El lugar; Mario Levrero

Literatura hispanoamericana contemporánea. Siglo XX. Narrativa. Novela ciencia-ficción. Argumento. Personajes. Estilo literario

  • Enviado por: Ignacio Orellana
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 11 páginas
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Análisis de una obra narrativa.

Nombre de la obra: El Lugar, (editorial Plaza & Janés Editores S.A.)

Escrito por Mario Levrero en 1984.

Género Literario: Narrativo

Subgénero de la obra: Es difícil especificarlo, ya que debido a su temática se podría catalogar dentro de ciencia-ficción o fantasía.

Autor y biografía:

Mario Levrero (1940- )

El lugar; Mario Levrero

Nacido en Montevideo, Uruguay en 1940, Mario Levrero ha sido fotógrafo, librero, guionista de cómics, humorista y redactor jefe de revistas de ingenio, ha publicado las novelas La ciudad (1970), París (1980), El lugar (1984), Dejen todo en mis manos (1994), El alma de Gardel (1996) y El discurso vacío (1996), y los libros de cuentos La máquina de pensar en Gladys (1970), Todo el tiempo (1982), Aguas salobres (1983), Los muertos (1986), Espacios libres (1987), El portero y el otro (1992) y Ya que estamos (2001), más dos volúmenes de Irrupciones (2001), columna periodística que realizara entre 1996 y 1998. 

Además, durante más de quince años Mario Levrero ha estado a cargo de diversos talleres de escritura, incluyendo recientes talleres virtuales.  Actualmente dirige la colección literaria De los Flexes Terpines, y sobre los que expresa: “Los libros de esta serie inicial han sido todos elegidos por mí.  Son auténticos escritores, de alma, no escriben “para” sino que escriben “por”: escriben por necesidad de escribir, que es la única fuente de la que surge auténtica literatura.”

La característica de primera persona del narrador en la literatura de Mario Levrero se convierte en un atrapador del lector; al avanzar el atrapado lector, irremediablemente vive otra vida más valiéndose, ahora él mismo, de la vida del narrador.   Esto lo consigue Levrero por la veracidad y la honestidad, así como por el carácter profundo de sus creaciones. 

Se ha dicho que la obra de Levrero se caracteriza por presentar un mundo caótico, distorsionado, cruel, obsesivo, asfixiante, en fin, un mundo de pesadilla y, pueden ser válidas estas descripciones, siempre y cuando reconozcamos que se hacen acompañar por una estructura lúdica, cruel pero festiva a la vez.  Podemos agregar también los ambientes opresivos, las relaciones humanas ambiguas y casi pornográficas, la apatía del narrador y su imperiosa necesidad por satisfacer sus instintos más primitivos y otros no tanto, como el comer, el dormir, el mear o el hacer el amor; el fumar, el beber café y el aislamiento.  Dentro de toda esta aparente oscuridad, Levrero nos señala o, mejor dicho, nos muestra y traduce las prodigiosas señales luminosas que constantemente se están revelando, pero que sólo unos pocos logran traducir; Mario Levrero posee ese don y lo comparte generosamente con sus lectores.

Aquél que crea que los mundos que Levrero nos narra no existen en nosotros mismos, es que no se ha atrevido a echar una mirada hacia su interior.  Posiblemente Levrero tenga no muchos lectores, pero sus lectores se convierten en lectores leales que nunca lo abandonan porque no pueden y, además, no quieren escapar.

La narrativa de Levrero se ha querido encasillar de manera equivocada, en la ciencia-ficción y, después, en la literatura fantástica, concepto errado también. Por lo que debería llamarse Narrativa luminosa.

Narrador: Esta obra esta narrada en primera persona, cuyo nombre del protagonista no aparece en el texto, sino que narra los acontecimientos vividos por él y de sus “compañeros”, empleando formas verbales correspondientes al “yo” y “nosotros”. Narra la obra desde dentro.

Caracterización de los personajes de la obra:

Personaje principal ( no hay referencia del nombre):

En este libro el personaje principal narra las historias, por lo tanto no aparece su nombre. Tiene una contextura delgada, pero no tiene mucha fuerza. Ocupaba un pantalón negro, camisa blanca y chaqueta. Es de débil salud y fumaba frecuentemente. Tenía el pelo corto, pero al pasar del tiempo le creció en todas direcciones, erizado y le caía sobre la frente. Sus ambiciones y deseos es salir de un “lugar” al cual llegó escapando de su rutina diaria de vida. (Lugar construido por personas que no habían captado la esencia de la vida).

