El orden de los libros. Lectores, autores, bibliotecas en Europa entre siglos XIV y XVIII; Chartier

Biblioteconomía. Catálogos. Producción. Cultura escrita. Bilioteca. Ordenación de fondos. Roger Chartier

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Universidad Politécnica de Madrid

E.T.S.I. de Telecomunicación

BREVE RECENSIÓN:

EL ORDEN DE LOS LIBROS

TITULO: El Orden De Los Libros. Lectores, autores, bibliotecas en Europa entre los siglos XIV y XVIII

TITULO ORIGINAL: L´ordre des livres. Lecteurs, auteurs, bibliothèques en Europe entre XIVe et XVIIIe siècle

EDITORIAL: Gedisa S.A.

EDITORIAL FRANCESA: Editions ALINEA

COLECCIÓN: Lea (Gedisa S.A.)

ISBN: 84-7432-498-X

DEPÓSITO LEGAL: B. 39825-2000

TRADUCCIÓN: Viviana Ackerman

PRÓLOGO: Ricardo García Cárcel. Universidad Autónoma de Barcelona

PRECIO:8,95 €

Tercera reimpresión, septiembre de 2000, Barcelona

1. - Biografía e influencias:

Roger Chartier nace en Lyon (Francia) en el año 1945. Su formación intelectual fue en el ámbito de la llamada escuela de los Annales, de los años sesenta. Su primer trabajo estaba dedicado a la Academia de Lyon en el siglo XVIII: a la masonería, las sociedades literarias y las bibliotecas. Fue publicado en 1969 bajo la dirección de Daniel Roche. Otro historiados que ha influido en Roger Chartier fue Denis Richet, conocido por un libro sobre las instituciones del Antiguo Régimen. Para Chatier, a partir de este momento fue cuando aparecieron nuevas formas de entender la historia cultural, intentando comprender las discrepancias socio-culturales a partir de estadísticas, cifras y series (como por ejemplo la tasa de alfabetización)

Entre 1969 y 1976 fue asistente en la Soborna, más tarde, en el año 1984 fue designado director de estudios en el dentro de investigaciones históricas de l´Ècole des Hautes Ètudes en Sciences Sociales de París (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París), cargo que simultáneo al de presidente del Consejo Científico de la Biblioteca de Francia. Muy importante en ese momento fue la posibilidad de discusión y debate con colegas extranjeros, lo que promovió la crítica de la historia cultural tal y como se practicaba en ese momento. Esto promovió también la relación entre Chartier y el historiador Robert Darnton.

A partir de ese momento, esos encuentros con historiadores de distintas nacionalidades produjeron una evolución compartida con historiadores de distintas generaciones, desde una historia que buscaba una lectura más científica del pasado, mediante estadísticas basadas en la cuantificación de los fenómenos culturales, hasta una historia que ha reintroducido otras cuestiones, como, por ejemplo, las relacionadas con la circulación del escrito impreso y las prácticas de lectura. Esta nueva perspectiva necesita otro tipo de fuentes no cuantitativas, que vuelven a colocar la singularidad de los individuos o de las comunidades en modelos globales.

Su campo de investigación fue, en un principio, la historia de las formas de sociabilidad y de la educación, centrándose posteriormente en la relación entre los textos y los lectores en una forma de historia del libro. Paralelamente a este trabajo, ha investigado en campos como la filosofía y la historia literaria, y autores como Michel Foucault o Michel de Certeau.

Siempre estuvo interesado por las obras literarias y por entender la pluralidad, el efecto de los libros en personas alejadas en el tiempo. Para él, “la inmensa mayaría de las lecturas no dejan huella, a diferencia de las escrituras, lo que supone una dificultad para el historiador, que debe recorrer las diferentes situaciones de producción y recepción de los textos desde el comienzo de la escritura hasta hoy, cuando la irrupción del texto informático nos lleva a la tercera revolución en la historia de la escritura”

A Chartier le interesa cómo desde finales de la Edad Media lo escrito transforma toda la cultura europea, cómo difunde nuevas formas de socialización. La sociedad modifica sus comportamientos, ya que los libros transmiten reglas, prescripciones públicas y nuevas prácticas en la intimidad.

