El nombre de la rosa; Umberto Eco

Literatura universal contemporánea. Novela histórica medieval. Suspense. Ambiente social de la Edad Media. Brujería

  • Enviado por: Jarco De Segovia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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EL

NOMBRE

DE LA

ROSA

EL NOMBRE DE LA ROSA.

Resumen:

La película comienza apareciendo un muerto en un monasterio medieval. Para investigar el caso la Santa Inquisición envía a un hombre, Guillermo de Baskerville, y a su ayudante, Adso. Conforme estos van investigando van apareciendo otros muertos y esto provoca que los monjes se alteren y comiencen a atribuir las muertes a diferentes profecías relacionadas con el diablo, ya que todos los muertos aparecen con las mismas características: La lengua negra, manchas de tinta en los dedos y tras haber estado en la biblioteca. Guillermo quiere acceder a la biblioteca pero nadie le deja entrar a ésta, ya que para los monjes es un sitio de estudio y tranquilidad, prohibido a todos aquellos ajenos al monasterio. Guillermo comienza a sospechar que sea a causa de un libro maldito o escrito con tinta envenenada. Éste descubre como acceder a la biblioteca por una especie de laberinto. Al llegar al fina l de del laberinto se encuentra con un espejo, el cual debe abrir, aunque en un principio no sabe como abrirlo. Guillermo logra abrir el espejo tras mucho pensar, y se encuentra tras éste una pequeña sala con un monje viejo y sabio. Este le entrega un libro a Guillermo y a su ayudante. El libro es un libro prohibido, ya que es un libro cómico, escrito con tinta envenenada y es utilizado por el monje anciano para matar a todos aquellos que tienen tentaciones de leerlo. Guillermo va a leer el libro y se pone un guante para no morir envenenado, entonces el monje coge el libro y comienza a comérselo y más tarde provoca un incendio con el libro. Adso logra huir, aunque Guillermo queda atrapado. El monje muere de envenenamiento y calcinado. Guillermo logra salir del monasterio incendiado y salvar algunos libros. La Santa Inquisición huye en una carreta y queda atrapada y a punto de caer por un barranco, los monjes y la ciudadanía tiran la carreta con ésta dentro por el barranco.

Mientras todo esto ocurre, la Santa Inquisición condena a un monje loco y a una chica, éstos están acusados de mantener relaciones con el diablo. Durante el incendio todos huyen y dejan allí colgados al loco y a la chica. El loco muere calcinado y la chica logra salvarse. Ésta se encontró con Adso con el que mantuvo relaciones sexuales anteriormente, Adso la quería pero la dejó allí y siguió con su maestro fue una dura decisión que tomo y marco su vida, al llegar al lugar de destino éstos se separaron y nunca más han vuelto a saber el uno de otro, Guillermo le regaló sus anteojos como recuerdo.

Guillermo investiga sobre un libro que piensa que se encuentra en el monasterio pero que no sabe donde está. Este libro no es uno cualquiera, sino un libro prohibido.

Se produce un conflicto por utilizar la razón, sucede entre el monje Jorge y Guillermo de Baskerville. El monje Jorge no está de acuerdo con Aristóteles, un filósofo muy importante que “utiliza la razón” para sus teorías y para el cual la risa era muy buena y saludable. El monje Jorge no opinaba de esto lo mismo y por eso va en su contra, porque éste veía la risa como signo de estulticia. El que ríe no cree en aquello de lo que ríe, pero tampoco lo odia. Por tanto, reírse del mal significa no estar dispuesto a combatirlo, y reírse del bien significa desconocer la fuerza del bien, que se difunde por si solo. Porque Dios es terquedad y fanatismo, lo opuesto al humor.” Otra explicación que da es pue si la gente se rie ahuyenta el miedo, y si la gente aumenta el miedo no tiene la necesidad de recurrir a la salvación de Dios, por tanto no creen en él

Guillermo sin embargo piensa todo lo contrario de Jorge y no ve la risa como nada malo.

Ocultaron el libro porque el monje Jorge decía que la risa era una herejía. El libro escrito por el Filósofo trataba de ella, de lo bueno que era que todo el mundo gozase de ella. El monje Jorge pensaba todo lo contrario, por eso escondió el libro y les hecho veneno a las hojas, para que el que lo leyese, al chuparse la lengua para pasar de página se llevaría el veneno impregnado en las hojas para que muriese envenenado. Pensaba que los monjes podían ser corrompidos si leían el libro.

