El maravilloso mundo de la música; Kurt Pahlen

Literatura austriaca contemporánea siglo XX. Desarrollo de la expresión musical. Historia pedagógica. Argumento. Instrumentos musicales. Maestros de la música. Pedagogía

  • Enviado por: Sara Gironés
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 25 páginas

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EL MARAVILLOSO MUNDO DE LA MÚSICA - KURT PAHLEN

  • Una visita extraña y una promesa precipitada

  • Dos niños sudamericanos visitan al escritor Kurt Pahlen y le apremian a que escriba un libro que permita a los niños acercarse a la música y comprenderla, ya que aunque intentaron leer uno se sus libros, éste estaba dirigido a adultos y no consiguieron comprenderlo.

    Pahlen aunque perplejo en un primer momento, entiende que la proposición de los niños es muy razonable, y además se da cuenta de que la mejor manera de escribir un libro dirigido a los niños, es con la ayuda de estos mismos. Es por esto que cita a los niños, y les anima a que traigan a sus amigos, para poder ir formando el libro entre todos.

    Los niños hacen comprender a Pahlen la importancia de estimular a los más pequeños en áreas que puedan resultar de su interés, pero que normalmente la complejidad del material que encuentran acerca de estas áreas es demasiado difícil de para su comprensión.

  • Tío Enrique tira piedras en mi estanque

  • Al día siguiente a Pahlen el encuentro le resulta demasiado extraño como para creerlo, y se pregunta si quizá hubiera sido un sueño. Tras la marcha de los niños el día anterior, Pahlen se había puesto en contacto con un amigo suyo ilustrador, a altas horas de la noches, con la idea de que un libro para niños tendría que tener sin duda numerosas ilustraciones. También empezó a plantearse que contenidos tendría que tener ese libro, y en ese instante comenzó a escuchar los sonidos de la noche, y apreció el gotear de un grifo en su casa, el cual pensó que tenía algo de musical. Al estar oyendo tantos sonidos Pahlen se preguntó como podría explicar a sus amigos la diversidad de los sonidos, que pese a nacer todos de manera semejante, son completamente distintos los unos de los otros.

    Tras una noche de sueño, y una visita por la mañana de su amigo el ilustrador, el cual había puesto algo en duda su historia, los niños aparecieron aproximadamente a la misma ahora, y esta vez más decididos se presentaron: Juan y su hermana Cristina.

    Cristina al ser más pequeña también era más curiosa, motivo que la llevó a acercarse a un tambor y un violín y tocar este último, haciendo que emergiera de el un sonido. Entonces Pahlen aprovecho esta situación para preguntarle por el origen del sonido, que Cristina atribuyó al cordón, y en seguida fue corregida por su hermano, de la cuerda. Entonces Pahlen les induce a observar como nace el sonido, pellizcando la cuerda, y por tanto haciéndola vibrar, y explicándoles que el sonido sale del movimiento, aunque éste no sea siempre visible, como por ejemplo en las flautas, y con poco éxito les explico que todo cuerpo elástico vibra cuando es puesto en movimiento.

    Justo en ese instante llega el tío de Pahlen, Enrique, que es ingeniero, y le entra la risa al ver el desconcierto de ambos niños, y del propio Pahlen.

    Enrique lleva a los niños al estanque, y por medio de arrojar piedras les explica que las ondas que generan las piedras se deben a las vibraciones que se crean cuando la piedra golpea el cuerpo elástico, el agua en este caso.

    Más tarde les explica que los humanos no somos capaces de escuchar todos los sonidos que hay, ya que cada sonido tiene un número de vibraciones, y hay algunos sonidos con números de vibraciones muy altos y muy bajos, que nuestro oído no puede percibir.

    Pahlen les hace comprender esto con el ejemplo del silbato para perros, que aunque parece mudo ante el hombre, el perro es capaz de escucharlos a 200 o 300 metros, y obedecer.

    Es por esto que cuanto mayor es la fuerza con la que se produce un determinado sonido, más fuerte y penetrante será este.

    Kurt Pahlen les hace entender que el sonido se propaga de la misma manera en todas las direcciones, exceptuando cuando hay viento u obstáculos que lo impidan, en cuyo caso rebotaría produciendo el eco. Este tarda más en llegar porque las ondas sonoras necesitan tiempo para moverse de un lugar a otro, primero para llegar al obstáculo y aún más para volver hasta nosotros. Tío Enrique les cuenta que la velocidad de propagación del sonido es de unos 330 m/seg.

    Casualmente se acerca una tormenta y ven un rayo, cuentan y nueve segundos después se oye un trueno tío Enrique les explica que ambos se originan al mismo tiempo pero el rayo corre a la velocidad de la luz, es decir, a 300.000 kilómetros por segundo, y el trueno a la velocidad del sonido, a 330 metros por segundo, y por eso se da ese lapso de tiempo de 9segundos. Estas ondas de las que hablan, son las mismas que emplea el sistema de la radio para funcionar.

    'El maravilloso mundo de la música; Kurt Pahlen'

    Cada instrumento musical produce una vibración característica. Las vibraciones se propagan por el aire formando ondas sonoras que al llegar al oído nos permiten identificar el instrumento aunque no lo veamos. Los cuatro ejemplos que se muestran representan formas de onda típicas de algunos instrumentos comunes.

  • Una especie de examen (en el que se pueden hacer trampas) y otras cosas sobre la musicalidad y las propiedades de las notas

  • En este capitulo Kart Pahlen les cuenta a los niños como todos nacemos con oído musical, pero que como todo, esta cualidad tiene que ser ejercitada para mejorarla y fortalecerla. También les explica como el oído y la voz son las dos condiciones más necesarias para la comprensión y el ejercicio

    de la música.

    Les cuenta también que una voz humana sólo puede alcanzar de un cuarto a un tercio de las notas del piano, y que también hay diferencias entre las voces de hombre, que son más graves, y las voces de mujer, que son más agudas. Dentro de estos parámetros también hay variantes.

    Después trabajan el ritmo, batiendo palmas con los distintos tempos o lo que es lo mismo, la velocidad musical. Después identifican los distintos tipos de piano, vertical, de cola y piano-jirafa, y de cómo se genera el sonido en ellos mediante un pequeño martillo que golpea la cuerda correspondiente a la tecla que seleccionamos, haciéndolas vibrar. Además cada cuerda tiene un largo y un grosor distinto dependiendo de la nota que sea. Pahlen les hace ver que la caja de resonancia del piano refuerza el sonido, haciéndolo más duradero, ya que las vibraciones de las cuerdas se transmiten a la caja.

    Les explica la función del diapasón que produce un sonido único muy bajito como un zumbido que sirve para afinan todos los instrumentos, y les demuestra lo de la caja de resonancia apoyando el diapasón en la tapa del piano de manera que este suena más fuerte.

    Continúa con las tres propiedades del sonido: fuerza, altura y color. La fuerza es la intensidad. La altura es el tono, en el piano los sonidos graves están situados a la izquierda mientras que los agudos se sitúan a la derecha. El color nos permite distinguir un mismo sonido emitido por dos instrumentos o voces distintas, podemos distinguirlo porque no existe ninguna nota pura sino numerosas notas combinatorias por tanto el sonido resultante es siempre diferente.

    Lo último que les explica es que la musicalidad superior, es la capacidad de avanzar lejos tocando un instrumento o cantando. Y hacen una distinción entre compositores y artistas capaces de producir algo extraordinario según ideas propias, y que por encima de ellos solo se encuentran los genios, como el caso de Mozart.

  • Un paseo dominical y una conversación sobre cosas importantes

  • A los hermanos iniciales se les unes una tercena niña amiga de Cristina, Elsa, y los tres se encuentran con Pahlen en el parque y hablan de que la importancia de la música, y del hecho de que esta esté presente en todas partes. Este les cuenta que el origen de la música se remonta a muchos miles de años y que nació para expresar sentimientos como la alegría, la tristeza, el amor o la fe, ya que por aquel entonces su vocabulario no era tan extenso como para expresarlo con palabras. También servía para amenizar el trabajo o acompañar a la danza. Empleamos la música cuando estamos alegres, pero también cuando estamos melancólicos, o nostálgicos, o por amor, como las madres que cantan a los niños mientras los mecen para que vayan a dormir.

    La canción también sirve a las personas para distraerse del esfuerzo físico, como los remolcadores del Volga, que para aliviar el trabajo de tener que tirar desde la orilla del río de unos cables que habían ir a las embarcaciones contracorriente. Descubren que incluso cuando todos los hombres aman la música, sus concepciones de ella son completamente distintas, es decir que los gustos musicales varían mucho de un lugar a otro, y también de una persona a otra.

    Hablan de la afinación de los instrumentos, y de que esto se hace para que el instrumento suene correctamente, sino decimos que está desafinado, que es cuando sus notas no corresponden con toda pureza al sonido que es esperado que produzcan.

    Dependiendo de la cultura también tiene distintos tratamientos la música, por ejemplo en algunos pueblos la utilizan para curar porque la música es capaz de curar el alma y el espíritu debido a la gran influencia que ejerce sobre esta. En Occidente, tenemos más costumbre de sanar el cuerpo, a menudo olvidándonos del alma

    Un hombre, que ha oído parte de la conversación se ofrece para explicarles a los niños lo que ocurre en la garganta y en el cuerpo cuando se canta, esto puede hacerlo a la perfección ya que se trata de un otorrinolaringólogo.

  • Niños sanos van al médico, y por qué los perros no pueden hablar

  • La alegre comitiva se dirige hacia la casa del médico. Éste les cuenta que los animales no pueden hablar como nosotros porque sus cuerdas vocales son diferentes a las nuestras y no están unidas por los extremos por eso no pueden articular y formar sonidos preciso. La excepción a esto es el loro, que demuestra una gran habilidad articulando palabras sólo con el movimiento preciso de su lengua.

    El médico afirma que para hablar y cantar interviene el aparato fonador, y más concretamente la boca, la garganta y el aire. Después les enseña a respirar correctamente cogiendo el aire por la nariz, llevándolo hasta la tripa hasta que se hinche, y expulsándolo por la boca. Les cuenta que la vibración que produce el aire en las cuerdas vocales al hablar es mucha. Estas vibran más de mil veces por segundo. El aire entra en la boca y con ayuda de la lengua y la posición de los labios formamos las distintas palabras, y por tanto, el lenguaje o el canto.

