El mono desnudo; Desmond Morris

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Antropología. Evolución humana. Origen del hombre. Adaptación. Comportamiento sexual. Costumbres. Mono. Vida y obra del autor. Argumento

  • Enviado por: Miguel Y Jose
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Autor: Desmond Morris

Título: El Mono Desnudo

Editorial: De Bolsillo

Año de edición: Mayo 2001

Número de páginas: 270 págs.

AUTOR Y OBRA

Nacido en el pueblo de Purton, cerca de Swindon, Wiltshire (Inglaterra), el 24 de Enero de 1928. Hijo de Harry Morris y Marjorie Morris.

En 1941 va interno al colegio Dauntsey, en Wiltshire, donde se interesa poco a poco en la zoología y artes visuales. En 1950 expone en la Galería Londinense sus pinturas surrealistas con Joan Miró. Posteriormente lo haría en Bélgica, pero a escala mundial.

En 1954 es premiado por su tesis doctoral acerca de la reproducción de pájaros en la universidad de Oxford. Dos años después colaboraría en el canal Granada TV en el que filmaría documentales y realizaría investigaciones. Años seguidos seguiría realizando obras y su reconocimiento se vería incrementado con el paso del tiempo. Su primera edición del libro que estamos tratando fue en 1968, el cual tuvo un éxito inesperado. Siguió publicando libros y exponiendo tesis al público y haciéndose un huequecito en el ámbito de la zoología. Debido a sus incontables exhibiciones y múltiples libros publicados, se consolida como buen investigador y escritor, habiéndolo demostrado y teniendo buena cuenta de ello, dado a que ha sido premiado en innumerables ocasiones.

Este año ha realizado exhibiciones en el museo de arte moderno en Ostend (Bélgica) y en la Galería Mayor Londinense. También ha publicado hace escasos meses una nueva versión de un libro People-watching (título original), cuyas bases están en otro libro suyo: Manwatching, 1977.

INTRODUCCIÓN

Desde este capítulo, Morris empieza a aislar la especie del mono desnudo, de entre las 193 especies de monos que hay. Como resultado de ese aislamiento producido, intenta definir al hombre indagando en su pasado y elaborando un profundo estudio; recalcando la evolución de este, suponiendo así que más tarde hablará del primer eslabón de la cadena en susodicha evolución.

El hombre, como animal que es, también ha tenido su pasado; y su pasado nos revela que hubo una especie antecesora que fue el mono, según la teoría Darwiniana. Según Arthur Koestler, “Cuando uno se mira al espejo después de haber leído este libro, ya no se ve de la misma manera”.

Darwin, mencionado antes, ha sido el autor de las bases de una teoría la cual tendría mucho que sufrir para llegar a alcanzar el éxito.

Ésta, tuvo que enfrentarse a las teorías fijistas del siglo XIX, a las cuales venció. Los humanos nos dimos cuenta de que en nuestro pasado no siempre ha existido un hombre igual que el de hoy, sino que fuimos monos una vez; cosa que se niega a aceptar mucha gente, según Desmond. A posteriori, también se demostraron leyes tan ciertas como la de Lamarck, Mendel y Vries. Dice Darwin que viendo los rudimentos aún existentes en el hombre, se puede deducir las características que tendrían los antecesores.

Cierra este capítulo diciendo que hay gente que puede sentirse ofendida por ver su propio animal, considerando que al hablar del hombre en tan crudos términos se esté degradando a la especie, cosa que él no pretende en ningún momento. Piensa que con este libro se hará un haz de luz sobre nuestra especie, aunque mucha gente opine exactamente lo contrario.

ORIGEN

Su primer capítulo trata de explicar el origen del hombre, planteándose cuestiones como el origen del ser humano, cosa que no tenía respuesta hasta hace poco, en este último siglo surgieron los hallazgos que nos llevaron a encajar todas las piezas del puzzle, el hombre provenía del mono. Pero ¿Cómo ha llegado ha evolucionar el mono hasta llegar al hombre?. Hace quince millones de años, el clima empezó a cambiar, lo que provocó que los vastos y tupidos bosques comenzaran a desaparecer y por lo tanto muchos animales que allí había, se vieron obligados a emigrar en busca de hogar, nuevos lugares de alimentación... ,por allí ya no había para todos. Entre los que emigraron se encontraban antecesores relacionadas con el ser humano, se lanzaron a competir con los ya eficazmente aborígenes del suelo.

