El nombre de la rosa; Umberto Eco

Literatura universal contemporánea. Narrativa. Novela histórica medieval. Suspense. Contexto. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Ferrari Valentino
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 8 páginas
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He acabado la historia con escaso interés. ¿Que pasó con la

muchacha? ¿Que ha quedado entre Guillermo y Adso? Es una historia

poco humana, esas vetas tan emocionantes, la relación entre los

personajes no tienen interés para Eco. Adso abandona a Guillermo y

no queda nada de esos días pasados juntos. No han compartido

nada. Guillermo enseñaba y Adso ha aprendido, ya está. Toda la

riqueza del libro, todo lo que nos ofrece es un escandaloso cúmulo

de datos históricos, filosóficos, científicos, para saturar nuestra

curiosidad. Es por eso, solo por eso, que le he dado tantas estrellas a

esta obra. Mi curiosidad es insaciable.

Censo

Remigio da Varagine Cillerero.

Adelmo da Otranto primera víctima. Era copista y tenía aspecto

afeminado. Su cadaver apareció al fondo del barranco ante el

edificio, pero ninguna ventana estaba abierta.

Ubertino da Casale fue un franciscano espiritualista. La secta fue

declarada hereje y se refugió en la orden benedictina y en la abadía.

Era amigo de Guillermo de Baskerville, los dos fueron inquisidores,

pero con un espíritu distinto, por eso Guillermo lo abandonó. Tuvo

una relación espiritual con Chiara de Montefalco que marcó su vida.

Severino de Santemerano herbolario.

Malaquias de Hildeshein bibliotecario.

Venancio de Salvemec traductor del griego y del árabe. 2ª víctima.

Bencio de Upsala retórico escandinavo.

Berengario da Arundel ayudante del bibliotecario. 3ª víctima.

Jorge de Burgos ciego, y 2ª persona mas vieja de la abadía.

Nicola da Morimondo maestro vidriero. Prepara unos lentes a

Guillermo cuando este pierde los suyos.

Aymaro de Alessandría

Alinardo da Grottaferrata indica el truco para entrar en la biblioteca

desde el osario.

Pietro Sant Albano escribe una historia de la herejía.

Salvatore mezcla muchas lenguas. Tiene un pasado herético al lado

de Dulcino. El y Remigio comparten este pasado y serán torturados

por Bernardo Gui.

Bernardo Gui inquisidor. A su vez toma parte en la polémica de los

franciscanos (unidos al emperador) frente a los benedictinos

(aliados al papa). Utiliza el asunto de las muertes para criticar a los

herejes y a los franciscanos.

Michelle encabeza la legación franciscana que defiende la pobreza

de la iglesia.

PRIMER DIA

Eco cuenta muchas cosas y da muchas notas de color porque

conoce a fondo el tema del que habla, la historia medieval, la filosofía

escolástica, la británica, las heregías. Solo escucharle hablar con

desemvoltura de temas que son ajenos a la mayoría del público me

parece terriblemente literario. La confianza en los propios

conocimientos es un estilo en sí. Es el estilo de Borges que Eco cita de

soslayo. ¿Por qué es literatura? Lo és porque la confianza en los

conocimientos es un placer, y es un placer que el escritor trasmite al

lector.

•A la hora Sexta, Guillermo conoce a su antiguo amigo Ubertino. Su

discusión nos ilustra sobre temas fascinantes de la iglesia medieval:

los franciscanos y su poder, el proceso de los herejes, las torturas y

la relación que se produce entre el torturador y el hereje, el poder

de los papas, la disputa por una iglesia pobre contra los partidarios

de la iglesia rica.

También nos ilustra sobre el arte medieval al describirnos el

tímpano del interior de la iglesia con los ojos sorprendidos de un

joven casi contemporáneo a ese arte. El dialogo con el herbolario

nos ilustra sobre las plantas y sus propiedades. El colóquio en la

biblioteca nos habla de Aristóteles y el segundo libro, perdido de su

poética que habla de la risa. La discusión que se repetirá todo el libro

es: ¿la risa es mala? La visita al vidriero nos lleva a otra reflexión, la

ciencia ¿debe estar al alcance de todos?

«Los monjes están en el scriptorium para realizar una

tarea determinada, que requiere la lectura de ciertos libros

y no de otros, y no para satisfacer la necia curiosidad que

puedan sentir, ya sea por flaqueza de su mentes, por

soberbia o por sugestión diabólica.» Pg. 36

La religión entendía la curiosidad como un peligro, incluso como el

mal.