    Para terminar la visita les habla del funcionamiento del oído. Las orejas recogen el sonido como un embudo, al fondo de éste hay una membrana de piel que vibra con las ondas sonoras y detrás del tímpano está nuestro oído que detecta las vibraciones y las transfiere al cerebro donde se forma el sonido. Esto ocurre porque cada sonido tiene sus vibraciones concretas, cuando estas encuentran algo que puede causar las mismas vibraciones, entonces se produce la transferencia.

    De camino a casa acuerdan que también tendrán que visitar un parque zoológico, para ver los efectos que la música tiene en los animales.

  • Una breve pero emocionante visita al parque zoológico

  • Al día siguiente se dirigen al zoo con un par de flautas y un tambor, por el camino cuentan historias en las que se habla de las reacciones de los animales y de las personas ante la música como la de “El flautista de Hamelín” o de cómo el rey David tocaba el arpa siempre que el rey Saúl estaba triste. Cuando llegaron al zoo empezaron a tocar instrumentos pare ver la reacción que esto producía en los animales. Los tigres no reaccionan muy bien, buena más bien mostraban indiferencia y los monos imitan el movimiento que realizan los niños al tocar pero los pájaros comienzan a cantar alegremente acompañando a los niños. Pero esto no es lo más interesante, otros niños les cuentan las reacciones que han visto en otros animales que eran de lo mas diversas , los osos bailaban en su trozo de tierra, el elefante trompeteaba y se ponía a dos patas, los lobos aullaban en los tonos más altos. Después de todo esto unos guardias no muy contentos con el concierto les echan del zoo

  • Un divertido juego en la escalera de mi casa

  • El número de niños sigue incrementando hasta llegar a ocho. A Pahlen se le ocurre situar a los niños en una escalera, cada uno en un escalón, ordenados por altura, primero el más bajito, y el último el más alto. Esta idea e para enseñar a los niños las notas de una manera comprensible para ellos. Asignó a cada uno un sonido para que lo reconocieran. Les dijo que el último sonido era el mismo que el primero pero más alto, y que por lo tanto era el último de ésta escala y a la vez también el primero de la siguiente. Una escala es una sucesión de ocho notas que se siguen las unas a las otras en intervalos determinados.

    Les cuenta que en una melodía se pueden saltar notas, y que una de las sucesiones más importantes es el trítono. Comprobaron que el piano tenía cuarenta y ocho teclas blancas, seis pisos, por lo tanto seis escalas.

  • De los sonidos armónicos y de los inarmónicos, y de cómo mi perro tocó el piano

  • Al día siguiente aparecieron doce niños, los ocho niños que ya habían venido antes volvieron a colocarse en la escalera, como el día anterior. Esta vez se trataba de cantar el sonido. Pahlen les cuenta que si los sonidos se producen uno detrás de otro forman melodías y si suenan a la vez forman acordes y dentro de estos los hay armónicos o consonantes e inarmónicos o disonantes. Los sonidos inarmónicos son importantes, porque sin ellos no existirían los armónicos.

    Para que un acorde sea armónico hay que omitir notas. La distancia de una nota a otra se llama intervalo, y éstos pueden ser de segunda, que es el espacio de la primera nota a la segunda, de tercera, que es la distancia de la primera nota a la tercera, de cuarta, de la primera nota a la quinta, de sexta, séptima, y de octava.

    Para crear un acorde debemos tocar al menos tres notas a la vez. Hay acordes de cuatro y más notas La tercera, sexta y octava son consonancias, y la segunda, cuarta y séptima son disonancias. La quinta es un poco ambigua.

  • Los jugadores reciben nombres raros

  • A los cuatro niños nuevos de ayer, se sumaban hoy otros tres. De nuevo los ocho niños se colocan en la escalera y Pahlen le da a cada uno el nombre de su sonido o nota correspondiente, a cada uno debe darle dos nombres puesto que el nombra varía según los países estos nombres son C-Do, D-Re, E-Mi, F-Fa, G-Sol, A-La y H-Si. Todos estos nombres de las notas proceden de un poema latino en el que cada verso comienza con una de éstas silabas pero la primera Ut fue cambiada por Do. Es por eso que en la actualidad los franceses siguen refiriéndose al Do como Ut. En Alemania, Austria, Inglaterra, Norteamérica y Escandinavia usan la nomenclatura alfabética. En España, Italia, Portugal, Sudamérica y muchos otros países utilizamos la otra nomenclatura, la silábica.

    También les explica las notas con una pequeña historia.

    Pahlen les habla también de las teclas negras que hay en el piano que son igual de importantes que las blancas y se las puede nombrar de dos maneras igual que la tecla que tienen a su izquierda añadiéndole la palabra sostenido o igual que la letra que tienen a su derecha añadiéndole la palabra bemol. Entonces la escala compuesta por las teclas blancas y negras del piano está formada por doce notas, siete blancas y cinco negras, y toda la música está compuesta únicamente por estos doce sonidos.

    Acuerdan que la próxima visita sea a un museo de instrumentos antiguos.

  • Un museo con extraños instrumentos musicales

  • Los niños van acompañados por Pahlen a un museo en el que verán los instrumentos que se utilizaban antiguamente y su historia. Por supuesto no pueden estar todos los que existen porque son demasiados, tampoco ven los instrumentos modernos, ni los folklóricos.

    Definen instrumento como lo que produce un sonido aplicable a la música. Dividen los instrumentos en tres grupos: viento, percusión y cuerda. Y hablan de la aparición de los instrumentos en la prehistoria y de la evolución que han experimentado, por ejemplo antiguamente las cajas de resonancia eran las cortezas de los frutos secos. También ven que lo que para los hombres prehistóricos había sido un arma, para procurarse alimento, nosotros lo considerábamos el predecesor de los instrumentos de cuerda. Hablamos del arco, cuya cuerda tensada produce un sonido al disparar la flecha.

    También les comentan que los cuerpos o cajas de resonancia es cuando un sonido es fortalecido por un cuerpo mayor.

    El profesor del museo les explica que la altura del sonido depende de tres parámetros: de la longitud, el grosor y la tensión de la cuerda. Una cuerda más corta producirá un sonido más alto, lo mismo pasará si una cuerda es más delgada o si está más tensada.

    Después les enseña unos grupos de instrumentos: la familia del violín compuesta por violín, viola, violonchelo y contrabajo y los antepasados de éstos entre los que encontramos el ravanastrón, que se tocaba con un arco auténtico, otro mayor que procede de Arabia que es la kamanya, el rabab, la viela. Más tarde les enseña los violines, semejantes a los actuales pero más finamente acabados, construidos artesanalmente por verdaderos expertos, éstos violines de renombre son los Amati y los Stradivarius que aún hoy suenan de maravilla y tienen gran valor. Para que nos hagamos una idea, uno de los últimos violes Stradivarius subastado en Londres, el Lady Tennant, fue vendido, batiendo un récord en las subastas de instrumentos musicales, por un millón y medio de euros.

    Después concentran su atención en guitarras y laúdes que habían sido traídos por los árabes mucho tiempo atrás.

    Los instrumentos de cuerda pueden hacerse sonar de tres maneras diferentes: Pellizcando las cuerdas como en el caso de la guitarra, el arpa o la mandolina, que son instrumentos de cuerda pinzada. Rozándolas con el arco como en la familia de los violines, instrumentos de cuerda frotada. O golpeándolas con martillitos como en el piano, instrumento de cuerda percutida también es de éste tipo el címbalo.

    Después ven los instrumentos de viento entre los que están las flautas , algunas muy sencillas como las tocadas por pastores en Europa, y las flautas de pan, que constan de varias flautas de distintos largos que están atadas juntas. En éstos instrumentos el sonido es más grave cuanto más largo es el instrumento.

    Por último ven los de percusión dónde también el sonido es más grande cuando más grande es el instrumento. Aquí ven tambores, sonajas, campanas, panderetas, cascabeles, el gong, el tam-tam… y hablan de la historia de varios de ellos.

    'El maravilloso mundo de la música; Kurt Pahlen'

    Violin Stradivarius Lady Tennant

  • Un viaje alrededor del mundo en una sola mañana

  • Kurt Pahlen decide llevar a los chicos a ver una proyección de una serie de películas acerca de las distintas danzas y músicas populares de distintos países.

    Cada población tiene sus propias músicas y bailes a los que acompañan que reflejan el talante y carácter de la propia población. A menudo suelen ser muy antiguas.

    A menudo sucede que una canción o baile migra de un país a otro, traspasando fronteras, y dejando huella a su paso, conquistando de esta manera el mundo. Esto ha ocurrido con música como el jazz, el vals o la polca.

    Las danzas populares auténticas no son los “bailes de moda”, son aquellas que no han perdido su origen, lo cual no significa que el vals pierda su origen y esencia vienesa al expandirse por todo el mundo.

    Ocurre a veces, que buscando la acomodación de la vida moderna, caemos sin darnos cuenta en una tendencia igualadora muy fuerte, por ejemplo, hoy en día es posible comer la misma pasta por la que es famosa Italia en prácticamente cualquier rincón del mundo. Es por esto que es muy importante que cada pueblo conserve lo que de propio tiene, lo que procede de su pasado, y que expresa sus ideales, su manera de pensar y sentir, es decir, su folklore.

    El origen de esta palabra nace con un investigador inglés más de cien años atrás, folk significa pueblo, y lore saber, esto es lo mismo que decir, lo que el pueblo sabe, o lo que es lo mismo, el saber innato, primordial, que no tiene que ser enseñado porque es conocido por todos, pero cuyo origen se desconoce.

    Las danzas, la música, las tradiciones, las costumbres..., forman parte del folklore de un sitio. El folklore refleja el carácter del lugar al que pertenece, el paisaje en el que se ha forjado, e incluso a menudo nos cuenta aspectos de su historia si se escucha con atención.

    La primera proyección es acerca de el folklore español, donde se ve una jota, unas sevillanas y una seguidilla. También ven una fiesta popular española, donde las estrellas son las guitarras de la orquesta, y también los instrumentos de viento, y las gaitas. Hay una gran variedad de bailes, en grupos, en parejas y solos de baile. Los niños disfrutan especialmente del baile de espalas vasco, por su música y movimientos enérgicos, y se dan cuenta de que el folklore español es muy alegre, con movimientos generalmente impetuosos, que liberan energía.

    De esto se dan cuenta cuando les proyectan una película de Holanda, donde ven que tanto la música como los movimientos son mucho más relajados.. Reina la distensión, la tranquilidad y la alegría sosegada.

    Están un rato pensando en que puede radicar la diferencia de los bailes y las músicas, y creen que puede que sea el clima, que obliga en Holanda a ponerse ropas más pesadas, y por tanto estas ralentizan los movimientos, o tal vez el temperamento español el que les lleva a crear danzas tan desgarradoras.

