El misterio de la cripta embrujada; Eduardo Mendoza

Literatura española contemporánea. Narrativa y novela policial. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Alex
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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DATOS DEL LIBRO

-Título: El misterio de la cripta embrujada.

-Autor: Eduardo Mendoza.

-Editorial: Seix Barral.

RESUMEN DEL ARGUMENTO

La historia comienza cuando el protagonista está jugando al fútbol y, en mitad del partido, un ayudante del médico y director del manicomio en el que vivía le lleva con el médico que era el señor Sugrañes. Cuando llega a la oficina del doctor Sugrañes, el protagonista se encuentra con que tenía una visita inesperada, había ido una monja que él no conocía y un policía que se llamaba comisario Flores. A este último él si le conocía muy bien porque en otras ocasiones el comisario Flores le había detenido y era uno de los culpables de que el protagonista estuviera en el manicomio.

Estas dos personas habían ido a verle porque hace pocos días había desaparecido una niña del colegio de las madres lazaristas de San Gervasio de Barcelona, hecho que ya había sucedido hace unos años atrás con otra niña de este mismo colegio. Estas personas querían que el protagonista investigara la causa de la desaparición de las niñas y si tenían alguna relación. Lo raro del caso no era la desaparición de las niñas sino el hecho de que las dos niñas volvieron a aparecer al día siguiente y ninguna de las dos se acordaban de lo ocurrido durante ese día se fuga.

Entonces el comisario Flores y la monja, que era la madre superiora del colegio de las madres lazaristas de San Gervasio, se llevaron al protagonista para que investigara las desapariciones de las niñas con la excusa de que iban a hacer un experimento psicopático.

El protagonista lo primero que hizo después de que el comisario Flores lo dejara en mitad de una plaza fue ir a ver a su hermana que era una puta que trabajaba en un bar del barrio chino, él creía que su hermana sabría algo del tema de las desapariciones pero no era así o por lo menos eso decía ella. La hermana del protagonista que se llamaba Cándida estaba esperando a un cliente, el protagonista creía que era por ese motivo por lo que no le quería decir nada su hermana. Mientras ellos hablaban llegó el cliente de Cándida que era un hombre con pinta de sueco, en este momento el protagonista se tuvo que ir igual que como había llegado. El protagonista decidió ir a una pensión para dormir no sin antes dar una vuelta por el colegio, estando apunto de dormirse fue a la pensión el sueco que estaba herido y murió allí mismo, entonces fue a ver a su hermana y los dos fueron a casa de Cándida en la que estaba el sueco muerto, con la casualidad de que mientras ellos estaban allí llegó la policía.

Después de dejar a su hermana con la policía y tras huir de los guardias el protagonista fue a hablar con los jardineros del colegio que le aportaron los nombres de las desaparecidas y después fue a ver a Isabel Peraplana, que fue la niña que había desaparecido años atrás, Isabel se iba a casar pero de lo del secuestro no recordaba nada por lo que la visita había sido en vano. Entonces el protagonista decidió ir a visitar a Mercedes Negrer que era la mejor amiga de Isabel Peraplana, Mercedes vivía en un pueblo cercano a Barcelona y tuvo que ir allí en tren. Mercedes era profesora del único colegio del pueblo y ella le contó que cuando Isabel desapareció lo que ocurrió fue que ella se despertó a media noche y que se metió con un hombre en una cripta falsa que había en la capilla del colegio. En la cripta, según Mercedes, se había encontrado con Isabel y con un hombre muerto que había matado Isabel y al poco tiempo se desmayaron las dos. Cuando se despertó, Mercedes estaba en la cama del colegio e Isabel había desaparecido pero al día siguiente Isabel volvió a aparecer en su cama y el comisario le echó las culpas a Mercedes del asesinato del hombre de la cripta, debido a esto Mercedes tuvo que irse a vivir al pueblo donde vivía ahora.

Al regresar a Barcelona el protagonista fue a casa de los Peraplana y se encontró con que Isabel había intentado suicidarse y se la llevaba una ambulancia. Isabel se había intentado suicidar porque Mercedes le había contado lo que había sucedido hace seis años en la cripta y lo de la muerte del hombre.

