veces el mapa de Gamboa y el de la plancha de oro encontrado en la pirámide, que era el mismo. La de la plancha se acababa en un en un triangulo idéntico al de la piedra que cogieron en la pirámide.

Dedujeron que en ese triangulo se encontraban los yatiris, el sitio donde se situaban era un parque nacional sin datos, por eso no podrían entrar porque se necesitaban unos permisos especiales.

Gertrude acompañó a Jabba, Proxy y Root a vacunarse contra el tétanos y la fiebre amarilla, mientras iban pensando que se inventarían para que les dieran el permiso.

Cuando volvieron Efraín dijo que no los conseguirían, que entrarían sin ellos, porque igualmente no se los iban a dar y si decían la verdad no tardaría en salir por las noticias.

De guía les serviría la doctora Bigelow, pero ella no estaba de acuerdo.

La doctora Bigelow les explicó su teoría sobre el tema de los yatiris: creía que el aymara hacía que con esos ruidos llegaran una especie de sondas al cerebro y disparando los neurotransmisores provocando diferentes estados de ánimo o sentimientos.

Decidieron ir todos a por los yatiris, en cuanto consiguieran preparar el material, estudiar la zona... podrían partir (el lunes siguiente).

Al día siguiente, jueves, Proxy y Arnau fueron a comprar el material (sacos, tiendas, mosquiteras...) mientras Marta buscaba los billetes de avión, Gertrude buscaba el material médico, y Efraín y Marc estudiaban la zona por donde podían entrar.

En último momento Arnau se compró un GPS, y la noche del domingo llamó a su abuela, la única que podía entender la locura que iba a hacer, ella le explicó que ellos se iban a llevar a Daniel a casa.

Arnau no pudo dormir y por la mañana fue a cortarse el pelo.

Cogieron el avión, al llegar comieron algo y después alquilaron una camioneta.

A la media hora de viaje, dijeron al conductor que querían bajar, cuando quedaron solos miraron en el GPS y estaban cerca de la caseta de los guardias del parque.

Mientras avanzaban la vegetación iba cambiando, cada vez era más abundante.

Pararon cuando encontraron la caseta y se sentaron, al cabo de un rato se incorporaron y como no había ningún guardia decidieron pasar por la entrada.

Después de un rato de caminata encendieron las luces de gas, acamparon al lado de un riachuelo, encendieron fuego para espantar a los animales, se fueron a dormir, pero como empezó una tormenta no pudieron dormir y por la mañana estaban congelados, mojados y agotados.

Empezaron el camino infernal, pararon a descansar y continuaron hasta que Efraín anunció donde dormirían, pero lo harían en las hamacas. Pasaron mala noche porque a causa del calor del fuego aparecieron unas serpientes gigantescas, pero Gertrude les explicó que sólo comían animales pequeños, no humanos.

Volvieron a ponerse en camino muy temprano, ellos tres parecían tres zombis. Esa noche Arnau decidió dormir pero al despertar encontró un lagarto gigante encima de sus piernas, por poco no se muere del susto.

Ese día avanzaron bastante, en esos momentos ya no sentían ningún dolor.

El sábado, les faltaba poco para llegar a su meta.

El domingo fue peor, llevaban puesta toda la ropa que llevaban para no rasgarse con las plantas pero evitar las heridas era imposible.

Pasó el lunes y llegó el martes, en el que el bosque se fue haciendo menos denso.

De pronto Efraín se paró, había una punta afilada cortada por manos humanas en el suelo. Estaban muy cerca.

Unos 50 m. Más adelante encontraron una muralla baja llena de musgo. Siguieron avanzando, a pocos metros había la entrada, no había rastro de los yatiris, se habían marchado; pero allí había una ciudad muy parecida a Taipikala.

Arnau pensó que todos los peligros que habían pasado para entrar allí no habían servido para nada.

Llegaron enfrente de una especie de palacio, Arnau vio algo que se movía en la parte superior del edificio. Entraron dentro y otra vez le pareció ver algo en movimiento, pero giró la cabeza y no vio nada, se acercó al sitio pero no había nada.

Fueron a comer a la plaza y decidieron no moverse de allí hasta descubrir que les había pasado a los yatiris y si descubrían donde habían ido, mejor.

