El misterio Velázquez; Eliacer Cansino

Literatura española contemporánea. Siglo XX. Literatura infantil y juvenil. Narrativa histórica. Personajes. Argumento. Pintura barroca

  • Enviado por: Alice Loka
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
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RESUMEN DE LA OBRA:

Nicolás Pertusato es un joven niño nacido en Alessandría de la Palla en 1643 o 1644. Desde pequeño no recibió mucho cariño por parte de su padre. Un día un hombre al que Nicolás no conocía fue a buscarlo a su casa, y se le llevo sin que nadie le diera ninguna explicación. El hombre le llevo al puerto de Génova donde ambos subieron a un barco y a Nicolás le fue asignado un camarote propio. En un principio Nicolás, o Nicolasillo como sería llamado más adelante sólo sentía tristeza al viajar a un lugar que no conocía tras haberle separado de su familia y su hogar en un abrir y cerrar de ojos. Durante la travesía conoció al que más tarde se convertiría en su padrino, Acedo (comúnmente conocido como “el primo”), y gracias a él sobrevivió a aquella travesía. Además éste le dió varios consejos sobre como mantener su dignidad en un futuro.

Al llegar a España volvió a ponerse en manos del primer hombre, Del Castillo, que le condujo a Madrid donde le pusieron bajo la custodia de Francisca Guijuelo. Allí Nicolás estaba presente físicamente pero su mente estaba lejos. No se empezó a encontrar a gusto hasta que consiguió a su mastín Moisés gracias a la ayuda de Tommaso al que conoció entre los fogones.

Tras la recuperación psíquica de Nicolás, don Alonso Ortiz un hombre difícil sin el don de la sonrisa, le proporcionó, junto a Ana y Manuelillo, una amplia ilustración para que pudiera llegar a ser criado de Cámara. Pronto Nicolasillo se convirtió en el alumno aventajado y descubrió el gran don que tenía para memorizar textos, en especial poéticos.

En los años siguientes se convirtió en el criado discreto que los Reyes esperaban de él. Allí conoció a Bárbara Asquín, una muchacha muy unida a Nicolasillo y más conocida como Maribárbola.

Una noche en palacio cuando Nicolasillo se dirigía a su habitación se topó con unos hombres, entre ellos se encontraba el conde Aguilar, que al verle decidieron continuar su fiesta con él. Nicolás no tuvo más remedio que agredir al conde en defensa propia, por lo que éste se encolerizó. Nicolasillo contó lo sucedido a Maribárbola gracias a ella conoció a Velázquez.

El día que fue a encontrarse con Velázquez también coincidió con otro hombre, que se interesó mucho por él. Le ordenó recitar una serie de versos de “Infierno” y después le encargó a Velázquez que Nicolasillo también debería aparecer en el cuadro que éste tenía en proyección. El hombre se llamaba Nerval. Cuando Nerval se fue y Nicolasillo contó su problema a Velázquez éste prometió ayudarle.

Tiempo después Nicolás se enteró de que el rey también se había interesado por él para posar en el cuadro de Velázquez y le convocó para una entrevista. En ella entre otras cosas le dijo que a partir de ese momento se iría a vivir a la casa que Velázquez poseía, la Casa del Tesoro, cercana al jardín de la Priora y también le informó de su futuro diciendo:”-Nicolás, alguien me ha dicho que tú serás el último de todos nosotros y podrás verlo y contarlo todo. Así que anda con los ojos bien abiertos para cuando precise de tu información.”Al salir de la entrevista, uno de los criados, José Nieto, pregunto a Nicolás de que habían hablado pero éste no soltó prenda.

En la Casa del Tesoro conoció a Juan Pareja, primero esclavo de Velázquez pero que ya había sido manumitido y a Juana Pacheco esposa del pintor, a quien no agradaba especialmente la presencia de Nicolás en su casa. Durante su estancia en esa casa Nicolasillo permanecía la mayor parte del día junto a Juan Pareja.

Si en Acedo encontró el mentor de sus primeros años, en Pareja encontró un verdadero amigo, a pesar de la diferencia de edad que los separaba.

Un día Nicolasillo fue llamado por Velázquez para ser representado en su cuadro y antes de irse oyó la conversación de Pareja con el pintor. Velázquez le hablaba de algo que le pedía Nerval, algo que no era dinero y que si se lo daba conseguiría la obra maestra que tanto deseaba.