Jorge consideraba que Guillermo era muy listo, cuando encontraron a Jorge, les dio el finis africae como recompensa por su esfuerzo, pero lo que queria jorge es que muriesen ambos y no pudiesen contarlo a nadie, pero Guillermo llevaba guantes, asi que no se envenenó; y al contárselo a Jorge, éste incendió la librería, pero Guillermo pudo salvarse junto a Adso y algunos libros, luego los inquisidores salieron en la carreta y la multitud enrdeció en odio y los tiraron por el barranco.

-Ambiente social de la Edad Media:

La acción de la película se desarrolla en un monasterio medieval en el Norte de Italia, en el Invierno de 1327.

La Edad Media estuvo vigente entre los siglos V y XV, antes de convertirse en moderna. El cristianismo no podía ser practicado hasta que en el año 313, el emperador Constantino, promulgó el edicto de Milán, en el cual concedió libertad de cultos. Entre los siglos IX y X se instauró el feudalismo después de la desaparición del sacro imperio romano-germánico, fundado por Carlomagno. En el siglo XIII y XV se produce un incremento de la industria y el comercio. La enseñanza científica se enseñaba en universidades. Durante la etapa patrística (la cual estuvo vigente desde los siglos V y VIII) se produjo la primera elaboración filosófica de los contenidos del cristianismo. Ésta, nace de los bajos fondos, pero adquiere un lenguaje culto. Durante la etapa escolástica, se busca compatibilizar la fe con la razón, lo cual fue una de las causas del cambio en el pensamiento filosófico. En esta etapa, la filosofía no se contemplaba como la madre de las ciencias, sino que era considerada al servicio del cristianismo, debido a que los intentos de encontrar respuestas racionales a ciertos interrogantes, era considerado pecado y cosa de brujos.

Los monasterios medievales se encontraban en zonas rocosas e inaccesibles, en los barrancos estrechos y en su entorno pueblos con casas recogidas.

Mitad canónigos, mitad guerreros edificaban sus edificios en diversos terrenos. En sus muros exteriores pueden aparecer columnas, capiteles y arcos semicirculares. Su interior es sencillo y funcional, sin muchos adornos. La iglesia es románica con arcos y pilastras adosadas, rematadas por capiteles sencillos. En la baja Edad Media, los monasterios recogieron y transmitieron conocimientos con la veneración por lo antiguo y el desinterés o alejamiento de la realidad.

Durante este periodo no existió realmente una maquinaria de gobierno unitaria en las distintas entidades políticas, aunque la poco sólida confederación de tribus permitió la formación de reinos. El desarrollo político y económico era fundamentalmente local y el comercio regular desapareció casi por completo, aunque la economía monetaria nunca dejó de existir de forma absoluta. En la culminación de un proceso iniciado durante el Imperio Romano, los campesinos comenzaron a ligarse a la tierra y a depender de los grandes propietarios para obtener su protección y una rudimentaria administración de justicia, en lo que constituyó el germen del régimen señorial. Los principales vínculos entre la aristocracia guerrera fueron los lazos de parentesco aunque también empezaron a surgir las relaciones feudales

Las clases sociales se diferenciaban en pueblo llano, clero, nobleza, y realeza; era una sociedad muy estamentatizada, esta división era rígida, todo individuo estaba encuadrado en alguno de los estamentos. Cada estamento se regía por normas diferentes, la nobleza, el clero y la realeza gozaban de privilegios legales y jurídicos; la movilidad de un estamento a otro era imposible, salvo en el clero que estaba parcialmente abierto a todos.

La relación entre campesinos y monjes era una relación muy mala. Por ejemplo; los pobres para conseguir algo de comida iban al monasterio paraa que los monjes les tirasen algo de comida que les sobraban, y aún así resultaba insuficiente; por ejemplo las mujeres hacían favores sexuales a los monjes entonces éstos les daban algo de comida. Si los monjes con que se acostaban eran jóvenes, y guapos entonces no pedían nada a cambio, como en el caso de Adso.