Al enfrentarse con un medio completamente inédito, nuestros antepasados se encontraron ante una embarazosa perspectiva, tenían que convertirse en mejores cazadores que los viejos carnívoros y habían de aprender a herbajar mejor que los viejos herbívoros. Pero esto no podía suceder debido a la inadaptibilidad de sus órganos y miembros sensoriales, por lo que comenzó a alimentarse de otros animales.

Transcurrieron cientos de años hasta su adaptabilidad definitiva al medio pero durante este longevo período el hombre de entonces tuvo grandes cambios físicos: se volvieron más erguidos, más ligeros, más inteligentes y mejor rendimiento para cazar y defenderse de posibles ataques; dejó las manos para actividades secundarias que no tenían que ver con el andar, se fortalecieron y adquirieron efectividad en el manejo de armas; aumentó su capacidad craneal de forma brusca, más sagaz, más raudo en sus decisiones, se estaba forjando un mono cazador idóneo para matar.

Para la tarea de cazar, lo hacía en grupos, compuestos esencialmente de machos, al agravarse la dificultad de la caza, el hostigador mono sintió la necesidad de dejar la vida nómada y crear una cobijo asentado, un poblado en el que las hembras estuviesen cuidando de sus hijos y a los que los machos llevaran la caza conseguida.

Su característica más importante es la pérdida de la vellosidad cutánea, caso que nunca se ha sabido porque el primate perdió todo su pelaje, se pudo deber a que hubo una época en la que el mono cazara en el agua, por la expulsión de sudor al exterior, para refrigerarse... , pero nunca se sabrá con certitud que pudo provocar esa violenta y congénita mutación.

SEXO

¿ Cómo contribuye nuestro comportamiento sexual a nuestra supervivencia?, ¿Por qué nos comportamos de esta manera y no de otra cualquiera?

Morris detalla en este capítulo todo lo referente al mono desnudo y cómo realiza el fornicio.

Al salir los machos a cazar debían tener un sitio fijo al que volver y allí esperarle una hembra para engendrar; comenzaban con la etapa pre-copulativa que consistía en contactos corporales en la soledad e intimidad: besos en mejillas, lóbulos de las orejas, labios.

Más tarde se pasa del contacto labial con el manual, lo que provoca una gran excitación de ambos debido a la estimulación de la piel, la mano empieza a tocar la cara, pechos, pezones, nalgas y finalmente órganos genitales.

Cuando se llega al fin de antedicha fase pasa a ser copulación, cuando el macho introduce el pene en la vagina, después el macho inicia una serie de empujes con la pelvis hasta llegar a la cresta de la excitación: el orgasmo, que puede variar entre unos pocos minutos del hombre hasta cuarto de hora de la mujer.

Se producen cuantiosos cambios en el macho como en la hembra: aumento de pecho en la hembra de un 20 %, aumento de los órganos copuladores, enrojecimiento de la piel en ambos casos, y la soflama sexual.

La madurez sexual varía en cuestión del sexo: llega en las hembras a los diez años normalmente, mientras que a los machos a los doce o trece. Los síntomas son diferentes en uno y otro sexo también: en las hembras aparece vello en el pubis, ensanchamiento de las caderas, aumento del tamaño de los senos y capacidad de ovular. Mientras que en los machos empieza a crecer pelo en el cuerpo, especialmente en el pubis y en la cara; ensanche de los hombros y la voz se hace más ardua.

Para atraerse entre ambos utilizaban todos sus sentidos como cebos: el tacto, como caricias y contactos suaves estimulan a la pareja; el olfato, se sabe que la hembra emite unos olores durante la copulación que hacen que el macho se excite; el oído, se emiten sonidos y jadeos que enzarzan a los dos una excitación sexual; la vista, las hembras con sus protuberantes pechos y el hombre con musculoso cuerpo y el sabor con la degustación de una comida exótica el apetito sexual se vuelve mayor.

La sociedad moderna ha tratado de cambiar y provocar más a la excitación sexual, puede comprobarse en el afeitado de barba, axilas, órganos sexuales que producen una mejor visión, dejan salir el olor mejor, son más sensibles al tacto; cambios de posturas a la hora del fornicio...; los métodos de llamar la atención sexualmente también evolucionan.

CRIANZA

En este capítulo trata de la crianza; tras el nacimiento la hembra tiene que pasar uno o dos días para que empiece la producción materna de leche, el recién nacido se alimentará de la leche materna durante seis o nueve meses, tiempo que la madre no menstrúa. Para que susodicho proceso de obtenga éxito, es fundamental que el hecho de succionar sea lo suficiente vigoroso durante los cinco primeros días. Cabe destacar que un 80 % de las mujeres; sean diestras o zurdas, amamantan a sus hijos con el seno izquierdo, pero tiene su razonamiento lógico: los latidos del corazón de la madre.