•El de la hora sexta es en fin, un capítulo riquisimo, que ya empezó

con fuerza con la descripción de las figuras del tímpano de la iglesia.

Una descripción que nos recomenadaba mi profesora de Historia del

Arte en COU.

SEGUNDO DIA

El primer día y capítulo había servido para que conocieramos la

abadía, los personajes y el mundo medieval. Este capítulo entra mas

en la acción detectivesca. Aparece al alba el segundo cadaver, el de

Venancio. En la hora prima Guillermo extrae una confesión de

Berengario incompleta y algo teñida de fábula. Berengario vió a

Adelmo antes de morir, y oyó como deliraba presa de su sentimiento

de culpa. En la hora tertia tiene una discusión con Jorge sobre la risa,

y en la sexta obtiene otra confesión de Bencio. Este fue testigo de

como Adelmo hablaba con Berengario antes de morir, y de como

Venancio presenciaba todo.

•Este juicio sobre las ordenes mendicantes puede que sea personal

del autor, aunque su vastísisma cultura le permite evitar ser personal

en todo lo que dice, igual que Borges:

«En cambio como habrás advertido, en las ciudades

italianas son los bienes los que sirven para obtener dinero.

Y también los curas y los obispos, y hasta las órdenes

religiosas, deben echar cuentas con el dinero. Así se explica

que la rebelión contra el poder se manifieste como

reivindicación de la pobreza , y se rebelan contra el poder

los que están excluidos de la relación con el dinero, y cada

vez que se reivindica la pobreza estallan los conflictos y los

debates, y toda la ciudad, desde el obispo al magistrado, se

siente directamente atacada si alguien insiste demasiado en

predicar la pobreza.» Pg. 120

•En el mismo capítulo de la hora tertia tenemos una discusión sobre

la risa entre Gillermo y Jorge.

«La risa es signo de estulticia. El que ríe no cree en aquello

de lo que ríe, pero tampoco lo odia. Por tanto, reírse del

mal significa no estar dispuesto a combatirlo, y reirse del

bien significa desconocer la fuerza del bien, que se difunde

por si solo.» Pg. 125

Es la opinión de Jorge. Reirse del mal también significa darse cuenta

de que no existe, que es peor para la mente de un fraile

intransigente. En esta otra frase, Jorge sigue defendiendo su idea:

«Y así, al reír, el necio dice implícitamente: «Deus non

est.»» Pg. 126

Porque Diós es terquedad y fanatismo, lo opuesto al humor.

En mi opinión la risa es la antítesis del miedo. Lo mismo que la

tristeza es la antítesis de la alegría y el amor lo es del odio. Por eso,

la risa es temible para una concepción religiósa que se basa en el

temor de dios.

La risa surge cuando se han roto las reservas iniciales entre dos

personas. Cuando se ha superado el miedo mútuo a herir los

sentimientos del otro.

La discusión sobre la risa se alarga mucho, aparecen citas

terriblemente eruditas de una y otra postura, Eco es el que las sabe

todas. Pero parece mentira que una discusión que trata de la risa

tenga tan poca gracia. Tratar de convencer, de tener razón no es

divertido.

•El capítulo de hora nona recoge de nuevo información sobre un rico

anecdotario de las heregías medievales. El abad generaliza sobre

ellas para descalificarlas, y Guillermo puntualiza y matiza los

aspectos de cada una. Hablan de los preparativos para la reunión

entre los representantes del papa y los del emperador. La disputa

por el poder tiene en estos momentos a un lado al papa y a los

obispos que representan el poder de las ciudades, de otro al

emperador y a los benedictinos, que representan el poder material y

espiritual. Los franciscanos han entrado en la polémica de lado de los

benedicinos. La alianza a unido a los defensores de la pobreza y a los

opulentos benedictinos. La circunstancia es narrada con ironía pues

el capítulo empieza con el abad enseñando sus joyas a Guillermo.

TERCER DIA

•En la hora Nona Adso y Guillermo hablan de un problema de la

filosofía medieval: el de los universales. ¿Hay un solo perro con

muchas manifestaciones, o muchos perros y una sola idea? Como

ejemplo usan las múltiples herejías.

•"Después de completas". Ubertino describe a Adso la historia de

Fray Dulcino. De la filosofía pasamos a la historia y a la teología.

CUARTO DIA

•A Eco le gusta la enumeración. Puede permitirse el lujo de hacerlas

larguísimas por sus conocimientos. Son mas eruditas que literarias,

demuestran sus conocimientos. Para leer las mas bonitas hay que

buscar en Borges. En laudes el herbolario le habla de las plantas

venenosas. En la hora nona Guillermo sonsaca al cillerero, Remigio.