La única institución europea con carácter universal fue la Iglesia, pero incluso en ella se había producido una fragmentación de la autoridad. Todo el poder en el seno de la jerarquía eclesiástica estaba en las manos de los obispos de cada región. El Papa tenía una cierta preeminencia basada en el hecho de ser sucesor de san Pedro, primer obispo de Roma, a quien Cristo le había otorgado la máxima autoridad eclesiástica. No obstante, la elaborada maquinaria del gobierno eclesiástico y la idea de una Iglesia encabezada por el Papa no se desarrollarían hasta pasados 500 años. La Iglesia se veía a sí misma como una comunidad espiritual de creyentes cristianos, exiliados del reino de Dios, que aguardaba en un mundo hostil el día de la salvación. Los miembros más destacados de esta comunidad se hallaban en los monasterios, diseminados por toda Europa y alejados de la jerarquía eclesiástica.

En el seno de la Iglesia hubo tendencias que aspiraban a unificar los rituales, el calendario y las reglas monásticas, opuestas a la desintegración y al desarrollo local. Al lado de estas medidas administrativas se conservaba la tradición cultural del Imperio Romano. En el siglo IX, la llegada al poder de la dinastía Carolingia supuso el inicio de una nueva unidad europea basada en el legado romano, puesto que el poder político del emperador Carlomagno dependió de reformas administrativas en las que utilizó materiales, métodos y objetivos del extinto mundo romano.

-Ambiente intelectual. Motivo de discusión en la reunión en la abadía.

La actividad cultural durante los inicios de la Edad Media consistió principalmente en la conservación y sistematización del conocimiento del pasado y se copiaron y comentaron las obras de autores clásicos. Se escribieron obras enciclopédicas, en las que su autor pretendía compilar todo el conocimiento de la humanidad. En el centro de cualquier actividad docta era la Biblia: todo aprendizaje secular llegó a ser considerado como una mera preparación para la comprensión del Libro Sagrado.

Dentro del ámbito cultural, hubo un resurgimiento intelectual al prosperar nuevas instituciones educativas como las escuelas catedralicias y monásticas. Se fundaron las primeras universidades, se ofertaron graduaciones superiores en medicina, derecho y teología, ámbitos en los que fue intensa la investigación: se recuperaron y tradujeron escritos médicos de la antigüedad, muchos de los cuales habían sobrevivido gracias a los eruditos árabes y se sistematizó, comentó e investigó la evolución tanto del Derecho Canónico como del Civil, especialmente en la famosa Universidad de Bolonia. Esta labor tuvo gran influencia en el desarrollo de nuevas metodologías que fructificarían en todos los campos de estudio. El Escolasticismo se popularizó, se estudiaron los escritos de la Iglesia, se analizaron las doctrinas teológicas y las prácticas religiosas y se discutieron las cuestiones problemáticas de la tradición cristiana.

La escritura ha sido una de las principales vías de comunicación del hombre, además constituye una importante fuente de transmisión de la cultura.

La discusión en la abadía tornó sobre si Jesucristo recibía algún regalo o riqueza tenía derecho a quedarse con ella o por el contrario regalarla a su vez a algún desamparado. El otro tema está estrechamente relacionado, se trata de si las ordenes mendicantes debían ser ilegalizadas o no; son órdenes religiosas aquellas cuya regla impone la pobreza no sólo de los individuos, sino también de los conventos, y que obtienen lo necesario para su mantenimiento de la limosna de los fieles. Nacieron en el S. XIII como expresión del ideal evangélico . El Concilio de Trento permitió a las órdenes mendicantes la posesión de rentas, pero les prohibió la posesión de beneficios eclesiásticos.

En otras palabras, en el S.XII nace un nuevo tipo de orden religiosa, diferente de las monacales; estas nuevas órdenes respondían a las necesidades de la Iglesia y de la sociedad del momento por lo cual se alejan de alguna de las concepciones propias de la vida monástica tradicional.

En primer lugar, la vida monástica buscaba aislamiento. Por el contrario, los mendicantes se establecían en el corazón de las ciudades para atender espiritualmente a una población urbana en constante crecimiento. En segundo lugar, les caracteriza la adopción de la pobreza absoluta, tanto individual como colectiva, respondiendo a la aspiración del momento de volver a una Iglesia pobre, como la de los primeros tiempos, como la de los evangelios. Al negarse a poseer bienes, recurrían a la mendicidad para obtener lo imprescindible para poder vivir. De ahí viene el nombre. Aunque con el tiempo, y por la necesidad de asegurar la permanencia espiritual se mitigó esta pobreza aceptando lo pobreza colectiva y el uso de rentas. Por último, respondían a la urgente necesidad de predicar como medio de contrarrestar la influencia de los herejes. Y para que la predicación estuviese siempre dentro de la ortodoxia y poder contestar eficazmente, a éstos se les consideró los mendicantes quienes debían de tener una buena formación religiosa e intelectual.

