El misterio de la cripta embrujada; Eduardo Mendoza

Literatura española contemporánea. Narrativa. Novela policíaca. Argumento. Personajes

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RESUMEN DE LOS CAPÍTULOS

Capítulo I. Una visita inesperada.

El protagonista de la historia se encuentra en el patio del psiquiátrico jugando un partido de fútbol cuando el Doctor Chufelga la llama para decirle que tenía que ir a ver al director del psiquiátrico, el Doctor Sugrañes. El Doctor Chufelga le acompañó hasta la misma puerta del despacho. Una vez dentro, el protagonista comprobó que, además de el Doctor Sugrañes, se encontraban el comisario Flores, al que él mismo había reconocido, ya que le había detenido en el pasado debido a sus problemas psiquiátricos, y una monja. El Doctor Sugrañes les dejó solos en el despacho, para explicarle al protagonista el motivo de aquella visita.

Capítulo II. Lo que relató el comisario.

El comisario Flores le contó que en el colegio de las madres lazaristas de San Gervasio, hace seis años una niña había desaparecido, mientras las demás dormían, sin dejar rastro alguno. El comisario se puso a trabajar en el caso e interrogó a tanta gente como fue oportuno. A la mañana siguiente, los padres de la niña avisaron al comisario de que dejara el caso porque la niña había sido recuperada. La niña volvió a aparecer en la cama y se levantó como si no hubiera pasado nada, y la celadora la llevó a ver a la superiora. Los padres querían cerrar el caso pero la niña fue expulsada del colegio. El comisario y la monja le dijeron que esto había sucedido de nuevo y que necesitaban su ayuda para resolver el caso. Dicho esto, el protagonista, abandonó el centro con el comisario y la monja.

Capítulo III. Un reencuentro, un encuentro y un viaje.

Cuando llegó al centro de Barcelona, y fue dejado en un plaza, lo primero que hizo fue ir a ver a su hermana Cándida, que trabajaba de prostituta barata, debido a su pobre aspecto, con hombres poco agraciados. Estaba esperando a un cliente, pero esta vez era un impresionante marinero que parecía ser sueco. Su hermana le instó a irse del bar y este obedeció, ya que quería descansar, pero no tenía donde. De esta manera se coló en el metro y robo unos bolígrafos y un reloj a unos chicos que se habían reído de él. Se bajó del metro y descubrió que se hallaba cerca del colegio San Gervasio y decidió ir a echarle un vistazo. Comprobó que el comisario había hecho una gran descripción y se retiró a descansar.

Capítulo IV. El inventario del sueco.

Se dirigió hacia un hotel mustio pero barato, donde consiguió quedarse durante tres noches a cambio de los bolígrafos y el reloj. Era una habitación horrible, con las sábanas sucias, debajo de la almohada se encontró un calcetín, etc. Picaron a la puerta y se identificó como el novio de su hermana. Cuando lo dejó entrar, le encañonó con una pistola y el protagonista intentó camelárselo con un sermón intentando, mientras buscar algo con que golpearle. Cuando se acercó a abrazarle a donde estaba sentado en la cama, descubrió que estaba muerto y dejándole allí se escapó por la ventana.

Capítulo V. Dos fugas consecutivas.

El protagonista tuvo suerte y cayó sobre un montón de desechos que le libraron de un gran golpe. Fue a ver a Cándida para sacarle información sobre el sueco, pero no sacó nada claro. Fueron a desayunar a casa de Cándida, una casa pequeña y sucia, y allí se encontraron con el cadáver del sueco, que había dejado anteriormente en la cama. Cuando iban a marchar, tres policías llegaron pero, para librarse de ellos les dijo que era el Doctor Sugrañes, y con la mirada atónita del inspector le dio un cabezazo y consiguió huir. Para no ser descubierto se metió en una fila de obreros. Llamó al comisario Flores que le obligó a volver por no haber investigado el caso de la niña, pero éste se negó y decidió ponerse al caso de la niña.

Capítulo VI. El jardinero aleve.

El protagonista se dirige hacia el colegio San Gervasio y camufla un poco su aspecto. Cuando llegó allí se dio cuenta que aquel maravilloso jardín tenía que estar cuidado por alguien. Cogió una botella de vino y disolvió allí las drogas que había cogido al sueco.Cuando llegó a donde se encontraba el jardinero se identificó como Arborio Sugrañes, profesor de botánica, maravillado por el “tan famoso” jardín y le entregó la botella de vino como regalo. El jardinero empezó a sentirse indispuesto y aprovecho para preguntarle sobre la desaparición de hacia dos días y de la de hacía seis años. Le dijo que hacía seis había otro jardinero. En el balcón, apareció una monja y dos policías, que por órdenes de la monja bajaron a por él, pero el protagonista hizo correr al jardinero y los policías detrás de él. El protagonista cuenta la historia de su nombre, pero sin desvelarlo.