Personajes Secundarios:

Mabel: No tenía nombre pero el protagonista le puso así porque fue la última palabra que escuchó en un kiosco donde compro cigarrillos. Fue una palabra adaptada porque no sabía si era la misma.

Contextura de una muchacha delgada, pelo negro corto, mal cortado. Llevaba pantalones azules, estrechos y desgastados, similares a los blullines. Tiene ojos grandes y era muy sensual. Su personalidad se puede reconocer a través de los actos: es agradable, alegre e impulsiva, pero también tenía mucha paciencia.

No tenía ambiciones ni deseos porque estaba acostumbrada a vivir en ese “lugar” donde no había una libertad de espacio ni de expresión. El libro no cuenta como Mabel llegó al “lugar”.

Bermúdez: Al igual que el Alemán acostumbraban a afeitarse. Vestía ropas gruesas y una gorra de cazador con aletas que le tapaba las orejas y llevaba un revolver cargado.

Bermúdez llego al “lugar” porque había ido a acampar a su lugar habitual, un parque en las proximidades de un arroyo. Un día se alejó demasiado, en tren de caza, y se encontró de pronto en una selva húmeda con árboles altos y lianas, obscura y densa. Más allá había una puerta y paredes altas. Abrió la puerta y apareció un gorila, Bermúdez alcanzó a disparar. Luego había otra puerta y otra hasta que salió a un campo. Así llegó Bermúdez al “lugar”.

Alemán: Esta persona no era alemana en realidad, si no que era hijo de paraguayos, y por lejanía era de ascendencia germánica.

Sus características físicas eran: pelo rubio, alto, con hombros un tanto alzados. Le gustaba la comodidad y el lujo. Le salía frecuentemente barba y como no le gustaba se afeitaba muchas veces.

Antes de llegar al “lugar” estaba en un barco con sus compañeros de navegación. De repente desaparecieron, y el quedó solo, se bajo en el puerto y de un momento a otro llego al “lugar”.

Junto con Bermúdez otro que llegó al “lugar”, hacían los quehaceres, ya que tenía una carpa donde vivían. Tenían que salir a cazar, sacaban agua de un estanque entre otras cosas.

Francés: Contextura delgada, ojos pequeños y azules. Tenia el pelo castaño y era muy alto. Tenia una condición física muy buena.

Simpático, sincero. Le gustaban los niños y se lograba comunicar fácilmente con los demás.

En un principio quería salir de este “lugar”, pero después fue cayendo su personalidad y autoestima, al punto de que se suicidó.

Farmacéutico: Era de contextura no tan delgada pero estaba muy bien preparado físicamente. Corría largas cantidades, se cansaban pero con un poco de descanso podía seguir.

Estaba un poco loco, incluso antes de llegar a este “lugar”.

Sus deseos eran salir de este “lugar” porque lo estaba volviendo más loco.

El Farmacéutico llego a este “lugar” cuando estaba caminando en las afueras de la ciudad y vio unas luces, las siguió y entró a una mina. Así llegó al “lugar”.

Alicia: Era una joven de contextura delgada, pelo rubio y ojos azules. Tenia una muy buena condición física.

Era muy tierna y sincera. Su deseo era salir de ese lugar porque no le gustaba. Pero cuando llegó a otra ubicación de ese lugar decidió quedarse ahí porque le gustó, tomando en cuenta de que tenia un niño, que no era de ella, pero lo quería lo cuidaba mucho.

Ambiente o espacio donde se desarrolla la obra:

El ambiente es difícil de definir, ya que la obra se desarrolla en un lugar imaginario, donde solo eran habitaciones oscuras, que tenían dos puertas una de “entrada” y una de “salida”, al utilizar la puerta de salida de la habitación, se entraba a otra pieza igualmente oscura.

Otro ambiente que se puede identificar es una playa con arenas amarillas, y más allá un campo que tenía un bosque.

Motivos que dan origen a la obra:

El autor a través de sus relatos quiere introducir una percepción disolvente, que trabaja con la lógica reversible del sueño y deja una sombra de duda sobre la validez de lo representado. El quiere mostrarnos un mundo en estado natural de fábula, sólo que no se trata de uno maravilloso sino de uno a punto del absurdo."

