El mundo de Sofía; Jostein Gaarder

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela. Historia de la filosofía. Enseñanza e historia de la filosofía. Argumento y personajes. Lógica. Política. Platonismo

  • Enviado por: Lalimón
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 50 páginas
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Filosofía:

1)Pensamiento mítico:

Un mito es un relato que pretende explicar el principio de la vida. Para su construcción es necesaria la intervención de dioses. Existen en todas las culturas y muchas veces están constituidos por los mismos elementos y poseen estructuras similares. Alrededor del 700 AC Homero y Hesíodo se encargaron de describir detalladamente los mitos de la cultura griega. Es justamente en Grecia, alrededor del año 600 AC, cuando surge una nueva forma de pensar el mundo: el pensamiento filosófico que rechaza de lleno las explicaciones míticas. Las primeras críticas al pensamiento mítico que se registran dentro de la historia de la filosofía están hechas por: Jenófanes (nacido en el 570 AC) quien dijo que “Los seres humanos se han creado dioses a su imagen”.

2) Los filósofos de la Naturaleza:

Fueron los primeros filósofos de Grecia. También se los llama Pre Socráticos. Principalmente se ocupaban de cuestiones referidas a la Naturaleza y sus procesos. “El mundo no pudo haber surgido de la nada”- se planteaban. Tenía que haber algo de la que todo procedía y a la que todo volvía. Lo importante de estos filósofos no era que pensaban sino como pensaban. Su intencionalidad era buscar una alternativa de respuesta a lo que planteaban los mitos. De esta manera, dieron los primeros pasos hacia una manera científica de pensar.

Dentro de ellos podemos señalar a tres filósofos de Mileto:

  • Tales de Mileto: Consideraba que el agua era el elemento primario, de ella surgía todo.

  • Anaximandro: Decía que nuestro mundo es simplemente uno de los muchos mundos posibles en algo en que él llamó “Lo indefinido”. No se sabe que es “Lo indefinido” pero está claro que no es una sustancia conocida como la que propone Tales.

  • Anaxímenes: La sustancia primordial, de la que el resto habían surgido es el aire. La tierra, el fuego y el agua tendrían su origen en él. Compartía con Tales la idea de que tendía que haber un elemento primario que de origen al resto.

  • El problema del cambio:

  • Lo que en definitiva se preguntaban estos filósofos era: “¿Cómo es posible que una materia se alterara de repente para convertirse en algo completamente distinto?” A este problema se lo puede llamar problema del cambio, y lo abordaron filósofos posteriores.

    2.2) Parménides (510-470 AC, Elea, Sur de Italia):

    Opina que todo lo que existe, ha tenido que existir siempre. Ningún verdadero cambio es posible, nada se puede convertir en algo diferente a lo que es exactamente. Los sentidos perciben cambios pero la razón nos demuestra que cada cosa permanece inalterable. Los sentidos perciben una imagen errónea del mundo. La razón nos permite una imagen real. A esta corriente de pensamiento que prioriza la razón como principal fuente de obtención de conocimientos sobre el mundo se la denomina racionalismo.

    2.3) Heráclito (540-480AC, Efeso, Asia Menor):

    Contrariamente a lo que sostiene Parménides él dice que los cambios constantes son los rasgos más básicos de la naturaleza. Todo fluye. Nada dura eternamente. “No podemos descender dos veces al mismo río, pus cuando desciendo al río ni el río ni yo somos los mismos”. El mundo es contradictorio. Tanto el bien y el mal tienen un lugar importante en el todo. De no ser por este incesante juego de contrastes, el mundo dejaría de existir. Dice Heráclito: “Dios es invierno y verano, guerra y paz, hambre y saciedad”. Dios- o lo divino- es algo que abarca a todo el mundo y sus contradicciones. Como sinónimo de Dios, Heráclito utiliza la palabra “Logos” que significa razón. Para él, debe haber una especie de razón universal que dirige todo lo que sucede en la naturaleza.

    2.3) Empédocles (494-434 AC):

    Dice que hay cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra) que se mezclan entre sí para dar forma al resto de las cosas que componen la naturaleza. A su vez, hay dos fuerzas: el amor y el odio que actúan uniendo o separando estos elementos, es decir creando y destruyendo.

    2.4) Anaxágoras (500-428 AC):

    No cree que haya ni uno ni cuatro elementos primordiales que puedan transformarse en otras cosas completamente diferentes. Él piensa que la Naturaleza está hecha de partes minúsculas, invisibles para el ojo. Cada una de estas pequeñas partes, llamadas” gérmenes o semillas”, contienen en su interior parte del todo. Llevado al lenguaje que mas tarde utilizarían los científicos, en cada pequeña célula de mi cuerpo se conserva “la receta” de cómo es el resto de mi cuerpo. Anaxágoras es importante también por ser el primer filósofo de Atenas.

    2.5) Demócrito (Abdera, 460-370 AC):

    Reconcilia las posiciones antagónicas de Parménides y Heráclito. Dice que la naturaleza está compuesta por unas piececitas muy pequeñas, indivisibles e inalterables a las que denomina “Átomos”. Estas piezas no pueden generar cambios dentro de sí, pero pueden formar distintas cosas en función de cómo se agrupen. Una metáfora apropiada de lo que propone Demócrito es un juego tipo “mis ladrillos”: con estas piezas únicas e indivisibles pueden armarse infinita cantidad de objetos de distintas formas que pueden armarse y desarmarse infinitamente.

    3) Los filósofos de Atenas:

    En Atenas- centro de la vida cultural griega por excelencia- desarrollaron su pensamiento los tres filósofos más grandes de la Antigüedad: Sócrates, Aristóteles y Platón, quienes dejaron importantes huellas en la civilización europea. La preocupación principal de estos filósofos no pasa ya por cuestiones inherentes a la naturaleza, sino que el centro de interés comienza a ser el hombre

    3.1) Los sofistas:

    Dentro del clima de desarrollo social y cultural que se vivía en Atenas, comienzan a llegar a ella un gran grupo de filósofos y profesores errantes que se llamaban a sí mismos sofistas. La palabra sofista quiere decir “persona sabia”. Los sofistas vivían de lo que enseñaban al resto de los ciudadanos. Al igual que los filósofos de la naturaleza, los sofistas criticaban las explicaciones míticas. Pero a diferencia de éstos, rechazaban las especulaciones filosóficas sobre cuestiones que consideraban irresolubles e inexplicables acerca de los misterios de la naturaleza y del Universo. A esta postura en filosofía se la denomina “escepticismo”.

    También había quienes, como Protágoras (487-420 AC), dudaban de la existencia de un dios: “El asunto es complicado y la vida humana es breve”. En filosofía, quienes dudan de la existencia de un dios se lo denomina agnósticos.

    Su carácter errante, les había permitido conocer diferentes lugares con distintas formas de organización social. Esto generó un debate entre que estaba determinado por la naturaleza y que estaba signado por la vida en sociedad. Consideraban que en relación a la vida del hombre no había. “normas absolutas” sino que estas estaban supeditadas a lo considerado correcto e incorrecto dentro de cada comunidad.

    4) Sócrates:

    Es el personaje más enigmático y más influyente de toda la historia de la filosofía. Nació en Atenas y pasó gran parte de su vida conversando en calles y plazas con la gente que se topaba. A diferencia de los sofistas el no cobraba por enseñar y no hacía alarde de su enorme sabiduría, sino por el contrario se jactaba de su propia ignorancia (“Sólo sé que no sé nada). La gran diferencia que existe entre un sofista y filósofo es que, mientras los primeros se consideraban a sí mismo como portadores de un determinado saber, los filósofos se posicionan en su búsqueda: Un filósofo es quien busca conseguir sabiduría y no quien se jacta de tenerla.

    Dado que no escribió nada, lo que se sabe de él es a través de Platón, que fue su alumno, por lo que resulta difícil saber si realmente Sócrates dijo lo que Platón dice que Sócrates dijo.

    Acuño un método de enseñanza conocido como la mayéutica, o el arte de enseñar a través de preguntas que vayan guiando al interlocutor para que usando su pensamiento para sacar el conocimiento de dentro de sí. Como la madre de Sócrates era partera, a él le resultaba familiar utilizar una metáfora al respecto para explicar la manera en que surge el conocimiento: él dice que su misión es ayudar “a parir” ese conocimiento, pero que tiene que salir del interior de uno. Como la capacidad de parir es una condición natural, también lo es la posibilidad de hacer uso de la razón.

    Haciéndose el ignorante, Sócrates obligaba a sus alumnos y demás personas que entablaban conversaciones filosóficas con él a hacer uso de su razonamiento. A esta actitud de “hacerse el ignorante” se la denomina “ironía socrática”. Su postura era molesta para algunos sectores de poder de la sociedad ateniense.

    Sócrates se negó a delatar a adversarios políticos y a participar en juicios que llevaran a condenar a muerte a alguien. En 399 AC fue acusado y condenado al destierro por “intentar introducir nuevos dioses y llevar a la juventud por la senda equivocada”. Como no acepto la opción del destierro, fue obligado a envenenarse. Podría haberse exiliado o conseguir fácilmente la absolución, pero no lo hizo, dado que amaba la verdad, aún más que su propia vida. Murió sosteniendo que él había actuado así por bien del Estado. Sócrates creía en la existencia de una conciencia interna que posee cada ser humano que puede discernir claramente entre el bien y el mal. Creía que la diferencia entre el bien y el mal anidaba en la razón y no en lo que determinaba cada sociedad en particular como proponían los sofistas.

    5) Platón (427-347 AC):

    Tenía 29 años cuando mataron a Sócrates, su maestro y esto influyó en el desarrollo de su pensamiento. Para Platón el hecho de que en Atenas se haya condenado a muerte a su ciudadano más ilustre era un gran ejemplo de la distinción que se hace entre lo fáctico (los hechos) y la verdad. Platón creó su propia escuela de filosofía llamada “La Academia” en donde se enseñaba filosofía, matemáticas y gimnasia y la conversación viva era el método mas utilizado. En su forma de escribir Platón también se expresa en gran medida en forma de diálogos, muchas veces incorporando en éstos a su maestro Sócrates. A Platón- del mismo modo que a los presocráticos- le interesaba la relación entre lo inalterable y lo que fluye, pero en lugar de centrar su pensamiento en las cuestiones de la naturaleza, lo hicieron en función del hombre. Mientras que los sofistas pensaban que la moral de los hombres es algo que se modificaba de ciudad en ciudad y de generación en generación, Sócrates pensaba que había reglas básicas y eternas que establecían lo bueno, lo verdadero y lo bello. Nuestra razón es la que nos permitiría reconocer esas normas inmutables.

    Eso inmutable, inalterable al que aludían los presocráticos: (Empédocles, las cuatro raíces, Demócrito, los átomos), Platón lo plantea de una manera muy distinta. : Todo lo que se percibe a través de los sentidos fluye, cambia. Lo que permanece inalterable él lo denomina el mundo de las Ideas. Los elementos de la naturaleza están constituidos por una materia que se desgasta con el tiempo, pero a la vez están predeterminados por un molde eterno e inalterable que es la idea acerca de cada objeto que puede hallarse en el mundo de los sentidos. Por ejemplo: hay infinitos caballos en el mundo diferentes entre sí que cumplirán su ciclo vital indeclinable y desaparecerán, pero hay una sola idea de caballo que permanecerá inalterable a través del tiempo. Para Platón lo eterno o inmutable no es materia física, sino espiritual o abstracta. Cada ser humano, también está compuesto por un cuerpo efímero y un alma inmortal

    Para explicar su teoría alude a la alegoría de la caverna: en ella el mundo de los sentidos se asemeja a una enorme caverna en donde se ven las sombras de los objetos reales que existen fuera de la misma, en el mundo de las Ideas. Dentro de la caverna hay un grupo de hombres encadenados que, como no conocen lo que hay fuera del ámbito que los encierra, creen erróneamente que lo que ven es la realidad. Un día uno de estos hombres logra liberarse y salir de la oscuridad de la caverna. En principio la luminosidad de fuera lo enceguece pero una vez que logra acostumbrarse a ella descubre la verdad y comprende que mientras era prisionero del mundo sensible no percibía sino imágenes falsas que daba por verídicas. Entusiasmado ante su hallazgo regresa a la caverna y allí trata de persuadir a los demás prisioneros para que salgan del encierro y puedan tener así acceso a la verdad. Los alerta acerca de la falsedad de lo que podían ver desde allí, pero los demás no le creen y terminan matándolo. En esto tal vez esté transmitiendo la honda impresión que le provocó la forma en que la sociedad ateniense lo condenó a muerte a su maestro Sócrates.

    En su libro “La República”, Platón describe lo que considera como un Estado Ideal. Él pensaba que el Estado tenía que estar gobernado por filósofos y lo justifica haciendo una analogía entre el cuerpo humano y el cuerpo social. Para Platón el cuerpo social está dividido en tres: cabeza pecho y vientre. Cada uno de estos tres lugares posee una virtud y está representado por un determinado actor social:

    • Cabeza Razón Sabiduría Gobernantes

    • Pecho Voluntad valor Soldados

    • Vientre Deseo Moderación Productores

    Cada uno de estos grupos tiene una función determinada cuyo cumplimiento es necesario para el bien del conjunto.

    En dos libros distintos propone diversas versiones de lo que él considera como la versión ideal del Estado. En “La República” plantea un Estado en el que no debe existir la propiedad privada y deben limitarse fuertemente las ataduras familiares: es el Estado quien debe ocuparse de la educación de los niños. En cambio en “Las Leyes”, propone al “Estado Legal” como el segundo mejor Estado y aquí consiente la existencia de propiedad privada y un mayor margen de poder de decisión de parte de las familias sobre la educación de sus hijos.

    Platón tenía una visión muy positiva de la mujer, la creía capaza de razonar del mismo modo que el hombre, pero lamentablemente esta concepción no se arraigó lo suficiente en el pensamiento filosófico sucesivo.

    6) Aristóteles (384-322AC):

    Fue alumno de Platón durante 20 años. Hijo de un médico, estaba particularmente interesado en la naturaleza. Además de un gran filósofo se lo considera el primer gran biólogo de Europa. Mientras Platón profundizó en una postura racionalista e idealista, que descreía de las percepciones sensoriales, Aristóteles optó por una actitud empirista que lo llevó a investigar los procesos de la naturaleza utilizando la información que le proporcionaban sus sentidos. De Aristóteles se conservaron 47 títulos escritos, minuciosos como enciclopedias. Él creó el lenguaje específico que clasifica a las distintas ciencias. Fue el gran sistematizador, el primer epistémologo de la Historia, quien fundó y ordenó las distintas ciencias tal como hoy se las conoce.

    Su planteo era opuesto al de Platón: para Aristóteles no hay ideas innatas, previas a la existencia material de los objetos. La existencia material de los objetos es lo que permite su entidad en el plano de las ideas. Retomando el ejemplo de Platón: para que haya una idea de caballo, primero tuvo que haber un caballo material y efímero. Para Platón el mayor grado de realidad es al que llegamos pensando con la razón. En cambio para Aristóteles es al que accedemos sintiendo con los sentidos. Mientras que Platón sostenía que el mundo material no es más que un mero reflejo del mundo Ideal, que anida en el alma eterna del ser humano, Aristóteles pensaba lo contrario. El consideraba que no existe nada en la mente que no haya estado primero en los sentidos. Lo que hay en el alma del hombre son meros reflejos del mundo sensorial. Tenemos una inteligencia innata que está completamente vacía hasta que la empezamos a “llenar” con la información que proporcionan los sentidos.

    6.1) Forma y Materia:

    Para Aristóteles el mundo está hecho por una serie de cosas individuales que poseen materia y forma. La materia es el material del que está hecha una cosa y la forma son sus cualidades específicas. En relación a la naturaleza y sus procesos de cambio, podemos decir que en la materia, siempre hay una posibilidad de conseguir una determinada forma. La materia se esfuerza por hacer realidad una posibilidad inherente. Cada cambio que tiene lugar en la naturaleza es, según Aristóteles una transformación de materia de posibilidad a realidad.

    6.2) Causalidad

    ¿Por qué se dan determinados cambios en la naturaleza? Desde la filosofía de Aristóteles hay cuatro tipos de causas que se relacionan: causa material, causa eficiente, causa formal y causa final. Para entender las diferencias entre ambas es mejor utilizar un ejemplo: ¿Por qué llueve? Llueve porque el vapor de agua de las nubes se enfría y se condensa, formando gotas de agua que caen al suelo debido a la acción de la gravedad. La lluvia a su vez permite regular el ecosistema dado que riega las plantas y da de beber a los animales.

    En este ejemplo estarían involucradas las cuatro causas que propone Aristóteles:

    • Causa material: El vapor de agua (las nubes) se encontraba allí justo en el momento en que se enfrió el aire.

    • Causa eficiente: Proceso a través del cual se enfrió el aire.

    • Causa Formal: La forma de la naturaleza del agua es caer al suelo ( aludiendo a la ley de gravedad)

    • Causa Final: Llueve porque las plantas y los animales necesitan agua para poder crecer.

