El miedo a la libertad; Erich Frömm

Psicosociología. Biografía. Tesis. Aspectos psicológicos. Argumento. Sociedad. Evolución histórica. Egoísmo. Amor. Autoritarismo. Destructivismo

  • Enviado por: Marida
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
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INTRODUCCIÓN

BIOGRAFÍA

Erich Fromm (Frankfurt del Main, 1900 - Muralto, 1980). Psicoanalista alemán nacionalizado estadounidense. Integrante de la Escuela de Frankfurt a la que perteneció desde sus inicios a principios de los años 20.

Descendiente de familia judía tuvo que emigrar a Estados Unidos tras el ascenso de Hitler al poder

IDEAS

Su pensamiento psicoanalítico intentó una conciliación entre las teorías de Marx y las de Freud; es decir, abandonó el pensamiento de Freud de que los problemas psicológicos del hombre tenían un origen únicamente inmaterial y completó el pensamiento de Marx con la inclusión de la estructura psicosocial en la formación de la sociedad.

En sus obras defendió la idea de la planificación humanista en contra de la teoría del consumo y del rendimiento económico.

BIBLIOGRAFÍA

De entre sus obras más importantes cabe citar: El Miedo a la Libertad (1941), El Arte de Amar (1956) y Anatomía de la destructividad humana (1973)

IMPORTANCIA DE EL MIEDO A LA LIBERTAD

Su primer libro, El miedo a la libertad, causó gran impacto en las clases intelectuales y fue traducido a diversos idiomas. Ya desde esa obra se vislumbra todo el ideario que más tarde se dará a conocer.

Desde esta obra, Fromm apostará a promover el proceso de individuación y la consecuente libertad que implican necesariamente soledad y angustia por el encuentro con sí mismo y con los otros.

La temática del libro, a pesar de que está escrito allá por los años 40, es perfectamente aplicable a nuestro tiempo.

TEMA PRINCIPAL DEL LIBRO y TESIS QUE DEFIENDE

El libro plantea una serie de preguntas que se podrían resumir en una sola: ¿Independencia y libertad son inseparables de aislamiento y miedo, o existe un estado de libertad en el que el individuo vive independientemente sin estar aislado, sino unido al mundo y al resto de las personas?

En este escrito propugna por un mundo espontáneo en el que predominaran el amor y el trabajo productivo. Constituye un repaso histórico a las formas de vida por las que ha ido atravesando la humanidad (feudalismo, mercantilismo, capitalismo...) incidiendo en los aspectos psicológicos hasta llegar a un análisis de la sociedad de sus días, que tiene muchas cosas en común con nuestra sociedad occidental actual.

Plasmó con agudeza los factores que llevan a los seres humanos a entregarse a la irracionalidad y a ponerse bajo el mando de los dictadores

ANÁLISIS DEL TEXTO

El miedo a la libertad forma parte de un estudio más amplio acerca de la estructura del carácter del hombre moderno y de los problemas de la interacción de los factores sociológicos y psicológicos en el que estaba trabajando Erich Fromm allá por los años 30. Decidió interrumpir este trabajo para dedicarse a lo que es el tema principal de este libro: el significado de libertad para el hombre moderno.

La tesis que se defiende es que el hombre moderno, liberado de los lazos de la sociedad preindividualista, no ha ganado la libertad en el sentido positivo de la realización de su ser individual. Aun cuando la libertad le ha proporcionado independencia y racionalidad, lo ha aislado y por tanto lo ha tornado ansioso e impotente

LA LIBERTAD COMO PROBLEMA PSICOLÓGICO

El análisis que se ofrece en el libro se funda en el supuesto de que la relación individuo - sociedad es de carácter dinámico. Las inclinaciones, las energías... humanas resultan del proceso social. La naturaleza humana es el producto de la evolución tanto biológica (inherente al individuo) como social y cultural.