El recientemente nacido, en comparación con otras especies es absolutamente incompetente y solo puede hacer insignificantes movimientos con las extremidades, sólo a la edad de un mes consigue alzar la barbilla del suelo sin auxilio. A los dos meses puede levantar el pecho del suelo, a los tres meses puede alargar el brazo hacia un objeto suspendido. A los cuatro pude sentarse con ayuda de su madre y aprehender objetos con la mano, a los ocho puede alzarse con la asistencia da la madre y a los once comienza a caminar con ayuda y a balbucir sus primeras palabras y a partir del año empieza hacer aspavientos y gesticulaciones con la cara que testifican su estado de ánimo.

Con omisión de la protección, alimentación, aseo y juegos los deberes paternales comprenden el substancial proceso de instrucción. El pequeñuelo aprende por lo que le dice la madre pero primordialmente por examinar el comportamiento de los adultos, entonces comienza a explorar, a discernir entre el bien y el mal.

Pese a que los recién nacidos se pasan la mayor parte del tiempo durmiendo de 11 horas hasta 22'5, uno de los problemas que se encara a la madre en los primeros tres meses de su descendiente es el llamado “llanto cólico”. La madre cree que es debido a una dolencia física del bebe o por una enfermedad pero lo que acontece es que el recién nacido no sabe a lo que aferrarse o lo que es lo mismo no registra los rasgos de su madre y se siente abandonado, en cuanto pasen tres o cuatro meses éste dejará de llorar por que ya se siente identificado con su madre y comenzará a dibujar un mohín cada vez que vea a su madre y le haga una caricia.

EXPLORACIÓN

El cuarto capítulo habla de, todo los mamíferos ostentan un hercúleo empuje a la investigación, pero el hombre necesita más que otros inspeccionar y examinar, rastrear e indagar.

Existe un gran obstáculo en la vida del especialista y entre los cuadrúmanos el mono desnudo es el más oportunista.

El impulso del principiante nos obliga a dirigirnos hacia delante y mantener nuestro conocimiento hasta que el origen da el desdén, entre tanto obtenemos una experiencia valiosa, que podemos retener y recurrir a ella en el momento que nos haga falta.

En el tiempo que proporcionamos un juguete a un galopín, su afán de explorar es tanto que realiza una serie de experimentos para ponerlo a prueba e intentar familiarizarse con él. De igual manera sucede cuando le damos un papel y un lápiz, lo único que sabría ejecutar es magullar el lápiz contra el papel, el lápiz produce algo más que un sonido, produce asimismo un impacto aprehensible por los jóvenes sentidos del pipiolo.

Poco a poco irá dibujando perfiles de la realidad como un simple cuadrado hasta rasgos faciales.

En todos los rincones de expresión corporal podemos ser únicos y desarrollar nuestra propia sensación, fruto de citadas exploraciones.

El desarrollo de crianza consta de dos fases: la primera se dirige hacia el interior en la que el niño es tratado en un modo un tanto halagüeño, protegido y bienquisto por la madre en la cual llega a conocer la invulnerabilidad. En la segunda, hacia el foráneo es llamado a establecer avecinamientos con otros mancebos, la madre se vuelve menos benévola y se restringe a la protección de su descendiente.

En esta última fase se atinará con numerosas dificultades, que al principio le costará sentenciar pero una vez habituado lo solventará sin ningún atolladero.

LUCHA

El quinto capítulo de este libro intenta explicar la naturaleza de nuestros impulsos encolerizados.

Como primates adquirimos la carga del régimen jerárquico, éste es un elemento imprescindible en la existencia de los antropoides, pero a veces esto no funciona y se engendran embrollos.

La respuesta del mono desnudo ante alegadas circunstancias siempre es el comportamiento agresivo y se produce por una serie de cambios funcionales esenciales del sistema nervioso: el simpático y el parasimpático. El primero nos estimula la violencia extrema y el segundo a detenerse a meditar y solventar la pugna procedentemente.

En circunstancias de reposo la mente ausculta a los dos sistemas, pero cuando prevalece un impulso de rencor, despecho o desafío el sistema parasimpático se siente mucho más estimulado que el simpático y entonces nuestra manifestación es muy belicosa.