Tiempo después Velázquez decidió que Nicolás actuara de mensajero entre él y Nerval.

Cierto día el pintor le mandó ir a dar un recado a Nerval. Desde el momento que tocó la puerta a Nicolasillo no le gusto el aspecto que tenía. Le abrió un hombre extraño, una especie de monstruo que le condujo a la habitación de Nerval. Allí todo estaba desierto y sin ningún ornamento. Lo que sucedió allí no tiene una explicación real. Tras hablar unos minutos en una de las pareces de la estancia apareció otra habitación, el Obrador en el que trabajaba Velázquez. En la habitación aparecía el pintor tras un lienzo, en el centro la princesa Margarita, otra joven a la que más tarde conoció llamada Maria Agustina, junto a la pared Maribárbola, a sus faldas Moisés, más a la derecha el propio Nicolás incordiando al perro, detrás una mujer desconocida todavía, doña Marcela, y a su lado frío e impasible, Nerval. Al fondo a punto de entrar en la estancia, Nieto. Nerval dijo a Nicolás que debía verlo mejor y él mismo se introdujo en el cuadro y al acercarse a ver que era lo que pintaba Velázquez vió una serie de figuras difusas. Al poco rato como de la nada aparecieron reflejados en el espejo al lado de la puerta sus Majestades, Mariana de Austria y Felipe VI.

Al irse de aquella casa prácticamente corriendo y tras llegar a la de Velázquez lo primero que hizo fue contarle lo ocurrido aunque éste ya había soñado el contenido del cuadro pues tenía todo dibujado en su mente y estaba haciendo bocetos sin parar.

Durante los días siguientes Velázquez estaba frenético y no salía del Obrador. Eran frecuentes las visitas de los Reyes que pedían explicaciones del porqué de su colocación en el espejo.

Tiempo después Nicolás, preocupado por el pintor, le contó a su mujer lo ocurrido y Velázquez, enfurecido lo hecho de su casa, cosa que a Juana no importó.

Seis días después de aquel suceso Velázquez mandó llamar a Nicolasillo que dudó varias veces en acudir a la cita. Acudió junto con Moisés. Allí encontró a Nerval, discutiendo con Velázquez y acto seguido al mirar el cuadro vio que algo había cambiado.

Durante los años siguientes Nicolás ganaba puestos en palacio debido a su inteligencia y a sus conocimientos.

La noche del 4 de agosto recibió una visita inesperada. Un hombre fue a buscarlo de parte del maestro Velázquez. Éste estaba muy grave y no quería ver a otra persona salvo a él. Al llegar a casa de don Diego, vio que éste estaba muy enfermo, y que se encontraba en compañía de Pedro Chávarri, doña Juana y Bautista del Mazo entre otros muchos. Cuando entró a la habitación de Velázquez éste le confesó su más preciado secreto. El pintor había pactado con Nerval algo terrible. Le entregó su alma a cambio del cuadro que siempre soñó pintar. Le ordenó a Nicolás pintar una cruz roja en el cuadro, sobre el pecho de Velázquez ya que ésta era la única forma de recuperar su alma.

Nicolás estaba atónito con lo sucedido, al salir de allí habló con Pareja que le ayudo a cumplir la última voluntad de Velázquez. Al día siguiente, Pareja y Nicolás entraron en el taller y se hicieron con el tarrito de pintura que se encontraba adjunto a un pergamino en el cual estaba impresa la Cruz. Al partir del obrador, divisaron a Maribárbola la cual les informó del empeoro de Velázquez.

Juntos entraron al palacio y fue Pareja quien pintó la cruz en el pecho de Velázquez. Al acabar el mandato del pintor algo extraño sucedió. El rostro de Nerval se iluminó y a continuación fue perdiendo nitidez hasta quedar desfigurado. Cuando salieron del obrador Juan hizo prometer a Nicolás que no contarían nada de lo que habían presenciado.

Pasada la media noche Nicolas volvió a la casa e hizo todo lo posible por ver a Velázquez para contarle que ya había sido cumplido el mandato pero no le dejaron. Pocos minutos después informaron de la muerte de Velázquez.

A los ocho días de la muerte de don Diego, doña Juana, su esposa, falleció de igual forma. Ante la sorpresa de Nicolás, éste recibe un pliego de la mano de Juan Bautista. Tras los rezos, Nicolás se encaminó hacia su alcoba y allí la leyó paulatinamente. En aquellas palabras había cierto tono de esperanza que conmovió a Nicolás, que cumplía ya la edad de diecisiete años.