    La ciencia, hoy en día estaría de acuerdo sólo con las primeras tres de las cuatro causas descriptas por Aristóteles, dado que- pese a que los procesos naturales se ensamblan de formas muchas veces increíbles- no hay una verdadera intención en la lluvia de dar de beber a ningún ser vivo.

    6.3) Lógica:

    La tarea de clasificar a las distintas ciencias, lo llevó a su vez a crear la lógica, para poder razonar y clasificar el mundo que lo rodeaba con un instrumento válido. La lógica aristotélica trata de la relación entre conceptos.

    6.4) Ética: Para Aristóteles el ser humano solo puede vivir feliz si utiliza al máximo todas sus capacidades y posibilidades. Para Aristóteles hay tres clases de felicidad: la primera deriva de una vida de placeres y diversión, la segunda, de vivir como un ciudadano libre y responsable y la tercera una vida en la que uno es filósofo o investigador. Para obtener la felicidad no hay vías únicas, una persona debe desarrollarse en los tres aspectos: su cuerpo, su alma y su mente.

    6.5) Política:

    Aristóteles dice que el hombre es un “animal político”. Sin la sociedad que nos rodea no somos seres verdaderos. Solo el Estado puede cubrir mejor las necesidades de los seres humanos. Él señala varias formas de organización estatal y los posibles riesgos que acarrea cada una de ellas. En su clasificación figuran:

    • la monarquía, que indica que solo hay un jefe superior en el Estado y cuyo riesgo es el de caer en una tiranía en la que el jefe superior que gobierna para su propio beneficio.

    • La aristocracia en la que hay un grupo de jefes de Estado y su aspecto negativo sería la oligarquía, la posibilidad de que ese cuerpo gobernante se ocupe solamente de satisfacer los intereses de su clase y desdeñe del resto.

    • La democracia ( gobierno del pueblo), que tiene que evitar caer en una demagogia, dado que el beneficio del Estado no siempre coincide con la llana opinión de la mayoría y un verdadero jefe de Estado tiene que saber que es lo mejor para el Estado antes de tomar una decisión.

    6.6) La Mujer:

    . A diferencia de su maestro Platón, Aristóteles relegaba a la mujer a un plano marginal, no la consideraba como un ser con capacidad para pensar filosóficamente. Su mirada fue imperante en el pensamiento filosófico posterior por lo cual no hay presencias femeninas en la historia de la filosofía de los próximos siglos.

    7) El Helenismo (S IV A.C. hasta 400 D.C.):

    Este período abarca desde Aristóteles hasta el principio de la Edad Media, algo de lo más importante sucedido en este período fue justamente el cristianismo.

    Aristóteles murió en el año 322 AC. Para ese entonces Atenas ya había perdido su protagonismo, debido a las grandes conquistas de Alejandro Magno (356-323 A.C.). Alejandro fue rey de Macedonia y avanzó militarmente de modo tal que logró unir la civilización griega con Egipto y todo Oriente, hasta la India. Como “Helenismo”, se entiende a la época en que la cultura griega predominó en los tres reinos helenísticos: Macedonia, Siria y Egipto.

    A partir del año 50 AC, Roma comenzó a llevar ventaja militar y política y a avanzar sobre los reinos helenos. La cultura romana y la lengua latina comienzan a expandirse e imponerse desde España hasta Asia Menor. Comienza la época romana o la Antigüedad tardía.

    Durante el helenismo se borraron las diferencias religiosas, filosóficas y científicas entre las diferentes ciudades. Esto llevo a varios procesos de sincretismo, que significa mezcla entre varias religiones. En relación a la filosofía, durante el helenismo no surgió ningún filósofo de la talla de los tres grandes filósofos de la Antigüedad, pero se desarrollaron varias corrientes inspiradas en lo que ellos pensaron. Algunas de éstas son:

    7.1) Los cínicos:

    Esta escuela fue fundada por Aristines en Atenas, alrededor del año 400 AC. Aristines fue alumno de Sócrates y prestó particular atención en la modestia de su maestro. Para los cínicos la verdadera felicidad consiste en poder despojarse de cosas externas tales como el lujo, el poder o la buena salud, que son cosas fortuitas y que pueden perderse. EL hecho de no preocuparse por su propio sufrimiento ni por el de los demás, fue transformando el término cínico en un sinónimo actual de “cruel” o “insensible”.

    7.2) Los estoicos

    Su escuela deriva de la cínica y fue fundada en Atenas por Zenón, alrededor del año 300AC. Pensaban que todos los seres humanos formamos parte de la misma razón universal o “logos”. Cada ser humano es un microcosmos reflejo del macrocosmos que compone el universo.

    Piensan que existe un “derecho natural” inherente a cada ser humano y está basado en su eterna razón (en este punto se basaron en Sócrates y en contra de los sofistas). Este “derecho natural” del hombre es aplicable a todos los seres humanos, también a los esclavos. En oposición a Platón rechazaron la distinción que este hacía entre espíritu y materia considerando que hay “una sola naturaleza”. En filosofía esto se denomina monismo.

    Acordes con el tiempo en que vivieron los estoicos eran cosmopolitas y muchos de ellos se transformaron en hombres de Estado como el emperador romano Marco Aurelio (121-180 DC) o Cicerón (106-43 AC). Este último fue quien desarrolló el concepto de humanismo, que coloca al individuo en el centro. El estoico Séneca (4 AC- 65 DC) acuñó una frase que serviría de consigna para los humanistas posteriores: “El ser humano es para el ser humano algo sagrado”

    7.3) Los Epicúreos:

    Como los cínicos y los estoicos, también se trata de una línea de pensamiento basada en un discípulo de Sócrates. En este caso fue Aristipo, y lo que él interpretó fue que la forma mas apropiada de conseguir la felicidad ese eliminando al dolor, obteniendo el máximo posible de placer sensual.

    Epicúreo (341-270 AC), fundó en Atenas alrededor del año 300 AC, una escuela filosófica que combinaba la ética del placer de Aristipo con la teoría atomista de Demócrito.

    Para Epicúreo es importante evaluar el resultado placentero de una acción previendo sus posibles “efectos secundarios displacenteros”. Como fuentes de obtención de placer incluye otras que no tienen necesariamente con el placer sensual: por ejemplo la amistad, la contemplación del arte. Para poder disfrutar de la vida se necesita cierto grado de moderación y autodominio.

    Basado en Demócrito y su teoría atómica decía que, una vez que morimos nuestros “átomos del alma” se dispersan por todas partes, por lo que no hay vida después de la muerte. Dice Epicúreo: “La muerte no nos concierne, pues mientras existimos la muerte no está presente. Y cuando llega la muerte nosotros ya no existimos”

    7.4) Los Neoplatónicos:

    Mientras las anteriores posturas tenían sus raíces en Sócrates, hubo otro gran grupo de pensadores que se inspiraron en la Teoría de las Ideas de Platón

    El más destacado de ellos fue Plotino (205-270 AC), proveniente de Alejandría, ciudad que durante 100 años había sido el gran lugar de encuentro entre la filosofía griega y la mística orientalista.

    En concordancia con la teoría de las Ideas, para Platón, el ser humano es dual y está compuesto de cuerpo y alma. Plotino refuerza este planteo con algunas posturas similares provenientes de la cultura oriental. Además agrega que el mundo está dividido en dos polos: en uno de ellos está la luz divina y Plotino lo llama “Uno” o a veces también lo llama “Dios” Plotin. En otro está la oscuridad total, adonde no llega en absoluto la luz de Uno. Para Plotino el alma está iluminada por la luz de Uno y la materia es sinónimo de oscuridad. Cada ser humano es una pequeña chispa, ya que solo su alma está iluminada por Dios. Lo que está mas cerca de Dios son la Ideas eternas y lo que está mas lejos son las cosas materiales. El hombre está en el medio por poseer a la vez cuerpo y alma.

    Para Plotino cada objeto de la naturaleza encierra parte del misterio divino. Dios está en todas partes, piensa él y dice que es posible “fundirse con él”. A esto se lo denomina “experiencia mística”.

    Este tipo de vivencias son narradas recurrentemente en distintas culturas y religiones a lo largo de la Historia. En todas las grandes religiones aparecen corrientes místicas. Dentro del Misticismo Occidental- judaísmo, cristianismo e Islam- el místico subraya que se encuentra con un dios personal. Aunque esté presente en la naturaleza y en el alma del ser humano, también lo está por encima del mundo.

    En el misticismo oriental, la fusión es con el “Alma Universal”: “Yo soy el alma universal”. Dios solo está presente en el mundo, no está en ninguna otra parte.

    En ambos tipos de misticismo la experiencia de unirse con dios suele implicar una pérdida del Yo individual (dejar de ser quien uno es para ser uno en Dios) y a su vez exigir un camino previo de purificación (a través de la vida ascética y la meditación).

    8) Los indoeuropeos y los semitas:

    Hasta aquí, hemos visto a una serie de filósofos que fueron consolidando el pensamiento occidental de la Antigüedad. Todos ellos son de origen indoeuropeo. Mientras los filósofos del Helenismo no estuvieron lejos de convertir a los grandes filósofos de la Antigüedad en fundadores de religiones, hubo una personalidad perteneciente al pueblo judío, es decir de origen semita, que influiría notoriamente en la cultura greco romana. Se trata de Jesús de Nazareth, quien daría lugar a la creación del cristianismo.

    8.1) Los indoeuropeos:

    Por indoeuropeos se consideran todas las culturas y países que hablan lenguas indoeuropeas, es decir todas las que se hablan en Europa excepto las ugrofinesas y el euskera (vasco). Los indoeuropeos eran politeístas y se encuentran muchas semejanzas estructurales entre las distintas culturas que conformaban este grupo, tanto en su religión como en su pensamiento. Uno de los rasgos comunes es concebir al mundo como un drama entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal. Y esto los llevó a querer prever el destino del mundo. Tanto en la mitología griega como en la nórdica y la hindú, se muestran atisbos de una visión filosófica o especulativa.

    Los indoeuropeos intentaron conocer acerca de los ciclos de la naturaleza y acuñaron dentro de sus respectivas lenguas una palabra que aludiera al conocimiento. En sánscrito está la palabra “vidya”, en griego está “idé” (sumamente importante para la filosofía de Platón). En latín se usaba la palabra “video”, que simplemente significa “ver”. En inglés encontramos a “wise” o “wisdom” que significa “sabiduría” y en alemán “wissen” significa “saber”. Todas estas palabras tienen la misma raíz y nos permiten arribar a la conclusión de que la visión era el sentido más importante para los indoeuropeos. En la producción literaria de hindúes, germanos, iraníes y griegos hay numerosos relatos de grandes visiones cósmicas. Además hay una tendencia a crear a través de las producciones artísticas imágenes y representaciones de sus dioses y mitos.

    Por último, los indoeuropeos tienen una visión cíclica de la Historia, que no tiene ni principio ni fin y se repite del mismo modo que las estaciones del año.

    Las dos grandes religiones orientales-hinduismo y budismo- tienen raíces indoeuropeas, del mismo modo que la filosofía griega: entre los tres pueden trazarse algunos paralelismos y las tres están caracterizadas fuertemente por la reflexión filosófica. El budismo y el hinduismo tienen una visión panteísta de Dios, es decir que consideran que está presente en todo y mística, que alude a la posibilidad de fundirse con Dios a través de la profundización del conocimiento religioso y la meditación.

    8.2) Los semitas:

    Pertenecen a otra civilización, con un idioma completamente diferente. Provienen inicialmente de la península arábiga. Las tres religiones occidentales judaísmo, cristianismo y el Islam tienen bases semitas. El Corán y el Antiguo Testamento fueron escritos en lenguas semitas emparentadas. La palabra que fue usada en las primeras escrituras del Antiguo Testamento para mencionar a Dios tiene la misma raíz lingüística que la palabra Allah de los musulmanes.

    En relación al cristianismo la situación se complejiza porque el Nuevo Testamento fue escrito en griego y por consiguiente, la teología cristiana va a estar fuertemente marcada por este hecho lingüístico.

    Mientras los indoeuropeos eran politeístas, los semitas fueron tempranamente monoteístas. Creían en una visión lineal de la historia: Dios creó al mundo un día y a partir de allí se inicia la historia, que concluirá el día del juicio final en el que Dios juzgue a los vivos y a los muertos. Para las tres religiones semitas Dios tiene un papel activo dentro de la Historia: la historia existe para que él pueda llevar a cabo su voluntad en el mundo. Hay un especial interés por escribir la Historia.

    Para los indoeuropeos el sentido más importante era la visión, para los semitas era el oído. EL credo judío comienza con las palabras: “¡Escucha Israel!”. En el Antiguo Testamento se dice que los hombres “escuchaban” la palabra de Dios. El cristianismo también le atribuye importancia a escuchar la palabra de Dios y las tres religiones occidentales se caracterizan por la lectura en voz alta o el recitado.

    Con relación a la reproducción de imágenes sagradas, así como los indoeuropeos lo realizaron los semitas lo prohibieron estrictamente. El Antiguo Testamento dice que no está permitido crear imágenes o esculturas de Dios. Esta prohibición sigue vigente en el judaísmo y en el islamismo. En el cristianismo, en cambio, abundan las imágenes de Dios y de Cristo, dando cuentas de la enorme influencia que tuvo el mundo greco romano en su desarrollo.

    Al contrario de lo que predican las grandes religiones orientales, las tres grandes religiones occidentales resaltan el abismo entre Dios y su creación. La vida religiosa se caracteriza por oraciones, prédicas y lectura de las escrituras sagradas que permitan salvarse de la culpa y del pecado, y se alejan de la idea orientalista de acercarse a Dios a través de la auto contemplación y la meditación.

    8.3) Israel:

    Según dice el Antiguo Testamento todo empezó con la creación del mundo: cuando los primeros hombres se rebelaron contra Dios, Adán y Eva fueron expulsados del paraíso. Mas adelante, el Diluvio Universal también se expresa como un castigo divino.

    Luego puede leerse que Dios y Abraham hacen un pacto: si Abraham y su estirpe cumplían con los mandamientos, Dios los protegería a ellos y a su descendencia. Este pacto fue renovado por Moisés cuando recibió las Tablas de la Ley al pie del monte Sinaí. Esto ocurrió alrededor del 1200 AC, para ese entonces los judíos llevaban mucho tiempo de esclavitud en Egipto, pero con la ayuda de Dios, el pueblo pudo volver a Israel.

    Alrededor del 1000 AC, mucho antes de la existencia de ningún tipo de filosofía griega hubo tres reyes en Israel: Saúl, David y Salomón. Todo Israel estaba unido en una sola monarquía y particularmente se recuerda al reinado del Rey David como un momento de grandeza política, militar y cultural. Los reyes eran considerados intermediarios entre Dios y el pueblo, se los podía llamar “Hijos de Dios” y el país podía llamarse “reino de Dios”.

    Luego vinieron tiempos más complicados: el reino de Israel se dividió en dos, Israel al norte y Judea al sur. En el año 722 AC los israelitas del norte fueron invadidos por los asirios y en el 589 AC les tocó el turno a los del sur que fueron invadidos por los babilonios. Los judíos se preguntaban por que su pueblo estaba sometido a tantas desgracias, a pesar que Dios había prometido protegerlos. Fue extendiéndose la creencia de que el pueblo judío estaba siendo desoído por Dios porque no cumplía con los mandamientos, tal como había sido el pacto establecido entre Dios y los profetas Abraham y Moisés.

    Desde el año 750 AC se vienen haciendo profecías apocalípticas acerca del Juicio Final de Dios a Israel. Otras profecías decían que Dios salvaría a una pequeña parte del pueblo y que enviaría a un “príncipe de la paz” de la estirpe de David que sea capaz de restituir su antiguo reino. Estas profecías se denominan “profecías de salvación”.

    9) Jesús (0-33)

    Entre las profecías de salvación acerca del Mesías, hubo diferentes interpretaciones. Algunos hicieron una lectura política de las mismas: se imaginaban al Hijo de Dios como un líder político, militar y religioso al estilo del Rey David, que liberaría al pueblo judío de la opresión del Imperio Romano.

    También hubo quienes creían que ese Mesías no solo iba a salvar al pueblo judío sino al mundo entero, del pecado, la culpa y la muerte.

    Jesús llega en este contexto y su mensaje conecta perfectamente con todas las profecías que lo precedieron. Él deja en claro que no tiene ninguna intencionalidad política ni militar. Su prédica consistía es absolver del pecado a todo el mundo y pregonar el amor al prójimo de forma tal que estemos en condiciones de perdonar cada vez que nos dañan. Él mismo se acercó a ladrones y prostitutas perdonándolos y diciendo que ellos, por ser pecadores, estaban más cerca de Dios.

    Es evidente que hubo una gran distancia entre la idea previa de “Mesías” que el pueblo judío tenía y la figura de Jesús. Mientras ellos esperaban un líder político y militar que los condujera a la liberación del pueblo, Jesús proponía otra forma de salvación, mas sensata tal vez pero no por ello menor amenazante para determinados intereses y posiciones de poder. Por eso, no es de extrañar que decidieran crucificarlo.