El problema es que el hombre, cuanto más gana en libertad, entendiendo libertad como la aparición del individuo alejado de su primitiva unidad con los demás y la naturaleza, y cuanto más se “transforma en individuo”, tanto más se ve en el dilema de unirse al mundo a través del amor y del trabajo creador, o bien buscar alguna forma de seguridad. Al buscar dicha forma de seguridad es cuando el hombre acude a ciertos vínculos que destruirán la anhelada libertad y la integridad de su “yo” individual.

Fromm afirma que la existencia humana y la libertad son inseparables desde un principio. El término de libertad que está usando aquí es el de libertad negativa, es decir, la huida de la determinación por los instintos sobre la acción. El hombre es, en este sentido, más débil que el resto de los animales (que poseen unos instintos muy desarrollados), y sin embargo, esta inhabilidad es el factor que propicia el desarrollo de la cultura. De ahí la ambigüedad del término.

Inicialmente, el bebé humano posee unos instintos que le unen a su madre; también, en las sociedades primitivas el individuo está muy unido al clan. Es decir, en las primeras etapas de la vida hay una necesidad de seguridad y orientación que implican una falta de individualidad. Posteriormente, sucede el proceso de individuación por el cual la persona va desarraigándose de sus vínculos primarios. Cuando lo consigue, debe encontrar la orientación y la seguridad que necesita mediante procedimientos diferentes a la etapa preindividualista, pues ya no es posible volver a unirse a los vínculos primarios.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA

  • Edad Media:

      • Ausencia de libertad individual

      • El orden social proporcionaba al hombre el sentimiento de seguridad y pertenencia. Al mismo tiempo lo encadenaba

      • Libertad para expresar su yo en el trabajo y en el amor.

      • Falta de autoconciencia: El individuo en si todavía no existía

  • Renacimiento:

      • Surge la competencia

      • Hombre se descubre a sí mismo diferente y separado de los demás

      • Ligadas libertad-tiranía, individualidad-desorden

      • Ricos: más libres pero más solos

      • Anhelo de fama

  • Reforma:

      • Los hombres necesitan agarrarse a algo para sentirse seguros: la religión.

      • La sumisión a Dios es debida a la impotencia del hombre y lo hace por amor

  • LUTERO dio independencia al hombre en cuestiones religiosas: quita poder a la Iglesia. Concepto de fe y salvación se apoya en lo subjetivo

      • El hombre es malo por naturaleza: falta de libertad para hacer lo justo

      • Una vez que el hombre ha tenido la experiencia de la fe puede estar seguro de su salvación

      • La fe de Lutero consiste en que sólo con la condición de someterse (perder libertad) uno puede ser amado (necesidad de seguridad)

  • CALVINO también afirma que la religión está arraigada en la impotencia del ser humano.

      • Autohumillación: medio para conseguir la salvación divina

      • Predestinación: las buenas obras no conducen a la salvación. Sólo Dios elige quién se salva y quién se condena

      • Consecuencia nazi: principio de desigualdad de los hombres

      • Ser capaz de realizar un esfuerzo moral y llevar una vida virtuosa es signo de pertenencia al grupo de los elegidos. El éxito es la principal señal de gracia divina.

      • Contribuye al desarrollo del capitalismo

  • Sociedad Moderna:

      • La sociedad moderna hace al hombre más independiente y más crítico, concediéndole una mayor autoconfianza y, por otro lado, aislado y atemorizado

      • Bajo el sistema capitalista la clase media podía triunfar por sus propios méritos: liberación progresiva de las limitaciones de la naturaleza

      • El capitalismo liberó al hombre de sus vínculos tradicionales y contribuyó al aumento de la libertad positiva, al crecimiento de un yo activo, crítico y responsable: crece la autodeterminación del individuo

      • Frente a esto, se reduce la libertad negativa, aumentan los obstáculos y disminuye la existencia de alternativas

  • Sociedad Contemporánea

      • Los medios de comunicación ejercen una gran influencia en el individuo de hoy. La publicidad hace que la persona se sienta cada vez más pequeña e impotente, matando su capacidad crítica, pues se dirige hacia la emoción, no hacia la razón.