Otro motivo importante es que Mario Levrero nos quiere dar reflexiones acerca de que es uno y que es lo que realmente tiene valor, que es lo cotidiano y cuando realmente lo no cotidiano pasa a ser lo cotidiano.

Argumento de la obra:

En un lenguaje fácil de entender el autor nos da una radiografía de nuestro mundo actual, con sus grandes ciudades, y el escape de las personas de sus problemas, que los lleva a que cada uno invente su propia forma de ser feliz.

Un hombre despierta en una habitación oscura, comienza a buscar una salida, pero no la encuentra. La habitación tiene cuatro paredes. Luego de un rato de búsqueda encuentra una manija. Trata de abrirla pero la puerta está atorada. Comenzó a tener mido, buscó un encendedor que tenia en el bolsillo para mirar la cerradura, pero no se podía abrir. Acercó el ojo a la cerradura pero no logró ver nada. Deslizándose por la pared encontró una nueva puerta que estaba enfrente de la otra. Con mucho miedo a estar encerrado la abrió y avanzó a una nueva habitación igualmente oscura. Se dedicó a examinar la pieza y encontró una nueva puerta.

Así paso el tiempo, habitación tras habitación fue pasando y no encontraba nada, hasta que antes de abrir una puerta se dio cuenta de que en la próxima habitación había luz, que se filtraba por la cerradura. Con mucho miedo y preocupación, lentamente abrió la puerta. Al entra en la habitación se dio cuenta de que el ambiente era más cálido gracias a una estufa de queroseno, también había en el centro una lámpara eléctrica, en una pared había una estantería rectangular. Al lado de la puerta se encontraba un hombre que era muy gordo y de estatura inferior a la normal, usaba lentes redondos y una ropa no usual. Lo saludó pero no tuvo respuesta alguna. Dio algunos pasos para salir a la próxima pieza, ya que este hombre le daba miedo.

Siguió recorriendo habitaciones, pero en una de ellas quiso regresar, pero la puerta no abría. En ese momento se dio cuenta de que solo podía avanzar y no retroceder, a si que decidió dejar las puertas abiertas para poder regresar. Avanzando pensaba en una explicación para saber donde estaba y por que estaba pasando esto. Llegó a una habitación donde de nuevo había un hombre, pero no era el mismo que el anterior, este tenía una mesa en el medio con muchos alimentos. Sacó un pedazo de carne y señalo con el dedo su estómago. Temeroso comió y después no sabia que hacer, si quedarse en esa habitación o seguir adelante para salir.

La experiencia de ir por tantas habitaciones señaló que las piezas que tenían la luz encendida era una relación de día, y con luces apagadas de noche.

Encontró una habitación donde había que comer y se quedó ahí a dormir. En la mañana siguiente alguien había llevado comida fresca. Así pasaron los días y siempre tenia comida. Incluso pensó que alguien quería que el se quedara dentro y la comida era una forma de detenerlo.

En esa misma habitación mientras comía se abrió la puerta y entró un muchacho, que cogió una manzana. Se dio cuenta de que era muchacha y no muchacha. Esta joven no hablaba y después de comer se puso a dormir en la cama que había en la pieza. Nervioso de no saber quien era se recostó a su lado y comenzaron a dar vueltas multitud de pensamientos eróticos que pasaron con el cansancio.

Como no tenía nombre le puso Mabel, porque esa era la última palabra que había oído en un Kiosco. En ese momento recordó que compró cigarrillos en un Kiosco, luego esperó en la parada de ómnibus y desde ese momento se borran los acontecimientos. Al despertar estaba en este lugar, que todavía no sabía donde estaba.

Un día Mabel le mostró un agujero que estaba debajo de la cama donde dormían. Empezaron a bajar por el y luego de mucho caminar con las rodillas vieron un pequeño rayo de luz. Más apresuradamente avanzaron y su camino terminó en una playa de arenas amarillas y con unos pocos árboles. Mabel se desnudó y se bañó en el “mar”, que era una especie de represa. El no quiso bañarse, mejor pensaba en una explicación. Al anochecer volvieron a la habitación y en la mañana siguiente Mabel no estaba con el. Solo, tuvo que comer y empezó a enfermarse gravemente. Estuvo algunos días sin dormir ni comer. Al recuperarse decidió ir nuevamente por el túnel. Pero antes de salir fue a visitar algunas otras habitaciones siguientes. Mientas avanzaba se iba dando cuenta de que cada vez las piezas estaban más destruidas y deterioradas. Incluso en algunas se desprendió la pared, y se podía ver que había otra y otra. Eran muchas paredes. Su una se desprendía quedaba otra.