Pero ser humano era lo bastante perspicaz como para crear instrumento industriales capaces de lesionar nefastamente al émulo, todo ello promueve el enderezamiento de la piel, secreción de sudor abundante, respiración acelerada, celeridad del ritmo cardíaco... debido a que el organismo segrega adrenalina y esta asciende hasta el cerebro acuciando el sistema parasimpático.

Cuando nos sentimos aislados o aristados debemos acogernos a cualquier persona que nos pueda asistir, pero ni cuando tenemos esto nuestra peculiar salida es la de acudir a una criatura imaginaria, un Dios.

Algunas veces esa criatura que ansiamos que nos auxilie, sólo nos ha causado meros problemas debido a las disparidades con otras deidades de otras civilizaciones, porque cada ser humano crea su propia cultura y por consiguiente tenemos diversas sapiencias de lo divino y no podemos ampararnos un solo arquetipo para una comunidad compuesta por abundantes personas.

Concluye el capítulo recalcando efusivamente la mayúscula disparidad de semejantes que uno puede vislumbrar si se aventura en este intrépido planeta aún no conocido de forma íntegra, que nos puede conmover bastante como para ser una razón para luchar día a día.

ALIMENTACIÓN

En lo que respecta a la alimentación del ser humano, encontramos las más diversas disparidades, pues, cada cual ese un mundo; pero paradójicamente, también todos tenemos unas características comunes. La batida de la comida se hizo más embarazosa y fue esmeradamente sistematizada. El impulso de inmolar la caza tuvo que desligarse del impulso de consumir, los víveres fueron llevaron a un refugio para su consumición y hubo que elaborar mejor la manutención: como higienizarla, quitarle residuos y guisarla para soslayar viables inoculaciones de padecimientos que pudiera ostentar la presa. El cometido de la carne en la dieta ensanchó cuantiosamente y se puso en rutina el acaparamiento y repartición de los comestibles.

Como más fuerte que era, el macho fue el comisionado de dosificar la comida. Hubo que inspeccionar y enmendar las funciones de deyección.

Como producto de evolución, la agricultura se implantó en las bases de aquella sociedad en proceso de formación.

Inevitablemente, el artífice de todos estos esfuerzos para mantener el linaje vivo, debería tener una relajante jornada de descanso para reponerse del longevo y sufrido día que había soportado.

CONFORT

Para rematar una intensa jornada agotadora, nada mejor que el relajamiento corporal y mental, y si es con aseo mucho mejor, ya que nos transmite una sensación de frescor y bienestar descomunal.

Ya relajado, qué mejor que hacer uso del mayor logro del ser humano: el lenguaje. Un poco de tertulia sobre algún tema agradable e interesante que nos suscite tal sensación de comunidad que nos encontremos perfectamente como ser social, y nos sintamos verdaderamente afortunados de ello.

Si la mencionada jornada nos ha dejado alguna lesión, qué mejor que sanarla rigurosamente y raudamente para que no influya en el correcto desarrollo de la vida normal y no sea un agravio.

Concluyendo, el ser humano, como inteligente que es, tiene que saber exprimir sus ideas y conocimientos al máximo para una perfecta adaptación al medio sin inconvenientes que le hagan la vida más difícil.

ANIMALES

Estudiado ya el comportamiento del ser humano en el ámbito intraespecífico, ahora lo veremos en el interespecífico, es decir, en contacto con otras especies. El hombre considera a los animales de varias formas, según su relación con él: presa (animales que le sirven de alimento), simbióticos (animales con los cuales establece una relación de beneficio mutuo), competidores (animales que son rivales con el hombre en compartir hábitat u otras cosas, que al final acaban siendo extinguidos por culpa de éste), parásitos (animales que se alimentan a costa de otro, cuyo futuro parece tenebroso debido a los avances médicos, acarreando un aumento masivo de la población), y los rapaces (animales que son peligrosos para el hombre porque a pesar de que no sea su principal alimento, le ha atacado de vez en cuando).

Un dato curioso es que si un animal tiene rasgos antropomórficos parecidos a los del hombre, éste se verá interesado en él inconscientemente; datos revelados por una encuesta a niños británicos.

A pesar de todo, el hombre ha sido egoísta con los animales después de todo, pues siempre ha manipulado las especies su antojo (ej. : antropomorfización del perro para ser más útil al hombre). Morris menciona dos frases que destaco debido a que resumen gran parte del capítulo:

La popularidad de un animal está en relación directa con el número de rasgos antropomórficos que posee” y “La edad del niño es inversamente proporcional al tamaño de animal que aquél prefiere”.