2. - Obras:

Otras obras escritas por Roger Chartier son:

- “Libros, Lecturas y Lectores En La Edad Moderna” (Madrid, 1993)

  • “El Mundo Como Representación” (Barcelona, Gedisa, 1994)

  • “Escribir Las Prácticas” (Buenos Aires, Manantial, 1996)

  • “Historia De La Lectura En El Mundo Occidental” (Madrid, Taurus, 1998)

  • “Cultura Escrita, Literatura E Historia. Coacciones Transgredidas y Libertades Restringidas. Conversaciones Con Roger Chartier” (México, Fondo de Cultura Económica, 1999)

  • “El Juego De las Reglas: Lecturas” (Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2000)

  • “Entre Poder Y Placer: Cultura Escrita Y Literatura En La Edad Moderna” (Madrid, Ediciones Cátedra, 2000)

  • “Las Revoluciones De La Cultura Escrita. Diálogos E Intervenciones” (Barcelona, Gedisa, 2000)

3. - El orden de los libros: Capítulos

El libro está dividido en un breve ensayo y tres capítulos, un prólogo escrito por Ricardo García Cárcel, el epílogo y las citas que recoge tanto el autor del libro Roger Chartier como las incluidas en el prólogo, estando esta consulta de citas a su vez dividida en los capítulos correspondientes.

3.1. - Prólogo:

En esta introducción previa a los capítulos escritos por Roger Chartier, su autor nos muestra un resumen del contenido. Comienza con una breve descripción del trabajo del historiado del francés, para continuar con una descripción más pormenorizada del lo tratado en los distintos capítulos, utilizando citas de los libros de diversos autores.

Su resumen de cada capítulo, añade a su vez algunos de los trabajos españoles similares a los narrados en el libro, en torno a las bibliotecas y los autores, pero siempre haciendo hincapié en lo estudiado y escrito por el autor del libro.

3.2. - El orden de los libros:

Este breve ensayo pretende explicar el porqué del título del libro así como el contenido de lo que se va a tratar posteriormente, el por qué de los tres capítulos que le siguen, explicando el punto de vista del autor antes de comenzar a leer el libro, el por qué de cada cosa, el sentido.

3.3. - Capítulo 1: Comunidad de Lectores:

El capítulo dedicado a la memoria de Michel de Certeau, trata de diferenciar claramente al texto escrito del lector: cada lector le da un sentido al mismo texto.

Explica también la diferencia entre las distintas formas de lectura, en silencio, en voz al alta, etc. ya que “todos los que leen textos no lo hacen de igual modo”y por tanto también puede levar a distintas compresiones de un mismo escrito. Es necesario subrayar a su vez la importancia de la cultura transmitida oralmente, ya que en distintas época, la analfabetización hizo que la única manera de propagar la cultura fuera de esta última forma.

No sólo hablamos de los libros, sino también de textos, un libro es simplemente un texto impreso, y está dirigido a diversos tipos de público, editado y censurado o no, los textos circulan más libremente.

Así, las diferencias socio-culturales están íntimamente relacionadas con la forma de lectura y transmisión de cultura.

En este capítulo son numerosas las citas de autores como Michel de Certeau, D.F. McKenzie o incluso a sus propios libros escritos por él o con colaboradores. Estas citas se encuentran recogidas en la última parte del libro, incluso entrecomilladas dentro del propio capítulo.

3.4. - Capitulo 2: Figuras de autor:

La “función-autor” es la principal figura a describir en este capítulo, tratando de diferenciar entre autor, impresor, editor y librero, íntimamente relacionadas, pero no iguales.

A lo largo de las distintas épocas y distintos países la publicación de libros ha estado regida o reglamentada de diversas formas, distintas, por ejemplo, en Inglaterra y Francia, e incluso España, tomando como ejemplo “El Quijote”

Los privilegios del autor eran vendidos a los libreros, que los poseían a perpetuidad o no. La perpetuidad es beneficiosa para los libreros, no siendo así para los autores, entendiendo autor como actualmente definimos esa figura, de dichos libros. Tanto en Inglaterra como en Francia se regulaban los copyrights, las patentes de los libros de una manera similar, pero ni igual, fueron evolucionando.

Importante era también la impresión en el propio de libro de los privilegios concedidos (a quienes fueron concedidos), autor, los mecenas y las dedicatorias, y si estaban o no sometidos a censura.

Poco a poco, se fue definiendo más claramente la “función-autor”, quedando finalmente definida como el autor que nosotros conocemos en la actualidad.

Numerosas citas referidas a Michel de Focault o La Croix Du Maine encontramos tanto en el propio texto como en el resumen posterior de citas.