    Así como cuatrocientos años antes Platón se había indignado ante la ejecución de su maestro Sócrates, a quien consideraba “el hombre más justo de Atenas”, los primeros cristianos- discípulos de Jesucristo- consideraban que él había sido el hombre mas justo que ha existido jamás y comenzaron a difundir su mensaje. Ya a los pocos días de la crucifixión de Jesús, comenzaron a correr los rumores de que había resucitado.

    Ni el judaísmo ni el cristianismo creen que haya algo en el hombre que sea inmortal. Las ideas sobre la trasmigración de las almas o la inmortalidad del alma son ideas griegas, por lo tanto indoeuropeas. La resurrección de cuerpo y alma, es para el cristianismo obra del milagro de Dios y no se debe a ninguna cualidad natural o innata.

    10) Pablo (8-67 DC):

    Contemporáneo de Jesús, se convirtió al cristianismo pocos años después de su muerte. Hizo muchos viajes de misión por el mundo grecorromano formando y consolidando la creación de colonias cristianas. Luego recaló en Atenas, donde tomó contacto con algunos filósofos estoicos y epicúreos, generando el primer gran encuentro entre la filosofía griega y la doctrina cristiana. Se cuenta que los filósofos le dijeron:” ¿Así que enseñas una doctrina nueva? Oímos hablar de cosas extrañas y nos gustaría saber de que se trata.”

    Pablo hizo un gran discurso proclamando algunas cosas que no resultaban ajenas al pensamiento griego- como que la búsqueda de Dios es algo inherente al género humano- pero otras sí, completamente novedosas. Dijo que Dios se ha revelado ante los hombres y ha ido a su encuentro, ya no es solamente un “dios filosófico” ni una imagen de oro o plata que lo representa. Pablo dice que “Dios no habita en templos levantados por manos humanas”, habla de un Dios personal que interviene en la Historia sacrificándose, muriendo en la cruz para salvar a toda la humanidad.

    Entre su extenso auditorio hubo quienes lo abuchearon disgustados pero también otros que lo escucharon con interés y terminaron uniéndose al cristianismo. Poco tiempo después de la muerte de Jesús ya había comunidades cristianas en todas las grandes ciudades griegas y romanos. En el curso de los siguientes 300 o 400 años todo el mundo helenístico se cristianizaría. A este período entre el año 0 y el 400 se lo denomina Antigüedad Tardía.

    En este proceso contribuye la interpretación que hacen sus seguidores de su credo: para convertirse al cristianismo no era necesario ser judío. Dios había mandado a su Hijo para salvar a toda la humanidad y no al pueblo judío restringidamente por lo tanto, el viejo pacto que había sido establecido entre Dios e Israel había sido restituido por uno nuevo entre Jesús y todos los hombres.

    Para no confundir a la doctrina cristiana con otras religiones que en ese momento proliferaban en el mundo grecorromano, la Iglesia cristiana resumió sus dogmas más importantes en los primeros credos. Uno de esos primeros dogmas era que Jesús era a la vez Dios y hombre: el Hijo de Dios, pero a su vez era él mismo y era también un hombre de carne y hueso que padeció todos los martirios a los que fue expuesto. No es un semidiós de los que abundaban en el mundo helenístico, es a la vez un hombre perfecto y un dios perfecto. Suena contradictorio, pero en tanto dogma de fe es indiscutible para los que eligen creer en él.

    10) La Edad Media:

    Se denomina Edad Media al período de tiempo transcurrido entre los años 400 DC y 1400. Este nombre se lo pusieron cuando terminó este período, durante el llamado Renacimiento. Desde la perspectiva renacentista se interpreta a este período como una “larga noche de 10 siglos”, en la que la humanidad postergó su desarrollo social económico y cultural. Hay quienes, sin embargo que interpretan a este período como de crecimiento dado que en la Edad Media comenzaron a funcionar las primeras escuelas ligadas a conventos y catedrales y también las primeras universidades.

    Después del 400 DC, los primeros siglos pueden ser considerados bastante decadentes en lo cultural. La importancia política de Roma declinó definitivamente, pese a que siguió siendo sede de toda la Iglesia Católica Romana (como lo es hoy en día). En el plano económico, se volvió a la economía de intercambio desarrollándose el sistema que se conoce como feudalismo: en donde hay unos pocos señores feudales dueños de la tierra y unos cuantos campesinos que deben trabajar en ella para ganarse el sustento. La población disminuyó drásticamente durante esos primeros siglos de la época medieval.

    El antiguo Imperio Romano se dividió en tres zonas culturales: en Europa occidental predominó la lengua latina con Roma como capital. En Europa Oriental surgió una cultura cristiana con lengua griega con centro en Constantinopla, que mas tarde adquiriría el nombre de Bizancio. Frecuentemente se habla de una “Edad Media Bizantina” para distinguirla de la Edad Media Occidental. Por último, el Imperio Romano en su apogeo, también se había extendido por el norte de África y Medio Oriente, donde se impuso una cultura musulmana de lengua árabe que pronto también incluyó a España. Los árabes se quedaron con la antigua ciudad helénica de Alejandría y de algún modo heredaron gran parte de la ciencia griega: durante toda la Edad Media fueron los más importantes en matemáticas, química, astronomía o medicina. De hecho los números que utilizamos actualmente son números arábigos.

    En relación a la filosofía, los filósofos de la Edad Media daban por sentado que el cristianismo era lo verdadero. Usando el pensamiento filosófico hicieron un esfuerzo por justificar la doctrina cristiana a través de argumentos racionales.

    10.1) San Agustín (354-430):

    Nació en Tagaste, al norte de África, a los 16 años se fue a estudiar a Cartago. Luego estuvo en varias ciudades a lo largo de su vida. No siempre fue católico. Tomó contacto con varias culturas y religiones antes de convertirse al cristianismo. Lo que más marcó su pensamiento fue la influencia del neo platonicismo. Podría decirse que San Agustín no encuentra contradicciones entre la filosofía de Platón y la doctrina cristiana. Encuentra tantos puntos en común que podría decirse que San Agustín “cristianizó” a Platón.

    Como cristiano Agustín piensa que Dios creó al mundo de la nada. Así lo dice la Biblia pero los griegos no pensaban así (“nada puede surgir de la nada”, ya era un planteo recurrente entre los pre socráticos). Los griegos pensaban que el mundo había existido siempre. San Agustín reconcilió ambas posiciones diciendo que el mundo- en tanto idea de mundo- había existido siempre en los pensamientos de Dios. El día de la creación, estas ideas de mundo se materializaron, pero ya existían desde antes en su pensamiento.

    También aborda la problemática del mal. Agustín coincide con Plotino: el mal es ausencia de Dios. No tiene entidad, existencia propia. La Creación de Dios es solo buena. El mal se debe a la desobediencia de los hombres.

    En cambio en relación a la relación de Dios con el mundo disiente con Plotino y concuerda absolutamente con lo que dice la Biblia. Mientras que Plotino era panteísta y decía que “todo es Uno”, San Agustín levanta una barrera infranqueable entre Dios y el mundo, producto de su creación.

    El ser humano -piensa Agustín- tiene un cuerpo material y también un alma, que puede reconocer a Dios. Toda la humanidad entró en perdición luego del pecado original, pero sin embargo Dios es quien determina a quienes perdona y salva y a quienes no: “Somos arcilla en la mano de Dios”, dice una de sus frases más célebres. De alguna manera, era volver a creer en lo inevitable del destino, del mismo modo en que lo pensaban los griegos cuando consultaban a los oráculos.

    La teología de San Agustín si bien se basa en ideas platónicas y neoplatónicas se aleja un poco del humanismo de Atenas. La humanidad está dividida en dos grandes grupos, uno se salvará y otro se perderá en el infierno.

    En la Biblia se habla de una disputa entre dos ciudades: la Ciudad de Dios y la Ciudad Terrena que se da en cada hombre. La interpretación medieval que se hace de esta cuestión relaciona a la “Ciudad de Dios” con la Iglesia como institución y a la “Ciudad Terrena” con los Estados políticos. Mientras la Iglesia y los Estados luchaban por el poder se fue difundiendo la idea de que no existía salvación fuera de la Iglesia. Era necesario pertenecer a la Iglesia Católica para recibir la gracia de Dios.

    San Agustín fue el primer filósofo que introdujo a la historia dentro de su filosofía. Su visión de la Historia era lineal, tal como aparece en el Antiguo Testamento. Dios necesita la historia para realizar su “Ciudad de Dios” y destruir al mal.

    10.2) Santo Tomás de Aquino (1225-1274):

    Nació en Aquino, una pequeña ciudad entre Roma y Nápoles y fue el filósofo y teólogo más importante de la Alta Edad Media. En ese entonces no se podía establecer una clara distinción entre filosofía y teología. Así como unos cuantos siglos atrás Agustín había intentado justificar la doctrina cristiana utilizando argumentos de la filosofía platónica, Tomás hizo lo propio con la filosofía de Aristóteles. Él dice que hay dos maneras de dar cuenta de la existencia de Dios. Una es a través de la fe y otros es a través de la razón. Para Tomás, Aristóteles llegó a dar cuenta de la existencia de Dios, pero no pudo ir mas allá por no haber estado en contacto con la doctrina cristiana por obvios motivos históricos. Aristóteles afirma que hay una causa primera que pone en marcha todos los procesos de la naturaleza. Esta causa primera bien podría ser Dios.

    Lo mismo sucede en relación a la moral: El ser humano puede leer en la Biblia como tiene que actuar en función de los deseos de Dios, pero no necesita imperiosamente leer la Biblia para saber que no debe matar, robar o lastimar al prójimo porque esta dotado de conciencia, su razón lo puede llevar a actuar de la misma manera que la fe religiosa.

    En su lógica Aristóteles creó una escala en donde Dios se ubicaba en la cumbre de la existencia y por debajo están el hombre, los animales y las plantas, en un orden acorde con sus capacidades. Para Tomás también hay un grado evolutivo de existencia en donde aparecen las plantas, los animales, el hombre, los ángeles y Dios, como grado supremo. El hombre es superior a los animales por poseer simultáneamente un cuerpo material y un pensamiento profundo. Los ángeles, a su vez son superiores por estar compuestos solo de materia espiritual y Dios es superior a los ángeles por ser a la vez su creador.

    11) El Renacimiento:

    Entre los Siglos XIII y XIV, la cultura unitaria cristiana comenzó a agrietarse. La ciencia y la filosofía comenzaron a desprenderse de la religión lo que generó importantes transformaciones tanto en el mundo científico y filosófico como en la Iglesia. Los siglos XIV y XV se conocen como “Renacimiento” porque en ellos el desarrollo cultural es prolífero, y retoma conceptos propios de la Antigüedad. También se habla de “humanismo renacentista” porque se vuelve a poner al hombre en el centro después de un largo período teocentrista.

    En este período se producen grandes inventos: la brújula, que permite extender los viajes marítimos, la pólvora que contribuyó a que los europeos fueran militarmente superiores a otras civilizaciones asiáticas y americanas y la imprenta que fue vital para propagar el desarrollo de las nuevas ideas humanistas contribuyendo a acabar con el viejo monopolio de la Iglesia en relación a la transmisión de conocimientos.

    Hacía el final de la Edad Media, va consolidándose poco a poco una nueva clase social, la burguesía urbana compuesta por artesanos y comerciantes que van desarrollando un nuevo sistema económico, con banca, moneda y cierto grado de independencia en relación a los condicionamientos de la naturaleza.

    Así como en su momento la filosofía griega se desprende de la visión mítica del mundo imperante hasta entonces, los burgueses del Renacimiento comenzaron a emanciparse de los señores feudales y del poder de la Iglesia. Esto ocurrió al mismo tiempo en que se redescubre la cultura griega debido a que se comienzan a establecer relaciones mas estrechas con los árabes de España- de tradición aristotélica- y los bizantinos del Este.

    11.1) El Humanismo Renacentista:

    La visión del Renacentismo recobra la fe en el ser humano, en contraposición con la idea pecaminosa del hombre que predominaba en la Edad Media. El hombre vuelve a existir, no solamente para Dios, sino también para los otros hombres. Se trata de un período en donde predominaba la idea de que el mundo despertaba de nuevo, Esto se expresa en el arte, la arquitectura, la literatura y las ciencias. Hay majestuosas construcciones y regresan los desnudos en pinturas y esculturas después de muchos siglos de pudor.

    Las ideas humanistas también tuvieron su contrapartida en un exacerbado antihumanismo, encabezado por un poder eclesiástico y estatal que se resistían fuertemente a estos cambios. Es también la llamada “época de la inquisición”, en donde abundan las persecuciones a herejes, brujas y se da de manera simultánea la brutal conquista de América.

    11.2) La evolución de las Ciencias:

    En relación a las ciencias aparecen figuras importantes entre ellos:

    • Nicolás Copérnico (1473-1543):

    Es un astrónomo polaco que en 1543 escribe un libro verdaderamente revolucionario, en donde postula que el sol no gira alrededor de la Tierra, sino que sucede exactamente al revés. En la Edad Media la visión del hombre era geocéntrica, se creía que la tierra estaba quieta y eran los cuerpos celestes los que giraban en derredor. Esta visión errónea es reemplazada por la visión heliocéntrica copernicana, que si bien no era del todo correcta (suponía que el sol era el centro del Universo y no simplemente como hoy se sabe el centro de nuestro sistema planetario) dio un giro abrupto en la mirada del hombre sobre su entorno.

    • Galileo Galilei (1564-1642):

    Dice en el Siglo XVII: “Mide lo que se pueda medir y lo que no hazlo mensurable” y también “El lenguaje de la Naturaleza está escrito en lenguaje matemático”. Esto se relaciona con el regreso -desde Aristóteles- a la necesidad de una ciencia empírica, basada en la observación y experimentación sistematizadas. El hallazgo de un método científico válido abrió el camino a la revolución técnica que tantos nuevos inventos iría generando en los años posteriores. Además Galileo fue un agudo observador astronómico y postuló leyes físicas de gran importancia, que permitieron avanzar cuantiosamente en la comprensión de numerosos fenómenos.

    • Isaac Newton (1643-1727):

    Retomó las investigaciones de Galileo y avanzó aun más, explicando en detalle cuales son las causas físicas que determinan que los planetas giren en órbita alrededor del sol. El hecho de que las mismas leyes físicas se apliquen de igual modo en el cielo y en la Tierra, pulverizó las ideas medievales y consolidó con amplias evidencias la teoría heliocéntrica.

    11.3) La Reforma Eclesiástica:

    En lo referido a la Iglesia, el Renacimiento dio lugar a una nueva relación del hombre con Dios. Como parte de este renovado humanismo, se torna más importante el vínculo del individuo con Dios que con la institución eclesiástica. Esto provoca algunos cambios trascendentes. Martín Lutero, por ejemplo es uno de los que se distancia de hábitos y costumbres religiosas medievales. Como fiel exponente de su época renacentista, quería volver al cristianismo original, tal como aparece en el Antiguo Testamento. También desde otros campos del arte y la cultura también se bregaba por volver a la Antigüedad. Lutero tradujo la Biblia al alemán y fundó con ello la lengua alemana escrita. Él pensaba en que los sacerdotes no tenían una posición especial en relación a Dios y que los ritos de la Iglesia de ninguna manera garantizaban la absolución para el hombre. “Los hombres reciben la absolución totalmente gratis teniendo fe y leyendo la Biblia”.

    12) El Barroco:

    El Siglo XVII, al que se lo llama también de esta forma, se caracteriza por su permanente tensión entre posturas irreconciliables. Por un lado conserva este clima positivo del Renacimiento, y por otro lado había muchos que buscaban el extremo opuesto: la negación del mundo y el retiro religioso. Son años de castillos majestuosos y conventos escondidos. Algunas frases que caracterizan a este período son la expresión latina “Carpe Diem” (disfruta el día) o “memento mori” (recuerda que vas a morir).

    La arquitectura de la época se caracteriza por estar dotada de un sin fin de recovecos y recodos complicados, análogos a la situación política imperante en Europa. Son años de muchas guerras y mucha inestabilidad política.

    El teatro fue, en este período el símbolo más importante de la época. En el Barroco nace el teatro moderno, Shakespeare, el más grande dramaturgo de la historia escribió sus obras alrededor del 1600, con un pie en el Renacimiento y otro en el Barroco.

    12.1) La filosofía del SXVII

    En cuanto a la filosofía, también esta etapa se caracterizó por contar con grandes tensiones entre modos diferentes de pensar. El conflicto por ese entonces giraba principalmente en torno a la dicotomía materialismo-idealismo. Los materialistas reducen todos los fenómenos de la naturaleza a manifestaciones físicas concretas. Los idealistas pensaban que la existencia era en el fondo de naturaleza espiritual. Ambas corrientes se repiten continuamente en la historia de la filosofía pero n el barroco coexisten particularmente.

    • Thomas Hobbes(1588-1679):

    Es un filósofo inglés del SXVII, que defendió las ideas materialistas que en ese momento se nutrían de los aportes provenientes de las Ciencias Naturales. Los hallazgos en física y biología, tales como la “ley de gravedad” o el “principio de inercia”, llevaban a los filósofos materialistas de la época a pensar en que la naturaleza funcionaba mecánicamente, por lo que se conoce a esta generación de pensadores a la que Hobbes pertenece como materialistas mecanicistas.