VOCABLOS DESCONOCIDOS

Aciaga: Referido a un periodo de tiempo, infeliz, nefasto o que fresagia desgracias. Etimol: del latin aegyptiacus dies.

Estibaje: (estibar) referido a las mercancías de un barco, cargarlas, descargarlas o distribuir convenientemente sus pesos. Referido a una serie de objetos colocarlos de tal forma que ocuen el menor espacio posible. Etimol: de estibar.

Conminar: referido a una persona amenazarla especialmente con un castigo. En derecho exigir el cumplimiento de un mandato bajo advertencia de pena o de sancion quien tiene autoridad para ello. Etimol: del latín comminari.

Inerme: sin armas o sin defensas. Etimol: del latin inermes

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Piola: en zonas del español meridional, estpendo, astuto, cuerda.

Aldabonazos: golpe dado con la aldaba. Aviso o llamada de atención.

Fruslerías: lo que se considera sin importancia y de poco valor; tonteria. Etimol: del antiguo fruslera.

Manumitido: (manumitir) referido a un exclavo, darle la libertad. Etimol: del latín manumitiere.

Hachon: vela gruesa de cera con cuatro pabilos, especialmente se la mecha es de esparto y alquitrán; hacha

Crencha: raya que divide el cabello en dos partes. Cada una de estas partes del cabello. Etimol: de origen incierto.

Aherrojaba: (aherrojar) sujetar o aprisionar con hierros. Oprimir o dominar.

Enhiesta: levantado o derecho. Etimol: quizá del latín infestus

Heraldo: en las cortes medievales caballero que transmitia los mensajes, ordenaba las grandes ceremonias y llevaba los registros de la nobleza. Etimol: Del francés heraut.

Venia: licencia o permiso para hacer algo concedidos por una autoridad. Etimol: Del latín venia.

Urdimbre: en una tela conjunto de los hilos que se colocan paralelos y longitudinales y por los que pasa horizontalmente la trama. Preparación de un plan, generalmente de manea cautelosa y con intencion de perjudicar.

CARACTERÍSTICAS DE LOS PERSONAJES:

- Del Castillo: Caballero de rubia melena e indumentaria llamativa. Saca a Nicolás de su tierra natal.

-Marina: Aya de Nicolás, ambos se tenían mutuo afecto.

- Acedo, Diego de: también llamado el Primo. Ingresó en palacio en 1635. Cuando le conoció Nicolás, debía de ser ya de avanzada edad y avezado en todas las intrigas de la corte. Pronto se convirtió en el “padrino” deL joven Nicolás al que ayudó en varia ocasiones y que gracias a él consiguió sobrevivir durante su primer encuentro. Era el protegido del Conde Duque de Olivares y dicha protección le hizo poco menos que “intocable”.

-Tommaso: Cocinero italiano de palacio. Era un hombre sonriente y robusto, de carrillos muy sonrosados.

- Aguilar, Conde de: Uno de los muchos cazadores que andaban por palacio, sin más quehacer que divertirse a costa de los demás. Conde de palacio con sobrada fama de pendenciero Nicolás tuvo un percance con él cierto día en palacio. Velázquez odiaba por el afecto que el conde tenía hacia Mª Sarmiento

- Felipe IV: Rey de España. Caso en 1615 con Isabel de Borbón y tiempo después contrajo matrimonio con su sobrina, Mariana de Austria, que a la sazón contaba tan sólo quince años. Fruto de esta unión fue el nacimiento de la infanta Margarita. Manifestó siempre gran amor por el arte y una predilección sin límites por su pintor de Cámara, a quien llegó a estimar no sólo como artista, sino también como hombre.

- Guijuelo, Francisca: cocinera de palacio y, durante muchos años, aya de Nicolás. Era una mujer bondadosa a la que meses antes se le había muerto su único hijo, por lo que derrochaba una ternura infinita con todos los niños, así que tuvo bajo su custodia a Nocolasillo. También, tenía buena fama de aliñadora. Tiempo después cuando Nicolás maduró y la salud de francisca se veía frágil, El joven la ayudó notablemente.

- Ana: niña enfermiza que acudía a clases junto a Manuelillo y Nicolás.

