El mercader de Venecia; William Shakespeare

Teatro del Siglo de Oro. Obra shakespeariana. Argumento. Personajes. Temática

  • Enviado por: Anna Giner
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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EL MERCADER DE VENECIA

Ficha técnica:

Autor

:

William Shakespeare

Titulo

:

El Mercader de Venecia

Editorial

:

Planeta, Clásicos Universales

Año de edición

:

2ª edición Septiembre de 1998

Nº de páginas

:

73

Impresiones personales:

El Mercader de Venecia es una obra de teatro, en la que sus personajes describen perfectamente sentimientos, valores, virtudes y defectos tan diversos como la amistad, el amor, la ambición, el sacrificio, la usura, etc. El protagonista, Antonio es un mercader que vive en Venecia, querido por todos, ya que es una buena persona. Siempre está dispuesto a ayudar a quien lo necesita. Tiene algunos barcos repartidos por diferentes ciudades, para comerciar.

El mejor amigo de Antonio es Bassanio. Cuando su padre murió heredó una gran cantidad de dinero, pero enseguida lo gastó todo, quedándose en la más absoluta miseria. Un día Bassanio llamó a Antonio para decirle que estaba locamente enamorado de Porcia, una muchacha rica y de una extraordinaria belleza que vivía en Belmonte, cerca de Venecia, que acababa de heredar una gran fortuna al morir su padre. Pero el problema era que él no tenía dinero y se había enterado de que varios jóvenes ricos se dirigían a Belmonte con la idea de conquistar el corazón de Porcia y contraer matrimonio. Así es que Bassanio le pidió a Antonio que le prestara dinero para poder dirigirse él también a Belmonte y intentar conseguir casarse con Porcia.

Pero Antonio en ese momento no podía ayudar a Bassanio, ya que todo lo que tenía eran sus barcos y se encontraban en el mar, así es que hasta que no regresaran no podía ayudarle de ninguna manera. Se le ocurrió entonces una idea, le acompañaría a ver a Shylock, un conocido suyo que era prestamista y le pediría el dinero necesario para que Bassanio pudiera ir a Belmonte.

Hasta aquí hemos visto hasta donde puede llegar la amistad, sin interés alguno, únicamente movido por el gran aprecio que Antonio tiene de su buen amigo Bassanio, a quien le desea toda la felicidad posible.

Pero a Shylock nunca le había caído bien Antonio, ya que éste era muy amable y cuando dejaba dinero a alguien, no abusaba de ellos a la hora de que se lo devolvieran, en cambio Shylock era odiado por los comerciantes de la localidad, por los abusos y los intereses excesivos que cobraba por sus préstamos. Shylock era un hombre peligroso y rencoroso. Cuando Antonio le pidió dinero, enseguida pensó que pronto le tendría en sus manos, ya que hacía algún tiempo habían tenido un enfrentamiento, y éste le había tratado como a un perro. Ahora pensaba, ¿puede un perro dejar prestados 3.000 ducados a alguien? Antonio no estaba asustado y le dijo que en realidad el dinero era para un amigo, y le dijo que si no le podía devolver el dinero podía hacerle sufrir por ello lo que él quisiera.

Shylock le dijo que quería olvidar el pasado y le proponía un juego: si no podía devolverle el dinero en el plazo de tres meses, él debía darle una libra de su propia carne. Bassanio estaba asustado, pero Antonio le tranquilizó. Confiaba plenamente en que al cabo de dos meses sus barcos habrían regresado repletos de dinero. Así es que Antonio aceptó el trato y entregó el dinero a su amigo Bassanio.

Antes de su muerte, el padre de Porcia pensó una manera de encontrar un buen marido para su hija. Le dejó tres cajas pequeñas, una de oro, otra de plata y otra de plomo. El pretendiente a casarse con Porcia debía elegir la caja correcta.

Porcia y su doncella Nerisa hablaban sobre como debía ser su futuro marido, cuando apareció el primer pretendiente, un príncipe de Marruecos. Porcia le mostró las tres cajas, y el príncipe cuidadosamente leyó los letreros que estaban escritos en cada una de ellas. En la caja de oro ponía " quien me elija, obtendrá lo que muchos desean", en la de plata "quien me elija obtendrá tanto como merece" y la de plomo "quien me elija debe dar y arriesgar todo lo que tiene". Porcia añadió que una de ellas tenía su retrato, si acertaba cual era de ellas, sería su esposa. Pensó un poco y eligió la primera, pero se equivocó y encontró una horrible calavera y un letrero "no todo lo que reluce es oro". El príncipe de Marruecos se marchó y Porcia se alegró ya que no era de su agrado.