    Para Hobbes, esta visión mecánica del mundo no se contradice con la fe en Dios. Son los materialistas de los Siglos posteriores quienes comienzan a cuestionarlo.

    • Rene Descartes (1596-1650):

    Nació en 1596 y vivió en varios países europeos. Se lo considera el fundador de la filosofía moderna. Su postura es claramente racionalista y sigue la línea de Sócrates, Platón y San Agustín. Para obtener conocimientos seguros solo se fía de su razón.

    Tras el entusiasta redescubrimiento del hombre y la naturaleza, surgió nuevamente la necesidad de recoger las ideas de la época en un sistema filosófico consistente. Un sistema filosófico esta compuesto por un núcleo consolidado de ideas que den respuesta a un gran número de cuestiones filosóficas importantes. La Antigüedad tuvo como grandes sistematizadores a Platón y a Aristóteles. La Edad Media lo tuvo a Tomás de Aquino, que intentó tender un puente entre el cristianismo y la filosofía aristotélica. En el Renacimiento fue tan grande el torbellino de ideas nuevas y viejas, que recién en el

    S XVII, aparece Descartes y se convierte en el siguiente gran sistematizador de la historia de la filosofía.

    Su proyecto filosófico giraba en torno a dos cuestiones centrales: por un lado “la certeza de nuestro conocimiento” y por otro “la relación entre el alma y el cuerpo”. En relación a la posibilidad de conocer, quien se niega a la posibilidad de obtener conocimientos, se convierte en un escéptico. El Escepticismo total es incompatible con la búsqueda filosófica y reproduce la postura que en la Antigüedad adoptaron los sofistas.

    Así como recientemente se había encontrado un método exacto y confiable para la investigación en el ámbito de las Ciencias Naturales, Descartes se propone encontrar un método análogo pero aplicable a la reflexión filosófica.

    En su pequeño libro “El discurso del métodoDescartes sienta las bases de este método postulando en principio, tal como lo había postulado Sócrates siglos atrás que para arribar a un conocimiento seguro en principio era necesario dudar de todo. “Si dudo- dice Descartes- es porque pienso, no puedo dudar de que soy un ser pensante”. Y si pienso, es porque existo. La famosa frase de DescartesPienso, luego existo” (cogito ergo sum) deriva del desarrollo de este razonamiento.

    Para Descartes, en concordancia con lo que pensaba Platón, lo que percibo con la razón es más real y más confiable que lo que se percibe con los sentidos. Luego de usar su razón para convencerse de la existencia del yo como un ser pensante la usa para reflexionar acerca de la existencia de un ser perfecto.

    El hombre es un ser imperfecto, pese a lo cual siempre ha tenido una idea acerca de la existencia de un ser perfecto. La idea de un ser perfecto no puede haber sido generada por un ser imperfecto como el hombre., así que da por sentado que ese ser perfecto tiene que existir. Para Descartes la existencia de Dios es tan evidente como decir que el que piensa es un ser pensante. Este ser perfecto, concebido como sinónimo de Dios, no sería perfecto si no existiera, para ser realmente perfecto tiene que existir. Para Descartes, la idea de Dios es innata, viene impresa en nosotros desde que nacemos, es como la firma del autor en cada obra de arte. No podemos, desde nuestra imperfección humana- crear una idea de lo perfecto. Y si existe una idea de lo perfecto, lo perfecto tiene que existir, porque si no existiera no sería perfecto. Le faltaría su cualidad más importante, la de la existencia.

    Este argumento sobre la existencia de Dios es marcadamente racional. Para los racionalistas, cuanto mas evidente resulte un hecho al pensamiento, más segura es su existencia. De todo lo que percibimos sensorialmente podemos dudar: olores, sabores, texturas, sonidos. De lo que no podemos dudar es de lo que nos dice nuestra razón y para Descartes el mejor ejemplo de esto son las relaciones matemáticas. 5+5=10, hoy, mañana, hace 10 años o dentro de 25. Las cualidades cuantitativas de las cosas son tan evidentes como que yo soy un ser pensante. De eso no se puede dudar.

    Descartes reconoce como formas distintas de realidad a lo que él denomina dos sustancias: una es el pensamiento o alma y la otra es la extensión o materia. El alma solamente es consciente, no ocupa lugar en el espacio y no puede subdividirse en partículas más pequeñas. La materia, solamente tiene extensión, ocupa un lugar en el espacio es subdivisible en partículas mas pequeñas pero no es consciente.

    Para Descartes las dos sustancias provienen de Dios, pero Dios existe independientemente de estas. Y cada una de estas dos sustancias existe absolutamente independiente de la existencia de la otra. >El pensamiento es totalmente libre respecto a la realidad extensa y la materia o realidad extensa es completamente libre en relación al pensamiento. Esta forma de reconocer la realidad en dos sustancias diferenciadas, transforma a Descartes en un dualista.

    Dice Descartes que los animales están compuestos unicamente por materia extensa, no tienen alma ni pensamiento y su funcionamiento biológico los asemeja a una especie de autómatas. El hombre, en cambio, es un ser dual que tiene cuerpo y alma. Para él el alma del ser humano puede actuar de manera completamente independiente a los requerimientos del cuerpo. Él habla de un órgano del cuerpo humano al que llama “glándula pineal” que supuestamente regula los intercambios entre cuerpo y alma. A través de esta “glándula pineal”, el alma se puede dejar confundir por sentimientos y sensaciones derivados de las necesidades corporales pero el alma o el pensamiento están en condiciones de liberarse de esos bajos instintos y de actuar independientemente. En este sentido el alma o el pensamiento es infinitamente superior al cuerpo: este puede envejecer y deteriorarse enormemente pero 2+2 seguirá siendo 4.

    • Baruch Spinoza (1632-1677):

    Fue un filósofo holandés que pertenecía a la comunidad judía de Ámsterdam pero que fue expulsado de la misma por sus ideas heterodoxas. Realizó una lectura crítica de la Biblia y negó que esta estuviera inspirada por Dios, ganándose enemigos tanto dentro del judaísmo como dentro del cristianismo.

    Él propone ver al hombre “en un contexto cósmico”, como parte de una eternidad de tiempo y espacio. A esto él lo llama ver las cosas “desde el ángulo de la eternidad”. Para Spinoza Dios está en todo lo que existe, todo lo que existe es naturaleza: Dios es sinónimo de naturaleza. Tenía una mirada panteísta: veía a Dios en todo lo que existe y a todo lo que existe en Dios. Afirma que “Dios es el mundo” y que “El mundo está en Dios” y para afirmar su posición cita a San Pablo, que cuando comenzó a predicar el cristianismo hizo un discurso en el Areópago ateniense: “En él vivimos. Nos movemos y existimos”.

    Su libro mas importante es “Ética demostrada según el orden geométrico”. La ética era para los filósofos la enseñanza de cómo debía vivirse para obtener la felicidad. Recién en nuestro tiempo comenzó a usarse la palabra ética como sinónimo de “moral”. Al hablar de una ética según el orden geométrico, lo que Spinoza quiso demostrar es algo similar a lo que quiso hacer Descartes, buscando un método matemático para la reflexión filosófica. Ambos son fieles a la tradición racionalista de querer hacer filosofía dentro de un marco rígido y sistemático.

    Para Spinoza estamos absolutamente condicionados por las leyes de la naturaleza. Para alcanzar la felicidad es necesario ser conscientes de que formamos parte de un todo enorme, que Spinoza llama Dios, Sustancia o Naturaleza. Esto lo denomina “ver las cosas bajo el ángulo de la eternidad (sub specie aeterniatis)”

    Así como Descartes es dualista al aceptar la distinción entre el pensamiento y la materia extensa, Spinoza es monista, para él sólo hay una sustancia. Esta “Sustancia” la llama alternativamente Dios o Naturaleza. En el término Naturaleza de Spinoza no sólo está implícita la naturaleza extensa, sino “todo lo que existe”, independientemente de si se trata de algo material o espiritual. Los seres humanos podemos acceder al conocimiento de Dios a través de alguno de sus dos atributos: el pensamiento y la extensión. Lo que para Descartes son dos sustancias diferenciadas e independientes una de la otra, para Spinoza son dos atributos o cualidades de una misma sustancia. Es posible que Dios en su perfección tenga otras cualidades que nosotros desconocemos. El ser humano sólo puede dar cuenta de la existencia de esas dos.

    Cada cosa del mundo posee los dos atributos: pensamiento y extensión, así se trate de una flor, una nube o un poema. La forma en que se aparece ante nosotros constituye distintos modos del atributo pensamiento o extensión. Una flor es un modo de atributo de extensión y un poema sobre esa misma flor es un modo de atributo de pensamiento. Pero las dos cosas son en definitiva la expresión de una misma Sustancia, Dios o Naturaleza.

    Cuando Spinoza equipara a Dios con la Naturaleza o con el mundo mismo, se diferencia tanto de Descartes como de la tradición judeo cristiana. Él dice que Dios “no es un titiritero que tiende de todos los hilos y decide todo lo que ocurre”. Dios, para Spinoza, se expresa a través de las leyes de la Naturaleza.. Dios o la naturaleza es la “causa interna” de todo lo que ocurre.

    Además sostiene que los seres humanos nunca podremos ser completamente libres. Podemos independizarnos de causas externas que nos opriman y nos quiten la libertad: como por ejemplo determinadas condiciones políticas. Pero nunca podremos liberarnos de las causas internas, que tienen que ver con los designios de la Naturaleza o la voluntad de Dios ( que para Spinoza es absolutamente lo mismo). No decidimos todo lo que sucede con nuestro cuerpo ( que es uno de los atributos de la sustancia, la extensión) ni tampoco elegimos absolutamente todo lo que pensamos, dado que muchas veces somos presas de pasiones tales como la ambición o el deseo.

    12) El Empirismo del SXVIII

    Este período se caracterizó por ser profundamente crítico con las posturas racionalistas precedentes. El concepto central del empirismo gira en torno a la noción de que no tenemos ningún contenido en la conciencia antes de adquirir nuestras experiencias con los sentidos. Esta postura deriva de la filosofía de Aristóteles y se opone al racionalismo platónico Los tres filósofos mas importantes de esta corriente fueron británicos: Locke, Berkeley y Hume, mientras que los mas importantes dentro del racionalismo - Descartes y Spinoza- fueron provenientes de Francia y Holanda respectivamente. Este hecho permitió hablar de una oposición entre el empirismo británico y el racionalismo continental.

    12.1) John Locke (1632-1704)

    Dentro de su proyecto filosófico intenta aclarar dos cuestiones: en primer lugar de donde recibe el ser humano sus ideas y conceptos y se pregunta si podemos fiarnos de nuestras experiencias sensoriales.

    Locke está convencido de que todas nuestras ideas y conceptos no son mas que un reflejo de lo que hemos visto y oído. Él compara la conciencia con una habitación sin amueblar. Pero la conciencia no recibe estas impresiones sensoriales de una manera pasiva sino que las elabora mediante el razonamiento, la fe y la duda. Los sentidos nos transmiten impresiones simples ( un sabor, un color, un timbre de voz) y esas impresiones son reelaboradas por la conciencia.

    Entre lo que puede ser percibido por los sentidos, Locke distingue entre cualidades primarias y cualidades secundarias de los objetos. Como cualidades primarias Locke menciona a aquellas que son susceptibles de ser objetivadas y a esto lo denomina las “verdaderas” cualidades de las cosas: su peso, su número, su forma, si se mueve o no, etc. Como cualidades secundarias, menciona aquellas que reflejan sensaciones que pueden variar de una persona a otra: sabor, olor, sonido, color, etc.

    En lo referido a la realidad extensa, Locke está de acuerdo con Descartes en que esta realidad posee ciertas cualidades que el hombre puede captar con su razón. Estas serían para Locke las cualidades primarias de las cosas. Otros rasgos racionalistas dentro del empirismo de Locke es la idea de “derecho natural”, que considera que es propio del ser humano poder distinguir entre el bien y el mal pudiendo establecerse normas universales de comportamiento.

    Este filósofo anticipó ideas liberales que se desarrollarían más adelante durante la Ilustración Francesa, tales como la necesidad de articular un Estado en donde exista la división de poderes o la igualdad de derechos humanos sin distinción de género.

    12.2) Hume (1711-1776):

    Su filosofía es la de las más importantes dentro de los empiristas e inspiraría mas adelante a Immanuel Kant. Fue contemporáneo de la Ilustración, que tuvo a grandes pensadores como Voltaire y Rousseau. En su libro “Tratado sobre la Naturaleza Humana”, propone un regreso al mundo y al lenguaje cotidiano en oposición de las conceptualizaciones confusas del racionalismo. Para él: “Ningún filósofo podrá darnos reglas de conducta distintas de las que elaboraremos meditando sobre la vida cotidiana”

    Según Hume, el hombre tiene dos tipos de percepciones: impresiones e ideas. Las impresiones son las huellas sensoriales inmediatas, que dan cuenta del contacto con a realidad externa. Las ideas son el recuerdo, la huella mnémica de esa impresión. La impresión es más fuerte, más viva, por ende más real que su recuerdo posterior., podría decirse que la impresión es el original y el recuerdo es la copia.

    Tanto una impresión como una idea pueden ser simples o compuestas. Con impresión o idea simple Hume se refiere a algo conformado por un solo concepto, mientras que al hablar de impresión o idea compuesta se alude a algo que reúne varias ideas o impresiones de manera simultanea. Por ejemplo: El concepto “ángel” es un concepto compuesto y está formado por dos ideas simples: la idea de alas y la idea de hombre. Una persona pudo haber visto alas, alguna vez en su vida y también pudo haber visto a otra persona, de modo tal que a partir de percepciones sensoriales reales (impresiones que generan ideas) pudo construir en su imaginación una idea falsa, dado que para Hume, los ángeles no se encuentran en la Naturaleza.

    Lo que Hume aclara es que nada de lo que esté en el pensamiento humano ha sido creado por la propia conciencia. Todo lo que allí aparece es huella de alguna percepción anterior realizada con los sentidos. Para Hume las ideas bíblicas de cielo, infierno, paraíso, etc. son ideas compuestas que conjugan determinados elementos de existencia terrenal para construir imaginariamente determinado escenarios. La idea de Dios también pertenece a este rango de impresiones. Para poder pensar en Dios como un ser enormemente bueno, sabio y justo debimos haber experimentado alguna vez la bondad, la sabiduría y la justicia.

    La idea de un Yo, como percepción de uno mismo es también para ese filósofo una idea compuesta en la que se reúne una multiplicidad de impresiones simples percibidas a través del tiempo. No hay un Yo operando como núcleo inalterable de personalidad, tal como lo propone la filosofía de Descartes.

    Resulta sorprendente pero 2500 años antes de que Hume arribara a estas conclusiones, Buda había dicho lo mismo: consideraba que la vida humana es una línea interrumpida de proceso mentales y físicos que cambian a cada momento: “de nada puedo decir esto es mío y de nada puedo decir esto soy yo”

    La unicidad del yo es un concepto que se relaciona fácilmente con el de la inmortalidad de las almas. Hume no se preocupó por demostrar la inmortalidad de las almas ni tampoco por probar la existencia o inexistencia de Dios. No era católico, pero tampoco era un ateo convencido: se mantuvo posicionado como un agnóstico, es decir como alguien que duda, que no se define por una u otra postura en relación a si Dios existe.

    En coherencia con su postura empirista, Hume dice que no podemos percibir “las leyes de la naturaleza” de forma abstracta sino que lo que percibimos son los fenómenos naturales propiamente dichos. Por ejemplo: no podemos percibir la Ley de Gravedad, podemos darnos cuenta de que una piedra cae al piso. El hábito de verla caer cientos de veces nos hace pensar que siempre que tiro una piedra caerá, sin que esto implique que me pregunte acerca de la causa que genera el fenómeno físico de que la piedra caiga.

    Hume piensa en el poder del hábito como condicionante en la percepción y se concentra en la ley causa-efecto. Pone un ejemplo con dos bolas de billar: Si una bola blanca toca una bola negra... ¿qué sucede? Cualquiera que alguna vez haya visto una mesa de billar diría que la bola negra se movería a causa de la bola blanca.

    Sin embargo Hume refuta esto: en primer lugar dice que solo podemos asegurar algo que hemos percibido, y que la causa de que la bola negra se mueva no es la bola blanca. Lo que percibimos son dos hechos sucesivos uno al otro en el tiempo: se mueve la bola blanca y acto seguido se mueve la bola negra. Se perciben dos hechos temporalmente continuos, no se percibe la causa en sí. La causa está en nuestra conciencia y tiene que ver con el hábito, con lo que estamos acostumbrados a percibir.

    Con este ejemplo lo que quiere explicar es que las leyes de la naturaleza no son racionales ni irracionales, simplemente son. No tenemos ideas innatas acerca de cómo es el mundo, ni de cómo se comportan las cosas del mundo. El mundo es como es y nosotros lo vamos percibiendo de a poco.