El protagonista siguió con la investigación de las desapariciones, ahora con la ayuda de Mercedes. Él siguió a Peraplana en un taxi y le vio irse en coche y luego meter en el maletero algo envuelto que parecía una persona mientras un hombre y una mujer que estaban en el portal del que había salido Peraplana estaban mirando como le cargaba y como se lo llevaba. Después de desaparecer el coche, el protagonista habló con las personas que estaban mirando como Peraplana metía a la niña en el maletero del coche, estas personas eran los padres de la niña del bulto y la niña del bulto era la que había desaparecido días atrás del colegio. El padre de la niña era dentista y confesó que se había metido en un préstamo para comprar un aparato y luego no pudo pagar las letras, también confesó que había venido un hombre que le ofrecía quitarle las deudas a cambio de que le hiciera un favor y el dentista aceptó. Según dijo el dentista, este misterioso hombre le trajo una vez a la niña a su casa y les obligó a que la fueran drogando, a los dos días este hombre se volvió a llevar a su hija que era el bulto que acababa de ver el protagonista meter en el maletero del coche de Peraplana.

Entonces el protagonista se volvió a reunir con Mercedes y decidió meterse en la cripta con la niña, hasta que consiguió dar con la niña y llegar a la entrada de la cripta, el protagonista tuvo que enfrentarse con los perros que custodiaban el colegio y con unas cuantas puertas cerradas. Una vez en la cripta con la niña, al protagonista se le perdió la niña dentro de la cripta y él después de andar mucho y estar apunto de darse por acabado llegó a una zona de claridad y empezó a alucinar que hablaba con Mercedes y que también había un negro gay. Luego el protagonista vio a su hermana debajo de una mesa y esta le arreó una patada por lo que se. Cuando el protagonista se despertó en la cripta, estaba el comisario Flores; el doctor Sugrañes; unas cuantas monjas, entre ellas la madre superiora; y el sueco que estaba muerto en casa de la hermana del protagonista también estaba allí muerto.

Salieron de allí sin contratiempos excepto por una puerta que tuvo que forzar el protagonista porque el pasadizo en realidad no era ningún laberinto sino que todos los caminos llevaban a todo el mundo. El pasadizo llevaba a un funicular abandonado que llevaba bastantes años sin usarse y parecía que no podría funcionar, sin embargo, el doctor Sugrañes hizo unos retoques y salió andando de repente. Mientras que el doctor Sugrañes estaba intentando arreglar el funicular el comisario Flores le explicó al protagonista cómo habían conseguido saber que él estaba allí y cómo habían descubierto la cripta. El funicular llevaba a una mansión que estaba en lo alto de una colina. En la mansión vivía una familia que había comprado la casa hace unos años pero que nunca habían intentado utilizar el funicular.

Mientras desayunaban, el protagonista les contó a todos cual era el culpable de las desapariciones de las niñas. Entonces fue cuando les contó que Peraplana seguro que estaba metido en líos de drogas y que él mató a alguien para evitar que lo contara a la policía, tenía que hacer para encubrir este asesinato y lo que hizo fue llevar el cuerpo del muerto a la cripta y luego hizo desaparecer a su hija, Isabel Peraplana, y la metió en la cripta para que la policía creyera que había sido Isabel la que había matado al hombre y al tratarse de una niña cerraran el caso sin cargos para nadie excepto para Mercedes que había seguido a Isabel por la cripta, por eso Mercedes vivía exiliada en un pueblo de la periferia. Seis años después parece ser que hubo otro chantajista y lo volvió a matar, esta vez Peraplana quiso encubrir la muerte de la misma manera que antes pero con la hija del dentista, sin embargo, al saber que el protagonista estaba investigando el caso intentó echarle a él las culpas. Por eso drogó y mató al sueco y lo llevaba a todos los sitios donde estaba el protagonista, el hotel, la casa de su hermana y la cripta; pero el protagonista logró escabullirse de la policía siempre.

Resuelto el misterio de la cripta todo quedó igual que antes, el protagonista volvió al manicomio, a Cándida la soltó la policía, Isabel Peraplana se recuperó fácilmente del intento de suicidio y a Peraplana no le hicieron nada. La única que se benefició algo de esto fue Mercedes que ya no tuvo que volver al pueblo en el que estuvo viviendo exiliada.