- Manuelillo: niño activo y mal estudiante que recibía clases de instrucción junto a Ana y Nicolás. Manuelillo a ser nulo en los estudios, y por lo contrario, un apasionado de las guerras y las armas, solicitó entrar al servicio de un capitán de las caballerizas, por lo que éste partió a Flandes, lugar del que nunca regresó con vida.

- Maribarbola: su nombre verdadero era Bárbara Asquín. De origen alemán, ya lleva algunos años sirviendo en palacio antes de la llegada de Nicolás. Velázquez mantuvo siempre una afectuosa relación con ella y, tratándose de gusto, decía dejarse aconsejar por barbarica. Tenía el don de ver siempre más allá de lo que parecían las cosas, Esta muchacha sufría la acondroplasia, al igual que Nicolás

- Moisés: mastín que fue propiedad de Nicolás Pertusato. Llamado así, como se sabe, por que fue salvado de las aguas cuando su dueño intentaba ahogarle. Fue siempre un amigo fiel de Nicolasillo.

- Nerval: El más controvertido de los personajes de esta historia. Poseía la extraña peculiaridad de no permitir recordar su rostro, de forma que, quienes lo veían, no lograban después describirlo. Se desconocen los motivos de su aparición en el palacio, así como la causa de su influencia. Cuantos le conocieron parecían detestarle. Por su habla parece ser de origen italiano.

- Nieto, José: No era un hombre de simpatía para Nicolás, ya que en varias ocasiones había recriminado a don Alonso la libertad con la que trataba a su aprendiz. En realidad, a través de Nicolás intentaba clavar sus dardos en Acedo, pues tuvieron asuntos pendientes tiempos atrás.

- Ortiz, Alonso: Maestro de los criados que esperaban acceder a la Cámara. Hizo ver a Nicolasillo la virtud que hay en combinar la memoria de la poesía y la estimuló en su aprendizaje. Tenía por suyos los logros de sus discípulos e inculcó siempre en aquellos que le escucharon una idea de la nobleza que más tenia que ver con el espíritu que con la hacienda.

- Pacheco, Juana: Por su condición nunca se valoró suficientemente su verdadera personalidad y su influencia en la obra de Velázquez. Poseía tantas dotes para la pintura como su marido. En sus últimos años, tras los diversos viajes a Italia de su esposo, debió de perseguirle alguna sombra de amargura, pues los desvelos de Velázquez por las eternidades del alma y del cuerpo le mantuvieron alejado de la vida familiar. Murió ocho días después que su marido.

- Pareja, Juan: fue esclavo de Velázquez. El afecto y la consideración entre ambos creció tanto que en 1650 obtuvo su carta de libertad en Roma. No obstante, permaneció siempre al lado del maestro. Llegó a ser un excelente artista. Entre sus sueños imposibles siempre estuvo el de recuperar el retrato que Velázquez le hiciera en Roma. Era una persona muy entusiasta y divertida; en cuanto a su presencia, era alto, mulato, robusto y sus movimientos eran bastante rítmicos. Se convirtió en uno de los grandes amigos de Nicolás y le ayudo a cumplir la última voluntad de Velázquez.

- Pedro Chávarri: Médico de su Majestad, el cual atendió a Velázquez en sus últimos días.

- Pertusato, Nicolás: Natural de Alessandría de la Palla, en el Milanesado, ingresó en el palacio en 1650. Poseyó siempre una extraña clarividencia que le hacía prever sucesos del futuro. A lo largo de su vida se halló en el centro de muchos extraños sucesos. En 1675 fue nombrado ayuda de Cámara, cargo inusual entre los de su condición, pasado desde entonces a ser llamado don Nicolás. Vio desaparecer a todos los que aparecieron con él en el cuadro de Las meninas, y en más de una ocasión se le oyó decir que tenía prometida vida mientras viviese alguno de los que figuraban en el lienzo. A lo largo de su vida conoció a numerosos personajes famosos y se convirtió en un servidor y amigo fiel de Velázquez.

- Velázquez, Diego: De niño parecía ya encontrar en los pinceles su mejor juguete. En 1623 fue nombrado pintor del Rey. Sus logros en la pintura no necesitan ser recordados. En los años en que transcurre esta historia se hallaba inmerso en esa confrontación con la eternidad que es el cuándo de Las Meninas. En 1656 dio fin a la obra; sin embargo, hasta tres años más tarde y tras una ardua batalla no logró ver cumplido su sueño de ser nombrado Caballero. Esta diferencia de tres años entre la creación del cuadro y la obtención del título que le permitía usar el hábito con la Cruz de Santiago dan crédito a la confesión de Pertusato.