Sabe que fue dulcinista.

•En la hora Tercia Adso nos narra sus elucubraciones al día siguiente

de su experiencia amatoria. Eco no puede ser mas frío, las

divagaciones de Adso discurren por la senda del juicio moral sobre la

sexualidad. El amor dividido, desglosado y escrutado como un

insecto. Lo divide en amor concupiscente, del amistoso, del

voluntario, de lo bueno y lo malo. Supongo que Eco está

transciribiendo algún manuscrito raro del medioevo que lanza ideas

parecidas. Eco no quiere dar nada personal, y es tan erudito que de

nuevo puede permitirse el lujo de no darlo. Pienso: ¿es posible que

sea al reves? El conocimiento como medio para no salir de uno mismo

en su conversación, en su narración. Eco y Borges llenan con su

literatura, con su "patética" erudición esta categoría.

•Visperas.

«En aquel momento comprendí como razonaba mi maestro,

y me pareció que su método tenía poco que ver con el del

filósofo que razonaba partiendo de primeros principios, y

los modos de cuyo intelecto coinciden casi con los del

intelecto divino. Comprendí que, cuandono tenía una

respuesta, Guillermo imaginaba una multiplicidad de

respuestas posibles, muy distintas unas de otras. Me quedé

perplejo.» Pg. 290

El primer método no es solo el de los griegos. Proceden igual

Descartes o Leibniz, de los autores que he leido. El segundo es

demasiado moderno, prefigura el ensayo error, y parece que debía

ser el de Roger Bacon, pues es el autor que Guillermo admira.

•Después de completas. En esta entrada a la biblioteca descifran el

orden de los corredores, cuyas iniciales corresponden a lugares

geográficos.

Guillermo le habla a Adso de un monje que inventó muchos

terminos en latín, está en las salas de Hibernia.

«No seas severo con esos monjes de la lejana Hibernia.

Quizá a ellos tengamos que agradecerles la existencia de

esta abadía y la supervivencia del sacro imperio romano. En

aquella época el resto de Europa era un montón de ruinas...

En cieta ocasión se declararon nulos los bautismos

impartidos por algunos curas en las Galias, porque

bautizaban in nomine patris et filiae, y no porque

practicasen ninguna nueva herejía según la cual Jesús

habría sido mujer, sino porqueya no sabía latín.» Pg. 297

Adso se entretiene leyendo un libro de amor: Speculum Amoris de

Máximo de Bolonia. Tiene cientos de citas sobre este tema que

aterrorizan al pobre muchacho. A mi también me asusta la idea de

vivir en una época tan ignorante. La verdad consistía en que hubiera

sido enunciada por algún filósofo importante.

•El estilo indirecto puede ser usado con intención irónica. Así lo hace

Mendoza, este párafo me recuerda al barcelonés:

«Guillermo se sentía profundamente humillado. Traté de

consolarlo, diciéndole que hacía tres días que estaba

buscando un texto en griego y era ntural que hubiese

descartado todos los libros que no estaban en griego. El

respondió que sin duda es humano cometer errores, pero

que hay seres humanos que los cometen más que otros, y a

estos se los llama tontos, y que él se contaba entre estos

últimos, y se preguntaba si había valido la pena que

estudiase en París y Oxford para después no ser capaz de

pensar que los manuscritos también se encuadernan en

grupos, cosa que hasta los novicios saben, salvo los

estúpidos como yo, y una pareja de estúpidos tan buena

como la nuestra hbuiera podido triunfar en las ferias, y eso

era lo que teníamos que hacer en vez de tratar de resolver

misterios, sobre todo cuando nos enfrentabamos con gente

más astuta que nsostros.» Pg. 348

•El capítulo del quinto día "nona" es claustrofóbico y me sentía fatal

leyéndolo. Veo el papel del inquisidor Bernardo Gui como una de las

tentaciones de cualquier profesor, lo mezclo con mis problemas, con

mis alumnos, me recuerda horriblemente al tutor de prácticas que

tuve en Sevilla. La opción del miedo sirve para tener a un curso

callado, todos asustados de caer en el lado de los culpables, es un

estado de sumisión que solo fomenta la pasividad del joven. Pero

esta reflexión nada tiene que ver con el hilo del relato.

«-Bernardo Gui lo ha torturado... -dije por lo bajo a

Guillermo.

-En absoluto -respondió Guillermo-. Un inquisidor nunca

tortura. Del cuerpo del acusado siempre se cuida el brazo

secular.