      • El hombre se siente aislado en el ámbito social: desarrolla una serie de mecanismos, busca otros vínculos para evadirse: autoritarismo, destructividad y conformismo autómata.

EGOISMO - AMOR - INDIVIDUALISMO

¿Cómo conciliar el espíritu del protestantismo y su exaltación de desinterés con la moderna doctrina del egoísmo? El hombre moderno cree que sus acciones están motivadas por el interés personal, pero en realidad dedica su vida a fines ajenos a su persona. De este modo, se produce la alineación de la persona. Fromm no cree que el desinterés constituya una ideología destinada a encubrir el egoísmo.

Para Calvino y Lutero (así como también para Kant y Freud) el egoísmo es el amor a uno mismo. El yo puede establecerse como un objeto de amor tanto como otra persona. Pero para Fromm, el egoísmo no es idéntico al amor a sí mismo, sino a su opuesto. El egoísta no quiere ni a los otros ni a sí mismo.

El egoísmo está fundado en la carencia de autoafirmación y amor hacia el yo real. El yo en cuyo interés obra el hombre moderno es el yo social. El egoísmo representa la codicia originada por la frustración del yo real, cuyo objeto es el yo social.

MECANISMOS DE EVASIÓN

Durante varios siglos se ha mantenido la idea de individualidad, con pensamientos, sentimientos, conciencia moral, libertad y responsabilidad individuales como ideal humano, pero con la individualidad viene la soledad y la alineación, haciendo que la libertad sea difícil de obtener y cuando la tenemos tendemos a alejarnos de ella. El sentido que tiene el miedo a la libertad es el tener más seguridad, tener las certeza de controlar las consecuencias y tener seguridad ante el futuro. Fromm describe tres maneras en las que podemos escapar de la libertad:

  • AUTORITARISMO

Consiste en la tendencia a abandonar la independencia del yo individual para fundirse con algo exterior a uno mismo, con el fin de adquirir la fuerza de la que el yo individual carece.

El hombre tiende a dominar. Cuando tiende a someterse a un conjunto de fuerzas exteriores imaginarias, está haciendo uso del Masoquismo. Su objetivo es librarse del yo individual y de la carga de la libertad. El yo intenta hallar seguridad en los vínculos secundarios, pero su intento no podrá nunca tener éxito porque el individuo y la entidad a la que se adhiere nunca se unifican: a la vez subsiste un impulso de librarse de la dependencia masoquista y volver a ser libre

Si, por el contrario tiende a dominar a una persona o a un objeto del cual siente una gran dependencia, hace uso del Sadismo. Las tendencias masoquistas reciben una forma más racionalizada que las sádicas, por ejemplo, como amor o lealtad.

En ambos se busca la seguridad y en los dos también se pierden la individualidad y la libertad.

A pesar de su aparente contradicción, impulsos sádicos y masoquistas aparecerán siempre juntos: Son el Instinto de Muerte que aparece como sadismo si se dirige este deseo de destrucción hacia los demás, y como masoquismo si se dirige hacia uno mismo.

SADOMASOQUISMO - AMOR - PODER: El poder (en el sentido de dominación) es la perversión de la potencia, así como el sadismo sexual es la perversión del amor sexual.

AUTORIDAD INTERNA y AUTORIDAD EXTERNA:

      • Autoridad externa: de tipo inhibitorio y racional

      • Autoridad interna: conciencia o superyo

En la actualidad parece como si ninguna de las dos ejercieran funciones, pues todos somos “completamente libres”. Pero la que reina es la autoridad anónima, que se disfraza de sentido común, ciencia, etc. Pero la gente no se da cuenta de que está siendo determinada y así se cree que obra por su propia voluntad.

CARÁCTER AUTORITARIO: Convencido de que la vida está determinada por fuerzas exteriores al yo individual y la única manera de hallar la felicidad es someterse a tales fuerzas.