Capítulo VII. El jardinero morigerado.

El protagonista se acerca a casa del antiguo jardinero, que no le fue difícil de encontrar. Era un hombre viudo, mayor, pero muy amable. Le contó que la niña desaparecida hace seis años se llamaba Isabel Peraplana y era la más aplicada y virginal de quinto curso. El jardinero corroboró que había desaparecido y devuelta a los pocos días. Tenía una amiga, su mejor amiga, Mercedes Negrer, que la incitaba a hacer travesuras. También dijo que Isabel había abandonado el colegio al igual que Mercedes.

Capítulo VIII. Intrusión premarital.

El protagonista se dirige hacia la casa de Isabel Preaplana. Cuando llega, ve a un grupo de criadas fuera de la casa y les dijo que es un antiguo compañero del señor Preaplana y que había venido a pedirle un favor económico pero no le había recibido. Al final se enteró de que Isabel iba a casarse. Se acercó a la casa y se hizo pasar por un recadero de la joyería Sugrañes que debía darle en mano el paquete a Isabel. Como el mayordomo no le dejaba pasar, le dijo que llamara a la joyería y, mientras llamaba, fue en busca de Isabel que estaba con la modista. Al verle allí las dos gritaron y la modista fue en busca de ayuda. Cerró la puerta y le contó a Isabel su propia historia pero ella no se acordaba de nada y no sabía de lo que hablaba. Sintió llegar a la policía y se tiró por la ventana consiguiendo escapar. Su última baza era Mercedes Negrer.

Capítulo IX. Una excursión al campo.

El protagonista busca en la guía Negrer, en la que figuraban diez, y tuvo que hacer nueve llamadas antes de dar con la madre de Mercedes Negrer. Por medio de una artimaña consiguió sacarle que su hija vivía en la Pobla De L'Escorpí, donde ejercía de maestra. Se fue hasta allí, y la encontró. Mercedes le invitó a cenar para hablar del tema.

Capítulo X. La historia de la maestra homicida.

Terminada la cena, el protagonista comenzó a preguntar acerca de lo sucedido hacía seis años. La habían expulsado por mal comportamiento y dijo que, Isabel era ejemplar y que había pasado algo que todos sabían pero todos callaban. El protagonista le pidió ayuda ya que había desaparecido otra niña y de resolver el caso sería puesto en libertad. Mercedes dijo que no podía ayudarle, que fuera a coger el tren que salía a las doce, pero el protagonista había atrasado el reloj. Finalmente, le contó que la habían echado por asesinar a un chico que había seducido a su amiga y a Isabel la mandaron a Suiza y a ella al pueblo. Se fueron a sus cuartos y el protagonista se durmió pensando en las mentiras que le había contado Mercedes.

Capítulo XI. La cripta embrujada.

En mitad de la noche, el protagonista se despertó acongojado y pensó que estaba secuestrado, ya que no podía encender la luz. Mercedes llegó a la habitación porque hubo un apagón y le había escuchado gritar. Se pusieron ha hablar y Mercedes le contó la verdad. Una noche, Isabel se levantó dormida, y salió por al puerta de la habitación que siempre estaba cerrada. Mercedes la siguió y vislumbró una sombra de un hombre; se paró y abrió otra puerta. Cuando llegaron a la capilla, se metieron en un pasadizo que daba a un laberinto. Mercedes se perdió, se desmayó y tuvo alucinaciones hasta que Isabel la abrazó. La llevó hasta el altar donde se encontraba muerto el hombre con una daga en el pecho. Isabel le dijo que tuvo que hacerlo, que ella era la reina y se desplomó, Mercedes escuchó un ruido y al no poder coger a Isabel cayeron las dos al suelo desmayadas. Cuando despertó, Mercedes se encontraba en su cama, pero Isabel no. Había venido el comisario Flores pero ella guardó silencio. A la mañana siguiente, atónita, comprobó que Isabel se levantaba como sino hubiera pasado nada. Mercedes, fue llevada ante la superiora, donde también se encontraban sus desconsolados padres y el comisario que le enseñó la daga y las zapatillas del hombre muerto y le ordenó vaciarse los bolsos, de donde sacó la llave del dormitorio. Le echaron la culpa a ella, pero el señor Preaplana aceptó llevarla al “exilio”, a la Pobla.