    Hume no niega que haya Leyes inquebrantables en la Naturaleza. Lo que sucede es que debido a nuestra incapacidad para percibirlas nos hace correr el riesgo de sacara conclusiones demasiado rápido. Por ejemplo: si veo una manada de caballos negros no significa que todos los caballos del mundo sean negros

    En relación a su postura ética, Hume se opone a la postura racionalista que proclama la existencia de un derecho universal (nuestra razón tiene una capacidad innata para distinguir entre el bien y el mal), Para él no es nuestra razón la que decide que decimos y que hacemos sino que son nuestros sentimientos.

    La Historia de la Humanidad demuestra que detrás de hechos totalmente crueles como guerras, genocidios y desastres ecológicos hay argumentos solidamente racionales, que nos hacen dudar de la conveniencia de guiarse unicamente por criterios que dejen afuera a la afectividad del ser humano.

    12.3) George Berkeley ( 1685 -1753):

    Fue un obispo irlandés. Sentía que la filosofía y la ciencia de la época estaban amenazando los conceptos cristianos de la vida y que a raíz de ese materialismo cada vez más dominante el hombre se estaba alejando de Dios y la concepción cristiana de la vida.

    Fue decididamente empirista, llevando su posición teórica más al extremo que los filósofos que lo precedieron. Él pone en duda la existencia de un mundo físico, de una realidad externa independiente de nuestra percepción, cosa que no hacen ni Hume, ni Locke ni Descartes ni Spinoza.

    Él dice que lo único que existe es lo que nosotros percibimos, pero no percibimos la materia de las cosas en sí. Si golpeo fuerte una mesa puedo percibir que esa mesa es dura, pero no puedo ser capaz de percibir la materia de la mesa. Lo que una persona sueña, puede resultarle tan real como lo que percibe durante su vigilia.

    Para Berkeley el alma de cada ser humano puede ser lo que genere determinadas percepciones, pero otra voluntad o espíritu es lo que causa aquellas ideas que constituyen el mundo aparentemente material. Este espíritu tiene la facultad de causar “todo en todo” y es el concepto que Berkeley tiene de Dios. Dice Berkeley: “Todo lo que vemos y sentimos es consecuencia de la fuerza de Dios”. Para él el tiempo y el espacio son vivencias de nuestra conciencia, que no tienen una entidad real o material. A diferencia de lo que dice Descartes: “pienso, luego existo”, Berkeley propone la idea de que “somos pensamiento”, existimos en la profunda e infinita mente de Dios.

    13) La Ilustración Francesa:

    Este período se caracterizó por la confluencia de diversos fenómenos que podrían resumirse en los siguientes puntos:

    • Rebelión contra las autoridades: Los filósofos franceses del Siglo XVIII, se inspiraron en los filósofos ingleses tales como Locke, o Hume estableciendo de esta manera contacto con ideas más liberales que las que imperaban en su propia tierra. Esto fue generando un clima de rebelión hacia la forma de Gobierno establecida hasta entonces - la monarquía- y fue el sustento ideológico del proceso conocido como Revolución Francesa, que se desarrollaría en 1789 e inspiraría a una gran cantidad de iniciativas republicanas en todo el mundo occidental. Este movimiento insurgente también se oponía al poder de la Iglesia y de la nobleza como clase dominante.

    Racionalismo: En cierta medida estaban influenciados por las ideas de Descartes: pensaban que tenían que mantener una postura escéptica frente a las verdades heredadas y que eran ellos mismos quienes tenían que buscar respuesta a las preguntas. Los filósofos de la Ilustración Francesa creían firmemente en la razón humana. Las Ciencias Naturales demostraban permanentemente que la propia Naturaleza estaba organizada con criterios racionales y esto les permitía pensar en la posibilidad de buscar argumentos sólidos para construir bases morales, religiosas y éticas, regidos según la razón inalterable de las personas.

    • La Idea de Ilustrar: Esta inquebrantable fe en la razón los llevó a creer en la necesidad de “ilustrar”, es decir de educar a grandes sectores de la población para construir una sociedad mejor.

    • Optimismo cultural: Los filósofos de la Ilustración pensaban que en cuanto se difundieran la razón y los conocimientos la humanidad haría grandes progresos. El desarrollo cultural era mayormente positivo: era el progreso y la ciencia contra la superstición y la ignorancia. Sin embargo, ya en ese entonces, algunos filósofos de la Ilustración nos alertaron sobre alguna de las consecuencias negativas del progreso indiscriminado.

    • Vuelta a la Naturaleza: Esta postura fue sostenida principalmente por Rousseau (1712-1778), quien lanzó la consigna de “volver a la naturaleza”, diciendo que la perdición humana estaba en el desarrollo social económico y cultural. Pensaba que los niños debían ser criados en su estado natural, y mantenerse en este entorno el mayor tiempo posible. La entidad de la infancia como un momento de la vida, con una identidad definida e instituciones de pertenencia propias (escuela, familia, exclusión del mundo del trabajo) data, al menos en términos teóricos de la Ilustración.

    • Cristianismo humanizado: Dentro de los filósofos de la Ilustración hubo algunos marcadamente empiristas que se consideraron absolutamente ateos. Sin embargo hubo otros que, en concordancia con lo que había planteado Descartes, consideraban irracional la existencia de un mundo sin Dios. Había demasiado raciocinio en los fenómenos de la naturaleza para creer que todo se explicaba a través del azar. Newton, también lo había pensado y expresado de ese modo. La inmortalidad del alma también era mas una cuestión de razón que de fe. Estos filósofos creían que había que eliminar del cristianismo todos aquellos dogmas irracionales que la Iglesia que se ensamblaron sobre la sencilla prédica de Jesucristo. Muchos se sumaron a una postura denominada “deísmo”, que significa que Dios creó el mundo años atrás pero desde entonces no ha vuelto a aparecer en él. La idea de Dios queda reducida a la de un Ser Superior, o Dios filosófico, que se expresa unicamente a través de la naturaleza y sus leyes. Ese tipo de deidad, ya aparecía en la filosofía de Aristóteles cuando mencionaba a la “causa primera” del universo.

    • Derechos humanos:

    En este punto hubo grandes transformaciones en relación a la forma de concebir al hombre y su lugar en la sociedad. Ellos los llamaron “derechos naturales” es decir derechos que tiene cada persona por su mera condición de ser humano. Su postura defendía principalmente la libertad: la libertad de prensa, la libertad de pensamiento y expresión en relación a la moral, la religión y la ética. El lema de “igualdad, libertad, fraternidad”, se ajusta perfectamente a la mirada de los hombres de la Ilustración sobre la humanidad. Se sostuvieron ideas fuertemente discordantes con la esclavitud- que recién sería abolida muchos años mas tarde- y se bregaba por la existencia de un derecho penal más humanitario. La “Declaración de los Derechos Humanos” aprobada por la Academia Nacional Francesa en 1789 es un importante precedente en materia de legislación para numerosos sistemas republicanos.

    En relación a los derechos de la mujer, contemporáneamente con la Revolución Francesa, comienzan los primeros ejemplos de lucha de las mujeres en pos de un trato igualitario en relación al hombre.

    En 1787, un filósofo ilustrado llamado Condorcet, publicó un escrito sobre los derechos de la mujer, poniéndola en el mismo nivel que el hombre en relación a sus “derechos naturales”. En 1791, una mujer llamada Olympe de Gouges hizo pública una declaración sobre los derechos de la mujer por lo que fue ejecutada dos años mas tarde.

    14) Immanuel Kant (1724-1804):

    Nació en el Este de Prusia y vivió casi toda su vida en su ciudad natal. Provenía de un hogar fuertemente cristiano, lo que tuvo una gran influencia en su pensamiento filosófico. Para él, como para Berkeley era necesario salvar las bases de la fe cristiana. Kant fue el primer “filósofo profesional”, es decir que fue el primero en trabajar como profesor en una Facultad de Filosofía. Kant tenía profundos conocimientos acerca de la producción filosófica anterior a él. Había estudiado a racionalistas como Descartes y Spinoza y a empiristas como Hume, Locke y Berkeley. Esto le permitió construir su pensamiento filosófico propio realizando una buena síntesis entre ambas posturas y señalando sus acuerdos y desacuerdos con cada una de ellas.

    Después de Descartes, las preguntas filosóficas de rigor eran: ¿Qué podemos saber del mundo? ¿El mundo es tal como lo percibimos? ¿O cómo se presenta a nuestra razón?

    Kant opinaba que tanto la razón como la percepción ocupan un lugar a la hora de conocer el mundo que nos rodea. Para él hay dos condicionantes racionales que determinan nuestra percepción y son el Tiempo y el Espacio. El los llama”formas de sensibilidad del hombre” y resalta que son anteriores a cualquier experiencia sensible. Antes de experimentar algo, sea lo que sea, sabemos que lo experimentaremos como un fenómeno enmarcado dentro del Tiempo y el Espacio, esto significa que para percibir no podemos quitarnos las “lentes” condicionantes de la razón.

    Los fenómenos que percibamos lógicamente van a ser distintos si nos criamos en el altiplano boliviano, en la selva africana o en el centro de París. Pero siempre vamos a percibir lo que percibamos como fenómenos e Tiempo y Espacio, esos condicionantes racionales existen a priori de cualquier experiencia. No están fuera del hombre sino que pertenecen a él, son cualidades de la razón humana y no cualidades propias del mundo en que vivimos.

    La propia conciencia ocupa un papel activo en relación al proceso de percibir humano. El ser humano no es una tabla rasa como ejemplifica Hume. Del mismo modo que el agua se amolda a la forma que contiene la jarra, se adaptan las sensaciones a nuestras formas de sensibilidad.

    Kant dice que no solo es la conciencia la que se adapta a la percepción de las cosas, sino que son las cosas las que se adaptan a la conciencia. Kant lo llama “giro copernicano” en relación a la cuestión del conocimiento humano. Su postura filosófica se diferenciaba tanto de las posiciones precedentes como cuando Copérnico señaló que es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no al revés como se creía.

    En relación a la Ley de Causa- Efecto se distancia de lo expresado por Hume. Éste decía que la relación entre la causa y el efecto no podía ser percibida por la razón humana, utilizando para ello el ejemplo e la bola de billar (ver Pág.20). Justamente lo que Hume dice que no se puede probar (que si la bola de billar se movió 10 veces significa que se moverá siempre) Kant lo considera una cualidad de la razón. Kant está de acuerdo con Hume en que no podemos saber como es “el mundo en sí”, sin embargo podemos saber como es “el mundo para mí”. En alemán esto se dice: “Ding as sich

    ( la cosa en sí) y “das “Ding für mich” ( la cosa para mí) Esta distinción conceptual es muy importante dentro de la construcción del pensamiento filosófico kantiano.

    Nosotros en calidad de seres humanos, no estaremos nunca en condiciones de conocer las cosas “en sí”. Lo que sí podemos conocer es lo que son las cosas “para nosotros”.

    Resumidamente podemos decir que par Kant, hay dos cosas que intervienen en el proceso de cómo las personas perciben al mundo. Una de estas cosas son las condiciones exteriores, de las que no podemos saber nada hasta que no las percibimos. A esto se lo puede llamar el “material” del conocimiento. Otra de las cosas son las condiciones internas del mismo ser humano y que son las categorías de tiempo y espacio y la idea de procesos regidos por una ley causal inquebrantable. Estos son condicionantes internos, inherentes a la razón humana y podrían determinar la “forma” del conocimiento.

    En relación a las grandes cuestiones filosóficas que desvelaron a los filósofos desde la Antigüedad ( si el hombre tiene un alma inmortal, si hay un dios, como comenzó la vida, si el Universo es finito o infinito, etc.) Kant opina que la razón humana tiene límites. Los mismos”lentes” que condicionan su conocimiento del mundo le impiden obtener conocimiento seguro sobre algunas cuestiones. Sin embargo la imposibilidad de obtener conocimiento seguro no implica que rechace de lleno ese tipo de planteos.

    Kant opina que es una característica propia de la razón humana hacerse ese tipo de preguntas y planteos existenciales, pero no está ni en nuestra razón ni en los datos que nos pueden aportar nuestros sentidos obtener ese tipo de respuestas. Nos excede, nos supera, pero al mismo tiempo no podemos dejar de preguntarnos y reflexionar sobre ello.

    Cuando nos preguntamos de donde viene el mundo, podemos pensar e imaginar posibles respuestas pero no podremos abordar a ninguna certeza porque nuestra razón de alguna manera está vacía, no tiene ninguna experiencia previa, nuestros sentidos no pueden aportarnos ningún dato fehaciente.

    Para éste filósofo- y en relación a estos grandes temas- se puede usar la razón humana para esgrimir argumentos opuestos sobre un mismo fenómeno, sin que ninguno de los dos se considere un argumento no razonable. Por ejemplo: se puede decir que el mundo tuvo que haber tenido un principio, como también se puede decir que el mundo existió siempre. Para las dos posturas hay argumentos razonables pero ninguna de las dos posturas se pueden probar, porque carecemos de material empírico para reflexionar acerca de ello, tanto una cosa como la otra nos resultan inconcebibles.

    Lo mismo sucede con la existencia de Dios: para la razón es tan probable como improbable que exista Dios. Desde la experiencia, tampoco hay posibilidades de probarlo.

    Kant, sin embargo es cristiano y resalta la importancia de que exista la fe, allí donde fracasan la experiencia y la razón. Kant denomina “postulados prácticos” a las creencias que se explican unicamente mediante la fe y estas son la existencia de un Dios, la inmortalidad del alma y el libre albedrío, es decir la posibilidad que cada persona tiene de creer solamente en lo que quiera creer. Postular quiere decir “amar a lo que no se puede probar”. Con “postulado práctico” se refiere a algo necesario para la moral del hombre: “Es moralmente necesario suponer la existencia de Dios” dice Kant.

    En el plano de la ética, Kant revisó el escepticismo de Hume y reflexionó nuevamente sobre algunas cuestiones allí planteadas. Hume decía que no se puede probar lo que es bueno y lo que es malo porque desde el plano del “es” no se puede deducir lo que “debe ser”. No es ni la razón ni los sentidos lo que distingue entre el bien y el mal, esa distinción la realizan los sentimientos. Este argumento le pareció muy poco convincente y se dedicó a profundizar esta cuestión.

    Kant partió coincidiendo con los racionalistas en la idea de lo que se refiere al “derecho natural”, que considera que la mente humana puede distinguir entre el bien y el mal. Todos los seres humanos sabemos lo que está bien y lo que está mal y lo sabemos no sólo porque lo hemos aprendido sino porque es algo inherente a nuestra mente. Para Kant esto se denomina “razón práctica”, es lo que nos permite en cada momento discriminar entre lo que está bien y lo que está mal. Como se trata de cualidades innatas, propias de la razón humana, todos tenemos acceso a la misma “ley moral universal”. Esta ley moral universal tiene el mismo grado de racionalidad y la misma validez absoluta que las leyes físicas de la naturaleza o que 7+5=12.

    Como esta Ley Moral es anterior a cualquier experiencia ( como lo eran las categorías de tiempo, espacio y causalidad) es válida para todas las personas, en todas las sociedades, en cualquier época. Él dice que es un “imperativo categórico”. Con “categórico”, quiere decir que es válida para todas las situaciones y con “imperativo” quiere decir que es completamente ineludible.

    Kant formula este “imperativo categórico” de varias maneras. En primer lugar dice que: “Siempre debes actuar de modo que al mismo tiempo que desees que la regla según la cual actúas se convierta en una ley general”. Esto quiere decir que cada uno debe actuar del modo en que le gustaría en que los demás actúen en esa misma situación.

    También formula que:”Siempre debes tratar a las personas como si fueran una finalidad en sí y no un medio para otra cosa”. Hacer el bien para Kant es hacer el bien por el bien mismo, y no como forma de obtener otra cosa. Esto es una especie de regla de oro dentro de la ética kantiana y abarca todas las situaciones de elección ética. Por este modo de plantear la necesidad de hacer el bien obligatoriamente, se la llama “ética de obligación”. Aunque resulte contradictorio, para Kant sólo actuando conforme a esta Ley Moral, somos completamente libres, lo que él considera “tener libre albedrío” y que conforma uno de los postulados kantianos ( los otros eran la existencia de Dios y la inmortalidad del alma).

    El hombre , para Kant al igual que para los racionalistas, es un ser dual compuesto por cuerpo y alma. El cuerpo, de naturaleza sensible, se rige por las leyes de la naturaleza, no puede evitar ser presa de la causalidad natural. No elige lo que percibe, ni decide sobre ello. En cambio la razón humana puede tener acceso a lo que Kant denomina “Ding an sich” ( la cosa en sí). Podemos acceder a esta forma de conocimiento del mundo si nos guiamos por la razón práctica que tenemos dentro, se cumplimos con la Ley Moral que tenemos internalizada y que nos hace tener libre albedrío. Si nos dejamos guiar simplemente por nuestros deseos y sensaciones quiere decir que nos doblegamos ante ellos, por lo tanto no actuamos en libertad. Si somos capaces de realizar una elección moral que nos lleve a hacer el bien, aún a costa de perjudicar nuestros propios intereses y deseos quiere decir que estamos actuando en libertad. Elegimos guiarnos por nuestra moral y no por los deseos y ambiciones superficiales. Uno puede volverse esclavo de muchas cosas, incluso de nuestro propio egoísmo. Se requiere una gran dosis de independencia y libertad para actuar por encima de los intereses de uno.