El autor menciona los animales más queridos y odiados por el mono desnudo, argumentándolo con razones convincentes a mi juicio. También destaca el aumento de la población humana que sufrirá el planeta debido al exterminio de otras especies.

Desmond cierra el libro oponiéndose a los optimistas que creen en la emprendedora evolución del hombre, porque él cree que la cruda naturaleza de éste siempre estará ahí como muro infranqueable, debido a que viene implícito en nuestros genes, postura absolutamente nefasta, pues pienso que lo más bonito de esta vida es el evolucionar como persona y especie en conjunto, y darse cuenta de ello.

VALORACIÓN PERSONAL

Desde que un primate que fue obligado a abandonar su hábitat natural hasta nuestros días, ha tenido lugar una evolución homogénea en las cuales el cerebro ha tenido una importancia fundamental, debido a que no se podían desarrollar otras cualidades por su difícil adaptabilidad.

Debido a la evolución de este órgano fundamental, el homo sapiens a pasado de ser un ser rudimentario y poco inteligente a ser un ser capaz de crear las tecnologías más avanzadas. Debido a lo susodicho, el hombre se ha apoderado del mundo en cuestión; creyéndose por lo tanto amo y señor de éste, cosa que no es.

A pesar de que no soy un lector asiduo, no he leído antes libros de este autor y no tengo demasiado interés en ello, me siento obligado a destacar el merecimiento que tiene este maravilloso libro, que explica todos los puntos clave del desarrollo de la especie humana desde un punto exterior al que estamos acostumbrados a ver.

“El Mono Desnudo”, es un estudio del animal humano. Parte de él se destina a la comunicación no verbal, tema que me parece interesantísimo para entendernos a nosotros mismos y a los demás.

La rivalidad viril entre los hombres que se remonta a los machos de los primeros grupos de primates, ahora se ve reflejada en la longitud del último coche que se ha comprado el vecino y nosotros nos vemos obligados a superar en un reflejo de afirmación de nuestra virilidad, que en el fondo esconde inseguridad.

Objetivamente, creo que el capítulo que más me ha llamado la atención es el que trata el sexo. De entre los muchos temas que trata (orígenes, lucha, alimentación, relación con otros animales, crianza, etc.) quiero acabar con un fragmento que refleja bien el espíritu del libro, y que habla de los senos femeninos...

Generalmente se considera que el desarrollo de los senos femeninos es primordialmente un fenómeno maternal mas que sexual; pero no parecen haber muchas pruebas de esto. Otras especies de primates ofrecen a sus retoños una lactancia copiosa y; sin embargo sus hembras no presentan senos hemisféricos claramente definidos.

En este particular, la hembra de nuestra especie es única entre los primates. La evolución de unos senos prominentes y de forma característica parece constituir otros ejemplo mas de señal sexual, hecha posible y fomentada por la evolución de la piel desnuda. Los abultamientos de los senos habrían sido mucho menos ostensibles en una hembra velluda; en cambio al desaparecer el vello sobresalen claramente.

Quizás sea por el morbo, pero cierto es que guardo un buen recuerdo del libro entero, pues no me ha parecido una pérdida de tiempo, y lo más positivo, que he podido sacar conclusiones que me ayuden a resolver dudas que siempre he tenido rodando por mi cabeza la vida, por lo tanto, no dejándome indiferente y con un buen sabor de boca.

Acabo la conclusión citando un párrafo que me llamó mucho la atención, debido a que trata el tema de la religión (del cual me siento aislado pues me considero ateo), que es descrito sin pelos en la lengua y llamando negro a lo negro y blanco a lo blanco y nada más:

“Ya que hemos aludido a la religión, convendrá, quizás, examinar más de cerca esta extraña forma de comportamiento animal... Las actividades religiosas consisten en la reunión de grandes grupos de personas para realizar reiterados y prolongados actos de sumisión, al objeto de apaciguar a un individuo dominante... A primera vista es sorprendente que la religión haya prosperado tanto, pero su extraordinaria potencia es simplemente una medida de la fuerza de nuestra tendencia biológica fundamental, heredada directamente de nuestros antepasados simios, a someternos a un miembro dominante y omnipotente del grupo.”

Estaría dispuesto a leer el libro otra vez y estoy dispuesto de igual manera a recomendarlo, puesto que al igual que me ha servido a mí, le puede servir a otra mucha gente para el correcto desarrollo y evolución de su intelecto.