El misterio de Velázquez; Eliacer Cansino

Literatura española contemporánea. Siglo XX. Literatura infantil y juvenil. Narrativa. Novela histórica. Pintura. Argumento. Personajes

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Titulo: El Misterio de Velázquez.

Autor: Eliacer Cansino.

Personajes:

Acedo, Diego de: también llamado el Primo. Ingresó en palacio en 1635. Cuando le conoció Nicolás, debía de ser ya de avanzada edad y avezado en todas las intrigas de la corte. En su juventud contó con la protección del Conde Duque de Olivares, a quien salvó de un atentado interponiéndose entre éste y la bala de su asesino. Dicha protección le hizo poco menos que “intocable”. Perteneció al servicio de la Estampa y Escritorio de Su Majestad. Tuvo fama de enamoradizo, lo que arrojó sobre él alguna que otra oscura leyenda.

Aguilar, Conde de: Uno de los muchos cazadores que andaban por palacio, sin más quehacer que divertirse a costa de los demás. Casó con María Agustina Sarmiento, menina de la Reina, quien al poco enviudó, al decir de muchos, para gran fortuna suya.

Felipe IV: Rey de España. Caso en 1615 con Isabel de Borbón y, tras la muerte de ésta y del príncipe Baltasar Carlos, volvió a contraer matrimonio con su sobrina, Mariana de Austria, que a la sazón contaba tan sólo quince años. Fruto de esta unión fue el nacimiento de la infante Margarita. A pesar de sus buenas intenciones, la historia le colocó en un momento cuya gravedad excedió a sus fuerzas. Manifestó siempre gran amor por el arte y una predilección sin límites por su pintor de Cámara, a quien llegó a estimar no sólo como artista, sino también como hombre.

Guijuelo, Francisca: cocinera de palacio y, durante muchos años, aya de Nicolás. La presencia de esta aya, procedente de las cocinas, es inusual en la corte. Ya de anciana, padeció una rigidez en las articulaciones que le impedían atender a sus menesteres. Nicolás, por aquel entonces hombre influyente, logra Internarla en el Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, evitando así verla abandonada a su suerte como otros criados inútiles. Se sabe que solicito por carta, expresamente para ella, un frasco de mechoacán, una medicina que había de traerse de las Indias Occidentales y q no era administrada usualmente a los criados.

Manuelillo: De los muchos niños que servían en el palacio, las noticias de este manuelillo nos llegan a través de pertusato. Su mala fortuna le condujo a morir con apenas trece años, en tierras de Flandes, por lo que ninguna otra voz de la historia lo mencionaba, excepto la del corazón del amigo.

Maribarbola: su nombre verdadero era Bárbara Asquín. De origen alemán, ya lleva algunos años sirviendo en palacio antes de la llegada de Nicolás. Tubo criada propia y recibió muchas especiales mercedes su Majestad Algunos la odiaban y temían por su acerada lengua, su ascendiente sobre la reina y por el poco aguante que soportaba cualquier agravio. Velásquez mantuvo siempre una afectuosa relación con ella y, tratándose de gusto, decía dejarse aconsejar por barbarica. Por su mayor edad y prudencia, se arrojo afectuosamente la tutela de Nicolasillo y, en muchas ocasiones, hubo de mediar en su beneficio. Volvió a Alemania en 1700, tras la orden de Felipe V de desertar de palacio a los los enanos y bufones. Por esta fecha era la única superviviente, junto con Nicolás, de cuantos aparecen en las meninas. Tras su muerte, solo le sobrevivió.

Moisés: mastín que fue propiedad de Nicolás pertusato. Llamado así, como se sabe, por que fue salvado de las aguas. Entre sus dotes poseía la de hallar cualquier objeto escondido por su amo y ya de husmear la presencia de un mentiroso allí don de se hallase. Murió de viejo y fue enterrado en el jardín de la priora.

Nerval: El más controvertido de los personajes de esta historia. Poseía la extraña peculiaridad de no permitir recordar su rostro, de forma que, quienes lo veían, no lograban después describirlo. Se desconocen los motivos de su aparición en el palacio, así como la causa de su influencia. Cuantos le conocieron parecían detestarle. Por su habla parece ser de origen italiano.

Nieto, José: Aposentador mayor de palacio. Antes había sido jefe de tapicería de la Reina y guardadamas. Siempre sintió una gran animadversión por todos los bufones del Alcázar.

Ortiz, Alonso: Maestro de los criados que esperaban acceder a la Cámara. Conocedor probablemente de Platón, se esforzaba no sólo en enseñar los protocolos del palacio, sino también en despertar en sus discípulos aquellas cualidades que, aunque ignoradas por ellos, él sabía descubrir en sus almas, Hizo ver a Nicolasillo la virtud que hay en combinar la memoria de la poesía y la estimuló en su aprendizaje. Tenía por suyos los logros de sus discípulos e inculcó siempre en aquellos que le escucharon una idea de la nobleza que más tenia que ver con el espíritu que con la hacienda.

Pacheco, Juana: Hija de Francisco Pacheco, renombrado pintor y teórico sevillano. Por su condición de hija y esposa de dos grandes artistas, nunca se valoró suficientemente su verdadera personalidad y su influencia en la obra de Velázquez. Conocedora del arte de la pintura, al decir de Nicolasillo, poseía tantas dotes como su marido. Tocaba el laúd como los ángeles y muchos de los libros hallados en la biblioteca de su casa fueron más de su uso que del pintor, quien se nutría del alimento intelectual previamente digerido por ella. En sus últimos años, tras los diversos viajes a Italia de su esposo, debió de perseguirle alguna sombra de amargura, pues los desvelos de Velázquez por las eternidades del alma y del cuerpo le mantuvieron alejado de la vida familiar. Se casó a los quince años y acompañó a su marido durante toda la travesía de sí vida.