    Como síntesis de su pensamiento, se puede citar a una de las frases mas famosas de Immanuel Kant, que forma parte de su epitafio y describe gran parte de su postura filosófica : “Dos cosas me llenan de admiración y respeto: el cielo estrellado por encima de mí y la ley moral dentro de mí. Son para mí pruebas de que hay un Dios por encima de mí y un Dios dentro de mí”.

    15) El Romanticismo:

    Comenzó a finales del S XVIII y terminó a mediados del Siglo XIX. Fue la última gran época de la cultura europea. Después de 1850 no tiene sentido hablar de “épocas” enteras que abarquen literatura, filosofía, ciencia, arte y música. Surgió en Alemania como una reacción ante el racionalismo de la Ilustración Francesa y la filosofía de Kant. Los nuevos lemas preponderantes fueron: imaginación, sentimientos, vivencias, nostalgia. Si bien algunos filósofos de la Ilustración- como por ejemplo Rousseau- le daban importancia a los sentimientos, la postura preponderante era de exaltación exclusiva de la razón y los Románticos se rebelan contra eso.

    En relación a las críticas románticas a la filosofía de Kant las opiniones están divididas: mientras que algunos lo criticaban por su perfil racionalista otros se consideran herederos de su postura filosófica haciendo sus propias interpretaciones sobre su teoría. Por ejemplo: Kant había dicho que es muy poco lo que podemos saber de “Ding an sich” ( la cosa en sí) y mucho lo que podemos saber de “Ding für mich”

    (la cosa para mí) y esto fue tomado como base para dar rienda suelta a la subjetividad, que tanto tiene que ver con la mirada romántica de la vida

    A su vez Kant, en su estética hizo aportes significativos: consideraba que el hecho de la apreciación artística era una de las formas de acercarse a “Ding an sich”

    ( la cosa en sí).La apreciación de una gran obra de arte quizás permita decir algo que los filósofos no pueden expresar con palabras. Basándose en Kant, así opinaron los Románticos. Algunos, llegaron al extremo de comparar al artista con Dios, porque el artista crea su propia realidad de la misma manera en que Dios ha creado al mundo.

    Este culto de los propios sentimientos produjo la revalorización del genio artístico. Grandes creadores como Beethoven compusieron sus obras en este período. En este sentido Beethoven era un creador libre, al contrario que los maestros del barroco, Bach y Hendel que compusieron sus obras en honor a Dios y conformes a reglas muy severas.

    Hay un paralelismo entre las ideas propias del Renacimiento con las del Romanticismo: ambos proponen la revalorización del hombre, del arte como forma de conocimiento del mundo. Otras características típicamente románticas son la preponderancia de sentimientos melancólicos, de añoranza: En alguna medida ahora se vuelve a revalorizar la Edad Media al mismo tiempo en que se juzga muy severamente a la Ilustración. Los románticos se sentían atraídos por culturas lejanas, por ejemplo Oriente y sus misterios. También los atraía la noche, la naturaleza y su mística, el amanecer y los fenómenos sobrenaturales.

    El romanticismo comenzó a darse en Alemania y sus adeptos fueron jóvenes, muchos de ellos estudiantes con una clara mentalidad anti- burguesa. Es sorprendente ver cuantos rasgos en común tenía la cultura romántica del 1800 con la cultura hippie que surgió en Europa 150 años mas tarde. En el Romanticismo se consideraba que “la ociosidad es el ideal del genio y la pereza la principal virtud”. La obligación del romántico era de vivir la vida o soñar para alejarse de ella. Muchos románticos murieron jóvenes, a causa de la tuberculosis, otros se suicidaron. También hubo quienes abandonaron las ideas románticas alrededor de los 30 años y se volvieron burgueses, racionalistas y conservadores.

    En este momento y como parte de una sub corriente dentro del Romanticismo denominada “Romanticismo Nacional” se comienza a hacer hincapié en la importancia de recopilar y sistematizar el estudio de las formas culturales populares que por sus características propias no formaban parte de la cultura letrada.

    En lo referido a la literatura, el cuento fue la forma literaria ideal para los Románticos, de la misma manera en que lo fue el teatro para los barrocos. Consideraban que a través del cuento había mayores posibilidades para que el escritor pudiera jugar con su fuerza creativa. El acto creativo se consideraba como algo no siempre dominado por la voluntad y la conciencia: fluía a través del creador sin que este pudiera controlarlo del todo. Los escritores románticos utilizaron mucho la ironía: en un relato en donde el clima llevaba al lector a “creer” en determinadas fantasías, de pronto se rompía absolutamente la ilusión utilizando un recurso que recordara momentáneamente al lector que solo se trataba de ficción.

    15.1)Schilling (1775-1854):

    En relación a la forma de concebir a la naturaleza, el romanticismo- como fenómeno urbano- plantea una postura de añoranza, de deseo de retorno- compatible con la postura de Rousseau. La postura romántica retoma ideas panteístas: se habla de un renacimiento de la antigua conciencia cósmica, la naturaleza se considera una unidad. Se retoman a Plotino y a Spinoza y se distancian de lo que venían afirmando Descartes, Hume y Kant acerca de la separación entre el Yo y la realidad extensa. Este filósofo, el mas destacado entre los románticos, intentó anular la mismísima diferencia entre espíritu y materia afirmando que: “Toda la naturaleza tanto las almas de los seres humano como la realidad física son expresiones del único Dios o del espíritu universal.”. Además juega con las palabras para decirnos que:”La naturaleza es el espíritu visible, el espíritu es la naturaleza invisible”. Para Schelling el espíritu universal se puede encontrar tanto en las expresiones materiales de la naturaleza como en la conciencia del hombre. Para él naturaleza y conciencia humana son dos expresiones de lo mismo.

    Novalis, un poeta romántico menciona una frase que dice “el camino secreto va hacia adentro”, con lo que quiere decir que el hombre lleva a todo el universo dentro y que la mejor manera de percibir el secreto del mundo es entrar en uno mismo.

    Para muchos románticos la filosofía, la literatura y los estudios sobre la naturaleza son caminos diferentes que conducen a un mismo lugar: elevan al hombre a un lugar superior ya que le permiten desde distintas vías tener acceso al conocimiento de ese espíritu universal.

    Schilling también ve una evolución de la naturaleza de tierra y piedra a la conciencia de hombre a través de un proceso gradual. La naturaleza para los románticos se entendía como una unidad, como un organismo integrado. Su mirada acerca de ella tiene rasgos aristotélicos o neo platónicos, que se alejan del materialismo mecanicista.

    15.2) Herder (1744-1803):

    Fue un filósofo e historiador que aportó una renovada visión de la Historia. Dijo que la Historia del hombre se caracteriza por el contexto, el crecimiento y la orientación. Su visión es más bien dinámica, ya que la piensa como un proceso, a diferencia de los filósofos de la Ilustración que tienen una visión estática de la Historia. Para ellos solo existía una sola razón universal y general. Herder señala que cada época histórica tiene su propio valor, del mismo modo que cada pueblo tiene sus particularidades propias de sus formas culturales y lo que debe hacer el historiador es intentar comprenderlas dentro del contexto en que fueron producidas. Por más que sea algo hoy en día evidente, en ese momento se trataba de una nueva perspectiva. Los sentimientos de identidad nacional surgieron en este momento y el Romanticismo como época hizo sus aportes en este sentido.

    16) George Wihelm Friedrich Hegel (1770-1831):

    Nació, vivió y murió en Alemania por lo que protagonizó muy de cerca el desarrollo del movimiento romántico alemán y además fue colaborador de Schelling. Él unificó y continuó las distintas corrientes que habían proliferado entre los románticos y a su vez hizo sus propios aportes críticos.

    Mientras que Schelling, como los demás románticos utilizaron la expresión “espíritu universal” para hacer alusión a lo que se encontraba en el fondo de la existencia, Hegel utilizó esta misma expresión “espíritu universal”, pero con un sentido completamente distinto. Para Hegel el espíritu universal o la razón universal es la suma de todas las manifestaciones humanas. Él piensa que solo el ser humano tiene espíritu, y este espíritu se expresa en todo lo que el hombre produjo, creó y pensó a lo largo de la Historia. Es una concepción de espíritu mucho menos fantasmal que la que sostenían los románticos y mucho mas ligada a la vida, las ideas y la cultura de los seres humanos.

    En relación a la posibilidad de acercarse a una verdad discrepa con lo que asegura Kant: mientras que Kant había dicho que aunque fuera difícil el hombre tenía posibilidad de acercarse a “la cosa en sí”, Hegel descreía de esta posibilidad y decía que la verdad es subjetiva, rechazó la existencia de una verdad por encima o fuera de la razón humana, porque para Hegel todo conocimiento es conocimiento humano.

    Lo que se denomina la filosofía de Hegel es ante todo u “método” para entender el curso de la Historia. Mientras que todos los sistemas filosóficos anteriores a Hegel

    - Descartes, Spinoza, Hume y Kant- intentaron fijar criterios eternos acerca de lo que el hombre puede saber sobre el mundo tratando de hallar bases eternas sobre el conocimiento humano, Hegel opinó que esto era imposible. Él pensaba que el conocimiento humano es algo que va variando a través de las generaciones. No existe ninguna “verdad eterna”, no existe ninguna “razón eterna”. La razón hegeliana es una “razón dinámica”, llena de contradicciones. El único punto fijo al cual el filósofo puede atenerse es al curso de la Historia. La Historia para Hegel es un río que por estar en constante cambio no deja de ser un río.

    La Historia del pensamiento o de la razón también pueden compararse con el curso de un río: todos los pensamientos de una época histórica determinada vienen “manando” de las tradiciones propias de las personas que conformaron esa época y de las condiciones materiales en las que vivieron. Por ende, no puede afirmarse que una idea sea correcta siempre. Puede ser más o menos apropiada en relación a las condiciones históricas, materiales en las que se gestó, pero no es de carácter universal.

    La reflexión filosófica es para Hegel un proceso dinámico: no existe ningún criterio, fuera del proceso histórico, que pueda determinar si algo es razonable o si no lo es. No puede decirse, a la luz del paso del tiempo que Platón o Aristóteles estuvieron equivocados, o que determinadas ideas propias de la Edad Media, el Renacimiento o la Ilustración son incorrectas. Todo se debe mirar en relación con el contexto histórico y no es extraño que unas posturas superen a las otras dado que se toman como base y se van añadiendo cosas nuevas. La razón es “progresiva”, el conocimiento del hombre está en continua expansión. El “espíritu universal”, el gran río del pensamiento humano ha evolucionado, se ha ampliado notablemente desde Platón hasta Kant, y sus ideas se siguieron y se siguen desarrollando. Hegel piensa que el espíritu universal evoluciona hacia una conciencia de sí mismo cada vez mayor. El mundo ha estado siempre, pero la cultura y las actividades humanas lo llevan hacia una mayor concientización acerca de su realidad. Él dice que un estudio de la Historia conduce hacia una racionalidad y una libertad cada vez mayores: “La Historia sobrepasa sus propios límites y tiene un objetivo”. Puede considerarse el devenir histórico como una larga cadena de reflexiones: cualquier idea se sustenta sobre la base de una idea anterior. Así, cuando se presenta una idea, esta será contradicha por otra, produciéndose una tensión entre dos maneras distintas de pensar. Luego aparecerá una tercera idea, que anulará esta tensión tomando elementos de las dos posturas precedentes y construyendo una postura propia. A este proceso Hegel lo llama “Evolución Dialéctica” y esta compuesto por tres pasos que intervienen en la producción del conocimiento: tesis, antítesis y síntesis. Por ejemplo:

    • Entre los presocráticos, cuando discutían acerca de la materia primaria y el cambio, había algunos como Parménides que sostenían que nada cambiaba realmente y que no podíamos fiarnos de lo que percibían nuestros sentidos(tesis).

    • Luego Heráclito se atrevió a afirmar todo lo contrario: dijo que “todo fluye” y que las percepciones sensoriales son válidas (antítesis)

    • Fue Empédocles, quien reconcilió ambas posturas: Heráclito tenía razón al pensar que podíamos fiarnos de nuestros sentidos pero no tenía razón en que todo fluye (síntesis).

    • Pero a su vez la postura de Empédocles, lejos de ser definitiva, fue es eslabón inicial de otra cadena de reflexiones, permitió que filósofos posteriores la refuten y produzcan otras ideas permitiendo la evolución del conocimiento humano.

    La dialéctica de Hegel no es aplicable sólo a la Historia. Cuando discutimos algo, pensamos dialécticamente. Mientras uno argumenta a favor de una idea, el otro argumenta a favor de otra. Esto no quiere decir necesariamente que uno de los dos tenga razón absoluta y que el otro se equivoque en todo. Una buena salida para una discusión sería que ambos puedan ponerse de acuerdo en rescatar los mejores argumentos de cada uno.

    Para Hegel, la encargada de demostrar la validez de un pensamiento es la propia Historia, de alguna manera los argumentos más sensatos son los que sobreviven al paso del tiempo. Por ejemplo: hace 150 años ya había quienes luchaban a favor de los derechos de la mujer, mientras que había muchos que luchaban en contra. Hoy en día, a la luz del desarrollo de los acontecimientos, no es difícil ver quien tenía los argumentos más razonables, pero sí lo era en ese momento.

    Hegel mismo, escribió una cita al respecto que si estuviese vivo en esta época seguramente lo avergonzaría: “La diferencia que existe entre el hombre y la mujer es la misma que existe entre el animal y la planta. Una mujer nunca podría gobernar un Estado porque no actúan según las demandas del público sino que siguen inclinaciones y opiniones casuales”. Hoy podemos decir- y él tal vez estaría de acuerdo- que la Historia le demostró que estaba equivocado.

    Mientras que los románticos eran individualistas, la postura de Hegel- como antítesis- marcó la importancia de “lo colectivo”, en relación a los seres humanos.

    Hegel mencionó como “poderes objetivos” a la familia y al Estado. Pensaba que el individuo era parte orgánica de una comunidad, la razón o espíritu universal solo se hacía visible cuando los hombres interactuaban dado que la razón aparece expresada a través del lenguaje, y el lenguaje es un fenómeno colectivo por excelencia. El lenguaje es algo a lo que nacemos. No es el individuo el que crea al lenguaje, sino el lenguaje quien va creando al individuo. De la misma manera en que un individuo “nace” a un lenguaje también nace a sus condiciones históricas, nunca puede ser completamente libre en relación a ellas. Para Hegel, la persona que no encuentre su lugar en el Estado es considerada una persona “no histórica” porque no es posible “darse de baja” dentro de una sociedad. Los grandes filósofos griegos también pensaban de esta forma. De la misma manera en que no se concibe a un Estado sin ciudadanos, tampoco se concibe a un individuo sin Estado. Para Hegel, el Estado es “algo mas” que la suma de todos los ciudadanos.

    Para llegar al concepto de “razón universal”, Hegel propone un esquema de tres escalones:

  • El individuo representa a la “razón subjetiva”,

  • La familia, la sociedad y el Estado representan a la “razón objetiva”, que permite un plano con mayor conciencia

  • La forma mas elevada de conocimiento la alcanza el espíritu universal en lo que Hegel denomina “razón absoluta” . Esta “razón absoluta” la alcanzan el arte, la religión y la filosofía y dentro de estos tres modos de alcanzarla, la filosofía es la forma mas elevada de razón porque en ella el espíritu universal reflexiona sobre su propio lugar en la Historia.

  • 17)Soren Kierkegaard (1813-1855):

    Fue un filósofo danés tan crítico del pensamiento hegeliano como de la filosofía individualista propia del romanticismo. Para él ambos habían desestimado la responsabilidad del individuo sobre su propia vida.

    Fue muy crítico del estilo de vida propio de la cultura europea imperante: decía que vivía en una época carente de pasión y dedicación. Como ferviente religioso criticó el fenómeno llamado “religión de domingo”. Para él el cristianismo era algo abrumador e irracional, uno no podía ser “un poco cristiano”.Si realmente uno creía que Jesús había muerto por nosotros, uno no podía mantener una actitud apática e indiferente frente a esto. Para Kierkegaard, este hecho era tan inmenso que exigía un compromiso absoluto de parte de quien creía en Él. Sin embargo se negaba a la búsqueda de argumentos racionales que sostuvieran al cristianismo: para él la religión y la razón eran tan incompatibles como el agua y el aceite. Para él, la verdad estaba en el cristianismo y el único modo de acercarse a su doctrina era a través de la fe.

    Lo que realmente es esencial para el individuo no puede conocerse a través de la razón. 8+4=12, es una inexorable verdad de la razón que no tiene sentido discutir porque tampoco tiene sentido para el alma del hombre. Ante la disyuntiva de creer o no creer en Dios, de considerar como verdad lo que plantea el cristianismo el individuo se encuentra completamente solo, es una cuestión existencial, no es algo que cada individuo pueda discutir por discutir, uno se involucra con esa cuestión a favor o en contra pero apasionadamente

    Kierkegaard comenzó a estudiar teología y de a poco se fue interesando por las cuestiones filosóficas. A los 27 años presentó su tesis “Sobre el concepto de la ironía” y en ella criticó severamente la ironía romántica. Como contrapartida la comparó con la ironía socrática: mientras que la primera carecía de compromiso con el conocimiento, la segunda se utilizaba para provocar una profunda reflexión filosófica.