    La proyección continúa con Noruega, donde mujeres en una casa de pescadores cantaban una canción que acompañaba el zumbido de las ruecas.

    Comprendimos que cada pueblo canta a la naturaleza donde el destino ha hecho que se desarrolle su vida. El habitante de los Alpes canta a las cimas con nieve, el de la pampa a las llanuras, y de este mismo modo con bosques, pantanos y ciénagas.

    Tras una breve pausa llega el turno de Polonia, donde la música tiene un carácter propiamente eslavo. Los niños lo expresan rápidamente como una música melancólica pero a la vez hermosa. Y tras esto siguió un baile rápido, la cracoviana, que nace en Cracovia, y que se caracteriza por las vueltas de las muchachas y las acrobacias y rápidos movimientos de piernas de los chicos. En su origen había sido un baile solemne que se ejecutaba en la Corte, pero que al ser imitado por el pueblo, fue poco a poco perdiendo su seriedad y tomando su carácter actual.

    Después llega Hungría, donde se les enseña una fiesta popular que tiene lugar en la Puszta, o la llanura, donde toca una orquesta zíngara, que a falta de nociones de solfeo, tocan de oído, instrumentos como violines, contrabajos y címbalos. Los húngaros bailan su danza nacional, la Czarda, primero con una parte lenta, seguida de otra que incrementaba su velocidad a medida que avanzaba, y se complicaban más los giros y los saltos.

    Continúan con Italia, y gracias a sus diversas melodías advierten las numerosas diferencias que puede tener la música de un mismo país dependiendo de la región de la que proceda, como por ejemplo las melodías del Norte sonaban distintas de las de Piamonte, de las de la Toscana y de las de Sicilia.

    Entre los múltiples instrumentos musicales que emplean los italianos destacan las mandolinas. Y la tarantela es ciertamente el baile que más interés despierta en los niños, el cual recibe su nombre de la tarántula, ya que se creía que una danza tan frenética sólo podía ser creada por la picadura de este insecto.

    Seguimos con un cuadro eslovaco de música dulce, al que sigue una polca. En la orquesta eslovaca hay muchos instrumentos de viento, como los clarinetes y las gaitas, y de estas últimas les llama la atención su uso en países europeos con pocas cosas en común, y esto les lleva a preguntarse por el origen de este instrumento. Hay indicios de que los griegos, hace más de dos mil años, que creaban música con un instrumento muy similar a la gaita actual, pero puede que el origen de esta se encuentre en Asia.

    Kurt les comenta, que del mismo modo que se utiliza un instrumento en distintos países, también hay poblaciones que comparten costumbres y vestimentas, por ejemplo si en la polca eslovaca las bailarinas llevaban muchas faldas superpuestas, esto se repite en poblaciones como algunas tribus de Sudamérica, especialmente en las frías regiones de los Andes, donde las distintas capas de faldas son un signo del rango y la posición de la familia.

    Más tarde los rusos nos entretienen con un gópak, una danza cosaca, y una danza caucasiana. Había una gran variedad de instrumentos, algunos parecidos a acordeones, otros con forma de laúd, e incluso uno que nos recordaba a las antiguas zanfonías medievales, y como no, el instrumento ruso por antonomasia, la balaica.

    Ahora las imágenes nos llevan a Escocia donde una banda formada principalmente por gaitas nos entretiene. Sigue una fiesta que celebra la vendimia francesa. Para acabar nuestro viaje en los Alpes bávaros donde tocaron las cítaras, y unos chicos ejecutaban un zapateado bávaro, con numerosos saltos, palmadas y giros en cuclillas.

  • De cinco líneas, de puntos gordos y de un milagro

  • Al día siguiente en la casa de Pahlen, comenzaron a hablar de la música, y a los niños les surgió la duda de si era necesario saber leer las notas, es decir, solfeo, para poder tocar un instrumento. A esto les contesto Kurt diciendo que no podía decir ni que si ni que no, ya que había músicos, como los zíngaros de ayer, que tocaban de oído, al no haber podido estudiar solfeo, o gente que era capaz de reproducir al piano o a la guitarra o con otros instrumentos una melodía que habían escucharon, sin haber estudiado música. Aun así les dice que alguien que este interesado de manera seria en la música, y que quiera comprender las grandes obras, o ser muy ducho con un instrumento, o tocar junto con otras personas necesitaría aprender solfeo.

    Esto no alegro especialmente a los niños, que no habían tenido una buena experiencia aprendiendo solfeo, y que lo consideraban como algo muy difícil y aburrido, pero su amigo el músico les dijo que no debían de tener miedo, que no era tan complicado como creían, y que además ellos lo iban a aprender de otro manera, empezando desde los orígenes de la música muchos miles de años atrás.

    Les explica que la notación musical el algo que llevo al hombre muchos siglos descubrir, y que lo consiguieron haciendo pequeños avances paulatinamente.

    Les propone redescubrir la notación, algo que enseguida ilumina la mirada de los niños.

    Para esto se sienta al piano a tocar una pequeña melodía, que repitió unas tres o cuatro veces, y a continuación los niños la cantaron. Entonces les preguntó como podría alguien de por ejemplo Egipto hace unos tres mil años recordar esta melodía si nadie pudiera cantársela. Y todos los niños dijeron que transcribiéndola, pero esto tenía truco, ya que en esa época no existía aún la notación musical, estaban empezando a descubrirla. Tras un pequeño tiempo de reflexión a Juan se le ocurrió dibujar la melodía en el aire. Con esto Pahlen se pone muy contento, y le explica que algo similar es lo que los egipcios empezaron a hacer hace tres mil años. Ahí donde la melodía subía, Juan subía la mano, y donde la melodía bajaba Juan dejaba caer la mano, para hacer el trazo para abajo. Pero este simple sistema tiene una pega, no hay manera de distinguir una melodía, de otras parecidas. Es por esto que se les ocurre retenerla mediante un dibujo, ya que no hay signos para las notas Entonces dibujan las melodías por medio de curvas, algunas para arriba, otras para abajo, y es así como Pahlen les explica que probablemente ahí naciera la notación musical La gran mayoría enseguida comprendieron la idea, es decir, que de algo invisible como una melodía se podía hacer una representación.

    Hasta aquí toda iba bien, pero esta forma de representar las melodías es aún bastante incompleta, por ejemplo, no sabemos de cuantas notas consta la melodía, porque esto no se refleja en nuestro gráfico. Como sabían que al subir fueron cinco notas, y al bajar otras cinco, se les ocurre hacer un punto para cada nota, cinco subiendo y cinco bajando, y se dan cuenta de que de esta manera pueden prescindir de la línea inicial.

    Ahora la imagen era mucho más precisa, porque para cada nota contábamos con un punto. Pero aún seguimos sin saber si la melodía comienza grave, o aguda, o en un punto intermedio, porque esto no lo refleja nuestro dibujo. Con la ayuda de cómo se mide la altitud de las montañas, entienden que con la música pasa lo mismo, que hay que medir, y que para ello, al igual que la altitud en montañas se mide desde el nivel del mar, para representar nuestra música necesitamos una línea desde la que podamos empezar a medir.

    Con nuestra línea trazada, vemos que ciertos puntos quedan por encima de ella, y otras por debajo, y la línea señala la determinada altura del sonido.

    Para nuestras notas sólo tenemos un punto de partida, nuestra línea, que podemos situar donde queramos, y a Juan se le ocurre dibujar una segunda línea, con lo que Pahlen explica que en la Edad Media, para solucionar el mismo problema que tenían ellos ahora, resolvieron utilizar dos líneas paralelas auxiliares, una por encima de la principal, y otra por debajo. Para distinguirlas perfectamente les dieron distintos colores, y cada línea significaba una determinada altura de las notas, y así se podía medir todas las distancias o intervalos de nota a nota.

    Juan dibujo con el modelo empleado en la Edad Media nuestra melodía. El punto más bajo quedó por debajo de la línea inferior, y el más alto por encima de la superior. El punto del centro estaba atravesado por la línea del centro. Cristina preguntó si cada punto no podía tener su propia línea, y gracias a su pregunta Pahlen les explicó que claro que si, que eso mismo hicieron nuestros antepasados y así nacieron las cinco líneas, y a veces incluso seis, pero que este modelo se tuvo que descartar porque resultaba muy confuso tanta línea, quedando establecido el modelo de cinco líneas, o lo que es lo mismo el pentagrama, palabra con origen griego que significa literalmente “cinco líneas”.

    Al haber trazado tanta línea ahora los puntos eran difíciles de ver, y por eso, Pahlen sugiere hacerlos más gordos, es decir, hacer un círculo, y así pasar a dibujar notas en vez de puntos. Juan dibuja cinco notas en cada línea, y se les antojan pocas, al saber que son siete notas las que existen, descubren que también se pueden colocar notas en los espacios interlineales, que sirven igual que la línea.

    A continuación pasan a colocar las notas de la melodía inicial en el pentagrama, y todos colocan su nota menos Cristina, que tenía el do o C, y esta nota no aparecía en la melodía. Para que Cristina no se apene, Pahlen les enseña como colocar una nota que ya no cabe en el pentagrama, esto es, trazando una línea auxiliar, pero en vez de trazarla entera, se traza sólo la línea suficiente para ubicar en ella la nota, y que no quedé en el aire.

    Las doce notas que habían pintado en la pizarra, representan un sonido distinto, pero sólo pueden llamarse como hemos dicho si van precedidas de un signo que hace que las notas tengan significado, es la clave, que recibe este nombre por el latín “llave”, ya que la clave delante de las líneas nos descubre su contenido.

    La clave más utilizada de todas es la de solo de violín. Se la conoce así porque su arco interior se curva en la segunda línea, donde esta la nota sol o G. Con conocer las notas en la clave de sol, podréis cantar, tocar la flauta, el violín la guitarra... pero no el piano, ya que este tiene muchos teclas, y por tanto numerosos sonidos que necesitan tener un sitio, y en una única clave sólo hay once puestos, necesitaríamos muchas líneas auxiliares que nos confundirían. Por eso se inventa la clave de fa, para desplazar todo el sistema de notación, el pentagrama. La clave de sol sirve para representar los sonidos agudos, y la de fa o de bajo, representan los sonidos graves. La nota fa que corresponde a esta clave, era más grave que todas las notas que habían usado antes, esto se debe a que un niño no tiene una voz tan profunda. Por eso esta clave sólo se emplea para instrumentos graves, como el violonchelo, el fagot, el trombón...y también para el piano, aunque este necesita ambas claves, para aprender a tocar el piano se necesitan conocer las dos claves, la de sol y la de fa.