De repente llegó a una puerta donde alguien había escrito en español: “No hay salida. Esto es el infierno”. Al regresar encontró a un hombre moribundo, trató de ayudarlo pero murió.

Llegó a la habitación inicial y se fue por el túnel. Agotado llegó a la playa y se desmayó. Al despertar habían dos personas. Ellos se presentaron como Bermúdez y el Alemán, aunque no tenía nada de alemán. Uno de ellos dijo: “la carpa nos esta resultando chica”.Tenían una carpa y bastantes alimentos.

Al recuperarse y sentirse mejor conversaron y cada uno contó como habían llegado ahí. El primero en contar su historia es Bermúdez.

Bermúdez se había ido de la ciudad a acampar a su lugar favorito. Salió a cazar porque se le había acabado los alimentos, y al alejarse mucho encontró una puerta. La abrió y de ella salió un gorila. Bermúdez alcanzó a matarlo con su fusil. Entró por la puerta y halló otra, hasta que no pudo salir y llegó a ese lugar.

El Alemán, en cambio, estaba navegando en un barco. De repente todos desaparecieron y ancló en un puerto. Se bajó del barco y comenzó a caminar por una ciudad desierta. Encontró a dos mujeres que no llevaron a una habitación para tener relaciones. Las mujeres desaparecieron y de repente se halló en este lugar.

Además de Bermúdez y el Alemán también estaban un farmacéutico y un Francés (realmente francés), que habían salido a explorar para salir de este lugar.

Una noche llegaron el Farmacéutico y el Francés diciendo de que no había salida. Ellos le contaron como habían llegado a este lugar.

El Farmacéutico estaba caminando en las afueras de su ciudad y de pronto vió unas luces que se movían. Las siguió y llegó a este lugar.

El Francés estaba leyendo un libro en el bosque, junto a un arroyo. No se dio cuenta de que estaba en este lugar hasta que un león se acercó a atacarlo. Pero justo en ese momento apareció Bermúdez y lo mató con su fusil.

Los cinco intercambiaron sus historias. Estaban tan ansiosos de salir de aquel lugar que los días se les hacían muy largos.

Bermúdez tenía una teoría de por que estaban ahí, la cual era que hubo una guerra y comenzaron a tirar bombas nucleares. Tal fue la contaminación que algunos cayeron por unos canales de espacio.

Un día el Francés vio algo en el bosque, era una mujer con un niñito. Al anochecer le dieron la carpa a los dos para que durmieran. Ella se llamaba Alicia y el niñito no era de ella, sino que el la había seguido.

Pasó el tiempo, y el (protagonista) decidió irse de ahí. Le contó a Alicia y decidieron irse juntos. Los otros se quedaron. Antes de que el y Alicia se fueron el Francés se suicidó.

Alicia y el emprendieron el viaje. En el bosque se encontraron con una puerta, entraron y avanzaron por un largo pasillo. Después de mucho caminar encontraron un gran valle con varias casas campestres. Vieron un casa en la que no vivía nadie y se quedaron ahí.

Después de un tiempo el decidió irse, para buscar su vida normal, en cambio ella y el niño se quedaron.