Capítulo XII. Interludio intimista: lo que yo pensaba.

El protagonista empezó a contarle a Mercedes que cuando era pequeño su padre no le profesaba un gran amor y se gastaba el poco dinero que tenían, pero que su madre, a pesar de estar en la cárcel, le quería muchísimo. Por eso tuvo que espabilarse enseguida. Cuando escuchó el silbido del tren de mercancías, le dijo a Mercedes que volvería, que iba a coger el tren. Cuando llegó a Barcelona, fue al registro de propiedad y consiguió que le dejaran mirar. Descubrió que la finca del colegio había sido de Manuel Peraplana. El antiguo dueño había construido un edificio colindante unido por un pasadizo con el colegio y Preaplana habría descubierto el pasadizo. Necesitaba hablar con Peraplana y se dirigió a su casa.

Capítulo XIII. Un accidente tan imprevisto como lamentable.

Cuando el protagonista llegó a casa de los Peraplana había congregada, afuera, una multitud. Un hombre le contó que la señorita de la casa se había suicidado. Vio como salía el cuerpo tapada en una camilla. Se fijo en una mujer con una vestimenta para disimular, era Mercedes. Se acercó a ella y le echa en cara lo que había sucedido; le había amenazado con que contaría la verdad si no cancelaba la boda e Isabel se había ido abatida a casa. Mercedes se había quedado merodeando cuando vio llegar al médico y escucho la palabra suicidio. Mercedes estaba dispuesta a ayudarle. Tenía allí su coche y sus ahorros.

Capítulo XIV. El dentista misterioso.

De la casa de Peraplana salió un SEAT, al que Mercedes y el protagonista siguieron. El protagonista se bajó en una calla y subió en un taxi, con Mercedes delante en su coche. El SEAT consiguió despistar a Mercedes pero no al taxista. Cuando el SEAT se paró, se bajó el señor Peraplana y subió a un piso. El protagonista se metió en una cabina y llamó a todos los pisos hasta que descubrió el piso que buscaba. Del portal salió Peraplana, un señor y una señora con un bulto, que parecía una niña. Lo metieron en el SEAT y el señor Peraplana se fue. Subió a casa del señor, que era dentista, y fue recibido para hablar del tema.

Capítulo XV. El dentista se sincera.

El protagonista les preguntó que si el bulto que había visto era su hija, a lo que respondieron afirmativamente. Les preguntó por qué lo habían echo. Dijeron que él, había comprado una máquina para la consulta y tenía que pagar unas letras que no podía pagar. Un día había llegado un señor que dijo que le pagaría las letras si aceptaba un trato; dejaba secuestrar a su hija, sin que la pasara nada, y así fue, la sacó del colegio y la llevó a casa y aquella noche la había vuelto a llevar al colegio. Cuando se reunió con Mercedes se estaba llevando el coche la grúa, que al final solo eran uno estafadores que les hicieron pagar la multa a cambio de dejarles el coche.

Capítulo XVI. El corredor de las cien puertas.

Mercedes y él llegaron hasta el colegio, donde él, se dispuso a saltar el muro para entrar al colegio. Para despistar a los perros, les tiró unas mantas encima y corrió hasta encontrar una ventana por la que entró y daba al dormitorio de una monja. Salió y subió las escaleras hasta encontrar el dormitorio de las niñas, ahora solo le quedaba descubrir a la hija del dentista.

Capítulo XVII. En la cripta.

Cuando descubrió a la hija del dentista, la hizo inhalar éter y la niña se levantó. Fueron hasta la capilla y de allí al pasadizo. Estaba todo el aire repleto de éter por lo que sufrió alucinaciones. Cuando llegó a la cripta descubrió el cadáver del sueco en el altar y a su hermana Cándida llorando debajo de él. Le dijo a Cándida que se fueran pero ella le pegó y este se desmayó.

Capítulo XVIII. La casa de la montaña.

Cuando se despertó, vio a Mercedes, el comisario Flores y el doctor Sugrañes, poniéndole una inyección. Le habían encontrado bajo el altar abrazando a la niña, que se la habían llevado las monjas. Los tres prosiguieron por otra puerta contigua a la cripta y llegaron a un funicular, al cual se subieron. Al llegar a la otra parte tuvieron que saltar ya que la compuerta se encontraba cerrada y el funicular la abrió de un golpe. Era la casa de una familia normal, qu no sabía que el funicular funcionaba.

Capítulo XIX. El misterio de la cripta, resuelto.

