El Mal

Principios éticos. Símbolos. Visiones. Dioses. Transgresiones. Culpas. Orden moral. Salvación

  • Enviado por: Ulises
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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I-. DE QUE MANERA LOS HOMBRES SE HACEN CONSCIENTES DEL MAL:

-. SIMBOLOS, VISIONES Y DIOSES;

-. TRANGRESION Y CULPA;

-. APARICION DEL ORDEN MORAL;

La aparición del concepto del mal en la realidad humana hay que vincularla a estos hechos concretos:

a)la acción humana;

b)la autoconsciencia y responsabilidad de las consecuencias de los actos;

c)factores socioculturales: leyes, costumbres, lenguaje, convencionalismos...

En la acción de los seres humanos es donde el mal se hace manifiesto. Pero, ¿cuándo los seres humanos son conscientes de que sus actos generan consecuencias, ya no solo beneficiosas o perjudiciales para él o para lo que le rodea (pues es posible que de esto haya sido consciente desde el primer momento de existencia), que hace que estos sean catalogados moralmente buenos o malos?

Posiblemente el desencadenante final sea el ámbito sociocultural y convencional de las leyes o criterios morales admitidos por cada sociedad en cada momento histórico.

Por eso, podemos decir que el mal, o mejor dicho la consciencia de mal no es radical, ni originaria sino histórica, cultural y hasta convencional.

Esto nos lleva a pensar que en el tema del mal la consciencia y responsabilidad humana juegan un papel importante. Según Campbell, para la mentalidad primitiva el mundo era algo misterioso en el que podía pasar cualquier cosa, pues todavía el hombre no había desarrollado lo que llamamos sentido de la realidad o autoconciencia; el hombre primitivo no diferenciaba entre lo que veía y lo que era en sí mismo, pensaba que formaba parte de un todo. En ese momento no existían leyes, ni moral (seguramente el hombre primitivo no sintiera remordimiento al matar una presa o a un enemigo, pero sí sentía algo que no podía explicar, seguramente miedo o indefensión al morir una persona de su clan).

Para Campbell existen un momento en que el hombre primitivo comienza a tener consciencia de sí mismo debido a la aparición del miedo a la muerte; este hecho será el detonante para la aparición de los primeros mitos y ritos.

Para Ricoeur, la simbología del mal se resume en dos tipos de mitos:

a)el mal como situación conflictiva del advenimiento del hombre:

  • mito del drama de la creación;

  • mito de la visión trágica de la existencia;

  • mito del alma exiliada...

b)el ser humano como responsable y fuente de todo mal: - variantes del mito adánico.

Según esto el mal original se centra en un hombre que se convierte en símbolo universal de pecado, culpa y transgresión. En un primer momento no existe el mal, no hay prohibiciones (paraíso del génesis), es tras el pecado cuando aparece. La desobediencia, curiosidad y transgresión es la culpa del mal (visión típicamente cristiana, aunque también se dé esta idea en otros mitos solo el cristiano lo ve de manera negativa y derrotista, recordemos el mito griego de Prometeo).

Para Cambell, el hecho de que el hombre primitivo comience a descubrir su autoconsciencia es fundamental como punto de partida para la evolución intelectual humana. El hombre comienza a tener consciencia de sí mismo y de su individualidad al comenzar a temer a la muerte y darse cuenta de la realidad y de las pobres posibilidades de la vida.

Así surge el ritual, la religión y la visión o estructura psicológica que a cambio de ofrecer al hombre la resurrección y el apaliar el temor a la muerte, compromete al individuo emocional e intelectualmente a la organización social (leyes y orden moral).

El conjunto de experiencias compartidas que conforman el mito o sistema religioso une al individuo con la comunidad, conformando un todo con unas reglas morales que no se deben transgredir.

Este hecho, como bien plasma Campbell en todos los mitos y lugares que ha recogido en su libro, se lleva a cabo por medio del rito iniciático, que bajo distintas formas y procedimientos siempre tiene un denominador común: el adolescente abandona su ego infantil no comprometido, su individualidad, sentimientos y necesidades que pueden ser perjudiciales para la sociedad cuando crezca y se haga más poderoso, para socializarlo, encontrar un lugar dentro de la comunidad, mediante experiencias compartidas, comprometiendo los sentimientos del individuo a favor del interés del grupo social.

En esta función juega un papel importante la educación y la transmisión de esos valores socialmente admitidos por medio de ritos y mitos.