Comenzó a caminar por un camino de tierra. Varias veces encontraba a más personas, pero no tenían ninguna expresión. El camino se fue transformando en pavimento y las casas se agrupaban en manzanas rodeadas de veredas. Comenzó a aparecer gente, pero todos en silencio caminaban. En el centro de la ciudad habían edificios y aparecieron muchos bares y negocios La temperatura ambiental aumentaba y se oía un ruido confuso de radios portátiles. Caminaba mareado por la música y vio a los policías, que ocupaban largas túnicas blancas. Por los mareos entró a un hotel, que estaba desolado y se dio cuenta de que un túnica blanca lo seguía. Estaba tan mareado que sin querer le dio un empujón, luego se alejó. Se introdujo en una única habitación donde habían cuatro hombres desnudos y una mujer atada en las muñecas. Los hombres lo golpearon y un encapuchado mostró un revolver, y rápidamente bajó al tercer piso. Encontró a una mujer muy gorda quien lo llevó a una habitación y lo tiró en la cama tratando de excitarlo. El cerró los ojos y vomito en la cara de la mujer. Ella enojada gritó y él salió de la pieza. Al salir lo encontraron unos hombres desnudos que lo ataron a una camilla y con un bisturí le cortaron la piel. Una explosión sacudió el edificio y el bisturí fue cortándole el pecho. Hubo otra explosión y la luz se cortó. Varios hombres lo transportaron y lo arrojaron a la calle, en un lugar donde había escombros. Se levantó y caminó, comenzó a darle frió y mucho dolor. Seguía caminando hasta que se golpeó con una reja de hierro, la empujó y siguió por una calle. Llegó a una plaza que reconoció, descansó un momento, pero rápidamente se puso de pié y caminó. Subió las escaleras de un edificio y entró en un apartamento muy desordenado. Fue al bacón y vio algunos rayos de luz.

Como hipnotizado no se podía mover del balcón. Lentamente fue despertando. El cielo estaba claro y se acordó de Ana, su amada. Fue hasta el baño y se vio la cicatriz, que era delgada y pequeña, apenas visible. Luego fue al dormitorio a dormir.

Al despertar comprobó el desorden en el apartamento. El agua había humedecido las paredes. El agua potable y la luz no funcionaban. A pesar del cansancio se sentó en el escritorio a escribir y tuvo ganas de llamar a Ana. La ciudad la encontraba extraña y hostil. Su memoria se obstinada en volver una y otra vez a la aventura vivida en el lugar aquel. Los túneles no explorados, las puertas no abiertas, el idioma no aprendido, los hombres que no conoció. Ahora que la ciudad le resultó ajena piensa que se está repitiendo la actitud de aquel otro lugar. Que no logró aproximarse realmente a ninguno de sus amigos, ni a Ana, que solo la utilizaba para olvidar la soledad. Ahora ve que siempre se movió entre extraños, sin amarlos, y que el mismo es un extraño para él. Tan ajeno como esta ciudad, como esta casa, como aquella ciudad y sus selvas y túneles. El extraño es él.

Sigue escribiendo y escuchando a lo lejos los disparo de ametralladoras. No tiene sueño, ni sed, tiene hambre. No tiene sueño, pero quiero dormir. Quiere dormir sin soñar. Librar su mente de todo pensamiento y su cuerpo de toda sensación. Las interrogantes se siguen sucediendo, sus manos siguen escribiendo, pero no surge ninguna respuesta.

Introducción

Este libro que analizaremos a continuación fue elegido porque teníamos muy buena referencia acerca de los autores Uruguayos. Es así que buscamos y encontramos a Mario Levrero con el libro “El Lugar”. Posteriormente leímos el prólogo, el cual nos llamo mucho la atención y decidimos leerlo.

Esperamos de este libro que nos entregue una visión diferente de encontrarnos con los problemas, como la rutina de la vida.

En los desarrollos del análisis de esta obra narrativa, es necesario dejar en claro algunas palabras que aparecen entre comillas como “el lugar”, que es un escenario o a un camino de puertas y cuartos que representan los días y las noches al igual que el deterioro de las cosas con el tiempo.(El lugar es imaginario).

Otra palabra a aclarar es “compañeros”, que son los personajes secundarios que cuando pasan a formar parte de la historia del protagonista se les llaman compañeros.



Conclusión

El libro que se acaba de analizar contiene un lenguaje claro, envolvente y llamativo, que hace pasar la mente a un estado imaginario. Es tan intensa la historia, y sus acontecimientos son muy variados, que hacen necesario terminarlo, encontrando reflexiones de la vida.

El autor a través de su estilo e imaginación nos introduce a observar la vida desde su punto de vista.

El libro atrapa y no deja salir de sus pasadizos de paredes viejas por quien sabe qué seres y por quién sabe cuánto tiempo, se siente un ambiente sudamericano, depresivo y bastante alucinante, y lo mejor es que cuando lo acabas de leer regresas a la tierra y percibes el espacio tiempo.