Ya en el coche-patrulla, el protagonista se puso a contar la resolución del caso. Hacía seis años Peraplana había sido descubierto metido en asuntos escabrosos y mató al supuesto descubridor que pretendía chantajearlo. Para encubrir este asesinato se inventó la desaparición de su hija en la que encontrarían al muerto, y para no involucrar a una niña darían carpetazo al caso. Pero al aparecer Mercedes, se le echó la culpa a ella y Peraplana para que guardará silenció se la llevó a las afueras a vivir en el exilio. Como la jugada le había salido bien, volvió a repetirle con la hija del dentista y sabía que el protagonista era el encargado de resolver el caso y pretendió colgarle la muerte del sueco. Pero gracias a la ayuda de Mercedes consiguió resolverlo. Isabel no había muerto, había tomado un potente sedante. El protagonista volvió al psiquiátrico y Mercedes pudo rehacer su vida.

RESUMEN DEL LIBRO

Se ha producido, en el colegio de las madres lazaristas de San Gervasio, la desaparición de una niña sin dejar rastro alguno. Seis años atrás la misma historia pero con diferente protagonista. El comisario Flores se acerca hasta un psiquiátrico para pedirle al protagonista que investigue el caso y lo resuelva si quiere salir del psiquiátrico. El protagonista va a visitar a su hermana Cándida, prostituta barata, a la que encuentra con un “novio” sueco. Cuando el protagonista se aloja en un hotel de mala muerte, aparece en su habitación el sueco y a los pocos minutos muere. Va a ver a Cándida y cuando llegan a casa de ella se encuentran el cadáver del sueco allí. En esto llega la policía y el protagonista consigue huir abandonando a se hermana. Decide ir a ver el colegio e interroga al jardinero, drogándole, le cuenta que hace seis años había otro jardinero y se va a visitar al antiguo jardinero. Este le recibe y le cuenta que la niña desaparecida hacía seis años, se llamaba Isabel Peraplana y que era una niña ejemplar con una amiga muy rebelde, Mercedes Negrer. El protagonista decide visitar a Isabel Peraplana, pero esta no se acuerda de nada de lo que pasó. Su última baza para intentar resolver el caso era Mercedes Negrer, que vivía en un pueblo a las afueras de Barcelona, la Pobla de L' Escorpí. Mercedes le contó que una noche vio a Isabel levantarse dormida entonces la siguió. Un hombre la acompañaba y llegaron hasta la capilla de la que levantaron una trampilla que daba lugar a un pasadizo. Mercedes se perdió y se desmayó. Cuando Isabel la abrazó se levantaron. Pero Isabel se desmayó y Mercedes al no poder sujetarla y escuchar un ruido se desmayó también. Cuando se despertó se encontraba en su cama pero Isabel no. A la mañana siguiente Isabel se levantaba de su cama como si nada hubiera pasado y Mercedes fue llevada ante la superiora, donde también se encontraban sus abatidos padres y el comisario Flores que ordenó a ésta vaciar sus bolsillos, de donde salió la llave del dormitorio que siempre se cerraba por la noche. Mercedes fue expulsada del colegio y exiliada al pueblo donde la mantenía el padre de Isabel. El protagonista se enteró de que existía un edificio colindante al colegio propiedad de Peraplana por lo que decidió ir a hablar con él. Cuando llegó a su casa vio a una multitud agolpada, por al que se enteró de que Isabel se había suicidado. Allí distinguió a Mercedes que le contó que había obligado a Isabel a cancelar su boda sino quería que se supieran las patrañas de su padre. Mercedes y el protagonista se quedaron merodeando por los aledaños de la casa y vieron salir a un coche al que siguieron. Cuando llegó a su destino, era el señor Peraplana, que subió a un piso, el protagonista mediante una artimaña consiguió saber a que piso era y vio como salieron al portal Peraplana, un hombre y una mujer, con un bulto que metieron en el seat. Cuando ya hubo marchado Peraplana, el protagonista se acercó a la casa del matrimonio y le confirmaron que el bulto era su hija. El señor, que era dentista, había contraído unas deudas y el señor Peraplana le propuso pagárselas si dejaba que secuestraran a su hija sin que le pasará nada. El protagonista se dispuso a entrar en el colegio con la ayuda de Mercedes y así fue. Llegó al dormitorio de las niñas e hizo inhalar éter a la hija del dentista que le condujo hasta la cripta. Allí, él también inhaló éter que le produjo alucinaciones, pero vio, realmente, el cadáver del sueco, y se desmayó. Cuando hubo despertado, estaban allí Mercedes, el comisario Flores y el doctor Sugrañes, que le habían encontrado abrazando a la niña debajo del altar. Los cuatro prosiguieron por una puerta contigua a la cripta que les llevó a un funicular. Se subieron en él y al llegar a la otra parte tuvieron que saltar porque la otra compuerta estaba cerrada. Del golpe que produjo el funicular contra la compuerta, ésta de abrió. Aquello era la casa de una familia normal, que conocía la existencia del funicular pero no de si funcionamiento. Al final se descubre que los dos secuestros eran para encubrir hechos delictivos de mayor importancia realizados por el señor Peraplana. Debido a que no había suficientes pruebas, y a que el protagonista había realizado también numerosos delitos, nada su pudo esclarecer oficialmente. El protagonista volvió al psiquiátrico e Isabel no había muerto solo había tomado sedantes muy fuertes.