    . Se lo considera un”filósofo existente”, porque se preocupa principalmente por la existencia del hombre. En el momento en que elabora su pensamiento filosófico, el método hegeliano de reflexión se utilizaba prácticamente en toda Europa, pese a ello, Kierkegaard señaló que las “verdades objetivas” no tenían ninguna importancia para el individuo. Más importante que la “Verdad” ( con mayúscula) era encontrar la “verdad para mí”. Para él no tiene sentido hacer una descripción general sobre la naturaleza o el ser humano. Es la existencia de cada uno lo que es esencial. Cuando el ser humano actúa, cuando toma grandes decisiones es cuando se relaciona con su propia existencia.

    En la forma de vivir del hombre, Kierkegaard menciona la existencia de tres fases, según el grado de compromiso existencial que sostuviera cada persona.

  • En la fase estética, predomina la obtención de placer inmediato, lo importante es vivir el momento. Lo bueno es lo bello, lo agradable, se vive totalmente en el mundo de los sentidos. El estético se convierte en un juguete de sus propios placeres y termina aburriéndose por llevar una vida tan superficial. Para Kierkegaard el romántico es el típico estético, que mantiene una relación de juego no solo con las cuestiones sensuales sino también con la filosofía y el arte. El hartarse de esta vida tan frívola puede llevar al estético a sufrir angustia. Para Kierkegaard esta angustia es considerada positiva, porque es una señal de que uno se encuentra en una “situación existencial” que lo impulse a dar un gran salto que lo conduzca a una fase superior.

  • En la fase ética, las características son la seriedad y las elecciones morales consecuentes. Esta actitud ante la vida recuerda la ética del deber kantiana: Kierkegaard pone énfasis en la disposición mental de cada persona. Lo que importa, desde esta perspectiva no es lo que cada uno opine que es correcto o equivocado sino lo que corresponde que debe hacerse.

  • Por último menciona a la fase religiosa, que implica un grado de compromiso supremo con Dios. En palabras de Kierkegaard esto es “caer en las manos del Dios vivo” y según él es cuando el ser humano halla la conciliación consigo mismo La filosofía de Kierkegaard sentó las bases de la corriente existencialista del SXX.

  • 18)Karl Marx(1818-1883):

    Además de filósofo, fue economista, sociólogo e historiador. Contemporáneo de Kierkegaard también fue como éste alumno de Schelling. Mientras que Kierkegaard escribió sus tesis doctoral sobre Sócrates, Marx lo hizo sobre Demócrito y Epicuro, es decir sobre el materialismo en la Antigüedad, lo que indica el rumbo que seguirían sus pensamientos. Tanto uno como otro se basaron en el pensamiento de Hegel: los dos están marcados por su manera de pensar pero los dos se oponen a su postura idealista, lo que en términos de Hegel se denomina “espíritu universal”.

    Mientras que la filosofía de Kierkegaard se opone al idealismo hegeliano haciendo un planteo existencialista, Marx lo hace desde el “materialismo histórico”. La filosofía de Marx es llamada “filosofía práctica” o “filosofía de la acción”. Marca un nievo rumbo en la historia de la filosofía porque no se limita a interpretar el mundo que ve sino que se propone cambiarlo. La filosofía marxista tiene una finalidad práctica y política.

    El “materialismo histórico” de Marx se diferencia del “materialismo filosófico” de la Antigüedad y del “materialismo mecanicista” de los siglos XVII y XVIII porque Marx consideraba que son las condiciones materiales de una sociedad las que determinan el pensamiento e inciden fuertemente en la evolución histórica. Hegel ya había dicho que la Historia se mueve hacia adelante movilizada por una permanente tensión entre contrastes. Marx está bastante de acuerdo con Hegel , sólo que invierte los términos. Hegel decía que en última instancia era el “espíritu universal” el que impulsaba los cambios materiales que producían la evolución histórica. Marx propuso como teoría que en primer lugar se daban los cambios materiales que iban a determinar cambios en el plano del pensamiento que a su vez terminarían por ocasionar cambios en el devenir de la Historia. Marx subrayó la importancia de las fuerzas económicas dentro de una sociedad como capaces de ocasionar cambios significativos. Por ejemplo: la filosofía y la ciencia de la Antigüedad tenían una finalidad meramente teórica. No había mucho interés por aplicar estos conocimientos a fines prácticos debido a la existencia de la esclavitud como institución social. Como la producción económica estaba basada en el trabajo de los esclavos, los ciudadanos de clases altas no necesitaban elevar los estándares de producción mejorando la tecnología. Este es un buen ejemplo de cómo las condiciones materiales determinan el modo de pensamiento de una sociedad.

    A las condiciones materiales, económicas y sociales Marx las llamó las “bases de la sociedad” . A la forma de pensar de una sociedad, sus instituciones políticas, sus leyes, su moral, su religión, arte, filosofía y ciencia lo llama supraestructura.

    Hay una influencia recíproca, dialéctica entre la base y la superestructura, por lo que se lo considera un materialista dialéctico.

    Dentro de la base de la sociedad una sociedad puede distinguirse tres niveles:

    • Las condiciones de producción : Recursos naturales y materias primas, que-en principio- ponen límites precisos al tipo de producción que una sociedad puede tener y por ende determinan en gran medida la forma de pensamiento y la producción cultural asociada a ella.

    • Los medios de producción que son las maquinarias, herramientas y demás elementos que permiten el desarrollo de actividades productivas.

    • Las relaciones de producción: Determinan quien es el propietario de los medios de producción. La organización del trabajo: división del trabajo y relaciones de propiedad

    En todas las fases de la historia ha habido- desde Marx- un antagonismo entre clases sociales. En la Antigüedad este antagonismo estaba representado por la dicotomía entre el ciudadano libre y el esclavo, en la Edad Media entre el señor feudal y el siervo, mas adelante entre el noble y el burgués. En la época del propio Marx esta rivalidad se evidencia entre el capitalista y el proletario. El antagonismo se da siempre entre quienes poseen y no poseen los medios de producción. Como la clase poseedora de los medios de producción no quiere ceder sus privilegios frente a la no poseedora, Marx piensa que la manera de generar un cambio social es a través de la revolución.

    Marx se interesó por estudiar la transición de una sociedad capitalista a una comunista y realiza un pormenorizado análisis del modo de producción capitalista. En él indica que es lo que sucede con el trabajo de los seres humanos, siguiendo una temática que años antes había sido abordada por Hegel. Hegel pensaba que entre el hombre y la naturaleza hay una relación dialéctica. Cuándo el hombre trabaja, interviene en la Naturaleza y en ella deja su huella. Pero, dialécticamente la naturaleza también interviene dejando su huella en la conciencia del hombre. Como y en que trabajamos marca nuestra conciencia y para Marx esto acarrea consecuencias negativas para el hombre dentro del modo de producción capitalista.

    En el capitalismo, el obrero trabaja para otro. El trabajo se convierte en algo ajeno a él. El obrero es un extraño a su propio trabajo y por eso también es un extraño a sí mismo, perdiendo su condición humana. Marx denomina alienación a este fenómeno laboral propio del capitalismo. En la sociedad capitalista el trabajo está organizado de manera tal que una clase social realiza un trabajo de esclavo que sirve para el disfrute de otra clase social superior. Con esto, el obrero transmite toda su fuerza laboral y con ella toda su existencia humana a la burguesía.

    La teoría de Marx surge en un contexto social deplorable. En la mitad del siglo pasado, Europa se desarrollaba industrialmente a gran velocidad y la clase obrera que sostenía este fenómeno con su fuerza laboral sufría las consecuencias más negativas del mismo. Los obreros trabajaban jornadas larguísimas, no tenían ningún tipo de legislación que los amparase ante los abusos de parte de sus patrones. Trabajaban los niños, las mujeres hasta el momento de parir e inmediatamente después. Simultáneamente, la burguesía iba escalando posiciones sociales a través de su acelerado crecimiento económico, lo que les permitía darse grandes lujos acentuando la desigualdad social.

    En 1848, Marx publica el Manifiesto Comunista, que comienza diciendo: “Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo...”, y termina diciendo que: “los comunistas desprecian mantener en secreto sus propias opiniones e intenciones. Declaran abiertamente que su meta sólo podrá alcanzarse cuando el régimen social hasta ahora vigente sea derribado por la fuerza. Que las clases dominantes tiemblen a la vista de una revolución comunista. El proletariado no tiene nada que perder excepto sus cadenas. Tiene un mundo entero por ganar. ¡¡¡¡Proletarios del mundo entero, unios!!!!”

    Marx opina que había varias contradicciones en el modo de producción capitalista. Según su pronóstico el capitalismo era un modo de producción autodestructivo, porque carece de una dirección racional. Es inherente al sistema capitalista caminar hacia su propia destrucción. De esta manera el capitalismo es “progresivo”, está dirigido hacia el futuro, es una etapa en el camino hacia el modo de producción ideal que es el comunismo.

    Una de las contradicciones propias del capitalismo es que, en su afán de modernizarse para ganar competitividad el avance tecnológico irá disminuyendo cada vez la necesidad del capitalista de precisar mano de obra. Marx piensa que este proceso a nivel mundial puede generar una crisis social de envergadura que conduzca rápidamente a la ansiada revolución comunista.

    Otra de las contradicciones del capitalismo radica en que cuanto mas empobrecidos se encuentren los sectores proletarios, a causa de la explotación a la que conduce el sistema menos posibilidades tendrán de consumir los bienes que el sistema capitalista produce. En este sentido desarrolla el concepto de plusvalía, que significa que al obrero no se le paga en función de lo que produce sino en función de lo que necesita para mantener su propia fuerza de trabajo (alimentarse, vestirse, etc) y reproducirla generacionalmente ( tener hijos y poder alimentarlos de modo tal que se conviertan en los futuros brazos proletarios que el sistema necesita para seguir existiendo. El capitalista entonces, al no permitir que los asalariados ingresen en la rueda del consumo de los bienes que producen se encierra, según Marx en su propio círculo vicioso: baja los sueldos para disminuir sus costos y, si esto se transforma en una política general del sector industrial, simultáneamente se achica su mercado, por la baja del poder adquisitivo de los asalariados. A esto Marx también lo considera una situación pre revolucionaria.

    Si esto sucediera, los proletarios tomarían en su poder los medios de producción asumiendo inicialmente su propiedad. Durante un tiempo, existiría una nueva sociedad de clases en la que los proletarios someterían a la burguesía bajo su poder. Esta etapa e Marx la denomina “dictadura del proletariado”. Pero luego de esta transición se llegaría a la etapa comunista, en la que sería posible la existencia de una “sociedad sin clases”, en la que todos serían dueños de los medios de producción y cada uno “rendiría según su capacidad y recibiría según su necesidad”.

    El marxismo como base filosófica y política derivó en posiciones diversas que se aplicarían durante el SXX en gran parte del mundo. En Europa Occidental predominó la Social Democracia, tendencia que consideraba posible aproximarse pacíficamente al socialismo. En Europa Oriental, se impuso un pensamiento mas fiel a la posición de Marx que apostaba a una vía revolucionaria de obtención del poder para combatir la vieja sociedad de clases y en 1917 se produjo la Revolución Rusa.

    19)Charles Darwin (1809-1882):

    Nació en Inglaterra y pese a recibirse de teólogo presionado por los deseos de su padre, desde siempre se interesó por los estudios acerca de la naturaleza, especialmente cuestiones geológicas. . Su importancia radica en que fue el investigador de la naturaleza que mas abiertamente desafió la versión bíblica de la creación del mundo.

    En 1831, a los 22 años, recibió una propuesta de un amigo y profesor para participar de una expedición al sur de América que duraría dos años en carácter de investigador de la naturaleza. Ese viaje terminaría durando 5 años y cambiando radicalmente su vida. Después de llegar a Sudamérica atravesaron por primera vez el canal de Beagle y dieron literalmente “la vuelta al mundo”. La información que obtendría durante este viaje legendario sería de gran importancia para la consolidación de su revolucionaria teoría sobre el origen y evolución de las especies.

    En 1859, luego de muchos años de profundizar con mucha prudencia acerca de este tema publica “El origen de las especies”, cuyo título completo es: “El origen de las especies mediante la selección natural y la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida” y resume los principales conceptos de su teoría..

    Allí Darwin presentó dos tesis, en las que sostiene que:

  • Todas las especies animales y vegetales actuales derivan de formas anteriores más primitivas.

  • La presencia de restos fósiles estratificados en diversas capas de una montaña, la forma en la cual se repartían geográficamente las especies vivas y las increíbles similitudes encontradas entre los fetos de mamíferos de distintas especies ( perro- murciélago- ser humano) eran suficientes indicios de que todas las especies de la tierra estaban emparentadas entre sí y habían evolucionado de maneras diferentes.

    2)La evolución se debe al proceso de “selección natural”

    La idea de la evolución biológica ya circulaba en los ambientes académicos a principios del SXIX. El mas influyente de estos investigadores pre darwinistas fue el zoólogo francés Lamarck, quien había llegado a señalar que las especies animales habían evolucionado en función de la satisfacción de sus necesidades. Las jirafas, por ejemplo habían desarrollado un cuello tan largo debido a que generación tras generación lo habían estirado con el fin de alcanzar más fácilmente las hojas altas de los árboles. Lamarck lo justificaba a través de la “teoría de las cualidades adquiridas” en la que sostenía que lo que un individuo lograba a través de sus propios esfuerzos, sus hijos lo heredaban naturalmente. Darwin desechó esta teoría acerca de las cualidades adquiridas ante la falta de evidencias empíricas. En cambio fue desarrollando, cada vez con más fuerza el argumento de la “selección natural”. La naturaleza se encargaba lentamente de hacer sobrevivir a los individuos más aptos para desarrollarse en determinado medio ambiente. En 1838, un libro del biólogo Thomas Malthus le proporcionó el dato que le hacía falta. Este científico afirmaba que: “ de no existir factores delimitadores en la naturaleza una sola planta o especie se hubiera extinguido por toda la tierra. Pero como hay varias, se mantienen en jaque entre ellas. Los que mas posibilidades tengan en la lucha por la existencia son los que van a sobrevivir”. Darwin asegura que la lucha por la supervivencia es más ardua entre especies cercanas, dado que tienen que competir por el mismo alimento. En este caso las transformaciones biológicas propias del proceso de la evolución se producen más rápido.

    La falta de profundización en el plano de la genética es el punto más débil de la teoría de Darwin. Fueron los investigadores que lo sucedieron quienes pudieron terminar de dar cuenta de que forma se producían las variaciones genéticas y quienes terminaron de demostrar que su teoría era correcta..

    De estos planteos recientemente desarrollados ( “todas las especies derivan de otras más antiguas” y “la evolución se debe al proceso de selección natural” ) se desprende necesariamente la idea de que el hombre- como mamífero en general y primate en particular- desciende de otras especies primitivas.

    Darwin hipotetizó también sobre el origen de la vida. Todas las especies vivientes de la tierra que fueron diversificándose a través de millones de años de vida de la tierra, derivarían de una primera célula viva. Esta primera célula viva, desde la perspectiva de Darwin, se habría iniciado a partir de transformaciones producidas en materia inorgánica. En algún momento propuso que: “Si pudiéramos imaginarnos una pequeña charca cálida en la que se encontraran toda clase de sales, en la que hubiera amoníaco y fósforo, luz, calor , electricidad y que se formase químicamente un compuesto proteínico en esta charca, dispuesto a someterse a cambios aún mas complicados...”.

    La Ciencia, hoy en día tiene mayores conocimientos y demuestra que Darwin había tenido razón en aquello que se imaginaba. La definición actual mas sencilla de vida es: “una sustancia que en una disolución nutritiva tiene la propiedad de dividirse en dos partes idénticas”. Este proceso es dirigido por una sustancia que llamamos ADN (ácido desoxirribo nucleico), que es una macromolécula compleja. La cuestión que queda sin descifrar es como se produjo la primera molécula de ADN.

    Según los científicos, la Tierra se formó cuando surgió el sistema solar, hace 4600 millones de años. Al principio era materia incandescente y luego se fue enfriando. La ciencia moderna opina que la vida se habría iniciado hace 3000 o 4000 millones de años y que la primera molécula viva no hubiera podido formarse en una atmósfera que contuviera oxígeno. La presencia de oxígeno en la tierra recién aparece cuando las primeras plantas comienzan a realizar fotosíntesis. Una vez que la atmósfera comenzó a tener oxígeno no pudo “generarse” materia viva nueva. Esto revela que toda la vida de la Tierra debe tener aproximadamente la misma edad. Un elefante, una persona o un animal unicelular derivan de una misma etapa en la evolución planetaria en donde dadas las condiciones externas pudo generarse la vida.