'El misterio Velázquez; Eliacer Cansino'

¿EN QUÉ CONSISTE EL MISTERIO VELÁZQUEZ?

Este libro desvela varios misterios a lo largo de la historia: El nombre, la historia y el origen de todos los personajes que aparecen en el cuadro, el verdadero origen de éste, por qué la figura de Nerval está desfigurada… y lo más importante, quien y porqué fue pintada la Cruz de Santiago en el Pecho de Velázquez.

Historia de los personajes:

Por ejemplo el del joven Nicolasillo, todo lo que pasó para aparecer en el cuadro y cómo lo consiguió. Así mismo ocurre con su perro Moisés. También se desvela la razón por la que Velázquez aparece en la parte izquierda del cuadro, lugar que debería estar ocupado por los Reyes y el porqué éstos aparecen reflejados en el espejo…

El verdadero origen del cuadro:

Nadie podría imaginar antes de leer esta novela el origen de “las Meninas” y lo que tuvo quehacer Velázquez para conseguirlo.

Vender su alma al mismo diablo para que éste le concediera tan preciada obra…

Razón por la que la figura de Nerval está desfigurada:

En un principio el rostro de este hombre estaba claro, con todos sus rasgos precisos y sin ninguna desfiguración… Esto era debido a que el pacto hecho por Velázquez estaba cumpliéndose y Nerval había conseguido el alma del pintor.

Pero después de que ésta quedara libre al pintar la cruz en el pecho de Velázquez el pacto quedo roto por lo que el bien había vencido al mal y Nerval había perdido así que su rostro se desfiguro de tal forma que ya no es reconocible.

Quién y porqué fue pintada la Cruz de Santiago en el pecho de Velázquez.

. La Cruz de Santiago fue un emblema destinado a los Caballeros del Rey, un título que no tenía el pintor cuando el cuadro fue terminado y por eso no podía mostrar. Esa cruz roja situada en el pecho de don Diego no apareció allí por casualidad. Fue dibujada para cumplir la última voluntad del pintor y así conseguir salvar su alma, ese alma anteriormente entregada a Nerval en pago de la obra.

Gracias al siempre fiel amigo del pintor, Juan Pareja y al joven Nicolasillo este deseo fue cumplido y el alma recuperada. Esa es la razón por la que aparece esa cruz en el pecho del pintor.

CRITICA PERSONAL DE LA OBRA:

En un principio este libro no me inspiraba mucha ilusión leerlo ya que tenía pinta de aburrido. Sin embargo ahora he de contradecirme por completo. Es un libro que me ha encantado y sorprendido a la vez.

Eliacer Cansino ha conseguido mostrar al lector hechos históricos y a la vez introducirlo en el contenido fantástico.

EL libro trata de desvelar el misterio que rodea al famoso cuadro de Velásquez, desde el punto de vista de Nicolás Pertusato (Nicolasillo) un sirviente del rey con un problema de enanitis que aparece retratado en el cuadro. Me parece muy interesante la evolución de éste personaje y la forma de narrar los hechos que le rodean.

En mi opinión es un buen libro. Tiene un lenguaje preciso y claro sin demasiados vocablos desconocidos

Además es de lectura fluida y amena. Tampoco es muy largo por lo que se lee rápido.

Trata muy bien la historia, está bien ambientada y escrita.

Así mismo también me ha gustado lo que ha aportado cada personaje a la historia del famoso cuadro de Velázquez, saber la importancia, el nombre y las características de cada uno de los retratados.

Hay que añadir que esta obra ha sido galardonada con el Premio Lazarillo 1997; ha sido finalista del Premio Nacional 1999 y del Premio CCEI 1999 y se encuentra en la Lista de Honor del IBBY.

¿Cuántas veces hemos visto el cuadro "Las Meninas" y no nos hemos preguntado acerca del misterio que le rodea? Quizás este libro tenga razón... No podemos saberlo, pero merece la pena leerlo y cuestionarse sobre ello.

Así pues recomiendo su lectura porque es una obra realmente fascinante que a la vez te hace pensar.