-Referencias a la ciencia y a la tecnología: Método, inventos y aparatos.

Los avances científicos en la Edad Media eran muy lentos. Los inventos más innovadores y “modernos” a menudo eran acusados de ser inventos del diablo; como la conversación que tienen Guillermo y Nicola; Guillermo le enseña sus gafas, y Nicola quedó impresionado, si él intentase fabricar unas le acusarían de brujería y manipulación diabólica. Pero hay dos clases de magia según apunta Guillermo, una que es la obra del diablo, que se propone destruir al hombre mediante artificios; la otra es obra divina, de Dios que se manifiesta a través de la ciencia del hombre, que sirve para transformar la Naturaleza, para prolongar la vida del hombre. Ésta ultima es sabia y los sabios deben dedicarse a ella. Pero ¿por qué los que poseen ese conocimiento no lo comunican al pueblo de Dios? La respuesta es sencilla, porque no todo el pueblo de Dios está preparado para recibir tantos secretos; y a menudo sucede que los descubridores fueron confundidos con magos que pactaron con el diablo; y además no siempre los secretos de la ciencia debían estar a disposición de todos, ya que alguien lo podría utilizar para fines malignos, entonces habría que defenderlos de los simples ya que no son capaces de saber los resultados que va a dar; pero también hay que defenderlos de los sabios; ya que éstos siendo buenos conocedores de la ciencia la podrían desarrollar, para hacer daño. Esto no significa que no haya que revelar nunca dichos secretos, lo deben de decidir los sabios, cuando, como y en qué medida; por eso es bueno que los libros no estén al alcance de todos como en el caso de la abadía; para ello se crean historias sobre la biblioteca, se colocan hierbas alrededor de la puerta, para evitar que entre alguien que no deba conocer esos secretos.

Guillermo en sus deducciones utiliza el método hipotético-deductivo. ¿Qué es la deducción, y la inducción?

Son métodos científicos: El método de deducción es muy seguro, pero tiene como problema principal que no conoces la verdad; consiste en que deducir a partir de lo general hasta los casos particulares; y el método de inducción es poco seguro, su problema es que nunca se tiene tantos ejemplos como para poder afirmar una cosa, su conocimiento nunca es exacto, consiste en a partir de los casos generales deducir un ley o hipótesis general.

Guillermo dice que resolver un misterio no es como deducir a partir de primeros principios, ni recoger un montón de datos particulares para inferir en una ley general (métodos de deducción-inducción). Cuando te encuentras con unos hechos inexplicables, debes tratar de imaginar una serie de leyes generales que aún no sabes cómo se relacionan con los hechos en cuestión; esto es lo que hace Guillermo en este caso; alinea un montón de datos sin conexión y se pone a imaginar hipótesis.

-La brujería en la Edad Media

La brujería constituía la reliquia de determinados aspectos de ritos arcaicos populares, y en especial los cultos a la fertilidad, que existían por toda Europa antes de la llegada del cristianismo. Según esto, los antiguos ritos convivieron con el cristianismo durante la época medieval, aunque poco a poco fueron perdiendo adeptos e importancia. A medida que el cristianismo fue adquiriendo mayor relevancia, las autoridades eclesiásticas y los cristianos ortodoxos empezaron a considerar a los dioses adorados en este tipo de ritos como demonios y a los que los practicaban como brujos.

De los acusados de tratar con el diablo, es decir de ser y cometer herejías, se encargaba la Santa Inquisición, la cual era un organismo que se dedicaba al saneamiento de la cultura, evitando que ciertos títulos literarios fueran leídos (como en la película) y que los responsables de estas cosas o de medicinas del tipo homeopáticas, por ejemplo, fueran castigados a la muerte por medio de la hoguera, esto también fue denominado, “caza de brujas”, ya que la acusación oficial hacia esta gente era de brujería. El aspecto más interesante del decreto es la orden dada a los obispos para que interviniesen contra los sospechosos de herejía. Los príncipes y señores seculares estaban obligados a ayudarles en esta tarea. Fue el decreto del emperador germánico Federico II (1224), aplicando dicha pena a los herejes súbditos del imperio, lo que impulsó al Papado a decretar el último castigo. La ejecución de la pena, que debía ser de muerte en la hoguera, quedó reservada, sin embargo, a la justicia secular. Al mismo tiempo se multiplicaron los legados pontificios con la misión de conocer las causas de fe, como auxiliares de los obispos. El nombramiento de frailes franciscanos y dominicos como agentes de la inquisición dio forma definitiva al tribunal medieval. No fue un tribunal independiente, sino que estuvo siempre subordinando a la autoridad de los ordinarios, ni dio muestras de una gran actividad.