Pero por falta de alimentos decidieron irse, aunque antes de eso, Efraín se dio cuenta de que en la piedra central de la plaza había una pieza que encajaba con la piedra que habían cogido de la pirámide, en colocarla un silbato enorme sonó por las alturas. Cuando se giraron para ver el origen vieron en todos los tejados unas figuras armadas con lanzas, que les apuntaban. Se quedaron de piedra estaban aterrorizadas. Esos indios dispararon contra las mochilas.

Por una calle apareció el que debía ser el líder de esa patrulla.

El líder, o lo que fuese, se plantó delante de todos ellos, por último el líder cogió la piedra y gruñó algo, lo dijo varias veces. Gertrude le dijo que habían encontrado la piedra en Taipikala. Al oír eso él lo repitió chillando. Después se giró hacia ella y le dijo algo, aunque ella no le entendía continuó ablando hasta que dijo yatiris, y él lo volvió a repetir.

Después izo quemar las mochilas, todo menos las hamacas. Luego un indio cogió a cada uno, y iban detrás del líder. Arnau se dio cuenta que las cosas que había visto moverse eran ellos.

Abandonaron la ciudad en dirección a la selva. Descubrieron que eran los toromonas, porque repetían mucho esa palabra. Durante una semana durmieron en las hamacas, y veían como iba cambiando el paisaje a medida que avanzaban.

Arnau y Marta se interesaron por aprender cosas de los toromonas durante todo el tiempo que estuvieron con ellos.

Un día a Arnau le tuvieron que quitar dos larvas blancas que le habían entrado dentro del cuerpo, fue asqueroso. Pasaron más días, hasta que los senderos empezaron a desaparecer, en ese momento Marta dijo que creía que habían llegado al territorio yatiri.

Algo raro pasaba, los toromonas les ordenaron que pasaran por delante de él y pasaron por el sendero.

Al poco avanzar Arnau vio un brazo desnudo que apartaba las hojas, ese individuo llevaba unos grandes discos de oro en los lóbulos de las orejas, tenia unos rasgos típicos aymaras.

Entonces hizo un gesto para que los siguieran, era un yatiri.

Lo siguieron y caminaban directamente hacia un árbol y vieron como entraba por una obertura cortada en el tronco, entraron a una enorme sala con una rampa cortada que subía en espiral.

Dijo algo en aymara, Marta lo tradujo: que fueran con él.

Después Arnau vio calles parecidas a la que estaban pasando ellos, que conectaban los enormes árboles.

Se dieron cuenta que habían utilizado una técnica para moldear la naturaleza y adaptarla a sus necesidades.

Entraron el árbol siguiente, una especie de plaza enorme, allí vieron a las primeras mujeres.

Una mujer le pidió a su guía que fuese deprisa y él le había contestado que los Capacas ya los estaban esperando.

Salieron y fueron a otro árbol de dimensiones descomunales, entraron en el árbol, del techo colgaban grandes tejidos de tocapus y el suelo estaba recubierto de laminas de oro, entraron en otra sala enorme, su guía les indicó que se sentaran en unos taburetes.

Delante estaban los Capacas: cuatro ancianos, dos mujeres y dos hombres. En un momento entró un joven yatiri y les empezó a hablar en Español antiguo, se llamaba Arukutipa, y les dijo que seria su interprete. Todos quedaron de piedra.

Marta se quería lucir y les habló en aymara, los Capacas ni se inmutaron pero le contestaron que preferían relacionarse en Español.

Les preguntaron como era que les habían encontrado, entonces Marta le explicó toda la historia, y al final Arnau les pidió que les diera un remedio para su hermano.

Ellos contestaron que se lo darían pero ellos no volverían nunca y tampoco hablarían a nadie de ese lugar, y los amenazaron por si no lo hacían.

Ella aceptó, pero como los demás no estaban de acuerdo les dijeron que el mundo había cambiado y que los españoles ya no controlaban el mundo, los Capacas les creyeron todo lo que les dijeron del mundo actual, pero Lola les dijo que ellos les podían explicar lo que preguntaran pero que al menos ellos también les contestaran las preguntas que tenían.

Ellos estuvieron de acuerdo y su pregunta fue la del poder de las palabras.