Entre otros pretendientes, desfiló por Belmonte el príncipe de Aragón. Estaba muy seguro de sí mismo, así es que escogió con una gran seguridad la caja de plata, pero se llevó una gran sorpresa al abrirla, ya que en su interior había un retrato de un tonto, había fracasado.

Al fin Bassanio consiguió llegar hasta Porcia, le acompañaba Graciano, un gran amigo suyo. Nada más verle Porcia se enamoró de Bassanio y le rogó que esperara un par de días antes de escoger una de las cajas misteriosas, ya que si por casualidad elegía una caja equivocada se vería obligada a no volverle a ver. Pero Bassanio quería salir de dudas cuanto antes, así es que decidió escoger cuanto antes. Las cajas de oro y plata le parecían demasiado bonitas por fuera, sería demasiado fácil que una de ellas fuera la correcta. Decidió escoger la de plomo. Efectivamente, en su interior se encontraba el retrato maravilloso de Porcia, y una nota que decía que si así lo deseaba podía besar a su amada. Bassanio y Porcia decidieron contraer matrimonio. Porcia le entregó un anillo a Bassanio diciéndole que ese sería el símbolo de su amor. Si lo perdiera, sería el final de su relación.

Al mismo tiempo Graciano y Nerisa se enamoraron y decidieron casarse.

Pero en esto que se presentaron tres amigos procedentes de Venecia con una carta que Antonio dirigía a Basanio con malas noticias. Había perdido sus barcos y debía pagarle a Shylock su deuda con una libra de su propia carne. Esto significaba su muerte, pero él tenía el deseo de verle antes de morir. Porcia le propuso que se casaran antes de ir. Ella le dejaría el dinero necesario para saldar la deuda con Shylock y evitar la muerte de su amigo Antonio. Estaba decidida: ella misma iría a Venecia. Tenía un amigo que era juez, así es que pensó que una solución sería ir a verle y pedirle que le dejara su ropa de juez, y se comportaría como un joven juez. Nerisa la acompañaría.

Pero Shylock estaba sumamente enfadado con Antonio, ya que un amigo suyo se había escapado con su bella hija robándole dinero y joyas. Había quedado en ridículo delante de la gente de Venecia, así es que la única alegría que tenía era el haberse enterado de la pérdida de los barcos de Antonio, lo que significaba la muerte de éste. Antonio intentó cambiar su destino pero Shylock no quiso ni escucharle.

Un amigo de Antonio pensó que el único que podía frenar a Shylock era el Dogo de Venecia. Se realizaría un juicio en el que Antonio denunciaría los hechos y el juez decidiría quien tenía razón. Antonio solo deseaba ver a su amigo Bassanio antes de morir.

Porcia decidió vestirse de doctor en leyes y colaborar en el juicio con el Dogo, haciéndose pasar por hombre. En el juicio Bassanio ofreció el doble de la deuda a Shylock, por olvidarla, pero éste no accedió.

En el juicio, Porcia vestida de abogado y siguiendo su plan, le dio la razón a Shylock, pero debía cumplir su contrato estrictamente. Debía cobrarse una libra de carne, sin derramar una gota de sangre y no pasarse del peso, en caso contrario todos sus bienes serían confiscados. Y todavía fue más lejos, si se tiraba atrás debía ser castigado. Shylock pidió clemencia al Dogo, éste le perdonó pero debía darle la mitad de sus bienes a Antonio. Al final Shylock pagó sus culpas y las dos parejas consiguieron su felicidad Bassanio y Porcia y Graciano y Nerisa.

Hemos visto también de lo que es capaz una mujer enamorada. Porcia se disfraza y traza un plan, con objeto de liberar de la muerte al mejor amigo de su futuro marido. Y también como puede cambiar el resultado de un juicio según el planteamiento que se haga, por lo que la interpretación de la Ley también es muy subjetiva.

Aunque no hemos de olvidar que es teatro y los personajes actuan exajeradamente y los hechos relatados son extremos, en diferente medida todo esto puede pasar en la vida cotidiana. Existen personas sin sentimientos que lo único que quieren es cobrar con creces a sus deudores, sin importarles para nada su situación personal. Y también hay personas que anteponen sus intereses personales por una gran amistad.