    Este es un ejemplo de la notación musical estándar utilizada por los músicos occidentales. Las líneas horizontales y los espacios entre ellas representan las diferentes notas en la escala. Las líneas verticales separan los grupos rítmicos denominados compases. Este sistema comenzó a utilizarse en el siglo XVII.

    Birgit fue la que transcribió la melodía con la que Pahlen había empezado a explicar la notación.

    Entonces Pahlen les explica que para el la notación es un milagro, ya que es un lenguaje internacional, hablado en todos los países por aquellos que sepan música. Es empleada en todos los pueblos civilizados de la tierra, y pueden entenderse gracias a ella personas de muy distintas nacionalidades. Desde la canción más sencilla hasta la más compleja obra, así una bella canción puede dar la vuelta al mundo y ser representada, trayendo alegría a muchísimas personas.

  • Vamos a un gran concierto

  • Algunos niños proponen a Pahlen que porque no emplea un magnetófono para que después la trascripción de las conversaciones le resulte más sencilla, pero él opina que un magnetófono podría cohibir a ciertos niños, y que rompería con la espontaneidad de los niños si se supieran grabados, así que continúa con su sistema.

    Ese día Pahlen había organizado la visita a una sala de conciertos, y da camino allí les habla de lo que van a escuchar. Les cuenta que se trata de un concierto sinfónico, es decir, el concierto de una gran orquesta sinfónica, que es lo mismo que decir filarmónica. Ambas palabras proceden del griego; la primera significa “acorde” o”sonar juntos” y la segunda “amor a la música”, así que el nombre, si sinfónico o filarmónico, no es relevante. Lo que si importa es que todas las orquestas sinfónicas del mundo tengan los mismos instrumentos.

    Hay numerosas orquestas además de las sinfónicas, la sinfónica sólo toca en conciertos grandes, los llamados sinfónicos. En el programa hay sinfonías, que son obras musicales de gran complicación y duración, aunque también hay otras piezas para orquesta sinfónica, como las oberturas, conciertos o suites.

    Como aparte de la música sinfónica también hay muchas otras, no podría ser de otra manera que también hubiera otro tipo de orquestas, como por ejemplo la banda militar o las municipales, en algunos países tienen una gran importancia, y por motivos obvios de movilidad, sólo consta de instrumentos de soplo y de percusión, fáciles de transportar en desfile. A veces, debido a sus dimensiones, para su mejor transporte, instrumentos de percusión como los bongos, se llevan colgados a los lomos de un caballo.

    También está la orquestina, u orquesta de salón, esta era especialmente popular cuando no existía la radio, ni los discos, y trabajaban en balnearios, grandes hoteles, en los cines cuando aún este era mudo como acompañamiento…tocaban muy diversa música, fragmentos de ópera y sinfonía, y gracias a esto se divulgaban, canciones, bailes, cuplés, y todo lo que llegara a sus manos. La formación era variable, a menudo constaba de pocos instrumentos, el piano era fundamental, también solía haber violines, flautas, clarinetes, chelos y batería. Las había bastante pequeñas, pero a veces alcanzaban un número de hasta veinte músicos, o más. Esta puede ser una orquesta folklórica o de danzas populares, siempre y cuando conste de instrumentos que al menos en parte sean autóctonos del país del que se trate, por ejemplo la balalaica rusa, o la gaita escocesa.

    También está la orquesta de jazz, donde destacan el saxofón la trompeta y la batería. También se incorpora la guitarra, que a menudo se refuerza con electricidad.

    Pahlen les explica que también hay conciertos sin orquesta, ya que hoy en día esta palabra se utiliza para cualquier función musical, por ejemplo un pianista puede dar un concierto solo, o un cantante, o un violinista, aunque a estos últimos les suele acompañar un pianista.

    También existe la música de cámara, que se trata de pequeñas agrupaciones de músicos. Además hay conciertos corales, que son unos pequeños coros, también llamados coros de cámara, y otros coros grandes, que a veces actúan con acompañamiento de una orquesta o un instrumento, o sin nada o a capella.

    Dependiendo de la sala de orquestas habrá mayores o menores localidades, van desde las salas pequeñas, hasta otras como la de Londres con más de cinco mil localidades. También hay conciertos al aire libre, donde el número de asistentes es mayor. La acústica varía dependiendo de la arquitectura, de las dimensiones de la sala, y del material empleado en la construcción de esta. Es por esto que no siempre puede determinarse con precisión que tal va a ser la acústica en una sala. Se denomina buena o mala acústica.

    Cuando se habla de un gran grupo de músicos que quieren tocar a la vez, es imprescindible la figura del director, que ejerce de voluntad unificadora, para alcanzar un máximo rendimiento. En un principio, su figura era únicamente para marcar el compás, pero las orquestas de hoy en día no lo necesitan, los músicos pueden seguir el compás. Ahora su figura sirve para que entre las muchas melodías que suenan simultáneamente se escuche con claridad la primordial. También ha de poner en relieve el carácter de una pieza musical.

    Si el director conoce bien la cuestión y sabe exponer con claridad sus conocimientos y deseos, entonces lo seguirán los músicos voluntariamente y entusiasmados, pero de no ser así, no es que vayan a tocar mal, pero no lo harán tan bien como con un buen director.

    Para un concierto de orquesta se suelen hacer entre cuatro y seis ensayos, para que todo quede claro, pero si el programa entraña dificultad, las sesiones de ensayo pueden aumentar.

    Todos los músicos afinan sus instrumentos tocando la nota La y con el oboe.

    Primero la orquesta toca la obertura de Beethoven para Egmont, el drama de Goethe. Representa la lucha de un pueblo oprimido, la rebelión y la victoria.

    No siempre es fácil reconocer lo que la música quiere expresar, y a veces no quiere expresar nada en concreto.

    A la obertura sigue la serenata, palabra que viene del italiano la sera, la noche, por tanto música nocturna. La obra constaba de cuatro partes, y pertenecía a Mozart, que vivió cuando las serenatas aún estaban de moda y la música era tocada en los palacios.

    La siguiente pieza es de Schubert, es la Sinfonía en Si menor, la octava de sus sinfonías o la Sinfonía Inacabada. Debe este nombre a que tradicionalmente las sinfonías constaban de cuatro movimientos, y esta sólo tiene dos.

    En el descanso visitan el cuarto en el que descansan los músicos, y se les permite a los niños observar los instrumentos. Tras esta breve pausa regresan a la sala, donde ven que por la nueva disposición del escenario va a tocar un pianista acompañado de la orquesta uno de los conciertos para piano del húngaro Franz Liszt.

    Pahlen les explica que en la época de Mozart los conciertos estaban formadas por grupos mucho más reducidos de músicos, alrededor de unos veinte, pero que para ocasiones especiales, llegaban a reunirse setenta o más. El crecimiento de la orquesta empezó el siglo pasado, y a medida que esto sucedía más imprescindible era el papel del director. Antiguamente en las orquestas pequeñas el papel de “conductor” lo asumía uno de los músicos, que básicamente daba la señal para empezar, y mantenía a los músicos dentro del compás.

    La última obra “El mar” pertenecía al francés Claude Debussy, el cual no quiso sujetarse a estricta construcción de las sinfonías, y por eso a lo que el hizo lo conocemos con el nombre de poema sinfónico. Lo contrario de lo que hace Debussy se conoce con el nombre de música absoluta.

    Hay salas de concierto en todas las grandes ciudades del mundo, y en los países latinos la mayoría de los conciertos se celebran en los teatros, mientras que en otros países hay edificios construidos únicamente para cumplir esta función. Estas salas pueden ser antiguas o modernas y hay muchas diferencias entre ellas. También hay rotondas que tienen como ventaja la de reducir la distancia entre el escenario y las gradas más altas de la sala, reduciendo así hasta un mínimo la distorsión, que suele ser imperceptible al oído humano.

  • Una visita a la ópera

  • La siguiente visita es a la ópera, es decir a un teatro en el que en lugar de hablar se canta.

    En una ópera, primero se escribe el texto o el libro sobre el que va a basarse, y después se compone la música. En raras ocasiones, el poeta del libro puede ser también el compositor de la ópera, como es el caso de Wagner, cuya habilidad como dramaturgo no le impedía ser a la vez un excelente compositor. Pero generalmente la ópera suele ser trabajo de dos personas, una que escribe el texto y el compositor que le pone música.

    En las óperas las orquestas suelen tocar la mayoría del tiempo, pero antiguamente tenían partes intermedias habladas. Lo mismo ocurre en las operetas, óperas ligeras y divertidas con diálogo música. En la mayoría de las óperas la orquesta interviene sin interrupción, en primer lugar se toca la obertura, previa al levantamiento del telón, después acompañan las arias (una sola persona cantando), los duetos, los tercetos, los cuartetos, etc. La orquesta también acompaña a los coros, que son fundamentales en la mayoría de las óperas, y de los ballets. Los ballets son las obras en las que solo se baila.

    Los auditorios o patios de butacas tienen, por lo general, forma de abanico y presentan una ligera inclinación ascendente desde la primera fila; los asientos se disponen de forma alterna para no obstruir la visión. Se encuentra en la parte delantera de la planta baja. Algunos teatros además de una platea tienen una zona superior, anfiteatro, galería o balcón, y otros poseen palcos (primer palco, segundo palco), que son una herencia de la arquitectura teatral del barroco. El conjunto de asientos del piso más alto de algunos teatros se llama paraíso del teatro, cazuela o gallinero. Estas son las localidades más baratas.

    El director del concierto se sienta de manera que tanto los músicos, en el foso, como los cantantes en el escenario le puedan ver.

    En ésta ocasión en el escenario se encontraban un chico y una chica, y cantaban una canción muy bonita, para así olvidar el hambre que pasaban. Se trataba de Hänsel y Gretel. Mediante su melodía expresa la esperanza de que cuanto mayor se hace la necesidad más cercana está la ayuda de Dios. Ante una buena noticia, la música se convierte en más alegre y vivaz, al tiempo que Hänsel y Gretel bailan en el escenario.

    La madre los envía al bosque, y entonces la música se vuelve de pronto misteriosa, que estremece al oírla, para representar la sombría atmósfera del bosque. En la oscuridad los niños pierden su camino, y no saben regresar a casa, entonces un hombre se acerca hacia ellos, que los tranquiliza, y hace que la música cambie de nuevo. Este hombre es el hombrecillo de la arena, que les echa a los niños buenos arena en los ojos para que duerman, y así lo hizo con Hänsel y Gretel. Unos ángeles protegen el sueño de los niños, y la música suena apacible, y cae el telón.