-¡Pero es lo mismo!

-En modo alguno. No lo es para el inqisidor, que conserva

las manos limpias, y tampoco para el interrogado, porque,

cuando llega el inquisidor, cree que le trae una ayuda

inesperada, un alivio para sus penas, y le abre su corazón»

Pg. 354

Todo el mundo de relaciones psicológicas que se describe en este

capítulo, el de la acusación, la culpa, la relación verdugo víctima me

parece riquísima. Es la que relaciono con la educación, con don José

para precisar en mi vida.

«Me estremecí al comprbar que en aquel momento esos

dos hombres, enfrentados en una lucha mortal, se

admiraban recíprocamente, como si cada uno sólo hubiese

obrado para obtener el aplauso del otro.» Pg. 445. Septimo

día. Noche.

Y en medio toda la cadena de homicidios, como peones de la partida

de ajedrez, eso es lo que me resulta tan desagradable del libro, no

se puede jugar a quien es mas listo cuando se está hablando de

vidas. El orgullo intelectual es un modo de matar el tiempo, pero es

odioso cuando se antepone a emociones tan serias como la muerte

de un semejante.

«El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la

arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás

tocada por la duda. El diablo es sombrío porque sabe

adonde va, y siempre va hacia el sitio del que procede. Eres

el diablo, y como el diablo vives en las tinieblas. Si querías

convencerme lo has logrado. Te odio, Jorge, y si pudiese te

sacaría a la explanada y te pasearía desnudo. [...]» Pg.

450

El fanatismo, el fascismo, el afán de someter, la intolerancia, son

nombres mas actuales de ese diablo. Jorge significa estas cosas, y

asesina por ellas, podría ser un ser transcendente, un nuevo

estereotipo como un Otelo, o un Quijote. Pero es evidente que nunca

lo será, no hay dimensiones míticas en el libro. Eco no escribe con las

visceras, sinó con la cabeza, y ese odio que Guillermo expresa no es

mas que otra actitud intelectual. Quizá hacía si, hacia nosotros,

¿quién no es un poco Jorge?

•La biblioteca arde, Guillermo, está mas preocupado por los libros

que por Jorge moribundo, dice que éste último no tiene ya cura.

Coge impotente un barreño de agua para apagar un incendio

enorme y la visión produce esta sugerencia en Adso:

«Recordé la historia de San Agustín, cuando ve un niño que

trata de trasvasar el agua del mar con una cuchara: el niño

era un angel, y hacía eso para burlarse del santo, que

pretendía penetrar los misterios de la naturaleza divina.»

Pg. 459

Eso es lo que mas me ha gustado del libro, la creación de una vida

interior de los personajes que alude a la cultura de la época. ¿Que

podía sugerirle a Adso la imagen de Guillermo? naturalmente, algo

leído en un texto anterior a él. En cierta ocasión (Leyendo "Yo

Claudio") formulé que la novela histórica mas rica sería aquella que

recreara no solo hechos, atuendos y palabras anacrónicas, sinó la

manera de sentir, de moralizar, de otra época.

«-Pero era verdad que las pisadas en la nieve remitían a

Brunello -dije-, era verdad que Adelmo se había suicidado,

era verdad que Venancio no se había ahogado en la tinaja,

era verdad que el laberinto estaba organiado como lo

habéis imaginado vos, era verdad que se entraba en el finis

Africae tocando la palabra quator, era verdad que el libro

misterioso era de Aristóteles... Podría seguir enumerando

todas las verdades que habeis descubierto valiéndoos de

vuestra ciencia...» Pg. 463

Mis alumnos me piden que haga un ejercicio parecido en mis

exámenes. No entienden que un fallo en el verbo To Be les tache

toda la frase. ¿Por qué no valoro las restantes palabras que si han

hecho bien?

La relación entre una cosa y otra parece escasa, sin embargo,

para mi es transparente. Todo el libro ha sido en realidad como un

examen de ingenio, un duelo entre Jorge y Guillermo, entre

Guillermo y la realidad. Todo lo que queda de fondo es la busqueda

del sobresaliente. Toda la valoración que se hace de los hechos es el

mérito que ha tenido Guillermo en desenredarlos. Ellos por sí no

tienen ningún otro valor. La relación de Guillermo con la realidad no

es humana: ¿soy o no soy un genio?

Esta vena vanal y vanidosa viene de las obras detectivescas. Pero

esas obras tienen a su favor que son cortas, narran un acertijo. La

novela, en cambio,es un espacio donde el autor debe poner mas

carne, mas de si mismo.