3.5. - Capítulo 3: Bibliotecas sin muros:

Un extracto sacado de un libro de José Luis Borges (“La biblioteca de babel”) constituye la introducción a este capítulo en el que se trata de explicar las diferentes “bibliotecas”

El sueño de muchos ha sido ser capaces de recopilar absolutamente escrito (libros, manuscritos...) en una gran biblioteca, tarea ardua y difícil, que Chartier intenta explicar en este capítulo.

El concepto de biblioteca tal y como nosotros lo conocemos (lugar donde se agrupan y guardan libros y/o textos) no es el único, también libros o catálogos que intentan reagrupar todos los textos conocidos son bibliotecas.

Esta última acepción es la más explicada y detallada en este último capítulo, donde el autor centra la atención en dos catálogos distintos: el de La Croix Du Maine y Anthoine Du Verdier (no publicados íntegramente) aunque también se nombran otras muchas como la de Nicolás Antonio en España.

Las distintas formas y maneras de agrupar los textos según su procedencia, autor o tema tratado en el escrito constituyen la base de la explicación de este capítulo. Así, por ejemplo, puede ordenarse por el nombre de pila del autor o del apellido (alfabéticamente)

Comenzando y terminando con la misma frase, en la que explica que una biblioteca universal sólo puede ser concebida en un escrito: “Cuando se proclamó que una biblioteca abarcaba todos los libros, la primera reacción fue de extravagante felicidad”

Un gran número de autores son nombrados a lo largo del capítulo, especialmente La Croix Du Maine o Anthoine Du Verdier, teniendo especial mención en el resumen de cita Gabriel Naudé

3.6. - Epílogo:

Breve ensayo final en el que trata las tendencias del futuro, comparándolas con las pasadas, lo que conllevará la perdida del formato códex, nuevas formas de lectura y manipulación de textos, aunque no olvidemos que el formato códice es un desarrollo de los rollos egipcios y romanos.

4. - Opinión personal:

El libro consta de tres capítulos bien diferenciados, no existe una gran relación entre lo explicado en torno a la lectura, el autor y las bibliotecas, explicando en cada uno de los apartados los matices y diferencias entre cada uno de los distintos conceptos aplicables a cada término.

Poblado de numerosas citas, frases o incluso párrafos de otros autores, tanto del tiempo actual como anteriores, para hacer hincapié y subrayar las diferencias o similitudes de opiniones. El número tan grande de alusiones hace necesaria la inclusión en el libro de un último apartado en el que se explican o se nombran con más o menos detalle estas últimas, aún estando algunas también incluidas dentro del propio capítulo.

El vocabulario, terminología a lo largo de todo el libro no muy evidente y obvio, encontrándonos incluso con algunos títulos mencionados en el libro en el idioma original, a veces el latín, dificultando la compresión íntegra del texto. Utiliza frases largas que invitan a la meditación de cada párrafo.

“El orden de los libros” aclara las diferentes definiciones de conceptos muy claros para nosotros en la actualidad, pero que han tenido diferentes acepciones y explicaciones a lo largo de la historia, no siendo el libro, autor o biblioteca algo tal y como nosotros conocemos, descubriendo pues que también las cosas cambiarán a partir de ahora con la aparición de textos informáticos, por ejemplo.

Sitúa las diferentes formas de lectura o escritura según las épocas, entendiendo que los cambios sociales y culturales de la historia han influido también en la escritura o publicación de textos, así como en la difusión de la cultura.

En resumen, el libro ayuda a descubrir los cambios producidos que han llevado a entender los libros tal y como hoy los conocemos, con ayuda de alusiones, ejemplos y citas de las que extrae las diferencias de opiniones, utilizando una terminología a veces no muy familiar para nosotros.

BIBLIOGRAFÍA

  • “El orden de los libros, lectores, autores, bibliotecas en Europa entre los siglos XIV y XVIII”. Roger Chartier. Ed. Gedisa. 2000

  • “Ciencia Hoy 31. Entrevista a Roger Chartier”. www.cienciahoy.org/hoy31/RogerChartier.htm

  • “La experiencia escrita”. Silvia N. Barei. www.ucm.es/info/especulo/numero15/r_charti.html

  • “Entre Focault y Chartier: Hacia la construcción del concepto de apropiación”Claudia Möller Recondo. http://tiemposmodernos.rediris.es/articulos/Numero3-2001-ISSN-1139-6237/ENTREF1.htm

  • Apuntes de la asignatura “Historia de la cultura escrita y del libro”

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