    Al regreso del descanso la tensión en la historia crece, y parece que el desenlace será triste, pero da un giró y concluye bien, con la canción que Gretel consolaba a Hänsel, y con un feliz baile.

    Esta ópera fue compuesta por el alemán Engelbert Humperdinck, que murió a los setenta y siete años de edad, en 1921. Hoy en día es conocido fundamentalmente por este cuento infantil que escribió en 1893.

  • Una mirada al pasado musical

  • En este capítulo se centran en la historia de la música, se decir, en la recopilación de todos los acontecimientos con importancia relativos a la música, es decir, todas las ideas que guardaban relación con la música, y todos los instrumentos que participaron en la creación de música. También se ocupa de las vidas de los compositores.

    Es importante destacar que no todos los pueblos ni todas las épocas pueden tener la misma opinión acerca de una música, por eso, dependiendo del lugar en el que estés, habrá unas determinadas reglas para la música. Estas pueden variar y mutar al igual que las opiniones personales, y pueden llegar a convertirse en todo contrario de lo que un día fueron.

    En este capítulo se aclara lo que son los compositores. Estos son aquellas personas que crean una nueva pieza, una nueva obra musical, y que la transcriben. No importa si se trata de una ópera, una sinfonía, un baile, o una pequeña canción. Simplemente tiene que ser algo que no haya sido previamente creado. Es el creador de algo nuevo.

    La humanidad aprendió a escribir música muchísimo tiempo después que la escritura de letras y palabras, en consecuencia no conocemos nada del nacimiento de la música, de sus primeros pasos durante milenios.

    Curiosamente hubo pueblos que no quisieron escribir su música deliberadamente, ya que creían que la música provenía de los dioses, y que incluso pudiendo el hombre común escucharla, no podía comprenderla. En estas culturas sólo eran músicos los sacerdotes, y trataban la música como un misterio, por tanto una trascripción legible para todos, como nuestra notación musical actual, habría contradicho estas creencias.

    Por otro lado hubo pueblos que si que transcribieron su música en signos, pero el problema es que somos incapaces de entenderlos. Gracias a la pintura mural egipcia de escenas musicales, podemos saber que tenían instrumentos, y hacernos a la idea de cómo los tocaban, y de cómo sonaban. De Orfeo, un cantor griego, que probablemente también fuera compositor, sabemos que tenía una voz muy bella, que conmovía al que la escuchaba, amansaba a los animales y detenía el curso del río, o eso cuentan las escrituras.

    En el imperio chino tenían conocimiento de las notas, al igual que nosotros. Tenían una escala que constaba de cinco notas. A estas las denominaban con nombres propios, a la más alta “el emperador”, a la más baja “el labrador” y así consecutivamente.

    En la cultura india, se dice que fue un dios, Brama, quien les entregó un instrumento muy popular todavía en uso, conocido como la vina.

    La religión católica no se queda atrás, haciendo constantes referencias musicales, como las trompetas de Jericó, o el rey David, con su maestría para el arpa, o las trompetas del Apocalipsis.

    A lo largo de su discusión acerca de la música sale la palabra cultura, y una chiquilla sin vergüenza le pregunta a Pahlen que qué significa, y este le responde que la cultura es la totalidad o conjunto de conocimientos humanos. Cuando hablamos de pueblos en estadios culturales inferiores se dice porque tiene muy pocas o no poseen ninguna cualidad como el sentido de la justicia, el amor a la libertad, el respeto a la Ley, la nobleza en el pensamiento, el sentido de belleza, la piedad, atención a la opinión ajena, etc. Por el contrario en una cultura superior, estos parámetros están muy desarrollados.

    Kurt les dice, que su opinión sobre el teatro griego es que eran piezas habladas, y no cantadas, pero que las embellecían con música. También en los Juegos Olímpicos la música desempeñaba un papel importante, ya que en sus orígenes fueron una muestra de todo lo que producía el pueblo en los dominios del cuerpo y del espíritu, es decir, deporte y arte bajo un mismo acontecimiento.

    Los romanos, también tenían grandes conocimientos, superiores a veces a los de los griegos, eran excelentes constructores, y grandes administrativos de tierras, pero en el arte, tuvieron que tomar muchas cosas prestadas, de griegos, etruscos y cretenses. De Roma conocemos su música militar, ya que era un Estado guerrero, pero también tenían música para fiestas populares, y la música que surgió en las catacumbas de mano de los cristianos, que buscaban una música para expresar su fe, esta nació de la música judía, y se le conoce como el canto gregoriano, ya que fue el Papa Gregorio, quién hacia el año 600 la reunió y editó en un libro. El canto gregoriano es una música monódica, es decir, unísona, de una sola melodía, y siempre de carácter religioso.

    En esa época, los caballeros escuchaban música en sus castillos durante el invierno, y en una gran sala se sentaban a escuchar a un cantor ambulante, que era llamado en Alemania minnersänger, o cantor de amor, y en Francia troubadour, o trovador. El trovador contaba las novedades, las batallas y combates, las bodas, ya que al carecer de prensa estas noticias se extendían con lentitud, y la mayoría de las veces las historias eran nuevas para los oyentes.

    Estas canciones ya tenían más ritmo, y además se cantaban en la lengua del pueblo, por primera vez, abandonando el latín del canto gregoriano, que sólo el clero podía entender. El ritmo es un movimiento que siempre retorna, todo lo que está vivo tiene un ritmo. En los bailes, el ritmo es el elemento fundamental.

    Los mejores minnesänger de la época se reunieron en 1207 en el Wartburg, en Turingia, para enfrentarse en un torneo de cantores. Emplearon canciones populares, que aunque existían en la época habían permanecido en un segundo plano porque el cristianismo era muy estricto, y no quería que los hombres gozaran, ni se divirtieran, para así dedicar su tiempo a pensar en Dios y a rezar y sentir devoción.

    Pero esos tiempos cambiaron dando paso a una sociedad más burguesa y acomodada, una sociedad que tenía tiempo para la música, y para albergar en sus casas instrumentos como la espineta y el címbalo (predecesores de nuestro piano), la flauta y el laúd. Ya no sólo cantaban los clérigos, los burgueses amaban el canto. Se formaron agrupaciones, que sometían a la música a reglas, y se les conoció como los meistersinger o maestros cantores, para llegar a maestro había que estudiar mucho.

    En los castillos cantaban los minnesänger, y a veces le replicaba otra persona, como una competición musical, pero no cantaban juntos, por eso la música era monódica.

    En esta época cada burgués desarrolla su propia actividad, y lo mismo ocurre con la música. Es así como surge el canto a varias voces, o en griego, la polifonía. Al mismo tiempo nace la perspectiva, se descubre una tercera dimensión además de la altura y el largo, la profundidad. Ambos acontecimientos tienen lugar aproximadamente en el siglo XII, aunque los primeros pasos son algo anteriores. Los compositores pronto aprendieron a escribir para varias voces, y los coros lo pusieron en práctica. Se llegaron a componer obras para cuarenta y ocho voces, pero figuraban únicamente en el papel pautado, ya que nadie iba a distinguir algo tan dividido. Llego a hacerse tan compleja a medida que avanzaba el tiempo, que escapaba el alcance del pueblo. Esta época dio paso a grandes periodos musicales como el Renacimiento y el Barroco.

    Tras la polifonía llegó una época de música simplificada, de una sola melodía con acompañamiento, que constaba de armonías, o acordes. Las primeras armonías constaban de do-mi-sol.

  • Los grandes maestros de nuestra música

  • En este capítulo hablan de la música europea, porque no pueden abarcar toda la tierra.

    Empiezan escuchando música, piezas para varias voces, es decir, música polifónica, más concretamente con Léonin y Pérotin, maestros organistas en el París del siglo XII, que componen melodías simples que se superponían. Pasamos después a una misa de Guillaume de Machault, del siglo XIV, más variada en sonido que la anterior, pero aún áspera, y dura, y extraña a nuestro oído, y por supuesto antigua. Avanzamos dos siglos más, cuando la polifonía alcanza el punto culminante, para escuchar al flamenco Jan Pieter Sweelinck, en el siglo XVI. Esta música tiene muchas más melodías entramadas, y todo parece estar en constante movimiento.

    Más tarde un disco con canciones italianas del siglo XVI llamadas madrigales, canciones polifónicas, con varias líneas melódicas que se combinan. Eran piezas graciosas, gentiles y agradables, y sus compositores fueron Adriaan Willaert, Jacob Arcadelt, estos dos primeros flamencos, que extendieron por Europa la música a varias voces. Llegaron a Italia y se convirtieron en profesores de una generación de compositores italianos jóvenes. Orlando de Lasso, también flamenco, viajo por media Europa, y en Munich dirigió la orquesta de la Corte del duque Alberto V. Se le conoció en todas partes por el nombre de “Príncipe de la Música”. Murió en 1594. También compusieron madrigales Luca Marenzio y Claudio Monteverdi.

    Escuchan una obra de Palestrina, un fragmento de una misa que este dedico a su benefactor fallecido, el papa Marcelo. El nombre verdadero de este compositor era Giovanni Pierluigi, pero se quedó con Palestrina por su lugar de nacimiento, en esta pequeña ciudad al norte de Roma.

    También destaca como polifonista el español Tomás Luis de Victoria, que escribió únicamente música religiosa. Su mejor obra es la colección Oficios de Semana Santa, que tiene treinta y siete composiciones, en las que combina el canto gregoriano con la polifonía.

    Escuchan una antífona, es decir una música cantada por dos coros, que aparentan responderse los unos a los otros, como si del eco se tratara.

    Orlando de Lasso, Palestrina y Victoria son unos de los más grandes maestros de la música, pero también los últimos, lo cual no quiere decir que a su muerte se acabara la música polifónica. Un siglo después de la muerte de Lasso y Palestrina, nació un músico que continuaría con esta corriente, creando algunas de las más grandes polifonías conocidas, se trata de Juan Sebastián Bach.

    El instrumento favorito de Bach era el órgano. Los órganos grandes tienen dos teclados manuales, elaborados exactamente como los del piano, aunque en este caso el piano sólo tenga uno. Estos dos teclados hacen que sea posible disponer de sonidos distintos para un teclado y otro, es lo que se conoce como registración. También cuentan con un pedalero, o aparato similar a un teclado que se acciona con el pie.

    La música de Bach conmovió a aquellos que la escuchaban, de la misma manera que también lo haría más tarde la música de Beethoven, Mozart, Chopin y Liszt.