Pareja, Juan: Hijo de esclavos procedentes de las Indias Occidentales, fue también, a su vez, esclavo de Velázquez. El afecto y la consideración entre ambos creció tanto que en 1650 obtuvo su carta de libertad en Roma. No obstante, permaneció siempre al lado del maestro. Estudió en secreto el arte el arte de la pintura y llegó a ser un excelente artista. Entre sus sueños imposibles siempre estuvo el de recuperar el retrato que Velázquez le hiciera en Roma.

Pertusato, Nicolás: Natural de Alessandría de la Palla, en el Milanesado, ingresó en el palacio en 1650. Tuvo en la Reina a su principal valedora. Poseyó siempre una extraña clarividencia que le hacía prever sucesos del futuro. Cuantos hombres llegaron a conocerle le describen como <<dotado de una visión especial>>. A lo largo de su vida se halló en el centro de muchos extraños sucesos. En 1675 fue nombrado ayuda de Cámara, cargo inusual entre los de su condición, pasado desde entonces a ser llamado don Nicolás. Vio desaparecer a todos los que aparecieron con él en el cuadro de Las meninas, y en más de una ocasión se le oyó decir que tenía prometida vida mientras viviese alguno de los que figuraban en el lienzo. Y, a la postre, así fue. Al final de sus días, llegó a poseer una importante fortuna que legó en testamento cerrado, para sorpresa de muchos, a una joven llamada Paula de Esquivias. Murió en 1710. Dejó ordenado que, tras su muerte, colocasen en su sepultura este epitafio: Spero in Té.

Velázquez, Diego: De niño parecía ya encontrar en los pinceles su mejor juguete. En 1623 fue nombrado pintor del Rey. Sus logros en la pintura no necesitan ser recordados. En los años en que transcurre esta historia se hallaba inmerso en esa confrontación con la eternidad que es el cuándo de Las Meninas. En 1656 dio fin a la obra; sin embargo, hasta tres años más tarde y tras una ardua batalla no logró ver cumplido su sueño de ser nombrado Caballero. Esta diferencia de tres años entre la creación del cuadro y la obtención del título que le permitía usar el hábito con la Cruz de Santiago dan crédito a la confesión de Pertusato. Solía comentar que la pintura era sólo un tránsito hacia la luz.

Resumen del libro:

Se basa en las confesiones de Nicolás pertusato, un muchacho al que el destino le obligo a participar en unos sucesos extraordinarios y hasta hoy ignorados.

Este joven que aparece retratado dibujado en las meninas evoca su vida, la lucha por mantener su dignidad a pesar de su particular condición física y, finalmente su enigmática relación con Velásquez, que le llevaran a cometer una difícil empresa.

La historia comienza en alessandria de palla con el nacimiento de Nicolás pertusato en 1643 o en 1644 no se sabe en que fecha exactamente.

Desde su nacimiento el padre le odiaba por que su madre murió en el parto a consecuencia de esto tubo una infancia muy triste. Su padre era un maltratador.

Nicolás es entregado a un hombre llamado Acedo se lo lleva a España dejando así al padre. Durante el viaje a España en barco lo paso muy mal por que no saco la cabeza de la borda en todo el viaje.

Al desembarcar Nicolás y acedo presenciaron un maltrato a un muchacho al que su amo le estaba maltratando y lo ayudaron al pagando para conseguir liberarle de manos de su amo y llevárselo con ellos el muchacho se llamaba jerónimo Rodríguez.

Desembarcaron el Barcelona y fueron en coche hasta Madrid donde dejaron al Nicolás a cargo de una señora llamada Francisca Guijuelo supuestamente Nicolás estaba enfermo, pero ella decía que era enfermo de pena dormía en la cocina donde llego un señor para meter unos cachorros en un cubo lleno de agua y ahogarlos cuando los metió en el cubo y cerro con una tapa un cachorro consiguió salir entonces Nicolás se fue a por él y salió corriendo todos dijeron que avía vuelto a la vida ya para motivarle a vivir dejaron que se quedara con el perro con la con la condición de que el le cuidara.

Le asignaron un profesor don alonso Ortiz le enseño a leer a escribir etc. se convirtió en un buen estudiante. Le enseñaba los versos del dante.

Sus compañeros de la escuela se llamaban ana y manolillo. Se convirtió en el criado de los reyes y aprendió español y ya le conocían por su inteligencia. Izo mucha amistad con una chica llamada bárbara asquín q llevaba algunos años en el palacio. Velásquez por aquel entonces iba a pintar al obrador del cuarto bajo el príncipe ya que era uno de los hombres mas queridos por el rey.

Nicolás le recito unos versos a Velásquez y decidió introducirlo en el cuadro.

Acedo le da la noticia de que va a aparecer en el cuadro y se viste con sus mejores ropas para el momento se reencontró con acedo y estuvieron hablando de todo lo que había pasado en su ausencia en pocas palabras por que acedo se marchaba para Sevilla.

Después de dibujar el cuadro Velázquez muere junto con su esposa doña Juana y se piensan todos que una enfermedad a entrado por las puertas del palacio dejo todo y fue al funeral de Velásquez a darle el pésame a la familia. Don Juan bautista el yerno de Velázquez le entrego un regalo de el mismo Velásquez q era un dibujo de sol de rostro humano y debajo unas palabras que decían que con ese dibujo pagaba sus servicios.

Nicolás viene a cumplir diecisiete años.

Comentario: me a parecido un libro muy interesante por que habla de un pintor muy famoso y de las personas que están dentro de su cuadro las meninas aunque tiene un vocabulario muy clásico y es una obra muy anticuada pero aun así me a gustado.