El ocultismo en Valle Inclán; Emma Susana Speratti Pinero

Literatura del siglo XX. Crítica e interpretación. Narrativa. Superstición. Brujería

  • Enviado por: SANTIAGO SIMON CABODEVILLA
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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He estudiado el libro El ocultismo en Valle-Inclán escrito por Emma Susana Speratti- Pinero, uno de los primeros libros de crítica literaria que he trabajado con detenimiento y ha sido objeto de estudio "en sí" y no su utilización como mero instrumento para recopilar información sobre un autor o una obra en concreto.

Mi trabajo se divide en dos grandes bloques: resumen del texto y valoración personal. Dentro del primer bloque se realizará en primer lugar el resumen de los contenidos y a continuación el análisis detenido de las partes de las que consta y la forma en que se lleva a cabo este estudio. Finalizará con una pequeña conclusión. En el segundo bloque se llevará a cabo una valoración personal analizando los aspectos que me han llamado la atención así como aquellos puntos que crea convenientes.

Emma Susana Speratti-Pinero divide su estudio en las tres conocidas partes del discurso: introducción, desarrollo (que contiene los nueve temas que son objeto del estudio) y conclusión (junto con bibliografía, índices, etc.). Intentaremos realizar a continuación lo más brevemente posible un resumen del contenido.

En la introducción se analiza el conocido interés de Valle-Inclán por el ocultismo, rasgo compartido por multitud de autores de lengua española de los que cita diversas obras. Trata así mismo de la condición de gallego del autor. Recordemos que Galicia es una zona única dentro de la geografía castellana y que sus tierras han dado lugar a las más curiosas y pintorescas leyendas sobre meigas, lamias, trasgos, etc. que hacen que se respire de manera singular ese ambiente misterioso y oculto, cargado de brujería y superstición del que Valle era gran conocedor.

Quedan registrados en el primer capítulo (que analiza todo lo escrito por él hasta 1895) algunos de los temas relacionados con el ocultismo que el autor utilizará años después. Aparecen escasas referencias a retablos de ánimas, fuentes milagrosas, conjuros, sombras malignas, etc. muchas de ellas anunciando ya desarrollos o utilizaciones de mayor alcance.

El segundo capítulo titulado "Creencias fantásticas y supersticiosas" explica desde el comienzo cómo "en Galicia todo predispone a la superstición" y analiza sus diversas causas y riqueza de tradiciones. Estudia en los diferentes apartados la aparición en su obra de duendes, trasgos, tesoros ocultos, agüeros y muchos otros motivos literarios como la herradura, el laurel y el rayo, la mordedura del lobo, etc. con citas y textos recogidos de Flor de santidad, Divinas palabras y las Sonatas entre otros.

Se recogen en el capítulo tercero dedicado a los muertos infinidad de ejemplos recogidos de sus obras referentes a apariciones (fantasmas, espectros, ánimas, sombras...) que casi siempre transcurren en regiones como Galicia, Navarra o Bretaña. Es muy interesante la correspondencia que establece entre la obra de Valle Mi hermana Antonia y un relato de Joseph Sheridan Le Fanu, uno de los autores irlandeses más conocidos por sus relatos de terror.

Asediado por supersticiones y terrores, el mundo de los personajes de Valle-Inclán está "colmado de demonios" aunque se deja ver de fondo, si leemos entre líneas, que el verdadero daño no lo acarrea este ser de las tinieblas sino la soberbia y la violencia de las pasiones de cada hombre. El demonio (que como se habrá podido ya deducir, es el tema de este cuarto capítulo) aparece ejemplificado con todos los nombres y las diversas formas posibles, describiendo tipos y grados de relación.

En la obra de Valle abunda la palabra "bruja" usada como vocativo insultante, para caracterizar la apariencia de un personaje, etc. de esto trata el capítulo cinco y se explica el concepto que el autor tiene de las brujas y otros aspectos relacionados con ellas como la magia negra y blanca, adoraciones del diablo o aquelarres, todo ello como siempre argumentado con abundantes citas extraídas de su obra (Águila de Blasón, Romance de lobos, la corte de los milagros, etc. )

Podríamos incluir el siguiente capítulo "las artes adivinatorias" dentro del apartado anterior que acabamos de comentar acerca de la brujería ya que las artes dedicadas a adivinar el futuro que aquí se comentan como astrología, quiromancia o cartomancia fueron consideradas en algunas épocas lo más diabólico de la brujería aunque el deseo de conocer el futuro haya sido una de las preocupaciones de la humanidad de todos los tiempos.

Lo mismo ha ocurrido con la significación de los sueños y las facultades y fenómenos paranormales. Los ejemplos de visiones oníricas que Valle incluye en su obra expresan distintos valores de acuerdo con la finalidad, por ejemplo, como recursos literarios, para subrayar situaciones, como intención ridiculizadora... En cuanto a los fenómenos paranormales parece que el autor los juzga como objetos de capacidades humanas naturales aunque no por eso les deja de conceder tonalidades misteriosas en diversas ocasiones.

La autora define en primer lugar los conceptos para situar al lector, cosa que viene fenomenal a los lectores no expertos en este tipo de ciencias ocultas como imagino que será la inmensa mayoría. Quedan perfectamente explicados fenómenos como "déjà vu", "clarividencia", "proyección astral" y muchos otros. Es interesantísimo dentro de este capítulo el apartado que dedica a la reacción de los personajes frente a estos fenómenos paranormales (miedo, incredulidad, negación absoluta, fe ciega...) que son estudiados de forma pormenorizada por los diferentes personajes en su variada obra.