    En vida Bach no fue especialmente apreciado, y la fama le llego mucho después de su muerte. Trabajó como organista, o compositor de música litúrgica, y cambió para ser kapellmeister, o maestro de capilla o de orquesta, en uno de los palacios alemanes. Compuso tanto música litúrgica como música profana, pero siempre de encargo, como la mayoría de los compositores de esa época, que raramente componían lo que les gustaba. Tuvo una vida dichosa, y se dividía entre su trabajo y el amor hacia su familia. Compuso una gran cantidad de obras, entre estas destacan por sus dimensiones la Misa en Si menor y las Pasiones. Una Pasión es una narración de la historia de los sufrimientos de Jesucristo, en especial si es de forma dramatizada. Bach puso en música la versión del evangelista San Mateo. Con esta pieza, que escuchan Pahlen les explica lo que es un canon, una canción cantada en la misma melodía pero no al mismo tiempo, y lo que es una fuga, como un gran canon, donde la primera voz va también delante de la segunda, y está de la tercera.

    Empiezan con una temporalizacion de los músicos, de Léonin sabemos que trabajó en la iglesia de Notre Dame de París entre 1100 y 1200, pero no hay más fechas, ya que antes la vida de un músico no era muy relevante. Guillaume de Machault nació en 1300 y debió morir aproximadamente hacia 1377. Sobre Palestrina se acepta actualmente que nació hacia el 1525 y murió en Roma en 1594. En ese mismo año, murió en Munich Orlando de Lasso, quien se piensa nació en 1532. Con Tomás Luis de Victoria se estima que naciera en Ávila entre 1548 y 1550, y murió en Madrid en 1611. Claudio Monterverdi nació en 1567 en Cremona, y murió en Venecia en 1634. Bach nació en 1685 en Eisenach, pasó en Leipzig los últimos veintisiete años de su vida, y murió allí en 1750, sin que fuera de la comunidad musical se le tuviera mucho aprecio.

    La esperanza de vida en esa época no era muy alta, y por eso sorprende la larga vejez de la que disfruto Bach, quien murió a los 75 años. Por el contrario otros muchos músicos fallecieron más jóvenes, Mozart a los 35, Shubert a los 31, Mendelssohn a los 38, Chopin y Weber ambos a los 39, Bellini a los 34, Pergolesi a los 26. Esto podría deberse a que los músicos viven en otro mundo, un mundo de fantasía, hay entre los artistas naturalezas más duras, aquellos que supieron proteger su vida frente a la incomprensión del mundo. Cada decepción hace al soñador más débil frente a la vida, pero fortalece la obstinación, la voluntad del luchador.

    El gran coetáneo de Bach fue Georg Friedrich Händel, nació el mismo año, cerca de donde nació Bach, pero curiosamente nunca llegaron a conocerse, aunque las reuniones entre músicos eran frecuentes. Tampoco llegaron a conocerse Beethoven y Schubert, incluso viviendo en la misma ciudad, ni tampoco Wagner a Verdi, a pesar de compartir durante décadas el título de grandes operísticos.

    El padre de Händel se opuso a que su hijo se convirtiera en músico, así que a los diez y ocho años se marcha de casa para ejercer como músico a Hamburgo, y a los veintiuno viajó a Italia, que durante varios siglos había sido el país musical más importante. En este país, hacia 1600, cierta gente que había recibido una buena educación quiso que el teatro griego renaciera, ya que pensaban que las piezas fueron cantadas, y no habladas, y tenían intención de hacer lo mismo. Así, queriendo retomar algo antiguo como la tragedia griega, crearon algo completamente nuevo, la ópera.

    En 1637, las óperas abandonaron su carácter aristocrático para ser también representadas en un teatro público, el construido en Venecia. La ópera fue para la gente de los siglos XVII y XVIII lo que es para nosotros el cine, de manera que había que producir constantemente nuevas óperas, debido a la gran demanda.

    La compañía es una palabra empleada en el teatro para referirse a todo el elenco de actores y cantantes que formaban parte de una obra.

    Durante mucho tiempo los compositores de ópera fueron italianos, como Monteverdi o Pergolesi, pero no sólo había ópera en Italia. En este país fue creado el piano, hacia el año 1700, por Cristofori, hubo grandes compositores como Corelli, Vivaldi, Tartani y muchos más. De Italia salían los músicos más virtuosos, es decir los más habilidosos en su especialidad.

    Es por esta enorme tradición musical que Händel quiso ir a este país, en el que obtuvo grandes éxitos, y compuso varias óperas que fueron calurosamente acogidas. Händel viajo intensamente, en Londres alcanzó la fama gracias a sus óperas, que preparó en su propio teatro y que él mismo dirigió. Cayó enfermo, y regresó a Inglaterra, donde se dedico a escribir oratorios, que son como óperas sin llevar al teatro, tocadas en concierto. El más famosos de sus oratorios es El Mesías. Murió en Londres en 1759.

    Otro músico que fue reconocido como un gran maestro fue Joseph Haydn, que ascendió desde la pobreza hasta ser compositor en la Corte de Viena.

    Nació cerca de la frontera austro-húngara en 1732, de niño tuvo la suerte de que un músico influyente le oyera cantar y se lo llevara para incorporarlo a los “niños cantores”, pero al madurar y cambiar la voz, no quedó sitio en el coro para el. Comenzó una época difícil, ganaba algo de dinero tocando el violín en los bailes, copiando partituras para un músico o acompañando al piano las clases de un famoso profesor de canto. Con veintisiete años consiguió un puesto de violinista y después el de director en el palacio de un aristócrata bohemio. Después le contrata el príncipe Esterházy, para que dirigiera un pequeño teatro que tenía, y con el que amenizaba a sus ilustres invitados. Compuso, estudió, ensayó y dirigió sus propias obras, y estuvo casi treinta años trabajando para esta familia, hasta que murió el que había sido su “jefe”, y entonces decidió retirar son el dinero ahorrado, y comprar una casa en Viena para tener una vejez tranquila. Ocurrió, que toda la gente ilustre que había escuchado las obras de Haydn, lo habían convertido en un hombre respetado y admirado. Incluso con su característico humor se atrevió a reivindicar unas vacaciones para sus músicos. Haydn compuso en total más de cien sinfonías Gracias a su éxito lo invitaron a viajar por Europa para dirigir sus propias obras. En Londres recibió el título de doctor en Música honoris causa por la Universidad de Oxford. Durante su viaje, en Bonn conoció a un chico que le enseñó unas composiciones, pidiéndole su opinión, que fue muy positiva, ya que le creía especialmente dotado, y le ofreció darle clases si iba a Viena. Aquel joven era Ludwig van Beethoven. Al nuevo éxito de Haydn, contribuyeron las obras que continuó escribiendo Las Estaciones, La creación y el Himno Imperial., es el himno nacional de la República Federal de Alemania, lo compuso para el emperador austriaco. Murió en 1809, dieciocho años después de Mozart.

    Wolfang Amadeus Mozart nació en 1756 en Salzburgo. Con cuatro años tocaba muy bien el clavicordio, a los cinco compuso pequeñas piezas, a los seis, su padre se los llevó a él y a su hermana para la primera gran gira de conciertos. Además de componer sabía improvisar. Además su gran capacidad musical, hizo que fuera posible que memorizara una pieza que oyó en una iglesia, para poder después transcribirla, cosa que hizo sin cometer ni una sola falta.

    El padre de Mozart, violinista y profesor de música, viajó con sus hijos por media Europa, que daban conciertos. Al crecer, la atención fue disminuyendo, ya que pasaba de ser un niño prodigio a un joven con gran maestría, pero la cual impresionaba menos. El arzobispo de Salzburgo, lo despidió porque necesitaba demasiados permisos para sus viajes musicales. Así que se marcha a Viena, y gana con mucho esfuerzo lo que su familia necesita para vivir. Sus mejores sinfonías no fueron comprendidas, y la pieza que realmente gustó a las masas fue La flauta mágica, pero para aquel entonces Mozart estaba gravemente enfermo. Mozart murió en 1791, dejan do inacabada la obra que creía haber sido encargada por un mensajero de la muerte, un Réquiem. Algunos amigos acompañaron al féretro a la iglesia, pero nadie se acercó al cementerio, y se le dio sepultura en una fosa común, debido a las penurias económicas que atravesó en sus últimos años, con la única compañía de un perro.

    Beethoven nació en Bonn en 1770, y su talento musical despertó muy pronto. Dio su primer concierto a los ocho años de edad, aunque su padre, al haber leído el caso de Mozart, le quito dos años, par no disminuir la proeza del chico. Estudió muy duramente para poder ganar dinero, y de esta manera ayudar a sostener el hogar familiar. La visita de Haydn cambió su vida, y también el viaje posterior que pudo realizar a Viena. En las cartas de recomendación que el conde Waldstein escribió para que el joven pudiera viajar a Viena, destaca el siguiente texto que dice que deseaba que Beethoven recibiera, mediante un esfuerzo continuado, el espíritu de Mozart de manos de Haydn. Aunque alumno y maestro no es entendieron, a Beethoven le fue bien e Viena. Gracias a las cartas de recomendación pudo entrar en los círculos más distinguidos. Pudo dar conciertos, mayoritariamente como pianista de sus propias obras, halló muchos alumnos, y pudo hacer imprimir sus composiciones. Pero la felicidad no le duró eternamente. Antes de cumplir treinta años, Beethoven contrajo una enfermedad de oídos, que se fue agravando paulatinamente, y que terminó en una sordera completa.

    Llegó un momento, que lo que Beethoven componía ya no era simplemente música, sino un canto a la Humanidad, al Amor. Este sentido se refleja en sus nueve grandes sinfonías, en su ópera Fidelio, y en otra gran cantidad de obras suyas.

    Los rasgos más importantes de la música de Beethoven fueron la soledad, que fue también su propio martirio y su consuelo, el gran amor que sentía hacia la humanidad, y que podía compartirlo con ella gracias a su música, la resistencia frente a su desdichado destino, la lucha, en busca del Bien, y el triunfo, que es lo que anhela.

    Beethoven murió en 1827, pero al contrario que Mozart, el si tuvo el cortejo fúnebre que se merecía.

  • Otra conversación más sobre historia de la música

  • Resultó que el hombre que un hombre lloraba en el entierro de Beethoven por no haberle llegado a conocer fue Franz Schubert. Des este músico vienés los niños conocían su sinfonía inacabada, esto es porque murió antes de que un amigo le pudiera dar consejo para acabarla. Gracias a su talento musical de niño ganó una beca en uno de los mejores colegios de Viena. La situación económica de la familia era tan desesperante que en muchas ocasiones tuvo que pasar hambre, pero lo que el más lamentaba era el no poder anotar sus ideas al no poder comprar el papel pautado que necesitaba.