Entonces los Capacas se levantaron y empezaron a cantar en aymara pero Arnau y los demás, aunque no lo sabían, entendían todo lo que les estaba explicando, la historia fue parecida a la que ya sabían pero con algunas variaciones, como la que no hubo ninguna helada sino que aparecieron unas piedras enormes del cielo y hicieron que hubiese un montón de cataclismos que fueron muy rápidos: el diluvio universal, y que por su culpa se modificaron muchas cosas, y que ellos fueron los únicos que conservaron la lengua que les dio Oryana, a partir de ahí lo sabían todo.

Cuando callaron todos se quedaron estupefactos. Y después discutieron sobre el tema de la pirámide del Viajero, y quedaron en que darían a conocer lo que había dentro ocultando la información comprometida, pero ellos abandonarían Qalamana para siempre.

Recorrieron a la inversa el mismo camino, se fueron y volvieron a estar con los toromonas con los que volvieron a la ciudad (Qhispita), aunque antes de despedirse les hicieron un regalo: una ceremonia. Mientras iban con ellos, Gertrude les enseñó que había grabado toda la conversación con los yatiris en la grabadora.

Les dejaron solos y salieron de la selva siguiendo un río, pudieron sobrevivir gracias a todas las técnicas que habían aprendido aquel mes con los toromonas.

Cuando en un poblado encontraron un teléfono Efraín llamó a su hermano que les proporcionó dinero y ropa.

Después de eso cogieron un avión hacia la Paz, llegaron a la casa y se pusieron cómodos, llamó a su abuela y se lo contó todo, ella le dijo que a su madre le había explicado que había ido al Amazonas a buscar unas hierbas para poder jugar a su hermano, por eso Arnau antes de subir al avión compró en el mercado unas hiervas que servían para cualquier cosa menos para curar. Por último Arnau pidió a su abuela que tenía que dejar la casa a solas para que pudiesen estar Daniel, Marta y él a solas para que ella le pudiera curar.

Epílogo

El domingo 18 de agosto subieron al avión, Arnau se llevó a casa la grabadora para poder estudiarla. En el último avión Arnau y Marta hablaron de lo que harían con Daniel, él le dijo que estaba seguro que le había robado porque estaba celoso de él.

Cuando bajaron se fueron cada uno a su casa, en llegar Arnau saludó a sus familiares y le explicó cosas de las comunidades indígenas visitadas al lado del río Beni.

Marta le llamó para reclamar su material sobre Taipikala y los aymaras, y quedaron en verse ese mismo momento.

Arnau fue a su casa, al entrar empezaron a hablar y él le pidió que les dejara trabajar con ellos en Tiwanacu, ella le dijo que si fuese por ella le diría que sí.

Pero él solo trabajaría en eso mientras ella estuviera en Bolivia, y cuando ella estuviese en Barcelona él iría a recorrer el mundo en busca de leyendas sobre el origen de la humanidad.

Y le pidió que fuese con él, pero ella le dijo que estaba loco y que estaba hecha un lío.

Pero Arnau seguía insistiendo, pero le hizo callar y decidieron ir a cenar.

Estuvo toda la cena escuchándola y utilizando sus mejores recursos y recursos personales para atraparla.

Se levantó al día siguiente, pensando que Marta era un reto difícil, pero que valía la pena. Arnau pasó un buen rato mirando las fotos que habían hecho en la pirámide del Viajero.

Entonces llamó a Marta para decirle que le iba a enviar algo por internet que les iba a gustar(la fotos).

Su abuela le llamó para decirle que tenía vía libre para estar en la casa a solas con Daniel, y fue con Marta hacia allí, los dos estaban nerviosos.

Al final su abuela también se quedó en la casa, y así él le pudo explicar todo sobre el robo del material y lo que había pasado con la maldición, al saber esa verdad su abuela se hundió y se puso a llorar.

Unos minutos más tarde Marta llamó y entró en la casa, se dirigieron a la habitación de Daniel y al entrar lo vieron, parecía muerto.

Marta se inclinó hacia Daniel, y pronunció la frase. Cuando acabó Daniel alzó un brazo y lo puso encima de su abdomen.

Su abuela empezó a hablarle y Daniel le contestó, le costó al principio recordar lo que había pasado, pero al final se acordó y ellos le dijeron que ya hablarían del tema más tarde.

Ellos dos se fueron, Marta le dijo que había estado poco afectuoso con su hermano, pero es que a partir de ese momento las cosas no volverían a ser como antes.

Ahora la duda de Arnau era si Marta aceptaría su propuesta, pero mientras tanto él le enseñaría el <<100>>.