Llegamos ya al último capítulo del libro que analiza el ocultismo en la estética y realiza una serie de conclusiones finales. E. S. Speratti-Pinero se cuestiona el hecho de que algunos de los aspectos del ocultismo que se consideraron fructíferos para Valle-Inclán desde un punto de vista estético se pierdan luego en otros aspectos que contribuyen a la falta de claridad y exceso que no logra convencer. Han corrido ríos de tinta que tratan de este periodo de su producción en que algunas obras quedaron inconclusas y otras dejaron de satisfacerle. Valle era un torbellino de dudas y se batía en una desesperada lucha interna que tiene lugar por ejemplo en La lámpara maravillosa. Se analizarán así mismo en este capítulo la teoría, lo místico, la magia y la alquimia.

Lo más valioso sin lugar a dudas son las conclusiones que extrae del estudio llevado a cabo del que podemos deducir la extrema complejidad de este autor así como una actitud crítica de permanente búsqueda y afán de renovación. En palabras de la autora: "búsqueda tanto de una clarificación de sus ideas y sentimientos como nuevas formas de expresarlos".

Como primera conclusión podemos afirmar que queda perfectamente organizado el libro de una manera clara y concisa. Los epígrafes de los capítulos se definen por la autora al comienzo (para aquellos lectores no conocedores, ya que se manejan gran cantidad de términos), explica a continuación la frecuencia con la que aparecen en su obra, aporta ejemplos ilustrativos en los que se introduce la acción (o los motivos que se crean convenientes para situar al lector) y a continuación incluye el texto. Luego se realiza un comentario posterior a modo de conclusión o resumen.

Comentaremos en primer lugar (dentro ya de la valoración personal) que se aprecia claramente que antes de 1895 el material ocultista empleado por Valle-Inclán es mínimo aunque sí son de gran interés sus reacciones ante la superstición o el espiritualismo que revelan "Una curiosidad agudamente despierta" como afirma la autora y es indicio de una actitud crítica más que de "una sentimental complacencia localista o convicción arraigada".

En sus obras posteriores a 1895 su interés no decrecerá. Esto se demuestra por la enorme cantidad y variedad de datos que la autora recopila. La actitud de Valle en este tema queda perfectamente reflejada en palabras de la autora: "Su posición no es la del adepto ni la del escapista: es la de un perspicaz observador- y lector y hombre de oído atento, no cabe ya duda- siempre alerta. Gracias a esto descubre las debilidades y defectos que se reflejan de la aceptación pasiva, irreflexiva o irracional de lo que se considera misterioso u oculto, debilidades y defectos que responden a factores individuales y de educación, sociales y de ambiente. Ve el efecto y el peligro y lo señala".

Nos encontramos ante un estudio perfectamente organizado de todo el material sobre el ocultismo empleado en la obra de Valle-Inclán. Este es el primer aspecto que me ha llamado la atención. El libro está muy bien distribuido por capítulos según los distintos temas. Dentro de estos se encuentran los epígrafes, la explicación o definición del concepto, un resumen de la frecuencia con la que aparecen en la obra y ejemplos con pequeños comentarios de sobre la situación o datos sobre los personajes. Si la autora lo considera necesario aparecerá una pequeña conclusión a modo de resumen. Como ya he afirmado con anterioridad, son de gran ayuda las precisiones que acompañan a los epígrafes de conceptos como "íncubo", "súcubo", "oinomancia" y muchos otros con los que el lector se encuentra.

Speratti-Pinero realiza un pormenorizado estudio reuniendo un gran elenco de datos, citas, personajes, obras, fechas, etc. que por su gran variedad se nos escapan en muchas ocasiones. La labor de recopilación y ordenación es increíble. Así mismo destaca la importancia de la tradición tanto de otras obras (por ejemplo el Jardín de flores curiosas que cita varias veces o El estudiante de Salamanca) como de viejas tradiciones de los pueblos celtas y nórdicos (campesinos escoceses, pueblos bretones, etc.). Cita también la influencia de ciertos cronistas de la época.

Ya he mencionado con anterioridad que la autora contrapone mediante un pequeño paralelismo un fragmento de Mi hermana Antonia y otro de la obra Schalken the painter de J.S. Le Fanu. Se establecen los puntos de contacto entre ambos y acaba concluyendo "sería difícil probar que Valle se inspiró Schalken the painter". Se echa en falta un mayor acercamiento y desarrollo ya que resultan increíblemente estrechas las coincidencias.

Así mismo pone de manifiesto la influencia de muchos otros autores como Yeats, Washington Irving (entre otros) y entre los españoles, no podía faltar, Quevedo.

También considero algo escasa la conclusión final del libro quizá porque la labor de investigación y recopilación parece bastante costosa. Se echa de menos una conclusión compleja y detallada de los aspectos que le han llamado la atención, lo que le ha sorprendido o lo que más le interesa. Tan solo dos hojas de conclusión resultan escasas en una obra de tal envergadura.

Es interesante la lectura de esta obra en primer lugar, porque se aprenden nuevos conceptos, porque me parece claro, convincente (sobre todo ordenado) y porque se aprecia una faceta más de la personalidad del genial y polifacético Valle-Inclán "perspicaz observador", "lector de oído atento", "siempre alerta". Valle investiga, busca tanto una aclaración de sus pensamientos como nuevas formas de expresarlos. Destapa los efectos y "debilidades que se reflejan en la aceptación pasiva, irreflexiva o irracional de lo considerado misterioso u oculto" aunque como siempre, en toda la obra de Valle-Inclán, debamos permanecer atentos y "leer entre líneas" para sacarle todo el jugo.