El mundo se compone de superiores e inferiores. Pero no utiliza esta diferencia para la solidaridad, sino para la dominación o sumisión.

AUXILIADOR MÁGICO: Tendencia a despojarse del yo individual pasando la persona a depender de este auxiliador mágico, el deseo de ser guiado y protegido. Es propio del neurótico que aunque no ha dejado de luchar contra la sumisión, queda vinculado al auxiliador mágico. Su neurosis debe ser entendida como un intento fallido de resolver el conflicto entre su dependencia básica y su anhelo de libertad.

  • DESTRUCTIVIDAD

Consiste en la eliminación del objeto que produce el sentimiento de impotencia: “Si destruyo el mundo, nada puede hacerme daño”. Brutalidad, vandalismo, crimen, terrorismo...

La autodestrucción es la consecuencia de la destrucción frustrada. Alcoholismo, suicidio, drogadicción...

El grado de destructividad de cada persona es proporcional al grado en que se halle disminuida la expansión de su vida.

  • CONFORMIDAD AUTOMÁTICA

El individuo deja de ser él mismo: adopta la personalidad que dictan las pautas culturales. La discrepancia entre el yo y el mundo desaparece. Si pensamos, sentimos y deseamos como el resto de la sociedad, entonces desaparecemos entre la masa de gente y no necesitamos hacer acopio de nuestra libertad o tomar responsabilidades.

Sustituimos entonces nuestros pensamientos, sentimientos y voliciones originales pro pseudopensamientos, pseudoemociones y pseudovoliciones, lo que conduce a sustituir por tanto nuestro yo por un pseudoyó.

PSICOLOGÍA DEL NAZISMO

Fromm se propone entender por qué tuvo lugar el nazismo; por qué en un país democrático, un pueblo libre votó a un líder racista y antisemita que llevó al país a crear el horror máximo que se haya dado en la historia, si no por las ideas de fondo, sí por la capacidad de destrucción del siglo XX.

La respuesta del autor es clara: Hitler dio seguridad a su país, dio un liderazgo y un ideal por el que luchar. El vacío de la sociedad occidental, donde el fin de la religión ha originado una falta de espiritualidad, junto a otros factores como la derrota de Alemania en la Gran Guerra, la decadencia de la unidad familiar, de la economía y de la monarquía, propiciaron que el Führer pudiera convencer a su país de que podían volver a ser lo que fueron en la Edad Media: la sede del Imperio. Y, además, dio a su país una estructura en que todos (los puros, eso sí) tendrían un lugar asegurado, una vida digna.

Hitler poseía una clara personalidad autoritaria que se caracteriza principalmente por el carácter sadomasoquista.

      • Sadista: Apetito de poder racionalizado. Amor al poderoso y odio al débil Anhelo de poder sobre los hombres

      • Masoquista: Autosacrificio por parte del pueblo al estado y al líder. Por parte de Hitler a Dios, el Destino, a la Naturaleza... a un poder divino superior a todo. Anhelo de sumisión a un poder exterior omnipotente.

Erich Fromm hace unas predicciones acerca de la estabilidad del nazismo. Afirma que no satisface las necesidades del hombre porque:

      • La individuación humana no puede ser invertida

      • Un sistema autoritario no puede destruir el anhelo de libertad.

LIBERTAD Y DEMOCRACIA

Creemos que al no estar sujetos a ninguna autoridad externa y al ser libres de expresar nuestros pensamientos y emociones, hemos logrado la individualización y gozamos de plena libertad. Esto tendría sentido si estos pensamientos y emociones que expresamos libremente fueran propiamente nuestros.

Desde niños se nos educa a pensar y a experimentar sentimientos que no nos pertenecen y si la educación no lo consigue, lo harán las normas sociales. En nuestra sociedad se desaprueban en general las emociones, pero como éstas no van a desaparecer se nos ofrece a cambio el sentimiento barato del cine y de las canciones populares. Esto ocurre con nuestros pensamientos originales, con el sentido de lo trágico (muerte), con el sexo...