    Llega a casa de Pahlen un alumno suyo, y a petición del maestro les canto un fragmento de la Serenata, composición que Schubert escribió en una carta de restaurante a falta de un lugar mejor. Las reuniones de este músico eran tan famosas que se las denominaba schubertiadas. Uno de sus amigos, el cantante Vogl, fue uno de los primeros que apreció los lieder. Pasó muchas penurias económicas, y nunca fue reconocido como parte del panorama musical vienés. A la muerte de Beethoven, al que veneraba, él mismo enfermó, y como falleció un año más tarde, con treinta y un años, su familia le dio sepultura cerca de su admirado músico, satisfaciendo su último deseo.

    Haydn, Mozart, Beethoven y Schubert son considerados como los grandes clásicos vieneses.. Se dedicaban a componer para la aristocracia, y para los bailes. Por aquel entonces las melodías eran simétricas, el número de compositores determinado, y el ritmo permanecía invariable. Con la Revolución Francesa el mundo como lo conocían hasta entonces comenzó a cambiar, y con Beethoven y Schubert la música comenzó a hacerse más dulce y romántica, se busca expresar la lucha, ya sea con la vida, con el destino o con la liberta. Esta época es el Romanticismo. Tras un largo siglo comienza la llamada Época de los virtuosos, la época de grandes violinistas y pianistas, las orquestas crecen, y por ello el papel del director se convierte en imprescindible.. los teatros de ópera públicos cada vez se hacen más grandes.

    A comienzos del siglo XIX vivieron algunos operistas muy famosos. Loa italianos como Rosini, que tuvo una producción muy prolifera de la que destacan El barbero de Sevilla, Guillermo Tell y Otelo..

    También destaca como operista Bellini, que compuso la ópera Norma, y Donizetti, autor de la ópera Lucia de Lammermoor.

    De Francia destaca Hector Beriloz, que con algo más de veinte años compuso la Sinfonía fantástica.

    También destacan Gounod por su puesta en música de el Fausto de Goethe, Bizet con su gran obra maestra, Carmen.

    De Alemania destacan Schumann y Mendelssohn, y el dramaturgo y músico Richard Wagner. De Viena destacan Johannes Brahms, Anton Bruckner, el compositor Hugo Wolf, y Johann Strauss, famoso por su música ligera y sus valses Junto al bello Danubio azul, Voces de primavera, Historias del bosque de Viena, Rosas del Sur y Vida de artista entre otros.

    Schumann nació en 1810 en Sajonia. Editó en Leipzig una revista de música, y de sus piezas destacan Las escenas de los niños. Cuando aún era joven cayó en ataques de melancolía, cada vez más severos, y terminó volviéndose loco, y arrojándose al Rin por la desesperación. Le salvaron, pero debido a su delicado estado se pasó los dos últimos años de su vida en un manicomio cercano a Bonn, murió en 1856.

    Mendelssohn fue una figura prodigiosa en la música, y con sólo dieciséis años consiguió la cobertura para la comedia El sueño de una noche de verano, de Shakespeare. Llegó a ser uno de los directores de orquesta significativos y dirigió en Leipzig los conciertos de Gewandhaus.

    De nacionalidad húngara destaca Franz Liszt, compositor de las Rapsodias húngaras. Fue un virtuoso del piano y dio a conocer a otros compositores. También destaca en la composición el gran maestro polaco, Chopin. Polacos son también Smetana y su alumno Dvorák.

    Chopin nació en Varsovia en 1810, y entre sus obras destacan Mazurcas y Polonesas. Con veinte años abandonó Varsovia, para dar conciertos de piano en Europa. Tras una estancia en Viena, Chopin se instaló en París donde murió joven. Fue enterrado en un cementerio del París viejo, del cadáver se extrajo el corazón y se envió a Varsovia, donde se conserva en una iglesia. Pese a ser enterrado en París, los amigos del músico depositaron sobre su sarcófago la tierra polaca, que años atrás unos amigos de su tierra natal regalaron a Chopin, para que así descansara en su patria también.

    En Rusia, el primer en usar melodías rusas en composiciones artísticas serias fue Glinka, y tras él Mussorgski, Rimsky-Korsakov y Borodin. Como compositores rusos destacan Tchaikovski.

    Entre los románticos y los modernos están Claude Debussy, y sus obras El mar, La catedral sumergida y Jardines bajo la lluvia.

    Richard Strauss compuso Las travesuras de Till Eulenspiegel, la Sinfonía Alpina, las óperas Salomé, Elektra, Aridna y Naxos y Arabelle entre otras. También destaca El caballero de la rosa.

    Gustav Mahler compuso lieder con orquesta y nueve sinfonías. Son muchos los músicos que escribieron nueve sinfonías.

    En Finlandia vivió Sibelius, y en España Granaods, Aléniz y Manuel de Falla. De Rusia destacan Stravinsky, conocido por sus ballets como El pájaro de fuego y La consagración de la primavera., también Prokofeiv, cuya obra más significativa es Pedro y el lobo. También Puccini que compone La Bohème, Tosca, Madame Butterfly y Turandot

    También debemos citar a Hans Pfitzner, Ferruccio Busoni, Béla Bártok, Zoltan Kodály y muchos otros.

    Al final del día Pahlen les confiesa que ha estado grabando con un magnetófono los últimos días, y que aún queda mucho libro por hacer..

  • La técnica al servicio de la música

  • En este capítulo Pahlen y los niños van a una fábrica de discos gramofónicos donde habían quedado con el director. Éste les explica el proceso de grabar un disco, además de decirles todas las dificultades que había antiguamente para reproducir un disco.

    Fueron a un laboratorio químico donde hacen los discos y donde se estaba grabando un disco de cobre, del que después se obtienen las copias (es decir, los discos). A continuación van a un estudio donde se tocaba jazz. Allí ven a unos hombres trabajando con aparatos técnicos de los que depende la calidad del disco. Después de varias grabaciones (normalmente entre 3 y 6) en cinta magnética se pasa al disco. Se menciona una luz roja que indica que el sistema de grabación se pone en funcionamiento, grabando así cualquier ruido. Por eso hay que prestar especial atención a no hacer ningún sonido no deseado. Hoy en día el que haya ruidos es mucho menos grave, ya que existe la posibilidad de dejar la cinta correr y realizar cortes con los que sustituir los pasajes malos. O bien se detiene la grabación y se retrocede un poco para reemprender la grabación.

    En otro estudio encontraron micrófonos y unas paredes revestidas con agujeros. El director les explicó que las paredes estaban revestidas para mejorar la calidad de la grabación. La acústica se mejoraba con objetos que colgaban y que podían ser subidos o bajados en función de los sonidos que se tengan que grabar con el fin de conseguir la mejor acústica posible. De esta forma, las paredes se tragaban el eco. Pasaron a la habitación contigua, donde se encontraba el cuadro de mandos y los aparatos y allí vieron las distintas salas: unas para hacer la música o hablar y otras para grabar. Fueron a ver los aparatos de grabación y Karin y Pahlen probaron a hacer una canción. Evidentemente no salió perfecta y el director les enseñó como podían mejorarla. El método era sencillo: se hacen nada más que dos grabaciones. El director les enseñó a continuación cómo se hace un disco y se quedaron decepcionados al ver que modifican muchas cosas para que suene bien, por lo que luego, en los conciertos, sales con la sensación de que el grupo no es tan bueno como en el disco.

    Les cuenta toda la evolución de los discos, la velocidad de giro y las propiedades de éstos, desde el primero que se creó hasta los actuales (discos compactos). Los discos no se pueden romper y ahora las mejoras realizadas permiten que te dé la sensación de que están tocando para ti. Se graba mediante un sistema nuevo (high-fidelity o alta fidelidad) que tuvo sus comienzos en la radio.

    Después de un día tan entretenido y de haber aprendido muchas cosas se despiden.

  • Visita a una emisora de radio

  • Esta vez, fue tío Enrique quien les acompañó a una emisora de radio. La radiodifusión es un invento maravilloso que ya no se valora, les explicó Pahlen. Cuando Pahlen era un niño construyó su propio receptor con un cristal, una cajita de madera y unos auriculares a través de los cuales percibía el sonido.

    Pasaron a una sala de emisión, relacionada con una cabina de control, después vieron más salas, aunque en ninguna de ellas se estaba emitiendo. Les comentó que se grababa antes para no ir con prisas, excepto en los programas en directo, para los que sólo necesitaban la unidad móvil (si estaban fuera del estudio retransmitiendo un partido de fútbol, por ejemplo) que enviaría lo que se quiere transmitir por línea directa al centro emisor. Éste último procedería a emitirlo más tarde. Tío Enrique explicó que el sonido llega al micrófono y se transforma en ondas eléctricas, las cuales son radiadas y corren por el mundo. Se emiten desde un punto lo más alto posible, desde un mástil de acero. Las ondas sonoras que pegan en el micrófono se convierten en ondas eléctricas o hertzianas (reciben su nombre en honor a su descubridor: Herz) y el receptor que las capta (con una antena) vuelve a convertirlas en ondas acústicas. Las ondas eléctricas corren de forma circular y en todas las direcciones y dimensiones. Para que recorran grandes distancias se necesitan estaciones de enlace. Marconi construyó el primer aparato de radio.

    Tras esto, el director les mostró el archivo sonoro. Diferencian entre la cinta magnética: una cinta con capa de óxido de hierro que es magnetizada según los sonidos que le transmite una cabeza magnética; y un disco gramofónico: va haciéndose mientras un buril metálico, movido por ondas acústicas, graba surcos en la cara.

    Por último, la visita concluye en la gran sala de emisión, dónde se encontraba reunida la Orquesta Sinfónica de la Radio. Se quedaron para escucharla pero tras múltiples paradas para correcciones, decidieron irse a casa. Los niños se quedaron asombrados de lo que había aprendido este día.

  • Tras la radio, la televisión

  • Los niños estaban en un plató de televisión viendo una retransmisión televisiva con tres cámaras. Allí apreciaron la rapidez con que cada cámara actuaba para tener todo a punto. Ellos estaban asombrados por el proceso: cómo la música obedecía el movimiento de la mano. Las imágenes cambian continuamente según las direcciones del realizador.