Así los tres sistemas elementales de interés que por naturaleza posee el hombre. Placer, poder y virtud moral por los que el individuo se rige y que deben interactuar de manera armónica dentro de la comunidad. Estos dos primeros sistemas se representan las necesidades biológicas del hombre son innatas y proporcionan, según Campbell, las bases de toda experiencia y reacción. A parte de esto, en la especie humana la mayoría de las respuestas son a señales de estímulos establecidos por una huella o experiencia pasada. Esto hace sospechar que por un lado el ser humano, como individuo ya está condicionado de nacimiento a comportarse de una manera concreta a estímulos concretos. Si esto fuera así la moral o leyes establecidas socialmente solo serían un regulador de esas conductas. Si no fuera si, si el hombre constituyera una individualidad física y psíquica, es decir que su comportamiento es impredecible, la moral y las leyes sociales servirían de represión de los instintos y necesidades biológicas del individuo a favor de la especie en conjunto (es la tesis mas acertada o aceptada).

La moral individual va siendo cercenada y neutralizada por la moral local y social, imprimida en los ritos y mitos comúnmente aceptados, por lo que al individuo solo le queda la posibilidad de formarse e integrarse o ser considerado ingrato, tomado por loco o expulsado de la comunidad.

Para que esta moral local y social tenga autoridad sobre las necesidades primarias del individuo se presenta por medio de mitos, ritos y símbolos como el deseo y la naturaleza de un poder superior el cual, según el nivel de desarrollo del grupo, puede ser presentado de diversas maneras.

Este proceso de socialización, basado en el acatamiento del orden moral común, ocurrió gradualmente: como Campbell nos cuenta, los primeros grupos de nómadas paleolíticos eran relativamente pequeños y sus sistemas morales simples, debido a que los roles sociales estaban en armonía con las capacidades y necesidades naturales de cada individuo. Esto ocurría en las primeras sociedades basadas en la caza

Durante los primeros 600.000 años aproximadamente.

Con el cambio a la agricultura y el desarrollo de sociedades sedentarias más complejas y numerosamente habitadas, se agudizó el problema de hacer cumplir y racionalizar la moral.

Para solventar el problema, intuitivamente el hombre primitivo tomó como modelo lo único que tenía: el orden universal o natural en el que la desigualdad y la armonía son esenciales.

Así la mitología basada en la armonía natural que gobiernan e imponen las leyes morales a la humanidad, el universo dominó las primeras civilizaciones primitivas. El temor a un orden o divinidad superior subyugó los instintos básicos del hombre.

Este temor ante el orden descubierto hizo que el hombre primitivo le diera un valor reverencial y lo representara una y otra vez por medio de los ritos. A través de estos ritos, mitad juegos y mitad representaciones, las sociedades primitivas resolvieron los conflictos provocados por las necesidades individuales y grupales. Y el principio superior que encierran estos ritos era, dice Campbell, el principio de disfrute y liberación o autodisolución en un momento estético, espiritual o místicoreligioso.

Las necesidades básicas de placer y poder, de las que hablamos al principio, así como la necesidad social moral (evaluar lo bueno o malo, falso o verdadero), se anulan en una experiencia de autodisolución y elevación: la mente se libera durante un espacio de tiempo, limitado o ilimitado dependiendo del lugar donde se desarrolle el rito, de las ansiedades que provocan las necesidades biológicas humanas de placer, poder y virtud moral, quedando solo la vida en sí o realidad o experiencia pura.

Señala Campbell, que los maestros Zen llaman a este estado de “no mente”, los hindúes o budistas “liberación”, “iluminación” o “nirvana”.

Para otras comunidades tribales, como los esquimales, el hecho de transcender, por medio de los ritos, a un orden superior les suponía además de lo que hemos comentado, obtener un estado superior de conocimiento o sabiduría atemporales, en contraste con los conocimientos o avances técnico-científicos limitados a su comunidad temporal que poseían.

Además este culto ha servido para asegurar alimentos, nuevos miembros a la comunidad al formar a sus jóvenes, poder sobre los enemigos y la unión del individuo con el orden social de la comunidad en el contexto étnico local. También se aseguran las necesidades de placer, poder y virtud moral tras la muerte, de las que hablamos.

Las ofrendas que se llevan a cabo en algunos ritos pueden tener un significado, dice Campbell, de sistema místico de trueque: para, de cierta manera, pagar por los pecados que se han escapado a las leyes humanas.

*Quedaría por ver la evolución que los distintos ritos y mitos han sufrido histórica y localmente. Pero para Cambell existe un sistema psicológico común a todos los grupos humanos por el cual los distintos ritos y mitos poseen un mismo punto en común: explicar lo que no entendemos, vencer a la muerte y mantener la cohesión del grupo frente a la individualidad. Este sería otro punto a tener en cuenta par a un estudio mas a fondo: la relación chamán-sacerdote...

II.-ANALIZAR LA CONFRONTACIÓN: CRISTIANISMO- PAGANISMO:

A)EXPLICACION DEL MAL CRISTIANO;

B)NOCION DE SALVACION;

C)REACCION PAGANA A ESTOS CONCEPTOS;

*Esta pregunta no la he podido desarrollar con suficiente extensión y profundidad debido a la falta de tiempo.