El lobo estepario; Hermann Hesse

Hermann Hesse. Autobiografía. Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela alemana. Harry Haller. Inquietud del hombre. Naturaleza humana. Duelos internos. Existencialismo

  • Enviado por: Borja
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
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“Haller y Hesse:

La crisis de un mismo individuo

Hermann Hesse nació en Calw, Alemania, el 2 de Julio de 1877. Criado bajo la doctrina de una familia protestante, cuyas enseñanzas quedaron muy profundamente plasmadas en él por el resto de su vida. El privilegio que Hesse le otorgaba a la vida interior, llena de cultura, provino de su experiencia al estar en la India, influyendo esto también en su carrera literaria. Sin duda alguna uno de los escritores más representativos de la Europa actual, e intérprete de los problemas de la sociedad de aquella época. Hesse, que ganó el premio Nóbel de literatura en1946, premiación a la que no asistió, sufrió muchas crisis personales, y al igual que otros autores de la época se permitió plasmarlas en la mayoría de su obra, reflejando en ésta aires poéticos, sombríos, ocultos y maravillosos.

El tema central de la mayoría de sus obras es la inquietud del hombre en busca de su destino. La educación represiva que Hesse recibió en su niñez también se refleja en la irreverencia total hacia las normas y códigos. Por ende de Hesse surge, terrible y fatalmente, la duda constante de solucionar los problemas del alma. Empero, estos problemas eran mínimos, exceptuando el intento de suicidio a los 15 años, comparados con los que vendrían después de la guerra. Es en ese período, el de entreguerras que recae y ve con desesperanza a la humanidad, al mundo que habitamos. Así pues envuelto en una desesperación denuncia a aquel basto genocidio en una de sus novelas más innovadoras, “El lobo estepario”, una obra definitivamente mordaz que lleva a Hermann Hesse a transportarse dentro de laberintos de experiencias llenas de pesadillas.

Harry Haller, no es solo coincidencia que tanto su nombre y su apellido al igual que los de su autor comiencen por la letra “H”, es más bien un personaje entrañable que juega un papel autobiográfico en la novela. Dado que la obra “El lobo estepario”, de cuya novela es el protagonista, se remite indudablemente al trágico período de entreguerras. Y es así como en Harry Haller se plasma el sentimiento de angustia, desesperanza y desconcierto, ese mismo que se apoderó del hombre en este período.

Para dar credibilidad a esto bastaría ver la forma en que Haller profundiza constantemente en la crisis de la época. Este cuestiona a sus autoridades y a sus ideales, y esta forma de hacerlo es tan cruda que la novela se vuelve trágica. Cada inquietud que éste se plantea se describe en un tono de desesperanza, angustia, ironía, ¿y por qué no? De humorismo.

Intentar mostrar de forma franca y hasta ruda la pérdida de todo concepto de individuo, es la especialidad de Hesse. Su constante desacuerdo hacia la humanidad de la época, la sociedad burguesa, es expresada en propias palabras del autor como la “decadencia de la civilización”. Es esta la que Hesse denuncia de una forma magnífica y da a entender perfectamente ésta pérdida de cualquier ideal. Pérdida que somete al individuo a ser parte de una sociedad homogénea y uniforme.

Empero, y a fin de cuentas, la maestría del señor Hesse llega a su clímax al mostrar esta doble naturaleza del hombre, presente en toda la obra, y es precisamente esta la que nos recuerda como la racionalidad moderna se olvida del individuo en tanto totalidad, al sobreponer lo racional sobre la parte sensible. Tal vez es en este momento que ésta obra vanguardista atrapa con más presión nuestra atención, pues cuando la sociedad olvida ese concepto de individuo ese concepto de individuo, nos damos cuenta que esa misma sociedad es la que lo ha enajenado, suprimiendo su parte sensible e impidiéndole estar en armonía con su parte racional y espiritual (humana). Ejemplo de esto es que en la sociedad ya no haya tantos seres excepcionales, dispuestos a quebrantar la norma y las leyes. Es esta parte lobuna, tan espontánea e indómita, la que vive sometida y oprimida, tal como Haller lo personifica, pues no es mas que el reflejo de una crisis total.

Para Haller, en su compleja vida de intelectual, amante de la música y la alta cultura, esto no es más que la opresión al individuo. Y es por esta razón que se siente abatido, pues se ve sacudido por los llamados “duelos internos”, que lo mantienen en un ambiente continuo de neurastenia. Pero, ¿por qué Haller no puede convivir, por qué no hace lo que los demás? Por una simple razón, porque Harry es la enfermedad de todo un siglo, que representa la crítica pura a los ideales sobre los cuales se había fundado la sociedad burguesa, por ver cómo estos se destruyen por completo durante el período que está explícito en la novela. Haller no solo demuestra esto en su profundísima inconformidad expresada en sus “duelos”, sino en la abrumadora descripción de los gestos que este hace, esa descripción que penetra el alma humana y se vuelve una sensación intensa y duradera. Hesse es capaz de mostrar a un individuo del período de entreguerras en su máxima expresión, y lo hace por sus continuos semblantes de duda que hacen una “crítica a la razón pura”.

Hesse muestra esa desesperanza hacia la visión de progreso, de evolución. Todo esto por una sencilla razón desconfía de la ciencia, pues esta lo ha defraudado, no sólo a él, sino a todos los demás vanguardistas, al ser ésta empleada en nuestra contra. Es así como esta novela al darle prioridad a la vida interior, nos transporta de una forma cautivadora a otra visión, ésta otra visión que encontramos tan cercana a la nuestra lo que permite una lectura más fluida e impactante.

Finalmente, de una manera irónica, los señores Haller y Hesse seguirán vagando en este mundo, agazapados en un pequeño rincón de ese “lobo estepario” que todos llevamos dentro y que descubrimos después de leer su obra. Es la esencia de Hesse (por ende de Haller) la que sigue viva pues no hay que pasar por alto que este genio literato murió ya, a los 85 años el 9 de Agosto de 1962. Además, y por si fuera necesario él mismo alguna vez dijo: Quizá la muerte nos conduzca a un nuevo espacio y preludie una nueva encarnación, ya que el espíritu no conoce descanso”.

FIN