    Pahlen explica que, en la televisión, las imágenes capturadas por las cámaras pueden ser emitidas inmediatamente o ser grabadas y emitidas más tarde. El invento fue posible gracias a las ondas hertzianas y a Johann Jacob Berzelius (descubridor del selenio). Carey descubrió en 1875 un sistema muy primitivo de televisión y más tarde, Paul Nipkow, realizó experimentos decisivos. Wladimir Zworykin inventó el iconoscopio, el tubo o válvula de grabación, que es un componente básico de la cámara de televisión. Estos avances y descubrimientos permitieron el nacimiento de la televisión. Les explicó el proceso de capturación de imágenes y su divulgación. Philo Fansworth realizó los avances decisivos y a partir de la 2ª Guerra Mundial comenzaron las retransmisiones regulares. También necesita estaciones repetidoras ya que el sistema es similar a la radio y, por ello, también necesita una antena. El realizador les explicó que se han llevado antenas al espacio para que las imágenes recorran todo el mundo.

    Volvieron a grabar y se veía a una mujer accionaba uno de los tres botones, dependiendo de qué cámara pidiese el realizador. Vieron tres formas de cortar las imágenes: en seco, de manera cortante, o haciéndola desvanecer.

    En la habitación contigua estaba la dirección de sonido, separado del control de imagen, ya que se graban por separado. A los niños les asombraba cuantas cosas tenían que ocurrir a la vez.

    Acabó el concierto, y el técnico volvió con los niños y les explicó que pocos programas se emitían en directo, al igual que en la radio. El técnico les explica que hay dos tipos de grabación: la magnética, que se realiza en una cinta ancha hecha del mismo material que las de los magnetófonos, en la que sonido e imagen van juntas; y el filme, donde imagen y sonido van separados, pero han de correr sincronizados. El realizador les propuso hacer una grabación. Tenían que simular un concierto y Pahlen sería el director. Después se dieron una vuelta por el estudio que estaba muy iluminado. Se pusieron a desmontar una cámara para ver como era por dentro y les explicaron la función de la luz roja, que se activa sólo cuando se graba. Las cámaras tenían muchos cables, pero lo que les interesaba de verdad era de dónde venía el color. El realizador explicó que la televisión en color descompone cada imagen en los colores rojo, azul y verde y que hay unos receptores para captar esos distintos tonos que luego se vuelven a mezclar en un punto central.

    Les enseñó el lugar donde se revisan las películas, los cuartos para las cintas magnéticas, los camerinos, los cuartos de ensayo y la planta técnica.

    Al partir, los niños empiezan a hablar sobre todo cuanto habían aprendido y se hacen preguntas sobre el futuro: “¿Sería igual?”

  • Por último, una visita al estudio de cine

  • Los niños querían ir a un estudio de cine. Pahlen comenzó hablándoles del cine mudo, en el que no se podía unir imagen con sonido, aunque había música para inculcar sentimientos de alegría, tristeza, etc. El director comercial dirige al grupo en esta ocasión y les lleva al estudio de grabación con sus decorados y escenarios. Estos se reproducen ahí, en vez de ir a un sitio real, para evitar molestias y ruido.

    Asistieron a una grabación y alucinaron cuando vieron que ni el joven tocaba el piano, ni la chica cantaba Todo era una grabación (play-back). Con este sistema es posible hacer traducciones de forma impecable, ya que poseen, al igual que en la televisión y en la radio, sonidos ya grabados o enlatados. Todo estos trucos evitan el tener que encontrar un cantante fotogénico y buen actor, o un buen actor que cante fenomenal. El director les cuenta que las voces también se pueden modificar para hacerlas más fuertes (altas) o más baja. Las melodías dan énfasis a lo que se quiere expresar; sentimientos alegres o tristes, tensión, un paisaje ... ...Luego visitan el cuarto de montaje, el laboratorio, la sala de sincronización, el estudio de doblaje y después se tienen que marchar, aunque consiguieron una propuesta de grabar sus voces y sus imágenes, usando los mínimos trucos posibles.

    Pahlen acaba explicandoles la importancia de la técnica pero que debe ser auxiliar. Por ejemplo, la música eléctrica es pura técnica, con un dispositivo eléctrico y se graba a una cinta directamente. O música creada por ordenadores. Esto no le gusta a Pahlen puesto que opina que la música debe salir del corazón ya que solo así puede afectar a quien la escucha. La técnica es buena para llevar la música a todo el mundo.

  • Nace un coro infantil

  • Esta vez, nuestros protagonistas empezaron a formar un coro y un grupo instrumental. Los niños, ante la idea, se presentaron entusiasmados y emocionados pero con algo de temor. Pahlen no les iba a examinar. Les comentó que unos aprenden una melodía antes que otros; y que puede ser que a un niño no se le de bien cantar, pero sí el tocar bien un instrumento; por ello, Pahlen no les iba a examinar de ninguna manera.

    Al empezar, el profesor tocaba un instrumento y los niños debían entonarlo con un “lalalá”. Tras esto, pasaron a ejercicios rítmicos, que eran más divertidos. En un primer momento se dedicaron a seguir con palmas el compás que Pahlen marcaba al piano. Después les enseñó a dirigir en dos y tres tiempos, es decir, en compases binario y terciario respectivamente. Pronto aprendieron que los movimientos pequeños corresponden a una ejecución musical suave, y que los movimientos grandes corresponden a otra más fuerte.

    Dividió al grupo en dos y un grupo tuvo que dar palmas con el compás del reloj de pulsera, y el otro grupo lo hiciera con el reloj de bolsillo: el resultado fue que mientras los relojes de bolsillo daban un golpe y los de pulsera ya habían completado dos. Tras un sencillo juego, habían cubierto los 4 principales valores de dura: la redonda (reloj de campana), la blanca (reloj de péndulo), la negra (reloj de bolsillo) la corchea (reloj de pulsera). La redonda vale 4 y las sucesivas la mitad, es decir, la blanca 2, la negra 1 y la corchea ½. Cada nota, pues, tiene un det... y exacta relación rítmica con las otras.

    Al día siguiente estuvieron practicando ejercicios de respiración, les indicó el modo: inspirar despacio por la nariz sin echar los hombros hacia delante ni hinchar el cuello, solo tenía que ser influida la zona del diafragma, esto es más o menor la región abdominal. Tras la correcta inspiración hay que hacer una breve retención de la respiración. Después hay que espirar muy despacio por la boca. Sin respirar correctamente no podrá haber un correcto canto y desde entonces todos los días empezaron ejercitando la respiración.

    Comenzaron, el coro, cantando cánones; esto es, que empieza un grupo o solista, y después le sigue el resto en el orden que se desea repitiendo lo mismo. Tras esto, pasaron a hacer que los niños se familiarizasen también con la connotación musical y las partituras. Pahlen les comentó que si se quiere fijar la altura del sonido, habrá que poner una clave al comienzo del pentagrama.

    Tras unos ensayos, dividió al grupo en voces altas o agudas y bajas o graves. Había muchas más agudas. Algunos de los chicos mayores no pudieron participar porque estaban con el cambio de voz y se pusieron con los instrumentos. Ya colocados, empezaron con canciones populares y recurrían a esos instrumentos que había dispuesto Carl Orff para grupos infantiles: xilófonos, triángulos y glockenspiele o juegos de timbres. Con toco esto, el resultado era una música colorida y variada.

    Tuvieron que afinar la entonación y la precisión rítmica y tras lograrlo pasaron a perfeccionar la belleza del sonido y articulación o claridad en la pronunciación del texto. El canto jamás debe sonar gritón; hay que evitar a toda costa el grito por fuerte o viva que deba sonar esta o aquella canción y valorar la claridad en la pronunciación, porque una buena pronunciación puede también venir en ayuda de la belleza del sonido, de la pura belleza del canto.

    Tras todo esto, un día Cristina y Juan le preguntaron a Pahlen si terminó el libro a lo que este contestó que si, ya había terminado el libro “Para los niños sobre la música”. Querían que lo leyese todo el mundo y que los niños y profesores de música tomasen ejemplo.

  • Opinión Personal

  • Este libro tiene un estilo muy sencillo, dejando completamente de lado la retórica, y por tanto su comprensión es muy fácil. Explica con sencillez desde temas elementales hasta otros algo más complicados, todos en relación con la historia de la música, que es a su vez una gran parte de la historia de la humanidad. El simple estilo de Kurt Pahlen hace que sea un verdadero viaje fantástico el que se inicia con la lectura de este libro. No se ha de tener miedo, se puede ser un erudito o un niño pequeño, y este libro le entretendrá y le explicará todo lo que siempre quiso saber sobre música.

    Me parece que el autor consigue con creces el objetivo que un día unos chiquillos pusieron en su interior, el de hacer un libro de fácil comprensión para que también los niños puedan disfrutar con la música, y maravillarse con el pasado de esta.

    Pahlen parte su viaje hacia este libro con dos niños, y posteriormente su habilidad para explicar hace que estos dos niños se conviertan en un grupo de criaturas ansiosas por conocer, y porque se les enseñe más. Parten sin apenas unas nociones básicas sobre la música, su conocimiento es muy rudimentario, y al final del libro, tienen una sólida base donde poder edificar más, y un deseo de seguir edificando, por lo que no me cabe ninguna duda, Pahlen ha hecho un sublime trabajo.

    En cuanto a divulgación se refiere, es evidente que por la simplicidad de las explicaciones del libro, esté libro tiene un gran alcance divulgativo, porque es lo suficientemente sencillo como para que un niño pueda disfrutar de su lectura, porque además tiene historietas y anécdotas que lo hacen ameno, y a la vez no cae en la condescendencia, así que también podría estar indicado para mayores.

    Está especialmente orientado para aquellos que se quieran iniciar en el mundo de la música, y aunque este libro bien podría leerlo un músico, no creo que le cuente nada que no sepa. Para lo que si le puede servir, es para aportarle un nuevo enfoque de cómo explicar muchos conceptos musicales a niños, en este caso también estaría indicado para maestros.

    Yo creo que es un libro que tiene mucho interés, ya no sólo desde el aspecto musical, si no también desde el cultural. Es importante tener una visión global, con conocimientos de todo, aunque sólo sean los conceptos más básicos, ya que de esta manera, uno puedo opinar con coherencia, y puede formarse una opinión en base a algo, ni se deja de hablar por hablar, que es algo que parece que le encanta a todo el mundo. Por ejemplo un aspecto que me pareció muy interesante del libro, fue que la música sacra y litúrgica católica (los cantos gregorianos) procedieran de otra religión. Es curioso, que cuando en la actualidad las religiones no hacen más que desprestigiarse las unas a las otras, leas cosas como ésta, que le hacen a uno abrir los ojos y darse cuenta de que en esta vida de lo que se trata de es compartir, de abrirnos a las influencias, y de experimentar.