PERSONAJES

Protagonista: Es un hombre que está encerrado en un psiquiátrico. Es valiente, locuaz, inteligente y con una chispa graciosa por la forma que tiene de salir de las situaciones y de ganar tiempo haciendo adornados comentarios.

Mercedes Negrer: Es la mejor amiga de la infancia de Isabel Peraplana. Se vio metida en un escabroso lío por el cual se ha visto apartada de la vida social de cualquier chica de veinte años. Es valiente y una mujer fuerte con principios.

Isabel Peraplana: Es la chica que desapareció hace seis años. Viene de una familia rica. Según la describe el libro es uan mujer muy guapa y consentida. Esta próxima a casarse.

Cándida: Es la hermana del protagonista. Es una mujer de aspecto no agraciado, es bastante vulgar y trabaja de prostituta barata para hombres mayores. Es una mujer que carece de principios básicos y es fácil de engañar,

Peraplana: Es el padre de Isabel. El culpable de todo el lío. Es un hombre inteligente, dañino, sin escrúpulos, que siempre sabe lo que hace y no le importa llevarse por el medio a personas con tal de conseguir lo que desea.

Comisario Flores: Es el policía que dirige el caso y manda al protagonista resolverlo para no mancharse él las manos.

Sueco: Es uno de los grandes perjudicados de la historia, ya que, ayuda a salir del embrollo a su jefe, el señor Peraplana, y es el mismo señor Peraplana el que le mata. Es un hombre con poca personalidad y que por dinero vendería su vida.

Doctor Sugrañes: Es el médico que trata al protagonista en el internado y que confía en el desde el primer momento.

Plutonio Sobobo Cuadrado: Es el padre de la segunda niña desaparecida. Es un vendido, ya que por dinero es capaz de poner en peligro al vida de su hijo y ambicioso.

AMBIENTE

En esta novela podemos encontrar diferentes lugares donde se desarrolla:

  • El psiquiátrico donde se encuentra el protagonista.

  • Las calles de Barcelona.

  • El bar donde trabaja Cándida.

  • El hostal donde se aloja el protagonista y muere el sueco.

  • La casa de Cándida, que era pequeña y estaba muy sucia.

  • El colegio de las madres lazaristas de San Gervasio, que es un edificio antiguo.

  • La casa del jardinero jubilado, pequeña y trasteada.

  • La casa de los Peraplana, una casa grande y bonita con todas las comodidades.

  • La Pobla de L'Escorpí, pequeño pueblo a las afueras de Barcelona.

  • La casa de Mercedes, es un caserón antiguo y rústico.

  • La casa del dentista, una casita modesta pera confortable.

  • La cripta, era una especie de habitación con un altar en medio.

  • El funicular.

CONTEXTO LITERARIO

La novela está relatada utilizando Barcelona como la ciudad de referencia a la historia. Es una narración lineal, ya que te va explicando lo que va pasando día a día en la trama. Es una sátira moral y social, ya que crítica el ambiente y el comportamiento social de la época como la corrupción o la hipocresía.

OPINIÓN PERSONAL

En general, este libro me ha gustado bastante, ya que el tema de investigación es uno de los que más leo y me gusta. Cambiaría del libro un poco el final. Tendría que haberse descubierto públicamente la culpabilidad de Peraplana y Mercedes y el protagonista deberían haber llegado a formalizar una relación. De este autor, Eduardo Mendoza, ya había leído otro libro, que no recuerdo el nombre, del mismo estilo que este y también me había gustado. Otra cosa que no me ha gustado mucho del libro es que el argumento es poco realista y, personalmente, me gustan argumentos que puedan suceder en la vida real. Creo que un libro debe de reflejar una acción, una vida, un ambiente, etc. Pero todo ello real, con lo que el lector se pueda identificar.