En la educación se prepara al individuo para modelar su carácter de modo que se aproxime al carácter social: que sus deseos coincidan con las necesidades propias de su función. Según Fromm las ideologías y la cultura se hallan arraigadas en el carácter social.

La función subjetiva del carácter para una persona normal es la de conducirlo a obrar conforme a lo que es necesario en la praxis y a experimentar una satisfacción psicológica derivada de su actividad.

La libertad positiva consiste en la actividad espontánea de la personalidad total integrada. La realización del yo puede alcanzarse por la expresión activa de sus potencialidades emocionales e intelectuales eliminando la divergencia entre razón e instinto. Así, el hombre superará el aislamiento y obtendrá seguridad sin sacrificar su identidad, pues se transforma en parte del mundo de un modo estructural y entiende el significado de la vida que es el mero hecho de vivir, no necesita más ilusiones.

Por lo tanto, no existe poder superior al del yo individual, lo cual no implica negar la dignidad de las ideas, ya que éstas son la expresión articulada de la suprema afirmación del yo.

EVALUACIÓN CRÍTICA

El Miedo a la Libertad es un libro cuyas ideas aún siguen siendo vigentes en la actualidad. De hecho podemos decir que en líneas generales ha superado la prueba del tiempo, pues sigue siendo un análisis preciso del conflicto que enfrenta al individuo moderno con las exigencias de la sociedad, en el que se indica el origen de algunos de los perores males del ya pasado Siglo XX como el Nazismo. Erich Fromm fue un certero profeta, al observar la tendencia hegemónica del mundo actual, a la despiadada globalización, al cubrimiento de democracia con que hoy tantos poderosos quieren ocultar la prisión en que se encuentra la mayoría del género humano.

Uno de los méritos del libro son lo temprano de su aparición, pues la obra fue escrita antes de finalizar la II Guerra Mundial y conserva su vigencia gracias al enfoque con el que le dotó dado el terrible momento en que fue escrita. De acuerdo con los especialistas, la experiencia de Fromm como víctima del fascismo es una de las razones que le permitieron anticiparse acerca de la estructura del hombre moderno, a tal punto que se convierte en uno de los pocos psicoanalistas que plantea renunciar a la llamada neutralidad con la sociedad en que vive y aboga por el compromiso en el psicoanálisis y, a la vez, por la implicación de éste con el ser social.

Otro mérito del libro es la corrección del punto de vista freudiano, no sólo al reprocharle justificadamente que infravalora la importancia en la génesis de los caracteres psíquicos, sino también cuando hace una profunda afirmación: “Los actos libres o espontáneos son siempre fenómenos de abundancia. Y la de Freud es una psicología de la escasez”. La analítica freudiana utiliza siempre como principio explicativo el afán de aliviar tensiones, pero quizá se pierde así la dimensión pletórica sin la cual aquello que denominamos libertad deja de merecer ese nombre.

Fromm consiguió comprender el individualismo no como el vicio insuperable de la modernidad, sino como su mayor innovación social, señalando también que potenciar al individuo exige un reforzamiento de las estructuras integradoras de la sociedad y no su abandono en provecho exclusivo de la ley del más fuerte. El problema de la sociedad contemporánea no es el exceso de individualismo, sino los cortos circuitos que lo bloquean aprovechándose del miedo a la soledad y a la responsabilidad que el uso de la libertad suscita en el convivir de la multitud. Entonces, la tentación es renunciar a ella para aferrarse a la democracia o la jerarquía fascista: en el primer caso se aspira a suprimir coactivamente las desigualdades, y en el segundo se las consagra como resultado de una mítica biología de los pueblos.

El Miedo a la Libertad debería de nuevo abrirse paso entre los jóvenes pues deberíamos ser nosotros los más interesados en buscar respuesta a la pregunta que planteábamos al principio.

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El Miedo a la Libertad. Erich Fromm