En la antigüedad, la creencia en las prácticas mágicas en las que intervenían espíritus y demonios era casi universal. Los antiguos escritos hablan de conjuradores y adivinos que obtenían sus poderes de los demonios y los dioses extranjeros.. El mandato bíblico: “No permitirás la vida de los hechiceros”, fue una de las principales justificaciones para perseguir a los brujos en tiempos posteriores. En el Código de Hammurabi se encuentra una prohibición aún más antigua sobre la brujería, pero a pesar de todo ésta continuó floreciendo y tanto los caldeos y los egipcios, como otros pueblos occidentales, se hicieron famosos por sus conocimientos sobre el tema.

La Iglesia cristiana, sin embargo, fue indulgente con ciertos ritos que estaban muy arraigados en la población, sobre todo con los supuestos hechizos o pócimas que acompañaban a las oraciones y que servían para curar un catarro o despertar una pasión amorosa. La Iglesia consideraba que no eran más que hierbas medicinales y afrodisíacos, y las personas convictas por estas prácticas sólo eran condenadas a hacer penitencia. Los sacerdotes luchaban por erradicar la fe pagana y el elemento mágico o milagrero que se atribuía a un remedio medicinal. Pero, para consolidar su poder, la Iglesia no podía, ni tolerar los ritos antiguos, ni plantear un conflicto global con los numerosos devotos de estas creencias, pues al parecer eran muchos los cristianos que también creían en el poder de estos hechizos.

La actitud de la Iglesia empezó a endurecerse conforme se fue fortaleciendo para poder luchar abiertamente contra los ritos arcaicos, ya en decadencia. Por otra parte, la creciente inquietud y tensiones sociales que gestaron la Europa moderna encontraron su expresión en la brujería, la herejía y la secularización. Como estas tendencias amenazaban con socavar la autoridad eclesiástica, los prelados de la Iglesia las consideraron herejías e intentaron acabar con ellas.

La caza de brujas obsesionó a Europa hasta finales del siglo XVII, en el siglo XIII apareció el tribunal de la Inquisición, que se encargó de perseguir a los herejes. Los hijos eran obligados a denunciar a sus padres, los maridos a sus mujeres y los familiares y vecinos se denunciaban entre sí. Se pagaba a los testigos para que declararan y a los sospechosos se les infligían torturas inhumanas para forzar su confesión. A los cazadores de brujas se les pagaba una recompensa por cada fallo condenatorio después de reunir las acusaciones y poner a prueba a los sospechosos. Se suponía que todos los brujos y brujas tenían marcas hechas por el diablo en alguna parte de sus cuerpos, que eran insensibles al dolor. Los inquisidores no dudaban en traicionar sus promesas de perdón a aquellos que reconocían su culpa. Cientos de miles de personas fueron condenadas a la muerte por practicar la brujería.

Las brujas y brujos de la Europa Medieval, y hasta el siglo XVII, organizaban actos de brujería, reuniones en las que participaban brujas en su mayoría y en las que intervenía el demonio como líder del acto. Considerado como vicario del diablo, muchos de sus fieles más ingenuos le trataban como si fuera el mismísimo diablo. Tradicionalmente se le representaba vestido de negro o con disfraz de macho cabrío, ciervo u otros animales con cornamentas. El grupo se reunía una o dos veces por semana en lo que generalmente constituía una reunión local. En estos actos las brujas llevaban a cabo supuestamente ritos de culto al demonio, informaban de sus actividades y preparaban las próximas intervenciones a realizar en la comunidad.

A la ceremonia de iniciación, le seguía un acto de culto general que, con frecuencia, incluía una misa negra, parodia de la misa católica, que rendía culto a Satán, y que finalizaba en danzas que degeneraban en una orgía sexual.