    La carencia de oxígeno implicó que tampoco hubiera capa de ozono. Al no haber capa de ozono, pudieron incidir directamente potentes radiaciones del universo sobre la superficie de la tierra. Se cree que fue el efecto de esas radiaciones lo que transformó a las sustancias químicas presentes en la tierra en las primeras macromoléculas complejas a las que Darwin hacía alusión.

    Esas condiciones esenciales (carencia de oxígeno, presencia de radiaciones) permitieron el surgimiento de las primeras células vivas. Luego estas se agruparon en macromoléculas más complejas, se produjeron determinadas mutaciones genéticas que prosperaron. Después de un tiempo inmensamente largo estos animales unicelulares se convirtieron en animales pluricelulares. En determinado momento se puso en marcha el proceso de fotosíntesis, que permitió que se forme una capa de oxígeno en la atmósfera. Esta nueva atmósfera oxigenada permitió el desarrollo de animales que respiraban con pulmones ( aquí habrán subido a la tierra los primeros anfibios) y defendió al planeta del efecto de nuevas radiaciones.

    Aunque estemos escapando un poco de la filosofía, este desarrollo conceptual es importante para la vida del hombre. Saberse descendiente del mono es en alguna medida una enorme herida al narcisismo humano y una fuerte bofetada a la versión bíblica de la creación. Algo similar le habrá sucedido años atrás, cuando Copérnico desafió a la creencia generalizada de que el Sol giraba alrededor de la tierra y dio sobradas evidencias de la teoría helio céntrico que él sostenía. Por otro lado si pensamos en los primeros planteos y las primeras preguntas que se hacían los filósofos de la naturaleza encontramos que- después de muchos años y profundas investigaciones- la ciencia ha encontrado algunas hipótesis de respuesta en algunos casos pero carece de verdaderas certezas para cuestiones que el hombre se ha comenzado a plantear hace miles de años.

    20)Sigmund Freud (1856-1939):

    Nació en Viena en 1856 y estudió medicina, especializándose en “neurología”. A lo largo de años de investigaciones clínicas en las que involucraba a sus propios pacientes, fue desarrollando una novedosa teoría acerca del funcionamiento del psiquismo humano y su forma de curarlo, llamada psicoanálisis.

    El gran hallazgo teórico y empírico de Freud es que dejó al descubierto que la mente humana no es “solo conciencia” como se creía hasta entonces. El inconsciente, así como Freud lo llama, no sólo ocupa una parte importante de la psíquis del hombre sino que incide fuertemente en su hacer y en su decir. Para Freud, el ser humano se enferma a causa de cuestiones que permanecen en el inconsciente y pujan por salir a la conciencia.

    La teoría freudiana demuestra que el hombre no es un ser tan racional como se lo habían imaginado los racionalistas del SXVIII. Hay un trasfondo pulsional, cuasi instintivo en el hombre, una fuerza poderosa que busca la satisfacción pese a los intentos de la conciencia por reprimirlos.

    Para Freud el aparato psíquico está compuesto por tres instancias: el Yo ( la conciencia), el Ello ( el placer), y el Súper Yo ( la instancia moral, el deber).El Yo humano trata de manejarse con el principio de realidad, en un permanente intento por conciliar sus deseos inconscientes- regidos por el principio de placer con las exigencias superyoicas que se relacionan con el deber ser: las exigencias externas, los deberes morales, etc.

    En sus investigaciones, Freud descubre que la sexualidad humana no aparece en la pubertad, ni en la adolescencia, sino que es un fenómeno humano que se remonta a la más temprana infancia. Tanto las primeras experiencias de succión al pecho materno, como las vivencias relacionadas con el placer de controlar esfínteres, como toda actividad masturbatoria que pueda hacer el niño mientras descubre sus propios genitales, tienen carácter sexual. Hay una sexualidad infantil que muchas veces genera conflictos psíquicos que se desarrollan ulteriormente. El conflicto entre el deseo y la prohibición de cumplirlo que impone la cultura constituye el nódulo de la neurosis. La manera de curarse estaría justamente en la posibilidad de recordar la vivencia reprimida a través del psicoanálisis.

    Para Freud, el inconsciente atraviesa la barrera psíquica de la represión y encuentra muchas formas para expresarse: los actos fallidos, los lapsus, los olvidos de nombres propios, los chistes, los síntomas corporales y fundamentalmente los sueños. El material onírico es la materia prima por excelencia con la que trabajan conjuntamente el psicoanalista y su paciente en el proceso de resolución del conflicto intrapsíquico que causa la neurosis.

    Freud opina que el sueño siempre cumple un deseo reprimido vinculado con las tendencias constitutivas de la sexualidad infantil pero la forma en que se trasluce a la conciencia muchas veces disfraza la naturaleza de este contenido.

    El psicoanálisis fue absolutamente revolucionario y a menudo rechazado por la osadía de sus afirmaciones sobre la sexualidad humana en el contexto de la pacata sociedad victoriana de fin de siglo XIX. Ya entrado el siglo XX tuvo una gran influencia en corrientes artísticas y literarias, como es el caso del surrealismo. Esta es una corriente artística en la cual poetas y pintores intentaron plasmar lo que expresaba su inconciente en su obra creativa. En 1924, el poeta André Breton publicó su manifiesto surrealista en el que señala que “el arte debe brotar del inconsciente”. Surrealismo es un sinónimo de sobrerrealismo: el artista recogería en su libre inspiración imágenes soñadas y así llegaría a una “sobre realidad” en la que no se distingue la realidad del sueño.

    21)Friedrich Nietzsche ( 1844/1900):

    Se reveló contra la rígida moral cristiana, exaltando el valor de la vida misma. También lanzó fuertes críticas al historicismo alemán de Hegel. Planteaba la necesidad de hacer una revolución de todos los valores. Para él tanto el cristianismo como la tradición filosófica le habían dado la espalda al “mundo real”, amparándose tanto en el Cielo, como en el mundo de las ideas. Él propone “ser fieles a la tierra” y asegura, desde su ateísmo irreductible que “Dios ha muerto”. De alguna manera se lo puede llegar a considerar el primer filósofo posmoderno, dado que anticipó en su filosofía tendencias de pensamiento que poco a poco fueron consolidándose y fortaleciéndose en el mundo Occidental.

    22)El Siglo XX:

    En este Siglo hay un resurgimiento de todas las corrientes filosóficas descriptas hasta el momento. Aparece el neotomismo, que retoma ideas abordadas por Santo Tomás de Aquino, la filosofía analítica que deriva del empirismo de Hume y también tiene raíces en la lógica de Aristóteles y también el materialismo, que al igual que los presocráticos, persiste en la búsqueda de la materia elemental. También se desarrollan corrientes neo marxistas, neo darwinistas y post freudianas, que continúan profundizan consolidan o refutan, según cada caso, lo afirmado por los creadores de estas corrientes años atrás. Tal vez la corriente filosófica más difundida de este período haya sido el existencialismo y estos son sus principales referentes:

    22.1.)Jean Paul Sartre( 1905/1980):

    Fue el más difundido dentro de la corriente existencialista que integró. Como influencias importantes para su postura filosófica se menciona a Nietzsche y a Kierkegaard. Su pensamiento filosófico se consolida y difunde en la década del cuarenta, justo después de acabada la Segunda Guerra Mundial. Sartre dijo que “el existencialismo es un humanismo”. Se diferencia del existencialismo de Kierkegaard por su carácter ateo. En ese sentido, Sartre se acerca más a la postura de Nietzche.

    A él le interesa lo que sucede con la existencia del hombre. ¿Qué sucede con él una vez que “Dios ha muerto”?. Para Sartre “existencia” no es sinónimo de ser. Las plantas y animales “son”, pero no “existen”, porque no tienen conciencia sobre su propio ser. El hombre en cambio sí: las cosas físicas son “en ellas mismas”, los seres humanos en cambio “son para sí mismos”, se trata de cosas muy distintas entre sí.

    Sartre opina que “la existencia precede a la esencia: el que yo exista es previo a que yo sea. Por esencia se considera a la naturaleza de una cosa, lo que consta, lo que es. En el caso del hombre él tiene que crearse a sí mismo, no hay una naturaleza predeterminada. Durante toda la historia de la filosofía, se ha intentado dar respuesta a la pregunta acerca de que es el hombre, que es la naturaleza humana. Desde Sartre esa respuesta no existe porque no hay una naturaleza “eterna e inalterable” en el hombre, tampoco tiene sentido pensar en términos generales y abstractos en cual es el sentido de la vida. Somos actores que entramos sin guión ni libreto: estamos obligados a improvisar. Nadie nos dice como tenemos que vivir, nosotros tenemos que hacer nuestras propias elecciones. Cuando el hombre toma conciencia de que existe, de que va a morir y de que no tiene ninguna certeza a la cual aferrarse, se le genera angustia existencial. Kierkegaard también hablaba del sentimiento de angustia predominante en seres que estuvieran atravesando situaciones existenciales ( él hace referencia a las fases estéticas- éticas y religiosas en una escala en donde va disminuyendo el grado de angustia en la medida en que el hombre se acerca a Dios)

    Para Sartre, en cambio la posibilidad de alejarse de esta angustia toma otro camino: el de la libertad. Sin embargo su concepto de la libertad humana tiene un sentido diferente del que usaron los hombres del Renacimiento quienes celebraban la posibilidad de hombre de ser libre. Sartre dice que el hombre. “está condenado a ser libre: no se ha creado a sí mismo y sin embargo es libre. Una vez que ha sido arrojado al mundo s responsable de todo lo que hace”.

    Sartre señala especialmente el hecho de que somos responsables de nuestros propios actos, como no hay normas universales por las cuales regirnos, tenemos que vivir de acuerdo a nuestras elecciones. No podemos librarnos de nuestra responsabilidad amparándonos en argumentos que vivir de acuerdo a ciertas normas. Para esta corriente, nuestra única responsabilidad es ser auténticos, no dejarnos llevar por determinadas imposiciones sociales que terminan masificándonos, haciéndonos perder nuestra individualidad. Para Sartre no existe una “fragilidad humana” que nos torna débiles y nos coarta la posibilidad de elegir. Aunque afirma que la existencia no tiene ningún sentido inherente, de por sí, no se lo considera un nihilista porque no se conforma con esta falta de sentido y piensa que es la obligación del hombre aproximarse a buscarlo. Sartre dice que “Existir es crear tu propia existencia”.

    Esto quiere decir que la conciencia no es nada en sí misma antes de percibir algo. La conciencia es siempre “conciencia de algo”. Nosotros participamos en decidir lo que percibimos. Si dos personas entran en una habitación cada una de ellas percibirá lo que ve de forma diferente, pondrá más o menos atención en determinados detalles, etc. Nuestra propia conciencia incide en lo que percibimos: si algo no es esencial para mí no lo veo.

    La corriente existencialista tuvo gran influencia en la literatura, especialmente en el teatro. El propio Sartre escribió obras de teatro y novelas. Otros escritores importantes influenciados por esta corriente son el francés Camus, el irlandés Beckett y el rumano Ionesco. Una característica de estos escritores modernos es el uso del “absurdo” como recurso. El “teatro del absurdo” surgió como reacción al “teatro realista” y su intención era mostrar la falta de sentido de la vida y de esta manera hacer reaccionar al público, instándolo a buscar algún tipo de existencia mas auténtica.

    El teatro del absurdo también tiene rasgos surrealistas. A veces los personajes se enredan en situaciones irracionales e improbables como en los sueños. Mientras los personajes aceptan esto sin asombro, el público reacciona “asombrándose ante la falta de asombro del protagonista”. Esta es la esencia del humor en las películas de Charles Chaplin y se vincula con el mensaje existencialista acerca de la esencia de la vida del hombre.

    22.2) Simone de Beauvoir:

    Fue la mujer de Jean Paul Sartre y es la primera mujer dentro de esta larga lista de filósofos importantes a través de la historia. Ella llevó al existencialismo a los papeles sexuales afirmando que no hay una “naturaleza de hombre” o una “naturaleza de mujer”, es la opinión tradicional la que ha utilizado esas categorías. Pensaba que era necesario que tanto hombres como mujeres se libraran de esos prejuicios para asumir las responsabilidades de su propia vida. Para ella la dependencia histórica de la mujer en relación al hombre no es solo a causa de la forma de comportarse de los hombres: las mujeres también han contribuido a perpetrarse en una situación de sumisión que resulta más cómoda y genera menos riesgos que asumir el compromiso de elegir la libertad.

    23) El Universo:

    Resulta extraño pensar en que vivimos en un pequeño planeta en el universo. La Tierra es uno de los muchos planetas que giran alrededor del Sol. Si es el único planeta con vida o no es un enigma, por el momento es imposible saberlo dada la inmensidad del Universo. Tan enorme es el Universo que las distancias se miden en “minutos luz” o en “años luz”.

    Un minuto luz es la distancia que recorre la luz en un minuto, Esto es mucho, pensando que en un segundo la luz recorre 300.000 kilómetros. Un minuto luz en 300.000 kilómetros multiplicado por 60, que da 18 millones de kilómetros. Un año luz es por lo tanto casi 10 billones de kilómetros.

    El Sol está a poco más de 8 minutos luz de la Tierra. Los rayos de sol que percibimos han viajado en el universo 8 minutos antes de llegar a nosotros. Plutón, el planeta mas alejado de la tierra, se encuentra a más de 5 horas luz desde nuestro planeta. Cuando un astrónomo mira a Plutón está mirando cinco horas hacia atrás en el tiempo. Parece difícil de entender, pero la imagen de Plutón tarda 5 horas en llegar a la tierra.

    Sin embargo el Sol es sólo uno entre aproximadamente 400.000 millones de astros que componen una galaxia denominada “Vía Láctea”. La Vía Láctea tiene forma de espiral con varios brazos: el Sol se encuentra en uno de ellos.

    La estrella más cercana a la tierra, después del Sol, está a cuatro años luz. Si alguien nos estuviera mirando con un telescopio desde allí vería la imagen de cómo era la Tierra hace cuatro años. Si ese telescopio tuviera la potencia como para ver a las personas, nos vería con cuatro años menos. Pero esa es sólo la estrella más cercana. La Vía Láctea tiene, de punta a punta una dimensión de 90.000 años luz. La luz tarda 90.000 años en recorrer la galaxia de un extremo a otro. Hay estrellas tan lejanas a la tierra que se encuentran a 50.000 años luz de la tierra, por lo que podemos decir que cuando las miramos desde acá miramos 50.000 años hacia atrás en el tiempo.

    Es tal la inmensidad del Universo que la única manera de mirarlo, es mirar a través del tiempo. No sabemos cómo es. Sólo sabemos como era.

    Los astrónomos piensan que, además de la Vía Láctea, hay cien mil millones de galaxias, cada una de ellas compuesta por cien mil millones de estrellas. La galaxia más próxima a la tierra se la conoce como Nebulosa de Andrómeda y está a dos millones de años luz de la tierra. Si ellos pudieran recibir una imagen pormenorizada de la tierra a través de un telescopio verían al planeta como era dos millones de años atrás: todavía no existía el hombre, a lo sumo verían homínidos pre humanos.

    Hasta donde se conoce hay galaxias que se encuentran a 10.000 millones de años luz de la tierra. Verlas es mirar a través del tiempo, 10.000 millones de años atrás.

    Además se sabe que las galaxias del Universo no están quietas, por el contrario, se mueven constantemente y a gran velocidad. Se supone que toda la materia que compone el Universo alguna vez estaba toda junta, en una masa compacta, que explotó a causa de un excesivo recalentamiento. Ese enorme estallido constituye el denominado “Big Bang”. La materia fue lanzada en todas las direcciones y de esa explosión se formaron millones galaxias con sus estrellas, planetas y satélites. Si bien esa explosión se pudo haber producido hace miles de millones de años, el Universo está todavía en proceso de expansión. EL Universo no tiene una geografía eterna e inalterable, aún ahora continua expandiéndose. En relación a lo que puede pasar en el futuro, los astrónomos tienen dos hipótesis contrapuestas:

    • Hay quienes dicen que un día, esta fuerza de gravedad se va a extinguir y que comience a actuar una fuerza contraria que finalmente conduzca a un proceso de implosión, que dadas las grandes distancias que existen entre los astros sucederá a cámara lenta. Según esta hipótesis el Universo volverá a nucleares en una masa compacta que en algún momento no soportará la fuerza de gravedad y -como ya sucedió al menos una vez- volverá a expandirse.

    • También hay otros que afirman que el proceso de expansión es gradual u irreversible: por lo que la distancia entre las galaxias será cada vez mayor.

    Todo lo que existe en el Universo, incluso nosotros mismos es de la misma estirpe, deriva de esa materia primigenia que un día estalló y dio lugar al origen del universo. La pregunta sobre como surgió la materia primitiva y las razones concretas de por que se produjo tamaña explosión, continúan sin respuesta certera para la ciencia. Los creyentes se aferran a la versión bíblica de la creación. Los científicos siguen investigando.

    Lo que resulta paradójico es que desde las religiones occidentales y su versión lineal de la historia y desde las religiones orientales y su versión cíclica o circular se reproducen metafóricamente las hipótesis sostenidas por los científicos acerca de la continuidad lo que va a suceder con el Universo en el futuro.